Imágenes de páginas
PDF
EPUB

entrar por aquella parto. Intervino tambien el Legado dineros á los ingleses cuanto señalasen los jueces que apostólico entre estos reyes, y por su medio se con | para arbitrarlo se podrian nombrar en conformidad. cordaron. El rey de Navarra restituyó al de Castilla las Con tanto el Navarro, sin alcanzar lo que pretendia, se ciudades de Logroño y Victoria; demás desto, se concer. volvió á Pamplona, don Enrique partió para el Andalucía. taron desposorios entre doña Leonor , bija de don En Siguióse otra pretension y demanda de una buena parrique, y don Carlos, hijo del rey de Navarra, y que se te de Castilla. La condesa doña María, hija de don Ferdiesen al Navarro ciento y veinte mil escudos de oro, nando de la Cerda y de doña Juana, hermana de don pagados á ciertos plazos por razon de la dote, y enre- Juan de Lara el Tuerto, en Francia casara con el conde compensa de lo que tenia gastado en la fortificacion y de Alanzon, nobilísimo señor de la sangre real de Franreparos de los dichos pueblos que entregó al de Casti cia, de quien tenia muchos hijos; envió un embajador Na. Viéronse los reyes en Briones, villa que está á los á pedir al Rey le mandase entregar los estados de Vize mojones de los dos reinos; ali se hicieron los desposo caya y Lara, que por ser hija de doña Juana de Lara y rios de los dos infantes don Carlos y doña Leonor , y ser muertos todos los que la precedian en derecho le por prenda y mayor firmeza destas paces el rey de Na pertenecian. Venido el Rey del Andalucía á Búrgos, varra envió á Castilla al infante don Pedro, que era el se trató en aquella ciudad deste negocio, que tuvo muy menor de sus hijos, para que se criase en ella. Cuando | apretados al Rey y á su consejo ; por una parte parecia el rey de Navarra volvió de Francia en España halló que esta señora pedia razon en que se le admitiese su que don Bernardo, obispo de Pamplona, y Cruzate, demanda y se le hiciese justicia; por otra era cosa dudean de Tudela, los que arriba dijimos dejó por coad ra, y de que podian resultar grandes daños, enajenar jutores dela Reina para lo tocante al gobierno, no ha dos estados de los mas grandes y mas ricos de Castie bian administrado las cosas como era razon y eran lla y ponerlos en poder de franceses. Despues de muobligados. Indignose mucho contra ellos, tanto, que de chas consultas y acuerdos respondió el Rey con artifimiedo se ausentaron fuera del reino. El Dean sué por | cio á la Condesa que holgaria volviesen estos estados á asechanzas muerto en el camino, sospechose que por su casa, á tal que le enviase para dárselos dos hijos que mandado del Rey; el Obispo fué mas dichoso, que tuvo se quedasen á vivir en su corte; que Vizcaya y Lara eran lugar de huirse en Aviñon. De allí pasó á Roma con el tan grandes señoríos, que era forzoso á los reyes de papa Gregorio, y murió en Italia sin volver mas á Es- valerse muchas veces del servicio de los señores que paña. Tales fines suelen tener los que no corresponden los poseian, y por esta causa no podian dejar de residir á la confianza que dellos hacen los principes, aunque dentro del reino. Con esta aparencia de buen despacho tambien es verdad que muchas veces en los reinos se y de venir en lo justo fué despedido el embajador; mas peca á costa y riesgo de los que gobiernan, sin culpa bien se entendió que no le daban nada, por ser cosa ninguna suya; esto especialmente acontece cuando los cierta que ninguno de cinco hijos que tenia la Condesa reyes son fieros é implacables, como se refiere lo era aceptaria la oferta del Rey, como ninguno lo aceptó. Los el rey Cárlos de Navarra.

tres poseian en su tierra tres grandes condados, de

Alanzon, Percha y Estampas, y no se quisieron desnaCAPITULO XVIII.

turalizar de su patria, en que eran ricos y podero

sos. Los otros dos eran prelados, y no podian bere De las paces que se hicieron con el rey de Aragon. dar estados seculares. Por el mes de octubre deste año

Baltasar Espinula, ginovés, vino á Aragon con embaDespedidas las vistas de Briones y asentada la es jada de los ingleses para confederarse con aquel Rey peranza de la paz de España, el rey de Castilla se fué contra el de Castilla; prometíanle , en caso que se gaal reino de Toledo, y el de Navarra se torno á su rei nase aquel reino, las ciudades de Murcia, Cuenca, Sono; dende envió á la Reina, su mujer, á Francia para ria y todas las villas adyacentes á ellas. El de Aragon, que aplacase y satisficiese aquel Rey, que estaba ma oida esta demanda, como era sagaz y de grande inlamente airado contra él, por entender hobiese per genio, no hizo caso destas ofertas por tener en mas la suadido á ciertos hombres que le diesen yerbas, los | amistad del rey don Enrique, que en aquella sazon era cuales fueron presos, y convencidos del delito, paga tenido por famoso capitan, muy poderoso por lo muron con las cabezas. El Navarro, partida su mujer, fué cho que sus vasallos le querian, y le caia muy cerca de en persona á la villa de Madrid para tratar con el rey sus estados; además que era mucho de temer tomar por don Enrique que dejase la parte de Francia y favore enemigo al que tenia lanta noticia de las cosas de Ardciese á los ingleses; que si pagaba lo que el rey don gon, y en aquel reino muchos aficionados que ganara Pedro debia al príncipe de Gales del sueldo que él y el tiempo que anduvo en él huido, y aun en Aragon se sus soldados ganaron cuando vinieron á Castilla á resa tenia entendido que Dios con particular providencia de tituille en el reino, el rey de Inglaterra y sus hijos el puso de su mano en aquel reino y le quitó á su contraPríncipe y el duque de Alencastre se apartarian de la rio. Muchos asimismo se amedrentaban por señales demanda del reino de Castilla y de los demás derechos que se vieron en el cielo, en especial un gran temblor que contra él pretendian. Respondió el de Castilla que en de tierra que por el mes de febrero sucedió en el conninguna manera desampararia al rey de Francia ni de

dado de Ribagorza, con que se hundieron muchos puejaria su amistad, ca tenia muy en la memoria el gran- | blos. Los supersticiosos interpretaban que por aquella de amparo que hallo en él cuando salió huido de Cas

parte amenazaba algun gran desastre al reino. Dióse i tilla; todavía si ellos hiciesen paces con Francia, que esto mas crédito porque en los confines de Ruisellon se do muy buena gana entraria á la parte, y satisfaria con vian ya juntas muchas compañías de hombres de ara mas franceses, que tenia asoldadas el infante de Ma- | Juan, duque de Alencastre , con un grueso ejército llorca para hacer guerra en aquel estado. En fin, los pasó al puerto de Cales, llamado Iccio por los antiguos, pretensos de los ingleses salieron vanos, y por medio que está en los moriņos, provincia de la Gallia Bélgide don Luis, duque de Anjou, se comenzó a tratar con ca. Juntose con él Juan de Monforte, duque de Bretamucho calor la paz entre Aragón y Castilla. Vino el ña, que andaba en deservicio del rey de Francia, y faDuque á Carcasona con deseo de efectuar estas amista rorecia á los ingleses por estar casado con una hermana des, por miedo que tenia, si las discordias se continua del de Alencastre. Entraron estos principes con sus ban, no se apoderasen de España los ingleses, capita gentes en el Artoes y Vermandoes; hicieron gran estrales enemigos de Francia. Enviáronse á Aragon embaja go en los campos, villas y aldeas que topaban, y bartos dores sobre este hecho ; pedia don Enrique que la in ya de los robos y muertes con que dejaron asoladas fanta doña Leonor, hija del rey de Aragon, que estaba aquellas provincias, enderezaron su camino al ducado prometida a su hijo el infante don Juan, le fuese en de Guiena, y pasado el rio Ligeris, llamado hoy Loire, tregada. No rehusaba el Aragonés de hacer cosa tan llegaron á Burdeos con pensamiento de entrar en Ess, justa, si don Enrique le entregase aquellas ciudades paña y conquistar el reino de Castilla. Enviaron sus emque le tenia prometidas. Excusaba él de darlas; alega bajadores á los reyes de Aragon y de Navarra para que ba que no tenia obligacion á cumplirle aquella promesa, les asistiesen y ayudasen; mas el Aragonés y el Navarpues no solo no le ayudó cuando andaba huido y des ro eran prudentes y sagaces, no quisieron por una esterrado, antes hizo liga contra él con su cruel enemigo. peranza incierta de interés ponerse en un peligro cierto Finalmente, se concordaron de dejar sus diferencias de ser destruidos, sino como muchos hombres suelen en mano del legado el cardenal Guido de Boloña, que hacer, les pareció seria mejor estarse á la mira ý tofué al presente mas dichoso que antes en hacer las pa mar el partido conforme las cosas se encaminasen. El ces entre los españoles. En el tiempo que estas cosas rey don Enrique, avisado de la tempestad que sobre él se trataban en Aragon, en 15 de octubre el papa Gre venia, estaba con gran cuidado. Acudió á Búrgos para gorio XI confirmó la regla de los monjes, que comun resistir y juntar sus gentes de todas las partes del reimente en España se llaman frailes de San Jerónimo, no, y hacer de nuevo otras muchas compañías. Llamó cuyo instituto es aventajarse á las demás religiones en particularmente a los soldados viejos, cuyo valor tenia guardar con gran paciencia una estrecha y loable clau experimentado en las guerras pasadas. Acudieron al sura y ocuparse los dias y las noches con suavisimo tanto todos los grandes con gran deseo de servir yacomcanto y dulce melodía en perpetuas alabanzas de Dios. pañar á su Rey. Los mismos que en las revueltas pasaHa crecido mucho en España esta religion , y poseen das le fueron contrarios, en esta ocasion le querian remuchas y muy ricas casas de magníficos y sumptuosi compensar y con su diligencia y alegría dar ciertas simos edificios. El hábito destos religiosos es las túyi- | muestras del amor y lealtad con que le servian; de suercas y lo interior de lana blanca, la capas de paño buriel. te que los que de antes andaban divisos en bandos y Dieron principio á esta santa religion ciertos ermitaños parcialidades, visto el riesgo que corrian de ser señoitalianos, que, encendidos con el deseo de servir á reados por extraños, se juntaron en una conformidad nuestro Señor, hicieron su habitacion en un lugar apar para defender su patria y su libertad; verdad es que tado cerca de la ciudad de Toledo, en que al presente en 19 de marzo sucedió en aquella ciudad un gran deestá el monasterio de aquella orden llamado de la Sisla, sastre que causó en todos gran pesar y tristeza, esto es, del nombre de una aldea que allí estaba antiguamente. que el conde de Alburquerque don Sancho, hermano del Creció la opinion de su santidad, con que tomaron su Rey, por apaciguar vua revuelta que se levantó entre modo de vivir y se le juntaron algunos hombres princi- sus soldados y los de Pero Gonzalez de Mendoza sobre pales, que fueron Fernando Yañez, capellan mayor de las posadas, sin ser conocido, por ser la refriega de noJos Reyes Viejos y canónigo de la santa iglesia de Tole- | che, fué herido en el rostro con una lanza por un homdo, y don Alonso Pecha, obispo de Jaen , que repunció bre de armas, de que desde á un rato murió. Alborosu obispado, y su hermano Pedro Fernandez Pecha, tóse el Rey, como era razon, por la muerte tan desgracamarero que fuera del rey don Pedro. El primer mo ciada de su hermano; pero no hizo demostracion por nasterio que se fundó debajo destas constituciones y suceder acaso y por ignorancia. La condesa doña Bearegla, fué junto a la ciudad de Guadalajara, encima de

triz, mujer del muerto, quedó preñada y parió á doña un pueblo que se llama Lupiana, en una ermita que les Leonor, que casó con el infante don Fernando, adelandió este mismo año el arzobispo don Gomez Manrique. | terey de Aragon. Despues que el rey don Enrique tuvo Despues por la magnificencia de los reyes y otros se junto su ejército, partió de Burgos, y cerca de la villa sores de Castilla se han edilicado olras muchas casas. de Bañares hizo alarde; halló que tenia mil y docientos Los años adelante salió tambien desta religion la de los caballos y cinco mil infantes, todos gente escogida, y jsidorianos ó Isidros. En el mes de diciembre, como que con su valor suplian el pequeño número, y estaban quier que no se concertasen las paces entre los reyes de prestos para acudir a la parte que fuese menester. AmeCastilla y de Aragon, se hicieron treguas hasta el dia de nazaba esta hueste principalmente, así á los de Aragon, Pentecostes, pascua de Espíritu Santo; asentaron es porque ya espiraban las treguas, como á los ingleses de tas treguas los procuradores destos reyes, que fueron Francia, de quienes se tenian nuevas sordas que no por el de Aragon don Juan, conde de Ampúrias, su pri pasaban ya en España, porque su ejército se hallaba mo hermano y yerno, ca estaba casado con doña Jua- muy menoscabado y menguado, á causa que Filipo, duna , hija del Rey, y por el de Castilla Juan Ramirez de que de Borgoña, y un famoso capitan llamado Juan de Arellano, señor de los Cameros. En el año de 1374 | Viena, que era almirante de Francia, vinieron en pos

dellos, y por todo el camino les bicieron grandes da- | alteza en que al presente se veia; con este fin envió otra ños; que de treinta mil combatientes que eran, casi no vez á Barcelona por embajadores á Juan Ramirez de llegaban á seis mil cuando entraron en Burdeos. Ofre- Arellano y al obispo de Salamanca para que hiciesen cíase buena ocasion de hacer alguna cosa notable, y | paz con él. En 3 de noviembre deste año en el castillo echar á los ingleses de toda Francia; parecia que ya de Evreux en Normandía murió doña Juana , reina de la fortuna y buena dicha de la guerra los desamparaba Navarra, por cuyas lágrimas muchas veces su hermano y favorecia á los franceses. Luis, duque de Anjou, es el rey de Francia perdonó grandes ofensas que su macribió al rey don Enrique que juntasen sus fuerzas y rido le tenia hechas. Al presente en esta ida que hizo cercasen á Bayona, ciudad de los antiguos tarbellos. á Francia, como quier que hallase cerradas las orejas Decia que esto importaba mucho para ganar reputa del hermano, recibió tan grande pena, que della le socion, si diesen á entender que eran poderosos, do 50 brevino una dolencia que la acabó. Su cuerpo sepullaJamente para defenderse de sus enemigos, sino tam ron en el monasterio de San Dionisio entre los reyes sus bien para irles á hacer guerra dentro de su casa. Con antepasados; hiciérople las obsequias con real pompa y esto animado el rey don Enrique, pasó á Bayona, y la aparato Su marido dió nuevas ocasiones para que con cercó en los postreros del mes de junio; mas como so- | mucha razon el pueblo le aborreciese, porque persiguió breviniesen muchas aguas, que impedian las labores con muertes, destierros y confiscaciones de bienes á los que se hacian para combatir la ciudad, y faltasen bas parientes y allegados de aquellos que en las revueltas y timentos, que por ser muy estéril la provincia de Viz calamidades de aquel tiempo siguieran el partido de sus caya de que se proveian, bastecia mal el ejército, can- enemigos. Si estos castigos él los hiciera en las personas sados todos con estas descomodidades, levantaron el de los que le ofendieron, pudiérale excusar el dolor de cerco y se volvieron á Castilla. Asimismo el duque de la ofensa y el deseo de la venganza, mas pagaban los Aujou no pudo venir, como tenia prometido, por estar inocentes por los culpados. Sobre los trabajos que heocupado en el cerco de Montalvan. Sirvió muy bien en mos referido que padecia el reino de Aragon con las esta jornada al rey don Enrique Beltran de Guevara, guerras le vino otro muy mayor de una gran hambre señor de la villa de Oñate y de la casa de Guevara; y á la que en este año padeció toda aquella provincia , mas venida de Bayona en remuneracion de sus servicios le algun tanto se remedió con trigo que se trujo de Afrihizo merced del valle de Leñiz con su acostumbrada lar ca. Fuéles por otra parte provechosa ésta hambre, porgueza en hacer dádivas, cosa que puso en necesidad á que compelidos della se fueron del reino sus enemigos. los reyes sus decendientes de reformallas. En el mes de En Castilla asimismo, do pasaron los franceses á busagosto el infante de Mallorca entró por el condado de car mantenimientos, luego en principio del año de 1375 Ruisellon con un grande y poderoso ejército, con el murió de enfermedad su capitan el infante de Mallorca cual las fuerzas de los aragoneses no se pudieran igua don Jaime, rey de Nápoles; enterraron su cuerpo en la Jar, si se hubiera de hacer jornada y dar la batalla. Pre ciudad de Soria en el monasterio de San Francisco. valeció en este aprieto la buena dicha de Aragon, que Acompañó en esta guerra al lofante su hermana doña en esta entrada no hizo el Infante cosa notable mas de Isabel, que estaba casada con el marqués de Monferdesbaratar algunas banderas de enemigos con muy rat, animada de la esperanza que tenia de vengar las poco provecho suyo y llevar alguna presa de hombres injurias que el Rey, su padre, recibió del rey de Aragon.

1os. Los que en esta entrada del Infante pa- | Esta señora, muerto su hermano, se hizo cabeza , ! ledecieron mayores daños fueron los del condado de bajo de su conducta se volvió el ejército de los franceUrgel. Por otra parte, el señor de Bearne y Jofre Rec ses á sus casas. En aquella tierra renunció ella y cedió co, breton, que tenian muchos pueblos y vasallos en los derechos paternos que tenia contra la casa de AraCastilla, sea por orden del rey don Enrique, ó de su gon, en Luis, duque de Anjou, hermano del rey de propio motivo, hicieron entrada en los campos de Bor Francia, de que se recrecieron nuevos pleitos y debagia y molestaron con guerra toda su tierra, combatien tes, en sazon que las paces entre los reyes de Castilla do algunas villas, destruyendo y abrasando las aldeas, I y de Aragon se concluyeron por intervencion y diligenlabranzas, rozas y heredades de aquella comarca. En cia de la reina de Castilla doña Juana, que para este estos dias el rey de Aragon envió á Inglaterra á Francés efecto fué à la villa de Almazan. Por parte del rey de de Perellos, vizconde de Roda, á pedir ayuda al duque Aragon se hallaron allí el arzobispo de Zaragoza y Rade Alencastre y á convidalle se confederase con él; y mon Alaman de Cervellon. En 12 dias del mes de abril como este embajador con recio temporal corriese for se concluyeron y firmaron las paces con estas condiciotuna y aportase á la costa de Granada , fué preso por nes : que la infanta doña Leonor, que antes estaba olormandado del rey Moro, y encarcelados los mercaderes gada al infante don Juan, le fuese entregada para que se catalanes en venganza de que Pedro Bernal, capitan de celebrase el matrimonio; en dote le señalaron docienupas galeras de Aragon, pocos dias tomara una nave tos mil forines, que al rey don Enrique dió prestados del rey de Granada, que enviaba á Túnez con ciertos el rey de Aragon en los principios de las guerras civiles; recados suyos. Pretendia el Moro otrosí en prender es- | que Molina se restituyese al de Castilla, que á ciertos tos aragoneses hacer placer al rey de Castilla , cuyos plazos contaria al de Aragon ciento y ochenta mil dorienemigos eran. Con tantos desastres y malos sucesos, nes por los gastos de la guerra. La nueva desta con¿qué podian hacer los de Aragon? ¿De quién valerse? | cordia, que se entendia seria por muchos tiempos, so ¿Qué ayudas podian buscar? El rey don Enrique pre festejó en ambos reinos con parabienes por la paz lendia sanar al rey de Aragon, y no destruir al que con grandes banquetes que se hicieron, juegos, fiestas y su ayuda fué parte para que él llegase á la cumbre de alegrías por la esperanza que tenian que despues de

lantas tempestades y guerras se seguiria en toda Espa- , Castilla hizo grandes daños en la costa de Inglaterra, ña la quietud y sosiego por tanto tiempo deseado, y la destruyendo , robando, quemando y asolando muchos luz clara se les mostraria despues de una escuridad lan pueblos y campos, rozas y labranzas de aquella isla. De larga y tan espesas tinieblas.

Soria, concluidas las fiestas, se pasó el rey don Enrique

á Búrgos; príncipe esclarecido en las demás naciones, CAPITULO XIX.

y en su reino bienquisto. Tenia intento por el favor que Algunos casamientos de principes.

halló en Francia de acudirla con todas sus fuerzas con

tra los ingleses y pagalles el bien que della recibió, á Fué este año dichoso, no solamente para España, sie la sazon que don Alonso, su hijo, conde de Jijon, con no tambien para todo el mundo y toda la cristiandad, ligereza juvenil, mudado de voluntad acerca del casaá causa que Gregorio XI, pontilice máximo, honra de miento con doña Isabel, hija del rey de Portugal, por los papas, dejado Aviñon, donde estuvo la Silla Apos no efectuarle se fué á Francia y á la Rochela por mar, tólica por espacio de setenta años, la restituyó al sa- mas el Rey, su padre, le hizo venir desde á pocos dias. grado asiento y casa de sus antecesores, y se fué á re En los postreros dias deste año falleció don Gomez Mansidir lo que le restaba de vida a la santa ciudad de Ro rique, arzobispo de Toledo. Juntáronse en su cabildo ma; varon verdaderamente grande y digoo de loa in- los canónigos de aquella iglesia para elegir sucesor; no mortal. Las grandes revoluciones de Italia no sufrian la se concordaron, antes, divididos los votos, los unos ausencia de los papas. La virgen sanlisima Calarina de eligieron á don Pedro Fernandez Cabeza de Vaca, dean Sena, de quien hay doce cartas escritas á Gregorio, fué de la misına iglesia; los otros noinbraron á don Juan la que principalmente le movió a tomar este saludable García Manrique, sobrino del difunto, que era hijo de consejo contra lo que sentian algunos cardenales. De- su hermano el adelantado Garci Fernandez Manrique, ciale con un celo santo y elocuencia del cielo que en y de arcediano de Talavera le pasaran primero á ser cosa tan claramente conveniente, y que á él solo toca obispo de Orense, y despues de Sigüenza; favorecia á ba, no tomase acuerdo con nadie, sino que usase de su este el Rey con grandes veras, porque era afin y allegado propio arbitrio y parecer. Beltran Claquin, por haber de don Juan Ramirez de Arellano. El Arzobispo difunto ganado grandes honras en Francia y acrecentado su es avisó á su muerte que no eligiesen en su lugar al dicho tado con el condado de Longavilla, vendió en esta sa su sobrino, porque era inquieto, sino al dean. Acudiozon al rey don Enrique la ciudad de Soria y las villas de ron al papa Gregorio para que delerininase estas difeAtienza y Almazan y los demás pueblos que le diera en rencias; él, no teniendo por canóica ninguna de las dos Castilla por precio de docienlas y sesenta mil doblas, elecciones, dió el arzobispado á don Pedro Tenorio, y do que para aquel tiempo fue una suma asaz grande. La la iglesia de Coimbra, cuyo obispo era, le pasó á la do mayor parte le pagó en veinte y seis prisioneros nobi- Toledo, varon de muchas prendas, letras y erudicion. lísimos de los que prendió la armada de Castilla en la En Italia y Francia anduvo peregrinando y desterrado; batalla de la Rochela; por el dinero restante le dió en estudió en Tolosa y Aviñon y Perosa, en el estudio de rehenes á un hijo de don Juan Ramirez de Arellano, Boloña tuvo por inaestro á Baldo, famoso jurista , y él llamado como su padre, por estar el tesoro del Rey tan misino leyó derechos en Roma. Fué hombre de grande gastado, que no se pudo contar de presente. Para ce prudencia por el uso y experiencia que lenia de muchos Jebrar las bodas de los infantes de Castilla y de Na negocios, de grande pecho y valor , aventajado entre varra se escogió la ciudad de Soria por estar en los con los hombres mas señalados de aquel tiempo. Fué arcefines de ambos reinos; y por hallarse en lugar tan aco- diano de Toro en la iglesia de Zamora ; su padre, Juan modado para ello quiso el rey don Enrique hacer jun Tenorio, comendador de Estepa y trece de la orden de tamente las bodas de ambos hijos, como lo tenia con Santiago; su madre, doña Juana, está enterrada en la certado. A la infanta doña Leonor trujeron de Aragon colegial de Talavera; sus hermanos Juan Tenorio y á Soria Lope de Luna, arzobispo de Zaragoza, y el | Melendo Rodriguez andurieron con él desterrados en embajador Cervellon con gran acompañamiento de se tiempo del rey don Pedro. Su hermana doña María Teñores y caballeros de aquel reino. Vino otrosi á esta norio casó con Fernan Gomez de Silva, cuyo hijo Alonso ciudad á celebrar su matrimonio el infanle don Cárlos, Tenorio fué adelantado por su tio de Cazorla. Murieron hijo del rey de Navarra. Hizose el casamiento de doña por estos dias algunos varones principales de Navarra, Leonor, hija de don Enrique, en 27 dias del mes de en particular don Rodrigo Urriz, señor rico y de granmayo. Túvose respeto en dar el primer lugar al infante de autoridad, fué por mandado de su Rey preso y dede Navarra por ser huésped. En 19 dias del mes de ju gollado en la ciudad de Pamplona en los últimos dias de nio se veló el de Castilla don Juan con su esposa doña marzo del año de 1376. Causáronle la muerte unos traLeonor. Todo estaba lleno de juegos, fiestas y regoci tos mal encubiertos que traia con el rey de Castilla. Era jos, no solo en Soria, sino en todo lo demás de España, fama se queria pasar á él, y entregalle los castillos de por la esperanza que los hombres tenian concebida de Tudela y Caparroso; yo sospecho que sin razon y falsauna larga paz y estable felicidad. En estos dias vinieron | mente se creyó esto, porque no es verisimil quisiese nuevas que don Fernando de Castro, hermano de doña turbar aquel caballero tau presto la paz que se acababa Juana de Castro, el que dijimos que el año pasado se de asentar. Don Bernardo Fulcaut, obispo de Pamplofué á Portugal, murió en luglaterra. Tenia esperanzas na , murió en 7 de julio en Italia en la ciudad de Anagde volver á Castilla y ser restituido por las armas en su nia, donde vivia desterrado de su iglesia; la liberlad, patria. Súpose otrosí que Fernando de Tovar , capitan gravedad y autoridad deste Prelado le hicieron odioso entre los de aquel tiempo de la fama, con la armada de l å su Rey, ó por haberse mal gobernado, como arriba M-i.

• 34

queda apuntado. Fué elegido en su lugar don Martin hija doña María, de que resultaron nueças esperanzas, Calva, doctísimo en ambos derechos pontificio y cesá- y á muchos principes se les dió materia de diferencias reo, y tenido por tan eminente, que muchos le iguala- y debates sobre la pretension del casamiento desta Inban á Baldo, tan famoso letrado y excelente en aquella fanta y codicia del reino de Sicilia. Amenazaban otrosí facultad. Don Fadrique , rey de Sicilia, falleció en Me- nuevas pretensiones y revoluciones, en particular á los cina á 27 dias del mes de julio; dejó por heredera del aragoneses se les presentó buena ocasion de dilatar y reino y de los ducados de Atenas y de Neopatria á su ensanchar sus estados.

[merged small][ocr errors][merged small][ocr errors][merged small]
« AnteriorContinuar »