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der el reino que le dieron con tanta voluntad. Decla- heredero de su reino, aunque no tenia el mas de ocho rose la guerra contra él como contra quien alteraba la años. Para mayor seguridad la Reina, madre de la paz comun de toda la cristiandad; nombraron por ge- doncella, la entregó á su suegro, y así la llevaron á neral desta guerra á su mismo hermano el rey de Ara- Portugal. Era tan grande el deseo de efectuar y estagon; resolucion la mas extraña que se pudo pensar, blecer esta paz y concordia , que aunque no se dió armar un hermano contra otro y quebraplar el derecho en dote cosa alguna á doña Costanza, al de Portugal natural, pero tanto pudo la fe y el escrúpulo y el le dieron con su esposa á Olivenza y Congüela y otro mandato del resoluto Pontífice. Ordenadas pues las pueblo, que se llama el Campo de Moya , con alguna cosas desta manera, el rey don Jaime se partió para nota de la grandeza de Castilla y grandísima señal de Aragon con intento de aprestarse para la guerra. Ru- miedo; pero tal era el estado de las cosas y la revuelta gier Lauria fué enviado & Nápoles para servir a aquellos de los tiempos, que no se avergonzaron de rescatar la principes en aquella demanda. La reina doña Costanza paz con su deshonra y menoscabo. Lo que el rey de y Juan Prochita se quedaron en Roma movidos por la Portugal hizo cuando se tornó a su tierra solamente devocion y santidad de aquella ciudad, cansados de fué dar trecientos hombres de á caballo escogidos , y jantos trabajos y por compasion del miserable estado por capitan dellos á Juan Alonso de Alburquerque para en que vian puesla á Sicilia. No falta quien diga que que estuviesen en servicio del rey de Castilla contra murieron en Roma; la mas verdadera opinion, con que don Juan, tio del rey don Fernando, que se intitulaba concuerdan autores muy graves, es que la reina doña rey de Leon, como arriba dijimus. Esta ayuda de PortuCostanza cinco años adelante falleció en Barcelona, y gal y toda esta costa fué de mas ruido que provecho, y que fué allí sepultada en el monasterio de San Francis- así, los caballeros se tornaron á Portugal sin dejar hecha co, en que hoy se ve un túmulo suyo con su lelrero y cosa alguna. Por otra parte, don Alonso de la Cerda nombre desta señora grabado en la piedra.

habia tomado á Almazan y otros lugares que están allí

á la redonda á la raya de Aragod y puesto allí soldados CAPITULO II.

de guarnicion . Sigüenza fué acometida por los soldaQue el rey don Fernando de Castilla se desposo.

dos de don Juan de Lara , que cae cerca de la misma

raya; pero por el gran valor de los ciudadanos se defenVuelto que fué el rey de Aragon á su tierra, le tor- dió y estuvo constante en su fe. Los conjurados tenian naron los navarros los pueblos Lerda, Ulia, Filera y Sal- gran falta de dineros, que lo demás parecia que les era vaticrra, como se decretó en los conciertos que en fácil y favorable; y porque no faltase para las provisioAnagni se hicieron, y hasta este tiempo no se habia nes y pagas, batieron moneda con las insignias y nomefectuado. El año próximo siguiente, que fué de 1298, bre de rey, baja de ley de manera tal, que si la ensayaban era virey de Navarra por los franceses Alonso Roneo, y hundian, se perdia gran parte del valor. Don Diode nacion francés. Don Fernando, hermano bastardo nisio, rey de Portugal, á ruego de su yerno, vino con del rey de Aragon , por voluntad del mismo Rey y por buen escuadron de gente de guerra en su suvor y ayuda su mandado fué despojado de la ciudad de Albarracin, por la parte de Ciudad-Rodrigo, pero con mayor sosiego y la entregaron á Juan Nuñez de Lara, que parecia tener y gana de paz que las cosas tan revueltas requerian. mejor derecho y se sabia claramente que se hizo agra- Así, sin hacer efecto alguno casi como enojado se torno vio á su padre en quitársela, á lo menos se decia así. á Portugal. La causa de su enojo fué querer que al inEste era el color que se tomó; lo que pretendia á la fante don Juan, que usurpaba título de rey, le dejasen verdad el rey de Aragon con esto era tornar en su para él y sus herederos y sucesores la provincia de Gaamistad un caballero tan poderoso y tenelle de su licia, de que por fuerza de armas estaba apoderado, y bando. Don Juan de Lara hizo su juramento y pleito que la ciudad de Leon la gozase por sus dias. La Reina homenaje en la ciudad de Valencia á los 7 dias del mes y los grandes de Castilla no eran deste parecer, porde abril de guardar á aquel Rey fe y lealtad mayor, que debajo de aquella muestra de paz se encerraban es á saber, que solia. Estas prevenciones hacia el rey de deshıonor, daño y menoscabo del reino, cuya autoridad Aragon porque pensaba de acometer en un mismo se disminuia, y cuyas fuerzas se euflaquecian con quitiempo con sus armas los reinos de Castilla y de Sicilia; talle una provincia tan principal. Con la vuelta del rey pretensiones mas arduas de lo que su estado ni riquezas de Portugal algunos grandes de Castilla, que hasta enpodian llevar. El rey de Sicilia, por habelle todos desam- tonces por miedo estuvieron sosegados, comenzaron parado, estaba mas cercano al naufragio. El rey de Tas- muy fuera de tiempo á alborotarse. Parece que de la tilla se reconcilio con don Dionisio, rey de Portugal, revuelta del reino querian tomar ocasion unos para por medio de dos casamientos que se concertaron. El vengar sus injurias, otros para acrecentar sus estados. uno fué de dona Costanza , hija de don Dionisio, bien El sufrimiento de la Reina sué maravilloso y su disimuque no era de edad para casarse, con el rey don Fer- lacion, porque de su voluntad acudia á sus codicias, y nando, como antes lo tenian tralado. En Alcañiz, que les daba las villas y castillos que ellos pretendian, á es un lugar cerca de Zamora á la raya de Portugal, en Irueco de conservar la paz; que es gran prudencia en que los reyes se juntaron á vistas para tratar de las pa- tiempos revueltos acomodarse á la necesidad, y no hay ces, se celebró con solemnidad el desposorio. Las mues- ninguno lan amigo de las armas que no quiera mas altras de alegría pública, por la esperanza cierta que to- canzar lo que desea con sosiego que poner su persona dos tenian de perpetua concordia , fueron tanto mayo- al peligro. Sobre el reino de Sicilia andaba la guerra res, que doña Beatriz, hermana del rey don Fernando, muy brava. El crédito de Rugier Lauria era grande, se desposó tambien á trueco, que fué el otro matrimo- mucho lo que ayudaba a la parte de Francia, que panio, con el infante don Alonso, hijo de don Dionisio y rece llevaba consigo la victoria y buenandanza à la

parte que se acostaba y allegaba. Por su buena diligen- el cerco, en especial que el ejército le tenian muy mecia se ganaron muchas plazas que estaban por los si- noscabado, muertos mas de diez y ocho mil honbres, cilianos en lo postrero de Italia, que fué la causa de que perecieron a causa de los grandes calores, á que no que en Sicilia le acusaron de aleve; y como fuese por estaban acostumbrados; y de la falta de las cosas nesentencia condenado, le despojaron de un gran estado cesarias procedieron graves enfermedades. Pusieron que en aquella isla tenia, merced de los reyes pasados acusacion a Juan Lauria en Mecina; mandáronle que en premio de sus grandes méritos y servicios. Desde á desde la cárcel liciese su descargo; finalmenle se vino

á ciudad de Cantanzaro y pretendiese ganar el castillo, Fué increible el dolor que Rugier Lauria, su tio, recibió que todavía se tenia por los contrarios, fué vencido en deste caso; bufaba de coraje y de pesar, que bien enuna batalla por menor número de soldados que los que tendió aquella afrenta y aquel daño se hacia á su persoél tenia. El hacer poco caso de sus enemigos fué oca. na propia. No pudo acudir luego a la venganza porque sion deste daño, que el popar al enemigo siempre es en compañía del rey de Aragon era pasado en España. peligroso, demás que se dice peleó con el sol de cara, Dende, pasados los frios del invierno, ambos volvieron otro daño no menor. Muchos fueron los muertos; los sobre Sicilia con mucho mayor armada que anles. mas se salvaron por la escuridad de la noche. El mismo Juntáronseles en el camino dos hijos del rey de Nápocapitan Rugier con algunas heridas que le dieron en la les, es á saber, Roberto y Filipo. Llegaron todos juntos batalla se esluvo escondido en unos lugares allí cerca al cabo de Orlando, que está cerca de la ciudad de hasta tanto que se pudo escapar, y pasó en Aragon con Pati; el número de las galeras era cincuenta y seis sin gran deseo de vengarse. Fué lanto mayor la pesadum- otros muchos bajeles. El rey don Fadrique, como viese bre que recibió desta desgracia, que nunca tal le acon- animada su gente por la victoria pasada, acordó de reteció, como el que siempre salió victorioso en las de- presentar la batalla á sus enemigos, dado que su armás balallas. Desde Aragon el Rey y Rugier, caudillos mada era mucho menor, que no pasaba de hiasla cuade aquella empresa, señalados por los principes confe- renta galeras. Peleó valerosamente, mas al fin sué des. derados de comun consentimiento, se hicieron a la baratado; sus galeras, parte tomadas por los contrarios, vela con una gruesa armada que ya tenian aprestada, parte se pusieron en huida. Fué grande la crueldad de en que se contaban no menos de ochenta galeras. Lle- que el general Rugier Lauria usó con los cautivos; lizo garon con buen tiempo á Roma; el sumo Pontifice les morir gran número dellos con deseo de vengarse; entre bendijo el estandarte real, y á ellos echó su bendicion. los otros degollaron á Conrado Lanza , hombre muy En Nápoles se les juntó Roberto, duque de Calabria, con principal, de que resultó grande odio contra la gente otra arinada que tenia á punto. Corrieron las marinas catalana. El mismo don Fadrique estuvo en gran de Sicilia, donde todo al principio lo hallaron mas fácil riesgo de ser preso, porque como quier que hobiese de lo que pensaban. Apoderáronse de la ciudad de Pati, defendido su galera por largo espacio, ya que la ibaná que se entiende Ptolemeo llamó Agatirion, y de otros tomar, cayó desmayado; los suyos sacaron la galera castillos por aquella comarca. Desde allí, doblado el de la batalla, con la cual y otras pocas se retiraron á promontorio Peloro, que es el cabo de Melazo cerca de Mecina. Con tanto el rey de Aragon, á instancia que le Mecioa, y pasado el Estrecho, no pararon hasta ponerse hicieron desde España y causas que alegaban y razosobre la ciudad de Siracusa. El cerco fue muy apretado nes verdaderas ó aparentes , sin pasar adelante dió la por mar y por tierra, y sin embargo, duró muchos dias; vuelta, no sin queja del Papa y del rey de Nápoles. Vereslo, y por estar los lugares tan distanles, couvidó á dad es que los mas cuerdos aprobaban este acuerdo; los ciudadanos de Pati para que, echada la guarnicion que sin duda era cosa recia por negocios ajenos poner que tenian, volviesen al poder del rey don Faurique. los suyos en balanzas y su persona á riesgo; fuera de Trataban de combatir el castillo, que todavía se tenia que ganada aquella victoria, no dejaba de condolerse por Aragon. Acudió por mandado del rey de Aragon del rey don Fadrique, que en fin era su hermano. Dióse Juan Lauria con veinte galeras para socorrer los cer- aquella batalla memorable y de las mas señaladas de aquel cados; proveyó el castillo de vituallas y lo demás ne- tiempo un dia sábado á 4 del mes de julio, año de 1299. cesario para la defensa; a la vuelta empero fué preso él En el mismo año falleció en Roma don Gonzalo, cardey diez y seis galeras de las que llevaba por los de Me- nal y arzobispo de Toledo, como lo reza la letra de su cina, que, puesta su armada en órden, le salieron al

sepultura en Santa María la mayor de aquella ciudad. encuentro y le vencieron. Es aquel Estrecho muy pe- Sucedióle su sobrino don Gonzalo III. Su padre, Dia ligroso á causa de las grandes corrientes y remolinos Sanchez Palomeque; su madre, doña Teresa Gudiel, que liene; altéranse las olas sin órden, y á manera de hermana del Cardenal, ciudadanos de Toledo. Sobre el vientos combaten entre sí y corren á fuer de un arre- tiempo en que le eligieron hay dificultad; quién dice balado raudal, ora hácia una parte, ora hácia la con- que algunos años antes, cuando su tio despues de la traria, de que resultan remolinos y peligros muy gran- muerte del rey don Sancho partió para Roma, á lo que des para los que navegan. La experiencia que desto te- se entiende, á negociar dispensase el Papa en aquel su nian ayudó mucho á los sicilianos, y fué causa que los casamiento; quién que cuando el papa Bonifacio VIII aragoneses se perdiesen por saber poco de aquel paso. le hizo cardenal por el mes de diciembre del año próLa ciudad de Siracusa eu el entre tanto se desendia ximo pasado de 1298, por ser aquellas dignidades invalerosamente; ayudaba mucho la presencia del rey compatibles y costumbre que el obispo á quien daban don Fadrique, que se puso en los lugares cercanos, y capelo dejase el obispado; quién que subió á aquella estaba alerta para aprovecharse de la ocasion. Por es- silla por muerte del Cardenal. Esto nos parece mas protas dilicultades los aragoneses fueron forzados á alzar bable por hallarse en papeles, que este año por el mes de agosto se llama electo de Toledo; así los años antes gar, los mas dellos se pasaron á morar y hacer su asientuvo por su tio el gobierno de aquella iglesia, mas no la to en aquella poblacion nueva. A los moradores se les dignidad. Volvamos á Sicilia, donde los franceses se concedió que viviesen conforme a los fueros de Logroquedaron para llevar su intento adelante, seguir la vic- ño. En Lérida otrosí fundó el rey de Aragon universitoria y ejecutalla; pero hicieron un yerro manifiesto, dad, y le concedió los privilegios acostumbrados; llaque dividieron el ejército en dos partes. Roberto y Ru- maron maestros que leyesen en ella todas las ciencias gier Lauria se encargaron de cercar á Rendazo, que es con salarios que les señalaron. En aquel tiempo era viuna plaza muy fuerte, puesta entre Pati y Catania casi rey de Navarra por los franceses Alonso Roleedo, sin á la milad del camino. Filipo, duque de Taranto , fué que sucediese cosa en aquella provincia por entonces con parte de la armada á correr las marinas del cabo que de contar sea, sino que gozaban de una paz y sode Trapana. Acudió á aquella parte el rey don Fadri- siego grande, que es lo mas principal que se puede deque, tomó á los contrarios de sobresalto, y con su ar- sear, como quier que las otras provincias de España rebatada venida se dió la batalla, en que fueron venci- estuviesen continuamente atormentadas con guerras y dos los franceses, y Filipo, su general, preso; que fué desasosiegos. Este envió á Valladolid un embajador å una buena ocasion para hacer las paces y confederarse la Reina, que era la que tenia en pié las cosas entonces aquellas dos naciones con una alianza que se hizo, tan con su valor y prudencia, á pedille restituyese todo el dichosa y acertada cuanto la guerra era desgraciada. término desde Atapuerca, que es una villa así llamada

junto á Búrgos, hasta las fronteras de Navarra; alegaCAPITULO III.

ba que les pertenecia, y que antiguamente lo quitaron Del año del jubilco.

á gran luerto los reyes de Castilla á los navarros sin

otro derecho mas del que consiste en la fuerza. La ReiCorria á la sazon el año postrero deste siglo, es á sa- na mandó fuesen muy bien tratados los embajadores y ber, el de nuestra salvacion de 1300, año muy señalado que espléndidamente los hospedasen. La respuesta que por una ley que hizo y publicó para que se guardase les dió fué que bien entendia no se pedia aquello de óra perpetuamente el pontífice Bonifacio, tomada en parte den ni por voluntad del rey de Francia, y que el derede la costumbre antigua de la ciudad de Roma , que ce- cho de reinar mas consiste en la posesion fresca y nuelebraba su fundacion con ciertos juegos y fiestas cada va y en el uso della que en titulos y papeles viejos y cien años, en parte de la usanza y ley del pueblo judái- olvidados. Los embajadores, visto el mal despacho que co, donde cada cincuenta años habia jubileo. Ordeno les daban , acudieron á don Alonso de la Cerda y á don pues que al fin de cada cien años se concediese plenaria Juan Nuñez de Lara, ca pensaban por aquel camino al

canzar mas fruto de su embajada. Estos señores, acoque en aquel año devotamente visitasen las iglesias de metido que hebieron á Palencia, que casi estuvieron á · Roma, iglesias llenas de devocion, desagradas reliquias pique de tomalla por traicion de algunos ciudadanos, y antigüedad. Esta ley era á propósito y se enderezaba como no les salió bien la empresa, estaban retirados en para ennoblecer la majestad de Roma y para aumentar Dueñas. Allí, oidos los embajadores, hicieron merceel culto de la religion. La cual Clemente VI redujo á des con larga mano del señorio ajeno, y fué don Juan cada cincuenta años; y mas adelante Sixto IV, con otra de Lara á Francia para que en presencia de aquel Rey nueva ley y constitucion que hizo, atenta la humana tratase de todas las condiciones y incitase á los franceflaqueza y la brevedad de la vida, mando que se guar- ses á que con brevedad les acudiesen con el socorro de dase y celebrase el jubileo cada veinte y cinco años. gente necesario. Poco fruto sacaron de toda aquella diFué grande el concurso de gente que aquel año acudió ligencia , si bien los mismos hermanos Cerdas fueron á la ciudad de Roma á fama deste jubileo. Entre otros asimismo á Francia en pos de don Juan Nuñez de Lara; vino Cárlos de Valoes, casado en segundo matrimonio pero ni los unos ni los otros sacaron de su trabajo mas con madama Catarina , hija de Filipo, nieta del empe- que buenas y corteses palabras, como quiera que al rador Balduino; y así pretendia cobrar el imperio de Francés le fuese mas eu la guerra de Fláudes, que anGrecia, á él debido como en dote de su mujer. Si salia daba trabada entre aquellas dos naciones, que en la que con la empresa, publicaba renovaria la guerra de la tan lejos les caia y les era de menos importancia. SolaTierra-Santa, que tenian olvidada de tantos años atrás. mente, hecha su confederacion, Filipo, rey de FranCosa honrosa para el sumo Pontífice, que en su tiempo cia, les dió licencia para que pudiesen hacer gente en y con su favor se tornasen á tomar las armas para la Navarra. Hicieronlo así, y un escuadron de soldados guerra sagrada. Venia el Papa bien en esto; prometia entró por aquella parte en el distrito de Calahorra. Saque no saldrian vanas las esperanzas de Cárlos, con tal lióles al encuentro don Juan Alonso de Haro, señor de que desde Francia tornase á Italia á la primavera con los Cameros, y en un rebate que tuvo con ellos los venejército bastante. En Vizcaya, que estaba en poder de ció y prendió á su caudillo don Juan Nuñez de Lara, al Diego Lopez de Haro, hermano de don Lope Diaz de cual no quiso poner en libertad hasta tanto que restiHaro, aquel que dijimos fué muerto en Alfaro en tiem - tuyese todos los castillos y pueblos del reino que le enpo del rey don Sancho, se edificó la villa de Bilbao, la tregaran en tenencia. Ultra deslo, juró que guardaria mas noble de toda aquella provincia a la ribera del rio lealtad al rey don Fernando y le seria bueu vasallo. Nervio; los moradores por la mucha anchura que lleva Desto mismo tomó ocasion el rey de Aragon para poner le llaman Ibaisabelo. Está dos leguas del mar, y porque debajo de su corona la ciudad de Albarracin, que antes allí se traen muchas mercadurías que de las naves se restituyó al dicho don Juan. Junto con esto el infante descargan, hay gran comercio y concurso de gente. don Juan, tio del rey don Fernando, dejadas las armas, Los mercaderes de Bermeo, por la comodidad del lu- en que tenia poco remedio contra las fuerzas de su soM-1.

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brino, que de cada dia iban en aumento, se resolvió de nes puso Pedro, arzobispo de Tarragona, en la segunda seguir mejor partido. Tratose dello, y el concierto se parte del Directorio de los Inquisidores. Si va á decir hizo el año del Señor de 1301. Las capitulaciones del verdad, muchas dellas son muy duras y malsonantes, y asiento fueron estas : que ante todas cosas dejase el que al parccer no concuerdan con lo que siente y ensenombre de rey que usurpara; que restituyese todas las ña la santa madre Iglesia. Esto nos parece; debe ser ciudades y pueblos de que se apoderó en el tiempo de por nuestra rudeza y grosería , que impide no alcance la guerra ; que el principado de Vizcaya, que pretendia mos y penetremos aquellas sutilezas en que los aficioser dote de su mujer, le dejase á don Diego Lopez de nados de Raimundo hallan sentidos maravillosos y misHaro, y á él diesen en trueco á Medina de Ruiseco, terios muy altos como los que tienen ojos mas claros, ó Castronuño, Mansilla, Paredes y Cebreros, lugares de por ventura adivinan y fingen que ven ó sueñan lo que que le hicieron merced la Reina y el Rey, su hijo, por no ven, y procuran mostrarnos con el dedo lo que no excusar nuevas alteraciones y para que tuviese con hay. De los cuales hay en este tiempo gran número, s qué sustentar su vida como persona que era tan prin- cátedras en Barcelona, Mallorca y Valencia para declacipal.

rar los dichos libros, buscados con gran cuidado y esCAPITULO IV.

timados despues que fueron reprobados; que si no se De Raimundo Lullo.

hiciera dellos caso, el tiempo por ventura los hobiera

sepultado en el olvido. Esto de Raimundo Lullo. Sus Dos cosas sucedieron este año, ni muy pequeñas ni discípulos dicen que fué de noble linaje y que falleció muy señaladas, de que pareció todavía hacer mencion en edad de setenta y cinco años, el de Cristo de 1313. en este lugar. La una fué la muerte de Raimundo Lu- Sospecho que en esto se engañan por lo que de los lillo, persona que tuvo gran fama de santidad y de do- bros del mismo se saca. Lo cierto que fué casado y que trina; la otra el agravio que se hizo á don Garci Lo- dejó mujer y hijos pobres, por donde se ve que no fué pez de Padilla, maestre de Calatrava, en deponelle de tan grande alquimista como algunos le hacen. Al maesaquella dignidad. Raimundo fué catalan de nacion, tre de Calatrava derribó el desabrimiento que contra él nacido en la isla de Mallorca. Ocupóse siendo mas mo- tenian los caballeros de su órden, causado de su serezo en negocios y mercadurías con pretension de ade- ridad У recia condicion. Ofrecióseles buena ocasion lanlarse en riquezas y seguir en esto las pisadas de sus para ejecutar su saña, y fué que los nuestros no tenian antepasados, gente de honra y principal. Llegado á ma- fuerzas para reprimir á los muros por ser los tiempos yor edad se recogió al yermo, cansado de las cosas deste tan revueltos y turbios, y aun liallo que el año pasado mundo y con deseo de huir la conversacion de los hom- los moros se apoderaron de la villa de Alcaudete y la bres. En aquella soledad escribió un arte, que por nue- quitaron a los caballeros de Calatrava. Acomelieron á vos atajos y senderos en breve introduce al lector en Vaena, pero ya que tenian ganada buena parte de aqueconocimiento de las artes liberales, de la filosofía y aun lla villa , fueron lanzados por el valor y esfuerzo de los tambien de las cosas divinas. Cosa de tan grande ma- soldados que dentro tenia. Pusieron cerco á Jaen y la ravilla, que persona tan ignorante de letras, que aun no combatian con todo su poder. Imputaron todo este dasabia la lengua latina, sacase, como sacó á luz, mas de ño al Maestre, y en particular le achacaron que por su veinte libros, algunos no pequeños, en lengua catala- culpa se perdió Alcaudele; demás que decian de secrena, en que trata de cosas, así divinas como humanas, to lenia inteligencias y favorecia á don Alonso de la de suerte empero que apenas con industria y trabajo los Cerda. Esta era la voz y el color, como quier que, mal hombres muy doctos pueden entender lo que pretende pecado, aborreciesen su áspera condicion y su severienseñar, tanto, que mas parecen deslumbramientos y dad; su valor y esfuerzo y gran destreza en las armas trampantojos, con que la vista se engaña y deslumbra, los atemorizaba, y por el miedo le aborrecian. Juntaron burla y escarnio de las ciencias, que verdaderas artes y capítulo, en que absolvieron del maestrazgo á don Garci ciencias. Puesto que el testifica alcanzó lo que enseña Lopez de Padilla, y pusieron en su lugar á don Aleman, por divina revelacion en un monte en que se le apare- comendador de Zorita, á siarazon y contra justicia, cio Cristo, nuestro Dios y Señor, como enclavado en la como poco despues lo sentenciaron los jueces que se cruz. Lo que en el merece sin duda ser alabado es que bre este caso señaló el Papa, es á saber, los padres de la con deseo de extender la religion cristiana y convertir órden del Cistel. Volvió pues a su dignidad al fin deste los moros pasó en Africa , y llegado á Bugia en la costa año y gobernó mucho tiempo aquella orden; mas como de Mauritania, como quier que no cesasc de amonestar el aborrecimiento que le tenian los caballeros quedase y reprehender aquella gente bárbara, de dos veces que mas reprimido que remediado, adelante al cabo de su allá fué, la primera le prendieron y maltrataron, la se- vejez le tornaron á poner nuevos capítulos y acusaciogunda le mataron á pedradas. Su cuerpo, traido á Ma- nes, con que de nuevo le depusieron, y en su lugar elillorca, de aquellos isleños es tenido en grande venera- gieron al maestre don Juan Nuñez de Prado, no con me cion, dado que no está canonizado ni su nombre puesto jor derecho que al pasado. Verdad es que, como quier en el número de los santos. Sobre sus libros hay diversas que don García por la vejez se hallase muy cansado y opiniones. Muchos los tachan como sin provecho y aun sin fuerzas, no solo para los trabajos de la guerra, sino dañosos, otros los alaban como venidos del cielo para aun para las cosas del gobierno, de su voluntad dejó á remedio de nuestra ignorancia. A la verdad quinientas su contrario el maestrazgo, que tan contra justicia y sin proposiciones sacadas de aquellos libros fueron conde- razon le quitaron. Solo se reservó algunos pueblos en nadas en Aviñon por el papa Gregorio XI á instancia de Aragon con que pasar su vejez; caballero de gran valor, Aimerico, fraile de la orden de los Predicadores y inquisi- no solo por sus grandes hazañas, sino en particular dor que era en España, ciento de las cuales proposicio- por menospreciar aquella dignidad y honra con deseo de la paz y sosiego, perdonando con ánimo muy gene- dos en confesion se le dé cárcel perpetua, y para su roso el agravio recebido de sus contrarios. Volvamos sustento solamente pan y agua. El octavo cánon manda con nuestro cuento al camino y órden que llevamos. que se paguen á la Iglesia los diezmos de todas aquellas

cosas que la tierra produce, aunque no sea cultivada. CAPITULO V.

Prohibese en el nono que las hostias con que se ha do

decir misa no se hagan sino por mano de los sacerdoDe las bodas del rey don Fernando.

tes ó en su presencia. Demás desto, se determinaron Tratábase con gran cuidado de alcanzar dispensacion otras muchas cosas provechosas para aumento del culto del Papa para efectuar los casamientos que entre Por- divino. El mes de mayo siguiente murió Malomad Nitugal y Castilla tenian concertados, ca eran prohibidos ro, rey de Granada; sucedióle su hijo mayor Mahomad por derecho á causa del parentesco entre los desposa. Alhamar. Dió este trueco mucho contento á los nues. dos. Tenian esperanza otorgaria con lo que pretendian, tros por dos respetos, el uno que hobiese faltado el paporque, demás de ser el negocio muy justificado, el dre, que era valeroso y de grande industria; el otro pontífice Bonifacio se preciaba traer su origen y des- por suceder su hijo, que era ciego. Verdad es que Farcendencia de España, con que parecia favorecer á los raquen, señor de Málaga, que era su cuñado, hombre españoles, y aun comenzaba á desabrirse con los fran- de valor y lealtad para con el nuevo Rey, se encargó ceses. Los reyes de Castilla y de Portugal sobre esta ra- del gobierno público, así de las cosas de la guerra como zon se juntaron en Plasencia; acordaron de enviar sus de la paz. En Sicilia por el mismo tiempo á cabo de tanembajadores a Roma, por cuyo medio consiguieron lo tas alteraciones y guerras en fin se asentó la paz. Fué que deseabån. Demás desto, dispensó tambien el Pon- así, que junto a la isla de Ponza en una batalla naval tífice en el casamiento de la reina doña María y del rey fueron vencidos los sicilianos y preso Conrado Dorja, don Sancho, que tenia la misma falta , si bien don San- ginovés, general que era de la armada. Los sicilianos cho era ya muerto, y muchos decian no poderse reva- por esta rota comenzaron á temer , y los franceses colidar los casamientos de difuntos que de derecho eran braron esperanza de mejorar su partido, tanto, que sin nulos, como gente que ignoraba cuán grande sea la tardar se pusieron sobre Mecina, que es el baluarte y autoridad de los sumos pontífices, cuyos térıninos ex- fuerza principal de toda la isla. Llegó á peligro de pertienden algunas veces por respetos que tienen y consi- derse, defendióse empero por la constancia y valor de deraciones, otras por el bien y en pro comun. Como los ciudadanos y la buena diligencia del rey don Fadrivino la dispensacion, con nuevo gozo y alegría se hizo que, que sabia muy bien cuánto le importaba aquella el casamiento del rey don Fernando y doña Costanza ciudad. La reina doña Violante acompañó á Roberto, en Valladolid, y se celebraron las solemnidades de las su marido, en aquella jornada, que á la sazon estaba en bodas, que dilataran hasta entonces, así por la edad del Catania. A su instancia y por sus ruegos los dos princiRey como por el parentesco que lo impedia. Ordenaron pes se juntaron para verse y tratar de sus cosas en las la casa real, y el Rey se encargó del gobierno. Don marinas de Siracusa, en la torre llamada de Maniaco. Juan Nuñez de Lara fué nombrado por mayordomo de Procuraron asentar las paces; solo pudieron acordar palacio. Al infante don Enrique, tio del Rey, dieron á treguas por algunos dias con esperanza que se dieron Atienza y á Saptistéban de Gormaz en recompensa del que en breve se concluiria lo que todos deseaban. Higobierno del reino que le quitaban. Todas estas cari- zose así, sin embargo que sobrevinieron á mala sazon cias no bastaban para sanar su mal pecho, porque se dos cosas, que pudieran entibiar y aun desbaratar tohalla que á un mismo tiempo con tralo doble y mues- das estas práticas, es á saber, la muerte de doña Vio tras lingidas de amistad tenia suspensos á los aragone- lante, que falleció en Termini, ciudad que se tenia por ses y á los moros. Era su condicion y costumbre estar jos franceses, no lejos de Palermo; el otro inconvesiempre & la mira de lo que sucediese y seguir el partido niente fué la venida de Carlos de Valoes, que con inque le pareciese estalle mejor, que fué la causa de ha- tento de recobrar el imperio de los griegos abajó á Itacer se alzase el cerco que tenia sobre Almazan, villa que lia, y por hallar en Toscana las cosas muy alteradas se tenia por los Cerdas; y la gente de guerra de Castilla pasó en Sicilia. Contra este peligro proveyó el rey don que estaba sobre ella fué enviada á otras partes. En | Fadrique que alzasen todos los bastimentos y los recoHariza se vió con el rey de Aragon sobre sus haciendas giesen en las plazas mas fuertes, y los que no pudiesen y aliarse, todo con la misma llaneza que tenia de cos- recoger los echasen á mal; todo esto con intento de tumbre con los demás. Tuvo el rey de Aragon cercada excusar de venir á batalla con los enemigos. Con esto y mucho tiempo a Lorca, ciudad bien fuerte en el reino con que se ressrió aquella furia con que los franceses de Murcia, y al principio del año del Señor de 1302 la vioieron, los redujo á términos de mover ellos mismos vino á ganar. Hay una villa muy noble en Castilla la Vie- tratos de paz, que tambien él mucho deseaba. Finalja á la ribera del rio Duero, que se llama Peñafiel; allí mente, entre Jaca y Calatabelota , plaza en que don Fase celebró concilio de los obispos y prelados de la pro- drique se hallaba, por ser lugar muy fuerte, los tres vincia de Toledo. Abrióse á 1.o dia del mes de abril. príncipes se juntaron. 'Hobo muchos dares y tomares Presidió en este Concilio don Gonzalo, arzobispo de To- sobre asentar el concierto; por conclusion, las paces se ledo. Entre otras constiluciones mandaron que los clé- asentaron con las capitulaciones siguientes: Filipo, prínrigos no tuviesen concubinas públicamente, pena de ser cipe de Taranto, sea puesto en libertad, asimismo todos por ello castigados. Tales eran las costumbres de aquel los cautivos de la una y de la otra parte; el rey don Fasiglo, que les parecia liacian barto en castigar los pe- drique deje todo lo que tiene en la tierra firme de Italia, cados públicos. Esto contiene el tercer cánon. El sexto y al contrario, los franceses las ciudades y fuerzas de manda que al sacerdote que revelare los pecados sabi- que en Sicilia están apoderados; doña Leonor, berma

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