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Jos nuestros fuesen sabidores dellos, los hallaria aper- gua amistad y que por su 'medio alcanzó aquel reino cebidos para la defensa y para rechazar los contrarios. | que tenia. Así la envió á Córdoba para que junto con el Por el uno y por el otro respeto con embajadores que cuerpo suese sepultada. Esta desgracia tan señalada, envió el rey don Jaime de Aragon le pidió dineros pres que sucedió el año de 1275 por el mes de mayo, causó tados, con color que se le habia rebelado un señor Mo gran tristeza en todo elreino, no tanto por el daño prero, su vasallo, y entrado en Ceuta, cosa que por el sitio sente cuanto por el miedo de mayor peligro que amede aquella plaza, que está cerca del estrecho de Gi nazaba. Algun consuelo y principio de mejor esperanza braltar, era de consideracion , y si no se prevenia con fué que el Bárbaro, aunque victorioso y feroz, no se tiempo, podria acarrear daño a las marinas de Africa y pudo apoderar de la ciudad de Ecija; pero sucedió otra de España. Cuanto mayor era el cuidado de encubrir nueva desgracia. Esta fué que don Sancho, arzobispo estos deseños, tanto la mal enfrenada fama se aumen de Toledo, con el triste aviso desta jornada , juntado taba mas, como acontece en las cosas grandes, que fué que hobo toda la caballería que pudo en Toledo, Mala causa para que ni el rey de Aragon le enviase dine drid, Guadalajara y Talavera , se partió á gran priesa ros ni los de Castilla se descuidasen en apercebirse de lo para el Andalucía. Los moros de Granada talaban los necesario. Verdad es que todo procedia de espacio por campos de Jaen, robaban los ganados, mataban y caula ausencia del rey don Alonso y porque su hijo don | livaban hombres, ponian fuego á los poblados, finalFernando se detenia en Burgos, donde aportó despues mente, no perdonaban á cosa ninguna que pudiese daque visitó el reino. Envió pues el Moro en primer lugar qar su furor y saña. A estos pues procuró de acometer desde Africa alcaides que se apoderasen y tuviesen en el Arzobispo con mayor osadía que consejo; hervíale la su nombre las ciudades de Algecira y Tarifa, segun sangre con la mocedad, deseaba imitar la valentía del concerto que se las entregaria el rey de Granada para Rey, su padre, pretendia quitar á los moros la presa que sirviesen como de baluartes, asiento y reparo de la que llevaban, y dado que los mas cuerdos eran de pareguerra que se aparejaba. Despues desto echó en España | cer que debian de esperar á don Lope de Haro, que sagran gente africana, en número diez y siete mil caba- bian marchaba a toda furia, y en breve llegaria con buen llos, y dado que no se refiere el número de los infantes, escuadron de gente; que no era justo ni acertado acobien se entiende fueron muchos, conforme á la hazaña meter con tan poca gente todo el ejército enemigo; que se emprendia y al deseño que llevaban. Lo prime prevaleció el parecer de aquellos que decian, si le espero que procuró fué de reconciliar todos los moros entre raban, á juicio de todos seria suya la gloria de la vicsí y hacer olvidasen las discordias pasadas; lo cual con l toria. So color de honra buscaron su daño; trabada la la autoridad del rey de Marruecos y á su persuasion se batalla, que se dió cerca de Márlos, á los 21 de oclubre, efectuó, que se avinieron los de Málaga y Guadix con fácilmente fueron los fieles vencidos, asi por ser menos el rey de Granada. Tuvieron junta en Málaga para re en número como por ser soldados nuevos, los moros solver en qué forma se haria la guerra. Fueron de muy ejercilados en el arte militar. La huida fué vergonacuerdo que la gente se dividiese en dos partes, porque zosa, los muertos pocos para victoria tan señalada. Prenno se embarazasen con la multitud y para con mas pro dieron al arzobispo don Sancho, y como quier que hovecho acometer las tierras de cristianos. Con esta re- biese diferencia entre los bárbaros sobre de cuál de los solucion el rey de Marruecos tomó cargo de correr la reyes seria aquella presa y estuviesen á punto de venir campaña de Sevilla. El de Granada se encargó de hacer á las manos, Atar, señor de Málaga, con la espada desentrada por las fronteras de Jaen. Era don Nuño de nuda le pasó de parte á parte , diciendo : «No es justo Lara frontero contra los moros. Aviso al infante don que sobre la cabeza deste perro haya contienda entro Fernando que con toda presteza enviase toda la mas caballeros tan principales.» Muerlo que fué, le cortaron gente que pudiese, porque el peligro no sufria dilacion. I la cabeza y la mano izquierda, en que tenia el anillo El mismo arrebatadamente con la gente que pudo se pontifical. Este estrago sué tanto de mayor com pasion melió en Ecija, por do era forzoso pasase el rey del y lástima , que pudieran los bárbaros ser destruidos en Marruecos, ciudad bien fuerte y que no se podia tomar aquella pelea , si los nuestros luvieran un poco de pacon facilidad. Concurrió olrosí gran nobleza de las ciu ciencia y no fueran tan amigos de su honra; porque don dades cercanas, movidos por la fama del peligro y con Lope de Haro sobrevino poco despues, y con su propio vidados por las cartas que don Nuño les enviara. Con escuadron volvió a la pelea , y con maravillosa osadía fiado pues en la mucha gente y porque los bárbaros no forzó los moros á retirarse, pero no pudo vencellos á cobrasen mayor essuerzo si los nuestros daban mues causa de la escuridad de la noche, que sobrevino. El tras de miedo, salió de la ciudad, do se pudiera en cuerpo, mano y cabeza del arzobispo don Sancho, todo trelener, y puestos sus escuadrones en ordenanza, no rescalado á precio de mucho oro, enterraron en la cadudó de encontrarse con el enemigo. Trabóse la pelea, pilla real de Toledo, tílulo de Santa Cruz, en que estaen que si bien los moros al principio iban de caida, en ban sepultados el emperador don Alonso y su hijo don fin vencieron por su mucliedumbre y los fieles fueron Sancho el Deseado. Sucedióle don Hernando, abad de desbaratados y puestos en huida. El mismo don Nuño Covarrubias, en el arzobispado; y amovido este á cabo murió en la pelea, y con él docientos y cincuenta de á de seis años por mandado del Padre Santo, que nunca caballo y cuatro mil infantes. Los demás se recogieron quiso confirmar ni aprobar esta eleccion, antes él misá la ciudad, que caia cerca , como á guarida; lo que mo renunció al arzobispado , sucedió en la silla de Totambien dio á algunos ocasion para que no hiciesen el ledo por eleccion del papa don Gonzalo, segundo desto postrer esfuerzo. La cabeza de don Nuño, varon tan nombre, que primero fué obispo de Cuenca y despues esforzado y valiente, enviaron al rey de Granada en pre-l de Burgos. Este dicen que sué cardenal y Onufrio lo sente, que lo dió poco gusto por acordarse de la anti- | afirma; en Santa María la mayor eo Roma hay uu sce

pulcro de mármol, suyo segun se dice, con esta letra : | ora fuese por deseo de quietud, ora á persuasion de

otros, ya tenia pensado de pasarse á su parte; como lo NIC DEPOSITUS FUIT QUONDAM DOMINUS GOXSALVUS EPISCOPUS

entendiesen los del bando contrario le malaron. Indigoo ALBANENSIS, OBIIT ANNO DOMINI M. CC. LXXXXVIII.

de tal desastre por sus muchas virtudes, de que ningun Quiere decir : Aquí yace don Gonzalo, obispo que ya ciudadano de su tiempo era mas adornado, varon nofué albanense. Fino año del Señor 1299. Fué natural ble, rico, de buena presencia, prudente y de grandes de Toledo, del linaje de los Gudieles, á lo que se entien fuerzas corporales. de. El año en que vamos, por estos desastres aciago, le hizo mas notable la muerte del infante don Fernan

CAPITULO II, do; murió de enfermedad en Villareal por el mes de

De la muerte del rey don Jaime de Aragon. agosto. Iba á la guerra de los moros, y esperaba en aquella villa las compañías de gente que se habian le El año siguiente, que del pacimiento de Cristo so vantado, cuando la muerte le sobrevino. No es menos contaba 1276, fué señalado por la muerte de tres ponsino que todo el reino sintió mucho este desman y fal tífices romanos; estos fueron Gregorio X, Inocencio V ta, endechas y lutos asaz; su cuerpo enterraron en las y Adriano V. El pontificado de Inocencio fué muy breve, Huelgas. Su muerte causó al presente gran tristeza, y es á saber, de cinco meses y dos dias; el de Adriano desoadelante fué ocasion de graves discordias, como quiera los treinta y siete dias, en cuyo lugar sucedió Juan, pique elipsante don Sancho, su hermano, porfiase que le gésimoprimero deste nombre, natural de Lisboa, homvenia á él la sucesion del reino por ser hijo segundo del bre de grande ingenio, de muchas letras y doctrina, marey don Alonso, que todavía vivia; si bien don Fernan yormente de dialéctica y medicina, como dan testimodo dejó dos hijos de su mujer la infanta doña Blanca, nio los libros que dejó escritos en nombre de Pedro llamados don Alonso y don Fernando, encarecidamen Hispano, que tuvo antes que fuese papa. Hay un libro te encomendados al tieinpo de su muerte á don Juan de suyo de medicina, que se llama Tesoro de pobres. Su Lara, que fué hijo mayor de don Nuño de Lara. El in vida no fué mucho mas larga que la de sus antecesores, fante don Sancho, como mozo que era de ingenio agu A los ocho meses y ocho dias de su pontificado en Vido y de grande industria para cualquier cosa que se terbo murió por ocasion que el techo del aposento en aplicase, en aquel peligro de la república se hizo capi que estaba se hundió. Sucedióle Nicolao III, natural de tan contra los moros, y con su valor y diligencia refrenó Roma y de la casa Ursina. En este mismo tiempo en la osadía de los enemigos. Puso guarniciones en muchos Castilla se abrian las zanjas y echaban los cimientos de lugares, y excusó la pelea con intento que el impetu

guerras civiles, que mucho la trabajaron. Fué así, que con que los bárbaros venian se fuese resfriando con la el infante don Sancho granjeaba con diligencia las votardanza, que fué un consejo saludable. Tambien se ale luntades de la nobleza y del pueblo, usaba de halagos, teraron los moros de Valencia, que nunca fueron fie- cortesía y liberalidad con todos, como quiera que toles; y entonces, perdido el miedo por la vejez del rey do esto faltase en el Rey, su padre, por do el pueblo hadon Jaime y llenos de confianza por lo que pasaba en bia comenzado á desgraciarse. Aumentó este disgusto el Andalucía, al principio de aquella guerra se estuvie la jornada de Francia tan fuera de sazon y propósito, y ron quedos y á la mira de lo que sucedia. Como supie casi siempre acontece que á quien la fortuna es contraron que los suyos vencian, se resolvieron juntar con ria le falta el aplauso de los hombres. Deseaba el vulgo ellos sus fuerzas, y á cada paso en tierra de Valencia novedades, y juntamente, como acontece, las temia; se hacian conjuraciones de inoros, si bien don Pedro, algunos de los principales á punto de alborotarse, otros infante de Aragon, por mandado de su padre era ido por ser mas recatados se entretenian, disimulaban y con un escuadron de soldados a las fronteras de Mur estaban á la mira. Don Lope de Haro, que era de lanta cia, y destruia los campos de Almería con quemas y autoridad y prendas, se habia reconciliado en Córdoba robos. Las cosas de los navarros no andaban mas sose con el infante don Sancho. Con los moros, cuya furia gadas en aquel tiempo. Como Filipe, rey de Francia, algun tanto amansaba, se asentaron treguas por espahobiese concertado á doña Juana , heredera de aquel cio de dos años. El rey de Marruecos, hecho este conreino, con su hijo Filipe, que le sucedió despues y cierto, desde Algecira , do tenia sus reales y su gente, tuvo sobrenombre de Hermoso, envió por virey de Na pasó en Africa. Don Sancho á gran priesa se fué á Tovarra á Estéban de Belmarca, de nacion francés , qui ledo con color de visitar al Rey, su padre, que poco antado aquel cargo á Pedro de Montagudo. No tenia bas tes de Francia por el camino de Valencia y de Cuenca tante autoridad un hombre forastero para apaciguar los era llegado a aquella ciudad, fuera de que publicaba alborotos que andaban y aquellas parcialidades tan en tener negocios del reino que comunicar con él. Esta conadas, mayormente que Pedro de Montagudo, movido era la voz; el cuidado que mas le aquejaba era de asende la afrenta que se le hizo en removelle del gobierno, tar el derecho de su sucesion, que pretendia encamiy García Almoravides, que siempre se mostró aficiona nar con voluntad de su padre y de los grandes. Codo á los reyes de Castilla, se declararon por caudillos menzóse a tratar este negocio; encargóse don Lope de de los alborotados. Dentro de la misma ciudad de Pam Haro de dar principio á esta prática , que dió mucho plona se trubaron pasiones y vinieron á las manos el un enojo al rey don Alonso. Llevaba mal se tratase en su bando con el otro. La porsia y crueldad sué tal, que se vida tan fuera de sazon de la sucesion del reino, junto quemaban las mieses y batian á las paredes los hijos con que se persuadia que conforme á derecho sus niepequeños con mayor daño del bando que seguia á los tos no podian ser excluidos, y por el amor que en parfranceses. Al mismo Pedro de Montagudo que, pasado ticular les tenia pesábale grandemente que se tratase el primer desgusto, inclinaba al bando francés, y que ! de hacer novedad. Mas por consejo del infante don Manuel, su hermano, ya grande amigo de don Sancho, se declaró por bijos legitimos, y llamó á la sucesion del determinó que se llamasen y juntasen Cortes en Sego. | reino caso que los hijos de doña Violante no tuviesen via, con intento que allí se determinase esta diferencia. sucesion. De otra mujer de la casa de Antillon hobo á Tratose el negocio en aquellas Cortes, y ventiladas las Fernan Sanchez, el que arriba contamos que fué muerrazones por la una y por la otra parte, en lin se vino á to por su hermano. Deste descienden los de la casa do pronunciar sentencia en favor de don Sancho; si con Castro, que se llamaron así á causa de la baronia de

Castro, que se llamaron así á causa razon y conforme á derecho ó contra él, no se sabe ni Castro que tuvo en heredamiento. De Berenguela Ferbay para que aquí tratallo. Lo cierto es que prevaleció pandez dejó otro hijo, llamado Pero Fernandez, á quien el respeto del pro comun y el deseo del sosiego del rei | dió la villa de Híjar; de todos descendieron muy nono. Todos se persuadian que si don Sancho no alcan bles familias en el reino de Aragon. Lo que mas es do zara lo que pretendia no reposaria ni dejaria á los otros considerar que en la sucesion del reino sustituyó los que reposasen. Su edad era á propósito para el gobier hijos varones de doña Violante, doña Costanza y doña no, su ingenio, industria y condicion muy aventajadas, Isabel, sus hijas, despues de los cuatro hijos arriba el amor que muchos le tenian grande, su valor muy nombrados y declarados por legitimos; pero con tal señalado. Esto pasaba en Castilla; en Aragon el rey don condicion que ni sus madres ni ninguna otra mujer puJaime usaba de toda diligencia para sosegar el alboroto diese jamás heredar aquella corona. Dejó mandado á su de los moros, si pudiese por inaña, y si no por fuerza. | hijo echase los moros del reino, por ser gente que no se Con este intento discurria por las ciudades, villas y lu | puede jamás fiar dellos, mandamiento que si en aquegares del reino de Valencia; hobo en diversas partes lla edad y aun en la nuestra y de nuestros padres so muchos encuentros; cuando los unos vencian, cuando hobiera puesto en ejecucion se excusarap muchos daJos otros. En particular al tiempo que el Rey estaba en ños, porque la obstinacion desta gente no se puede venJativa, los suyos fueron destrozados en Lujen; el estra cer ni ablandar con ninguna arte, ni su deslealtad go fué tal y la matanza, que desde entonces comenzó amansar con ningunas buenas obras; no hacen caso do el vulgo á llamar aquel dia, que era mártes, de mal argumentos y razones ni estiman la autoridad de naagüero y aciago. Murió en la batalla Garci Ruiz de die. El infante don Pedro, dado que su padre era muerAzagra, hijo de Pedro de Azagra, señor de Albarracin, 10, no se llamó luego rey; solo se nombraba heredero noble príncipe en aquel tiempo; fué preso el comenda del reino en sus provisiones y cartas hasta tanto que se dor mayor de los lemplarios, La causa principal de coronase, que se hizo en Zaragozà despues de apaci. aquel daño fué el poco caso que hicieron del enemigo, guados los alborotos de Valencia, y fué á 16 de noviemcosa que siempre en la guerra es muy perjudicial. El bre. Esta honra se guardó para aquella nobilísima y Rey, por la tristeza que sintió de aquella desgracia, y por hermosísima ciudad; la Reina tambien fué coronada; y tener ya quebrantado el cuerpo con los muchos traba los caballeros principales, hecho su pleito homenaje, jos, á que se llegó una nueva enfermedad que le sobre juraron á don Alonso, su hijo, que entonces era niño, vino, dejó el cuidado de la guerra al infante don Pedro, por heredero de aquellos estados. A don Jaime, her su hijo, y él se fué á Algecira, que es una villa en tierra mano del nuevo Rey, se dieron las islas de Mallorca y de Valencia. Allí, aquejado del mal y desafiuciado de Menorca con titulo de rey, como su padre lo dejó man. los médicos, entregó de su mano el reino á su bijo, que dado en su testamento y como arriba queda dicho que presente estaba; dióle asimismo consejos muy saluda lo tenia determinado; diéronle otrosí el condado de bles para saberse gobernar. Esto hecho, él se vistió el Ruisellon y lo de Mompeller en Francia. Tuvo este Prinhábito de san Bernardo con intento de pasar lo que le cipe por hijos á don Jaime, don Sancho, don Fernando, quedaba de vida en el monasterio de Poblete, en que don Filipe. Esta division del reino fué causa de desaqueria ser enterrado. No le dió la dolencia tanto lugar, brimientos y sospechas que nacieron entre los hermafalleció en Valencia á 27 de julio; príncipe de renom nos, que adelante pararon en enemistades y guerras. bre inmortal por la grandeza de sus hazañas, y no solo Quejábase don Jaime que le quitaron el reino de Valenvaliente y esforzado, sino de singular piedad y devo cia, del cual le hizo tiempo atrás donacion su padre, y cion, pues afirman del edificó dos mil iglesias, yo en | que por el nuevo corte que se dió quedaba por seudatiendo que las hizo consagrar ó dedicar conforme al rito tario y vasallo de su hermano, cosa que le parecia no se y ceremonia cristiana, y de mezquitas de Mahoma las podia sufrir. Su cólera y su ambicion sin propósito lo convirtió en templos de Dios. En las cosas de la guerra aguijonaban y aun le despeñaban, sin reparar hasta tanse puede comparar con cualquiera de los famosos capi to que le despojaron de su estado. tanes antiguos; treinta veces entró en batalla con los moros y siempre salió vencedor, por donde tuvo sobre

CAPITULO III. nombre y se llamó el rey don Jaime el Conquistador.

Que las discordias de Navarra se apaciguaron. Reinó por espacio de sesenta y tres años; fué demasiadamente dado á la sensualidad, cosa que no poco escu Lo de Navarra no andaba mas sosegado que las otras reció su fama. De la reina doña Violante tuvo estos hijos: partes de España, aptes ardia en alborotos y discordias don Pedro, don Jaime, don Sancho, el arzobispo, ya civiles; cada cual acudia al uno de los bandos. Filipo, muerto; doña Isabel, reina de Francia; doña Violante, rey de Francia, como se viese encargado de la defensa reina de Castilla; doña Costanza, mujer del infante y amparo del nuevo reino, determinó de ir en persona don Manuel; otras dos hijas, María y Leonor, murie á sosegar aquellas revueltas con mucha gente de guerron niðas; todos estos fueron hijos legítimos. De doña ra que consigo llevaba. Era el tiempo muy áspero, y Teresa Egidia Vidaura tuvo á don Jaime, señor de Eje- | las cumbres del monte Pirineo por donde era el paso rica, y á don Pedro, señor de Ayerve, que á la muerte cargadas y cubiortas de nieve; allegábase á esto la falta de los bastimentos, a causa de la esterilidad de la tierra. | Treviño por mandado de don Sancho; á don Fadrique Movido por estas dificultades, él se volvió del camino, hizo cortar la cabeza en Burgos con grande odio del pero envió en su lugar á Cárlos, conde de Arras, con la nuevo principado, pues eran estas las primeras señales mayor parte y mas escogida de su gente. Era este ca- y muestra que daba, mayormenle que sin ser oidos los ballero persona de grande autoridad por ser tio de la condenaron. Los mas extrañaban este hecho, conforme reina Juana; así, con su llegada hizo mucho efecto. El como á cada cual le tocaban los muertos en parentesco bando contrario, maltratado por los franceses junto á bamistad, pero el odio estaba secreto y disfrazado con un pueblo llamado Reniega, se reliró á un barrio de la disimulacion. Enviáronse embajadores el un Rey al Pamplona, que se llama Navarreria; ibanles los france otro. El rey de Castilla pedia que se le enviase su mujer ses á los alcances y apretábanles por todas partes. Por y que aprobase la eleccion de don Sancho. Excusábase esto García de Almoravides, caudillo de aquella gente, el rey de Aragon con que no estaba aun del todo detery en su compañía sus parientes y aliados con la escuri- | minado el negocio, y alegaba que en su reino tenian redad de la noche por entre las centinelas contrarias se fugio y amparo cuantos á él se acogiesen, cuanto mas fueron por la parle que cada cual pudo , por poblados y su misma hermana. Pasaron tan adelante, que hobiera despoblados, y se salieron de toda la tierra. Algunos el de Aragon movido guerra á Castilla, como algunos dellos fueron á parar á Cerdeña, en que por Iraber he pensaban, si la rebelion de los moros de Valencia no le cho allí su morada, hay generacion dellos el dia de hoy. embarazara; los cuales, confiados en la venida del rey Pamplona fué tomada de los enemigos, y le echaron de Marruecos, con las armas se apoderaron de Montesa; fuego. Los que quedaron despues deste estrago, es pero estos movimientos tuvieron mas fácil fin de lo que carmentados con el ejemplo de los olros, tuvieron por se pensaba. Los moros, despedidos de la esperanza del bien de sosegarse; otros, acusados por rebeldes y albo- socorro de Africa que esperaban, entregaron al Rey el rotadores del reino, llamados, como no compareciesen, mes de agosto, año de nuestra salvacion 1277, a Montefueron en ausencia condenados de crímen laesae ma sa y otros muchos castillos que tomaran. En este tiempo jestatis, y se ausentaron de su patria. El general fran el rey don Alonso era venido de Burgos á Sevilla; do cés, apaciguada que fué la discordia de los navarros y allí envió grande armada y mucha gente de guerra á fundada la paz de la república, pasó en Castilla al lla cercar á Algecira por mar y por tierra. Aquella guerra mado del rey don Alonso, y del fué muy bien recebido ante todas cosas tenia los ánimos de los fieles puestos y tratado magnisica y espléndidamente, como pariente en cuidado; temian que los africanos, por la vecindad muy cercano que era. Con la mucha familiaridad y con de los lugares y por tener ya asiento en España y guaversacion el rey don Alonso se adelantó á decir que no rida propria, no acudiesen muchas veces á nuestras rile faltaban á él cortesanos de la inisma casa del rey de beras. Sin embargo, las discordias civiles por otra parte Francia que le diesen aviso y descubriesen los secretos les tenian los ánimos tan ocupados, que no se les daba del Rey y de sus grandes. Esto, quier fuese verdad o mucho de todo lo al; todavía intentaron de quitalles fingido para tentar el ánimo del Francés, él lo tomó tan | aquel nido. El verano fué don Pedro, hijo del rey don de veras, que desde entonces Broquio, camarero del Alonso, con poderoso ejército á la conquista de aquella rey de Francia, comenzó á ser lenido por sospechoso. ciudad. Dió la vuelta sin hacer algun efecto, con muAcrecentaron la sospecha unas cartas suyas que envia cha deshonra y pérdida de su gente, y nuestra armada ba al rey don Alonso en cifra, que vinieron en poder de por estar falta de marineros y de soldados con la venilos que le calumniaban, por haberse muerto en el ca. da del rey de Marruecos fué desbaratada y presa. Desmino el correo que las llevaba. Pasó el negocio tan ade hízose el campo; los soldados unos se fueron á una parlante, que fué condenado en juicio y pagó con la cabe. | te, otros á otra. Hay quien diga que en aquel tiempo el za; pero esto avino algun tiempo adelanle. Dona Vios rey de Marruecos edilicó otra nueva Algecira, poco disJante, reina de Castilla, como viese que la edad de sus tante de la primera. El cuerpo del rey don Jaimne se llenietos, que ella mucho queria, era menospreciada, y vó de Valencia, donde le depositaron en un sepulcro que anteponian á don Sancho, y que ella no estaba muy junto al allar mayor de la iglesia caledral, y se traslado segura, en tanla manera pervierte todos los derechos la al monasterio de Poblete, entrado ya el verano. Las execrable codicia del reinar, pensó de huirse; con este exequias del difunto se celebraron espléndidamente con intento hizo que el rey de Aragon, su hermano, viniese gran concurso de caballeros principales, que se juntaal monasterio de Huerta, so color de qucrelle allí hablar. ron en Tarragona por mandado del nuevo Rey. Acompañaban á la Reina sus nielos por manera de honralla, y así con ellos se entró en Aragon; procuró de

CAPITULO IV estorbárselo el rey don Alonso desque supo lo que pasaba; pero fue por demás. El pesar que con esto recibió

De diversas bablas que tuvieron los reyes fué lal y el coraje, que ninguna pérdida suya ni de su Con la partida de la reina dona Violante los reyes de reino le pudiera entristecer mas. El enojo y saña del Castilla y Francia comenzaron á estar muy cuidadosos Rey se volvió contra aquellos que creyó ayudaron y lu por respeto de los niños infantes. El cuidado por envieron parle en la partida de la Reina; mandó prender trambas partes era igual, los inlentos diferentes y aun en Burgos, donde el Rey y don Sancho eran idos de Se contrarios. El de Castilla quisiera estorbar que no se govia , al iufaute don Fadrique, su hermano, y á don pasasen en Francia, do para su inocenle y tierna edad Simon Ruiz de Haro, señor de los Cameros, varon de lenian muy cierta la acogida y el amparo, en especial allo linaje y de muy antigua nobleza. Ardia la casa real que don Sancho, su bijo, le ponia en esto con el deseo y la corle en discordias, y eran muchos los que favore

que tenia de asegurarse, sin descuidarse de continuar cian á los nietos del Rey. Simon Ruiz fué quemado en en granjear las voluntades de grandes y pequeños con Ja nobleza de su condicion, agudeza de ingenio y agra- | con él enemistad. Falleció en Lisboa al principio desto dables costumbres., y con valor y diligencia apercebir mismo año el rey don Alonso de Portugal, padre de don 80 para todo lo que podia suceder. El de Francia temia Dionisio. Vivió setenta años, reinó treinta y dos; en el que si venian á manos y poder de su tio correrian peli monasterio de Santo Domingo de aquella ciudad que el gro de las vidas, por lo menos de perder la libertad. edifico, enterraron su cuerpo. Don Sancho, luego que Sabia muy bien cuán deseosos son los hombres natural sc hobo visto con su padre, fue por su órden á hacer lemenle de mando, y que la ambicion es madre de cruel vas de gente por todo el reino y apercebirse de soldados dad y fiereza. Habíanse enviado sobre esta razon diver contra el rey de Granada, que á la sazon sabia estar ocusas veces de parte de Castilla y de Francia muy solem pado en la obra del alcázar de aquella ciudad, llamado nes embajadas al rey de Aragon, cosa muy honrosa para el Alhambra , fábrica de gran primor y en que gasto aquel Principe, que fuese como juez árbitro para con gran tesoro, ca era este rey Moro no menos diestro en certar dos reyes tan poderosos, muy á propósito para semejantes primores que en el arte militar. Para movesus intentos tener suspensos aquellos príncipes y en su lle guerra no podian faltar achaques, y siempre los hay poder los infantes. Ventilado el negocio, finalmente se entre los principes cuyos estados alindan. Lo que yo acordó que dona Violante tornase con su marido y que sospecho es que el rey de Granada en la guerra de Allos infantes quedasen en Aragon sin libertad de poder gecira dió favor al de Marruecos, de lo cual por estar ausentarse; lleváronlos al castillo de Júliva y allí los agraviados los nuestros, en el asiento que se tomó poco pusieron á recado. Esta resolucion dió muclia pena á antes desto con los africanos no fueron comprehendidoña Blanca, su madre, por parecelle que en quien dos los de Granada. Dionisio, rey de Portugal, sea por fuera justo hallar amparo allí se les armaba celada, y no fiarse de su abuelo, como quier que sean dudosas é con nuevos engaños les quitaban la libertad. Partiose inconstantes las voluntades de los hombres, sea por pues para Aragon, mas no alcanzó cosa alguna, porque pensar se inclinaba mas á su hermano (coino de ordilas orejas del Rey las halló sordas á sus ruegos y lágri nario siempre favorecemos la parle mas llaca, y aun el mas; no hacia caso de todo lo que se podia decir y pen- que es mas poderoso, en cualquier diserencia puesto sar á trueco de enderezar sus particulares. Desde allí que tenga mejor dereclio, siempre parece que hace muy enojada pasó en Francia á hablar al Rey , su her- agravio), si bien habia llegado a Yelves, que está tres Inano, y movelle á hacer la guerra contra Castilla y leguas de Badajoz, repentinamente mudado de pareAragon, si no condescendian con lo que era razon y ella cer volvió atrás. Fué grande el enojo que el rey don, pretendia. Era muy á propósito el reino de Navarra, Alonso recibió por esta liviandad; así, perdirla la espeque se lenia por los franceses, para estos intenlos, por ranza de verse con su nieto, muy desabrido dió la vuelconfinar con Castilla y Aragon por diversas parles. Puso ta para Sevilla. En este tiempo Corrado Lanza, general esto en cuidado al rey de Aragon y al insanle don San de la mar por el rey de Aragon, persona de grande aucho; para tomar acuerdo de lo que se debia hacer , de toridad para con todos por ser pariente cercano de la terminaron venir á habla. Señalaron para ello cierto reina doña Costanza, con una armada que apresto do lugar entre Requena y Buñol, acudieron allí, y se jun- diez galeras corrió las marinas de Africa, mayormente taron el dia aplazado á 14 de setiembre del año del Sew | las de Túnez y Tremecen, en castigo de que aquellas ñor de 1279. En esta junta y habla, echados a parte ciudades no querian pagar el tributo que algunos años todos los desabrimientos y enojos pasados, trabaron antes concertaron, Cierto autor afirma que esta ementre sí amistad y pusieron confederacion para valerse presa fué y se enderezo para meter en posesion del reial tiempo de necesidad. Concluida esta liabla , el rey de no de Túnez á Mirabusar, á quien su hermano le echaAragon tomó el camino de Cataluña , que estaba alle ra dél. Todos concuerdan que la presa que de alli llerada por las discordias de la gente principal. Armengol varon los aragoneses fué grande, y que en el estrecho de Cabrera era el principal atizador destas revueltas, de Gibraltar de diez galeras que encontraron del rey do hijo de Alvaro de Cabrera, al cual el Rey poco antes Marruecos y las vencieron, parte tomaron, parle echadiera el condado de Urgel, como á su feudatario y por ron á fondo. El rey de Aragon en Valencia, donde se respeto del conde de Fox; todo esto no basló para ga entretenia muy de ordinario, hizo donacion á don Jainalle. El Rey, visto lo que pasaba , se puso sobre la me, su hijo, habido fuera de matrimonio, del estado do ciudad de Balaguer, cabecera de aquel estado; prendió Segorve por el mes de noviembre. En Castilla de cada al dicho Armengol y á su tio Rogerio Bernardo, conde dia se aumentaba la alicion que los naturales tenian al de Fox, con otros señores que dentro halló; túvolos infante don Sancho, y aun á muchos parecia que trapresos largo tiempo, en especial al de Fox, que se rebe taba de cosas mayores de lo que al presente mostraba, Jara mas veces y mas feroz se mostraba; con tanto cal y que luego que concluyese con los sobrinos, menosmaron las alteraciones de los catalanes. Don Sancho se preciaria á su padre, que ya por su edad iba de caida, encaminó á Badajoz, donde su padre estaba, que era | y le quitaria el mando y la corona. El padre por su gran venido desde Sevilla á verse con don Dionisio, su nieto, descuido de ninguna cosa menos se recataba que desto, rey de Portugal, con intento de hacer las paces entre sin saber las práticas de su hijo, así las públicas como él y don Alonso, su hermano, al cual pretendia por fuer- | las secretas. Partió pues don Sancho el año luego siza de armas echar del estado que su padre le dejó en i guiente de 1280 á la primavera con el ejército que tenia Portugal. Alegaba diversas razones para dar color a l levantado la vuelta de Jaeb; y con nuevas compañías esta su pretension , de que recebian mucho descon que su padre le envió desde Sevilla, aumentado su ejértento las gentes de Portugal, por ter que entraba con cito, entró muy pujante por las fronteras de Granada, tan mal pié en el reino, y que apenas era muerto su pa taló y robó toda la campaña, sin parar hasta ponerse á dre cuando pretendia despojar á su hermano y trabar vista de la misma ciudad, quemó muchas aldeas y puen

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