Imágenes de páginas
PDF
EPUB

mandolos prender; don Lope de Haro, puesta mano á vueltas, dudosos y suspensos se estuvieron en sus cala espada y revuelto el manto al brazo, con palabras sas para tomar consejo conforme al tiempo y como las muy irjuriosas y llamar al Rey tirano, fementido, cruel, cosas se rodeasen. Gaston, vizconde de Bearne, sabido con todo lo demás que se le vino a la boca y que el fuo lo que pasaba , vino á gran priesa á Aragon en favor de ror y rabia le daban , se fué para él con intento de ma- sus dcudos, resuelto de poner á cualquier riesgo su talle. Locura grande y demasiado atrevimiento, que le persona y estados por los amparar. A instancia de top acarreó su perdicion; los que estaban presentes pusie- dos estos señores el rey de Aragon puso en libertad & ron asimismo mano á sus espadas, y del primer golpe

los hermanos Cerdas. Y para hacer mayor pesar al rey le cortaron la mano derecha y consiguientemente le don Sancho, por el mes de setiembre en Jaca, donda acabaron. Caballero que fué arriscado y fuerte, mas su hizo traer a los infantes, nombró á don Alonso, el maarrogancia y poder demasiado, junto con la envidia yor dellos, por rey de Castilla y de Leon, de que resulque muchos le tenian , redujeron a estos términos. Don taron nuevas guerras y grande ocasion para discordias; Juan, su yerno, despues que hirió a algunos de los cria- y es cosa forzosa que los grandes reinos sean muchas dos del Rey, como vió muerto á su suegro, se huyó y veces combatidos de nuevas y grandes tempestades. acogió al aposento de la Reina, que se puso delante Por medio de los Cerdas y con el favor de los aragonepara amparalle del Rey, que venia en su seguimiento ses se movió guerra á Castilla. El pueblo estaba no mas con la espada desnuda, y por sus ruegos y lágrimas hizo deseoso que medroso de cosas nuevas. Los caballeros tanto, que le libró de la muerte. Pusiéronle en prisio- principales de Castilla no eran de un mismo parecer; nes para estar a juicio, y dar razon deste y de los demás los mas prudentes con deseo de sosiego seguian el pardesacatos. Forzosa cosa es pasar muchas cosas en si-tido del rey don Sancho, y querian agradalle a él, pues lencio por seguir la brevedad que llevamos. Mas ¿quién tenia el mando y señorío. El en aquellos dias fué á Vicpodria contar por menudo y á la larga todas las tramas toria, que es en Alava; allí la Reina parió un hijo quo que en esto hobo de traicion y deslealtad ? Quién decir se llamó don Enrique. La ida se enderezaba , asi para todo lo que pasó en tan grande ruido y alboroto 'y en- verse en Bayona con el rey de Francia, segun que lo carecer la turbacion y desasosiego de toda la casa real? tenian determinado por sus embajadores, como para La suma es que, quitadas delante las cabezas, los albo- acabar de conquistar los lugares y tierras de Vizcaya y rotos se apaciguaron por entonces, y con el ejemplo ponellos debajo de su señorío. Esta guerra fué mas difresco de aquella culpa y de aquel castigo los demás se ficultosa de lo que se penso por la aspereza de los lugaLuvieron á raya para que luego no se alterasen. Pero res, la falta de bastimento y la condicion de la gente, como se hobieron un poco sosegado, en secreto y pú- constante en guardar la fe y lealtad á sus señores. Tee. blicamente en corrillos comenzaron á murmurar deste níase esperanza por medio del maestre de Calatrava, hecho del Rey. Decian que con muestra de amor en- don Ruy Perez Ponce, de poder ganar á don Diego de gañó á tan grandes principes; los parientes y aliados Haro, hermano de don Lope, al cual antes deste tiempo de los dos unos se salian de la corte, otros, de que hobo el Rey hizo capitan de la frontera, y al presente le ofregran número, se fueron del reino. Por todo esto bien cia mucho mayores honras y premios, hasta dalle inse dejaba entender que se armaba alguna gran tempes- tencion que le daria el señorío de Vizcaya. Pero él, sin tad, que fué la causa principal de abreviar la confede- hacer caso de todo esto, quiso mas irse desterrado á racion y liga con el rey de Francia en Leon , como ar- Aragon. Decia no se debia confiar de quien so color riba queda dicho. Doña Juana, mujer del difunto don de amistad maltrató de tal manera á tales principes, sus Lope de Haro y hija de don Alonso, señor de Molina, parientes y amigos. Así, se partió determinado de favotoda cubierta de luto, se fué á ver con la Reina, su her- recer y amparar con su consejo y hacionda y diligencia mana, en Santo Domiugo de la Calzada, donde estaba á su sobrino. Todo parecia estar á punto de romper; los la corte. Pretendia con esto recoger las reliquias del pueblos resonaban con aparatos y pertrechos de guernaufragio de su casa. Hizo tanto, que con sus lágrimas ra, cuando, al mismo punto que querian acometer las y a ruego de la Reina se amansó el Rey para que no des- fronteras de Castilla , falleció de enfermedad don Diepojase a su hijo del señorío de Vizcaya, como lo pre- go de Haro, hijo de don Lope, en gran pro y beneficio tendia hacer, y ya por fuerza se habia apoderado de la del rey don Sancho y de sus cosas. Con su muerte so villa de Haro y del castillo de Treviño. Demás desto, resfriaron lus voluntades de los que seguian su bandn; con deseo de sosiego y de apaciguallo todo la Reina y Vizcaya, que hasta entonces hacia resistencia, toda prometió á su hermana que si su hijo don Diego de Ha- ella vino en poder del Rey por el esfuerzo y valor de Diero, como era forzoso, llevase en paciencia la muerte de go Lopez de Salcedo, á quien se cometiera todo el peso su padre y se pusiese en manos del Rey, le haria dar el de aquella conquista, y de quien, así en guerra como en lugar y autoridad que su padre tenia. Doña Juana, co- paz, se hacia mucho caso. mo mujer inconstante , pensó que estas promesas procedian de miedo; así, mudó luego de parecer y trocó la

CAPITULO XIII. humildad pasada en cólera, tanto, que con deseo de

De algunas hablas que tuvieron los reyes. vengarse alizaba á su hijo, y le aconsejaba que, renunciada la fe y lealtad que al Rey tenia prometida, se dese El rey don Sancho, dado que lobo fin á las cosas do naturalizase y se pasase á Aragon. Doña María , mujer Vizcaya, y que las vistas con el rey de Francia se redel infante don Juan, que tenian preso, se pasó á Na- mitieron para otro tiempo, dejó a su hermano el infan-varra, cerca de la cual estaba. En su compañía se sa- te don Juan con buena guarda preso en el alcázar de lieron otrosí de Castilla muchos de sus aliados, dado Búrgos, y despues le pasaron á Curiel; y él con el que la mayor parte, como suele acontecer en estas re- cuidado que tenia de la guerra de Aragon y de su rei:

no, que de nuevo andaba en balanzas, se partió para nio mas bastante. Lo cierto es que con el castigo desSabugal, que es una villa á la raya de Portugal. Allí se tos dos pueblos quedaron avisados los demás para no se .juntaron él y el rey de Portugal para tratar entre los desmandar; y es así, que todo grande ejemplo y hazados de sus haciendas; hicieron liga contra los arago- ña es casi forzoso tenga mezcla de algunos agrarios; neses y los desterrados de Castilla, que se apercebian pero lo que se peca contra los particulares se recompara la guerra so color de poner en posesion á don pensa con el provecho y sosiego comun. El año próxiAlonso de la Cerda, que ya se intitulaba rey de Casti- mo siguiente de 1290 se trató de nuevo que los reyes lla, en el reino de su abuelo. Aparlados los reyes y de Francia y de Castilla se viesen y hablasen. Acordado vueltos destas vistas, don Sancho, recogidas sus fuer- esto, llegaron en un mismo dia a Bayona , pueblo de la zas por todas partes y la gente de guerra que tenia, Guiena, señalado para esta junta. Lo mas principal og fué á encontrar con los aragoneses á la villa de Al- que entre los reyes se resolvió fué que el de Francia mażan. En el mes de abril del año del Señor de 1289 se alzó la mano de ayudar a los hermanos Cerdas, renunció juntaron los dos campos; mas no sucedió cosa digna otrosí el derecho, si alguno tenia, al reino de Castide memoria; solo la villa de Moron fué tomada por los lla, como bisnieto de la reina doña Blanca, que no falaragoneses por fuerza de armas, y Almazan sué cerca- taba quien le pusiese en seguir esta demanda. Demás do. De la otra parte del rey don Sancho con una en- desto, se resolvió de hacer por ambas partes la guerra trada que

bizo

por las fronteras de Aragon destruia la al reino de Aragon. Al mismo tiempo Tolosa, Segura y campaña , robaba ganados y ponia á fuego villas y lu- Villafranca, que se comenzaran á edificar en la parte gares. Don Diego Lopez de Haro de la misma manera de Vizcaya en tiempo del rey don Alonso, se acabaron con sus correrías talaba todos los campos y términos en esle por la diligencia del rey don Sancho, de que de Cuenca y Huete, demás de un escuadron de enemi- hay hoy dia públicos instrumentos despachados en es gos con quien se encontró y los venció y puso en luida ta razon en Victoria y en Valladolid , donde se vino des junto á la villa de Pajaron. En esta refriega murió Ro- de Bayona. El rey de Aragon, sabida la confederacion drigo de Sotomayor, capitan de los castellanos. Las de los dos reyes y visto que no tenia fuerzas para conbanderas

que les tomó envió don Diego á la ciudad de trastar con Castilla, Francia y Italia, mucho se incliTiruel. La estrechura del lugar fué causa deste revés; naba á la paz, sin embargo que Carlos, rey de Nápolos aragoneses peleaban mejorados de lugar, y por to- les, no cumplia lo que se asentó en el concierto pasado; das partes estaban sobre los enemigos. En ninguna de que el rey de Ingalaterra, por cuya instancia fué parte podian reposar, unos daños sucedian á olros, puesto en libertad, se sentia muy agraviado que biciecomo si anduvieran en tueda; los que con su daño se burla de su fe y palabra. Acudieron por todas parpagaban las discordias de los principes eran los inocen- tes al Papa á poner en sus manos estas diferencias. tes. Verdad es que las mas ciudades y villas tenian la Respondió enviaria sus legados, que oidas las partes, voz de don Sancho, unas por miedo, otras por voluntad. con condiciones honestas acordasen todos estosdebates. Solo en Badajoz se encendió una revuelta muy grande; Nombró para esto dos cardenales, es á saber, Benito estaban aquellos ciudadanos de tiempo antiguo dividi- Colona y Gerardo de Parma para que fuesen á Francia dos en dos bandos, es á saber, los bejaranos y los por- y lo compusiesen todo. En este comedio Cárlos, rey de tugaleses. Fueron los bejaranos despojados de sus ha- Nápoles, y el rey de Aragon, con seguro que se dieron ciendas por los contrarios y forzados á ausentarse de el uno al otro, se vinieron a hablar en Junquera, puela ciudad. Hicieron recurso al Rey para que deshiciese blo de Cataluña. Allí platicaron sobre muchas cosas y el agravio. Mandólo así ; los dañadores no quisieron asentaron treguas por algunos meses mientras que los obedecer a este mandato. Acudieron los bejaranos á legados tomasen algun buen medio para asentar con las armas, y con gente que tenian apercebida mata- firmeza la paz, cosa que a todos venia bien y á que ron gran número del otro bando y echaron los que que- todos se inclinaban, Cárlos con esperanza de recobrar daban de la ciudad. A este atrevimiento de quererse el reino de Sicilia, el Aragonés porque se alzase el envengar por sus manos añadieron otro mayor, y fué que tredicho que tanto duraba en su reino y por excusar la como se hobiesen fortificado en lo mas alto de la ciu

guerra que de Francia le amenazaba , demás del deseo dad, apellidaron por rey á don Alonso de la Cerda. Dio que le punzaba , apaciguadas estas diferencias, de volesto grande pesadumbre al rey don Sancho; el daño ver sus armas contra Castilla. que resultó á aquella ciudad fué notable. Grande es

CAPITULO XIV. la furia del pueblo puesto en armas; las fuerzas de los reyes son mayores. Vióse por experiencia que luego

Que don Juan de Lara se pasó á Aragon. que el Rey envió su campo sobre ellos la osadía se les Don Juan Nuñez de Lara, personaje de gran reputrocó en miedo. Rindiéronse á parlido, salvas las vidas. tacion, poder y riquezas, comenzaba de nuevo á afiNo les guardaron el concierto; todos los bejaranos cionarse al partido de Aragon, así por su poca constanfueron pasados á cuchillo en número de cuatro mil en- cia como por la intencion que le daban de restituille la tre hombres y mujeres. El mismo trabajo corrió Tala- ciudad de Albarracin; cosa muy ordinaria, que los paje le dió ciertas cartas en que le avisaban mirase por este miedo y cuidado, que se le hizo muy larga. Al alba sí, que le tenian armada celada. Corrió la fama que fué del dia , llamados sus criados y caballeros, les dijo el así verdad; yo mas creo fué mentira, como lo afirman peligro en que se hallaba ; ellos, sin embargo, le aconautores de crédito; que aquellas cartas fueron echa- sejaron que no hiciese movimiento, que pues la noche dizas por personas que les pesaba que un caballero tan se pasó sin muestra ninguna de tales aseclianzas, que valeroso hobiese vuelto á la gracia del Rey, como hom- entendiese era mentira ; porque ¿ á qué propósito dilabres que tenian mas cuenta con sus intentos particu- tallo, si tal pensaran? ¿Para que esperar á que viniese lares que con el bien comun. Don Juan, que de su na- el dia? ¿Por ventura para que fuese testigo de la traituraleza era sospechoso, dió crédito á lo que las cartas cion? ¿Qué mas querian sus contrarios que velle ido decian, y á gran furia salió de la corte, y por el reino de la corte, en que tenia tanto poder y mando, que á de Navarra se pasó á Aragon, sin que fuese parte para todos causaba envidia , y sus riquezas les hacian temestorballo la diligencia que el Rey puso por medio de blar? Que en la ciudad todo lo vian sosegado, que se la Reina y con ir él mismo en pos dél basta Vallado- acordase del engaño pasado; y finalmente, que aquel lid. Sentia mucho su partida por ver que le amenazaba su consejo, ó seria para él saludable, o si todavía fuese una grave tempestad si caballero tan poderoso y de necesario huir el peligro, que era lo peor que se podia tantos amigos se juntase con los demás forajidos. No esperar, que esto seria la noche siguiente; que de dia en este recelo fuera de propósito; que luego con mu- al seguro no se atreverian á acometer tal hazaña. Con cha gente entró por las fronteras de Castilla hasta estas razones se mitigó su miedo. Avisado el Rey de Cuenca y Alarcon, taló y robó toda la campaña, hizo aquel recelo y sobresalto, sintió mucho que se pusieso todo el mal y daño que pudo. Acudieron las gentes del duda en su fe y palabra. Cuidaba cómo le quitaria aquerey don Sancho; pero en un encuentro las desbarató y lla sospecha ; cuanto mas el Rey procuraba dalle satisles tomó muchas banderas, rindió y sujetó la villa de faccion, él sospechaba que no debian engañalle los quo Moya, y con gran número de cautivos y ganados dió le avisaron; y que aunque la verdad no se podia averila vuelta para Valencia. Desde donde el rey de Aragon, guar, que se la querian encubrir con artificio y maña. don Diego de Haro y don Juan de Lara con gente que En este tiempo se asentó de nuevo la confederacion con tenian aprestada todos juntos volvieron a entrar por el rey de Granada á tal que pechase el tributo que dela parte de Molina, Sigüenza, Berlanga y Almazan, bia conforme a los conciertos pasados. Fué necesario sin hallar quien les fuese a la mano, destruyeron toda acudir á esto porque andaba en balanzas, como es la la tierra. Aqueja ba este daño mucho al rey don Sancho, costumbre de aquella gente ser poco constantes. Herdeseaba acudir con sus gentes desde Cuenca, do era nan Ponce de Leon, que era frontero de los moros, lub venido para remediar los daños. Poco efecto hizo; unas el principal medio para que estos reyes se conservasen cuartanas que muy fuera de sazon le tenian trabajado, en paz y amistad. De Toledo fueron los reyes primero le embarazaban y debilitaban de suerte, que no podia á Búrgos, y de alli á Palencia, donde se hacia capitulo hacer cosa alguna ni dar orden en lo que convenia, general de la orden de Santo Domingo. Don Juan de de que recebia mas pesadumbre que de la misma enfer- Lara no se podia sosegar con ningunos beneficios y medad. Llegó á términos de estar desahuciado de los buenas obras ; y no se contentaba con maquinar él somédicos. La Reina, que en Valladolid aquellos dias lo revueltas, sino que atizaba y persuadia á los grandes parió un hijo, que se llamó don Pedro, aun no bien de la corte que procurasen de intentar cosas nuevas; convalecida del parto, con el aviso se puso en camino con esto andaban muchas voluntades torcidas y enpara visitar al Rey. Su venida dió al doliente mucho ajenadas del Rey. Para remedio desto sacaron de la pricontento, y fue muy provechosa para el bien comun su sion en que estaba á don Juan, hermano del Rey, quie llegada. Con su buena maña redujo á don Juan de Lara, era muy bienquisto de grandes y pequeños. Hizo él que ya estaba arrepentido de su liviandad por salille su juramento y pleito homenaje de ser fiel al Rey y al vana la esperanza de recobrar á Albarracin. Concerta- príncipe don Fernando, su hijo, y besó la mano del niron que doña Isabel, hija de doña Blanca y del hermano ño, como heredero del reino, conforme a la costumbra de la Reina, doncella de muy excelentes partes, casase que se guarda en Castilla. Demás desto, por su medio con el hijo de don Juan de Lara, que tenia el mismo inuchos mudaron parecer y abrazaron los consejos mas nombre que su padre. Era la dote el señorío de Molina, saludables. Por industria del Rey, que fué á Santiago porque el padre de la novia no tenia hijo varon. Asen- de Galicia so color de devocion y visitar aquella santa tado esto, se celebraron las bodas en Cuenca con gran- casa, se redujo asimismo á mejor partido ya que dede majestad y aparato. Concluidas las fiestas, el Rey jase las armas don Juan Alonso de Alburquerque, cabay la Reina se fueron para Toledo y en su compañía lero principal, que en Galicia andaba alborotado a don Juan Nuñez de Lara. Aposentáronle en el monaste- persuasion de don Juan de Lara. Estas cosas pasaban rio de San Pablo, que era de la orden de Santo Domin- en Castilla el año de 1291, cuando al principio del mes go, fuera de los muros de la ciudad, á la ribera de Ta- | de febrero los cardenales que el sumo Pontifice enjo. Un dia muy noche se entretenia en jugar á los dados viara á Francia por legados, como arriba dijimos, en con un judío muy rico. Vino al improviso un su criado, Tarascon, pueblo de la Gallia Narbonense, compusieHamado Nuño Churuchao; avisóle se pusiese en cobro, rou las diferencias que resultaban entre los reyes de porque tenian ordenado de malalle; que la noche pa- Aragon y Francia. Estuvo presente Carlos, rey de Násada metieron muchas armas dentro de palacio. Dio él poles, y los dos reyes enviaron sus embajadores con luego crédito á este aviso ; quisiera huir, pero no le fué amplos poderes para venir en el concierto. Las condiposible por estar cerradas las puertas de la ciudad y ciones do la paz fueron estas: El rey de Aragon endentro las cabalgaduras y criados. Pasó la noche con vie a Roma sus embajudores é hunildemente pida perdon de la contumacia & inobediencia pasada. Peche en

villa principal en el reino de Toledo ; por seguir hombres hacen mas caso de su interés que de lo que la voz de don Alonso de la Cerda hasta cuatrocientos es justo y loable. El rey don Sancho, por tener entende los mas nobles fueron justiciados y descuartizados dido seria de grande importancia para todo su ida 6 públicamente á la puerta, que desde aquel tiempo co- su quedada, hizo todo lo posible para sosegalle hasta menzó el vulgo á llamalla la puerta de Cuartos. Así lo tes- nombralle por general de las fronteras de Aragon ybstifican los de aquel lugar como cosa recebida de mano en celle otros regalos. No aprovechó nada todo esto, mamano de sus antepasados, sin que haya autor ni testimo- yormente que en Burgos, donde la corte estaba, un

vera,

CAPITULO XV. cada un año á la Iglesia romana treinta onzas de oro en

Como los tres reyes de España emparentaron entro st. razon de tributo y feudo, como su bisabuelo lo prometió. Con una buena armada pase en favor de la Tierra- Con el aviso de la muerte del rey de Aragon, porque Santa. A la vuelta aconseje a su madre y hermano y no dejaba hijos su hermano don Jaime, luego desde Siprocure partan mano de las cosas de Sicilia. Por con- cilia acudió y vino á Aragon á tomar posesion de aquel clusion, publique un edicto riguroso en que mande á reino que le pertenecia, así por el derecho de parentodos los aragoneses, soldados y caballeros, salgan de tesco como por el testamento de su hermano, ca le aquella isla. Cárlos de Valoes renuncie el derecho que nombró por su sucesor. Así, sin contradiccion en Zael Papa le dió sobre el reino de Aragon. Demás desto, ragoza, á 24 dias del mes de setiembre, fué ungido y se añadió que el Padre Santo recibiria en su gracia al coronado en la iglesia de San Salvador con las cereAragonés y enviaria un prelado á quitar el entredicho monias acostumbradas. Tocante al testamento de su que tenia puesto en todo aquel reino ; al cual el rey de hermano, en que dejaba por beredero del reino de SiAragon entregaria los rehenes que de parte del rey Cár- cilia á don Fadrique, su hermano menor, no quiso paJos de Nápoles tenia en su poder. Al concluir estos sar por esta cláusula ni consentir que saliese de su poconciertos no se hallaron los embajadores de Sicilia, y der el reino que los sicilianos le dieron con mucha roeslo por industria del rey de Aragon con intento que no luntad y á instancia de su mismo padre. Pretendian á les desbaratasen todo, ca sabia cierto no vendrian en la misma sazon su amistad don Alonso de la Cerda, que aquellas condiciones; maña de que el rey don Jaime y presente se halló, y el rey don Sancho por sus embatoda Sicilia se agraviaron en gran manera. Quejábanse jadores, ambos con muchas veras. En esta competenlos hobiese engañado y desamparado quien mas que cia pareció inclinarse mas el Aragonés à la parte de todos los debiera favorecer. Sin embargo, querian lle- don Sancho, y alicioparse mas à la fortuna que á la var adelante lo comenzado y poner las vidas y la san- justicia de las partes, sin memoria de la voluntad que gre en la demanda antes que volver al señorío de fran- su padre y hermano mostraron en aquel caso. A la verceses. La resolucion fué tal y tan grande, que al fin sa

dad las fuerzas de los Cerdas, que con presteza y calor Jieron con su inlento. Por esta causa la esperanza que por ventura prevalecieran, con la tardanza estaban flatenian de recobrar á Sicilia salió vana á los franceses; cas; las del bando contrario de cada dia se acrecentay aun la ida del rey de Aragon á la Tierra-Santa no ban mas y prevalecian, mayormente despues que don se efectuó á causa que á la misma sazon vino nueva que Juan Nuñez de Lara, por industria de la Reina, como Elpis, emperador de Egipto, y su hijo Melesaite con ya se dijo, troco parecer y partido; tanto mas, que en un cerco muy apretado que pusieron sobre Ptolemaide, aquel mismo tiempo el rey don Sancho, puesta su alianciudad que solo quedaba allí en poder de cristianos, la za y amistad con Portugal, concertó á don Fernando, combatieron de suerte, que la entraron por fuerza, y to- su hijo mayor y heredero de sus estados, con dona dos los moradores y soldados pasaron a cuchillo, los Costanza , hija del Portugués. Para seguridad de que edificios al tanto los abatieron por tierra hasta no dejar se efectuaria el casamiento entregó algunos castillos rastro oi señal alguna de ciudad. Este fué el remate de y villas de Castilla para que hasta tanto que se celebrala guerra sagrada y de aquella empresa de la Tierra- se estuviesen como en tercería. Asentaron pues los Santa. Tal fué la voluntad de Dios. La pereza y poque- reyes de Aragon y Castilla su amistad por inedio de sus dad de los fieles vergonzosa acarreó esta mengua y da- embajadores; y para que fuese mas firme acordaron ño. Viéronse segunda vez los reyes el de Aragon y el de

de verse en Montagudo, villa á propósito para esta haNápoles en Junquera; tornaron á tratar de la paz, á bla por estar á la raya de los dos reinos. Alli á 29 de que el uno y el otro mucho se inclinaban por estar can

noviembre se concertaron los reyes de tal guisa, que los sados de los trabajos pasados y temerosos de lo por

mismos tuviesen por amigos y por enemigos, y que en venir. Por esta causa luego que se despidió esta junta, ninguno de los dos reinos se diese acogida, favor ni el rey Cárlos casó su hija mayor, llamada Clemencia, ayuda a los forajidos del otro, antes los entregasen á con Carlos de Valoes, y por dote el condado de Anjou su señor. Demás desto, porque á la sazon el rey de Mary el estado de Maine; con tal condicion empero que ruecos, sin embargo de las treguas, tenia cercada á Beja, partiese mano de la pretension de Aragon. Estaba al pueblo que algunos tienen que Ptolemeo y Tito Livio tanto muy resuelto el rey de Aragon en cumplir todo lo

llaman Bigerra en la comarca de los bastetanos, en parpuesto y concertado, cuando la muerte, muy fuera de lo ticular se acordó que para ayuda de aquella guerra, si que pensaba , le atajó los pasos, que le sobrevino en fuese necesario, acudiese el Aragonés con veinte galeBarcelona en sazon que se aprestaba para hacer traer ras. Para que todo fuese mas firme concertaron que dona á doña Leonor, su esposa, y todo andaba lleno de fies- Isabel, hija del de Castilla, si bien no pasaba de nueve tas y contento. Falleció en la flor de su juventud en años, casaše con el de Aragon. Los desposorios se ce edad de veinte y siete años á 18 dias del mes de junio. lebraron en Soria á 1.° de diciembre, y la niña fué enSi tuviera mas larga vida fuera muy señalado princi- tregada en poder de su esposo con esperanza de alcanpe, conforme á las grandes muestras que daba de va- zar dispensacion sobre el parentesco de los novios; la Jor y de virtud. Ante todas cosas merece ser alabado priesa que los reyes tenian no sufria mas dilacion. Cepor ostrar, como mostró, la paz al mundo, bien que

jebrados los desposorios, los reyes pasaron á Calatayud; no se la pudo dar. Su cuerpo enterraron en el monas- allí se hicieron grandes regocijos, fiestas y convites. 1.erio de San Francisco de aquella ciudad y en el hábito Hobo justas y torneos, en que Řugier Lauria, que en de la misma órden. Las exequias y honras, como era compañía del rey de Aragon era venido desde Sicilia, razon, con grande aparato y muy solemnes.

se señaló entre todos y se aventajó por la gran destreza

1

que tenia en las armas. Los grandes de Aragon desde dejó su padre de Sanlúcar de Barrameda. Hacia otrosi los años pasados andaban alborotados, así entre sí como grandes limosnas, por donde le dieron sobrenombre de contra los reyes, en tanto grado, que pretendieron re- Bueno, título que mantienen los de su casa, mas ilustre formar los gastos de la casa real en tiempo del rey don que los que otros príncipes toman con soberbia y arroAlonso, y porliaban en hacer mudar las leyes y magis- gancia. Deste caballero descienden los duques de Metrados y dar una nueva traza en el gobierno. Todas dina Sidonia, señores de los principales de España, así estas porfías eran demasiadas, como sea verdad que así en renta como en vasallos y nobleza. Tuvo don Alonso la libertad como el señorío y mando tienen su tasa y un hijo, llamado don Juan, yun nieto del mismo nombre, medida no menos que las demás cosas del mundo. Es- que casó con doña Beatriz, bija bastarda del rey don tos caballeros por medio del rey don Sancho se recon- Enrique el Segundo. Dióle en dote la villa de Niebla ciliaron y alcanzaron perdon de lo pasado. Los reyes se con título de conde, por lo cual a su hijo y heredero en despidieron a la salida del año, cuando el rey Bárbaro, aquel estado llamó don Enrique. A este sucedió don alzado el cerco que tenia puesto, dió la vuelta para Afri- Juan, su hijo, el que por merced del rey don Enrique el ca por recelo de una grande armada que Benito Zaca- Cuarto se intituló duque de Medina Sidonia. Don Juan rías aprestaba en la costa de Galicia, demás que la villa tuvo un hijo, llamado don Enrique, y un vieto, que so por su fortaleza y por el valor de los nuestros hacia llamó don Juan, al cual el rey don Fernando el Católico grande resistencia. Con tantas cosas como en un tiempo dió el marquesado de Casasa en recompensa del trabajo se acabaron tornó la paz á España despues de tan largo y diligencia que puso en la conquista de la ciudad de tiempo y quedaron apaciguados los enemigos domés- Melilla y castillo de Casasa en la costa de Africa. A esto ticos y extraños. Solo don Juan de Lara no sabia sose- don Juan sucedieron dos hijos que dejó, uno en pos de gar, y parece que maquinaba novedades; ni se fiaba

otro, es á saber, don Alonso, que no tuvo muy entero del Rey ni del todo dejaba las armas; por lo cual la juicio, y despues dél don Juan, cuyo hijo mayor, que guerra se volvió contra él, y por fuerza le quitaron á tenia el mismo nombre, murió en vida de su padre; Moya y Cañete, pueblos de que el Rey le hizo merced por esta razon al dicho don Juan en nuestros dias sucuando se torno de Aragon y se concertó el casamiento cedió un nieto suyo, por nombre don Alonso, que hoy de su hijo. Don Juan, desconfiado de sus fuerzas y por dia vive y tiene aquel estado. Esto cuanto á los señores no quedar en España á quien acudir á causa de los con- y duques de Medina Sidonia. Volvamos con nuestro ciertos pasados, se fué desterrado á Francia. En su se- cuento á los reyes. guimiento partió luego don Gonzalo, arzobispo de Toledo, enviado por embajador del rey don Sancho para

CAPITULO XVI. aplacar aquel Rey y prevenille que por medio de don

De la muerte del rey don Sancho. Juan y por sus siniestras informaciones no diese lugar á que se enturbiase la amistad antigua. En particular Con gran cuidado y diligencia procuraban á un misllevaba órden de dar razon de la concordia que se asen- mo tiempo componer las diferencias entre Francia y tara con los aragoneses; que dijese fué pura

necesidad

Aragon y concertar aquellos principes, por una parte el para sosegar á los suyos y excusar las guerras civiles

papa Nicolao IV, y por otra el rey de Castilla don Sanque de nuevo amenazaban. Respondió á esto el Francés cho. Envió el Pontífice á Aragon sobre el caso á Booique no recibia desgusto, antes que su hermano Cárlos facio Calamandra, caballero de San Juan; la muerto renunciaria de voluntad el derecho que tenia al reino

atajó sus intentos, que fué á 4 de abril. Grave daño y el de Aragon, á tal que por su medio el Aragonés restitu

mayor, que por diferencias que resultaron entre los yese la isla de Sicilia á la Iglesia romana. Entre tanto cardenales estuvo aquella silla vaca mas de dos años. que esto pasaba, al principio del año de 1292 el almi- Suplió la falta que el Pontifice bizo, cuanlo á las cosas rante de Castilla, Benito Zacarías, peleó en la costa de de Aragon, la buena diligencia del rey don Sancho, que Africa con veinte galeras de moros, desbaratolas y tomó movido por la buena respuesta que le dió el rey de las trece. Esta pérdida desbarató el propósito que el de Francia , envió á convidar al rey de Aragon que se lleMarruecos tenia de pasar de nuevo en España con gran- gase á Guadalajara , ca esperaba otorgaria con lo que des gentes que para este efecto tenia juntas en Tánger. le pidiese. Tratúse allí de las condiciones de la paz; no Convido asimismo al rey don Sancho esta victoria para se concluyó por enlonces cosa alguna, solo acordaron que se pusiese con su gente sobre Tarifa, que despues que de nuevo se viesen. Señalaron para la habla la ciude un largo cerco ganó á 21 de setiembre. El rey de dad de Logroño. Convidaron otrosí á Cárlos, rey de Portugal, dado que sobre ello le hicieron instancia, no Nápoles, para que se hallase en la junta y terciase. Al envió algun socorro para aquella empresa por razones cual en esta sazon el Aragonés, conforme a lo que su que debió tener bastantes. La reina de Castilla, á la sa- hermano asentó, restituyó sus hijos, que tenia en rehezon en Sevilla, parió un hijo, que se llamó don Filipe. nes. No vino Cárlos; la causa no se sabe; pero el año Tomada que fué Tarifa, primero quedó en ella por go- próximo siguiente 1293, los reyes de Castilla y Aragon bernador don Rodrigo, maestre de Calatrava; despues se juntaron en Logroño. En aquella junta nacieron enAlonso Perez de Guzman se ofreció de defender aque- tre ellos nuevas sospechas; este fué el fruto de la habla. Ila plaza con solo que le diesen la tercera parle de lo El suegro trataba á su yerno muy ásperamente y enque á otros se solia dar. Era rico de dinero, que tenia caminaba como artero las cosas á su provecho y comoa llegado, no solo en España, sino en Africa, en el tiempo didad. Dende aquel tiempo el rey de Aragon comenzó que sirvió al rey de Marruecos en muchas guerras con- å tener poca aficion á doña Isabel, su esposa, y poner tra otros moros. Con el dinero compró muchos lugares los ojos en otro nuevo casamiento. Era menester algun en el Andalucía, y los encorporó en el estado que le color; achacaba el deudo en que el Papa aun no habia

« AnteriorContinuar »