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estuvieron á punto de hacerse guerra. El Francés solo que muchas veces se mueve y engaña el pueblo, ens miraba por su interés; el Obispo no podia sufrir que los animaba á servir de bucna gana y ayudar estos intenpobres isleños fuesen maltratados y robados sin temor | tos. Publicáronse Cortes para la villa de Alcalá de Hede Dios ni vergüenza de los hombres. El rey de Casti- náres, llamaron á ellas muchas ciudades del reino que lla, avisado deste desórden, envió allá á Pedro Barba, no solian ser llamadas. Las del Andalucía y de la Carque se apoderó destas islas. Este despues por cierto, petania, hoy reino de Toledo, por la mayor parte solian precio las vendió a un hombre principal llamado Pera ser libres de las cargas de la guerra como quier que haza , y deste vinieron á poder de un tal Herrera, yerno cian frontera á los moros, y de necesidad grandes gassuyo, el cual se intituló rey de Canaria. Mas coino quier tos para defenderles la tierra. Al presente en esta ocaque no pudiese conquistar la Gran Canaria ni á Tene sion, con color de honrarlos, se dejaron llevar; prem rife, vendió las cuatro destas islas al rey don Fernando tendian con grande fuerza que á imitacion de los de el Católico, y él se quedó con la una, llamada Gomera, Castilla y de Leon, como repartida entre todos la carde quien se intituló conde. El rey don Fernando, que ga, pechasen alcabala de todas las cosas que se vendieentre los reyes de España fué el mas feliz, valeroso sin sen. Entre las ciudades que se juntaron en estas Corpar, envió diversas veces sus flotas á estas islas, y al tes, los procuradores de la ciudad de Toledo alegaban fin las conquistó todas, y las incorporó en la corona que debian tener el primer lugar y volo. Los de Burgos, real de Castilla. Volvamos á lo que se ha quedado atrás. si bien la causa era dudosa, como estaban en posesion, En el año de 1349 doña Leonor, hermana mayor de don resistian valientemente v pretendian ser en ella ampaLuis, rey de Sicilia, nieto que fué de Federico, y en su rados. Alegaban en favor de Toledo la grandeza de la menor edad sucedió al rey don Pedro, su padre, caso ciudad, su antigüedad, su nobleza, la santidad de su con voluntad de su madre y en vida del Rey, su herma- famosísima iglesia , la mojestad y autoridad de su arzono, con el rey de Aragon. Llevada á la ciudad de Va bispo, que tiene primacía sobre todos los - prelados de lencia, se celebraron las bodas con gran regocijo y fies España, los hechos valerosos de los antepasados; detas de todo el reino.

más que en tiempo de los godos era la cabeza del reino

y silla de los reyes, y modernamente se le diera título CAPITULO XV.

de imperial. Decian ansimismo parecia cosa injustísima De la muerte del rey don Alonso de Castilla.

y fuera de razon que hobicse de reconocer mayoría á

ninguna ciudad aquella á quien Dios y los hombres Levantáronse en esle tiempo grandes revoluciones en aventajaron, y la misma paturaleza , que la puso en el Africa, ca usadas por Abohanen, que conforme á la con corazon de España en un lugar eminentísimo, en quo dicion de los moros y por codicia de reinar , atropella se dividen y reparten las aguas. Que si no le daban la do el derecho paternal y no escarmentado con la muer autoridad y lugar que se le debia, no pareceria á todos te de su hermano, se rebeló contra su padre Albohacen, sino que la llamaron á las Cortes para hacer burla della y se alzó en Africa con el reino de Fez, y en España se y desautorizalla. Si la razon que Burgos alegaba tenia apoderó de Gibraltar y de Ronda y de todas las demás fuerza, la misma militaba por las demás ciudades del tierras que a los reyes de Afriea en España quedaban, y | reino, y que á aquella cuenta no le quedaba á Toledo sino puso en ellas sus guarniciones de soldados. Hacia cargo el postrer lugar, y aun á merced, si se le quisiesen deá su padre que por su descuido y cobardía con grande jar. Que tocaba a todos y era comun la causa de Toledo; menoscabo y mengua del nombre africano sucedieran así la deshonra que á ella se hiciese manchaba y deslas pérdidas y desastres pasados; decia que si á él qui- autorizaba á toda España. Los de Burgos se defendian siesen levar por guia y capitan, vengaria las injurias con la preeminencia que tenian en Castilla , en que porecebidas y tomaria emienda de aquellos daños. Con scian el primer lugar de tiempo muy antiguo. Decian estas persuasiones el vulgo, amigo de novedades, se le que contra esta posesion no era de importancia alegar arrimaba por el vicio general de la naturaleza de los actos ya olvidados y desusados, y que si la competencia hombres, y mas por la liviandad y ligereza particular se llevaba por via de honra, ¿de donde se dió principio de los africanos, en quien mas que en otras gentes reina para restaurar la fe y avivar las esperanzas de echar esta inconstancia, esperaban que las cosas presentes los moros de España? Por esto con mucha razon era serian mas á propósito y de mayor comodidad que las Búrgos la silla y domicilio de los primeros reyes de Caspasadas. Estas revueltas de los moros parecia á los tilla; no era justo quitalles en la paz aquel lugar que nuestros que les daban la ocasion en las manos para ha. ellos en la guerra ganaron con mucha sangre que sus cer su liecho, si no estuviera de por medio el juramento antepasados derramaron. Demás que sin suficiente caucon que se obligaron de tener treguas por diez años. sa no se le podian derogar los privilegios que los reyes Sin embargo, los mas prudentes juzgaban que por ser pasados le concedieron. Los grandes en esta competenya otro el Rey diferente de aquel con quien asentaron cia andaban divididos, segun que tenian parentesco y jas treguas, quedaban libres de la jura. El deseo de re amistades en alguna de las dos ciudades. Nombradapovar la guerra y de conquistar á Gibraltar los acucia mente favorecia á Toledo don Juan Manuel, y á Búrgos ba, cuya fortaleza les era un duro freno para que sus don Juan Nuñez de Lara; los unos no querian conceder intentos no los pudiesen poner en ejecucion. El cuida ventaja á los otros. Despues que se hobo bien debatido do de proveerse de dineros tenia al Rey congojado, bien esta causa, se acordó y tomó por medio que Búrgos tuque no perdia la esperanza que el reino le ayudaria de viese el primer asiento y el primer voto, y que á los buena gana, por estar descansado con la paz de que ya procuradores de Toledo se les diese un lugar apartado cinco años gozaba. El vehemente deseo que todos te de los demás en frente del Rey, y que Toledo fucse nomDiap de desarraigar de España á sus enemigos, velo con brudo primero por el Rey desta manera : «Yo hablo por M-i.

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Toledo y hará lo que le mandare; bable Búrgos.» Con ciertos embajadores, que el rey de Castilla antes enviara esta industria y esta moderacion se apaciguó por en | al rey de Aragon para rogalle que le ayudase en esta tonces esta contienda, traza que hasta nuestros tiempos guerra y hiciese paces con él, vinieron á sus reales, y continuadamente se ha usado y guardado; así acaece en su compañía Bernardo de Cabrera, que en aquellos muchas veces que los debates populares se remedian tiempos era tenido por varon sabio y grave; por esta con tan fáciles medios como lo son sus causas. Diez y causa el rey de Aragon le sacó de su casa, en que con ocho ciudades y villas son las que suelen tener voto en deseo de descansar se retirara , para la administracion las Cortes, Búrgos, Soria, Segovia , Avila y Valladolid; de los negocios públicos. Así, por su consejo principalestas en Castilla la Vieja. Del reino de Leon es la pri mente gobernaba el reino, por donde de necesidad de mera la ciudad de Leon, despues Salamanca, Zamora muchos era envidiado. Con su venida, que fué en 29 de y Toro. De Castilla la Nueva Toledo, Cuenca, Guadala agosto, se hizo paz y alianza entre los reyes con estas jara, Madrid. Del Andalucía y de los contestanos Sevi capitulaciones : que la reina doña Leonor y sus hijos Ila, Granada, Córdoba , Murcia, Jaen. Entre todas estas hobiesen pacífica y enteramente todo aquello que el ciudades Burgos, Leon, Granada, Sevilla, Córdoba, Rey, su marido y padre, les mandó por su testamento; Murcia, Jaen y Toledo por ser cabeceras de reinos tie el rey de Castilla, cumplido esto, no les daria ningun nen señalados sus asientos y sus lugares para votar con favor ni ayuda para que levantasen nuevas revueltas en forme á la órden que están referidas. Las demás ciuda Aragon. Hecha la paz, envió el rey de Aragon cuatrodes se sientan y hablan sin tener lugares señalados, sino cientos ballesteros con diez galeras, cuyo capitan era como vienen á las juntas y Cortes. En las Corles de Al Raimundo Villano. Doña Juana, reina de Navarra, que calá consta que se hallaron muchas mas villas y ciuda- despues de la muerte de su marido se quedó en Frandes, porque el Rey, para ganar las voluntades de todo el cia y vivió por espacio de cinco años, murió en la villa reino, quiso esta honra repartirla entre muchos y te- | de Conflans, puesta á la junta de los rios Oise y Secuanerlos gratos con este honroso regalo. Pidióse en estas na, en 6 de octubre; enterráronla en el monasterio de Cortes el alcabala. Al principio no se quiso conceder; San Dionisio junto al sepulcro de su padre el rey Luis las personas de mas prudencia adevinaban los inconve Hutin. Fué esta señora de santísimas costumbres y dinientes que despues se podian seguir; mas al cabo fué chosa en tener muchos hijos. Dejó por sucesor del reivencida la constancia de los que la contradecian, prin no á Cárlos, su hijo, de edad de diez y siete años. Quecipalmente que se allanó Toledo, si bien al principio se dáronle otros dos menores, don Filipo y don Luis, el extrañaba de conceder nuevos tributos. El deseo que que hobo despues en dote el estado y señorío de Duratenia que se renovase la guerra y la mengua del tesoro zo; luvo otrosí estas hijas, las infantas Juana , Maria, del Rey para poderla sustentar la hizo consentir con las Blanca y doña Inés, que con el tiempo casaron con demás ciudades. Concluido esto, de comun acuerdo de grandes principes; la mayor con el señor de Ruan, la setodos con increible alegria se decretó la guerra eontra guoda con el rey de Aragon, y con la tercera en el postrer los moros, y para ella en todo el reino se hizo mucha matrimonio se casó Filipo de Valoes, rey de Francia; la genle y se proveyeron armas, lanzas, caballos, basti menor de todas fué casada con el conde de For. En esta mentos, dineros y todo lo al necesario. Juntado el ejér sázon era virey de Navarra un caballero francés llamado cito, fueron al Andalucía , asentaron sus reales sobre mosen Juan de Conflens. Volvamos al cerco de Gibraltar. Gibraltar , cercáronla con grandes fosos y trincheas y Los nuestros estaban cou esperanza de entrar el pueblo, muchas máquinas que levantaron. La villa se hallaba sino que las grandes fortificaciones y reparos que lige bien apercebida para todo lo que le pudiese acaecer; bian hecho los de dentro, la fortaleza de los muros les tenia liechas nuevas defensas y fortificaciones, muy al | impedia que no le tomasen. Los moros de Granada datas murallas con sus torres, saeteras, traviesas, trone ban muchos rebatos en los reales , y paraban celadas á ras á la manera que entonces usaban, muchos y buenos los nuestros, y cautivaban a los que se desmandaban soldados de guarnicion , que á la fama del cerco vinie del ejército. Salian muchas veces los soldados de la ciuron muchos moros de Africa. Puesto el cerco, se que dad á pelear, y hacíanse muchas escaramuzas y zalamaron y derribaron muchas casas de placer, y se tala gardas. El cerco le tenian en este estado, cuando una ron y destruyeron muy deleitosas huertas y arboledas grande peste y mortandad que dió en el real de los fieles que estaban en el contorno de la ciudad, por ver si los desbarató todos sus deseños; morian cada dia muchos, moros mudaban parecer y se rendian por excusar el y faltaban; con esto la alegría, que antes solian tener en daño que recebian en sus haciendas y heredades. Batie | los reales, loda se convirtió en tristeza y Horo y desron los muros con las máquinas mililares. Los moros se contento; tan grande es la inconstancia de las cosas. defendian con grande esfuerzo, con piedras, fuego y Don Juan de Lara y don Hernando Manuel, que por armas que arrojaban sobre los contrarios. Todavía les muerte de su padre era señor de Villena, eran de paredieron tal priesa, que los moros comenzaron poco a poco cer y instaban que se levantase el cerco y se fuesen, ca á desmayar y á perder la esperanza de poder sufrir el decian no ser la voluntad de Dios que se tomase aquecerco ni defender el pueblo; no esperaban ser socorri- | lla villa , y que por ser en mal tiempo del año el perse dos por las alteraciones que todavía continuaban en verar en el cerco seria ycrro perniciosísimo y mortal, Africa. Los que mas desfallecian eran los ciudadanos especialmente que al cabo la necesidad los forzaria á con temor que si el pueblo se tomase por fuerza , por que se suesen, que era locura estarse allí con la muerte ventura no les querrian dar ningun partido ni perdona al ojo sin ninguna esperanza de hacer cosa de prore los; mas los soldados que tenian en su defensa no te cho. Movianle algo estas razones al Rey; mas con el nian tanto cuidado de lo que podria despues suceder. desco que tenia de salir con la demanda y ganar la villa Gaslábase el tiempo y el cerco se alargaba. En esto que en su tiempo se perdiera, y con la esperanza que tenia concebida y el ánimo grande por los buenos suce

CAPITULO XVI. sos pasados, se animaba y proseguia el cerco. Decia

Cómo mataron a doña Leonor de Guzman. que los valerosos y de grande corazon peleaban contra la fortuna y alcanzaban lo que pretendian, y los cobar | Siguiéronse en Castilla bravos torbellinos, furiosas des con el miedo perdian las buenas esperanzas; que tempestades, varios acaecimientos, crueles y sangrienpues la muerte no se excusa, ¿dónde mejor podia aca tas guerras, engaños, traiciones, destierros, muertes bar que en este trance y pretension un liombre criado sin número y sin cuento, muchos grandes señores viodesde niño en la guerra? Y;en qué empresa mejor podia lentamente muertos, muchas guerras civiles, ningun hallar la muerte à un rey cristiano que cuando procu cuidado de las cosas sagradas ni profanas; todos estos raba ampliar y defender nuestra santa fe y católica re desórdenes, si por culpa del nuevo Rey, si de los granligion ? Esta constancia ó pertinacia del Rey fué mala, des, no se averigua. La comun opinion carga al Rey, dañosa y desastrada. Alcanzóle la mala contagion; dióle tanto que el vulgo le dió nombre de Cruel, Buenos autounalandre, de que murió en 26 de marzo del año de 1350, res gran parte destos desórdenes la atribuyen á la desel primero en que por constitucion del papa Clemente templanza de los grandes, que en todas las cosas buese ganó el jubileo de cincuenta en cincuenta años, que nas y malas sin respeto de lo justo seguian su apetito, de antes se mandó ganar de ciento en ciento. Fué asi- 1 codicia y ambicion tan desenfrenada, que obligó al Rey mismo señalado este año por la muerte de Filipe, rey á no dejar sus excesos sin castigo. La piedad y mansede Francia. Sucedióle su hijo Juan, rey de sublime y dumbre de los principes, no solamente depende de su generoso corazon, sin doblez ni alguna viciosa disi condicion y costumbres, sino asimismo de las de los súbnulacion, tales eran sus virtudes; los grandes infor- ditos. Con sufrir y complacer á los que mandan, á las tunios que á él y á su reino acontecieron le hicieron de veces ellos se moderan y se hacen tolerables; verdad es Jos mas memorables. Este fin luvo don Alonso, rey de que la virtud, si es desdichada, suele ser tenida por viCastilla , undécimo deste nombre, muy fuera de sazon ciosa. A los reyes al tanto conviene usar á sus tiempos y antes de tiempo, á los treinta y ocho años de su edad; de clemencia con los culpados, y les es necesario disisi alcanzara mas larga vida desarraigara de España las mular y conformarse con el tiempo para no ponerse en reliquias que en ella quedaban de los moros. Pudiérase necesidad de experimentar con su daño cuán grandes igualar con los mas señalados principes del mundo, así sean las fuerzas de la muchedumbre irritada, como le en la grandeza de sus hazañas como por la disciplina avino al rey don Pedro. ¿De qué aprovecha querer sanar militar y su prudencia aventajada en el gobierno, si no de repente lo que en largo tiempo enlermo ? Ablandar amancillara las demás virtudes y las escureciera la in- lo que está con la vejez endurecido, sin ninguna especontinencia y soltura continuada por tanto tiempo. La ranza de provecho y con peligro cierto del daño? Las aficion que lenia á la justicia y su celo, á las veces de cosas pasadas, dirá alguno, mejor se pueden reprehenmasiado, le dió acerca del pueblo el renombre que tuvo der que emendar ni corregir; es así, pero tambien las de Justiciero. Por la muerte del Rey su gente se alzó á reprehensiones de los males pasados deben servir de la hora del cerco. Llevaron su cuerpo a Sevilla, y alli le avisos á los que despues de nos vendrán para que seenterraron en la capilla real. En tiempo del rey don En pan regir y gobernar su vida. Mas antes que se venga rique, su hijo, le trasladaron á Córdoba, segun que él á contar cosas tan grandes, será necesario decir primismo lo dejó mandado en su testamento. Los moros, mero en qué estado se hallaba la república , qué condado que los lenia él cercados, reverenciaban y alaba diciones, qué costumbres, qué restaba en el reino saban la virtud del muerto en tanto grado, que decian no no y entero, qué enfermo y desconcertado. Luego que quedar en el mundo otro semejante en valor, y las de- murió el rey don Alonso, su hijo don Pedro, babido más virtudes que pertenecen á un gran principe, y co en su legítima mujer, como era razon, fué en los mismo quier que tenian á gran dicha verse libres del apriem os reales apellidado por rev, si bien no tenia mas do to en que los tenia puestos, no acometieron a los que se quince años y siete meses, y estaba ausente en Sevilla, partian ni les quisieron bacer algun estorbo ni enojo. I do se quedó con su madre. Su edad no era á propósito Eu este cerco no se halló el arzobispo don Gil de Albor para cuidados tan graves; su natural mostraba capacinoz, por ventura por estar ausente de España; por lo dad de cualquier grandeza. Era blanco, de buen rostro, menos se halla que al fin deste año á 18 de diciembre autorizado con una cierta majestad, los cabellos rubios, le crió cardenal el papa Clemente, que tenia bien co el cuerpo descollado; veíanse en él, linalmente, muesnocidas sus partes desde el tiempo que fué à Francia á tras de grandes virtudes, de osadía y consejo ; su cuersolicitar el subsidio ya dicho. Lorenzo de Padilla dice po no se rendia con el trabajo, ni el espíritu con niuque esta fué la causa de renunciar el arzobispado por guna dificultad podia ser vencido. Gustaba principalserá la verdad incompatibles entonces aquellas dos dig mente de la cetrería, caza de aves, y en las cosas de nidades, y que en su lugar fué puesto don Gonzalo el justicia era entero. Entre estas virtudes se veian no meCuarto, deudo suyo, de la casa, apellido y nombre de nores vicios, que entonces asomaban y con la edad los Carrillos. Otros quieren que el sucesor de don Gil se fueron mayores, tener en poco y menospreciar las genllamó don Gonzalo de Aguilar, obispo que fué primero tes, decir palabras afrentosas, oir soberbiamente, dar de Cuenca. A la verdad, como quier que se llamase, su audiencia con dificultad, no solamente á los extraños, pontificado fué breve, ca gobernó la iglesia de Toledo sino á los mismos de su casa. Estos vicios se mostraban como tres años, y no mas; fué prelado de prendas y de | en su tierna edad; con el tiempo se les juntaron la avavalor.

ricia, la disolucion en la lujuria y la aspereza de condicion y costumbres. Estas faltas y defectos, que tenia de su mala inclinacion natural, se le aumentaron por

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ser mal doctrinado de don Juan Alonso de Alburquer- | jantes ocasiones suele acaecer, el vulgo y los grandes que, á quien su padre cuando pequeño se le dió por nombraban muchos sucesores, unos á don Fernando, ayo para que le impusiese y enseñase buenas costum- marqués de Tortosa, otros á don Juan de Lara 6 å don bres. Hace sospechar esto la grande privanza que con él Fernando Manuel, que eran los mas ilustres de España tuvo despues que fué rey, tanto, que en todas las cosas, y todos de la sangre real de Castilla; de don Enrique, era el que tenia mayor autoridad, no sin envidia y conde de Trastamara, y de sus hermanos aun no se hamurmuracion de los demás nobles, que decian pretendia cia mencion alguna. Desde á pocos dias el Rey mejoró acrecentar su hacienda con el daño público y comun, de su enfermedad, con que cesaron estas pláticas de la que es la mas dañosa pestilencia que hallarse puede. sucesion, de las cuales ningun otro fruto se sacó mas Tenia el nuevo Rey estos hermanos, hijos de doña Leonor de que el Rey supiese las voluntades del pueblo y de los de Guzman : don Enrique, conde de Trastamara; don nobles, de que resultaron nuevas quejas y mortales Fadrique, maestre de Santiago; don Fernando, señor odios, ca por la mayor parte son odiosos á los princide Ledesma, y don Tello, señor de Aguilar. Demás des pes aquellos que están mas cercanos para les suceder. tos tenia otros hermanos, doña Juana, que caso adelan Enojado pues desto don Juan de Lara y no pudiendo te con don Fernando y con don Filipe de Castro, don sufrir que don Alonso de Alburquerque gobernase el Sancho, don Juan y don Pedro, porque otro don Pe reino á su voluntad, se partió de Sevilla y se fué á Case dro y don Sanclio murieron siendo aun pequeños. Sus tilla la Vieja con ánimo de levantar la tierra; lo que pohermanos no se confiaban de la voluntad del Rey, ca dia él bien lacer por tener en aquella provincia grantemian se acordaria de los enojos pasados, en especial de señorío. Andaban ya estos enojos para venir en romque la reina doña María era la que mandaba al hijo y la pimiento cuando los atajó la muerte, que brevemente que atizaba todos estos disgustos. Doña Leonor de Guz sobrevino en Burgos á don Juan de Lara en 28 de noman, que se veia caida de un tan grande estado y poder, viembre; su cuerpo sepullaron en la misma ciudad en el nunca la mala felicidad es duradera , hacíala temer su monasterio del señor San Pablo, de la orden de los Premala conciencia, y recelábase de la Reina viuda. Partió dicadores; dejó de dos años á su hijo don Nuño de Lade los reales con el acompañamiento del cuerpo del ra. Murió casi juntamente con él su cuñado don FerRey disunto; mas en el camino, mudada de voluntad, nando Manuel, y quedó dél una hija llamada doña Blanse fué à meter en Medina Sidonia , pueblo suyo y muy ca. Dió mucho contento la muerte destos señores á don fuerte. Allí estuvo mucho tiempo dudosa y en delibera Alonso de Alburquerque, que deseaba acrecentar su cion si aseguraria su vida con la fortaleza de aquel lu poder con los infortunios de los otros, y quitados de por gar, si confiaria sus cosas y su persona de la fidelidad medio sus émulos, pensaba á sus solas reizar, y en pomy nobleza del nuevo Rey. Comunicado este negocio con bre del Rey gozarse él del reino sin ningun otro cuidado. sus parientes y amigos, le pareció que podria mas acerca Sabidas por el Rey estas muertes, partió de Sevilla, por del nuevo Rey la memoria y reverencia de su padre di estar cierto que se podria con la presteza apoderar de sus funto y el respeto de sus hiermanos que las quejas de su estados. No fué este camino sin sangre, antes en mumadre; por esto no se puso en defensa, en especial que chos lugares dejó rastros y demostraciones de una conera fuerza hacer de la necesidad virtud, á causa que dicion áspera y cruel. Vino su hermano don Fadrique á Alonso de Alburquerque amenazaba si otra cosa intenta la villa de Ellerena, do el Rey habia llegado; recibidle ba, que usaria de violencia y armas. Tomado este acuer con buen semblante; mas por lo que sucedió despues do, ella se fué á Sevilla; sus hijos don Enrique y don Fa se echó de ver que tenia otro en su pecho, y que su rosdrique y los hermanos Ponces y don Pedro, señor de tro y palabras eran dobladas y engañosas. Mandó en el Marchena, don Hernando , maestre de Alcántara , to mismo tiempo á Alonso de Olmedo que malase á su dos grandes personajes, y Alonso de Guzman y otros madre doña Leonor de Guzman en Talavera, villa del parientes y allegados, unos se fueron á Algecira, otros reino de Toledo, donde la tenian presa; que fué un mal á otras fortalezas y castillos para no dar lugar á que anuncio del nuevo reinado, cuyos priucipios eran lan sus enemigos les pudiesen hacer ningun agravio, y desbaralados. En un delito ¡cuántos y cuán graves pepoder ellos defenderse con las armas y vengar las de- l cados se encierran! ¿Qué le valió el favor pasado? ¿De masías que les hiciesen. El atrevido ánimo del Rey, la qué provecho le fué un Rey tan amigo ? De qué tanta saña é indignacion mujeril de su madre no se rindieron muchedumbre de hijos? Todo lo desbarato la condicion al temor, antes aun no eran bien acabadas las obsequias fiera y atroz del nuevo Rey; bien que por su poca cdad, del Rey, cuando ya doña Leonor de Guzman estaba pre toda la culpa y odio desta cruel maldad cargó sobre la sa en Sevilla. La ira de Dios, que al que una vez coge Reina, su madre, que se quiso vengar del largo enojo y debajo le destruye, permitia que las cosas se pusiesen pesar del amancebarniento del Rey con la muerte de su en tan peligroso estado. Su hijo don Enrique, echado combleza. Dende este tiempo, porque esta villa era del de Algecira, como debajo de seguro se fuese al Rey, señorío de la Reina, se llamó vulgarmente Talavera de la comunicado el negocio con su madre, dió priesa á ca Reina. En Búrgos dentro del palacio real, sin que le pusarse con doña Juana, hermana de don Fernando Ma diesen defender los que le acompañaban, ca los prendienuel, señor de Villena, que antes se la tenian prome- ron, por mandado del Rey fué preso y muerto Garci Laso tida. Concluyó de presente estas bodas para tener nue- de la Vega. El mayor cargo y delito gravísimo era la afivos reparos contra la potencia del Rey y crueldad de la cion que tenia á don Juan de Lara. Era Garci Laso ade Reina. Sucedió que el Rey enfermó en Sevilla de una lantado de Castilla; sucedióle en este cargo Garci Mane gravísima dolencia, de que estuvo desahuciado de los rique. Consultose cómo el Rey habria en su poder al médicos; llegábase el fin del reino apenas comenzado. niño don Nuño de Lara, señor de Vizcaya, Previnolo Concebíanse ya nuevas esperanzas, y como en seme- | doña Mencía, una principal señora que le tenia en guars

da , que le escapó de la ira y avaricia del Rey, ca huyó asimismo dos matrimonios, uno del rey Cárlos con la con él a Vizcaya con esperanza de poder resistirle con hermana del rey de Sicilia ; otro de doña Blanca , viuda la fidelidad de los vizcaínos. La resolucion del Rey era de Filipo, rey de Francia, y hermana del mismo Cártan grande, que fué en su seguimiento y estuvo muy los, con el rey de Castilla. Excusose él de entrambos; cerca de cogerlos; y como quier que en fin no los pu- decia ser costumbre de Francia que no se casasen sediese alcanzar, se determinó de apoderarse con las ar gunda vez las reinas viudas, aunque quedasen mozas, y mas de todo su señorío, que fué mas fácil por la muer que él aun no tenia años y edad para tomar mujer. Es. te del niño, que avino dentro de pocos dias, y con to era lo público; de secreto prelendia y esperaba casar apoderarse de doña Juana y doña Isabel, sus hermanas; con Juana, hija del rey de Francia, partido que venia con esto incorporó en la corona real á Vizcaya, Lerma, mejor á las cosas de Navarra por la grandeza del señoLara y otras villas y castillos. Esto pasaba en el año de río, no inferior al de un rey, que de su herencia paternuestra salvacion de 1351, cuando en Aragon todo era | na este Principe tenia en el reino de Francia. fiestas, regocijos y parabienes por el nacimiento del infante don Juan, con que senecieron todas las contien

CAPITULO XVII. das que resultaran sobre aquella sucesion , que mucho

Del casamiento del rey don Pedro. tiempo trabajaron aquel reino. Encargó el rey de Aragon la crianza de su hijo y le dió por ayo á Bernardo de En las Cortes de Valladolid se trataron, entre otras Cabrera , varon de conocida virtud y prudencia. Dió cosas de monor importancia, dos graves y de mucho otrosi luego el Rey al Infante el estado de Girona con momento. En Castilla la Vieja algunos pueblos tenian utulo de duque. De aquí tuvo origen lo que despues costumbre de tiempo inmemorial de á su voluntad muquedó por costumbre, que al hijo mayor de los reyes dar los señores que quisiesen; unos dellos podian elede Aragon se le diese este título y este estado, á imita gir señor entre loda la gente al que les pareciese les cion de los reyes de Francia , á quien pocos años antes venia, mas á cuento; otros pueblos le escogian de un Humberto, delfin, vendió por cierto precio su delfinado, particular y señalado linaje ; los unos y los otros por debajo de condicion que los hijos mayores de los reyes de esta razon se decian belietrías, que parece behetría Francia le poseyesen con titulo de delfines y trujesen las quiere decir buena compañía y hermandad, de helaearmas de aquel estado. Y él con raro ejemplo de san ria, que en griego quiere decir compañia, y es como lidad , tornado el hábilo de los Predicadores, trocó el decir gobierno popular, con igualdad y cono entre señorío temporal por el estado monáslico, y la vida de hermanos; por donde las cosas en ollos andaban muy priucipe por otra mejor y mas bienaventurada. Los re revuellas y confusas, de que se tomaba una disoluta yes de Castilla y de Aragon en un mismo tiempo procu licencia para que se cometiesen grandes maldades. raban cada cual aliarse con el rey Carlos de Navarra, Alonso de Alburquerque procuró con todas sus fuerzas que el año antes se coronó en la ciudad de Pamplona. quc el Rey diese á estos pueblos ciertos señores, y les Pensaban que el que primero se confederase con él y le quitase la libertad de poderlos ellos nombrar; cosa que tuviese de su parte esforzaba y aventajaba su partido. él deseaba ó por el bien público ó por su particular in. Los que mejor sentian de las cosas tenian por cierto terés, que como era de los grandes el mas favorecido que amenazaban de muy cerca grandes tempestades y del Rey, tenia esperanza que le haria merced de la revoluciones de guerra, y que era acertado prevenirse. | mayor parte de aquellos pueblos. Contradecian esto En particular don Fernando, marqués de Tortosa, bus Juan de Sandoval y otros ricos hombres y principales caba ayudas y hacia muchos apercebimientos de guer | que en aquella tierra tenian su naturaleza y otros resra para acometer la frontera de Aragon. Parecióle al pelos é intereses particulares. Decian que era gran sinNavarro de entretener los dos reyes con buenas espe razon quitar á estos pueblos la libertad que de sus auranzas y muestras de amistad con entrambos, dado que tepasados tenian heredada; en fin, estos intentos no por ruego del rey de Castilla vino á Búrgos con su her tuvieron efecto. Tratóse luego de casar al Rey; don mano don Filipe á verse con él. Entre estos reyes mo Vasco, obispo de Palencia, chanciller mayor del Rey, zos hobo contienda de gala , liberalidad y cortesía. La y don Alonso de Alburquerque persuadieron á su maconformidad de la edad y semejanza de condiciones los dre la Reina que le quisiese casar en Francia y que hizo muy amigos. A la verdad á este rey Carlos unos le esto fuese luego; que á los mancebos ninguna cosa les Hamaron el Malo, y otros le dieron renombre de Cruel. para mayor peligro que los propios gustos y deleites de La ocasion, que en el principio de su reinado castigó que están rodeados; demás que tambien importaba mucon mas rigor del que era justo un alboroto popular que cho que el Rey se casase porque tuviese hijos que le se levantó en su reino. Como fueron los principios, ta sucediesen en el reino. Para este efecto don Juan de les los medios y los remates; los excesos de los priuci Roelas, obispo de Burgos, y Alvar García de Albornoz, pes castiga la libertad de la lengua , de que no pueden caballero de Cuenca , se partieron por embajadores á ellos enseñorearse como de los cuerpos. Gastados algu. Francia, para que de seis hijas que tenia Pedro, duque nos dias en Burgos en fiestas, juegos y banquetes, que de Borbon, poderoso y nobilísimo príncipe de la sanera lo que pedia la edad de los reyes, el de Castilla se gre real de Francia, pidiesen una dellas, la que les pafué á Valladolid para tener Cortes en aquella villa , y el reciese que era la mas á propósito y mas digna de ser rey Carlos se volvió á Plamplona. De allí, dado que ho- | mujer del Rey. Vino en ello el Duque, su padre, mosbo órden en las cosas, con deseo de tornarse á Francia, tróles las hijas, escogieron á doña Blanca, con quien su natural y patria , se fué primero á Momblanco, pue luego por poderes del Rey se hicieron los desposorios. blo de Aragon, por hacer placer al rey de Aragon en Parecia esla señora dichosa por las raras dotes de alma verle, ca deseaba mucho que se hablasen. Platicáronse y cuerpo con que el cielo y naturaleza á porfia la euri

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