Imágenes de páginas
PDF
EPUB

matase, porque Dios estaba con él muy airado, que | verso linaje de gente aduladora, y que de ninguna coesto se lo mando decir el bienaventurado santo Do- sa haya mayor mengua que de honbres que con lenllud mingo de la Calzada , que le apareció en sueños en una ysano pecho digan la verdad y adviertan de lo que imporsoberana figura y represenlacion mas que humana. ta. Sabida la muerte de Gutierre de Toledo por sus sobriCostóle la vida su embajada, ca el Rey le hizo quemar nos Gutierre Gomez de Toledo, prior de San Juan, y Diepúblicamente en los reales; muchos dudaron si con ra- I go Gomez, su hermano, hobieron mucho miedo y enojo, zon ó sin ella. Levantó el Rey su ejército de Azofra, y se fueron á Aragon. Al arzobispo de Toledo don Vasco : y mandó marchar para Najara; llegado junto a la ciu compelió el Rey á que a la hora saliese desterrado del dad, salieron á él los enemigos; tuvieron un bravo reino. Diósele tanta priesa, que no le concedieron tiemrencuentro en que fueron desbaratados los de Aragon, po para tomar otro vestido ni llegar a su cámara á y con mucho daño y pérdida los compelieron á volver las sacar un breviario, sino que súbitamente como le haespaldas y huirse á la ciudad. Pudieran ser tomados lló el mensajero oyendo misa , fué forzado dejar á Toá manos dentro della , si no fuera por el poco seso y ledo y partirse su camino, no por otro delito mas do menos cordura del Rey, que no quiso creer los salu haber, como era razon, sentido mucho la muerte de dables consejos de los que eran de parecer los cercasen. su hermano Gutierre Fernandez. Fuése este Prelado á Parecióle que bastaba haberlos forzado á que huyesen Coimbra, donde en un monasterio de los Predicadores y se encerrasen dentro de los muros de la ciudad. Den- acabó santamente su vida é injusto destierro; despues de á dos ó tres dias los aragoneses desampararon á pasados algunos años, se traslado su cuerpo a la igleNajara y Haro, y metió el Rey en ellas buenas guarnicio. | sia mayor de Toledo. Muchos á este arzobispo le llamanes de soldados. Puesto buen recaudo en aquella fron ron don Blas, que me pareció advertir, porque la vatera, se volvió a Sevilla; trató y hizo con el rey de Por | riedad del nombre, como otras veces suele, no cause tugal en esta sazon que se entregasen el uno al otro los engaño. Ordenó su lestamento en Coimbra , luego el caballeros que andaban huidos en sus reinos. Asiento año siguiente á 20 de enero, en que dice que quiere en que quebrantaron su palabra y fe pública, alteraron ser sepultado delante del altar de nuestra Señora del la costumbre de los principes y violaron el derecho de Coro de la iglesia de Toledo junto á la sepultura de las gentes, que sué causa de otras nuevas muertes. Ma | don Gonzalo, obispo albanense y cardenal, y así se hitó el rey de Portugal á un Pero Cuello y á otro cierto zo. De aquí se saca que el cardenal don Gonzalo solaescribano, llamado Alvaro, porque se le acordaba que inente estuvo depositado en Roma, como lo reza su luestos por mandado de su padre dieron la muerte á su cillo de Santa María la Mayor en la letra que de suso queamiga doña Inés de Castro. Tuvo mejor dicha Diego da puesta. Parece renunció don Vasco el arzobispado Lopez Pacheco, que era uno de los que la ejecutaron, luego que le desterraron, pues se halla que aquel mis. que fué avisado y luvo lugar de huirse á don Enrique; mo año entró en su lugar don Gomez Manrique, hijo el cual despues por los buenos servicios que le hizo, de Pedro Manrique, señor de Amusco y de Avia, y herle dió un buen estado en Castilla, y fué en ella el fun mano de Garci Fernandez Manrique, adelantado de dador y cabeza de la casa de los Pachecos, rica y no Castilla , cepa y tronco de los duques de Najara y de ble entre los grandes de España. Otros caballeros en otras casas de Castilla de aquel apellido de Manrique. tregaron al rey de Castilla, que luego los hizo matar Fué don Gomez Manrique obispo de Palencia, y al preen Sevilla. Uno dellos fué el adelantado de Leon Pero sente lo era de Santiago. Sucedióle luego en aquella Nuñez de Guzman, otro Gomez Carrillo , que le corta iglesia de Santiago don Suero Gómez de Toledo, soron la cabeza en una galera en que por órden del Rey brino de don Vasco; que debió ser manera de permuta iba desde Sevilla á Algecira con recados fingidos y car y recompensa que se le hizo por la iglesia de Toledo que tas para que le recibiesen por alcaide y capitan de aque dejaba. Mientras eslas cosas pasaban en Castilla , el rey lla ciudad. Queria el Rey mal á este caballero, y se re de Aragon envió cuatro galeras muy bien armadas do celaba dél porque un año antes le habia tomado a su soldados y municiones y bastecidas de todo lo demás hermano Garci Laso Carrillo su mujer doña Mari Gonza en socorro del rey de Tremecen, con quien estaba alialez de Hinestrosa, por lo cual se sué á Aragon el mari- do. Encontraron con ellas cinco galeras de Castilla, quo do á servir á don Enrique. La mala consciencia hace á las rindieron y llevaron á Sevilla. Allí los mas de los sollos hombres sospechosos, y por el miedo crueles y san- dados aragoneses por mandado del rey don Pedro fuequinarios. Asimismo en la villa de Alfaro hizo descabe ron muertos en compañía de su capitan Mateo Mercezar en la prision á un caballero que era su reposterol ro, sin tener memoria ni lacer caso de los buenos sermayor, por nombre Gutierre Fernandez de Toledo, cu vicios que este caballero hizo antes en el cerco de la va muerte fue muy llorada en todo el reino, porque era | ciudad de Algecira. Era tesorero mayor del Rey Simuel un muy buen caballero y de loables costumbres. El Rey, Leví, que administraba á su albedrío las rentas y papor evitar el odio que le podia causar la muerte no me trimonio real, con que juntó las grandes riquezas, y alrecida de un caballero tan bienquisto, lingió algunas canzó la mucha privanza y favor, que al presente le acarcausas porque lo mandó matar, la principal que se in rearon su perdicion. Hiciéronle diversos cargos, de clinaba al partido de don Enrique; mas á la verdad, su que resultó echalle en la cárcel y ponelle á cuestion do culpa fué decirle con ánimo libre y fiel las cosas que le tormento, tan bravo, que por no le poder sufrir rindió cumplian, ca semejante libertad no puede dejar de ser el alma. Apoderóse el Rey de todos sus bienes, que en peligrosísima con los malos principes; lo mas seguro tiempo de mal príncipe el derecho del fisco nunca suees adularlos. La lisonja aun con los buenos reyes se le ser malo. Llegaban al pié de cuatrocientos mil dupuede usar sin peligro; esto hace que en los palacios cados, otros dicen mas, sin los muebles y joyas, paños de los principes crezca en lan gran número este per- de oro, y seda; cosa maravillosa que un judío juntase

tantas riquezas, y que no pudo ser sin grave daño del dio, quedaria libre él deste cuidado. Hizola morir con reino. Al fin deste año Mahomad Lago, rey de Grana- | yerbas que por su mandado le dió un médico en Medina da, sué echado del reino por una conjuracion que con- Sidonia en la estrecha prision en que la tenian , tanto, tra él hicieron sus vasallos. Levantaron por rey á un que no se le permitia que nadie la visitase ni hablase: arraez, pariente suyo, por pombre Mahoinad Aben Al abominable locura , inhumano, atroz y fiero heclio, hamar, a quien por el color de la barba y cabellos lla- matar a su propia mujer, moza de veinle y cinco años, maban vulgarmente el rey Bermejo; decian que de de- | agraciada, honestísima, inocentísima , prudente, santa, recho le venia a este el reino, por decender de la san de loables costumbres y de la real sangre de la poderosa gre real de los primeros reyes de Granada. De aquí su casa de Francia. No hay memoria entre los hombres de cedieron nuevas guerras; el rey de Castilla era amigo mujer en España áquien con tanta razon se le deba tener y aliado del Rey desposeido, el cual se huyera á Ronda, lástima como a esta pobre, desastrada y miserable que era entonces del rey de Marruecos. Sintió el de Reina. De muchas tenemos noticia que fueron muertas Castilla el trabajo de su amigo Mahomad, y propuso

y repudiadas de sus maridos; pero por alguna culpa 6 de favorecerle. Por el contrario, el nuevo Rey buscaba descuido suyo, á lo menos que en algun tiempo tuviepor todas partes socorros y ayudas de que valerse, y ron algun contento y descanso, con cuya memoria puestaba muy inclinado a la parte del de Aragon, lo cual diesen tomar algun alivio en sus trabajos. En la reina le vino á costar la vida. Principalmente ayudó á su doña Blanca nunca se vió cosa por que mereciese ser perdicion el llamar de Africa al rey Abohanen para que sino muy estimada y querida. Sin embargo, no amaneció viniese á hacer guerra en España. En el fin deste año para ella un dia alegre, todos para ella fueron tristes y asimismo doùa Costanza , hija del rey de Aragon, fué aciagos. El primero de sus bodas fué como si la enterdesde Barcelona enviada á Sicilia para que casase con raran. Luego la encerraron, luego la desecharon, luego el rey don Fadrique, á quien su padre la tenia otorga la enviaron, no gozó sino de calamidades, pesares y da. Era capilan de la armada en que la llevaron Olfo miserias. Quitáronle sus damas y criados, privaba su Prochita , gobernador de la isla de Cerdeña por el rey émula; ¿quién en tales trances la podia favorecer? Tode Aragon. Celebráronse las bodas en la ciudad de Ca- do socorro y alivio humano estaba muy léjos. «Mas á tania á 11 dias del mes de abril del año siguiente ti , Rey atroz, ó por mejor decir, bestia inhumana y fiede 1361, desde el cual tiempo las cosas de aquella isla ra, la ira é indignacion de Dios te espera, tu cruel cacomenzaron á ponerse en mejor estado. Los enemigos beza con esta inocente sangre queda señalada para neapolitanos parte dellos fueron vencidos, y parte echa la venganza. De esas tus rabiosas entrañas se hará á dos del reino; deste matrimonio nació doña María, aquel justo y contra tí severo Dios un agradable y suaque fué despues reina de Aragon, y llevó en dote elrei | ve sacrificio. La alma inculpable y limpia de tu espono de Sicilia. Finalmente, en Castilla se hicieron paces sa, mas dichosa en ser vengada que con tu matrimopor la buena diligencia del Cardenal legado, no con | nio, de dia y de noche te asombrará y perseguirá de ánimos sinceros, ni se entendia que serian durables. tal guisa , que ni la vergüenza de lo torpe y sucio, ni Los capítulos dellas, que se restituyesen los unos á los el miedo del peligro, ni la razon y cordura de lu locuotros los pueblos que se tomaron durante la guerra; ra y desatino te aparten ni enfrenen para que fuera de que los forajidos de Castilla fuesen echados de Ara seso no aumentes las ocasiones de tu muerte, hasta gon, á tal que el rey de Castilla los perdonase. En la tanto que con tu vida pagues las que á lantos buenos y Villa de Deza , do el rey de Castilla tenia sus reales, se inocentes tienes quitadas. » Es fama, y autores fidepublicaron estas paces á voz de pregonero en 18 dias dignos lo dicen, que, andando el Rey á caza junto á del mes de mayo. Ayudó mucho á que esta concordia | Medina Sidonia, le salió al camino un pastor con traje se asentase el miedo grande de la guerra que el rey de y rostro temeroso, erizado el cabello y la barba reruelGranada entonces hacia á Castilla. Para mayor firmeza ta y encrespada, y le amenazó de muerte si no tenia desta paz acordaron que de ambas partes se diesen rehe- | misericordia de la reina doña Blanca y hacia vida con nes que estuviesen en fieldad en poder del rey Cárlos ella. Añaden que los que envió el Rey con gran dilide Navarra, que en aquella sazon se ballaba en Fran- gencia para averiguar si le enviara la Reina, la hallacia de partida para España, con mucho contento y re ron hincada de rodillas, que hacia sus castas y devotas gocijo que tenia por un hijo que le naciera de la Reina, oraciones, y tan encerrada y guardada de los porteros, su mujer, que se llamó Cárlos. Gobernaba en el entre que se perdió toda la sospecha que se podia tener do tanto el reino de Navarra su hermano don Luis. Hecha que ella le hobiese hablado. Confirmóse mucho mas la la paz, el rey de Aragon se partió de Calatayud para opinion que comunmente se tenia de que fué enviado Zaragoza , el de Castilla á Sevilla , don Enrique y sus por Dios, con que despues que soltaron al pastor de la hermanos acordaron conformarse con el tiempo y reti prision en que le echaron, nuaca jamás pareció ni se rarse á Francia, escalon y camino para hacerse pujan- supo qué se hiciese dél. Doña Isabel de Lara , hija de tes y para hacer temblar á Aragon y Castilla y reno don Juan de Lara, fué al tanto muerta con yerbas que varse la guerra con mayor suria y obstinacion que an- le dieron en la prision en que en Jerez la tevian. Un luistes. Los trabajos y desdichas de la reina doñia Blanca toriador, que fué y se llama el Despensero mayor de la movian á compasion á muchos de los grandes de Cas reina doña Leonor de Castilla, en unos Comentarios tilla, y los obligaban á que tratasen de juntar sus fuer que escribió de las cosas de su tiempo que pasaron los zas y armas para amparalla. No se le pudieron encubrir años udelante , dice que la muerte de doña Blanca sial Rey estos pensamientos; cobró por esto mayor odio cedió en Ureña, villa de Castilla la Vieja cerca de la á la Reina, como si fuera ella la causa de tan grandes ciudad de Toro; creo que se engañó. guerras y debates. Parecióle que, quitada de por me

CAPITULO V.

echar y menospreciar las cosas antiguas, y llenos de

admiracion irnos embelesados tras las nuevas. En el Do la muerte del rey Bermejo de Granada.

entre tanto la guerra de Granada con grande ahinco y Desta manera con la sangre de inocentes los campos enojo de ambas partes se proseguia. Juntáronse en Casy las ciudades , villas y castillos y los rios y el mar es tilla muchas compañías de todo el reino y entraron por taban llenos y manchados; por donde quiera que se fue las tierras de los moros haciéndoles grandes daños. se se hallaban rastros y señales de fiereza y crueldad. Cercaron la ciudad de Antequera, á quien los antiguos Qué tan grande fuese el terror de los del reino, no hay lamaron Singilia; no la pudieron tomar por ser plaza necesidad de decirlo; todos temian no les sucediese á muy fuerte y lener dentro buena guarnicion de valienellos otro tanto, cada uno dudaba de su vida, ningu tes moros que se la defendieron. Talaron la vega do no la tenia segura. Esta comun tristeza en alguna ma Granada, y sin hacer cosa señalada se volvieron a Casnera se alivió con la muerte de doña María de Padilla ; tilla. Pocos dias despues entraron en el adelantamiento dió fin á sus dias en Sevilla entrado el mes de julio; si | de Cazorla seiscientos moros de á caballo y basta dos no se hobiera manchado con la deshonesta amistad que mil peones, que hicieron una buena presa de cautivos tuvo con el Rey, mujer, por lo demás, digna de ser reina y ganados. Sabido esto por los caballeros de la ciudad por las grandes partes de que Dios, así en el alma como de Jaen y de los pueblos de su comarca, se apellidaron en el cuerpo, la doto. El cuerpo de la reina doña Blanca contra ellos, y les quitaron toda la presa con muerte de fué depositado algunos años adelante en el sagrario de muchos dellos y prision de otros, los demás se pusieron la iglesia mayor de Tudela por los caballeros franceses en huida. Estos fueron los principios de la guerra de que vinieron en ayuda del conde don Enrique, ca tenian los moros. Mayor tempestad de guerra se temia de la intento de llevalla despues á enterrar en Francia en los parte de Francia, daño que deseaba remediar el Carsepulcros de sus antepasados. El entierro y obsequias denal legado, que aquel estío se quedó en Painplona, de doña María se hicieron en todas las ciudades y villas por ser pueblo fresco, sano y de buen cielo y á propódel reino con aquella majestad , lutos, pompa y apara sito para lo que él con grande solicitud pretendia. Esto to como si fuera la legítiina y verdadera reina de Casti era que el rey de Castilla perdonase los forajidos que lla. Llevaron su cuerpo á enterrar á Castilla la Vieja al | andaban en Francia y revocase la sentencia que contra monasterio de Santa María de Estudillo, que ella á sus ellos diera en Almazan declarándolos por rebeldes y expensas edificara. En la ciudad de Toledo, en el mo enemigos de la patria. Decia que el Rey era obligado á pasterio de las monjas de Santo Domingo el Real, que hacer esto por ser uno de los capítulos y condiciones es de la orden de los Predicadores, hay tres sepulcros, con que se concluyeron las paces de Aragon. El fiero y el uno es de doña Teresa, dama que fué de la Reina, ma duro corazon del Rey no se ablandaba con tan justos y dre del rey don Pedro, de la cual debajo de la palabra razonables ruegos; antes parecia que forjaba en su pede casamiento liobo una lija, que se llamó doña María, cho mucha mayor guerra contra Aragon de la que anque fué muchos años priora deste monasterio, y está tes hiciera. Por esto el Cardenal legado, á ruego é insenterrada en el segundo sepulcro; en el tercero están tancia del rey de Aragon por el derecho y poder que le enterrados don Sancho y don Diego, bijos asimismo del dieron y facultad que tenia , dió por ninguna la sentenrey don Pedro, habidos en una doña Isabel, de quien | cia que en Almazon se pronunció contra don Enrique no se tiene noticia cuya hija fuese ni de qué calidad y y sus consortes. Enojóse mucho el rey de Castilla por linaje. A la verdad no habia mujer alguna tan casta ni esta declaracion, y crecióle con ella el deseo que tenia tan fortalecida con defensas de honestidad y limpieza y de vengarse. Propuso de ejecutar su ira y saña, contodo género de virtudes, que tuviese seguridad de no cluido que hobiese la guerra de los moros, que todavía caer en las manos de un rey mozo, loco, deshonesto y andaba muy encendida con varios sucesos que aconteatrevido. No podian estar tan en vela los maridos , pa cian. En particular en 18 de febrero del siguiente año dres y parientes, que bastasen á poderle escapar la que de 1362 junto á Acci, que ahora es la ciudad de Guaél de veras una vez codiciaba; todo lo sobrepujaba y dix, tuvieron los moros de Granada una buena victoria vencia su temeridad y desvergüenza grande. Por este de los castellanos. El caso pasó desla manera. Don Dietiempo el rey de Portugal declaró pública y solemne go García de Padilla, maestre de Calatrava, y Enrique mente en Lisboa que los hijos que arriba dijimos hobo Enriquez, adelantado de la frontera de Jaen , y otros en doña Inés de Castro eran legitimnos y de legítimo caballeros entraron en las tierras de los moros con mil matrimonio, y como tales eran capaces para poder here- caballos y dos mil infantes con intento de combatir á dar el reino. Presentó por testigos del matrimonio clan Guadix; mas sin que los cristianos lo supiesen, habia ya destino que con ella contrajo á don Gil, obispo de la entrado en aquella ciudad para defendella gran número Guardia, y á Estéban Lovato, su guardaropa mayor; con de soldados, que de la comarca y de Granada vinieron a solemnes juramentos el Rey y los testigos confirmaron socorrella. Los nuestros sin recelo enviaron algunas ser así verdad como lo decian. Estuvieron presentes á compañías á que talasen y robasen los campos que llaesta declaracion los nobles del reino, puentre ellos don man de Val de Alhama. Los moros, visto que estaban Juan Alfonso Tello, conde de Barcelos, á quien el año divididos, salieron con grande impetu de la ciudad y dioantes diera aquel título en la misma ciudad de Lisboa ron en los que quedaran, y trabaron con ellos una brava con grande fiesta y regocijo de todo el pueblo. Estos y reñida pelea que duró todo el dia. Todos pugoaban títulos se usaban muy poco en España, y en Portugal por vencer; al fin, como guier que fuese muy mayor el hasta entonces nunca jamás. En nuestros tiempos son número de los moros, no obstante que los cristianos so inpumerables los condes, marqueses y duques que hay; defendieron valerosamente, los desbarataron y matavicio y corrupcion de questra humana condicion es des- ron muchos, á otros cautivaron, prendierou al Muestro y lleváronle á Granada al rey Bermejo, que sin ningun Rey hallarán benigna cabida en la piedad de vuestra rescate le envió luego al rey don Pedro, ca deseaba con real clemencia, mayormente que el seguro que se nos este regalo desenojarle. El Rey, pensando que de miedo mandó dar nos animó mucho y hizo ciertos que nuesle bacia aquella cortesía, se ensoberbeció mas, y jun- tra venida seria á nos dichosa y á vos grata. Parécenos tado que hobo sus gentes, para reparar la honra per- que tenemos suficientísimo amparo en nuestra inocendida y vengar la injuria de los suyos entró en el reino cia y justicia. Deseamos se entienda que vuestra prude Granada, y con grande furia destruyó los campos, dencia la aprueba, y vuestra poderosa é invencible maquemó las aldeas, ganó algunas villas, y se volvió con no la ampara.» A esto el rey de Castilla con engañoso rica presa á Sevilla. A este mal suceso para el rey de y risueño rostro y blandas palabras respondió que holGranada se le allegó otro peor, y fué que muchos caba. 1 gaba con su venida, que tuviese buena esperanza de Hleros del reino de los que antes seguian su parcialidad que todo se haria bien, y puestos los ojos en el Rey, le y tenian su voz le comenzaron á dejar y favorecer á dijo: «Este dia ni á vos ni á lus vuestros os acarreará alsu émulo Mahomad Lago, no obstante que estaba des- gun daño. Entre nos hay todas las obligaciones de amispojado y andaba huido. Como el rey Berinejo sintió las tad, fuera de que no acostumbramos á traer guerra con voluntades inclinadas à su enemigo , temió perder el la fortuna y desgracia de los hombres, sino con la soreino. Consultó el negocio con los de quien mas se fia- | berbia y presuncion de los atrevidos y rebeldes. » Diba. En fin, con seguro que alcanzó del rey de Castilla cho esto, el maestre de Santiago, don García de Tolese determinó de ir á Sevilla y ponerse en sus manos. | do, llevó al rey Moro á que cenase con él. Al tiempo Autor deste mal acertado y desdichado consejo fué que cenaban le echaron mano y le prendieron, sea por Edriz, un caballero grande amigo del Rey y su compa | mudarse repentinamente la voluntad, sea por quitarse ñero en los peligros, y que tenia mucha autoridad en la máscara aquel desleal y cruel Principe. No paró aqui tre los moros, y era muy estimado y de gran nombre la desventura; dentro de pocos dias el desdichado Rey, por la mucha prudencia que con la larga experiencia de adornado de sus vestiduras reales, que eran de escarlata, los negocios alcanzaba. Vino el Moro á Sevilla con cua- y subido en un asno, con treinta y siete caballeros de los trocientos hombres de á caballo y docientos de a pié suyos, que tambien llevaban á ejecutar, le sacaron á un que le acompañaban. Trujeron grandísimas riquezas de campo donde justician los malhechores, que está cerpaños preciosos, oro, piedras, perlas, aljófar y otras ca de la ciudad y se dice de Tablada. Allí inataron al joyas y cosas de gran valor. Ponia el Moro la esperanza mal aconsejado Rey y á los treinta y siete caballeros de su amparo contra el Rey ofendido en lo que fué causa suyos. Corrió fama que les causó la muerte las grandes de toda su perdicion. Recibióle el Rey con grande honra | riquezas que trujeron, y que el avariento ánimo del Rey en el alcázar de Sevilla. Llegado á su presencia, despues se acodició á ellas. Refieren otrosí algunos autores de de hecha una gran mesura , uno de sus caballeros habló aquel tiempo que el mismo tirano y cruel Rey le mató desta manera : « El rey de Granada, que está presente, de un bote de lanza, hecho feo, abominable, oficio de poderoso Señor, por saber muy bien que sus antepasa verdugo, y crueldad que parece mas grave y terrible dos fueron siempre aliados, tributarios y vasallos de la que la misma muerte. No consideró el rey don Pedro casa de Castilla, se viene a poner debajo del amparo de cuán aborrecible y odioso se hacia y lo que dél hablavuestra real alteza, cierto de que se procederá con él | rian Jas gentes, no solo entonces, sino mucho mas en con aquella mansedumbre, equidad y moderacion cual los siglos venideros. Al tiempo que le hirió escriben que los reves de Granada la solian hallar en vuestros antece dijo estas palabras : « Toma el pago de las paces que sores; que si acaso recibian algun deservicio dellos, que por tu causa tan sin sazon hice con el rey de Aragon.o no es de maravillar segun son varias y mudables las cosas Y que el Moro le respondió : «Poca hoyra ganas, rey de los hombres, con mandarles pagar parias y algunos don Pedro, en matar un rey rendido y que vino á ti dedineros en que eran penados, los volvian á recebir en su 1 bajo de tu seguro y palabra. » Envió el rey de Castilla gracia y amistad. Si entre ellos asimismo y en su casa el cuerpo del rey Bermejo á su competidor Mabomad nacian algunas diferencias y debates, todo se compo Lago, que a la hora, recobrado el reino, envió libres al nia y apaciguaba por el arbitrio y parecer de los reyes rey don Pedro todos los cristianos que cautivaron los de Castilla. Estamos alegres que lo mismo nos haya moros en la batalla de Guadix. acontecido de acudirá la vuestra merced; tenemos grande confianza que nos será gran reparo el venir con esta

CAPITULO VI. liumildad á echarnos á vuestros piés. Mahomad Lago fué justamente echado del reino por su mucha soberbia

Renuévase la guerra de Aragod. con que trataba los pueblos y por su mucha avaricia Concluida la guerra de los moros y dado órden en con que les quitaba lo suyo; á nos de comun consenti las cosas del Andalucía, se volvió con mayor coraje a la miento pusieron en su lugar y coronaron por descender guerra de Aragon, aunque con disimulacion fingia elde derechamente de la real y antigua alcuña y sangre de Castilla que los apercebimientos que se hacian eran Granada y ser legitimos herederos del reino, de que a para defenderse de la guerra que se temia de Francia, tuerto y con gran tiranía nos tenia despojados. Hacemos cuyo kutor y cabeza principal se decia ser el conde don ventaja en poder y fuerzas á nuestro competidor, sola Eorique. Trató de aliarse con el rey de Inglaterra, que mente á vos reconocernos y tememos, con cuya felici- , no esperaba hallaria buena acogida en el rey de Frandad y grandeza no nos pretendemos comparar. Tenemos / cia, por entender no estaria olvidado de la muerte de cierta esperanza que, pues la justicia claramente está su sobrina la reina doña Blanca, cuya venganza era de de nuestra parte, no dejarémos de hallar amparo en la creer querria hacer con las armas. Quiso asimismo el combra de un justo Príncipe, y que los ruegos de un rey de Castilla ayudarse del rey de Navarra, y para

tratar dello se vieron en la ciudad de Soria; alli secre- | en que andaba, en 18 de noviembre otorgó su testatamente se conformaron contra el rey de Aragon. No mento. En él mandaba que enterrasen su cuerpo con el tenia el Navarro causa ninguna justa do romper con el hábito de San Francisco y fuese puesto en una capilla Aragonés; para hacer la guerra con algun color fingió que labraba en Sevilla en medio de doña María de Pay publicó que estaba agraviado dél, porque siendo su dilla y de su hijo don Alonso; como hombre pio y relicuñado y teniendo hecha con él alianza, no le favore gioso pretendia con aquella ceremonia aplacar á la dia ció cuando lo tuvo preso el rey de Francia; que por vina majestad. Deste testamento, que hoy parece autoesto no queria mas su amistad, antes pretendia cou las rizado y original, se colige que no dejó de tener algun armas tomar emienda deste agravio. Con esta resolu temor de Dios y cualque memoria y sentimiento de las cion junto de su reino las mas gentes que pudo y cerco cosas de la otra vida; no obstante, que aquel su naen Aragon la villa de Sos, que tomó al cabo de muchos tural le arrebatase muchas veces y ayudado con la dias que la tuvo cercada. El rey de Castilla al tanto costumbre le hiciese desbaratar. En este testamento juntó un grueso ejército de diez mil caballos y treinta sucesivamente llama á la herencia del reino á las hijas mil infantes, con que entró poderosamente en el reino de doña María de Padilla , y despues dellas á don Juan, de Aragon con intento de poner cerco sobre Calatayud. 1 el hijo que tuvo en doña Juana de Castro, como quier Rindió en el camino la fortaleza y pueblo de Hariza, y que no fuese compatible que todos pudiesen ser heretomó á Ateca, Celina y Alhama. Pasó adelante, y en el deros legítimos del reino. De donde bien al cierto se mes de junio asentó sus reales sobre Calatayud, que es infiere que la declaracion del casamiento con doña Mauna ciudad fuerte de la Celtiberia. Tenia dentro de ría no fué otra cosa sino una ficcion y una mal trazada guarnicion mucha gente valerosa y muy leal al rey de maraña, como de hombre que, mal pecado, no tenia Aragon. El mismo, sabido el aprieto en que podian es cuenta con la razon y justicia , sino que se dejaba ventar los cercados, les envió desde Perpiñan y Barcelona, cer de su antojo y desordenado apetito, y queria hacer donde aquellos dias se hallaba, al conde de Osona, hijo por fuerza lo que era su gusto y voluntad. Presentó el Rey de Bernardo de Cabrera, para que él y don Pedro de I en aquellas Cortes por testigos de su casamiento unos Luna y su hermano don Artal y otros caballeros procu hombres por cierto sin tacha ni sospecha, mayores de rasen entrar en la ciudad y animasen á los cercados y toda excepcion, á don Diego Garcia de Padilla, maes-, los entretuviesen mientras se les enviaba algun socorro. tre de Calatrava, y á Juan Fernandez de HinestroEncamináronse, segun les era mandado; mas como sa, el primero hermano, y el segundo tio de la dona llegasen una noche al lugar de Miedes, que está junto María, y á un Juan Alfonso de Mayorga y á otro Juan á Calatayud, fué avisado dello el rey don Pedro. Cargo Perez, clérigo, que con grandes juramentos atestiguade sobresalto sobre ellos, tomó el lugar á partido, y á ban por el matrimonio. ¿Quién no diera crédito á testiestos señores los llevó presos á sus reales. Hallábase el monios tan calificados en una causa en que no iba mas rey de Aragon muy desapercebido; las paces tan recien de la sucesion y herencia de los reinos de Leon y de hechas le hicieron descuidar. Visto pues que á deshora Castilla ? Mandaba en una cláusula del testamento ya venia sobre él una guerra tan peligrosa, envió luego á dicho que ninguna de sus hijas, so pena de su maldipedir su ayuda á Francia y á rogar á don Enrique y á cion y de la privacion de la herencia del reino, se casa. don Tello le viniesen á favorecer. Estos socorros se tar se con el infante don Fernando de Aragon, ni con don daban; la ciudad, como no se pudiese mas defender por Enrique, ni con don Tello, sus hermanos, sino que su ser muy combatida y faltar á los cercados municiones y | hija mayor doña Beatriz casase con don Fernando, bastimentos, con licencia de su Rey se rindieron al rey príncipe de Portugal, y llevase en dote los reinos de don Pedro en 29 dias de agosto, salvas sus personas y Castilla ; señaló y nombró por gobernador y tutor á don haciendas y con condicion que los vecinos quedasen Garci Alvarez de Toledo, maestre de Santiago; encarlibres y pacíficos en sus casas como lo estaban cuando gaba otrosí y mandaba que á don Diego de Padilla, eran de Aragon. Tomada esta ciudad , dejó en ella el maestre de Calatrava, y á don Suero Martinez, maestre Rey con buena gente de guerra por guornicion al maes de Alcántara, los mantuviesen en sus honras, oficios y tre de Santiago, y él se volvió á Sevilla. En esta ciudad, dignidades. Ordenadas las cosas de su casa y asentado el antes que fuese sobre Calatayud, tuvo Cortes en que estado del reino, en el corazon del invierno y principio públicamente afirmó que doña María de Padilla era su del año de 1363 se reparó y rehizo la guerra cou granlegítima mujer por haberse casado con ella clandesti de priesa y calor; tan codicioso estaba el rey de Casnamente mucho antes que viniese á España la reina tilla de vengarse del Aragonés. Alistó nuevas compañías. doña Blanca; que por esta razon nunca fuera verdadero de soldados por todo el reino, envió á pedir ayudas fuera el matrimonio que con la Reina se hizo; que tuviera dél, y en particular se confederó con el rey de Inglasecreto este misterio hasta entonces por recelo de las terra y con su hijo el príncipe de Gales. El primer parcialidades de los grandes, mas que al presente, por ñublado desta guerra descargó sobre Maluenda , Arancumplir con su consciencia y por amor de los hijos que da y Borgia, que con otros pueblos de menor imporen ella tenia, lo declaraba. Mandó pues que á doña María tancia sin tardanza fueron tomados. Puso otrosi cerde allí adelante la llamasen reina y que su cuerpo fue co á la ciudad de Tarazona. Por otra parte, el rey de se enterrado en los enterramientos de los reyes. No Navarra entró en Aragon por cerca de Ejea y Tiermas, faltó aun entre los prelados quien predicase en favor de estragó, asoló y robó los campos y labranzas de aquella aquel matrimonio, adulacion perjudicial. Despues des comarca, puso gran miedo en todos aquellos pueblos y to falleció en 17 de olubre su hijo don Alonso, a quien cuita con los grandes daños que les hizo, en especial se pensaba dejar por heredero del reino. El Rey mismo, señaló la crueldad de los soldados castellanos que lleva acosado de la memoria destas muertes y por los peligros

ba. Vinieron á servir en esta guerra al rey de Castilla

« AnteriorContinuar »