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lucía. El campo de los castellanos negó sobre Algecira conocia en aquellos tiempos y iba en compañía de los á 27 dias del mes de julio. A mediado el siguiente mes demás, en un rebate que tuvieron con los moros en el de agosto puso su cerco sobre Almería el rey de Aragon. monte Gausin quedó muerto, daño que fue muy noCon los aragoneses vinieron don Fernando, hijo de don table, dolor y sentimiento de todo el reino. Verdad es Sancho, rey de Mallorca, mancebo de los fuertes y va- que la villa de Gibraltar se entregó al mismo rey don lerosos que en su liempo se hallaban; don Guillen de Fernando, que acudió para este efecto, como lo conRocaberti, arzobispo de Tarragona; don Ramon, obis- certaron para que los cercados se rindiesen con mas po de Valencia y chanciller del Rey; don Artal de Luna, reputacion y fuese del Rey la honra de ganar aquella gobernador de Aragon, con otros prelados y caballeros. plaza. Dióse libertad á los moros para pasar en Africa Al rey don Fernando seguian los caballeros de la casa y y llevar consigo sus bienes. Entre los demás un moro: familia de Haro; don Juan de Lara, poco antes vuelto muy viejo ya, que queria partirse, habló, segun dicen, en amistad del Rey; don Juan, tio del Rey, y el arzo- al Rey desta manera : «¿Qué desdicha es esta mia, por bispo de Sevilla y otros muchos caballeros principales. mi mal hado ó por mis pecados causada, que toda mi Gisberto, vizconde de Castelnovo, fué con parte de la vida ande desterrado y á cada paso me sea forzoso muarmada de los aragoneses sobre Ceuta, que está en la dar de lugar y hacer alarde de mi desventura por lodas frontera y riberas de Africa, y la tomó. Los despojos las ciudades? Don Fernando, tu bisabuelo, me echó de dobieron los aragoneses; la ciudad se dejó á Aborrabes, Sevilla , fuíme á Jerez de la Frontera. Esta ciudad concomo lo tenian con él capitulado. Los de Granada, ha- quistó lu abuelo don Alonso, y á mí fué necesario rebido sobre ello su acuerdo, porque si venian á repar- cogerme á Tarifa. Ganó esta plaza tu padre el rey dontir su gente no serian bastantes para sustentar ambas Sancho, a mí por la misma razon fué forzoso pasar á. guerras, determinaron de defender la ciudad de Alme- Gibraltar. Cuidaba con tanto poner sin á mis trabajos, ría, fuese por la confianza que hacian de la fortaleza de y esperaba la muerte como puerto seguro de todas esAlgecira , demás que tenia harta gente de defensa y las tas desgracias. Engañóme el pensamiento; al presente provisiones necesarias, ó por rabia de que los arago- de nuevo soy forzado á buscar otra tierra. Yo me reneses les hobiesen ganado á Ceuta y se hobiesen entre- suelvo pasar en Africa por ver si con tan iargo destierro metido en aquella guerra sin pretender contra ellos al puedo amparar lo postrero de mi triste vejez y pasar gun derecho ni haber recebido agravio. El mismo dia en sosiego esto poco de vida que me puede quedar.» de la festividad de San Bartolomé los moros con toda Los soldados que estaban sobre Algecira, dado que era su gente se presentaron á vista de aquella ciudad. Los gente feroz y denodada, cansados con los trabajos y aragoneses, visto que les representaban la batalla, de malparados con los frios del invierno , á cada paso dėsbuena gana fueron á acometellos. A los principios no amparaban las banderas, no solo la gente baja, sino se conoció ventaja en ninguno de los campos, porque tambien la principal y los señores, que demás de lo dilos moros peleaban con grandísimo esfuerzo; pero en cho andaban desabridos porque el Rey daba oido á: fin, fueron vencidos y puestos en huida con gran daño gente baja y de intenciones dañadas. El infante don y malanza. Los bosques que alli cerca estaban dieron Juan y don Juan Manuel sueron de poco provecho en á muchos la vida, que se metieron por aquellas espesu- esta guerra, antes ocasion de mucho daño , porque ras y escaparon. No hay alegría cumplida en las cosas partidos ellos, con su ejemplo muchos se salieron del humanas. Mientras que los nuestros con demasiada campo y desampararon los reales. Don Diego Lopez de codicia y poco recato iban en seguimiento de los bár- Haro murió en la demanda de enfermedad. Su cuerpo baros y ejecutaban el alcance , los de Almería salen de llevaron á Búrgos y enterraron en el monasterio de San la ciudad y acometen el real de los aragoneses, que tenia Francisco. El señorío de Vizcaya, segun que lo tenian poca defensa y por capitan á don Fernando de Mallorca, capitulado, recayó en doña Maria, mujer del infante Ganaron el baluarte y trincheas y saquearon y robaron don Juan; cosa nueva que en aquel estado sucediese algunas tiendas. Acudieron los nuestros, y aunque con mujer, en que hasta entonces se continuó la sucesion mucha dificultad, en fin lanzaron los moros y los for- por línea de varon. La muerte deste caballero y las conzaron á retirarse dentro de la ciudad. Esto hizo que el iinas lluvias quc sobrevinieron, por ser el tiempo mas contento de la victoria ganada no se les aguase tanto áspero de todo el año, forzaron á que el cerco de Alsi perdieran los reales ; demás que aquel peligro fué gecira se alzase. Capitularon empero que los moros resaviso para que en adelante tuviesen mayor recato. Todo tituyen, como lo hicieron, las villas de Quesada y Bedera menester, porque segunda vez á los 15 de octubre mar, que tomaron el tiempo pasado á los nuestros, y grande morisma , que llegaban á mas de cuarenta mil, para los gastos de la guerra pagasen cuarenta mil esacometieron las estancias de los aragoneses, pero su- cudos. La villa de Quesada poco adelante dió el Rey á cedióles lo mismo que en el rebate pasado. No con me- la iglesia de Toledo, cuya solia ser. Este fué el fruto nos esfuerzo apretaban los de Castilla por mar y por que de tanto ruido, tantas pérdidas y trabajos se sacó. tierra el cerco de Algecira; mas las fuertes murallas y Los aragoneses, si bien tenian en sus reales grande Jos muchos soldados que dentro tenian impedian á los abundancia de todas las cosas necesarias , asimismo por cristianos para que sus asaltos no hiciesen efecto. Co- la poca esperanza de salir con la empresa, como les resmo se deluviesen muchos meses, acordaron de acome- tiluyesen los aragoneses que alli tenian cautivos, se parter á Gibraltar, villa puesta sobre el monte Calpe, con tieron de sobre Almeria , que fué á los 26 dias del mes esperanza de apoderarse della, porque no tenia tauta de febrero, año de 1310, sin suceder otra cosa digna defensa. Fueron para este efecto el arzobispo de Sevilla de memoria, salvo que en el mayor calor desta guerra y don Juan Nuñez de Lara con parte del ejército. Alon- el ciego rey Moro fué despojado del reino por su her50 Perez de Guzman, caballero el mas señalado que se mano Azar, y en Almuñecar puesto en prisiones con

buena guarda; grande desgracia y caida , el que era secretamente de la corte. Muchos caballeros, movidos rey ser privado de la libertad, mal que se pudiera lle- de caso tan feo, sin tener cuenta con el Rey y con su var en paciencia sino pasara adelante. Poco despues en autoridad ni con la solemnidad de las bodas, le hicieGranada, do le hizo volver, sin respeto de lo que se di- ron compañía. Pero todas estas alteraciones, que ameria ni compasion del que era su hermano , por asegu- nazaban mayores males, apaciguó la Reina madre con rarse le mandó cruelmente matar; así pervierte todas su prudencia, sin cesar basta reconciliar el infante don las leyes de naturaleza el deseo desenfrenado de reinar. Juan con el Rey, su hijo. En Palencia sobrevino al Rey Don Juan Nuñez de Lara al fin de la guerra pasada fué una tan grave enfermedad, que no pensaron escapara. por embajador á Francia, y cumplido con su cargo, tor- La buena diligencia de los médicos, la fuerza de la nó al rey de Castilla, que era venido á Sevilla, despe- edad y la mudanza del aire le sanaron, porque luego dido que hobo su ejército. Llevaba órden de impetrar, que pudo se fué á Valladolid. En Barcelona murió doña como lo hizo, los diezmos de las rentas eclesiásticas Blanca, reina de Aragon, á 14 dias del mes de octubre, para ayuda a los gastos de la guerra contra moros; de- señora dotada de grande honestidad y de todo género más desto de avisar al pontifice Clemente que no debia de virtudes. Dejó noble generacion, es á saber, los inen manera alguna proceder contra la memoria del papa lantes don Jaime, don Alonso, don Juan , don Pedro, Bonifacio , por los grandes inconvenientes que de hacer don Ramon Berenguel

. Las bijas fueron doña María

, lo contrario resultarian, contra lo que pretendia el rey doña Costanza, doña Isabel, doña Blanca , doña Viode Francia, y que el Pontílice no estaba fuera de hace- lante. Doña Blanca pasó su vida en el monasterio de Jillo, segun avisaban personas de autoridad. En Vizca- jena , en que fué abadesa ; las demás casaron con granya, en aquella parte que llargan Guipúzcoa , por man- des príncipes , y por sus casamientos muchos linajes dado del Rey y á costa de los de aquella provincia se nobilísimos eroparentaron con la casa real de Aragon. fundó la villa de Azpeitia , como se entiende por la pro- El cuerpo de la Reina sepultaron en Santa Cruz, que vision real que en esta razon se despachó en Sevilla al es un monasterio muy noble en Cataluña. Las exequias principio deste año, desde donde el rey don Fernando se hicieron con toda la solemnidad que era justo y se se partió para Burgos para celebrar las bodas de la in- puede pensar. fanta doña Isabel, su hermana, aquella que repudió el rey de Aragon, y de nuero la tenian concertada con

CAPITULO X. Juan , duque de Bretaña. El cargo de mayordomo de la

Como extinguieron los caballeros templarios. ,

dun Pedro, hermano del Rey, que tenia aquel oficio

, Los obispos de toda la cristiandad se juntaban por

mostrase sentimiento alguno. Demás desto, el mismo este tiempo llamados por edictos de Clemente, pontidon Juan era frontero de Murcia contra los moros, dado fice, para asistir al concilio de Viena, ciudad bien coque en su lugar sertia este cargo Pero Lopez de Ayala. nocida en el Dellinado de Francia. A las demás causas Todo esto se enderezaba á obligar mas é aquel caballe- públicas que concurrian para juntar este Concilio so ro, que era muy poderoso, y fué tan dichoso en sus allegaba una, la mas nueva y sobre todas urgentísima, cosas, que dos hijas suyas, doña Costanza , habida en que era tratar de los caballeros templarios, cuyo nomsu primera mujer, fué reina de Porlugal, y doña Juana bro se comenzara á amancillar con grandes fealdades lo fué de Castilla, la cual lobo en doña Blanca , hija y torpezas , y era é todos aborrecible. Querian que tode Fernando de la Cerda y de doña Juana de Lara. En dos los prelados diesen su volo y determinasen lo que este viaje pasó el Rey por Toledo en sazon que por en ello se debia de hacer , pues la causa á todos tocaba. muerte de don Gonzalo, que Anó este mismo año, ra- El principio desta tempestad comenzó en Francia. II,

tan á

de Lampar, alguacil mayor de Toledo. Su madre, Hora- a toda su religion. Las cabezas eran infinitas , las mas buena Gutierrez. Su hermano , Fernan Gomez de Tole- graves estas: que lo primero que hacian cuando entrado, camarero mayor y muy privado del Rey, que por su ban en aquella religion era renegar de Cristo y de la respeto acudió a su hermano con su favor, y obró tanto, Virgen, su madre, y de todos los santos y santas del que los canónigos apresuraron la eleccion y dieron sus cielo; negaban que por Cristo habian de ser salvos y votos á don Gutierre, mayormente que se recelaban que fuese Dios; decian que en la cruz pagó las penas no se entremetiese el Papa y les diese prelado de su ma- de sus pecados mediante la muerte; ensuciaban la seno. Partió el Rey de Toledo para Burgos á las bodas, ñal de la cruz y la imagen de Cristo con saliva, con que se festejaron como se puede pensar. Del infante don orina y con los piós, en especial, porque fuese mayor el Juan, tio del Rey, no se tenia bastante seguridad por vituperio y afrenta, en aquel sagrado tiempo de la Seser de su condicion mudable y por cosas que dél se de- mana Santa, cuando el pueblo cristiano con tanta recian, y claramente se dejaba entender que de tal ma- neracion celebra la memoria de la pasion y muerte de nera haria el deber, que no duraria mas el respeto de Cristo; que en la santísima Eucaristía no está el cuerlo que le fuese necesario. Por esta causa eu Búrgos, ca po de Cristo, el cual y los demás sacramentos de la acudió á las fiestas de aquellas bodas de la Infanta, aun- santa madre Iglesia los negaban y repudiaban; los saque con seguridad que le dieron, trataban por orden del cerdotes de aquella religion no proferian las místicas Rey de dalle la muerte. Don Juan Nuñez de Lara, co- palabras de la consagracion cuando parecia que decian mo dello tuviese noticia , procuró estorballo, aseando misa, porque decian que eran cosas ficticias é invenen gran manera aquel intento; y sin embargo, el in- ciones de los hombres, y que no eran de provecho alfante don Juan, luego que supo lo que pasaba , se salió guno; que el maestre general de su religion, y todos los demás comendadores que presidian en cualquiera puesto que le daban esperanza de la vida y que le dacasa 6 convento suyo, aunque no fuesen sacerdotes, rian por libre si públicamente pedia perdon, habló tenian potestad de perdonar todos los pecados; solia desta manera, como lo afirman autores de mucho crévenir un gato á sus juntas; á este acostumbraban ar- dito : «Como quiera que al fin de la vida no sea tiemrodillarse y hacelle gran veneracion como cosa venida po de mentir sin provecho, yo niego y juro por todo del cielo y llena de divinidad; ultra desto tenian un lo que puedo jurar que es falso todo lo que antes de ídolo, unas veces de tres cabezas, otras de una sola, ahora se ha acriminado contra los templarios y lo algunas tambien con una calavera y cubierto de una que de presente se ha referido en la sentencia dada piel de un hombre muerto; deste reconocian las ri- contra mí, porque aquella orden es santa, justa y quezas, la salud y todos los demás bienes, y le daban católica ; yo soy el que merezco la muerte por haber gracias por ellos. Tocaban unos cordones á este ídolo, levantado falso testimonio á mi órden, que antes ha y como cosa sagrada los traian revueltos al cuerpo por

servido mucho y sido muy provechosa á la religion devocion y buen agüero. Desenfrenados en la torpeza cristiana, y imputadoles estos delitos y maldades condel pecado nefando, hacian y padecian indiferente- tra toda verdad á persuasion del sumo Pontífice y del mente. Besábanse los unos á los otros las partes mas Rey de Francia; lo que ojalá yo no hobiera hecho. Solo sucias y pudendas de sus cuerpos, seguian sus apeti- me resta rogar, como ruego á Dios, si mis maldades los sin diferencia, y esto con color de honestidad co- dan lugar, me perdone; y juntamente suplico que el mo cosa concedida por derecho y conforme á razon. castigo y tormento sea mas grave, si por ventura por Juraban de procurar con todas sus fuerzas la amplifi- este medio se aplacase la ira divina contra mí y pucacion de su órden, asi en número de religiosos como diese mover con mi paciencia á los hombres á miserien riquezas, sin tener respeto á cosa honesta y desho- cordia. La vida ni la quiero ni la lie menester, princinesta. Reserir otras cosas dellos da pesadumbre y causa palmente amancillada con tan grande maldad como horror. ¿Qué dirá aquí el que esto leyere! ¿Por ven- me convidan á que cometa de nuevo.» De otros mulura no parecen estos cargos impuestos y semejables á chos se cuenta que dijeron lo mismo, y que uno dellos consejas que cuentan las viejas? Villaneo sin duda y lué un hermano del delfin de Viena, persona nobilisan Antonino y otros los defienden desta calumnia; la sima , cuyo nombre no se sabe, dado que consta del fama y la comun opinion de tudos los condena. Ne- hecho. El año próximo siguiente expidió el Papa sus cesario es que confesemos que las riquezas con que letras apostólicas á postrero de julio, en que comete á se engrandecieron sobremanera fueron causa de su los arzobispos de Toledo y Santiago y les manda proceperdicion, sca por haberse con tanta sobra de deleites dan contra los templarios en Castilla. Dibles por acomamortiguado en ellos aquella nobleza de virtudes y pañado á Aimerico, inquisidor y fraile dominico, por valor con que dieron cabo á tan esclarecidas hazañas ventura aquel que compuso el Directorio de los Inquiasi en el mar como en la tierra, sea que el pueblo ar- sidores que tenemos, y junto con él otros prelados. diese de envidia por ver su pujanza, y los principes por En Aragon se dió la misma órden á los obispos don Raesta via quisiesen gozar de aquellas riquezas. Apenas mon, de Valencia, y don Jimeno, de Zaragoza; lo misse podria creer que tan presto hobiesen estos caba- mo se hizo en las demás provincias de España y de toda Ileros degenerado en comun en todo género de mal- la cristiandad. Dióse á todos órden que, formado el dad, si no tuviéramos el testimonio de las bulas plo- proceso y tomada la informacion, no se procediese madas del papa Clemente, que el dia de hoy están en á sentencia sino fuese en los concilios provinciales. los archivos de la iglesia mayor de Toledo, que afirma Gran turbacion y tristeza sué esta para los templarios no era vana la fama que corria; antes que en presen- y todos sus aliados; nuevas esperanzas para otros, que cia del mismo Papa fueron examinados sesenta y dos les resultaban de su desgracia y trabajo. En Aragon caballeros de aquella órden, que confesado que lobie- acudieron á las armas para defenderse en sus castillos; ron las maldades susodichas, pidieron humilmente los mas se liicieron fuertes en Monzon por ser la plaza perdon. Los primeros denunciadores fueron dos caba- á propósito. Acudió mucha gente de parte del Rey, y lleros de aquella orden , es á saber, el prior de Monfal- por conclusion los templarios fueron vencidos y precon, que es en tierra de Tolosa , y Noso, forajido de sos. En Castilla Rodrigo Ibañez, comendador mayor Florencia, testigos, al parecer de muchos, no tan abo- ó maestre de aquella órden, y los dernás templarios nados como negocio tan grave pedia. Arrimáronseles fueron citados por don Gonzalo, arzobispo de Toledo, otros, y entre ellos un camarero del mismo Papa que para estar á juicio. El Rey los mandó á todos prender, de edad de once años tomó aquel hábito, y como tes- y todos sus bienes pusieron en tercería en poder de los tigo de vista deponia de las culpas susodichas. Las obispos hasta tanto que se averiguase su causa. Juncabezas destas acusaciones se enviaron al rey de Fran- lose concilio en Salamanca , en que se hallaron Rodricia á Potiers, do estaba con el pontifice Clemente, por go, arzobispo de Santiago; Juan, obispo de Lisboa; cuyo órden á un mismo tiempo, como si tocaran al Vasco, obispo de la Guardia; Gonzalo, de Zamora; arma, todos los templarios que se hallaban en Francia Pedro, de Avila; Alonso, de Ciudad-Rodrigo; Dominfueron presos á los 13 dias de octubre, tres años an- go, de Plasencia; Rodrigo, de Mondoñedo; Alonso, tes deste en que va la historia. Pusiéronlos á cuestion de Astorga , y Juan, de Tuy, y otro Juan, obispo de de tormento; muchos ó todos por no perder la vida, Lugo. Formóse el proceso contra los presos, tomárono porque así era verdad, confesaron de plano; mu- les sus confesiones, y conforme a lo que hallaron, do chos fueron condenados y los quemaron vivos. Entre parecer de todos los prelados fueron dados por libres, otros, el gran maestre de la orden Jacobo Mola, bor- sin embargo que la final determinacion se remitió al goñon de nacion, ya que le llevaban a la hoguera, sumo Pontifice, cuyo decreto y sentencia prevaleció contra el voto de todos aquellos padres, y toda aque- llos delitos se hobiesen extendido por todas las provinlla órden fue extinguida. En virtud deste decreto el rey cias, y que todos en general y cada cual en particular don Fernando se apoderó de todo lo que los templarios estuviesen tocados de aquella contagion. Verdad es poseian en Castilla, asi bienes como pueblos. En Ga- que el naufragio y desastre destos caballeros dió é licia tenian á Ponferrada y el Faro; en tierra de Leon todos aviso para huir semejantes delitos, mayormente Balduerna, Tavara , Almansa, Alcañices; en Extrema- á los eclesiásticos, cuyas fuerzas mas consisten en dura á la raya de Portugal Valencia, Alconeta, Jerez una entera y loable opinion de virtud y bondad que de Badajoz, Frejenal, Nerlobriga , Capilla y Caracuel; en otra cosa alguna. Los bienes y haciendas de los en el Andalucía Palma; en Castilla la Vieja Villalpando; templarios adjudicaron á los caballeros de la orden de en la comarca de Murcia Caravaca y Alconchel; en el San Juan, que en aquella sazon ganaron a los turcos reino de Toledo Montalvan; demás destos, a San Pe- la isla de Rodas; conquista con que se adelantaron en dro de la Zarza y á Burguillos, sin otros pueblos, po- gracia y reputacion, y aun esperaban que se podria sesiones y casas por todo el reino, que no se pueden por medio dellos renovar la guerra de la Tierra-Sanpor menudo contar. Refieren que los templarios tenian ta. Sola España no admitió esta adjudicacion por las en España doce conventos, de los cuales en una bula grandes guerras que tenian contre los moros por este del papa Alejandro Ill se nombran cinco, que son tiempo, y cada dia se esperaban mas. Halláronse en esestos: el de Montalvan, el de San Juan de Valladolid, te Concilio Filipo, rey de Francia, y tres hijos suyos, el de San Benito de Torija, el de San Salvador de To- Cárlos de Valoes, su hermano, y gran número de emro y el de San Juan de Otero en la diócesi de Osma. bajadores de los otros reyes y principes. Asistieron En los archivos de la iglesia mayor de Toledo está la trecientos 'obispos, otros dicen ciento y catorce, dos cilacion que el arzobispo don Gonzalo hizo á los tem- patriarcas, el de Alejandría y el de Antioquía, y el plarios conforme á la comision que tenia del papa Cle- romano Pontífice, que sobrepujaba a todos los demás mente, su data en Tordesillas á los 15 de abril del mis- en autoridad y preeminencia. La divisa de los templamo ano que murió, de 1310. En esta citacion se cuen- rios era una cruz roja con dos traviesas como la de jan veinte y cualro bailias de los templarios, todas en Caravaca en manto blanco; al contrario, los caballeros Castilla, que eran como encomiendas, es á saber, la de San Juan traian y traen cruz blanca de la forma que bailía de Faro, la de Amotiro, la de Goya, la de San vemos en manto negro. Félix, la de Canabal, la de Neya, la de Villapalma, la de Mayorga, la de Santa María de Villasirga, la de

CAPITULO XI. Vilardig, la de Safines, la de Alcanadre, la de Ga

De la muerte de don Fernando el Cuarto, rey de Castilla. ravaca, la de Capella, la de Villalpando, la de San Pedro, la de Zamora , la de Medina de Luitosas, la de Todo el orbe cristiano estaba alterado con el desasSalamanca, la de Alconcitar, la de Ejares, la de Cidad, tre y caida de los templarios. Los culpados fueron casla de Ventoso, las casas de Sevilla, las de Córdoba, la tigados, los que no tenian culpa quedaron libres, y por bailía de Calvarzaes, la de Bepavente, la de Juneo, la decreto de los prelados de Viena se les señalaron pende Montalvan, con las casas de Cebolla y de Villalva que siones en cada un año de las rentas de los mismos conle perlenecen. Hasta aquí la citacion. Olras casas, he- ventos, con que pudiesen pasar su vida; solamente les redades y lugares que tenian debíanse reducir y ser quitaron el hábito y insignia de aquella órden. En Casmiembros de las bailias susodichas. En la ciudad de tilla todo lleno de fiestas y regocijos con el nacimiento Maguncia en Alemaña, como se tratase deste negocio del infante don Alonso, que la reina doña Costanza parió en un concilio de prelados conforme al orden del Papa, a 3 dias del mes de agosto, el cual poco despues sucecuentan que uno llamado Hugon con otros veinte ca- dió en el reino de su padre. Fué tanto mayor la alegría, balleros de aquella órden entró denodamente en la sala que hasta entonces tenian poca esperanza de sucesion, en que se hacia la junta, y á altas voces protestó que porque la Reina no se habia hecho preñada y daba muessi alguna cosa allí se decretase contra su religion, que iras de estéril. Tenian concertado casamiento por medesde entonces apelaba para el sumo Poutífice, suce- dio de embajadores entre don Pedro, hermano del rey sor de Clemente. Los prelados, atemorizados con don Fernando, y doña María, hija del rey de Aragon; aquella ferocidad, dijeron que no tuviesen pena, que para eseclualle vinieron los reyes el de Castilla y el de todo se liaria bien y se miraria por su justicia. Dieron Aragon á verse en Calatayud. Hallóse al tanto alli la noticia de lo que pasaba al Papa , que cometió al misa reina doña Costanza, ya convalecida del parto, y gran mo arzobispo de Maguncia de nuevo tomase informa- número de caballeros, así castellanos como aragoneses, cion y procediese á sentencia. Hiciéronse las diligencias ilustres por sus liazañas y por su nobleza. Celebráronse necesarias, y considerado el proceso y cerrado, los las bodas la misma Pascua de Navidad, grandes fiestas, dieron por libres de todo lo que les achacaban. Final- justas y torneos, con que el pueblo se alegró asaz. Doña mente, el Concilio vienense se abrió el año de 1311 Leopor, hermana del rey don Fernando, que antes de á 16 dias del mes de octubre. Muchas cosas se ventila- ahora estaba tratado de casalla con don Jaime, hijo del ron. Por lo que tocaba al papa Bonifacio, se acordó no rey de Aragon, se desposó asimismo con él, y fué enera lícito condenalle ni imputalle el crimen de herejía, tregada en poder de su suegro. Trataron de renovar la como pretendian. Tralose con muchas veras de reno- guerra contra los moros á la primavera. Tenian cierta var la guerra de la Tierra-Santa , pero fué de poco efec- diferencia los reyes de Portugal y Castilla, y aun llegato. Acerca de los templarios se decretó que su nombre y ban á términos de venir sobre ello á las puñadas. El rey Orden de todo punto se extinguiese; decreto que á mu- don Fernando pretendia cobrar las villas de Mora y de chus pareció muy recio, ni se puede creer que aque- Serpa, que caen en los confines de Portugal junto al cabo de San Vicente, que siendo el niño, entregaron al cios se encaminaban prósperamente. Tavo el reino por rey de Portugal contra toda justicia y razon. Para con- espacio de diez y siete años, cuatro meses y diez y nuecerlar esta diferencia nombraron por juez árbitro al ve dias, y fué el cuarto de su nombre. Entendióse que rey de Aragon, que tenia grande industria y buena ma- su poco órden en el comer y beber, le acarrearon la no para cosas semejantes. Hecho esto, se despidieron muerte; otros decian que era castigo de Dios, porque unos de otros, y don Juan, hermano del rey de Aragon, desde el dia que fué citado hasta la hora de su muerte, fué sobre el caso por embajador á Portugal. El rey don cosa maravillosa y extraordinaria, se contaban precisaFernando se vino á Valladolid, adonde llamó á Cortes mente treinta dias. Por esto entre los reyes de Castilla á todos los de su reino para tratar de las provisiones fué llamado don Fernando el Emplazado. Su cuerpo que pretendia hacer para la guerra contra los moros. depositaron en Córdoba, porque á causa de los calores, Pidió ser favorecido de dineros; los procuradores de que todavía duraban, no pudo ser llevado á Sevilla ni á las ciudades se los concedieron de muy pronta volun- | Toledo, do tenian los enterramientos reales. Acrecentose lad, porque de buena gana sufrian el menoscabo de

la fama y opinion susodicha, concebida en los ánimos dinero y la graveza de los tributos los pueblos y toda del vulgo, por la muerte de dos grandes principes, que la gente comun por el gran deseo que tenian de des- por semejante razon fallecieron en los dos años próxiarraigar aquella nacion de España; no echaban al cierto

mos siguientes; estos fueron Filipo, rey de Francia, y de ver que muchas veces con honestas ocasiones se

el papa Clemente, ambos citados por los templarios quebrantan y pierden los derechos de la libertad; que para delante el divino tribunal al tiempo que con fuego lo que se concede en los tiempos trabajosos, pasado el y todo género de tormentos los mandaban castigar y peligro, se queda perpetuo y se cobra, aun cuando el perseguian toda aquella religion. Tal era la fama que peligro es pasado. El infanle don Pedro, hermano del corria, si verdadera si falsa no se sabe; mas es de creer Rey, nombrado por general contra los moros, llegada que fuese falsa; en lo que sucedió al rey don Fernando la primavera del año de 1312, aprestado su ejército, nadie pone duda. No se sabe lo que delerminó el rey de fué sobre Alcaudete, que, como dijimos arriba, se per- Aragon sobre la diferencia entre los reyes de Castilla y dió y le tomaron los moros. El Rey sué en pos dél hasta Portugal; bien se entendia empero favorecia mas at Mártos. Allí sucedió una cosa muy notable. Por su Portugués, y le parecia que el rey don Fernando no mandado dos hermanos Carvajales, Pedro y Juan, fue- tenia razon, lo cual con su muerte y la turbacion de los ron presos. Achacábanles la muerte de un caballero de

tiempos que se siguió luego en Castilla prevaleció; y la casa de los Benavides, que mataron en Palencia al aquellos pueblos sobre que era la diferencia se quedasalir del palacio real. No se podia averiguar quién fuese ron todavía y están en posesion y debajo del señorio do el matador; por indicios muchos fueron maltratados. Portugal. En particular estos caballeros, oido su descargo, fue

CAPITULO XII. ron condenados de haber coinetido aquel crímen contra la majestad, sin ser convencidos en juicio ni confe- De los principios del reinado de don Alonso el Onceno, sar ellos el delito; cosa muy peligrosa en semejantes

rey de Castilla. casos. Mandáronlos despeñar de un peñasco que alli Por la muerte del rey don Fernando se siguieron en hay, sin que ninguno fucse parte para aplacar al Rey, Castilla grandes torbellinos de tempestades y discorpor ser intratable cuando se enojaba y no saber refre- dias civiles, como era forzoso, por ser el Rey niño, que narse en la saña. Los cortesanos, por saber muy bien no lenia mas de un año y veinle y seis dias; lo mismo esta su condicion, se aprovechaban della á propósito de que estar el reino sin reparo y sin gobernalle. Este es malsinar y derribar a los que se les antojaba. Al tiempo el inconveniente que resulta de heredarse los reinos; que los llevaban a justiciar, á voces se quejaban que mas que se recompensa con otros muchos bienes y morian injustamente y á gran tuerto; ponian á Dios provechos que dello nacen, como lo persuaden persopor testigo, al cielo y á todo el mundo; decian que pues nas muy doctas y sabias , si con razones a parentes ó con las orejas del Rey estaban sordas á sus quejas y descar- verdad, aquí no lo disputamos. Luego que falleció el gos, que ellos apelaban para delante el divino tribunal, Rey, alzaron á don Alonso, su hijo, por rey de Castilla y citaban al Rey para que en él pareciese dentro de á instancia y por diligencia del infante don Pedro, su treinta dias. Estas palabras, que al principio fueron te- tio, que estaba en Jaen, donde acudió luego que Alcau-. nidas por vanas, por un notable suceso, que por ven- dete se entregó. Alzáronse allí los estandartes reales tura sué acaso, hicieron despues reparar y pensar dise- por el nuevo Rey, como es de costumbre, y el Infanto rentemente. El Rey, muy descuidado de lo hecho, se por lo que hizo movido por la obligacion y fidelidad partió para Alcaudete, donde su ejército alojaba; allí le que debia, adelante fué mas amado de todos, y las vosobrevino una enfermedad tan grande, que fué forzado luntades del pueblo le quedaron mas aficionadas. El dar la vuelta á Jaen, bien que los moros movian prática niño Rey estaba á la sazon en Avila; nombraron por su de entregar la villa. Aumentábase el mal de cada dia y aya para crialle y dotrinalle á Vataza, una señora nobi. agravábase la dolencia de suerte, que el Rey no podia lísima, nieta de Teodoro Lascaro, emperador que fui por sí negociar. Todavía alegre por la nueva que le de Grecia, que vino de Portugal en compañía de la reina vino que la villa era tomada, revolvia en su pensamiento doña Costanza y por su aya. Volvió adelante á Porlunuevas conquistas, cuando un juíves, que se conta- gal; allí murió; yace en la iglesia mayor de Coimbra ron 7 dias del mes de setiembre, como despues de co- con su letrero que así lo reza. La reina doña María, mer se retirase á dormir, á cabo de ralo le hallaron abuela del niño, residia en Valladolid retirada del gomuerto. Falleció en la flor de su edad, que era de veinte bierno, sea por voluntad, sea por habérsele quitado. La y cuatro años y nueve meses, en sazon que sus nego- reina doña Costanza, que acompañó á su marido cuan

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