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na de Roberto, case con don Fadrique, con retencion que estaba apoderado, á tal que le entregasen á Alicande Sicilia en nombre de dote hasta tanto que por per- te. Esto no le pareció á propósito á la Reina, antes á mision y con ayuda del Papa conquiste á Cerdeña ó don Juan de Lara, que comenzaba á privar con el Rey, otro cualquiera reino; si esto no sucediere, sus here- hizo quitar el cargo que tenia y poner en su lugar al inderos dejen á Sicilia luego que los reyes de Nápoles fante don Enrique para que fuese mayordomo mayor conlaren docientos y cincuenta mil escudos; á los fora- de la casa real. No le duró mucho el mando, que poco jidos y desterrados de Sicilia y de Italia sea perdonada despues le dejó, si de grado ó contra su voluntad po su poca lealtad por la una y por la otra parte. Hicié se sabe. Lo cierto es que destas cosas y principios proronse estos conciertos el postrer dia del mes de agosto, cedieron entre el Rey y su madre algunas sospechas con que todos dejaron las armas, Juan Villaneo, que se y division entre los grandes. En particular don Juan do halló en esta guerra, y Dante Aligerio, poeta de aque- | Lara y el infante don Juan, olvidadas las diferencias y llos tiempos, en extremo elegante y grave, tachaná Cár- disgustos pasados, bechos á una, tenian grande mano los de Valoes, y le cargan de que en Toscana lo albo I y privanza acerca del Rey. Los ruines y gente de malas rotó todo con discordias y guerras civiles, y en Sicilia manas con chismes y decir mal de otros, que suele ser concertó una paz infame; finalınente, quecon tanto es- camino muy ordinario , eran antepuestos á los buenos truendo y aparato en efecto no hizo nada. Fué este año y modestos. El infante don Enrique y don Juan, bijo muy estéril, en especial en España, por la grande se | del infante don Manuel, y don Diego de Haro llevaban quelad y á causa que las tierras se quedaron por arar mal que la Reina madre fuese maltratada, á quien ellos por haberse consumido, como se decia comunmente

umido, como se decia comunmente se tenian por muy obligados por muchos respetos. y lo afirman graves autores, en aquellas alteraciones la principalmente se quejaban que las cosas se trastorgacuarta parte por lo menos de los labradores y gente del sen al albedrío y antojo de dos hombres semejantes. campo.

Pasaron en este sentimiento tan adelante, que comuCAPITULO VI.

nicado el negocio entre sí, enviaron á llamar á don AlonDe la muerte del pontifice Bonifacio.

so de la Cerda para concertarse con él. Fué con esta

embajada Gonzalo Ruiz á Almazan para mover estas Por este tiempo el hijo mayor de don Jaime, rey de práticas y procurar que los aragoneses hiciesen entraMallorca, que tenia el mismo nombre de su padre, re- da en Castilla, sin tener cuenta con la fe y lealtad que nunciado el derecho que tenia a la herencia de aque- debian, á trueco de llevar adelante sus pasiones y banllos estados, se metió fraile francisco, con que sucediódos. Esto pasaba en Castilla al mismo tiempo que con por muerte de aquel Rey, su hijo menor don Sancho; y | increible osadía y impiedad fué amancillada la sacrocomo estaba obligado, hizo homenaje por aquellos es- santa majestad de la Iglesia romana con poner mano en tados y juró de ser leal al rey de Aragon. En Castilla el papa Bonifacio. El caso, por ser tan exorbitante, será no estaban las cosas muy sosegadas; en particular se bien contar por menudo. Estaban los franceses por una padecia grande falta de dineros. Tuviéronse Cortes en parte, y por otra los de casa Colona, caballeros de Búrgos y en Zamora, en que se reformaron los gastos Roma, en un mismo tiempo desabridos con el papa Bopúblicos, y las ciudades sirvieron con gran suma de di- , nifacio por agravios que pretendian les hiciera. Las cauneros. Demás desto, el papa Bonifacio concedió a la sas del disgusto al principio eran diferentes; mas á la Reina madre una bula, en que le perdonaba las ler- postre se aliaron para satisfacerse del comun enemigo. cias de las iglesias que cobraron los reyes don Alonso,

Parecia que el Papa hizo burla de Carlos de Valoes, por don Sancho y el mismo don Fernando sin licencia de la no acordarse de las promesas que le tenia hechas. El Sede Apostólica hasta entonces, y de nuevo se las daba rey de Francia se entregaba en los bienes de las igley hacia gracia dellas por término de tres años. Los ánic sias y en sus rentas. Apamea es una ciudad que cae en mos de los grandes andaban muy desabridos con la la Gallia Narbonense; antes era de la diócesi de Tolosa, Reina madre; quejábanse que las cosas se gobernaban y el papa Bonifacio la hizo catedral. El Rey tenia preso por su antojo sin razon ni órden. Los infanles don En- al obispo desta ciudad, porque claramente reprehenrique y don Juan, tios del Rey, y con ellos don Juan, dia aquel sacrilegio; lo uno y lo otro llevaba el Pontihijo del infante don Manuel, don Juan de Lara y don fice muy mal; enviáronse embajadores de una parte y Diego de Haro, con otros caballeros principales, bus- de otra sobre el caso. Lo que resultó fué quedar inas caban traza y órden para poner con artificio y maña desabridas las voluntades. Paró el debate en que se proinal á la Reina con su hijo y desavenillos. Para dar nunció contra el Rey sentencia de descomunion, que principio á esto apremiaron al abad de Santander, que | es el mas grave castigo que á los rebeldes se suele dar. era chanciller mayor, diese cuentas del patrimonio Demás desto, los obispos de Francia fueron llamados real, cuya administracion tuvo á su cargo , maña que a Roma para proceder contra el Rey. Grande es la ause enderezaba contra la Reina, por cuya instancia le toridad de los sumos pontífices, pero las fuerzas de los encomendaron aquellos cargos y honras. Poco aprove reyes son mas grandes; así fué que por orden del rey charon por este camino, porque conocida su inocen Filipo de Francia, para hacer rostro al Pontifice, se juncia y integridad, cayeron por tierra todas estas tramas. taron muchos obispos y tuvieron concilio en Paris. En Filipo, rey de Francia, al principio del año 1303 en él se decretó que el papa Bonifacio era intruso y que la vió sus embajadores para pedir aquellos pueblos de renunciacion de Celestino no fué válida. Hobo denuesNavarra sobre que tenian diserencias; fueron despedi tos sobre el caso de la una y de la otra parte. Hoy dia dos sin alcanzar cosa alguna. El rey de Aragon envió hay cartas que se escribieron llenas de vituperios y ulá ofrecer condiciones de paz, que tambien desecha- | trajes; si verdaderas, si fingidas, no se puede averiron. Promelia que volveria toda la tierra de Murcia, de guar; mejor es que sean tenidas por falsas. Los de casa

Colona fueron perseguidos y forzados á andar huidos de rencia de la religion , que con las fuerzas y el poRoma, desterrados y despojados de sus haciendas por der. Villaneo dice en su historia que Bonifacio era muy espacio de diez años, como el Petrarca lo atestigua, y docto y varon muy excelente por la grande experiencia encarece lo mucho que padecieron. Estos señores des que tenia de las cosas del mundo; pero que era muy de tienipo antiguo fueron capitanes del bando de los cruel, ambicioso, y que le amancilló grandemente la gibelinos, contrarios de los pontifices romanos, de abominable' avaricia por enriquecer los suyos, que es quien se hicieron mucho tiempo temer por su nobleza, un grandísimo daño y torpeza afrentosa. Hizo veinte y riquezas y parentelas. A Pedro y Jacobo, que eran car dos obispos y dos condes de su linaje. Por el sexlo libro denales y de aquel linaje y familia, por edicto público de los Decretales que sacó á luz mereció gran loa cerlos privo del capelo. Estéfano Colona, cabeza de aque ca de los hombres sabios y eruditos. Fué en su lugar lla familia, fué forzado á irse á Francia. Lo mismo hizo elegido por sumo pontifice en el próximo conclave NiSarra Colona, que era enemigo capital de Bonifacio; colao, natural de la Marca Trevisana, general que sué nuevos daños y desastres que en esta huida se le re antes de la orden de los Predicadores. En su pontificrecieron le acrecentaron la saña, porque un capitan cado se llamó Benedicto XI, en memoria de Bonisade cosarios le prendió y puso al remo. El Rey dió cargo cio, que tuvo este nombre antes de ser papa y era criaá Guillelmo Nogarelo, natural de Tolosa, hombre atre tura suya , ca le hizo anles cardenal. Fué este Papa vido, de apelar de la sentencia de Bonifacio para la santa para con los franceses demasiadamente blando , porSede Apostólica romana, privada entonces de legítimo que les alzó el entredicho que tenian puesto y revoco pastor. Estos dos comunicaron entre sí cómo podrian todos los decretos que su predecesor fulminó contra desbaratar los intentos del Pontifice; si fué con con ellos. Verdad es que Sarra Colona y Nogareto fueron sentimiento del Rey ó por su mandado, aun entonces citados para estar á juicio, y porque no acudieron al no se pudo averiguar; en fin, ellos vinieron á Toscana tiempo señalado , los condenaron por reos del crímen y se estuvieron en un pueblo llamado Stagia, mien- laesae majestatis y fulminaron contra ellos sentencia de tras que fuesen avisados por espías encubiertas y tu- descomunion. A Pedro y Jacobo Colona, bien que los viesen oportunidad para acometer la maldad que tenian admitió en su gracia, no les permitió usasen del capeordenada. El Papa se hallaba en Anagni. Cecano y Su lo y insignias de cardenales, conforme a lo que por su pino, personas principales, hijos de Mafio, caballero | antecesor quedó decretado. de la misma ciudad de Anagni, fueron corrompidos á poder de dinero para que ayudasen á poner en efecto

CAPITULO VII. esta maldad. Ya que todo lo tenian bien trazado, metieron dentro de Anagni trecientos caballos ligeros y un

De la paz que entre los reyes de España se hizo en el Campillo. buen escuadron de soldados. Sarra Colona era el priy Los españoles cansados de trabajos y alteraciones cipal capitan. Al alba del dia se levantó un estruendo y tan largas gozaban de algun sosiego; mas les faltaban vocería de soldados, que con clamores y voces apellida las fuerzas que la voluntad ni ocasion para alborotarban el nombre del rey Filipo. Los criados del Papa to se. Las diferencias que aquellos principes tenian entre dos huyeron. Bonifacio, conocido el peligro , revestido sí eran grandes y necesario apaciguallas. Los reyes con sus ornamentos pontificales, se sentó en su sacra de Castilla y de Aragon altercaban sobre el reino de cátedra. En aquel hábito que estaba llegó Sarra Colona Murcia. Don Alonso de la Cerda se intitulaba rey de y le prendió. Escarneciendo dél Nogareto y haciéndole Castilla, sombra vana y apellido sin mando. El nuevo mil amenazas, le respondió Bonifacio con grande cons- rey de Granada, conforme á la enemiga que con los tancia : «No bago yo caso de amenazas de Paterino.» fieles tenia , hizo entrada por las tierras que poseia el Este fué abuelo de Nogareto, y convencido de la here rey de Aragon; demás desto, tomó á Bedmar, que es jía y impiedad de los albigenses, murió quemado. Con una villa no lejos de Bacza. Estas eran las discordias aquella voz del Pontífice cayó la ferocidad de Nogarelo. | públicas y comunes; otra particular, de no menos imPusieron guardas al Pontífice y saqueáronle su palacio. portancia, andaba entre la casa de Haro y el infante Dos cardenales solamente estuvieron perseverantes con don Juan, tio del Rey. Pretendia el Infante el señorío el Pontifice, el cardenal de España Pedro Hispani y el de Vizcaya como dote de su inujer; cuidaba salir con cardenal de Ostia; todos los demás se pusieron en hui su intento á causa del deudo y cabida que con el Rey da. Desde allí á tres dias los ciudadanos de Anagni, por tenia. Los de la casa de Haro por lo mismo andaban compasion que tuvieron de su pastor y por miedo que muy desabridos, y parece que se inclinaban á tomar las no fuesen imputados de ser traidores contra el sumo armas. El rey don Fernando, como á quien la edad haPontifice, su ciudadano, con las armas echaron de la cia mas recalado, por el mucho peligro que desta disciudad á los conjurados. El Pontífice se tornó luego á cordia podia resultar, deseaba con todo cuidado comRoma, y del pesar y enojo que recibió le dió una enfer poner eslas diferencias. La autoridad del rey de Aramedad, de que con grandes bascas, á manera de hom gon á esta sazon era muy grande, y parece que leuia bre furioso, falleció á los 12 dias de oclubre y á los puestas en sus manos las esperanzas y fuerzas de toda treinta y cinco de su prision. Dichoso pontífice, si cuan España. Enviáronle pues por embajador á don Juan, fácilmente acostumbraba á burlarse do las amenazas. tio del Rey, para que con él y por su medio se tratase tan fácilmente pudiera evitar las asechanzas de sus ene de tomar algun buen medio y dar algun corte en todos migos. Con su desastre se dió aviso que los imperios y estos debates. En Calatayud por el mes de marzo, año inandos de los eclesiásticos mas se conservan con el del Señor de 1304, despues de muchos dares y tomabuen crédito que dellos tienen y con buena fama, que res, por conclusion acordaron que de consentimiento deben ellos procurar con buenas obras y con la reve- l de las partes se señalased jueces para tomar asiento en.. todas estas diferencias, y que para que esto se efec- | ña Isabel, hermana del rey don Fernando, la que estu. fuase, mientras se trataba, lobiese treguas. Señalaron vo primero desposada con el rey de Aragon. Él acomtiempo y logar para que los reyes se viesen. En el en- pañamiento y corte era conforme á la calidad de príntre tanto el rey don Fernando, con el cuidado en que cipes tan grandes, en particular el rey de Portugal se le ponian las cosas del Andalucía, partió de Burgos, señaló mas que todos, conforme á la condición de do á la sazon estaba , y por el mes de abril llegó á Ba aquella nacion, por ser deseoso de honra, y á causa dajoz con intento de visitar al Rey, su suegro, con quien de la larga paz rico de dineros; se dice que trujo en su eso mismo tenia algunas diferencias, y pretendia co compañía de Portugal mil hombres de á caballo, y que brar ciertos lugares que en su menor edad le empeña- en todo el camino no quiso alojar en los lugares, sino rou. Lo que resultó destas vistas, fué lo que suele, en tiendas y pabellones que liacia armar en el campo. desabrimientos y faltar poco para quedar del todo ene- | En lo que tocaba á la pretension de los Cerdas, los reyes migos. Solamente se pudo alcanzar del Portugués ayu- de Aragon y Portugal, nombrados por jueces árbitros, dase á su yerno con algunos dineros que le prestó, con llegado el negocio á sentencia , mandaron que don Alonque se partió la vuelta del Andalucía. No se llegó á so en adelante no se llamase rey; que restituyese todas rompimiento con los moros, antes á pedimento del las plazas y castillos de que estaba apoderado. Senamismo rey de Granada el rey don Fernando envió em láronle á Alba, Bejar, Valdecorneja, Gibraleon, Sarria, bajadores á aquella ciudad, y él se detuvo en Córdoba. con otros lugares y ticrras para que pudiese sustentar Por medio desta einbajada se tomó asiento con el rey su vida y estado, recompensa muy ligera de tantos Moro; concertóse y prometió de nuevo de pagar el reinos. Pocas veces los liombres guardan razon, priomismo tributo que se pagaba en tiempo de su padre, cipalmente con los caidos; todos les faltan y se olvicon que deshicieron los campos. El infante don Enri- | dan. El rey de Francia no acudia , solo el rey de Araque cargado de años falleció por este tiempo en Roa :

gon sustentaba el peso de la guerra contra Castilla; su cuerpo enterraron en el monasterio de San Fran deseaba por tanto concertar aquellos debates de cualcisco de Valladolid. Tuvo este Príncipe ingenio vario quier manera que fuese. Esta sentencia dió tanta pey desasosegado, extraordinaria inconstancia en sus sadumbre i don Alonso de la Cerda, que aun no se costumbres, y hasta lo postrero de su edad grande quiso ballar presente para oilla , antes se partió echanapetito de gloria y mando, codicia desenfrenada y la do mil maldiciones á los reyes. Restaba de acordar la postrera camisa de que se despojan aun los hombres diferencia del infante don Juan y Diego Lopez de Haro. sabios. Muy grande contento fué el que recibió todo el | El Rey tenia prometido al Infante que, efectuadas las reino con la muerte deste caballero, ca todos se rece paces, él mismo le pondria en posesion del señorío de laban no desbaratase todas las práticas que se comen Vizcaya. Concluida pues y despedida la junta de los rezaban de paz. No dejó hijos, que nunca se casó; así yes, don Diego de Haro sué citado para que en cierto las villas de su estado se repartieron entre otros caba dia que le señalaron pareciese en Medina del Campo, lleros, y la mayor parte cupo á Juan Nuñez de Lara para donde tenian convocadas las Cortes del reino. Se por la mucla privanza que con el Rey á la sazon alcan- ' ñaláronse jueces árbitros que determinasen la causa. zaba. En prosecucion de lo concertado en Calatayud de Don Diego Lopez de Haro, sea por fiar poco de su justiconsentimiento de las partes fue nombrado por juez cia y entender tenia usurpado aquel estado, o por sospe árbitro para componer aquellas diferencias Dionisio, chiar que el Rey no le era pada favorable, sia peur rey de Portugal, y por sus acompañados el infante don cencia para partirse se salió de las Corles, las cu Juan de la parte de Castilla, y por la de Aragon don | acabadas que fueron, como entendiesen que don Die Jimeno de Luna, obispo de Zaragoza. Los reyes de I go de Haro no haria por bien cosa ninguna, y el inPorlugal y Aragon tuvieron primero habla en Torre fante don Juan, que siempre andaba al lado del Rey, Mas, que es una villa á la raya de Aragon y á las haldas 1 diese priesa á que el negocio se concluyese, eu am de Moncayo, puesta en un sitio muy deleitoso. Allí los dolid, vistas sus probanzas, se sentenció en su favor, jueces, oido lo que por las partes se alegaba , pronun- | solamente se difirió la ejecucion para otro tiempo, co ciaron selencia, y fué que el rio de Segura partiese tér que se pretendia que con alguna manera de concierto mino entre los reinos de Aragon y Castilla, cosa de entre las partes se alajase la tempestad de la guerra que grande comodidad y ventaja para el Aragonés, porque podia desto resultar. En el año del Señor de 1305 estase le añadió lo de Alicante con otros pueblos de aque

ban las cosas desta manera en Castilla, unas diferenHa comarca, y de su bella gracia le otorgaron lo que

| cias soldadas, otras para quebrar; ya 17 dias del mes él con tanto abinco antes deseaba. Pronuncióse la sen- 1 de enero Rugier Lauria, general del mar, murio en la tencia a los 8 del mes de ogosto, y luego el dia siguien taluña, capilan sin segundo y sin par en aquel tiempo, te los tres reyes se juntaron en el Campillo, que está determinado en sus consejos, diestro por sus manos, allí cerca , y por la memoria del concierto que en aquel querido y amado de los reyes, en especial del rey del lugar se biciera veinte y tres años antes desto entre don Pedro, que con su ayuda y por su valor sujetó á Sicili. Alonso, rey de Castilla, y don Pedro , rey de Aragon, El solo dió fin á grandes hazañas con próspero suceso, parecia de buen agüero. Confirmóse allí lo asentado; | los reyes nunca hicieron cosa memorable sin él; se desde allí los reyes fueron á Agreda , y pasaron á Tara cuerpo sepultaron en el monasterio de Santa Cruz coa zona. Grandes regocijos y recebimientos les hicieron; su túmulo y letra junto al enterramiento del rey do muy señalada fué esta junta, porque fuera de los tres | Pedro en señal del grande amor que le luvo. A 10 reyes se hallaron asimismo presentes tres reinas, las del mes de abril inurió doña Juana, reina de Navarra dos de Castilla, suegra y nuera , y doña Isabel, reina de l en Paris; su cuerpo enterraron en el monasterio Portugal, persona muy sauta , demás de la infanta do- | Francisco con real pompa y célebre aparato; o

presente metido este monasterio dentro del colegio de lo honesto como lo que no lo era. Crió doce carilenaNavarra. Súcedió luego á su madre disunta en el reino les á contemplacion y por respeto del rey Filipo de Luis, que tuvo por sobrenombre Hutino; tomo la co Francia. Todavía como le hiciese instancia sobre conrona real en Pamplona ; despues fué tambien él rey de denar la memoria del papa Bonifacio, segun que lo teFrancia por muerte de su padre. Dejó la reina doña nia prometido, dió por respuesta que negocio tan gravo Juana allende deste otros hijos, á Filipo, que tuvo por no se podia resolver sino era con junta de un concilio sobrenombre el Largo, á Cárlos, que tuvo por sobre- general. Por este camino se desbarato la pretension de nombre el Hermoso, que adelante vinieron á ser todos aquel Rey, y esta dicen fué la principal causa para reyes de Francia y Navarra. Dejó otrosí dos hijas; juntar el concilio de Viena , que se celebró como poco la una murió siendo piña, la otra, por nombre madama adelante se dirá. Trasladó la silla pontifical desde RoIsabel, casó con Eduardo, rey de Ingalaterra, la mas hier ma á Francia, que fué principio de grandes males; ca mosa doncella que se halló en su tiempo.

todo el orbe cristiano se alteró con aquella novedad,

y en particular toda Italia, de que resultaron todas las CAPITULO VIII.

demás desgracias y un gran torbellino de tempestades. Clemente V, pontiace másimo.

Lo que se proveyó para el gobierno de Italia y del pa

triinonio que allí la Iglesia tiene fué enviar tres cardeEl pontificado de Benedicto no duró mas de ocho nales por legados para con poderes bastantes gobernar meses y seis dias. Siguióse una vacante larga de diez aquel estado, así en tiempo de guerra como de paz. En meses y veinte y ocho dias. Grandes disensiones andu- Castilla por el mismo tiempo se despertaron nuevas vieron en este conclave, muy encontrados los votos de alteraciones. No hay cosa mas deleznable que la cabida Jos cardenales, así italianos como franceses, que eran y privanza con los reyes. Don Juan Nuñez de Lara coen gran número, porque á devocion de los reyes de | menzó á ir de caida por estar el rey don Fernando canNápoles los papas criaron los años pasados muchos car sado dél. Quitóle el oficio de mayordomo de la casa denales de la nacion francesa. En fin, se concertaron real, y puso en su lugar á don Lope, hijo de don Diego desta suerte: que los italianos nombrasen tres cardena Lopez de Haro. El color que se dió fué que don Juan les franceses para el pontificado, y que destos eligiese de Lara era general de la frontera contra los moros y el bando contrario uno que fuese papa. Salieron tres no podia servir ambos cargos, como quier que á la verarzobispos nombrados, que estaban muy obligados á ladad el Rey pretendiese sobre todo con aquella honra memoria de Bonifacio como criaturas suyas. Deslos ganar la casa de Haro y apartalla de la amistad que tres en ausencia fué elegido Raimundo Gotto, arzobispo tenia trabada muy grande á la sazon con los de Lara. de Bordeaux, primero comunicado el negocio con Fi Entendiéronse fácilmente estas mañas, como suele lipo, rey de Francia. Procuró el rey de Francia que se acontecer, que en las cosas de palacio no hay nada seviniese antes de aceptar á ver con él en la villa de An creto; por donde estos dos caballeros se unieron y ligelina, que cae en la provincia de Jantoigne, donde di garon con mayor cuidado y determinacion que tenian cen hizo que debajo de juramento le prometiese de po de desbaratar aquellos intentos. Parecia que el negocio ner en ejecucion las cosas siguientes : que condenaria amenazaba rompimiento; acudieron Alonso Perez de y anatematizaria la memoria de Bonifacio VIII ; que Guzman y la Reina madre, y con su prudencia hicieron restituiria en su grado y dignidad cardenalicia á Pedro tanto, que estos caballeros se apaciguaron, ca volviey á Jacobo de casa Colona, que por Bonifacio fueron ron á cada cual dellos las honras y cargos que solian privados del capelo ; que le concederia los diezmos de tener. Demás desto, se tomó asiento entre el infanle las iglesias por cinco años, y conforme á esto otras don Juan y la casa de Haro con estas condiciones : quo cosas feas y abominables á la dignidad pontifical; pero don Diego de Haro por sus dias gozase el señorío de tanto puede el deseo de mandar. Con esto á los 5 dias Vizcaya, y despues de su muerle lornase al infante don del mes de junio fué declarado por pontilice, y tomó Juan; que Orduña y Balmaseda quedasen por don Lonombre de Clemente V. Mandó luego llamar todos los pe, hijo de don Diego de Haro, por juro de heredad, y cardenales que viniesen á Francia, y en Leon tomó las de nuevo se le hizo merced de Miranda de Ebro y Viinsignias pontificales á 11 de noviembre. Acudió in | lalva de Losa en recompensa de lo que de Vizcaya les creible concurso de gente. Aguó la fiesta y destemplo quitaban. El deseo que el Rey tenia de apaciguar las el alegría un caso de mal agüero, como muchos lo inter diferencias destos grandes, con que todo el reino an. pretaron. El mismo dia que se celebraba esta solemni- daba alborotado, era tan grande, que ninguna cosa se dad, mientras el nuevo Pontifice hacia el paseo con le hacia de mal á trueco de concordallos. El alegría grande acompañamiento y pompa, le derribó del caba- que todos recibieron por esta causa fué grande; solo llo una gran pared que cayó por ser muy vieja y car don Juan de Lara recibió pesadumbre, así por parecello comida y por el peso de la muchedumbre de gente le babian agraviado en tomar asiento con su suegro don que sobre ella cargó á ver la fiesta. Cayósele la liara Diego de Haro sin dalle á él parte, como por tener cosque llevaba en la cabeza, y se perdió della un carbun- tumbre de aprovecharse de los trabajos ajenos y sacar co de gran valor. El rey de Francia , que iba a su lado, ganancia de las alteraciones que sucedian entre los se vió en gran peligro ; Juan, duque de Bretaña , pe | grandes. Esto fué en tanto grado, que por parecelle reció allí; los reyes de Ingalaterra y Aragon escaparon forzoso correr él fortuna despues de tomado aquel con mucho trabajo. Fué grande el número de los que asiento, y que no le quedaba esperanza de escapar si murieron, parte por tomalles la pared debajo, parte no se valia de alguna nueva trama, renunciada la fe y por el aprieto de la mucha gente. Con estos principios lealtad que al Rey tenia jurada, se retiró á Tordeliuse conformó lo demás; todo andaba puesto en venta, así | mos, plaza muy fuerte, así por su sitio como por sus murallas y reparos, donde con sus fuerzas y las de sus | valor y se vian en él señales de otras virtudes. Fué Aboraliados pensaba defenderse del Rey, que sabia tenia | rabes eclado por el bando contrario de Alinería ; él, muy ofendido. Acudieron en breve los del Rey, pusie con deseo de apoderarse de Ceuta, ciudad que los graron cerco sobre aquel lugar; pero como quier que no, nadinos tenian en la frontera de Africa, intentó ayufaltasen muchos de secreto aficionados á don Juan del darse de los cristianos. Por todo esto se ofrecia buena Lara, la guerra se proseguia con mucho descuido, y ocasion para hacer la guerra á los moros y echallos de el cerco duró mucho tiempo. Llegaron á tratar de con todo punto de España. Comunicaron entre si este necierto, y porque el Rey se hacia sordo á esto, los sol- gocio por cartas los reyes de Aragon y Castilla; acordados se desbandaron y se fueron , unos á una parte, daron de juntarse en el monasterio de Huerta , que está otros á otra. Entre los demás que favorecian á don Juan á la raya de los dos reinos. Hizose la junta al principio de Lara era el infante don Juan. Pasó el negocio tan del año de 1309. Allí y en Monreal, do los reyes pasaadelante, que al Rey fué forzoso perdonalle; solamente ron, lo primero que se trató fué de apaciguar a don por cierla muestra de castigo le quitó las villas de Moya Alonso de la Cerda, templada en alguna manera la seny Cañete, que, como urriba queda dicho, se las diera el tencia que los jueces árbitros dieron; recelábanse que rey don Sancho. Poco duró este sosiego, porque como mientras los dos reyes estaban ocupados en la guerra don Juan de Lara y el infante don Juan entendiesen y de los moros, no alborotase á Castilla con ayuda de sus tuviesen aviso que el Rey pretendia vengarse dellos, si parciales y aficionados. Tomada esta resolucion, acorfué verdad ó mentira no se sabe, pero, en fin, por pen daron emprender la guerra de Granada, y para apretar sar los queria matar, se concertaron entre sí y resolu- mas á los moros acometellos por dos partes, y en ua tamente se rebelaron. El infante don Juan brevemente mismo tiempo poner cerco sobre Algecira y sobre Alse aplacó con las satisfacciones que le dió el Rey; so mería. Demás desto, concertaron que la infanta dona segar á don Juan de Lara era muy dificultoso, que de Leonor, hermana del rey don Fernando, casase con don cada dia se mostraba mas obstinado. A esta razon don Jaime, hijo mayor del rey de Aragón. Por dote le señaAlonso de la Cerda, como quier que se hallase desam laron la sexta parte de todo lo que en aquella guerra se parado de todos y juzgase que era mejor sujetarse á ganase , y en particular la misma ciudad de Almería. la necesidad que andar toda la vida descarriado y po Concluida la junta y despedidos los reyes, todo comenzó bre, despojado del reino que pretendia y perdido el es á resonar con el estruendo de las armas, provision de ditado que le señalaron , envió á Martin Ruiz para que en nero, juntas de soldados y gente de á caballo, de bastisu nombre tomase posesion de los pueblos que los jue | mento y bagaje necesario. Tenian los dos principes solces árbitros le adjudicaron. Así, perdida la esperanza | dados muy diestros, muy unidos entre sí, no inficionade cobrar el reino, en lo de adelante comunmente le dos con las discordias civiles; en especial los aragoneHamaron don Alonso el Desheredado.

ses ponian miedo á los moros por la fama que corria de

haber sujetado sus enemigos y alcanzado tantas victoCAPITULO IX.

rias. El rey don Fernando, á ruego de su madre, fué á

Toledo para hallarse presente á trasladar los huesos del Que la guerra de Granada se renovó.

rey don Sancho, su padre, en un sepulcro muy honroso El vulgo de ordinario, y mas entre los moros, de su que la Reina tenia apercebido con todo lo demás necesanatural es inconstante , alborotado , amigo de cosas rio y conveniente á las exequias y lionras de su marido. nuevas, enemigo de la paz y sosiego. Así en este tiem Tenia el rey don Fernando condicion apacible, una hopo comenzaron los moros de Granada á alborotarse en nestidad natural, como acostumbraba decir Gutierre de gran daño suyo y riesgo de perderse, como quiera que Toledo, que se crió con él desde su niñez, gran modespor todas partes estuviesen rodeados de enemigos y tia en su rostro, su cuerpo bien proporcionado y apuesaquel reino de Granada reducido á gran estrechura, to, de grande ánimo, muy clemente. Aconteció que el puesto en balanzas. La ocasion de alborotarse fué que mismo dia de Navidad yn caballero muy principal, á el Rey era inútil para el gobierno , y como ciego pasaba quien él tenia señalado para el gobierno de Castilla, se en descuido su vida; su cuñado, el señor de Málaga. vino á despedir dél para ir a su cargó. El Rey, dejados era el que lo mandaba todo, y en efecto, era el que en los dados con que acaso se entretenia, le advirtió que nombre de otro reinaba. Parecíales cosa pesada tener en Galicia hallaria muchos caballeros nobles que andos reyes en lugar de uno, porque, fuera de los demás daban alborotados ; que aunque mereciesen pena de inconvenientes, se doblaba el gasto de la casa real á cau- muerte, le encargaba se guardase de ejecutar el castisa que el de Málaga no tenia menos corte, acompaña go, solamente se los enviase, que se queria servir demiento y casa que si fuera verdadero rey, puesto que el llos en la guerra de los moros. Engrandeció el caballenornbre le dejaba á su cuñado. Decian seria mucho me ro el acuerdo tan clemente del Rey, que, aunque pajor nombrar otro rey que fuese hombre que los gober- l reció a muchos blando en demasía y temerario, ia exnase, á quien todos tuviesen respeto, obedeciesen á sus periencia mostró ser muy acertado. No hobo en toda la maudamientos y con su autoridad se defendiesep y ven- guerra contra los moros quien se señalase nas que aquegasen de sus enemigos. Al vulgo , que andaba alterado, llos lidalgos. Estimulábalos grandemente el deseo de alizaban los principales; mayormente Aborrabes, un borrar la deshodra pasada, y la voluntad de servir al caballero que venia de los reyes de Marruecos, con su l Rey la clemencia de que con ellos usara ; sus valerosas gente y la de sus aficionados se apoderó de la ciudad hazañas no se podian encubrir; en todas partes y ocade Almería y se intuló rey della. La mayor parte del pue- siopes peleaban contra los moros con odio implacable, blo se inclinaba á favorecer á Mahomad Azar, hermano y entre sí tenian competencia de aventajarse en valor y que era menor del Rey ciego, que daba muestras del ánimo. Finalmente, desde Toledo partieron al Anda.

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