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paces; tanto a las veces puede la diligencia de un solo con fosos y trincheas. Talaron y destruyeron sus came hombre, y tan grandes bienes dependen de su autori, pos y heredades; enviaron otrosí algunas bandas de dad. Eneste mismo tiempo de tres reyes Albohacen, Fi- gente para que tomasen los pueblos de la comarca. lipe, de Francia, y Eduardo, de Inglaterra, vinieron tres Alargábase el cerco, y los cercados, por no estar bien honradas embajadas al rey de Castilla. Movíanse á esto proveidos, empezaron a sentir necesidad de bastimenpor la gran sama que tenia acerca de las naciones co tos. Tenian poco socorro en don Juan Manuel, puesto marcapas. De Africa le enviaron muy ricos presentes; que para mostrar su valor y ver si podria socorrerlos, pedian se confirmasen las treguas que tenian asenta salido de allí secretamente, se entró en Peñafiel, villa das los nuestros con los moros. El Inglés ofrecia una de su estado y cercana de Lerma. Poco falló para que hija suya para que casase con el infante don Pedro. El el Rey no le prendiese, ca sobrevino de repente. Tuvo Rey no aceptó este partido por la tierna y pequeña edad noticia del peligro, huyó y escapóse. El de Alburquerdel Infante , de quien sin nota de teineridad ninguna que, mudado propósito, se redujo al servicio del Rey. cosa cierta se podian prometer ni asegurar. Todo esto El rey de Portugal por sus embajadores envió & rogar pasaba en Castilla el año de 1335 de nuestra salvacion al Rey que alzase el cerco de Lerma. Extrañaba que Poco despues, entrante el año próximo, el rey de Ara hiciese agravio y maltratase á an caballero de tanta gop don Alonso murió en Barcelona á 24 de enero; va- lealtad y en particular amigo suyo. Volviéronse los emron justo, pio y moderado; por esto tuvo por repombre bajadores sin alcanzar cosa alguna. El rey de Portugal s fué llamado el Piadoso. Fué mas dichoso en el reinado para satisfacerse juntó su ejército, rompió por las tierde su padre que en el suyo á causa de la poca salud que ras de Castilla. A la raya cercó a Badajoz y la combatió sieni pre tuvo, que por lo demás no le faltó virtud ni con grande furia y cuidado. Envió asimismo con mutraza, como se pudo bien ver por las cosas que hizo en cha gente á Alonso de Sosa para que robasen la tierra. su mocedad. A don Jaime, el hijo menor del primer Apellidáronse los de la comarca, encontraron los conmalrimonio, dejó el condado de Urgel, y don Pedro trarios cerca de Villanueva, desbaratáronlos, malaron quedó por heredero del reino. Los hijos del segundo y prendieron muchos dellos, con que avisaron y escásmatrimonio dejó heredados en otros estados, segun que mentaron los demás portugueses para que no se atrearriba queda apuntado. La reina doña Leonor, por re viešen otra vez á hacer entrada semejante. El Rey celo que el nuevo Rey por los enojos pasados no le hi- mismo, por temer otro mayor daño si viniesen i las ciese algun agravio á ella y á sus beijos, á grandes manos, con todo su ejército se torno á Portogal. La jornadas se fué luego a Albarracin, donde por ser aque villa de Lerma, asimismo destiluida del socorro que de lla ciudad fuerte y caerle cerca Castilla, si se le moviese fuera esperaba y cansada con los trabajos de un cerco "guerra, pensaba podria muy bien en ella defenderse. tan largo, se entregó en los postreros de noviembre. Los de Ejerica, por tener en mas el acudir al amparo A don Juan Nuñez de Lara, sin embargo, recibió el y servicio de la Reina que cuidar de lo que á ellos toca Rey en su amistad, y por el camino que cuidaba perba, se fueron tras ella. Por estos mismos dias de Porto derse alcanzó grandes mercedes nuevas, y se le volvid gal nuevas tempestades de guerra se' emprendieron. La su patrimonial estado que tenia en Vizcaya. Solo des avenencia que don Juan de Lara y don Juan Manuel mantelaron á Lerma en castigo de su rebelion y para hicieron con el Rey, no era tan verdadera y sincera que otra vez no se atreviese á hacer lo mismo. En este que se enteodiese duraria tanto como era menester. To año el rey de Marruecos aumentó sus reinos con el de dos entendian que mas les faltaban fuerzas y buena oca Tremecen, criyo Rey, su enemigo, venció y mató. Los sion para rebelarse que gana y voluntad de ponello por moros de España cobraron con esto nuevas esperanzas, obra. Traia en mucho cuidado á don Juan Manuel la y á los nuestros creció el receto de algunos nuevos y dilacion de los casamientos de Portugal, y no osaba ha grandes daños que de aquella pujanza podrian resultar. cerlos sin la voluntad y licencia del Rey, ca temia no Todos temian y con razon la guerra que de Africa ames Je tomase su estado patrimonial, que tenia grandísimo | nazaba.' en Castilla. Don Pedro Fernandez de Castro y don Juan Alonso de Alburquerque, que se apartaron de la obe

CAPITULO V. diencia del Rey de Castilla, persuadian y solicitaban al

Concédense treguas á los portugueses. rey de Portugal para que moviese guerra á Castilla; no pudieron estar secretos tantos bullicios de guerra y Blandeaba el rey de Castilla con los grandes que adlantas trainas. Así, el Rey hizo nueva entrada en las | daban alterados, y les hacia buenos partidos por atraertierras de don Juan de Lara y le tomó algunas villas, y los á su servicio. Sus caricias prestaban muy poco, por castillos, y á él le cercó en la villa de Lerma en 14 de ser ellos hombres revoltosos, de seso mal asentado y junio. Combatieronla de dia y de noche con mantas, | astutos. Tuvo las pascuas de la Navidad de nuestro se. torres, trabucos y con todo género de máquinas de ñor Jesucristo del año 1337 en Valladolid. Allí en el guerra. Procuróse otrosí con los vecinos de la villa que l principio deste año hizo merced á don Juan de Lara del entregasen á don Juan, ya con grandes amenazas, ya cargo de su alférez mayor , ca estaba determioado de con promesas; ofrecíanles la gracia del Rey y libertad á recompensarcon mercedes los deservicios y vengar con ellos y á sus hijos, con apercebimiento que si se tarda blanduras las injurias que le hacian. Con este artificio ban en hacerlo los destruirian. Ninguna cosa bastó para con la intercesion de doña Juana, que era madre de que no guardasen una singular y gran lealtad a don | don Juan de Lara, recibió en su servicio y perdono a Juan confiados en la fortaleza de la villa; ni los ruegos don Juan Manuel, bombre doblado, inconstante y que prestarou ni las amenazas para hacer que le entregasen. á dos reyes, al de Castilla y al de Aragon, los entrele Vista su determinacion cercaron toda la villa alrededor | nia y traia suspensos. Fiogia quererse confederar com cada uno dellos con intento de que si rompiese con el Recibieron los portuguoses grava daño con esta entrauno, qucdase el otro con quien ampararse. Continua- da, y les causó mucho odio contra su Rey, por vor que bapse todavía los desabrimientos y diferencias entre el con todos sus intentos ninguna cosa mas hacia que de Aragon y dona Leopor, su madrastra; tratose de irritar y mover contra los suyos las armas y fuerzas de concordia por sus embajadores, Todavía el de Aragon, Castilla. Por otra parte hacia sin provecho alguno guerbien que daba buenas palabras, al cabo no hacia cosa | ra en lugares apartados, conviene á saber, á los gallaEl rey de Castilla á ruego de su hermana fué á Aillon, gos; en Salvatierra destruia y quemaba los campos, Si villa que está en la raya de entrambos reinos, Alli la se sentia con pocas fuerzas, para qué movia guerra? Reina se le quejó de los agrarios y crueldad de su alna- | Y si en ellas confiaba, ¿por qué, convidado, rehusaba do, y con muchas lágrimas le suplico recibiese debajo venir con los enemigos á lus inanos? El rey de Castilla, de su proteccion y amparo á ella y á sus hijos y á los yenido el otoño, sin haber encontrado ningun ejército grandes que seguian su parcialidad, El Rey estuvo sus de sus epemigos, se recogió á Sevilla. Este misino año penso, Parecíale por una parte inhumana cosa no fa- a 25 de junio murió Federico, rey de Sicilia, ya cargade vorecer á su hermana, y por otra deseaba mucho no de edad, y famoso por la guerra que sustento por tanto divertirse antes de vengar los agravios recibidos del tiempo contra potencias tan grandes. En Catania en rey de Portugal. Finalmente, mandú á don Diego de la iglesia de Santa Agata está un lucillo con un bulto ó Haro que, juntadas las fuerzas y soldados de Soria, Mo

estatua suya, y dos versos en latin deste sentido: jina y Cuenca y de otros pueblos, biciese entrada en

? EL CIELO ALEGRE ESTA , LA TIERRA TRISTE, Aragon. La reina doña Leonor, por Burgos y Vallado

d lid se fué a Madrid á esperar al Rey, que en razon de

" SICANIA LLORA DE SU REY PADRIQUE

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5177 LA AUSENCIA. ¡OH MUERTE, CUÁNTO MAL RICISTE! ! aparejarse para la guerra de Portugal, hacia grandes lamamientos de gentes para Badajoz, por donde cui | Sucedióle en el reino su hijo don Pedro. Los ducadas daba dar principio a aquella guerra. En esla sazon, de de Atenas y Neopatria mandó á Guillelmo, su bijo sddoña Leonor le pació al Rey otro bijo, que se llamó don gunda; á don Juan, hijo tercero, hizo otras mandas. Tello. Lo que mas tenia enojado al rey de Portugal era Cuatro hijas que leuia por su testamento las dejó exlo poco en que el de Castilla tenia a su hija la reina dona cluidas de la sucesion del reino, ley que no fué perpeMaría, hasta decirse que trataba de repudiarla ; pare | Lua ni era conforme a lo que de antes se solia usar es ciale que esta no era injuria que en manera alguna se aquel reino, y adelante se uşó. Andaba en la corte de pudiese disimular. De Badajoz con grandísimo impelu Castilla Gil Alvarez de Cuencn, arcediano de Calatrava, entró en Portugal; talaron los campos y hicieron la dignidad en la iglesia de Toledo, varon de conocido vam guerra á fuego y sangre. La destemplanza del tiempo lor y prudencia para tratar negocios y cosas graves. El causó, al Rey una calentura en Olivencia, y le puso en 1. arzobispo de Toledo don Jimeno de Luna finó en la necesidad de partirse de Badajoz on el mes de junio su villa de Alcalá de Henáres á los 16 de noviembre para Sevilla. Por estos mismos dias Jofre, almirante del deste año, quién dice que del siguiente. Sepultaron su mar por el rey de Castilla, talado que hobo y corrido la cuerpo en la iglesia mayor de Toledo en la capilla de costa de Portugal, no lejos de Lisboa peleó con la ar. San Andrés. Por su muerte sucedió en aquella dignimada de los portugueses, de quien era general Pecano, dad y iglesia el susodicho Gil Alvarez de Cuenca, que ginovés. La pelea fué brava y dudosa; al principio los adelante se llamó y hoy le llamaq comunmente don Gil portugueses tomaron dos galeras de Castilla; recom de Albornoz, Procurólo el Rey muy de veras, y hizo en pensóse este daño con que los de Castilla rindieron la ello talinstancia, que las voluntades de los del cabildo, capitana de los portugueses y abatieron el estandarte si bien estaban muy puestos en nombrar á don Vasco, real. Esto causó grande temor en los enemigos, y por su dean, se trocaron y inclinaron á dar gusto al Rey. todas partes fueron dosbaratados y puestos en huida. | Las grandes virtudes y hazañas deste nuev Era cosa horrenda ver en aquel espacioso y ancho mar mejor será pasallas en silencio que quedar en este cuento huir, dar la caza, prender y malar, y todo cuanto al cortos. Fué natural de Cuenca, sobrino de su predececanzaba la vista estar lleno de armas y tinto en sangre, sor don Jimeno de Luna, su padre Garci Alvarez de Tomáronse ocho galeras, y seis echaron á fondo, y el Albornoz, su madre, doña Teresa de Luna, personas general Pecano con Cárlos, su hijo, quedó preso, Fué ilustres, de mucha reputacion y fama y hacienda. Criopara aquella era esta victoria muy ilustre y rara, en se en Zaragoza en tiempo que don Jimeno, su tio, fue tanto grado, que á la vuelta salió el Rey á recebir el Al prelado de aquella ciudad. Şu ingenio muy vivo y camirante, que entró en Sevilla con triunfal demostracion paz empleó en el eşludio de los derechos en Tolosa de y aparato; la bionra que se hace á la virtud inflama los Francia, no para darse al ocio, sino para habilitarse ánimos valerosos para emprender cosas mayores, Har mas para los negocios, Ya que era de edad, se sirvió el lláronse presentes el arzobispo de Rems, embajador del Rey dél en su consejo, despues le eligieron en arzobis rey de Francia, y el maestre de Rodas, á quien para po de Toledo; últimainente, criado cardenal, sirvió á tratar de paces enviara por su legado Benedicto XI, I los papas en empresas de grande importancia. Echó los sumo pontifice , que tres años antes sucedió al papa tiranos de las tierras de la Iglesia que en Italia tenian Juan. Ambos con todas sus fuerzas procuraron concer. I usurpadas. En todas edades y estados fué igual, entero tar y poner paz entre estos dos reyes; pero no les fue en las cosas de justicia , menospreciador de las riqueposible concluirlo, antes el rey de Castilla, cobrada en zas, coastante y sin flaqueza en los casos árduos. No tera salud, entró otra vez á robar y destruir a Portugal. | se sabe en que fué mas señalado, si en el byeg gobierLa entrada fué por aquella parte por do solian habitar no en tiempo de paz, si en la administracion y valor en los antiguos turdetanos, que ahora se llama el Algarve, 1 las cosas tocantes á la guerra. Todos los horobres de la

tras tienen obligacion à celebrar sus alabanzas, porque poca edad la doncella y no de sazon para casarse á esta en la Gallia Cisalpina o Lombardia, en la ciudad de Bo causa la entretenian en Tudela; mas al fin con grande loña instituyó un famoso colegio, en que hay cuatro regocijo de ambas naciones se casaron en Aragon capellanes y treinta colegiales, todos españoles, con á 25 de julio. Velolos Filipe, tio de la dona Maria, hergruesas rentas para que estudien, de donde como de mano de su padre, obispo de Jalon ó cabillonense en un alcázar de sabiduría han salido muchos excelentes Francia. Enviose una embajada al sumo Pontifice rovarones en letras y erudicion, con que las letras reso mano suplicándole volviése los ojos á España y que citaron en España, y á su imitacion se han fundado echase de ver que no poco á su Santidad tocaba el granotros muchos colegios por personas que imitaron su disimo y cercano peligro que corria la cristiandad. Que celo y tenian con qué podello hacer. Dejó al cabildo las décimnas de las rentas eclesiásticas que se concediede Toledo la villa de Paracuellos con carga de cierta | ran á los reyes de Aragon para subsidio y ayuda de la pension con que mandó acudiesen cada un año a la guerra contra los moros las mandase subir al justo y iglesia de Villaviciosa, que él mismo fundó, y puso en presente valor, porque si se cobraban segun los valoella canónigos reglares, cerca de la villa de Brihuega. res y por los padrones antiguos, serian de poco prove El arzobispo de Rems y el maestre de Rodas, andando cho; esto es lo que toca al rey de Aragon. El rey de de una parte á otra, no cesaban de amonestar a los re | Castilla era ido á Búrgos á hacer Corles, en que con yes de España y procurar que se acordasen y hiciesen deseo de reformar el grande exceso que se via estar paces. Ponianles delante como los reinos se asuelan con introducido en el comer y vestir, promulgó leyes quo las guerras y con la paz se restauran; que Africa ame moderaban estos gastos. Mandó tras esto á su almirante nazaba con una temerosísima guerra; muchas veces Jofre Tenorio se pusiese en el Estrecho para estorbar el las discordias internas se concordaban y componian pasaje a los moros. Desde Burgos, á ruego de su hercon el miedo de los males de fuera; que así para los mana doña Leonor, fué á Cuenca, y en su compañía vencedores como para los vencidos el único remedio don Juan Nuñez de Lara y don Juan Manuel, va del todo era la paz. Con estas amonestaciones parecia que el reconciliados con el Rey. Allí vino don Pedro de Azarey de Castilla blandeaba algo, si bien era el que anda gra con embajada de paz de parte del rey de Aragon ba mas lėjos de acordarse; que el rey de Portugal gran para que se aliasen contra los moros. Ofrecia la tercera demente deseaba concierto. Concluyóse que el rey de parte de la armada que fuese menester para estorbar Castilla fuese á Mérida á tratar de medios de paz. En el paso á los moros. Respondió el Rey que aceptaria su aquella ciudad se concertaron y hicieron treguas por oferta, y que entonces le seria muy grata su amistad un año en principio del de nuestra salud de 1338. No cuando hobiese satisfecho á su hermana doña Leonor fué posible concordarlos del todo ni hacer paces per en las quejas que tenia y en sus pretensiones. En unas petuas.

Cortes de Aragon que se hicieron en Daroca se con

sultaron todas estas diferencias, y se nombraron por CAPITULO VI.

jueces árbitros el infante don Pedro, tio hermano de Como mataron á Abomelique.

padre del rey de Aragon, y don Juan Manuel, que para

tratar deslo era embajador del rey de Castilla. ConcluDel aparato y preparamentos de guerra que hacia el yúse en que se diese perdon al señor de Ejerica, y á la rey Albohacen, como en semejantes casos acaece, se Reina y á sus hijos se les confirmase todo aquello que decian mayores cosas de aquellas que en realidad de les mandara su padre. Para que mas fácilmente tuviese verdad eran. Referíase que se juntaba todo el poder de efecto esta concordia vino bien que don Pedro de Lulos moros y se apellidaban todas las provincias de Afrio na, arzobispo de Zaragoza, que la contradecia, á esta ca; que pasaban á España con sus casas y mujeres y sazon se hallaba ausente, citado por el Papa para que hijos para quedarse á morar y vivir de asiento en ella pareciese en Roma á responder á cierto pleito y demandespues que toda la hobiesen ganado; que era tan in da puesta contra él. Firmó el rey de Castilla estos canumerable la gente que venia, que ni se les podria es- | pílulos en Madrid, y la reina doña Leonor y sus hijos torbar el pasaje ni tampoco podrian ser vencidos. Cor se volvieron á Aragon, do fueron bien recebidos, casi ria fama que lo primero desernbarcarian en la playa de con aparato real. Suelen acomodarse y conformarse Valencia, y alli cargaria aquella tempestad que se ar

a tempestad que se ar- con el tiempo, así bien los reyes como las personas parmaba. Estas nuevas tenian atemorizados los fieles y ticulares, y usar de grandes disimulaciones para poder mucho mas á los de Aragon. Hacíanse grandes provi-| gobernar la república, mayormente en tiempos revuelsiones de armas, caballos y bastimentos; todo era ruido tos. El arzobispo de Rems y el maestre de Rodas y el y asonadas de guerra. Estaban todos alerta con gran arzobispo de Braga, que era embajador del rey de Porcuidado y solicitud. Empezóse entre los nuestros á pla- | tugal para tratar de las paces, fueron despedidos por ticar de paz, porque, juntas las fuerzas, se podia tener entonces del rey de Castilla por parecer pedian capituesperanza de la victoria; divididas y sin concordia, era laciones injustas. Lo que mas descontentaba era que cierta la ruina de todos y su perdicion. A los embaja- | pedian á doña Costanza, hija de don Juan Manuel, para dores ingleses, que en nombre de su Rey pedian paz y que se desposase con don Pedro, heredero de Portugal. alianza, con dudosa respuesta entretenia el rey de Ara En el principio del año de 1339 murió don Vasco Rogon. Deciales que su amistad Jes era y seria siempre driguez Cornado, inaestre de Santiago. En su lugar sué muy agradable, si se les permitiese guardar las alian- elegido, por voto de los caballeros del hábito, su sobrizas que antes con los demás tenian hechas. Tratábase no don Vasco Lopez. Pesóle mucho al Rey y epojóse de desposar el de Aragon con la infanta doña Maria, desta eleccion, como quier que deseaba el maestrazgo hija del Navarro; diferíanse estas bodas por ser aun de l para su hijo don Fadrique. Opusiéronle al nuevo maes

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tre contra su persona muchos capítulos y defectos en lo que pasaba de Tarifa Fernan Perez Portocarrero, la eleccion, si verdaderos, si falsos por hacer Jisonja al y de Sevilla Alvar Perez de Guzman y don Pedro Ponce Rey, ¿quién lo averiguará? El Maestre, por adevinar la de Leon, señores principales; y el maestre de Alcántempestad que venia sobre él, se fué á Portugal, con tara con su gente, con que entrara á hacer cabalgadas que pareció darse por culpado; así, en ausencia fué pri- en tierra de moros, se juntó con estos capitanes; pevado de la dignidad; y dada por ninguna la primera queño número en comparacion de la grande mucheeleccion, fué elegido de nuevo por maestre don Alonso | dumbre de los moros. Marcharon de día y de noche; Melendez de Guzman, tio hermano de madre del niño | vinieron á alcanzar cerca de Arcos á los mil y quiniendon Fadrique, con asaz grande dolor y murmuracion los moros, que caminaban muy despacio por ir emba-, de muchos, que echaban de ver una maldad y descon- | razados con la grande presa que llevaban. Dieron con cierto tan grande, que po bastase el peligro grande del grande furia en ellos y los desbarataron, apenas escapó reino para que echasen dél la ambicion y sobornos. Por ninguno que no fuese muerto ó preso, quitáronles toda este tiempo, quién dice dos años antes, don Ruy Perez, la cabalgada que llevaban. Con tan dichoso y buen sumaestre de Alcántara, fué al tanto privado del maestraz ceso animados los nuestros, entraron en consejo si aco80, y elegido en su lugar don Goozalo Martinez, á quien meterian á Abomelique, hecho que no era proporciootros llaman Nuñez; algunos por la disimilitud y diver nado con el pequeño número de gente que llevaban. sidad de los nombres hacen diverso y dividen lo que no Los pareceres variaban; unos, considerada la gran mulse debe a parlar, porque en la lengua antigua de Casti titud de los moros, eran de parecer que no tentasen Ila Nuño y Martin son una misma cosa. Lo sobredicho mas la fortuna; otros con ánimo feroz y generoso decian .se hizo con autoridad de don Juan Nuñez de Prado, que no debian de tener miedo a los moros, sino que, maestre de Calatrava, á quien por sus antiguas consti- | confiados en Dios y en el valor y esfuerzo de sus soldatuciones estaban sujetos los caballeros de Alcántara. dos, no perdiesen tan buena ocasión como se les presenTratábase con grande calor lo tocante à la guerra de taba de hacer un hecho memorable; que no vence el Jos moros; para ella de todo el reino se juntaba grande número sino el ánimo, y que no era razon que en se. ejército en Sevilla. A percibióse brevisimamente el rey | mejanle coyuntura dejasen de arriscar sus personas y de Castilla, porque tuvo nuevas que Abomelique era de vidas, que tan poco les podian durar. Siguióse al fin esle Africa pasado por el Estrecho con cinco mil hombres de parecer; la honrosa vergüenza pudo mas que la cobará caballo; era ya cumplido el tiempo de las treguas, y día recatada. Los moros, descuidados con los prósperos convenia que con la presteza se impidiese el intento de sucesos pasados, levantado su real, con grandísimo los moros. Hizose entrada en el reino de Granada, ta- | desórdeu marchaban la via de Arcos sin llevar adalides laron los campos de Antequera y Archidona, y apenas ni centinelas; infinitas veces ha sido total perdicion melas mismas ciudades se libraron desta furia. Lo mismo nospreciar al enemigo. Los cristianos al amanecer ense hizo en los términos de Ronda; y por el esfuerzo de tre dos luces, tocada la señal de arremeter, hirieron don Juan de Lara y de don Juan Manuel y del maestre valerosamente en los moros; á la pasada de un rio quide Santiago fué desbaratada gran multitud de moros nientos moros hicieron un poco de resistencia, pero que salieron de aquella ciudad á dar y cargar en nues- Juego que los nuestros le pasaron, todo lo demás fué fátra retaguardia, en que iban estos capitanes. Ejecuta cil; en un momento los moros fueron puestos en huida roa los vencedores el alcance; muchos moros, que se y destrozados. Abomelique, como suele acaecer en an recogieron á ciertas breñas, forzados del miedo, se des repentino alboroto, huia á pié; así, sin ser conocido fué peñaron de aquellos riscos por salvarse y se bicieron muerto por los que seguian el alcance, que cuidaron pedazos. Con esto los cristianos se volvieron á Sevilla; fuese algun soldado particular; su primo Aliatar al tany de allí se enviaron muchas guarniciones para guar- to murió en la batalla; perecieron cerca de diez mil dar las fronteras coolra los moros. Vino en esta sazon moros, tal fama corria. Los nuestros, robados los reales el almirante de Aragon Gilaberto con doce galeras y y el carruaje de los enemigos y alegres con las dos vicorden de su Rey que se juntase con la armada del rey de torias que ganaron, con mucha honra y contento volCastilla y guardase el estrecho de Gibraltar. La falta | vieron sus soldados á los alojamientos de que los sade dineros era grande; para suplir esta necesidad en caron. Este año el arzobispo de Tarragona celebró conel mes de setiembre fue el Rey á las Cortes que tenia cilio provincial en Barcelona, y en él con una solemniaplazadas para Madrid. Dejó por general en su lugar al sima procesion el cuerpo de santa Eulalia se traslado maestre de Santiago, repartió otrosi entre los demás á otro mas honrado y conveniente lugar. El rey do Aragrandes, ricos hombres y capitanes el cuidado de logon fuó á Aviñon á dar al Papa la obediencia y recoque en su ausencia hacerse debia. En Nebrija, villa 1 nocerle y hacer el homenaje que tenia obligacion, copuesta a la boca de Guadalquivir, sentada en una cam mo feudatario de la Iglesia por las islas de Cerdeña y paña fertilisima, tepian juntada gran copia de trigo para Córcega. el gasto de la guerra. Los moros, cobrada osadía con la partida del Rey, se concertaron de ir sobre esta villa

CAPITULO VII. y tomarla. Sabido esto por los nuestros, fuéles forzado, puesto que era en el rigor del invierno, de sacar las

Que los moros fueron vencidos Junto a Tarila. guarniciones y compañías de los alojamientos. Abome La muerte de Abomelique fué muy llorada y plañida Jique, resuelto de bacelles rostro, asentó sus reales jun en Africa. Su padre la sintió ternísimamente; dolianse to a Jerez, y envió mil y quinientos caballos á Nebrija. y querellábanse que con su temprana y arrebatada Los de la villa se defendieron; robaron empero los mo- | muerte no habia podido llegar a ser tal rey como proros y estragaron los campos. Acudieron a la fama de metian sus buenas partcs. Con esto muy mas in Samudns

y deseoros do vongarle, se dieron gran priesa á aprestar veia las cosas necesarias para la guerra, acordo de han Ta jornada que tenian pensado hacer en España. Paracer junta de los prelados y grandes del reino para conello hicieron por todo el reino grandes llamamientos de sultar lo tocante a la guerra. Desque estuvieron juntos, gentes, y por toda la Africa enviaron asimismo ciertos puesta la espada á la mano derecha y la corona á la hombres, que con muestra de santidad, con pretexto y siniestra, sentado en su real trono les hizo una plática color de religion y de un grande servicio de Dios inci en esta manera: « Parientes y amigos mios, ya veis el lasen los moros á tomar las armas en defensa y aumen peligro en que está todo el reino y cada uno en partito de la religiony secta de sus antepasados. Con esta cular. Pienso tambien que no ignorais en qué estado, voz se juntó un increible número de soldados, setenta estén nuestras cosas. Desde mis primeros años juntamil de á caballo y cuatrocientos mil de a pié, muche- mente con el reino me han faligado continuas congojas dumbre tan grande, cual es cosa averiguada nunca al y afanes, así lo ha ordenado Dios; dame con todo eso guno de los pasados reyes juntaron para pasar en Espa- | mucha pena que nuestros pecados los hayan de pagar ila. Recogieron otrosí una flota de docientas y cincuenta los inocentes. Aun no teniamos bien sosegados los alnaves y setenta galeras, armáronla de soldados y baste borotos del reino, cuando ya nos hallamos apretados ciéronla de vituallas y de todo lo al. Estaba el rey de con la guerra de los moros, la mas pesada y de temer Castilla con gran congoja y cuidado de la defensa que que España ha tenido. Mis tesoros consumidos y nuestenia de hacer á los moros cuando le sobrevino otra tros súbditos cansados con tantos pechos, solo en mennueva pesadumbre. Diéronle grandes querellas de don tarles nuevos tributos se exasperan y ažoran. Por venGoozalo Martinez ó Nuñez, macstre de Alcántara. Acu tura y será bien hacer paz con los moros ? Pero no hay que sábanle de muchos delitos, no sabré decir si fueron fiar en gente sin fe, sin palabra y sin religion. ¿Pediréverdaderos ó falsamente imputados; fué empero cita mos socorro fuera de nuestros reinos? No era malo, do á que pareciese ante el Rey en Madrid á responder á mas á los reyes nuestros vecinos se les da muy poco del la acusacion que le ponian y descargarse. Tuvo en po peligro y necesidad en que nos ven puestos. ¿Tendremos co el mandato del Rey, y no quiso parecer, sino pasarse confianza de que Dios nos ayudará y hará merced? Te al rey de Granada, que fué remediar una culpa con mo que le tenemos mal enojado con nuestros pecados otra niayor. No se sabe si esto lo hizo por tener mal y que no nos desampare. No llega mi prudencia ni conpleito ó con temor del poder y asechanzas de doña Leo sejo a saber dar corte y remedio conveniente á tan grade uor de Guzman, que lo era contraria. Demás desto, el des dificultades. Vos, amigos mios, á solas lo podréis general de la armada del rey de Aragon, saltado que consultar y conforme a vuestra mucha prudencia y dishobo cou su gente en la playa de Algecira, fué muerto creciou veréis lo que se debe liacer, que para que con con una saeta en una escaramuza que trabó con los mo mayor libertad diguis vuestros pareceres yo me quieros. Sin embargo, venida la primavera, se partió el Rey | ro salir fuera. Solo os advierto inireis que de vuestra á la Andalucía, y los desiños del maestre don Gonzalo, | resolucion no se siga algun grave peligro á esta corona con la diligencia y presteza que se puso, fueron desba real ni á esta espada deshonra ni afrenta alguna; la laratados. Cercáronle en Valencia, pueblo que cae en el ma y gloria del nombre español no se mengüe ni esculdistrito de la antigna Lusitania; rindióse al Rey, sué rezca.) Ido el Rey, hobo varios pareceres entre los proso y dado por traidor, y como tal degollado y que- | que quedaron; los mas prudentes afirmaban que las mado, á propósito todo que los demás escarmentasen | fuerzas del Rey no eran tantas que pudiesen resistir al con un castigo tan grande. Fué elegido en su lugar don gran poder de los moros, que seria acertado hacer paz Nuño Chamizo, varon de conocida virtud y grandes con el enemigo con algunos partidos razonables. Otros prendas. Comenzaba Albohacen á pasar su ejército en con mayor esfuerzo, deseosos de gunar honra y fama, España; envió delaote tres mil caballos, que para hacer | fueron de voto que la guerra pasase adelante; decian demostracion de su esfuerzo corrieron la tierra de Ar- | no poderse hacer paz alguna que no fuese deshonrada y cos, Jerez y Mediga Sidonia, y les talaron los campos; que les estuviese muy mal, porque de necesidad las mas como se volviesen con grande presa, salieron los condiciones della serian á gusto y ventaja del enemigo. de Jerez á ellos, cargaron de sobresalto sobre los que Siguióse este parecer, y todos fueron de acuerdo que iban descuidados y seguros, desbaraláronlos y quitá se procurase solicitar los reyes de Aragon y de Porturonles la presa con muerte de dos mil dellos. En este gal para que juntasen sus gentes y armas con las del comedio, gastados cinco meses en pasar el Estrecho, | Rey. Rehizose la armada en el puerto de Sanlúcar todo el ejército de los moros se juntó cerca de Algecira | dióse el cargo della á don Alfonso Ortiz Calderon, prior por negligencia del almirante Tenorio. Todo el pueblo 1 de San Juan. El rey de Aragon envió su armada con el le cargaba la culpa de que el les pudo estorbar el paso. capilan Pedro de Moncada. Los ginoveses á costa del Verdad es que muchas veces el pueblo con envidia é | rey de Castilla ayudaron con quince galeras. Juan Mar ingrato ánimo se queja de los hombres valerosos. No tinez de Leyva fué por embajador al sumo Pontífice papudo sufrir esta afrenta el feroz corazon del Almirante. / ra alcanzar indulgencia a los que se hallasen en esta Alreviose á pelear con toda la armada de los enemigos, 1 santa guerra. El Papa vino en ello, ya todos los que tros recibió una grande rota, murió él en la batalla y fué meses sirviesen en ella á su costa, les concedið la cruechada á fondo su armada. Salváronse solamente cinco zada y jubileo plenísimo y remision de lodos sus pecagaleras, que huyendo aportaron á Tarifa. El Rey se ha dos, y cornelió la publicación destasindulgencias á don llaba suspenso entre dos dificultadesque le tenian pues Gil de Albornoz, arzobispo de Toledo. Para ganar alter lo en grun cuidado; por una parte temia no le sucediese de Portugal el rey de Castilla dio licencia para que dioá España algun gran desastre; por otra el deseo de ga- | ña Costauza , hija de don Juan Manuel, se enviase a por nar honra y fama le solicitaba. En Sevilla, donde pro- | tugal y se desposase con el infaute don Pedro. Ast*

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