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blos, recogió gran presa de gente y de ganados, con grandeza. Era el rey don Alonso de ingenio vario, muque volvió á Córdoba , desde allí acompañó á su padre dable, doblado, tenia en sus acciones una maravillosa hasta Sevilla. Con el buen suceso desta guerra ganó inconstancia, falta que con la edad suele tomar mas mayor autoridad y granjeó del todo las voluntades de suerza. Don Sancho, por entender estas cosas, deterla gente, cosa que él estimaba en mas que todas las minó ayudarse de socorros extraños y de fuera, y hademus ganancias, por asegurarse en la sucesion del cerse amigo del rey de Aragon y prendalle, en que puso reino, que era el cuidado que mas le aquejaba. Princi mucha diligencia. Envióle sobre esta razon y con este palmente que Filipe, rey de Francia, con la aficion que intento sus embajadores, primero á don Gonzalo Giron, tenia á los dos infantes, sus sobrinos, hacia instancia maestre de Santiago, despues al marqués de Monserrat. que fuesen puestos en libertad, y que en lugar de su La suma de la embajada era que se juntasen para tratar abuelo que los pedia, se los entregasen á él. Envió pues de sus haciendas y de cosas de mucha importancia. sobre esta razon embajadores a los dos reyes; llevaron Acordado esto, los reges don Alonso, don Pedro y órden que al principio tratasen el negocio amigable tambien el infante don Sancho se juntaron entre Agremente, ca no tenia perdida la esperanza que hobiesen da y Tarazona en un pueblo que se llama el Campillo. de dar oidos á tan justa demanda ; si no se allanasen, Fué esta junta á 27 de marzo del año de 1281. Asencomo deseaba, les diesen á entender que tendrían en los tóse confederacion entre aquellos dos reinos de tal guifranceses enemigos mortales; que él estaba resuelto de sa, que los que fuesen amigos del uno suesen amigos amparar la inocente edad de aquellos mozos por toda del otro, s lo mismo de los enemigos, sin exceptar á las vias y maneras que pudiese. Como los nuestros no persona alguna; que el que primero quebranlase este se inoviesen por amenazas ni por ruegos, se trató y concierto, pagase de pena diez y seis mil libras de plaacordó que para tomar algun medio, y en presencia ta. Dieron al rey de Aragon en esta junta á Palazuelos, componer todas las diferencias, los tres reyes se junta Teresa , Jera, Ayora, y á don Manuel, hermano del rey sen á habla, para lo cual se dieron unos á otros la pala- don Alonso, cuyas eran eslas villas, dieron en recombra y seguridad bastante. Con esta determinacion el pensa la villa de Escalona. Esto fué lo que se trató rey de Francia llegó á Salvatierra, el rey de Castilla á en público; de secreto se acordó que los dos reyes acoBayona, ciudad que está en los pueblos dichos anti metiesen el reino de Navarra y se enseñoreasen dél; guamente tarbellos en los confines de Guiena. No se señalaron otrosí la parte que á cada cual habia de perjuntaron los reyes para tratar de las condiciones y del tenecer acabada la conquista. Ultra desto, se le conce asiento. El infante don Sancho desbarató la junta con dió á don Sancbo que los infantes estuviesen en el cassu astucia y con sus mañas, por temer no alcanzasen de tillo de Játiva á buen recado. El cual, despedida la junsu padre, que claramente via estar aficionado á los nie ta, en Agreda donde fué con los dos reyes, para obligar tos, alguna cosa que le empeciese á él. Lo que solamen mas al rey de Aragon y ganalle mas la voluntad, lo te se pudo alcanzar fué que Cárlos, principe de Taran prometió y aseguró muy de veras que como su padre to, hijo del rey de Sicilia, interviniese entre los reyes y falleciese , le dejaria todo el reino de Navarra para que llevase los recados de la una parte á la otra; y sin embar le encorporase en la corona de Aragon, y ultra desto le go, no se concluyó cosa ninguna, porque todos los in daria en Castilla la villa de Requena con todos los lutentos de los principes desbarataba con sus mañas don gares de su jurisdicion , que están hácia el reino de Sancho, si bien lo que los franceses pedian parecia muy Murcia y á la raya del de Valencia. Andaba su partido justificado, esto es, que se le diese al infante don Alon en balanzas, y su ánimo dudoso entre el miedo y la so la ciudad de Jaen con nombre de rey, y como á feu | esperanza; por esto no le parecia vergonzoso y feo datario y dependiente de los reyes de Castilla. Desba comprar su seguridad á costa de tantas promesas. Don ratada que fué la junta , todavía los reyes de Francia y Juan Nuñez de Lara, en aquellos tiempos varon grave Aragon se vieron en Tolosa para tratar deste negocio y poderoso, segun se ve en las historias, era señor de entre sí. El fruto desta hubla no fué mayor que el de Albarracin por via de dote con doña Teresa , hija de don antes, en tanto grado, que parecia hacian burla del rey Alvaro de Azagra, que fué señor de Albarracin, y por de Francia. Solo se sacó de esta junta que el rey de consiguiente nieta de don Pedro Rodriguez de Azagra. Francia prometió debajo de juramento dejaria el esta- | Dende allí por la fortaleza del lugar y por estará las rayas do de Mompeller á don Jaime, rey de Mallorca, porque de Aragon y Castilla tenia costumbre de hacer correantes desto pretendia ser suyo y quitársele. Muy alegre rías en ambas partes y solia llevarse muchos despojos, quedó el infante don Sancho de que con todo el esfuerzo además que recebia debajo de su amparo y proteccion que aquel Rey hizo y con tantas porfias no se habia á todos aquellos que de los dos reinos acudian á él por alcanzado de los reyes cosa alguna que fuese en pro de delitos que hobiesen cometido. Particularmente don los infantes, sus sobrinos. Solo se recelaba de la in Lope Diaz de Haro, señor tan poderoso, se vino y metió constancia de su padre, por la compasion que mostraba en aquella ciudad, por estar muy mal enojado con don tener de aquella tierna edad, no viniese á favorecer los Sancho y con el rey de Castilla á causa de la muerte nietos, ca de estar mudado de parecer se vian mani del infapte don Fadrique y del señor de los Cameros. fiestas señales. Y muchos que con diligencia y cuidado Tralaron entre sí don Sancho y el rey de Aragon en Taconsideran los enojos de los príncipes y sus inclinacio razona de dar órden de conquistar aquella ciudad, y nes, por entender esto no cesaban de irritar al rey don deshacer á don Juan de Lara. El rey don Alonso se fué Alonso contra su hijo, y contalle y encarecelle sus des á Búrgos á celebrar las bodas de sus hijos don Pedro y acatos. Decian que estaba apoderado de todo el go don Juan. A don Pedro dió por mujer una hija del sebierno, que todo lo trastornaba y revolvia conforme á ñor de Narbona , y á don Juan una hija del marques de su antojo, que no estimaba en nada su real autoridad y | Monferrat, que fué lo mas que se sacó y se esecluó con

tantas juntas y coloquios y vistas de reyes, tantos gas- | él no lo quiso aceptar. Demás desto por negociacion los y trabajos. España á esta sazon sosegaba , si bien del infante don Juan, que ya era del bando del infante parecia que la amenazaba alguna cruel tempestad , á don Sancho, su hermano, los grandes de Castilla y de causa de estar todas las voluntades, así bien de los gran- Leon, que muy de atrás andaban desabridos por la se-, des como de los pequeños, muy alteradas y desabridas, veridad del Rey y su aspereza, se declararon por su y la pretension que andaba sobre la sucesion del reino. | hijo. La memoria fresca del triste suceso del señor de

los Cameros y del infante don Fadrique atizaba mas CAPITULO V.

estos desabrimientos. Tratábanse estas cosas al princiComo don Sancho se rebelo contra su padre.

pio del año 1282 del nacimiento de Cristo nuestro Se

ñor. En el mismo año por el mes de agosto en la villa Las vehementes sospechas que entre don Sancho y de Troncoso se celebraron las bodas entre Dionisio, rey su padre el rey don Alouso se despertaron de peque de Portugal, y doña Isabel, bija mayor del rey de Araños principios poco a poco, como acontece, vinieron á gon. Esta es aquella reina doña Isabel que por sus granparar en discordia manifiesta y en guerra. Llevaba mal des virtudes y notable piedad es contada entre los el rey don Alonso verse á causa de su vejez poco esti santos del cielo, y su memoria se celebra en aquel reino mado de muchos ; dábale pena el deseo que sentia en con fiesta particular. Este Rey, sin tener respeto á su: sus vasallos de cosas nuevas. Para acudir á este daño abuelo, atraido con la destreza y mañas de don Santan grande y ganar reputacion entre los suyos, con cho, se juntó con él y se declaró por su amigo y aliado, gente de guerra que juntó se determinó hacer una nueva sea por algun enojo que tenia con su abuelo, sea por entrada en tierra de moros, con que les robó y taló la tener por esta via esperanza de mejor partido y remucampaña y les hizo otros daños, dado que su edad era neracion. El rey don Alonso miraba poco las cosas por mucha y el cuerpo tenia quebrantado por los muchos venir, así por su larga edad como por la comun taclia trabajos y pesadumbres. Ninguna cosa mas le aqueja de nuestra naturaleza, que en sus proprios negocios ba que la falta del dinero, cosa que desbarata los gran- cada cual es menos prudente que en los ajenos; estordes intentos de los principes. Trataba de hallar algun ba el miedo, la codicia y el amor proprio, y ciega para inedio para recogello. Parecióle que el camino mas fá que no se vea la verdad. Hizo llamar á Cortes para la cil seria batir un nuevo género de moneda, así de co ciudad de Toledo, por ver si en alguna manera se pubre como de plata , de menor peso que lo ordinario y dieran sosegar las voluntades de su hijo y de la gente mas baja de ley y que tuviese el mismo valor que la principal sin poner mano á las armas. Por seguir el cade antes, mal arbitrio, y que no se sufre hacer sino mino mas blando, que era apaciguallos amigablemente, en tiempos muy apretados y en necesidad extrema. Re ni se apercibió como fuera menester, ni usó de bastante sultó pues desta traza un nuevo daño, es á saber, que recato. Don Sancho por otra parte, confiado en el fase encendió mas el odio que públicamente los pueblos vor y ayuda de la nobleza y por estorbar la traza y tepian concebido contra el Rey, mayormente que se ardid de su padre, llamó asimismo á Cortes para Valladecia por cosa cierta que en las causas civiles y crimi dolid; acudió á su llamado mucha mas gente que á Tonales y en castigar los delitos no tenia tanta cuenta ledo. Tenia deseo de dejar sucesion; casó con doña con la justicia , como con las riquezas que las partes María, hija de Alonso, señor de Molina, que era su tenian, y que á muchos despojaba de sus haciendas pariente en tercero grado. Deste matrimonio le naciepor cargos y acusaciones fingidas que les imponian, ron don Fernando , su primogénito, y otros hijos. En cosa que no se puede excusar con ningun género de aquellas Cortes todo lo que se hizo fué conforme al panecesidad, y con ninguna cosa se ganan mas las vo recer de los grandes que allí se juntaron, porque don Juntades de los vasallos para con su príncipe que con Sancho les otorgó todo aquello que se atrevieron á peuna entereza y igualdad en hacer á todos justicia. En dir, así en pro de cada cual dellos como para el público, vió por embajador a Francia á Fredulo, obispo de además de muy mayores mercedes que les prometió Oviedo , francés que era de nacion. Echaron fama que para adelante, camino que le pareció el mejor de todos para visitar al rey Filipo y por su medio alcanzar del para ganar las voluntades de grandes y pequeños. ProSumo Pontifice la indulgencia de la cruzada para los veyéronse nuevos oficios y cargos, hiciéronse nuevas que fuesen á la guerra de los moros. El principal in leyes; cuanto cada uno lenia de fuerza y autoridad, tento era comunicar y tratar con él la manera cómo tanta mano metia en el gobierno del reino. Cundió el pondrian en libertad á sus nietos, fuese por la compa deseo de cosas nuevas y de levantarse contra su rey, y sion que tenia de aquella inocente edad y por la aficion llegó hasta la gente vulgar. Tal era la disposicion de los que tenia á los infantes como á sus nietos, ó lo que yo | corazones en aquella sazon , que hazaña tan grande mas creo, por el aborrecimiento que habia cobrado á como quitar el ceptro á su Rey unos se atreviesen á indon Sancho, su hijo, por cuyo miedo los años pasados, tentalla, muchos la deseasen y casi todos la sufriesen, mas que por su voluntad, los privó de la sucesion del sin faltar quien en medio del aplauso y vocería llamase reino. No se le encubrieron á don Sancho las preten rey á don Sancho y le diese nombre de padre de la pasiones de su padre, como quiera que no pueda haber tria con todos los demás títulos de principe. Mas él secreto en semejantes discordias domésticas. Acordo constantemente lo desechó con decir que mientras su de prevenirse; en particular para ayudarse del socorro padre fuese vivo no sufriria le quitasen el nombre y de los moros se partió para Córdoba; allí asentó con honra de Rey, ora fuese por mostrarse modesto y desfederacion con el rey de Granada , y para ganalle mas preciar un vano apellido, pues en efecto todo lo manle soltó las dos partes del tributo que pagaba, partido daba, ó por encender mas las voluntades del pueblo que poco antes pretendió el Moro del rey don Alonso y 1 con entrelenellos. Pasó el negocio tan adelante, que sin embargo el infante don Manuel, tio de don Sancho, guerra que allí pudo ayuatar. Córdoba se defendió vaen nombre suyo y de los grandes, por sentencia públi lerosamente por el esfuerzo de los ciudadanos y la bueca que se propunció en las Cories, privó al rey don na diligencia de don Sancho, que se previno con presAlonso de la corona. Castigo del cielo sin duda, me- teza contra la venida de los enemigos. Así el rey Moro recido por otras causas y por haberse atrevido con len- | á los veinte dias que puso el cerco le alzó; para la gua desmandada y suelta , confiado en su ingenio y s priesa que traia, cualquier dilacion le era pesada. Tohabilidad á reprehender y poner lacha en las obras de davía con voluntad del rey don Alonso pasó por Sierrala diyina Providencia y en la fábrica y compostura del morena y llegó hasta Montiel; hizo gran daño en toda cuerpo humano; tal es la fama yvoz del vulgo desde tiem aquella tierra y grandes despojos con que se volvió á po antiguo continuada de padres á hijos. Este atrevi Ecija. Este fué el fruto de la discordia civil y no otro. mieuto castigó Dios con tratalle desta manera, revés Acudió allí el rey don Alonso, pero luego se retiró seque dicen él habia alcanzado por el arte de astrologia, en cretamente y se fué á Sevilla, de donde era venido, por que era muy ejercilado, si arte se puede llamar, y no aviso que le dieron que el rey Moro trataba de le prenantes engaño y burla, que siempre será reprehendida y der; si fué verdad ó mentira no se sabe. Lo que conssiempre tendrá valedores. Añaden que deste conoci ta es que el Moro mostró gran sentimiento y pesar de miento procedieron sospechas y que con el miedo se que en su lealtad se pusiese duda, en tanto grado que, hizo cruel , de que resultó el odio que le tenian, y del dejada España, se pasó en Africa; restituyó empero a odio procedió su perdicion y caida. Las bodas del in- | don Alonso mil caballos escogidos que con su licencia fante don Sanclio se celebraron en Toledo; cl aparato tiraban sueldo del rey Moro, que fué señal de no ir do no fue muy grande, por estar en víspera de la guerra todo punto desabrido. Era caudillo desta gente Hernan civil todo revuelto. El rey don Alonso, reducido á es Ponce; cuéntase que como junto a Córdoba se encontos lérminos por verse desamparado de los suyos, acu- trasen con dicz mil caballos de los enemigos, fué tan dió á pedir socorro y dineros prestados al rey de brava la carga que les dieron, que los rompieron y puMarruecos. Envióle eu prendas su real corona, que era sieron en huida: tan grande era su valor y esfuerzo, de gran valor. Alonso de Guzman, señor de Sanlúcar, tan señalada su destreza , conocida y probada en mupor desabrimientos que tuvo con el rey don Alonso, chas guerras. En Sevilla el rey don Alonso en una soresidia a la sazon en Marruecos; la causa en particu lemne junta que tuvo privó á su lijo don Sancho de la Jar no se sabe; lo cierto es que era estimado en mucho sucesion del reino con palabras muy sentidas y graves de aquel rey Moro y que le hizo capitan de sus gentes. y mil denuestos y maldiciones que descargó sobre su Hoy dia se muestra una carta del rey don Alonso, para cabeza, como se puede pensar de padre tan ofendido. él muy humilde por el aprieto en que se hallaba, que Pasó esto á 8 dias del mes de noviembre. El infante sué la mayor miseria estar forzado á rogar y humillar don Sancho hacia poco caso de aquellas maldiciones y 68 á su mismo vasallo que le lenia ofendido. Por la saña; renovó la confederacion con el rey de Granada, carta le ruega se acuerde de la amistad antigua que y en la comarca de Córdoba, donde estaba , se aperceentre ellos habia y de su nobleza ; ponga en olvido los bia para todo lo que pudiese suceder; la gente de guerdesguslos y cosas pasadas y le favorezca en aquel aprie- / ra para que invernasen repartió por aquellos lugares. to; sea parte para que se le envien dineros y gente de

CAPITULO VI. guerra, pues puede y alcanza tanto con el rey Moro. Prométele que tendrá perpetua memoria deste benefi

1 De la conjuracion quo hizo Juan Prochita contra los franceses

en Sicilia. cio y servicio, y que en efecto podrá esperar de su benignidad cualquier cosa, por grande y dilicultosa que Este año fué notable, no solamente por el desafuero sea, que corresponderá en todo á su desco. El rey que hicieron al rey don Alonso y las discordias de Case Bárbaro lleno de esperanzas y por parecelle se le ofre lilla, sino mucho mas por la conjuracion muy famosa cia buena ocasion de mejorar su partido á causa de las | de Juan Prochita. Este fué señor de la isla de Prochita,

de Juan Prochita. Este fue senor de la isla discordias de Castilla , hizo aun mas de lo que se le que cae junto a Sicilia, varon de grande ingenio, y que pedia. Con acuerdo del rey don Alonso pasó en Alge fué muy estimado y grande amigo del rey Manfredo; cira; y en Zabara , villa del reino de Granada, se vió Jos años pasados por no ser maltratado de los francecon él. Usaron entre los dos de grandes comedimien- ses, que entonces tenian el mando y buscaban todas tos y cortesías. Diósele al rey don Alonso mas alto lu las ocasiones de descomponer la gente poderosa, se regar y silla , honra que se le hizo por ser huésped y cogió á Aragon. Los reyes de Aragon don Jaime y don porque el de Marruecos ganó el reino que tenia ; don Pedro holgaron de su venida por ser persona de tanto Alonso procedia do casta de reyes y desde su niñez fué valor, por medio del cual podrian cobrar los reinos de criado como quien habia de ser key, por lanto era ma- Sicilia y Nápoles, que pretendian contra derecho les yor en dignidad, que fueron todas razones del mismo quitaron. No solo le recogieron con mucha alegría y Bárbaro. Tralose en esta liabla de la forma que se de muestras de amor, sino le heredaron de grandes posebia tener en hacer la guerra, pues la esperanza de ha siones con que pudiese sustentar su vida, particularcer y asentar paces con su hijo era ninguna, aunque mente le dió el rey don Pedro en tierra de Valencia e desto tambien se movió plática. De las ciudades de la Lujen y á Benizan y á Palma. Los gibelinos, oprimidos Andalucía, Sevilla se tenia por el rey don Alonso, Cór por el mando que los franceses tenian en toda Italia, gen doba por don Sancho, su hijo. Los moros tomaron á su te feroz y soberbia, así lo publicaban ellos, comenzacargo de cercar aquella ciudad, como lo hicieron descron volver los ojos á los aragoneses, ca tenian espe pues de talar y robar los campos comarcanos. Acudió ranza que con su ayuda podrian desechar aquel peseel rey don Alonso desde Sevilla al cerco con la gente de disimo yugo y imperio. Vio Italia en aquella sazon lo que en el mas misero cautiverio se puede esperar, queña, os oprimirá con su peso; mejor seria que á vuesles vedasen el poder hablar libremente; señorío insu- tros enemigos les diésedes en qué entender en sus cafrible y que se extendia hasta Roma, donde el rey desas, porque los sicilianos con la memoria del antiguo Nápoles, puesto alli un su vicario ó teniente, tenia el gobierno y por el aborrecimiento que lienen al nuevo gobierno de todo con nombre de senador. Nicolao, pon- cstán desgustados de suerte, que mas les falla cabeza Lilice romano, procuraba con todas veras librará Ro- ¡ á quien seguir que deseo de rebelarse. No cesan de ma de aquella sujecion. Para esto lo primero que hizo | imporlunar á los reyes de Aragon que les dén socorro y sué declarar por un edicto 6 bula que ninguno en Ro se apoderen de toda la isla. Fuera desto, el Pontisice ma pudiese ser senador mas que por un año; quitó romano está muy desgustado con los franceses; si ayuotrosi la facultad a los reyes y á sus parientes de poder dáredes sus pretensiones, sin duda con poco trabajo y tener y ejercitar aquel gobierno ó magistrado. A Cár costa aliorraréis de grandes tempestades y revolveréis Jos, rey de Sicilia, le privó del nombre y autoridad de sobre ellos el daño que contra vos procuran. Finalınenvicario, nombre de que usaba en Italia, como lugarte te, os persuadid que los franceses jamás os serán aminiente de los emperadores, con color que esta era la gos. El poder y fuerzas que alcanzan quién no lo savoluntad del emperador Rodulfo. Todo esto aunque iba be? » El Emperador tenia por cierto era verdad todo lo encaminado á epflaquecer las fuerzas del rey Cárlos, que Prochita lo decia; mas no queria empeñarse mupero como era conforme á razon lo que se ordenaba, cho en el negocio ni del todo declararse. Promotió que aun no se movian las armas ni se llegaba a rompimien él ayudaria las pretensiones del rey de Aragon con di. to. Lo que algunos autores delienden 6 porsian, que el neres de secrelo, porque estas práticas no se entenpapa Nicolao tenia determinado hacer de la familia y diesen. Concertado esto, el Prochita se volvió a Italia; casa Ursina, de que él descendia , dos reyes en Italia, el fuése á ver con el Papa, que estaba en Roca Soriana uno en Lombardia, y el otro en Toscana, para estorbar junto á Viterbo. Avisóle de todo lo que pasaba, y con á los tramontanos la entrada de Italia , la mas frecuen tanlodió la vuelta á Sicilia á tratar con los principales de te fama y casi el comun consentimiento de todos lo la isla que se rebelasen. Fué el descuido ó seguridad de condena como falso. De cualquier manera que esto sea, los franceses lal y el silencio de los conjurados, que Cárlos, viudo de la primera mujer, casó con hija del jamás se entendió cosa alguna. Falleció en esta sazon emperador Balduino desposeido; con esto trataba de el papa Nicolao; por su muerte fué puesto en su lugar volver á aquella pretension y ayudar con sus fuerzas á Martin IV, natural de Turon de Francia, que favorecia Filipo, su cuñado, para recobrar el imperio de Cons el partido del rey Carlos de tal manera, que á contemtantinopla. Procuraba para salir con este intento de placion suya declaró por descomulgado al Emperador hacerse amigo de don Alonso, rey de Castilla. Para griego, como á scismático y que no queria obedecer á mas prendalle procuró que le diese su hija doña Vio la Iglesia romana. El rey de Aragon envió al nuevo sulante para casalla con el emperador Filipo. Estas pre mo Pontisice por su embajador un varon en aquel tiemtensiones se deshicieron con las artes de los aragone po muy señalado y de gran prudencia, llamado Hugo ses, y aun expresainenle se estableció en el Campillo, Metaplana, para que procurase entender sus intentos, donde, como dicho es, los reyes se hablaron, que el dado que la voz era para bacer canonizar á fray Rairey de Castilla no emparentase con franceses. A doña mundo de Peñafuerte. El Pontífice no quiso otorgar Bealriz, hija del rey Manfredo, hermana de doña Cons con esta demanda; decia que no se debia conceder cotaoza, reina de Aragon, la tenia el rey Cárlos presa sin sa alguna á quien rehusaba de pagar el tributo que dequerella en manera alguna poner en su libertad, aun bia a la Iglesia romana; antes revocó la concesion quo que sobre ello habia sido importunado. Esto se juntaba de los diezmos eclesiásticos hicieron sus antecesores al con otras causas y razones de discordias y enojos. Juan

rev don Jaime, su padre. Lo que pudiera atemorizar al Prochita con la ocasion deslas disensiones y disgustos Aragonés le encendió mas para aprestar la jornada, intento de cobrar su patria y estado; fué una y segun porque si se detenia no sucediese alguna cosa que la da vez á Constantinopla en hábito desconocido. Puso estorbase; apercibió una grande armada en las costas de al emperador Paleólogo, que ya antes tenia recelo de Aragon con voz de pasar en Africa, en que dos hijos sus cosas, en mayor sospecha y cuidado. Avisóle que el del rey de Túnez, despojado por Conrado Lanza, como rey Carlos de Nápoles, juntadas sus fuerzas con las de arriba se tocó, de aquel reino, competian entre sí sobre Francia, tenia una poderosa armada puesta en órden el señorío de Constantina y Bugía, ciudades que quepara ir contra él; que los franceses tenian sus fuerzas daron en poder de su padre. Esta era la farna; el mayor enteras; á los griegos enflaquecian los bandos que en- y mas verdadero cuidado de acudir á lo de Sicilia. El tre ellos andaban, demás de otras desgracias, de tal Pontifice envió á saber por sus embajadores la causa de manera, que no podrian resistir al poder de aquellos dos aquel aparato, y como no cesasen de preguntar lo que reyes. «Los sucesos de las guerras pasadas, dice, os les era mandado, el Rey encendido en cólera les respueden servir de aviso. Séame lícito decir la verdad; pondió: «Quemaria yo mi camisa si pensase era saen vos no cabe soberbia , y es cosa muy loable y mag bidora de mis puridades. » La misma respuesta dió al nifica saberse el hombre gobernar en el enojo y peli rey de Francia, que á entrambos tenian puestos en cui- } gro. Por ventura con estaros en vuestra casa entorpe dado las cosas del rey Carlos, tanto mas que sabian muy cido esperaréis que os acometan con la guerra y que bien la enemiga que los aragoneses tenian contra él. acrecentados con sus fuerzas y las de vuestros vasallos, El Emperador griego, segun que lo tenia prometido, que andan desgustados y revueltos, lo que me pone acudió con buena suma de dinero. La conjuracion de lemor decillo, os echen de vuestro estado? Gran carga los sicilianos se vino á ejecutar en el mas santo tiempo teneis sobre los hombros, tal, que si no la regis con mas de todo el año, que parecia gran maldad, es ú saber, el

tercero dia de la Pascua de Resurreccion, que fué á 31 dias | danos y amigos muertos; los cercados, por entender del mes de marzo, cuando por todas partes se hacian esto, se defendian valerosamente con tanto coraje, que, juegos y alegrías, muestras mas de seguridad y con hasta las mujeres, niños y viejos acudian á todas partento que de temor y matanza. Al mismo tiempo y ho tes, no esquivaban ni trabajo ni peligro. A esta sazon ra que al son de las campanas despues de comer llama llegó el rey de Aragon á Palermo; en aquella ciudad se ban los pueblos á vísperas se ejecutó la matanza de los coronó, y fué de todos saludado por rey, que era mefranceses, que bien descuidados estaban, en toda la is ter nuevas prendas; acrecentó su armada con las naves la en un momento; de que vino el proverbio de las Vis que los sicilianos tomaron al principio deste alboroto, peras Sicilianas. Apoderáronse otrosí los sicilianos de y las tenian apercebidas para ir contra los griegos. Los toda la armada que en los puertos de Sicilia tenian cercados, con la esperanza del socorro que les venia á aprestada contra el Emperador griego, ya declarado por buen tiempo, cobraron mayor ánimo, tanto, que el rey enemigo por el papa Nicolao IV. Desta manera pasó es Carlos fué forzado de alzar el cerco de Mecina, y con te hecho, segun que lo divulgó la fama y lo dejaron tristeza y vergüenza, pasado el Faro, dar la vuelta á escrito muchos autores. Otros afirman que este estrago Italia. Fué este para los aragoneses un priucipio de gran. tuvo principio en Palermo, donde como la gente en aquel des desabrimientos, y de gloria y honra no menor. Endia señalado fuese á visitar la iglesia de Sancti Spíritus, viáronse los reyes cartas llenas de saña y denuestos, que está en Monreal, una legua distante, un cierto fran con que mas se irritaron las voluntades hasta llegar á decés, llamado Droqueto, quiso con soltura catará una mu clararse la guerra por ambas las partes. El Aragonés jer para ver si llevaba armas. Aquel desaguisado tomó esperaba nuevo ejército de España, el rey Carlos de la por ocasión el pueblo para levantarse. En el campo, en Proenza y de Marsella ; todo les era á los aragoneses la ciudad y en el castillo se hizo gran matanza de france llano en Sicilia , á los franceses dificultoso. Los reales ses, sin tener respeto á mujeres, niñosni viejos, con tan destos, puestos junto al estrecho de Mecioa á la vista graode furia y deseo de satisfacer su saña, que aun las de Sicilia, los soldados aragoneses repartidos en mumujeres que entendian estar preñadas de los franceses, chias partes y enviados á las ciudades para mas aseguporque dellos no quedase rastro alguno las pasaban á rallas y defendellas; el rey don Pedro, con recelo de cuchillo. La misma ciudad de Palermo fué saqueada co perder lo adquirido por ser el enemigo tan poderoso ma si fuera de enemigos; que el pueblo alborotado no y los socorros que él esperaba muy lejos, acordó de vatiene término ni órden, y cualquier grande hazaña casi lerse de ardid y maña. Era el rey Cárlos muy valienes forzoso vaya mezclada con muchos agravios y sinra te por su persona, de grandes fuerzas y destreza, de zones. Las demás ciudades y pueblos en muchas partes que él mucho se preciaba. Envióle el de Aragon á decon el ejemplo de los panormitanos acudieron asimismo safiar con un rey de armas; que si copfiaba en sus á las armas; solo Mecina por algun tiempo estuvo sose fuerzas y valor, saliese á hacer campo con él; perdogada á causa de hallarse presente Herberto, aurelianen nasen á tantos inocentes como de fuerza moririan en se, gobernador de toda la isla por los franceses; miedo aquella demanda ; que por quien quedase el campo fuey respeto que no fué bastante ni duró mucho tiempo, se señor de todo lo demás, y cesaria la causa de la guerantes en breve los inecineses, á ejemplode las otras ciu ra que tenian entre manos. Así lo cuentan los historiadades, tomadas las armas, echaron fuera la guarnicion dores franceses. Los aragoneses, al contrario, afirman de los soldados y al mismo Gobernador. Solo Guillen que primero fué desafiado el rey don Pedro del Francés, Porceleto, provenzal de nacion y que tenia el gobierno y que el mensajero fué Simon Leontino, de la orden de de Calatafimia, en lo mas recio del alboroto le dejaron los Predicadores; lo que se sabe de cierto es que acepir libremente, porque la opinion de su bondad y mo tado el riepto, se concertaron que peleasen los dos redestia le amparo para que no se le hiciese algun agra- yes con cada cien caballeros. Altercóse sobre señalar la vio. Este fué el suceso y la manera de la conjuracion de parte en que se haria el campo. Al fia se escogió BorJuan Prochita, mas famosa que loable. Los sicilianos, deaux, cabeza de la provincia de Guiena en Francia, amansado aquel primer impetu, puesto que entendian que pareció á propósito por estar entonces en poder de el peligro en que quedaban v que algunos se comenza- Eduardo, rey de Ingalaterra; señalóse el dia de la pelea ban á arrepentir de lo hecho, todavía determinados de y juraron las condiciones de una parte y otra. El Padre antes morir que tornar a poder de los franceses, acor- | Santo, como supiese todas estas cosas y lo que en Sicidaron de acudir de nuevo al rey de Aragon para pedi lia pasaba, amonestó al rey de Aragon dejase aquella lle los ayudase. A la sazon que esto pasaba en Sicilia empresa; que no perturbase la paz pública con desenestaba él en Tortosa con su armada aprestada. Pensa frenada ambicion. Finalmente, porque no quiso obedeba antes que llegase la nueva de Sicilia de pasar en cer, á los 9 dias del mes de noviembre le declaró por Africa. Hizolo asi. Dende robadas y destruidas todas descomulgado; en Montefiascon se pronunció la sentenaquellas marinas, volvió repentinamente las velas, y cia. Al rey de Ingalaterra le envió á mandar con palamudado el camino, llegó á Córcega. Allí tuvo aviso de bras muy graves que no diese campo á los reyes ni lolodo lo sucedido en Sicilia y que el rey Cárlos á gran gar para pelear en su tierra. No aprovechó esta diligenpriesa era partido de Toscana, y con gente de guerra cia. La reina doña Constanza por mandado de su marido que juntara de todas partes tenia puesto sitio sobre se fué á Sicilia por ser la señora natural y porque con Mecina, tan apretado, que de muchos años á aquella la ausencia del Rey no se mudasen los-sicilianos. Llegó parte no se dio á ciudad ninguna batería mas recia ni á Mecina á 22 dias del mes de abril del año del Señor mas brava. Todos hacian el postrer esfuerzo; los fran de 1283. Acompañóla don Jaime, su hijo, á quien el paceses ardian en deseo de vengarse, y con la sangre de dre pensaba dar el reino de Sicilia. Los reyes se apreslos sicilianos pretendian hacer las exequias de sus ciuda- taban para su desafío. El rey Carlos pasó en Francia, do

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