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que tenia de vengar á su hermana y á su cuñado, y to- | esta carniceria principalmente pretendia era que ninmar la emienda debida de tantos desaguisados, convidó guno de otro linaje pudiese aspirar al reino. Muchos, al emperador Mauricio, cuya amistad poco antes habia quebrantados con estos males, no solo del pueblo, sino él menospreciado, para juntar sus fuerzas y armas con de los principales en riquezas y nobleza , se sujetaron á tra los longobardos y contra los godos, que estaban la voluntad del Rey y pasaron á la secta de los arrianos. apoderados los unos de Italia y los otros de España. Entre estos Vincencio, obispo de Zaragoza, como se hiTomado este asiento, un gran ejército de franceses ciese arriano, con el ejemplo de su inconstancia trajo pasó en Italia. Mostróse el enemigo al principio teme otros muchos al despeñadero; si bien Severo, obispo roso. No queria venir al trance de la batalla; por esto de Málaga , y Liciniano, obispo de Cartagena , sus conlos francos, y por ser de su natural muy confiados, se | temporáneos, escribieron contra lo que hizo. Dura hasdescuidaron de tal suerte, que los contrarios dieron so ta nuestra edad el libro de Liciniano, de quien atestibre ellos á deslora con tal órden, que al punto los ven gua Isidoro que escribió muchas epístolas á Eutropio, cieron y desbarataron. No refieren el número de los obispo de Valencia, y que falleció en Constantinopla, á muertos; solo consta que fué la mayor matanza que en lo que se entiende, huido de la rabia del Rey. En aqueaquel tiempo se hizo de los francos. Este revés sin duda la ciudad Juan , abad biclarense, natural de Santaren, hizo que Childeberto se humanase para con los godos, en Portugal, gastó por causa de los estudios en su memayormente que el Emperador, ocupado en otras co | nor edad diez y siete años, con que alcanzó conocisas, ayudaba mas á sus compañeros con el nombre que miento de la una y de la otra lengua latina y griega, y con las fuerzas; además de la muerte de Ingundis, her se aventajó en las otras artes y ciencias. Despues desto, mana de Childeberto, que se supo en esta sazon, y era vuelto á la patria de su larga peregrinacion, sufrió mula causa destos bullicios y guerra; quién dice que falle chos trabajos como los demás calólicos. Desterráronle ció en Africa, quién en Sicilia , ca no concuerdan los á Barcelona; en el destierro, á la vertiente de los Piriautores, como tampoco no se sabe lo que se hizo de su neos, edificó un monasterio que se llamó Biclarense, y bijo. Solo refieren que le llevaron al Emperador ; debió hoy se llama de Valclara, apellido conforme al antiguo. fallecer poco despues de la inadre, mas dichoso en esto Ordenó que los monjes siguiesen la regla de san Benique si huérfano, desterrado y pobre y cautivo viviera 1 to, y él mismo les añadió otras constituciones y estamucho tiempo. Máximo dice que murió en Palermo la ! tutos á propósito de la vida religiosa. Deste monasterio, madre, y el liijo poco despues en Constantinopla. En este donde fue abad algun liempo, le sacaron en el reinado medio en España el rey Leuvigildo, por el deseo quei de Recaredo para hacerle obispo de Girona , y en tiemtenia de apagar la católica religion, causa como él en- po del rey Suintila pasó por la muerte al cielo y á gozar tendia de tantos daños y males, desterraba los varones el premio de sus trabajos. Tuvo por sucesor á Nonito, mas santos de todo su reino, como los que conservaban de quien y de Juan, presbítero de Mérida , y Novello, y mantenian el culto de la verdadera religion. En par- obispo de Alcalá, sucesor de Asturio, despues de otros ticular desterró los dos hermanos y prelados Leandro, algunos, todos personas señaladas, no se sabe si con la de Sevilla, y Fulgencio, de Ecija; estaba contra ellos ir tempestad que en estos tiempos corria, y con las olas ritado principalmente por el favor que dieron á Her- ! de persecuciones fueron trabajados. A san Isidoro, menegildo, su hijo. Lo mismo hizo con Mausona, me hermano de Leandro y de Fulgencio, para que no le tropolitano de Mérida, uno de los varones mas señala- | maltratasen valió su pequeña edad, sus buenas inclinados de aquel tiempo. Hizole venir á Toledo, y desde ciones y su grande ingenio, que le hacia de presente ser allí, despues de muchas afrentas que le hizo, le envió amado de todos, y para adelante con sus grandes letras al destierro, solo por mostrarse constante en la religion y santidad alumbró toda la Iglesia. Allegábase á lo decatólica y porque no quiso manifestar al Rey y entre-l más su nobleza, la modestia de su rostro y su mesura, galle la vestidura de santa Olalla por miedo de los ar la suavidad de su condicion, si bien no dejaba de hacer rianos. Pusieron en lugar de Mausona y nombraron por rostro á los arrianos ni temia irritallos con sus dispuarzobispo un grande arriano llamado Sunna. Sucedió tas. Animábase á hacello, parte por ser muy católico, un milagro al partir de Mausona para muestra de su parte por las carlas que Leandro, su hermano, desde inocencia, y fué que el caballo en que le pusieron para el destierro le enviaba, en que le animaba á derramar Hevarle al destierro, sin embargo que era por domar y la sangre, si fuese necesario, por la defensa de la vermuy feroz, recibió sin dificultad sobre sí al santo va dad. El reino de los godos, que por los caminos ya diron. Muchos otros obispos fueron al destierro, y pusie- chos parecia ir en aumento y cobrar de cada dia mayoron otros en su lugar, de que se entiende procedió que, res fuerzas, por el mismo tiempo se acrecentó con apososegada la Iglesia acaecia, contra lo que disponen las / derarse de todo lo que los suevos en España poseian, leyes eclesiásticas, haber dos obispos de una ciudad, lo cual avino en esta manera y con esta ocasion. El rey como se ve por las memorias públicas de aquel tiempo. Eborico, hijo de Miro, fué despojado de aquel reino Parece que adelante, con deseo de la paz, cuando se por Andeca, hombre principal y que estaba casado con convirtió España, se introdujo esta novedad que los la madrastra de Eborico, llamada Sisegunda. No se unos obispos y los otros quedasen con sus oficios. De contentó con despojalle del reino, sino que por asegulas rentas de las iglesias se apoderó el avariento Rey rarse le forzó á meterse fraile y trocar las insiguias sin alguna resistencia, derogó los privilegios de los ecle reales y celro con la cogulla. Era Eborico amigo de los siásticos, dió la muerte á muchos hombres principales, godos y su confederado; por esto Leuvigildo tomó las parte por causas verdaderas, á otros por testimonios armas contra el tirano. Vencióle y prendióle en batalla, que les levantaban y calumnias que les arrimaban, de y despojado del reino le cortó el cabello, que conforme cuyos bienes enriqueció el patrimonio real. Lo que con á la costumbre de aquellos tiempos era privalle de la nobleza y hacelle inhábil para ser rey; finalmente, le arriano por qué causa los arrianos no ilustraban su secdesterró á Beja, ciudad de la Lusitania. Con la ocasionta y la acreditaban con semejantes obras ni hacian midestas revueltas se levantó otro, por nombre Malarico, y lagros coino los católicos, tales y tan grandes. A esta con el favor que tenia entre aquella gente se llamó rey. pregunta el Obispo « á muchos, dice, oh Rey, si es liAcudió Leuvigildo tambien á esto, sosegó estas nuevas cito decir verdad y blasonar á la manera de los contraalteraciones, con que toda la Galicia quedó sin contra- rios de nuestras cosas, que eran sordos, hice que oyediccion por suya; ca Eborico se debió quedar como par- sen, y aun abrí los ojos de los ciegos para que pudiesen ticular en el monasterio , ni el rey godo debió tener ver. Pero las cosas que hasta aquí por huir ostentacion mucha voluntad de restituirle. Por esta manera el rey se han hecho sin testigos, quiero hacellas públicamente de los suevos, que en algun tiempo floreció mucho y | y probar con las obras la verdad de lo que digo. » No poseyó una buena parte de España por espacio de cien- paró en palabras, sino que se vino á la prueba. Pasaba to y setenta y cuatro años, cayó de todo punto, que fué el Rey poco despues desto por una calle. Cierto arriano, el año de Cristo 586. En el mismo año Leuvigildo falle- que á persuasion del Obispo fingió estar ciego, á granció en Toledo el 18, despues que con su hermano co- des voces pedia que le fuese por él restituida la vista; menzara á reinar. Hay fama, y muchos autores lo atesti- representaba la comedia delante del mismo que la inguan, que al fin de la vida, estando en la cama enfer- ventara ; tendia las manos, hacia otros ademanes en mo sin esperanza de salud , abjuró la impiedad arriana, que mostraba esperaba con humildad la sanidad por y volvió su ánimo á lo mejor y á la verdad ; y que en los ruegos y santidad del Obispo. Estaban todos susparticular con Recaredo, su hijo, trató cosas en favor | pensos y esperaban ver alguna maravilla ; y fué así, de la religion católica. Dijole que el reino que, adqui pero al revés de lo que cuidaban, porque el engañador ridas y ganadas muchas ciudades, le dejaba muy gran malvado, luego que el Obispo le tocó los ojos con sus de, seria muy mas afortunado si toda España y todos manos, quedó de todo punto ciego y perdió la vista los godos recibiesen despues de tanto tiempo la antigua que antes tenia. Conoció el miserable su daño, y veny verdadera religion. Encargóle tuviese en lugar de pa- cido del dolor, que pudo mas que la vergüenza, condres á Leandro y á Fulgencio, á quien mandó en su tes fesó luego la verdad y descubrió a la hora el engaño y tamento alzar el destierro. Avisóle que, así en las cosas toda la trama. Por estos caminos la secta arriana, code su casa en particular como en el gobierno del reino, į mo era razon, comenzó en grande manera á ir de caise aprovechase de sus consejos. Y aun Gregorio Magno i da, y el ánimo del Rey á enajenarse poco a poco, marefiere que antes que muriese de aquella enfermedad yormente que por espacio de cuatro años gran mucheencargó mucho á Leandro, que debió venir á la sazon, dumbre de langosta talaba de todo punto los campos cuidase mucho de Recadero, su hijo, que por sus amo de España, y mas del reino de Toledo , en que por la nestaciones esperaba y aun deseaba en las costumbres, | templanza del aire suele tener mas fuerza esta plaga. humanidad y todo lo demás semejase á Hermenegildo, El pueblo, como acostumbra, decia ser castigo de Dios su hermano, á quien él sin bastante causa dió la muer en venganza de la muerte de Hermenegildo y de la perte. Puédese creer que las oraciones del santo mártir secucion que hacian contra la verdadera religion. Esta fueron mas dichosas y eficaces despues de muerto que loa á lo menos se debe á Leuvigildo por testimonio del en la vida para alcanzar de Dios que su padre se redu mismo san Isidoro, que despues del rey Alarico reforjese á buen estado. Nuestros historiadores relieren que | mó las leyes de los godos, que con el tiempo andaban Leuvigildo, dado que de corazon era católico, no abjuró estragadas; añadió unas y quitó otras. Paulo, diácono públicamente, como era necesario, la herejía por aco de Mérida, refiere otrosí lo que vió, es á saber, que modarse con el tiempo y por miedo de sus vasallos. Máxi-el abad Nuncto, varon de grande santidad, como quier mo dice se halló presente á la muerte deste Rey y vió las que de Africa pasase á Mérida con deseo de visitar el señales de su arrepentimiento y sus lágrimas. Pone su sepulcro de santa Olalla, desde aquella ciudad, por muerte año 587, 2 de abril, miércoles al amanecer. huir la vista de mujeres, poco despues se apartó al Este su desengaño se debió encaminar, entre otras co- yermo, donde, dado que era católico, el Rey le sussas, por muchos milagros que se hicieron en favor de tentó á su costa hasta tanto que los rústicos comarcala religion católica. Entre los demás se cuentan los si- | nos se conjuraron contra él y le dieron la muerte. La guientes : En el tiempo que perseguia con las armas á causa no se sabe; por ventura no podian sufrir las resu hijo inocente, un monasterio que estaba en la co prehensiones libres de aquel varon santo por ser hommarca y ribera de Cartagena con advocacion de San bres feroces y de rudo ingenio. No castigó el Rey este. Martin, huido que se hobieron los monjes á una isla caso; castigóle Dios con que los demonios se apoderaque por allí caia, fué saqueado por los soldados del Rey; | ron de los matadores sacrilegos. Por conclusion, Leuuno dellos, desnuda la espada, como acometiese al vigildo fue el primero de los reyes godos que usó de abad que solo quedaba, en castigo de su sacrilegio cayó vestidura diferente de la del pueblo, y el primero que inuerlo en tierra; el Rey, sabido el suceso, mandó que trajo insignias reales, y uso de aparato y atuendo de toda la presa se restituyese al monasterio. Sucedió principe, cetro y corona y vestidos extraordinarios; otrosí en una disputa que lobo sobre la religion que cosas que cada uno conforme á su ingenio podrá reun católico, en testimonio de la verdad que profesaba, prehender o alabar, por razones que para lo uno y para tomó en la mano, sin recebir alguna lesion ni daño, un lo otro se podrian representar. anillo del fuego en que estaba ardiendo, sin que el hereje se atreviese á hacer otro tanto en defensa de su secta. Con estos y otros milagros comenzaba el ánimo del Rey á moverse y vacilar. Preguntó á cierto obispo

1,0

M-LA

CAPITULO XIV.

garon los malos tratamientos que de todas maneras ha

bian hecho a los católicos. Es así que toda herejía es De los principios del rey Recaredo,

cruel y fiera, y ningunas enemistades hay mayores que Hiciéronse las exequias del rey Leuvigildo con la so las que se forjan con voz y capa de religion, ea los homlemnidad que era razon. Concluidas, Recaredo, su bijo bres se hacen crueles y semejables á las bestias ficras. y sucesor, volvió su pensamiento á dar órden en las co Estas alteraciones de la Gallia Narbonense se levantasas de su casa , y consiguientemente en el estado de la ron y sosegaron al principio del reinado deste Príncipe república. Pretendia ante todas cosas aplacar y ga en tiempo que el décimo mes despues que se encargó nar á los reyes de Francia, y aun el liempo adelante del gobierno renunció él publicamente la secta arriana para que la paz fuese mas firme, muerta Bada, su pri y abrazó la antigua y católica religion. Restituyó otrosi mera mujer, trató de emparentar con Childeberto, rey á las iglesias los derechos y posesiones que su padre de Lorena , casando con Clodosinda , otra su hermana. les quitara, además de nuevos templos y monasterios Para alcanzar esto con mayor facilidad envió á excu de monjes que con real magnificencia á su costa levansarse que no tuvo parte en la muerte de Hermenegil taba. A muchos de sus vasallos volvió las haciendas y do, antes le dolió en el alma aquel desastre de su her honras de que su padre los despojara, cuya acedia somano. No era aun llegada la sazon de efectuar cosa tan brepujaba él con su benignidad, y sus malas obras con grande, si bien estaba ya cerca. Lo que sobre todo im beneficios que á todos hacia. Ocupábase el Rey en ese portaba fué que, por consejo de los dos hermanos Lean tas obras, y la divina Providencia cuidaba de sus cosas. dro y Fulgencio , como católico que ya era de secreto, El rey Guntrando habia enviado un su capitan, por nom. comenzó muy de veras á tratar de restituir en España bre Desiderio, con un grueso ejército para que en venla religion católica; bien que por entonces le pareció ganza de los daños pasados rompiese por las tierras que disimular algun tanto y no forzar el tiempo, sino aco los godos poseian en la Gallia, Acudieron las gentes de modarse con él. Consideraba la condicion del pueblo, Recaredo, vinieron con el francés á batalla junto a la que se deja mas fácilmente doblegar con maña que que ciudad de Carcasona, en que al principio los godos llebraotar por fuerza, especial en materia de mudar la varon lo peor y volvieron las espaldas. Recogiéronse religion en que desde su primera edad se criaron. Acor dentro de la ciudad; y desde allí puestos de nuevo en dó pues para salir con su intento usar de artificio y de ordenanza salieron contra los franceses, que sin conindustria, halagar á unos, sobrellevar á otros, y con cierto seguian la victoria. Cargaron con tal denue lo mercedes que les hacia gapallos a todos. Sucedió todo sobre ellos y con tal esfuerzo, que con la ayuda de Dios como se podia desear, ca sabida la voluntad del Rey, se trocó el suceso de la pelea, y los godos, olvidados de bien así los grandes que los menudos se rindieron á las heridas y del trabajo, vencieron y desbarataron a los ella y vinieron de buena gana en lo que al principio enemigos y los pusieron en huida; que estaban atónis pareció tan dificultoso. Así que los godos todos, y en. tos por la osadía y denuedo de los godos, que tenian por tre los suevos los que perseveraban en la locura del vencidos y la victoria por suya. Murió el general franerror antiguo de comun acuerdo le dejaron y abraza cés, y de sus gentes pocos se salvaron por los piés, los ron el partido de la Iglesia católica , y juntainente con mas quedarou tendidos en el campo. Todo esto sucedió esto pretendian ganar la gracia de su señor, al cual, de dentro del primer año del reinado de Recaredo, que más de su buena condicion y sus costumbres muy sua fué el de Cristo de 587, segun que se entiende por un ves, ayudaba mucho su gentil disposicion y rostro para letrero de aquel tiempo que halló estos años en una ganar las voluntades de todos. Con que por toda la vida piedra de Toledo, y le puso en el claustro de la iglesia fué muy amado de sus vasallos, y despues de muerto mayor el maestro Juan Bautista Perez, canónigo á la su memoria muy agradable a los que le sucedieron ade sazon y obrero de aquella iglesia , y despues por sus lante. Cosa forzosa es que en la mudanza de la religion buenas partes de erudicion y virtud , dado que de genresulten en el pueblo alteraciones y alborotos; la buena le humilde, murió obispo de Segorve. Las letras dicen: traza de Recaredo hizo que en su tiempo y por esta causa ni durasen mucho, ni fuesen muy señalados; y

IN NOMINE DOMINI CONSECRATA ECCLESIA SANCTAE MARIAE la severidad que usó en castigar, no solamente no fué

IN CATHOLICO DIE PRIMO IDUS APRILIS, ANNO FELICITER PRI

MO REGNI DOMINI NOSTRI GLORIOSISSIMI FL. RECCAREDI REodiosa por ser necesaria , sino tambien popular y á to

GIS, ERA DCXXV. dos, así grandes como pequeños, agradable. El primero que hizo rostro á la pretension del Rey fué el obispo Quiere decir: «En nombre del Señor consagróse la igle Ataloco en la Gallia Narbonense por ser tan aficionado sia de Santa Maria en el barrio de los católicos, ó á la à la secta arriana y en tanto grado, que vulgarmente manera de los católicos, á 13 de abril en el año dichole llamaban Arrio. Allegáronsele en la misma provincia samente primero del reinado de nuestro señor el glolos condes Granista y Bildigerno, sea movidos de sí riosísimo rey Flavio Recaredo, era 625», es á saber, el mismos, sea á persuasion del Obispo. La verdad es que año de Cristo de 587 puntualmente. Máximo hace mentomaron las armas contra el Rey y alteraron el pueblo cion desta consagracion, que él Nama reconciliacion para que se rebelase; pero este torbellino, que amena por estar aquella iglesia profanada por los arrianos. En nazaba mayor tempestad y daño, tuvo breve y fácil fin el año siguiente se descubrió una conjuracion que se á causa que Ataloco falleció de puro pesar por ver que tramaba contra el Rey por la misma causa de la mulos suyos llevaban lo peor y que por estar los del pue danza en la religion. Fué así que Mausona , mudadas blo inclinados á la religion católica no les podia per las cosas, volvió a su arzobispado de Mérida. Sunna, suadir que no biciesen mudanza. A los condes vencie arriano, que estaba puesto en su lugar, y su competiron en batalla las gentes de Recaredo, y con esto ven dor, llevó mal esta vuelta y restitucion, por ver era ne

cesario caer él de un lugar tan alto y preeminente como cion, segun que lo refiere el abad biclarense, conde. tenia. Comunicó su sentimiento con algunos de su par naron en que le cortasen las manos y fuese desterrado cialidad, y concerto de quitar la vida á Mausona, em á Galicia. Con estos castigos se desbarató aquella tempresa atrevida y loca, mayormente que residia en aque pestad, que amenazaba mayores daños; pero, sin einIla ciudad el duque Claudio con cargo del gobierno de bargo, que todos los demás debieran quedar avisados y toda la Lusitania, y tenia puesta en aquella ciudad excusar semejantes pretensiones impías y malas, otra guarnicion de soldados, persona esclarecida por la cons mayor borrasca se levantó luego. La reina Gosuinda, al tancia de la religion católica, segun que se entiende principio por respecto del Rey, su antenado, fingió de por las cartas que le escribieron los santos Gregorio el abrazar la religion católica ; el embuste pasó tau adcMagno y Isidoro. Advertidos los conjurados del peligro lante, que acostumbraba , cosa que pone horror, en la que corrian por esta causa, acordaron de dar la muerte iglesia de los católicos escupir secretamente la hostià juntamente á Mausona y á Claudio. La ejecucion de que le daba el sacerdote, por parecerle seria gran sahecho tan grande encomendaron á Witerico, mozo de crilegio y en grande ofensa de su secta si la pasase al grande ánimo y osadía, y que se criaba en la misma estómago. Lo mismo hacia un obispo, por nombre Uldi. casa de Claudio , y aun con el tiempo vino á ser rey de da, que tenia gran cabida con ella y la gobernaba con los godos y de España ; en tales tratos se ejercitaba el sus consejos. Esta ficcion no podia ir á la larga sin que que se criaba para reinar. Para ejecutar este caso cra se descubriese ; trató con el dicho obispo de matar al necesario buscar alguna ocasion. Sunna mostró querer Rey, y pudiera salir con ello si la divina Providencia visitar i Mausona, y pidió para ello le señalase lugar y no le amparara para que se asentase mejor el estado de tiempo. Sospechó el santo prelado lo que era , y que en la religion católica. Sabido lo que se tramaba, el Rey muestra de amor le podrian armar alguna celada. Avisó desterró á Uldida el obispo; de Gosuinda era dificulà Claudio para que se hallase presente y para que con toso determinar lo que se debia hacer; acudió nuestro su valor y autoridad reprimiese la malicia de su compe- Señor, ca á la sazon la saco desta vida, y con la muerte tidor , si alguna tenia tramada. Pareció a los conjura- pagó aquella impiedad, como mujer desasosegada que dos buena ocasion esta para de una vez ejecutar sus era y toda la vida enemiga de los católicos. Por el mismalos intentos. Llegado el tiempo de la visita, saludá mo tiempo, el año que se contaba de nuestra salvacion ronse los unos y los olros como es de costumbre; des de 588, los franceses se apercebian para hacer entrada pues de las primeras razones los conjurados hicieron en las tierras de los godos. El rey Guntrando ardia en señal á Witerico, que, como lo tenia de costumbre, es deseo de satisfacerse de la afrenta que se hizo á su gelaba á las espaldas de Claudio. No pudo en manera al neral Desiderio el año pasado. Junto de todo su señoguna arrancar la espada , dado que acometió á hacerlo, río un grueso ejército, que llegaba á número de sesenta quier fuese por cortarse con el miedo como mozo, quier mil combatientes de pié y de caballo. Nombró por gepor favorecer Dios á los inocentes, que debió ser lo neral destas gentes á Boso; él por mandado de su Rey mas cierto, y comunmente se tuvo por milagro; si bien rompió por las tierras de la Gallia Gótica. Para acudir á los conjurados no por eso se apartaron de su mal pro esta entrada de los francos despachó Recaredo al duque pósito; antes acordaron en una pública procesion que Claudio, de la antigua sangre de los romanos, para hacian a la iglesia de Santa Olalla, que estaba en el ar que desde la Lusitania, donde residia, acudiese al gorabal de aquella ciudad, matar sin distincion alguna al bierno y cosas de Francia y con su destreza reprimiese Prelado y á todos los que en ella iban. Para obrar esta el orgullo de los contrarios. Movió con sus gentes, y crueldad metieron gran número de espadas en ciertos pasados los Pirineos, halló á los enemigos cerca de Carcarros que traian cargados de trigo. Acudió nuestro Se casona. Allí, alegre por la memoria de la rota poco anior á este peligro.; porque Witerico, sea por causa del les dada á los franceses, determinó presentalles la bamilagro pasado, sea por aborrecimiento de aquella mal

talla, que fue muy herida , pero en fin la victoria quedó dad, mudado de propósito, dió aviso de aquella trama. por él. Gran número de los francos pereció en la pelea, Adelantose Claudio y ganó por la mano, acometió con y otros muchos mataron en el alcance; no pararon hasta su gente á Sunna y á sus parciales, que eran muchos, forzar los reales de los vencidos y gozar de todos los degolló á todos los que se pusieron en defeusa y pren despojos, que eran grandes. Esta victoria fué la mas dió a los demás. Dio aviso al Rey de todo lo que pasaba; ilustre y señalada que los godos por estos tiempos gay por su mandado aplicó al fisco todos los bienes de los naron, segun que lo testifica san Isidoro, y parece cosa principales, y á ellos despojó de los oficios y acosta semejante á milagro lo que refieren, es á saber, que miento que tenian, juntamente con desterrarlos á di Claudio con una compañia de trecientos soldados, los Fersas partes. A Sunna, cabeza de la conjuracion, die mas escogidos entre todos los suyos, se atrevió á enron á escoger que dejase á España ó renunciase la he contrarse con un enemigo tan poderoso, y fué bastante rejía, que fué un partido mejor y de mayor clemencia para desbarataral que venia cercado de tan grandeshues.. que él merecia; él, por estar obstipado en su mal pro tes. El año luego adelante se urdió otra nueva conjuraa pósito, escogió de pasarse en Africa; á Witerico por el cion contra el rey Recaredo, de que Dios le libro no aviso que dió, otorgaron enteramente perdon. El cas- con menor maravilla que de las pasadas. Argimundo, tigo de Vacrila , uno de los conjurados, fué señalado su camarero, pretendia quitarle la vida y por este caentre los demás. Acogióse al templo de Santa Olalla mino apoderarse del reino; cosa tan grande no se pocomo á sagrado; no le quisieron hacer fuerza, solo le dia efecluar sin ayuda de otros, ni comunicada con mucondeparon en que perpetuamente sirviese de esclavo chos estar secreta. Echaron mano de los conjurados; en aquel templo y hiciese todo lo que en él le manda- pusieron los compañeros á cuestion de tormento, que sen. Al conde Paulo Sega, otra cabeza de la conjura-confesarop llanainente toda la trama y nagaron con las

vidas. Al movedor principal y caudillo, para que la cual conforme al lugar y autoridad que tenia , alabaron afrenta fuese mayor y el castigo mas riguroso , lo pri á la divina benignidad. Al Rey dieron las gracias por mero le cortaron el cabello , que era tanto como quita la mucha aficion que mostraba á la religion católica. lle la nobleza y hacerle pechero; ca los nobles se dife Junto con esto mandaron se ayunase tres dias para disrenciaban del pueblo en la cabellera que criaban, segun poner los ánimos y conciencias. Túvose despues la que se entiende por las leyes de los francos, que tratan segunda junta; en ella el Rey ofreció á los padres por en esta razon de los que podian criar garceta. Demás escrito en nombre suyo y de la reina Bada una profedesto, cortada la mano, le sacaron en un asno á la ver sion que hacia de la fe católica y abjuracion de la pergüenza por las calles de Toledo, que fué un espectáculo fidia arriana. Recibieronta los padrescon grande aplaumuy agradable á los buenos por el amor que á su Rey so y satisfaccion por resplandecer en ella la piedad del tenian. El remate destas afrentas y denuestos fué cor Rey y estar en ella comprehendida la suma de la verdatalle la cabeza para que pagase su locura y fuese escar dera religion. En particular en el símbolo constantinomiento a otros; pero esto sucedió algun tiempo ade politano que allí se pone, por expresas palabras se dice lante. Volvamos con la pluma á lo que se nos queda re que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo. A zagado.

los demás, así obispos como grandes que se ballaban CAPITULO XV.

presentes, y dejada la secta arriana querian abrazar

la verdad y imitar el ejemplo de su Rey, les preguntaDel Concilio toledano tercero.

ron si en aquella profesion y abjuracion les descontentaGobernaba por estos tiempos la iglesia de Toledo des- ba alguna cosa. Dieron por respuesta que aprobaban y pues de Montano, Juliano, Bacauda y Pedro, que todos abrazaban todo lo que la Iglesia católica profesa. Ocho cuatro por este órden fueron prelados de aquella iglesia obispos y cinco grandes fueron los que, renunciadas las y ciudad, Eufimio, sucesor de Pedro, varon señalado en malas opiniones, públicamente despues de los reyes, virtud y erudicion. Deseaba el Rey, así por ser ya ca dieron de su mano firmada otra profesion de se semetólico, segun está dicho, como por mostrarse agradecido jable á la primera. Concluido esto, que fué la primera á Dios de las mercedes recebidas en librarle tantas ve parte del santo Concilio, en segundo lugar se promulces de los lazos que los suyos le armaban y de las guer garon veinte y tres cánones á propósito de reformar las ras que de fuera se le levantaban, confirmar con públi costumbres y la diciplina eclesiástica. En ellos es de co consentimiento de sus vasallos y con aprobacion de 1. considerar lo que en particular se manda acerca de la toda la Iglesia, la religion católica que abrazaba. Procu comunion, es á saber, que ninguno del pueblo pudiese raba otrosí que la diciplina eclesiástica relajada , como comulgar sin que públicamente él y todos los que preera forzoso, por la revuelta de los tiempos, se refor sentes estaban, en tanto que se decia la misa , pronunmase y restituyese en su vigor. Comunicóse con Lean ciasen el símbolo de la fe que habian recebido de la dro, arzobispo de Sevilla , por cuya direccion, como era forma que en el Concilio constantinopolitano se projusto, se gobernaba en sus cosas particulares y en las mulgó. Puédese entender que deste principio se tomó públicas. Pareció seria muy á propósito convocar de la costumbre guardada comunmente en España hasta todo el señorío de los godos los obispos para que se nuestro tiempo que ninguno comulgue antes que en tuviese concilio nacional de toda España en Toledo, compañía del sacerdote haya pronunciado todos los arciudad regia, que así de allí adelante se comenzó á lículos de la fé y del símbolo cristiano. El Rey por un llamar á causa que los reyes godos, segun que se ha su edicto confirmó todas las acciones del Concilio, dicho, pusieron en ella la silla de su imperio. Señalóse mandando que se guardase todo lo en él decretado. Por dia á los obispos para juntarse; acudieron como setenta, remate y conclusion hizo Leandro á los padres y al puey entre ellos cinco metropolitanos, que es lo mismo que į blo un razonamiento muy elegante desta sustancia: aLa arzobispos. Abrióse el Concilio, y túvose la primera celebridad deste dia y la presente alegría es tan grande junta al principio del mes de mayo, año del Señor y tan colmada cuanta de ninguna fiesta que por todo el de 589. En aquella junta bizo el Rey á los padres con discurso del año celebramos, lo que ninguno de vos gregados un breve razonamiento deste tenor y por estas podrá dejar de confesarlo. En las demás festividades palabras: «No creo ignoreis, sacerdotes reverendisi renovamos la memoria de algun antiguo misterio y bemos, que para reformar la diciplina eclesiástica á la neficio que se nos hizo; el dia de hoy nos presenta mapresencia de nuestra serenidad os he llamado; y porque teria de nueva y mayor alegria , cuando, gracias al salen los tiempos pasados la herejía presente no permitia vador del género humano, Cristo, la gente nobilísima de en toda la Iglesia católica se tratasen los negocios de los los godos, que hasta aquí descarriada se hallaba en meconcilios, Dios, al cual plugo por nuestro medio quitar dio de unas tinieblas muy espesas, alumbrada de la luz el impedimento de la dicha herejía, nos amonesto pusié celestial, ha entrado por el camino de la inmortalidad, semos en su punto la costumbre y institutos eclesiásticos, y ha sido recebida dentro del divino y eterno templo, Alegráos pues y gozaos que la costumbre canónica por que es la Iglesia. Si las cosas quebradizas y terrenas, y providencia de Dios y por el medio de nuestra gloria se que solo pertenecen al arreo del cuerpo y á su regalo, reduce á los términos antiguos. Lo primero que os cuando suceden prósperamente, de tal suerte aficioamonesto y juntamente exhorto es que os ocupeis en nan los corazones, que a las veces la mucha alegría savigilias y en oraciones para que el órden canónico, que ca algunos de juicio ; ; en cuánto grado debemos alede las mientes sacerdotales habia quitado el largo y pro- grarnos por ser llamados y admitidos á la herencia del fundo olvido y que nuestra edad confiesa no saberle, reino celestial? Cuanto por mas largo tiempo hemos por ayuda de Dios nos sea de nuevo manifestado. » Los lloradola ceguedad y miseria en que nuestros hermanos padres, movidos con este razonamiento del Rey, cada estaban, cuanto menor era la esperanza que nos queda

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