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como quier que fuese de grande esfuerzo y señalado luntad del Rey extendió la mano para coger uvas de por la prudencia , así en guerra como en paz, sin al- una parra muy hermosa que tenian delante la puerta guna dilacion movió guerra á los romanos. Juntáronse del templo, secósele súbitamente la mano ; enojado el las huestes de la una parte y de la otra. Dióse la bata- | Rey, mandó se la cortasen; rogóle el pueblo por él, y al lla en los pueblos bastetanos, que era donde hoy está fin alcanzó le perdonase. Hizo otrosí oracion al Santo, Baza. Perdieron la jornada vencidos los romanos, con que, sin embargo de la ofensa, le tornó la mano al ser que fueron echados de toda aquella region. Demás de antes , milagro y merced por la cual todos glorificadeslo, la comarca de Málaga fué puesta á fuego y á ron á Dios y á su Santo. En este mismo concilio de sangre; Medinasidonia, cerca del Estrecho, tomada de Braga, ó como algunos sienten, en el que poco despues noche por entrega que hizo de aquella ciudad un liom se juntó en Lugo, dividieron los obispados de Galicia, bre llamado Framidanco. La ciudad de Córdoba es sus aledaños y distritos. Division muy famosa, y que la taba levantada y no queria reconocér vasallaje despues confirmó el rey Wamba en la que él adelante hizo de que venció al rey Agila, como queda dicho; acudió allá, todos los obispados de su reino. Nótase en la division púsola debajo de su obediencia, y con ella muchos de los obispados de Galicia, reino de los suevos, que al pueblos y ciudades al derredor y aldeas con gran daño obispo dumiense, que por estar aquella iglesia junto á de la gente, mayormente del campo, que son los que la ciudad de Braga no tenia distrito alguno, señalan mas padecen en el tiempo de las guerras. La comarca por feligreses solo la familia del Rey. Que debia tener de Sabaria, que no se sabe en qué parte de España ca- la corte y casa real su obispo particular, costumbre que yese, fué asimismo maltratada con robos y talas y pues- pasó asimesmo al reino de los godos, y algunos pretenta á sujecion. Estaba ocupado Leuvigildo en eslas co- den se debria renovar en nuestro tiempo por razones sas cuando falleció en la Gallia Liuva , su hermano, el que para ello alegan, ni frívolas ni de todo punto conaño de 572; reinó solos cinco años, y aun algunos cluyentes; así nos parece. Las palabras del Concilio, redeste número quitan dos años. Leuvigildo, sosegadas petidas en la division de Wamba , son estas : A la sede las cosas de la Bética y echados los romanos de todasdumiense pertenezca la familia real. El año siguiente, aquellos provincias, diú vuella hacia la Cantabria ó | segun que lo pone Sigiberto, los españoles celebraron Vizcaya, en que tomó por fuerza á Amaya (otros la lla- | la fiesta de la Pascua á los 12 de las calendas de abril, man Aregia, y otros Varegia , ciudad sin duda situada que es á 21 de marzo; los franceses á los 14 de las caentre Burgos y Leon). Lo demás de la Cantabria, que se lendas de mayo, es á saber, á 18 de abril, en el cual extendia hasta Anaya, fué destrozado y maltratado con dia dice que las fuentes del lugar Oseto, que se sorobos y talas, muchos revoltosos muertos, y en este nú- | lian por sí mismas todos los años henchir , manaron comero un sacerdote, á quien san Millan de la Cogulla antes mo era de costumbre, señal que los franceses acertaron habia denunciado la muerte, porque en una junta de los y se engañaron los de España, milagro con que muchas principales de Cantabria no quiso dar fe á su profecia en veces por estos tiempos, como lo dice Gregorio, turoque les avisaba de la destruicion que se aparejaba á toda nense, escritor desta era, se mostró y entendió la veraquella provincia. Desde Cantabria pasó con las armas en dad sobre este punto, ca gran diversidad de opiniones Aquitania, do Aspidio, que en la ciudad Agerense, que sobre el dia en que se debia de celebrar la Pascua hobo hoy es Agen, no queria obedecer, aprendió mal su entre estas dos naciones, por no estar asentada del todo grado cuán peligroso sea probar la fuerza de los reyes, la razon del cómputo eclesiástico. Y aun por las tablas ca vinieron á poder del Rey, así él coino su mujer y de Dionisio, abad, que son las mismas de Juan Lucido, hijos, despues de haber perdido sus bienes. El abad | se ve que los franceses acertaron. Contemporáneo de biclarense dice que Aspidio era en aquella comarca Gregorio fué Donato, un monje, el que con otros sesenior, que es lo mismo que el mas viejo , dado que | tenta compañeros de Africa pasó en España, y con la aquella palabra la toma en significacion de señorío y ayuda y riquezas de una mujer poderosa y rica, llamaprincipado; y es cosa averiguada que los mas viejos mada Minicia, edificó en Játiva, segun que muchos deben imperar, de donde en lo de adelante, así en las entienden, el monasterio servitano. Fué el primero, memorias de España como en las acciones de los con como dice san Illefonso, que introdujo en España la cilios, principalmente los que en tiempo de Carlo Mag forma de la vida monástica; lase de entender la que no se tuvieron en Francia, los señores y príncipes se milila debajo de cierta regla en conventos y en comunicomenzaron á llamar seniores, costumbre que desde dad, porque de monjes en las acciones de los concilios aquel tiempo pasó á las lenguas vulgares de España, de España se halla hecha mencion antes deslos tiempos, Italia y de Francia, que esto quiere decir señor. En elmis mas, ó no estaban atados con alguna obligacion de vomo año que murió Liuva , Miro, ó como otros escriben tos, ó esparcidos por los bosques hacian vida solitaria. Ariamiro, gobernaba la nacion de los suevos, y era rey Volvamos con nuestro cuento á Leuvigildo, el cual, sopor muerte de su padre, que sucedió dos años antes. En segadas las alteraciones de Aquitania, hoy Guiena, dió este mismo tiempo se tuvo el segundo concilio Braca | la vuelta a España con determinacion de echar por rense en Braga; balláronse en él doce prelados de Galicia. | tierra el imperio de los suevos, que en ella durara tanTuvo el primer lugar y mayor autoridad entre los demás to tiempo. El rey Miro, temiéndose del poder de los Marlino, dumiense, ya metropolitano de Braga. Con los godos, que ya se melian baciendo daño por Galicia, con decretos deste Concilio se confirmaron los suevos en la embajada que les envió para pedir paz, alcanzó solareligion recebida. Ayudó otrosí un milagro que sucedió mente treguas por cierto tiempo. Olorgólas el Godo, por aquellos tiempos en esta manera. Salió el Rey de un | lo uno porque no tenia bastante causa para hacer guertemplo que con advocacion de san Martin, obispo de ra á los suevos ni otra ocasion mas de la mudanza de Turs, dijimos edificó su padre. Un truhan contra la vo- | religion en mejor, lo otro porque Leuvigildo estaba encendido en deseo de hacer guerra y destruir un | de sus hijos, mayormente que á este nuevo parentesco ejército de los romanos, al cual Justino, emperador, en- se allegaba juntamente el de los reyes francos, con comendara la guerra de las fronteras de España. Lo quien asimismo emparentaba. Vino Ingunde de Franprimero que hizo Lcuvigildo fué entrar por los montes cia con grande acompañamiento. Su abuela Gosuinda de Orospeda, que á las haldas de Moncayo se comien- | la tuvo consigo algun tiempo con muestras de amor y zan a empinar, y pasando por Molina , Cuenca y Segura de alegría muy grande; hacíale todas las caricias que y por la comarca de Granada, se terminan en el estre podia á propósito de ganarle la voluntad y obligarla cho de Cádiz. Ciertos montañeses, confiados en la as con estos halagos á que, dejada la religion católica, rereza de los lugares y de los montes, no le querian abra zase la secta de Arrio y de nuevo se bautizase, obedecer; mas él con las armas y guerrà los sujeto. como lo tenian de costumbre los arrianos. Ingunde no Con esto se hizo mayor el poder de los godos, y el de los daba orejas á esto ni quiso venir en manera alguna romanos se disminuyó, porque poseian solamente y en lo que su abuela pretendia; decia que conforme á conservaban, con poca esperanza de se sustentar y pre la costumbre cristiana habia recebido el santo bautisvalecer, un pequeño pedazo de tierra hacia el mar, como mo debajo la invocacion de la Santa Trinidad, y que en yo pienso, Mediterráneo. Antes que Leuvigildo comen esta fe y creencia pretendia mantenerse hasta lo poszase esta guerra dió primero órden en las cosas de su rei- | trero de su vida. La abuela, como mujer que era sono y de su casa, y con intento de quitar á los grandes la berbia y cruel, y no menos fea en las costumbres que costumbre muy recebida de elegir por sus votos los re- , en el cuerpo, ca le faltaba el uno de los ojos, no pudo yes, juntamente con deseo que tenia de que el reino se sufrir que aquella moza hiciese poco caso de sus amocontinuase en su familia y descendientes, declaró por nestaciones; embravecióse en gran manera , pasó tan sus compañeros en el reino á sus hijos Hermenegildo adelante, que le dijo muchos baldones, ultrajes y dey Recaredo. Para esto dividió la provincia y señorío nuestos, y aun cierto dia puso en ella las manos, y en tres partes: á Hermenegildo encomendó el gobierno asiéndola por los cabellos, la arrastró por el suelo hasta de Sevilla , si bien Gregorio Turonense dice que de Mé- hacerla reventar la sangre; otra vez la hizo caer en una rida. Del nombre de Recaredo fundó la ciudad llamada | piscina ó estanque à grande riesgo de la vida. Ingunde Recopolis, que es tanto como ciudad de Recaredo, en no se movia por estos malos tratamientos, ni aflojó por aquella parte donde Guadiela se junta con el rio Tajo, ellos en lo que debía , antes se entiende que por su dilino léjos de la villa de Pastrana, como lo atestigua el gencia masque por otra causa Hermenegildo, su marido, moro Rasis. Esta fundacion fué el año de 577. Sin em comenzó á tratar de hacerse católico. Allegáronse á bargo, otros muclios pretenden que aquella ciudad de esto las amonestaciones de san Leandro, obispo de Recopolis se fundó en la Celtiberia, do al presente Sevilla, que, como le sintiese inclinado á lo mejor, le está Almonacir, vulgarmente llamado de Zorita , de si- animó y enseñó todo lo que a la verdadera religion pertio por su naturaleza muy fuerte y agrio. Lo mas cierto tenecia. Tuvieron comodidad para comunicarse de esque Leovigildo puso la silla de su reino en Toledo, por pacio á causa que el rey Leuvigildo se era ido á lo mas donde desde aquel tiempo se comenzó á llamar ciudad interior de España, que es el reino de Toledo. Estaba Regia, y en lo de adelante fué cabeza y asiento del por este tiempo desposada .con Recaredo una hija del reino de los godos, como hasta esta sazon hobiese es rey Chilperico de Francia y de Fredegunde, llamada tado en Sevilla. Destos principios se abrió puerta para Ringunde ; venia á verse con su esposo, segun lo teque aquella ciudad alcanzuse la dignidad de primacia nian concertado; llegó hasta Tolosa, donde por un sobre las demás iglesias y ciudades de España, segun aviso que vino de la muerte de su padre, que le mató que en sus lugares se declarará mas amplamente. Go- Landrico, su condestable, como arriba queda dicho, de bernaba la Iglesia de Roma por estos tiempos el pon- repente se volvió a su tierra sin pasar adelante. Perdida tífice Benedicto, sucesor de Juan el Tercero; el imperio pues la esperanza de que aquel casamiento se hobiese romano poseia Tiberio, segundo deste nombre, suce- de efectuar, Recaredo casó adelante con una señora, sor de Justino, llamado el mas Mozo; por este mismo por nombre Bada, cuyo linaje y pacion no se sabe; tiempo Miro, rey de los suevos, hizo guerra á los de la quién dice que fué de la nobilísima sangre de los goRioja; no se sabe por qué causa, solo se refiere los ven- dos, su padre Fonto, conde de los patrimonios. Solo ció v despojó de sus bienes, y por conclusion los sujeto consta que á la misma sazon que el rey Leuvigildo se á su señorío. Llamábase antiguamente aquel pedazo de | ocupaba en dar órden en estos casamientos, Hermenetierra Rucones, por lo menos así la llama el arzobispo gildo, su hijo, de todo punto se pasó á la parte de los don Rodrigo; es grande su fertilidad y frescura, los católicos. La mudanza deste Principe en la religion, campos tan á propósito para sembrarlos de trigo, que dió ocasion á una guerra muy pesada y muy larga enmuchas veces acuden veinte por uno.

tre padre y hijo. Gosuinda, que debiera terciar bien y

aplacar el ánimo de su marido, parte por la braveza de CAPITULO XII.

su corazon , parte por ser como era madrastra , encenDc la guerra de Hermenegildo.

dia mas el fuego y irritaba el corazon del Rey, que de

suyo estaba muy apasionado por aquella causa. Antes Ingunde, hija de Sigiberto, rey de Lorena y de Bru- | que viniesen á las manos y que los desabrimientos llenequilde, casó con Hermenegildo, año de nuestra salva- | gasen á rompimiento, intentó el padre de reducir su cion de 579. Era esta señora nieta de la reina Gosuinda hijo por buenos medios á su voluntad. Despachóle emy de Atanagildo, por donde con este casamiento empa- bajadores y escribióle una carta desta sustancia: «Mas rentaban entre sí aquellas dos familias reales, traza con »quisiera, si tú vinieras eo ello, tratar de nuestras haque el rey Leuvigildo pretendia asegurar su reino y el ociendas y diferencias en presencia que por carta; porpque aqué cosa no alcanzara de ti si estuvieras delante, »odiosa llamas nueva, nos conformábamos con el juicio pquier le mandara como rey, quier te castigara como »de todo el mundo, además de otras muchas razones

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padre? Trajérate á la memoria los beneficios y regalos que hay para abonalla. No trato cuál sea mas verdade»pasados, de que parece con tu inconstancia te burlas ora; cada cual siga lo que en esta parte le pareciere, á py haces escarnio. Desde tu niñez, puede ser con de- , »tal que se nos conceda la misma libertad. Alribuyes la umasiada blandura , le crié y amaestré con cuidado, »buenanda oza de nuestra nacion a la secla arriana que ocomo quien esperaba serias rey de los godos en mi lu- | »siguen, por no advertir la costumbre que tiene Dios de ogar. En tu edad mas crecida anles que lo pidieses, y »dar prosperidad y permitir por algun tiempo que pasen paun lo pensases, te di mas de lo que pudieras espe »sin castigo los que pretende de todo punto derribar; y orar, pues te hice compañero de mi reinado y te puse »esto para que sientan mas los reveses y el trocarse su pen las manos el sceptro para que me ayudases á llevar »buenandanza en contrario. Y que la tal prosperidad pla carga, no para que armases contra mi las gentes »no sea constante ni perpetua lo declara bastantemente Dextrañas, con quien te pretendes ligar. Fuera de lo vel fin en que por semejante camino han parado los »que se acostumbraba, te di nombre de rey para que, pvándalos y los ostrogodos. Que si te ofendes de ba»contento de ser mi compañero en el poder, me dejases »ber yo mudado partido sin consultarte primero, séavel primer lugar, y en esta mi edad cargada me sir »me lícito que yo tambien sienta que no me dés lugar yvieses de arrimo y me aliviases el peso. Si demás de »y licencia para que estime en mas mi conciencia que »todo esto deseas alguna otra cosa, decláralo á tu pa utodas las cosas, por lo cual, si necesario fuere, estoy odre; pero si sobre tu edad contra la costumbre allen »preslo de derramar la sangre y perder la vida ; ni es »de tus méritos le he dado todo lo que podias imaginar, »justo que el padre pueda con su hijo mas que las leyes » por qué causa como ingrato impiamente ó como mal odivinas y la verdad. Suplico á nuestro Señor que tus >vado fuera de razon engañas mis esperanzas y las true »consejos sean saludables à la república, y no perjudi» cas en dolor? Que si te era cosa pesada esperar la »ciales á nos, que somos tus hijos; y que te abra los

muerte deste viejo y los pocos años que naturalmen »ojos para que no des orejas á chismerías y reportes con »te me pueden quedar, ó si por ventura llevaste malque »que tú tengas que llorar toda la vida, y á nuestra casa

se diese parte del reino a tu hermano, fuera razon que »resulte infamia y daño irreparable por cualquiera de yme declararas tu sentimiento primero, y finalmente, te vlas dos partes que la victoria queılare.» Estaba el puepremitieras á mi voluntad. La ambicion sin duda y de- | blo dividido en dos parcialidadas: los calólicos, que »seo de reinar le despeña, que suele quebrantar las le eran en gran número, y tenian menos fuerzas, seguian »yes de naturaleza y desatar las cosas que entre sí esta el partido de Hermenegildo, quien en público, quién »ban con perpetuos nudos atadas. Excúsaste con tu de callada. Los arrianos eran mas poderosos, y toma»conciencia y cúbreste con el velo de la religion , bien ron la voz de Leuvigildo. Gregorio Turonense dice »lo veo, en lo cual advierto que, no solamente quebran que Hermenegildo cuando le ungieron en la frente y le pas las leyes humanas, sino que provocas sobre tu ca confirmaron, que era la manera como recebian en la »beza la ira de Dios. ¿De aquella religion te apartas, Iglesia á los arrianos, mudó el nombre antiguo que »guiado solo por tu parecer, con cuyo favor y amparo tenia en el de Juan. Contra esto hacen las monedas de vel nombre de los godos se ha aumentado en riquezas oro batidas como parece en lo mas recio de la guerra

y ensanchado en poderío? ¿Por ventura menospre para que sirviesen , á lo que se entiende, como de in»ciarás la autoridad de tus antepasados, que debias signias y divisas á los soldados; que son de buen oro, olener por sacrosanta y por dechado sus obras? Estoy lienen de una parle el nombre y rostro de Hermene»solo pudiera bastar para que considerases la vanidad gildo, y por reverso una imagen de la victoria con vde esa nueva religion, pues a parla el hijo del padre, y estas palabras : «Hombre, huye del Rey»; aludiendo á plos nombres de mayor amor muda en odio mas que la sentencia de San Pablo, en que manda que el hereje »mortal. A mí, hijo, por la mayor edad toca el acon despues de una segunda monicion sea evitado. Busca»sejarte que vuelvas en tí, y como padre mandarte que, ron los católicos socorro de léjas tierras, y para esto » dejado el deseo de cosas dañosas, sosiegues tu cora Leandro fué por mar á Constantinopla, do estaba Tibe»zon. Si lo haces así, fácilmente alcanzarás perdon de rio Augusto. Leandro de monje benito fué promovido v las culpas hasta aquí cometidas; si acaso no condes en prelado de Sevilla ; era persona de singular erudi»ciendes con mi voluntad y me fuerzas á tomar las ar ciou y aprobacion de costumbres y no menor suavidad »mas, será por demás en lo de adelante esperar ni im en su trato; la elegancia en el estilo y en las palabras »plorar la misericordia de tu padre. » Dió esta carta era muy grande, cosa que en aquel tiempo se podia temucha pesadumbre á Hermenegildo, como era razon; ner por milagro. Poco efecto y provecho hizo á lo que pero determinado de no mudar parecer, respondió á parece la ida de Leandro en lo que se pretendia; pero su padre, y le escribió una deste tenor: «Con pacien hallóse en un concilio de obispos en aquella ciudad, y »cia y con igual ánimo, rey y señor, he sufrido las trabó furpiliaridad grande con san Gregorio, que tuvo pamenazas y baldones de tu carta, dado que pudieras despues renombre de Magno, y entonces era legado Þiemplar la libertad de la lengua y la cólera, pues en en Constantinopla del papa Pelagio II. La semejanza de »ninguna cosa te he errado. A tus beneficios, que yo la vida y de los estudios fué causa que trabasen la »tambien confieso son mayores que mis merecimientos, amistad, de que dan muestra los libros de los Morales, »deseo en algun tiempo corresponder con el servicio que á persuasion de san Leandro y en su nombre san »que es razon y permanecer por toda la vida en la re- Gregorio publicó. Los principios desta guerra concur»verencia que yo estoy obligado á tener á mi padre. Mas ren con el año de 580; año que fué desgraciado al »en abrazar la religion mas segura, que tú para hacerla pueblo cristiano y aciago porque en él nació en Arabia el falso profeta Mahoma , caudillo adelante y cabeza de tra las ruinas que allí se ven , donde en nuestro tiemuna nueva y perversa secta, de quien se hablará otra po está el monasterio famoso de San Isidro. Miro, rey vez en su lugar. Fortificó Hermenegildo á Sevilla y á de los suevos, si bien era católico, acudió con su gente Córdoba , proveyólas de trigo, de almacen y de todo en favor de Leuvigildo; mas pagó tan grande maldad, lo necesario para todo lo que sucediese, ora la guer- | segun se entendió, con la muerte, ca falleció durante el ra se prolongase, ora las apretasen con cercarlas. cerco de Sevilla. Sucedióle Eborico, su hijo. Gregorio Hizo alianza con los capitanes romanos. Entrególes Turonense dice al contrario desto, es á saber, que Miro para seguridad á su mujer y un hijo que poco antes le siguió el partido de Hermenegildo, y que concluida la habia nacido, fuera de que, si sucediese algun desastre, | guerra, se concertó con Leuvigildo, y vuelto a su tierra queria estuviesen lejos del peligro de la guerra las dos falleció poco despues de enfermedad que le sobrevino cabezas que él mas amaba. Por el contrario, Leuvi I en aquel cerco por ser el aire mal sano y las aguas no gildo, visto que no podia ganar á su lijo ni por miedos buenas. Echaron pues el rio por otra parte, con que que le ponia ni por proinesas que le hizo, acordó de los cercados comenzaron á padecer grande falta. Heracudir á las armas y á la fuerza. Para salir mas fácil- menegildo, ya que era pasado un año del cerco, permente con su intento lo primero que hizo fué por me dida la esperanza de poderse defender, de secreto se dio de mucho oro que dió á los romanos atraellos á recogió á los romanos, como ignorante que estaba de su partido, como hombres que se vendian á quien mas 1 que habian mudado partido y pasádose á sus contrapujaba, sin tener cuenta con la fe y sin mirar lo que rios. Luego que partió Hermenegildo, la ciudad se entenian concertado con su hijo. Inclináronse pues y tregó a su padre, que fué el año del Señor de 586. No abrazaron aquella parte do esperaban seria mas cierta, se contentó con esto Leuvigildo ni paró antes de hala ganancia y el interés mas colmado. Tomado este ber á las manos á su hijo. En la manera cómo le prenasiento, trató juntamente aquel Rey de concertar en dió no concuerdan los autores; quién dice que, vista cierta forma los católicos con los arrianos, por cons- la mala acogida que le hacian los romanos y su destarle que la diferencia de la religion era causa de aque- lealtad, dió la vuelta á Córdoba, y que aquellos ciudallas revuellas y daños. Para esto juntó en la ciudad de danos por alcanzar perdon de su padre se lo entregaToledo un concilio de los obispos arrianos, en que se ron, que á los caidos todos les faltan; Turonense va decretó lo primero que se quitase la costumbre de por otro camino, y afirma que le prendieron en el lurebaptizar, como lo tenian antes en uso, a los que de gar de Oseto, donde conforme a lo que de suso queda la religion católica se pasaban á la secta arriana. De- dicho, la pila del bautismo todos los años de suyo se cretaron otrosí sobre la cuestion tan reñida entre cató- henchia de agua. Recogióse Hermenegildo en aquel lulicos y arrianos que entre las personas divinas el Hijo gar por ser muy fuerte plaza y sus moradores a él muy era igual al Padre; pero esto fué solo de palabra, que aficionados, metió consigo hasta trecientos soldados la ponzoña y perversidad de antes se les quedaba en escogidos, y las demás gentes dejó en sus reales, que sus corazones muy arraigada. Todavía esta ficcion y tenia por alli cerca. Pensaba si su padre usaba de suerengaño fué parte para que mucha gente simple, como za acometerle por frente y por las espaldas. Hacia la quitada la causa de la discordia, unos claramente se cuenta sin parte, y así sucedió todo al contrario; porapartaron de Hermenegildo, otros defendian en lo de que Leuvigildo, avisado del intento de su hijo, como adelante su partido mas tibiamente. La mayor parte es cosa ordinaria que discordias civiles nunca faltan de la gente, movida del peligro que amenazaba y por espías secretas, con presteza ganó por la mano y deshizo acomodarse con el tiempo, quisieron mas estar a la aquellas trazas, Acudió pues con diligencia sobre aquel mira que entrar a la parte, y por la defension de la re lugar, y apoderado del pueblo, le puso fuego por todas ligion católica poner á riesgo sus vidas y sus hacien | partes. Hermenegildo, perdida la esperanza de poderse das. Pasáronse en estas cosas tres años. En este tiem- defender, se recogió al templo, si por ventura con enpo, muerto el emperador Tiberio, otro que se llamó trenerse algun tanto se aplacase la saña de su padre. Mauricio le sucedió en el imperio romano. El rey Leu- Iba en compañía de Leuvigildo el otro hijo Recaredo, vigildo no se descuidaba, antes en todos sus estados que si bien era menor en la edad, en la nobleza de hizo grandes levas de gentes, con que movió contra su corazon y en la prudencia igualaba á su hermano. Pihijo. Marchó con su ejército hasta lo postrero de An dió licencia á su padre y lugar á su hermano para verse dalucía, y puso sitio sobre Sevilla, ciudad famosà, con él. Concertada la habla y entrado que hobo en el grande y rica. Tenia poca esperanza que los cercados templo, por algun espacio de tiempo se detuvo sin se rindiesen por su voluntad por estar aficionados á su poder decir palabra, como suele acontecer cuando el hijo y prevenidos de su prelado Leandro. Acordó usar dolor, la ira y el miedo son muy grandes. La abundande fuerza y juntamente valerse de sus mañas. Pasa por cia de las lágrimas y el sentimiento le quitaban la haaquella ciudad Guadalquivir, tan caudaloso y de tan bla, mas despues que sosegó algun tanto «de coragrandes acogidas de agua, que tiene fondo bastante zon, dice, flaco es dolerse por el desman de los suyos para gruesas naves. Parecióle seria bien impedirles la y no poner otro remedio sino las lágrimas. Tu desvennavegacion, y que por el rio no pudiesen entrar pro tura no es solo tuya, sino nuestra , á todos nos loca visiones, y para esto sacalle de madre y echallo por el daño, pues entre padre y hermanos no puede haber otra parte. Era esta empresa de grande trabajo y obra cosa alguna apartada. No quiero reprehender tus inde muchos dias. Por esto una legua mas arriba de Se tentos ni el celo de la religion, aunque ¿qué razon villa para hacer sus estancias reedificaron los muros pudo ser tan bastante para tomar las armas contra tu de la antigua Itálica, cuya magnificencia en tiempo padre? Tampoco me quejo de los que con sus consejos te de los romanos fué graude, y della dan bastante mues- engañaron. Las cosas pasadas mas lúcilmente se pue

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den llorar que trocar. Esta es, mal pecado, la des- adelante se mudó en una capilla con advocacion del gracia destos tiempos, que por estar dividida la gente santo. La devocion que con él antiguamente se tuvo y reinar entre todos una pestilencial discordia, la una fue muy grande, como se entiende así por lo dicho como parcialidad y la otra ha pretendido tener arrimo en de que muchos, así varones como hembras, se llamaron nuestra casa, que es la causa de todos estos daños. de su nombre Hermenegildos, Herinesindas, HermeResta volver los ojos á la paz para que nuestros ene nesindas, y aun los sobrenombres de Armengol y Hermigos no se alegren mas con nuestros desastres. Lo mengando, de que usaron los españoles, entienden alque ojalá se hobiera hecho antes de venir á rompimien gunos se tomaron del nombre deste santo. Lo mismo se to; pero todavía queda el recurso á la misericordia pa- dice de Hermegildez y Hermildez, que tienen termiterna, si de corazon pides perdon de lo hecho, que nacion aun mas bárbara. No se sabe dónde esté al preserá mejor acuerdo que llevar adelante la pertinacia y sente su cuerpo , ni aun se averigua bastantemente el arrogancia pasada. Por lo de presente y por lo que lugar en que á la sazon le sepullaron. Un hueso suyo ha sucedido, debes entender cuánto será mejor seguir dentro de una estatua de plata muestran en capilla la razon con seguridad que perseverar con peligro en particular de la iglesia mayor de Zaragoza; gobernaba los desconciertos pasados. Acuérdate que en la adver por estos tiempos la Iglesia romana Pelagio II. Gregosidad suele ser muy necesaria la prudencia, y que el rio el Magno, sucesor de Pelagio, relató como cosa ímpeta y la aceleracion te será muy perjudicial. De fresca la muerte de Hermenegildo. Allí dice que junto mi parte te puedo prometer que si de voluntad haces al cuerpo del mártir se oyó música celestial, cierto de lo que pide la necesidad, nuestro padre se aplacará, los ángeles que celebraron su entierro y sus honras de y contento con un pequeño castigo, te dejará las insig que el cruel ánimo de su padre le privó. Añade que nias y apellido de rey. » Confirmó estas promesas con corria fama y se decia que en el mismo lugar de nojuramento, hizo llamar a su padre, y venido que fué, che se vieron luces á semejanza de antorchas. Estas Hermenegildo con un semblante muy triste se arrojó á cosas y la muerte del verdugo Sisberto muy fea, que le sus pies. Recibióle con muestras de alegría, dióle paz avino muy en breve, aumentó en gran maniera la deen el rostro, que fué indicio de querelle perdonar, mas vocion del mártir. Al presente se ha acrecentado notaotro tenia en el corazon; hablóle algunas palabras blemente despues que el papa Sixto V puso el nombre blandas, y con tanto le mandó llevar a los reales; poco de Hermenegildo en el Calendario romano, con órden despues, quitadas las insignias reales, le envió preso á y mandato que en toda España se le haga fiesta á los Sevilla. El abad biclarense dice que le desterró á Va- | 14 dias del mes de abril. lencia y que murió en Tarragona. La verdad es que en Sevilla, á la puerta que llaman de Córdoba, se mues

CAPITULO XII. tra una torre muy conocida por la prision que en ella

De la muerte del rey Leuvigildo. tuvo Hermenegildo, espantosa por su altura y por ser muy angosta y escura. Dícese comunmente que en ella Luego que Ingundis tuvo aviso de la prision y muerestuvo con un pié de amigo atadas las manos al cuello, te de su marido, pasó en Africa, llena de amurgura y y que el santo mozo, no contento con el trabajo de la de lágrimas. Los capitanes romanos que la tenian en su cárcel, usaba de grande aspereza en la comida y ves poder acordaron enviarla juntamente con su hijo, por tido; su cama una manta de cilicio, y él mismo ocupa nombre Teodorico, y hacer della presente al emperado en la contemplacion de las cosas divinas sospirabador Mauricio. Por el contrario, los reyes de Francia, por verse con Dios en el cielo , donde esperaba ir muy Childeberto, hermano de Ingundis, y Guntrando, su tio, en breve. En esta forma de vida perseveró hasta tan principes valerosos y bravos, se aparejaban para vengar to que llegó la fiesta de Pascua de Resurreccion, que con sus armas aquella injuria y la muerte de Hermeneaquel año cayó á 14 de abril, y fué puntualmente el de gildo. Recaredo, avisado destos apercebimientos, para Cristo de 586, segun que se entiende por la razon del ganar por la mano roinpió con sus gentes por la Francia cómputo eclesiástico, si bien algunos deste número y por las tierras de los enemigos; apoderóse por fuerza quitan dos años. El arcipreste Juliano quita uno; mas de un castillo muy fuerte en el territorio de Arles , que el abad biclarense señala que Hermenegildo murió el se llamaba Ugerno. Taló demás desto y dió el gasto á tercer año del emperador Mauricio, lo cual concuer todos los campos comarcanos. Fué grande el daño que da con lo que queda dicho. El caso sucedió desta ma hizo, y mayor el espanto que puso en toda aquella gennera: Leuvigildo con el deseo que tenia de reducir á te; por esto se trató de hacer paces , y para efectuarlas su hijo, pasada la media noche, le envió un obispo ar despachó Leuvigildo sus embajadores; pero no acabariano para que, conforme a la costumbre que tenian los ron cosa alguna á causa que, demás de los agravios pacristianos, le comulgase aquel dia á fuer de los arria sados, las gentes y armadas de los godos de nuevo tonos. El preso, visto quien era, le echó de sí con pala maron ciertas naves francesas en las marinas de Galicia bras afrentosas. Tomó el padre aquel ultraje por suyo, con los hombres y todo el haber que traian y con que y de tal suerte se alteró, que sin dilacion envió un ver venian á sus contrataciones. Esto irritó tanto á los frandugo, llamado Sisberto, para que le cortase la cabeza; ceses, que si bien se despachó otra nueva embajada sobárbara crueldad y fiereza que pone espanto y grima. bre el caso, aquellos reyes, mayormente Guntrando, Era Hermenegildo de condicion simple y llana, cosas no quisieron dar oidos á lo que los godos pedian. Quién que si no se templan, suelen acarrear daños y aun la dice que Recaredo desde Narbona rompió segunda vez muerle. La memoria deste santo mártir se celebra en por las tierras de los francos, y de nuevo dió la tala á España de ordinario á 14 de abril, dado que en algu los campos muy fértiles de la Francia. Childeberto, conas iglesias se liace un dia antes. El lugar de la prision mo al que tocaba de mas cerca este dolor, y por el deseo

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