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del Rey, que no era mucha , no recibiese algun daño.

· CAPITULO XVIII. Concluidas pues tantas cosas, como hubiese acompañado al Rey hasta Oviedo , torno de nuevo á bacerins- De un concilio que se celebró en Santiago y en Oviedo. tancia sobre la libertad de su padre; que debia bastar Por este tiempo Ataulfo, obispo de Compostella , dió prision de tantos años, y era justo que el Rey se incli fin á su muy larga vida en la soledad donde se retiró. · nase á su peticion, sino por la miseria tan larga y mal Sucedióle Sisenando, hombre de grandes partes, esclatratamiento de aquel desventurado viejo, á lo menos recido por sus muchas virtudes, en particular persuaperdonase la culpa del padre por los servicios del hijo; dió al Rey que los deudos de los que acusaron á Ataulque si ni el respeto del deudo ni sus leales servicios le fo fuesen á manera de esclavos entregados al templo movian, por demás esperaria mayores mercedes de de Santiago, que fué ejemplo muy nuevo y aun cruel quien no hacia caso de sus ruegos y lágrimasen deman castigar á unos por los pecados de otros, si la grandeda tan justificada. Parecia á los mas que Bernardo te- | za de la maldad no excusase en parte la acedia que con nia razon; pero prevaleció, segun yo pienso, el parecer ellos usaron. Trasladó el cuerpo del difunto á Composde los contrarios, que decian ser conveniente á la dig- tella, y con nuevas obras y fábricas aumentó aquel edinidad del Rey vengar la afrenta hecha contra la majes- / ficio de la iglesia de Santiago; demás desto, á su costa tad, y no mudar la sentencia de los antecesores por fundó en aquella ciudad un monasterio de benitos, con respeto, de ningun particular. Alterose con esta res | advocacion de San Martin, yun colegio, que llamó de puesta Bernardo, salióse de la corte con grande acom- | San Félix, en que los sacerdotes y ministros de Santiapañamiento de muchos que se le arrimaron. Edificó go por su larga vejez exemplos y jubilados, labida ticuatro leguas de Salamanca, donde ahora está la villa cencia, fuesen proveidos y sustentados de todos lo nede Alba , el castillo del Carpio, del cual él mismo tomó cesario. En tiempo deste prelado la iglesia de Oviedo el apellido; desde este castillo de ordinario hacia ca- fué hecha arzobispal. Asimismo el templo de Santiago, balgadas en las tierras del Rey , robaba, saqueaba y l que con grandes pertrechos y gastos estaba acabado, talaba ganados y campos. Por otra parte, los moros á consagraron ciertos obispos que se juntaron en un consu instancia trabajaban grandemente las tierras de cilio con grande solemnidad. No era lícito conforme á la cristianos. El Rey, movido destos daños, hizo junta de leyes eclesiásticas convocar los obispos á concilio, sino grandes en Salamanca , que, mudados de parecer, acor fuese con licencia del Papa. Por esta causa Severo y Dedaron se hiciese lo que Bernardo pedia , á tal empero "siderio, presbíteros, despachados sobre el caso á Roma que primeramente entregase el castillo; no se sabia, á ganaron del papa Juan VIII un breve, en que hace me. lo que parece, que el padre de Bernardo era ya muerto tropolitana la iglesia de Oviedo, cuyo tenor y palabras en la cárcel. Pues como le hobiesen despojado del cas son las siguientes : « Juan, obispo, siervo de los siervos tillo y no le restituyesen á su padre, despechado se » de Dios, á Alonso, rey cristianísimo, y á los venerapasó á Francia y Navarra. En aquellas partes peregri | »bles obispos y abades y ortodoxos cristianos. Pues que nando de unas tierras á otras acabó la vida en lloro y » en el cuidado de toda la cristiandad la sempiterna Protristeza , como dicen muchos. Otros lo contradicen, y »videncia nos hizo sucesores de Pedro, príncipe de los persuadidos por un sepulcro que hoy se muestra en » apóstoles, por la amonestacion de nuestro señor JesuAguilar del Campo con nombre de Bernardo, sienten » cristo somos apretados, con la cual con cierta voz de que sufrió con grande ánimo los reveses de la fortuna, » privilegio amonestó à san Pedro diciendo : Tú eres y en tanto que vivió, sirvió á su Rey con el esfuerzo y » Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, ya diligencia que solia. A la desgracia de Bernardo se si | » tí dejaré las llaves del reino de los cielos, etc. Al mesguió otro nuevo desastre, y fué que don Fruela , no se » mo otra vez, acercándose el artículo de la gloriosa sabe por qué causa ni por qué agravios, se conjuró de » pasion de nuestro Señor, dijo : Yo rogué por ti para dar la muerte al Rey, su hermano. Descubrióse el trato; » que no falte tu fe, y tú, convertido alguna vez, cony preso, le privaron de la vista y condenaron á cárcel » firma tus hermanos. Por tanto, pues la fama de vuesperpetua. La misma sentencia por mandado del Rey se l » tra noticia por estos herroanos que vinieron á visitar ejecutó en don Nuño, don Bermudo y don Odoario, tam » los umbrales de los apóstoles, por Severo y Desiderio, bien hiermanos suyos, porque se juntaron con don Frue » presbíteros, á nosotros con maravilloso olor de bonla; castigo cruel, de que resultaron nuevas alteracio » dad nos es manifestada, con amonestacion fraterna os nes, ca don Bermudo escapó de la cárcel, y con ayuda » exhorto que con la gracia de Dios por guia persevereis de su parcialidad se apoderó de Astorga, y en ella se » en buenas obras para que la abundante bendicion de fortificó por algun tiempo, siu reparar hasta venir á las į » san Pedro, nuestro protector, y la nuestra os ampare. manos con el mismo Rey que iba en su busca; pero fué » Y todas las veces, hijos carísimos, que quisiere alguvencido, y despues de la rota se huyó á tierra de mo- »no de vos venir ó enviar á nos con toda alegría de coros. El rey don Alonso por esto tomó ocasion para ha orazon y gozo espirilual de las últimas partes de Gacer mayores estragos en las tierras enemigas, en espe » Jicia, de la cual Dios fuera de mí os hizo rectores, cial fué tan molesto á los de tierra de Toledo, que, »como legítimos hijos nuestros os recebirémos; y á la pasados algunos años, por gran suma de dinero que » iglesia de Oviedo, que con vuestro consentimiento y dieron, compraron del Rey treguas de tres años, cosa » á vuestra instancia hacemos metropolitana, mandamos muy honrosa para los fieles, y afrentosa para los bár » yconcedemos que todos vosotros seais sujetos. Asimisbaros.

» mo mandamos que todo lo que á la dicha silla los re»yes ó otros cualesquier fieles justamente han ofreciv do, ó para adelante con el ayuda de Dios le dieren, sea vestable y valedoro perpetuamente. Exhorto otrosí á

o todos que tengais por encomendados los portadores diesen órden en todo, como quien habia de dar cuenta

destas nuestras letras. Dios os guarde. » Con los dos á Dios de su cargo, y juntamente visitasen las diócesis. embajadores del Rey envió juntamente el Pontífice á los monasterios y parroquias. Añadieron demás desto España un tercero, por nombre Reinaldo, al cual dió que los obispos que no tenian diócesis sirviesen al de otra carta para el Rey, fecha por julio, con palabras Oviedo de vicarios para que se repartiese la carga entre muy regaladas y blandas, del tenor siguiente : «Juan, muchos, y él de su renta los sustentase, y que así á es» obispo, siervo de los siervos de Dios, al amado hijo tos como á los demás obispos señalasen sendas igle» Alonso, glorioso rey de las Galicias. Habiendo rece sias en la ciudad y diócesi de Oviedo , con cuya renta se >> bido vuestras cartas, porque conocimos que sois de entretuviesen cuando se celebrasen concilios y tuviesen » voto para con nuestra santa Iglesia, os damos muchas donde acojerse á causa de las ordinarias entradas que »gracias, rogando á Dios que crezca el vigor de vues los moros hacian. En cumplimiento deste decreto á »tro reino y os conceda victoria de vuestros enemigos. diez y seis obispos, unos que tenian diócesi, y otros que » Porque como vos, hijo carísimo, pedistes, rogamos carecian della, señalaron doce templos, al de Leon, de » á Dios ordinariamente y con instancia que gobierne Astorga , de Iria, al ulcense, al britoniense, al de Oren>> vuestro reino y os salve, guarde y ampare y levante se, al de Braga, este era arzobispo, al dumiense, al » sobre todos vuestros enemigos. Haced que la iglesia tudense, al columbriense, al portucalense, al salman» de Santiago, apóstol, sea consagrada por los obispos ticense, al cauriense, al cesaraugustano, al calagur» españoles, y con ellos celebrad concilio. Nos asimis ritano, al turiasonense, al oscense. Todos estos noinýmo, glorioso Rey, como vas somos apretados por los bres y el número se sacaron de los mismos actos del >> paganos; pero el omnipotente Dios nos concede dellos Concilio en gracia de los que son aficionados a la antio triunfo. Por tanto, rogamos á vuestra caridad no dejeis güedad, que los cronistas no escriben palabra. De aquí » de enviarnos algunos provechosos y buenos moriscos sin duda procedió que Oviedo en aquel tiempo se llainó

con sus armas y caballos, a los cuales los españoles lla ciudad de Obispos, como lo refieren autores muy grao man caballos alfaraces, para que recebidos alabemos á ves. Los aledaños de aquella diócesis de Oviedo señala» Dios y os demos las gracias; y por el que los trujere os ron los mismos obispos, y el Rey la acrecentó en reno remunerarémos de las bendiciones de san Pedro. Dios | tas y posesiones segun lo que se podia llevar, conforme » os guarde, carísimo hijo y esclarecido rey.» Dada el á la apretura en que estaban las cosas y los tiempos. Hames de julio año del Señor de 874. Leidas las cartas lláronse presentes en la unà cuidad y en la otra el Rey del Papa , los obispos de todo el reino fueron convoca y la reina doña Jimena, los hijos del Rey y los grandes; dos para que á dia señalado acudiesen en cumplimiento y dada conclusion á todas estas cosas, despidieron el de lo que se les mandaba. Juntáronse primeramente en Concilio. Compostella buen número de obispos, po menos que ca-. torce, parte de las ciudades que estaban en poder del

CAPITULO XIX. Rey; los demás de las que tenian los moros, como obis

De lo demás que sucedió en el reinado de don Alonso. pos de anillo y poco mas que de solo nombre. La costumbre de aquel tiempo era tal, que las unas ciudades En tanto que estas cosas pasaban, los moros estaban y las otras tenian obispos, principalmente las que ha sosegados; el largo ocio y la abundancia de España tebian ganado de los moros y poco despues eran vueltas nia apagado el brio con que vinieron y ablandado su á su poder, y aun de las que pretendian ganar en breve natural belicoso, que fué causa de pasarse algunos años y reducillas al señorío de cristianos. Con esta traza y sin que sucediese cosa alguna digna de memoria. Solo confianza en lugar de los que morian señalaban y con el año 881 en toda España hobo temblores de tierra con sagraban otros que les sucediesen. El templo pues de daño y destrozo de muchos edificios. El rey Mahomad Compostella ó de Santiago fué por aquellos obispos con asistia á los oficios á su modo, cuando un rayo que cagrande solemnidad consagrado á 7 de mayo, dia lúnes, yó de repente en la misma mezquita mató a dos que Juna undécima, y tres de aureo número , como lo dicé estaban cerca dél, con grande espanto de todos los deSampiro, asturicense; puntos y señales que todas con más. El año siguiente Abdalla , hijo de Lope, aquel curren en el año 876, y no antes ni despues por largo que huyó de Toledo, olvidado de las mercedes que del tiempo. El altar mayor dedicaron al Salvador; dos cola Rey tenia recebidas, como hombre desleal y fementiterales, el uno en nombre de San Pedro y San Pablo, el do, comenzó a tratar de hacerle guerra. Para esto se otro de San Juan Evangelista ; el que cubria los huesos reconcilió y bizo su asiento con el rey de Córdoba. La del apóstol Santiago no pareció consagrar de nuevo envidia que tenia á sus tios le llevaba al despeñadero, por tener entendido que sus siele discípulos le consa de quien hacia tanta confianza el rey don Alonso, que graron, solo se dijo misa sobre él. En un monte allí cer les entregó á su hijo don Ordoño, como por prendas de ca consagraron asimismo un templo en nombre del már la amistad para que le eriaseny amaestrasen. Gran mentir San Sebastian, con que la devocion de la iglesia de gua de su padre, pero en tanto se estimaba en aquel Santiago, que de antes era muy grande, se aumentó tiempo la amistad de los moros. Deste principio, aunque mucho mas. Once meses adelante por mandado del Rey pequeño, se siguieron cosas mas graves, porque Abdalos mismos obispos se juntaron en Oviedo; allí, en cum lla, recogidas sus gentes, rompió por las tierras de plimiento de lo que el Papa concedia, resolvieron que cristianos, las talas fueron muy grandes, los temores y el obispo de Oviedo fuese arzobispo, y para aquella dig- esperanzas no menores. Acudió el Rey y venció al Moro nidad por voto de todos nombruron á Hermenegildo. cerca de Cillorico en una batalla que le dio; asimismo Pareció otrosí nombrar arcedianos, personas de buena le rechazó con daño de Pancorvo, de que pretendia el vida, que dos veces cada un año juntasen sínodos y Moro apoderarse. No acometieron la ciudad de Leon, dado que revolvieron contra ella, á causa de una gruesa biera muerte, yo no fuera rey. Sucedióle Almundar, su guarnicion de soldados que dentro estaba. Desta mane hijo, príncipe manso de condicion y liberal, ca al priura sin hacer otro efecto que de contar sca, pasado el rio cipio de su reinado perdonó á los de Córdoba cierta imAstura, hoy Estola , que riega aquellas campañas y pa posicion en que acostumbraban pagar de diez uno. Ellos, sa por la misma ciudad de Leon, el ejército enemigo olvidados deste beneficio, se alborotaron contra él. por las tierras de la Lusitania volvió a Córdoba. Iba en- Aparejábase para sosegar estas alteraciones cuando le tre los demás moros Abuhalit; hizo instancia con el rey sobrevino la muerte antes de haber reinado dos ants don Alonso para que le restiturese su hijo Abulcer, que enteros. Dejó seis hijos y siete bijas. Sucedióle por voto dejara como en rehenes cuando, como se dijo, le die de los soldados Abdalla, su hermano, el año 888; reinó ron libertad. La negociacion fué tan grande, que al fin por espacio de veinte y cinco años. Los principios fuealcanzó lo que pretendia. Esto sucedió al fin del otoño, ron revueltos á causa que Homar, principal entre los el cual pasado y entrado el invierno, Abdalla venció | moros y de ingenio bullicioso, se levantó contra él. Lisen cierta pelea ó encuentro á los dos Zimaeles, tio y bona , Aslapa ó Estepona , Sevilla y otros pueblos se le hermano suyos, en ciertos lugares ásperos y fragosos; allegaron. Estas grandes alteraciones tuvieron fácil salino se dice en qué parte de España, sospecho fué en el da, porque Homar, mudado propósito, alcanzó perdon reino de Toledo; lo que consta es que los prendió y y se reconcilió con el Rey. Esta facilidad del perdon le aherrojados los envió al castillo de Becaria. Revolvió fué ocasion y le dió ánimo para tornar en breve á alsobre Zaragoza y con el mismo ímpetu la sujeto. Esto borotarse. Andaban los moros de muy antiguo dividifué ocasion que las fuerzas de moros y de cristianos se dos en dos parcialidades de Humeyas y Alavecinos, covolviesen contra él, dado que con una embajada envió mo queda arriba dicho. Con esta division no podia faltar á excusarse de lo hecho con el rey de Córdoba; y por á los amigos de novedades gente y pueblo que los sique no recebia sus excusas, con tralo doble y embaja- guiese. Abdalla siguió por todas partes á Homar y le dores que de ordinario despachaba al rey don Alonso redujo á tal apretura, que se huyó á tierra de cristiapara asegurarse, procuraba su amistad. En el mismo nos, donde, dejada la supersticion de sus padres, se tiempo los condes don Vela y don Diego hicieron liga bautizó, no con sinceridad y de veras, sino con engaño, contra él como contra enemigo comun. Por otra parte, como se entendió con el tiempo, que todo lo declara. Almundar, hijo del rey de Córdoba, y Abuhalit fueron Contra don Alonso se alteraron los vizcaínos; la cabeza enviados de Córdoba para cercar á Zaragoza, acometi y caudillo fué Zuria, yerno de Zenon, hombre principal miento que fue por demás á causa de la fortaleza de entre aquella gente. Acudió don Ordoño, enviado por el aquella ciudad y la mucha gente que en ella hallaron, Rey, su padre, para sosegar aquella gente; pero fué venademás que Abdalla, por las cosas que habia acometido cido por los contrarios en una batalla que se dió cerca y acabado, se hallaba muy fuerte, rico y feroz. Dieron de Arriogorriaga , y della aquel pueblo tomó este nomlos de Córdoba vuelta sobre las tierras de Vizcaya y de bre, que significa, como lo dicen los que saben la lenCastilla, hicieron talas y daños; acudieron los dos con gua vizcaina , piedras sangrientas, como quier que andes sobredichos, y forzaron á los moros á salir de toda tes se llamase Padura. En premio desta victoria hiciela tierra. No se descuidaba el rey de Leon, antes tenia ron á Zuria señor de Vizcaya, que dicen era de la sangre juntas sus gentes en Sublancia con intento de no faltar á de los reyes de Escocia. ¿Quién podrá bastantemente cualquiera ocasion que se le presentase de dar á los mo- averiguar la verdad en esta parle ? La aspereza de agueros, si menesterfuese, la batalla, pero ellos se excusaron y llos lugares, segun yo entiendo, fué causa que el Rey se volvieron a su tierra; solo destruyeron el monasterio no vengase aquella afrenta, demás de su edad que estade Sahagun, que en Castilla la Vieja era y es muy céle ba adelante, y por el mismo tiempo, vuelto el pensabre. Y sin embargo, Abuhalit envió algunos moros de miento a las artes de la paz, se ocupaba en edificar secreto al rey don Alonso para tratar de hacer paces; y iglesias en nombre de los santos, y castillos y pueblos sobre lo mismo Dulcidio, presbítero de Toledo, fue por para seguridad y comodidad de sus vasallos. En el prinel Rey enviado á Córdoba en fin del año 883. En tanto cipio de su reinado reedilicó á Sublancia y á Cea cerca que estos tratos andaban, una armada de moros que se de Leon, el castillo de Gauzon á la orilla del mar, puesjuntó en Córdoba y en Sevilla por mar acometió las to sobre un peñol entre Oviedo y Gijon; despues las riberas de Galicia por estar muchos pueblos sin mura- | ciudades de Braga , Portu y Viseo, Chaves, que se llallas y que podiun fácilmente ser saqueados. No hizo algun maba antiguamente Aquae Flaviae, y tambien la ciuefecto la dicha armada á causa de los recios temporales dad de Oca, todos pueblos que habian estado largo tiemque la desbarataron y echaron á fondo; pocos con el ge po destruidos y deshabitados. El inismo daño padeció neral Abdelhamit escaparon del naufragio y de la tormen. Sentica, y con la misma liberalidad y cuidado fué repaia. Al mismo tiempo por diligencia de Dulcidio se asen rada con nombre de Zamora por las muchas piedras taron treguas de seis años con los moros, y los cuerpos turquesas que por allí se hallan, que se llaman así en de los mártires Eulogio y Leocricia con voluntad de los lengua morisca. A don García , su bijo, dió el Rey cuicristianos, en cuyo poder estaban, de Córdoba los tras dado de edificará Toro, que los antiguos llamaron Saraladaron á Oviedo. Siguióse la muerte de Mahomad, año bis. Asimismo ganaron de los moros á Coimbra en Luside los árabes 273, de nuestra salvacion 886; dejó trein tania, en Castilla la Vieja Simancas y Dueñas con toda ta bijos y veinte hijas. Fué liombre de ingenio no gro la tierra de Campos, comarca que, á ejemplo de Italia y sero; para muestra se refiere que un dia, como se pa de Francia , se puede en lalin llamar Campania. Elgransease en sus jardines y cierto soldado le dijese qué de y real monasterio de Sahagun, que los moros asolahermoso jardin, qué dia tan claro, qué siglo tan alegre, ron, fué de nuevo reparado y vuelto á los monjes de San si todo esto fuese perpetuo! respondió : Antes si no ho- | Benito; al cual ninguno en grandeza, majestad y rique

zas se aventajó antiguamente en España, y aun hoy es de los mas nombrados que en ella se hallan. Para tan gran

CAPITULO XX. des y tantas obras no bastaban los tesoros reales ni sus De los reyes don García y don Ordoño el Segundo. . haberes; impuso nuevos pechos y derramas, cosa que se El poder adquirido malamente no suele ser duradedebe siempre excusar, si no es cuando la república se ro. Así don García el reino que tomó por fuerza á su halla en tal aprieto, que todos entienden es forzoso su- padre tuvo solos tres años. En este tiempo hizo de jetarse á la necesidad si se quieren salvar. Esta verdad nuevo guerra á los moros, entró por sus tierras, talóse entiende mejor por lo que resultó. Estaban los vasa les los campos, saqueóles los lugares, y á un señor Jos por esta causa desgraciados; la reina doña Jimena, moro, Hamado A yola , que le salió al encuentro, venció que tambien andaba desgustada con su marido, persua en batalla y le cautivó ; pero a la vuelta por culpa de las dió á don García, su hijo, que se aprovechase de aque guardas se les escapó cerca de un lugar llamado Trella ocasion y tomase las armas contra su padre. No se mulo. El Rey falleció en Zamora, año de nuestra salvadescuidó el Rey, aunque viejo y flaco; acudió luego á cion de 913. No dejó sucesion; por esto don Ordoño, Zamora, prendió a su hijo y mandóle guardar en el cas- su hermano, sabida su muerte, de Galicia, donde tenia tillo Gauzon. No pararon en esto los desabrimientos y el señorío, sin dilacion vino á tomar la corona. Fué males. Era suegro de don García Nuño Hernandez, con- buen principe y templado, si lo postrero fuera conforme de de Castilla, príncipe poderoso en riquezas y en vasa | á los principios , y no ensuciara sus manos con la sanllos. Este, con ayuda de la Reina y de los hermanos del gre inocente de los condes de Castilla. Reinó por espacio preso, hizo brava guerra al Rey, que duró dos años. A de nueve años y medio. Lo primero, para ganar reputacabo dellos los conjurados salieron con su intento , y el cion y quebrantar la soberbia de los moros, con gente pobre Rey, cansado del trabajo ó con deseo de vida mas de los suyos que juntó rompió por el reino de Toledo. reposada, renunció el reino y le dió a su hijo don García. Puso sitio sobre Talavera , villa principal y de muy alcA don Ordoño, el otro hijo, dió el señorío de Galicia. Lo | gre suelo y cielo, noble por los muchos moradores, y uno y lo otro sucedió el año 910. El cual año pasado, fuerle por sus muros, en gran parte de sillería. Envió como don Alonso hobiese ido en romería á Santiago | el rey de Córdoba buen golpe de gente para socorrer por su devocion, con voluntad de su hijo hecha de nue los cercados; mas fué vencida en batalla y el pueblo vo una buena entrada en tierra de moros, falleció en la entrado por fuerza ; puesto á saco, le quemaron á causa ciudad de Zamora. Su cuerpo y el de su mujer sepul que no se podia conservar por estar do todas partes rotaron, primero en Astorga , despues fueron trasladados deado de moros. El gobernador del pueblo con otros á Oviedo. En el mismo tiempo Abdalla, rey de Córdo muchos fué preso; el ejército, cargado de despojos ba, en edad de setenta y dos años murió en Córdoba ; moriscos y alegre , volvió a su tierra. El rey de Córdodejó doce hijos y trece hijas. De Abdalla , bijo de Lope, ba, dudoso por aquel principio de lo que podria suceno se sabe lo que se hizo; no faltara diligencia si se des der y teniendo las fuerzas de aquel Rcy brioso, encubriera camino para averiguar esta y semejantes fal vió á rogar con humildad al rey de la Mauritania que tas. Habrémos de usar de conjeturas. Entiendo que con de Africa le proveyese de socorros y de gentes. Vino ayuda de los reyes de Oviedo se mantuvo en el señorío el Africano en ello, movido por el peligro de su nacion de Zaragoza, y que dél descendieron los reyes que fue con deseo de rebatir el orgullo de los cristianos, que ron adelante de aquella noble ciudad. El reino de Cór de cada dia mas y mas mejoraban su partido. Despachó doba hobo Abderraman, nieto de Abdalla, hijo de Ma buen número de gente africana y por su capitan á Ale homad, cosa nueva entre los moros, que fuese el nieto motaraf. Juntose con estos el ejército de los moros de antepuesto á los hijos del difunto, tios que eran del España , y por general de todos un moro llamado Avonuevo Rey. Tenia veinte y tres años cuando tomó la co lalpaz. Entraron por tierra de cristianos hasta llegar á rona, y gozóla por espacio de cincuenta años. Llama la ribera de Duero. Salióles el Rey al encuentro, dióse ronle por sobrenombre Almanzor Ledin Alla , es á sa la batalla cerca de Santisteban de Gormaz, que fue muy ber, defensor de la ley de Dios, y tambien Miramamo reñida y por grande espacio estuvo suspensa sin delin, que quiere decir príncipe de los que creen. Tal es clarar la victoria. Ultimamente, muertos los dos capila costumbre que cuando los imperios se van a caer en tanes moros y gran número de su gente, los demás se tonces los que los tienen, para disimular su corbardía y pusieron en luida. Con esto los cristianos quedaron liflaqueza, se arman y afeitan con apellidos magníficos. bres de un gran cuidado y congoja, por considerar el Verdad es que Abderraman se puede contar entre los peligro en que las gentes de Africa pondrian á los que grandes reyes, así en el gobierno como en las cosas de la apenas podian contrastar al poder de los moros de Córguerra. Por todo el tiempo de su vida tuvo atencion á doba. Para que el fruto de la victoria fuese mayor pacomponer las discordias de su nacion y sosegar las par reció apretar á los moros, que vencidos y medrosos cialidades que amenazaban mayores daños; administra estaban, y en seguimiento de la victoria dar el gasto á ba justicia con mucha rectitud; edificó un castillo junto los campos y pueblos de la Lusitania hasta llegar á á Córdoba ; en Africa tomó la ciudad de Ceuta ; demás Guadiana; en particular las tierras de Mérida y de Badesto, con real maguificencia aumentó y mejoró las ciu dajoz padecieron mayores daños. El espanto de los nadades y pueblos de todo su reino. Comenzó á reinar el turales fué tan grande, que procuraron tomar algun año 300 de los árabes, conforme á la cuenta del arzo- | asiento con el vencedor hasta comprar por gran dinero bispo don Rodrigo, que en este lugar no se aparta de la la paz. Esto sucedió el año quinto del reinado de don verdadera.

Ordoño, que se contaba 918 de nuestra salvacion. El Rey, concluidas tan grandes cosas, dió la vuelta, y con recibimiento á manera de triunfo entró en la ciu

dad de Leon , que por la comodidad de su sitio pensa- | rehenes en su lugar; en particular por Hermogio enba hacella real y asiento de aquellos reyes. Con este in tregaron un sobrino suyo, hijo de su hermana, doncel tento procuro ensanchalla y adornalla de nuevos edi en la flor de su edad, por nombre Pelayo. Su hermoficios. En primer lugar trasladó á su real palacio el sura y modestia corrian a las parejas. Por lo uno y por templo de San Pedro y San Pablo, en que estaba la silla lo otro el Rey bárbaro, de suyo inclinado á deshonestidel obispo, por estar-fuera de los muros y correr peli dad, se encendió grandemenle en su amor. Aumentágro, palacio que los moros antiguamente edificaron base con la vista ordinaria la llama del amor torpe y para que sirviese de baños, obra de grande anchura y nefando. El mozo, de su natural muy modesto y criado majestad. Puso nombre al dicho templo de Santa María en casa llena de sabiduría y santidad, resuelto de defenVírgen, dado que otras dos partes del mismo fueron der el homenaje de su limpieza , dado que diversas veconsagradas, la una en nombre del Salvador, y la otra ces fué requerido, resistió constantemente. Despues de San Juan Baptista. Despues desto, para acrecentar la como el Rey le hiciese fuerza, dióle con los puños en la majestad del nuevo templo se hizo el Rey coronar en él cara. Esta constancia y celo de la castidad le acarreó la por mano del mismo Obispo, cosa no usada antes deste muerte; por mandado de aquel bárbaro impío y cruel tiempo, y principio de donde los reyes que antes se fué atenazado y hecho pedazos, los miembros echaron decian de Oviedo se comenzaron á intitular reyes de en Guadalquivir; el amor cuanto es mayor tanto se Leon. Desta ocasion la ciụdad de Oviedo vino poco á suele mudar en mayor rabia. Sucedió esto domingo á poco en tan gran diminucion, que con el progreso 26 de junio del año 925. Diósele honra como á mártir, del tiempo perdió el nombre de arzobispado, y aun en y fué puesto en el número de los santos. Recogieron nuestra era no tiene voto en las Cortes del reino, daño las partes de su cuerpo y.sepultáronlas en San Ginés de que entiendo ha sucedido por descuido de sus ciuda Córdoba; la cabeza en el cimenterio de San Cipriano, danos mas que por mala voluntad de los reyes. Con Débese tanto mas estimar la gloria desta hazaña , que forme á esto entre las memorias y privilegios deste no tenia mas de trece años y medio cuando dió tal tiempo advierten los aficionados a la antigüedad, que muestra de su virtud. Rosvita, doncella de Sajonia, en algunos don Ordoño se intitula rey de Oviedo, y por este mismo tiempo cantó en verso heróico, aunen uno dellos dice que reina en Leon. Demás desto, que algo diferentemente, la muerte del mártir Pelaañaden que este Rey trasladó la dignidad de obispado gio. Siendo rey de Leon don Ordoño, y de Francia á la ciudad de Mondoñedo, que antes estaba en Riba Cárlos el Simple, un presbítero, llamado Zapelo, vino á deo, dado que á otros les parece que los obispos de España enviado por el papa Juan, décimo deste nomMondoñedo antiguamente se llamaron vallibrienses. bre, con esta ocasion. Volaba la fama de la devocion y Entre tanto el rey de Córdoba, Abderraman Alman milagros del apóstol Santiago por todas partes. Era zor, encendido en deseo de satisfacerse de los daños muy célebre el nombre de Sisnando, obispo de Compasados y volver por su honra, con las fuerzas y gentes postelta. El Pontífice, por cierto honbre que le envió de su reino por la parte de Lusitania entró en Galicia con sus cartas, pidió le hiciese participante de sus orahasta llegar á un pueblo llamado Rondonia : Sampiro ciones para que por medio.y intercesion del apóstol le llama Mindonia. En aquel lugar se juntaron los rea Santiago en vida y en muerte fuese ayudado. Sisnanles de los moros y de cristianos; pelearon con gran do despachó a Zanelo para dar la obediencia al Pontídenuedo y porfia, cayeron muchos de ambas partes, fice; dióle otrosí el Rey cartas para el mismo con sus duró la batalla hasta que cerró la noche sin quedar la presentes. Zanelo, cumplido lo que le mandaron, pasa. victoria declarada, bien que cada cual de las parles do un año entero, volvió a España, cargado de muchos se la atribuia, los nuestros por haber sorzado al ene libros; demás desto, con autoridad de nuncio del Papa, migo á salir de Galicia, los bárbaros porque vencidos quién dice fué cardenal, y comision de informarse de tantas veces, continuaron la pelea hasta que falló luz.

todo lo que pertenecia á la religion. Estaban los romaDióse esta batalla año de 919. No mucho despues el nos de muy antiguo persuadidos que el oficio divino rey de Córdoba con nuevas levas de gente que hizo y gótico tenia muchas cosas erradas, que usaban de .cenuevos socorros que le vinieron de Africa corrió las remonias en la misa extraordinarias y enseñaban opitierras de cristianos, y en particular las de Navarra y niones contrarias á la verdadera religion. Zanelo, en Vizcaya. El rey don Ordoño, movido por el peligro que cumplimiento de lo que le era ordenado, revolvió con corria don Sancho García, por sobrenombre Abarca, diligencia los libros eclesiásticos que pudo haber; y rey de Navarra, y á sus ruegos marchó con su campo aunque las ceremonias eran diferentes, halló, al revés contra los moros. Dióse la batalla en el valle Juncaria, de lo que se sospechaba, que todas las cosas concordaque hoy se dice Junquera , el año 921, que fué no me- ban con la verdad. Vuelto a Roma, en una gran junta nos herida y porfiada que la que poco antes se diera en de padres relató al Pontilice lo que llevaba averiguado. Galicia. Los de Leon y de Navarra peleaban con grande Ellos dieron gracias a Dios por aquella merced y junánimo como vencedores por la patria y por la religion; tamente aprobaron aquellos libros. Solamente mandalos moros no les reconocian en nada ventaja, antes lle- | ron que en la secrela de la misa usasen de las palabras Varon lo mejor, porque el conde de Aragon, que lla que usaba el oficio romano. Porque á la verdad las paman García Aznar (inejor viniera Fortun Jimeno , su labras de la consagracion, aunque la sustancia era una, hijo), murió en aquella pelea, y despues della aquella / las tenian mudadas en esta forma : « Este es mi cuerparte de Vizcaya que se llama Alava quedó por los mo- po, que por vosotros será entregado. Este es el cáliz ros. Quedaron otrosi presos en la batalla dos obispos, del Nuevo Testamento en mi sangre, que por vos y Dulcidio, de Salamanca, y Herinogio, de Tuy, que con- por muchos será derramado en remision de los pecacertaron su rescate, y en tanto que le pagaban, dieron dos. » Palabras de que aun en nuestra era no usan los

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