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cen quedó en el campo muerta, ó en el mismo ó en que por los frios del invierno no podria venir al socordiferente trance y tiempo; que es cosa mas fácil mara ro, se pusieron sobre Pamplona. Don Sauclio, avisado villarse que los autores se diferencien en la mentira del peligro, bizo pasar los montes á los soldados con que entender y averiguar la verdad. Concuerdan empe abarcas por causa del frio; y esta fué la verdadera cauro en que un caballero, por nombre Sancho de Gueva sa de haberle llamado Abarca , á la manera que sucedió ra, como sobreviniese y mirase lo que pasaba , vió al en los nombres de Calígula y Caracalla, emperadores infante que sacaba el brazo por una de las heridas de la romanos, por semejante ocasion. Fué cosa fácil al que la madre que muerta quedó ; acordó de abrir el vien venció la naturaleza y el tiempo vencer tambien en tre de la madre y sacar dél al niño ; crióle secrelamen- | batalla á los enemigos y forzallos á que alzasen el cerco, te en su casa hasta tanto que tuvo buena edad. No sé qué como lo hizo. En todas estas guerras se alaba sobre toespantajos se temia, pues para mayor secreto dicen que | dos la valentía de un capitan llamado Centullo, homle traia vestido de aldeano, y por calzado unas abarcas, bre sa gaz, animoso y denodado. Habia con esto el rey de donde le dieron el sobrenombre de Abarca. Añaden don Sancho ganado gran gloria, si no afeara en gran últimamenle que pasados diez y nueve años de vacante, parte su nombre con volver las armas contra Castilla, como la gente tratase de nombrar rey, le trajo a las cosa que demás de la nota á él acarreó mal y daño, coCortes. Allí, averiguado el caso y sabida la verdad, con mo se verá poco adelante. grande voluntad de todos le fué dado el reino y la corona, teniendo todos por muy alegre agüero y pronós

CAPITULO V. tico para adelante que Dios le hobiese guardado de tan

De don Alonso el Cuarto y don Ramiro el Segundo, reyes de Leon. tos peligros, y persuadiéndose que conforme á tan maravillosos principios serian los medios y fines. Pero esto, Don Alonso, cuarto deste nombre, llamado el Monje, que muy hermosamente se dice, muchos lo tienen por el reino que don Fruela á tuerto le quitara, despues de falso, personas de mayor prudencia y erudicion, y no | su muerte le recobró, año de 924. Don Lúcas de Tuy *concuerdan las memorias y privilegios antiguos; ni aun dice que don Alonso fué bijo del mismo rey don Fruela razon de los tiempos da lugar á que don Sancho Abar- | la , contra lo que sienten otras personas de mayor dilica naciese despues de la muerte de su padre, pues lu gencia y autoridad, que dicen fué hijo del rey don Orvo por yernos á don Alonso y don Ramiro, reyes de doño el Segundo. En tieinpo desle Rey partió desta Leon, que vivieron y reinaron poco adelante; antes en- vida Juan, prelado de Toledo, año del Señor de 926, tiendo que era ya de buena edad cuando murió su pa sucesor que fué de Wistremiro y de Bonito, y él por sí dre, y que tomó luego la corona. Dado que de los archi ilustre ejemplo de la santidad antigua. En su lugar no vos y papeles del monasterio de San Salvador de Leire sucedió algun otro, por vedar, como se entiende , los aquellos monjes sacan que Fortun, hermano mayor bárbaros que alguno en aquellas revueltas fuese elegido deste rey don Sancho, tuvo primero que él aquel rei. y puesto en lugar que pudiese gobernar y ayudar las no por algun poco de tiempo. Si es verdad ó mentira cosas de los cristianos. Solo los demás sacerdotes, con no lo sabria decir; pero atirman que, dejado el reino, deseo de tener paz entre sí por una manera de concorcreo por estar cansado de las cosas del mundo, tomó dia, daban el primer lugar al cura de Santa Justa y obeel hábito de monje en aquel monasterio. La verdad es decian á sus mandatos; estado en que se conservaron que este don Sancho tuvo en su mujer Teuda á Garci hasta tanto que Toledo volvió a poder de cristianos. En Sanchez el mayorazgo, y despues dél á Ramiro y á el mismo tiempo volaba por el mundo la fama de FerGonzalo y á Fernando, demás desto cinco hijas, que | nan Gonzalez, conde de Castilla. El nombre y título de fueron sus nombres Urraca, Teresa, María, Sancha y conde, porque su padre solamente tuvo nombre de juez, Blanca. Esta postrera dicen algunos que casó con don no se sabe si lo tomó con consentimiento de los reyes Nuño, señor de Vizcaya; otros lo contradicen, movi de Leon, ó lo que parece mas verisimil, por voluntad dos de que por aquel tiempo no se halla que ninguno de de sus vasallos, que le quisieron honrar por esta maneaquel nombre haya tenido aquel señorío y estado. Fué ra, maravillados de las excelentes virtudes de tan gran este Príncipe dichoso, no solo por los muchos hijos que varon. Señalóse en la justicia y mansedumbre, celo de la tuvo, sino esclarecido por las armas, porque con su religion y en el gran ejercicio que tuvo y larga experiencia valor y esfuerzo todo lo que por la revuelta de los tiem- en las cosas de la guerra, virtudes con que no solo defen-, pos se perdió en Sobrarve y Ribagorza, se recobró de dió los antiguos términos de su señorío, sino demás desto los moros; y no solo hizo esto, mas ensanchó mucho hizo que los del reino de Leon se estrechasen y retralos antiguos términos de aquel señorío hasta ganar y jesen de la otra parte del rio de Pisuerga. Ganó de los sujetar á su corona la Vizcaya o Cantabria y todo lo moros ciudades y pueblos, castigó la insolencia de los que se extiende por las riberas del rio Duero hasta | navarros con la muerte de su rey don Sancho Abarca. su nacimiento y los montes Doca, y lácia mediodía Tenian los navarros costumbre de hacer mal y daño en hasta Tudela y Huesca. Demás desto, da muestra las tierras de Castilla; no contentos con esto, maltraque llegó con el discurso de sus victorias á Zaragoza taron de palabra con amenazas y denuestos á los embaun castillo que está situado cerca de aquella ciudad, con jadores que les envió á pedir emienda de lo hecho. Panombre de Sancho Abarca; y aun no contento con los saron en esto tan adelante y las demasías fueron tales, términos de España, pasados los Pirineos, en Francia que se tuvo por abierta la guerra. El Conde, que no susujetó aquella parte de los vascones y Navarra que lar fria insolencias ni demasías, hizo con sus gentes engo tiempo poseyeron aquellos reyes, y hoy es la tierra trada y rompió por las tierras del Navarro; las talas y de vascos. Estaba el Rey embarazado en esta guerra presas eran grandes. Acudió el enemigo á la defensa; de la otra parte de los montes, los moros, por pensar juntáronse las fuerzas y gentes de ambas partes cerca de un lugar llamado Gollanda. Diose la batalla de po- | comenzó á llamar rey. Para atajar los males que podian der a poder, en que perecieron muchos de los unos y de resultar destos principios, don Ramiro a la hora revollos otros, sin declararse la victoria por gran espacio. Fi- vió contra Leon, do su hermano estaba. Allí le cercó, y palmente, en lo mas recio de la pelea los generales se vencido de la hambre y de la falta de todas las cosas desafiaron y combatieron entre sí. Encontráronse con le forzó á rendirse. En aquella ciudad fué puesto en prilas lapzas; los golpes fueron tan grandes, que ambos / sion, sin por entonces hacer en el mayor castigo, a causa cayeron en tierra; el Rey con una mortal herida, el que los hijos del rey don Fruela, segundo deste nomEonde aunque gravemente herido, pero sin peligro de bre, andaban alterados en Astúrias, y forzaban á don la vida. Animáronse con esto los soldados de Castilla, y Ramiro á ir allá. La ocasion de alterarse no era la miscon tal denuedo cargaron sobre los enemigos, que en ma á los capitanes y al pueblo. Los hijos de don Fruela breve quedó por ellos el campo. Sobrevino á la sazon se quejaban de haber sido despreciados por el Rey, el conde de Tolosa con sus gentes en socorro de los pues no los llamó á las Cortes en que don Alonso renavarros. Recogió á los que huian, y vueltos á las pu nunció el reino. Los asturianos se alteraron por alicion ñadas, tornóse á encender la batalla. Sucedió lo mis- que tenian á don Alonso y llevar mal que tratase de mo que antes, que los condes se encontraron entre dejar el gobierno. Eran muchos los levantados, y mas sí de persona á persona; cayó de un bote de lanza en por miedo del castigo que por voluntad ó esperanza de aquel combate muerto el de Tolosa, con que los na salir con la victoria, tomaron por cabezas á los hijos de varros quedaron de todo punto vencidos y puestos en .don Fruela; pero conocido el peligro que corrian, acorhuida. Los cuerpos del Rey y del Conde con licencia . daron de enviar embajadores á don Ramiro para avisalle del vencedor fueron llevados á sus tierras y honrada | que estaban aparejados á hacer lo que les fuese manmente sepultados. Sobre la sepultura de don Sancho dado, recebirte en las ciudades y pueblos, serville con Abarca hay pleito entre los monjes de San Juan de la todas sus fuerzas con tal que se determinase de venir Peña y los de San Salvador de Leire, que cada cual desin ejército, de paz y sin hacer mal a nadie; que esto las dos partes pretende le sepultaron en su monasterio, tomarian por señal que su ánimo estaba aplacado. EI, el cual no hay para que determinar en este lugar. So

sospechando algun engaño ó teniendo por cosa indigna lo entiendo que don Sancho Abarca murió al princi que sus vasallos para obedecelle le pusiesen condiciopió del reinado del rey don Alonso el Magno, año de

nes, entró con grueso ejército y domó á sus enemigos. nuestra salvacion de 926, despues que reinó por espa- | Perdonó á la můchedumbre, tomó castigo de los mas cio de veinte años enteros. Sucedió en el reino don culpados. A los hijos de don Fruela luego que los tuvo Garci Sanchez, su hijo, de quien hallo que se llamaba en su poder los privó de la vista. El mismo castigo se rey de Pamplona y de Najara. Reinó cuarenta años; su dió á don Alonso, hermano del Rey. No léjos de la ciumujer se llamó doña Teresa. Esto en Navarra. El rey dad de Leon estaba un monasterio con nombre de San don Alonso de Leon fué en sus costumbres mas seme Julian, edificado á costa deste rey don Ramiro; en el jante á don Fruela que á su padre. Ninguna virtud se fueron guardados por toda la vida, y despues de muercuenta dél, ninguna empresa, ninguna provincia suje tos sepultados, así todos estos como doña Urraca, mutada por guerra y allegada á su señorío. El odio de los jer de don Alonso. Con esto aquellas grandes alterasuyos por esta misma causa se encendió contra él de tal ciones que tenian suspensos los ánimos de los naturasuerte, que, cansado con el peso del gobierno, se deter les tuvieron mas fácil salida que se pensaba. Concluiminó de renunciar el reino á su hermano don Ramiro. das estas revueltas, el Rey, como antes lo pretendió, volLlamóle con este intento á Zamora el año del Señor vió las armas contra los moros. Entró por el reino de de 931 y de su reinado seis y medio. Dióle el cetro de Toledo, tomó por fuerza en aquella comarca, saqueó y su mano, resuelto de descargarse de cuidados y de mu quemó á Madrid; pueblo principal, derribóle los muros. dar la vida de principe con la de particular y de monje. En el entre tanto los moros encendidos en deseo de venEn el monasterio de Sahagun, puesto á la ribera del garse, juntas sus gentes, entraron por tierra de cristiario Cea, tomó el hábito sin cuidar ni de lo que las gen nos. Lo primero se metieron por los campos de Castites podian pensar de aquel hecho, ni de su hijo don Or- || lla. El Conde, como quier que por la guerra pasada de doño, habido en doña Urraca Jimenez, hija de don San Navarra se hallạse flaco de fuerzas, movido por el peli. cho Abarca, rey de Navarra, que quedaba en su tierna gro que las cosas corrian, envió embajadores al rey don edad desamparado de ayuda y á propósito para que le Ramiro para rogarle no permitiese que el nombre crishiciesen cualquier agravio. El principio bueno fué; el tiano recibiese afrenta ni que los bárbaros se fuesen tiempo, que aclara los intentos, dió á entender que mas sin castigo; que él.forzado tomó las armas contra el Rey, sę movió por liviandad que por otro buen respeto. Doña su suegro, y que el suceso de las guerras no está en Teresa, hermana de la reina doña Urraca , casó con el manos de los hombres; si algun agravio ó enojo recimuevo rey don Ramiro; della nacieron don Bermudo, bió por lo hecho, que era justo perdonarle por respecto don Ordoño, don Sancho y doña Elvira. Don Ramiro, de la patria; que le aseguraba no pondria en olvido el encargado que se hobo del reino, luego tornó á reno beneficio y cortesía que le hiciese en este trance. El var la guerra de los moros. Entendia como varon prul peligro comun ablandó el ánimo del Rey. Acudió luego denle que con ninguna cosa mas podia ganar las volun con sus gentes deseoso de ayudar al Conde. Juntárontades de los suyos ni hacer mayor servicio á 'Dios que se las huestes y los campos. Dióse la batalla cerca de en perseguir á los enemigos del nombre cristiano; pero la ciudad de Osma, en que gran número de los bárbaros la inconstancia de don Alonso puso impedimento á fueron muertos, los demás puestos en huida. Los soldatan santos intentos, porque con la misma ligereza.con dos cristianos cargados de oro y de preseas volvieron que la habia tomado dejó aquella manera de vida y se á sus casas. Algunos sospechan que desde este tiempo M-L.

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EL PADRE JUAN DE MARIANA. volvieron los condes de Castilla á estar á devocion y del sol se volvió amarilla, en el cielo apareció una aberser feudatarios y vasallos de los reyes de Leon, por tura , cometas de extraordinaria forma , que caian á la que les parece que un rey tan amigo de honra como parte de mediodía; las tierras fueron abrasadas por don Ramiro no juntara de otra manera sus fuerzas, ni oculta fuerza de las estrellas, sin otras cosas que daperdonara las injurias y desacatos que le habian hecho, ban á entender la ira de Dios y su saña. Todo esto se sin que primero se le allanasen. Siguióse una nueva contiene en el privilegio del conde Fernan Gonzalez; guerra contra los moros. El rey don Ramiro, encendido otros dicen que en el mismo dia de la batalla se eclipsó en deseo de oprimirlos con sus gentes, movió la vuella el sol á 6 de agosto, dia de los santos Juslo y Pastor, de Zaragoza. Tenia el principado de aquella ciudad que fué lúnes. Estas señales tenian á todos muy congoAbenaya, señor de pocas fuerzas, feudatario de Abder jados; pero ganada la victoria, se trocó el temor en raman, rey de Córdoba. Acompañó á don Ramiro en alegría y se entendió que no amenazaban a los fieles, esta jornada el conde Fernan Gonzalez. El Moro, pare sino á sus enemigos. Falleció por este tiempo Miron, ciéndole que no podria resistir á dos enemigos tan conde de Barcelona; dejó tres hijos menores de edad. fuertes, tomó por partido sujetarse al rey don Ramiro Estos fueron Seniofredo, que le sucedió en el estado; y pagalle parias. Con este concierto se bicieron paces y Oliva, por sobrenombre Cabreta, al cual mandó el secesó la guerra. No guardan los moros la fe mąs de ñorío de Besalu y de Cerdania, y Miron, que en los años cuanto les es forzoso. Así, partidos los nuestros, y lam adelante fué obispo y conde de Girona. El gobierno por bien por miedo de Abderraman, que tenia aviso se apres la tierna edad del nuevo Príncipe estuvo mucho tiempo taba contra él, mudado partido y tomado nuevo asien- en poder de Seniofredo, su tio, conde de Urgel, que to, deconsuno acometieron los dos las tierras de los cris fué escalon para que sus descendientes poco adelante tianos. Llegaron á Simancas; llevaban los moros mal se apoderaseu de todo. A la sazon que gobernaba este que los cristianos les pusiesen leyes y forzasen á pagar Seniofredo aquel estado se tuvo un concilio de obispos parias los á quien tenian antes por sus tributarios. Acu en un pueblo llamado Fuentecubierta , tierra de Nardió luego el Rey y salió al encuentro á los enemigos. bona. En este Concilio se determinó un pleito que anDióse la batalla, que fué muy brava y de las mas seña daba entre los obispos Antigiso, de Urgel, y Adulfo, paladas y reñidas de aquel tiempo; murieron treinta mil | Hariense, sobre los términos y mojones de los obispamoros, otros dicen setenta mil. Los despojos fueron dos, ó por mejor decir, sobre toda la diócesi del pallamuchos y ricos, grande el número de los cautivos. El riense, que el de Urgel pretendia ser toda suya. Así fue mismo Abenaya tambien sué preso. Abderraman con determinado por los obispos, que en pasando desta vida veinte de á caballo escapó por los piés. El conde Fer- Adulfo, la ciudad de Pallas quedase sujeta al obispo de van Gonzalez, por no haberse hallado en la batalla, el Urgel, porque se probaba por instrumentos muy cierpor qué no se sabe, pero habiéndose encontrado con tos que antiguamente lo fué. Presidió en el Concilio Arlos que huian, hizo en ellos no menor matanza. Da mues nusto, prelado narbonense, por estar a la sazon Tartra desto un privilegio del monasterio de San Millan de ragona en poder de moros, á cuyo obispo pertenecia la Cogulla, puesto en los montes de Oca, que se llamó concertar los pleitos entre los obispos comarcanos y suantiguamente de San Félix, que concedió el Conde por fragáneos suyos. Por muerte de Seniofredo, conde de memoria del beneficio recebido y desta victoria que Barcelona, que falleció adelante sin dejar hijos, bien ganó de los moros. En aquel privilegio se manda que que estuvo casado con doña María, hija del rey don muchas villas y pueblos de Castilla contribuyan por ca Sancho Abarca, Borello, conde de Urgel y hijo del otro sas cada uno para los gastos y servicios de aquel mo Seniofredo, se apoderó del señorío de Barcelona. La naslerio, bueyes, carneros, trigo, vino, lienzo, confor fuerza prevaleció contra la razon; que de otra suerte me á lo que en cada tierra se daba, por voto que el ¿qué derecho podia tener ni alegar para excluir á Oliva, Conde bizo cuando iba á esta guerra; de donde tam hermano del difunto? Tuvo Borello un hermano, llabien se entiende que de aquella parte de Vizcaya que mado Armengaudo ó Armengol, de grande santidad de se llama Alava fueron gentes de socorro al Rey, y que vida , y por esto puesto en el número de los santos y en todos estuvieron persuadidos que dos ángeles en dos los calendarios ; pero esto fué algun tiempo adelante. caballos blancos pelearon en la vanguardia, y que por El rey don Ramiro, llegado á mayor edad y vuelto sa su ayuda se ganó la victoria; cosa que no suele acon pensamiento á las artes de la paz y al culto de la relitecer ni aun inventarse sino en victorias muy señala gion, de los despojos de los moros edificó en Leon ug das cual fué esta. El alfaquí mayor de los moros, que monasterio de monjas con advocacion de San Salvador, es como obispo entre ellos, vino en poder del Conde. do hizo que dona Elvira , su hija única, tomase el håCon esto, la provincia y la gente pareció alentarse del bito y el velo como se acostumbra. Olro monasterio grande espanto causado del aparato que los contrarios hizo con nombre de San Andrés. El tercero de San Crishicieron para aquella guerra, además de muchas seña- tóbal, á la ribera del rio Cea cerca de Duero. El cuarto les que en el cielo se vieron y muchos prodigios; porque con nombre de Santa María Vírgen. En conclusion, en en el mismo año que fué la pelea, es á saber, el de 934, el valle Ornense levantó otro monasterio con advocaotros á este número añaden cuatro años, siendo reyes cion del arcángel San Miguel. Estaba el Rey ocupado don Ramiro en Leon, y don Garci Sanchez en Pamplo en estas cosas cuando nuevas y domésticas alteraciona, hobo un eclipsi del sol á los 19 de julio (mas qui nes le hicieron volver á las armas. Fernan Gonzalez y siera á los 18, porque dicen fué viérnes) por espacio de Diego Nuñez, hombres principales, con deseo de nove una hora entera á las dos de la tarde, tan grande y cer dades, ó por alguna causa agraviados del Rey, se rebe rado, que se mudó el dia en muy espesas tinieblas. Se laron contra él. No tenian bastantes fuerzas, llamaran gunda vez á 15 de octubre, que fué miércoles, la luz á los moros y á su capitan Accifa. Destruyeron el ter

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HISTORIA DE ESPAÑA.

227 ritorio de Salamanca que baña el rio Tórmes. En otra ejercitar por largo tiempo las virtudes de que su buen parte por las armas de don Rodrigo, que entiendo era naturaldaba muestras. Al principio don Sancho, su heruno de los conjurados ó aliado con ellos, las tierras de mano, ó por deseo de reinar, ó irritado por algun agraAmaya y parte de las Astúrias eran maltratadas. No era vio, como es mas verisimil, fué causa que las armas de fácil determinarse á qué parte primeramente se hobiese Garci Sanchez, rey de Navarra, su lio, y las del conde de acudir. En igual peligro pareció que debian de ba Fernan Gonzalez á su persuasion se moviesen en daño cer guerra á los moros por ser enemigos públicos; así de don Ordoño, sin tener ninguna cuenta con el amor se hizo, y los echaron de toda la tierra con gran estrago que á su hermano debia. El deseo de reinar y el dolor que en ellos se hizo. Demás desto, los autores y move del agravio, ambos males tienen gran fuerza. Juntas las dores del alboroto vinieron en poder del Rey, pero no gentes de Navarra y de Castilla entraron por las tiermucho despues fueron sin otro castigo suellos de la ras del rey de Leon, que por estar desapercebido y prision en que los tenian en Leon encerrados; sola poco confiado de la voluntad de los suyos en aquella mente les hicieron jurar de nuevo la obediencia al Rey discordia civil, determinó de fortificarse en algunas y prestalle sus homenajes; muestra que el delito no fué plazas fuertes por su sitio ó por las murallas, sin venir tan grave ó que el Rey usó de la victoria con mucha á la batalla. Los enemigos, sosegado el furor con que templanza. Concluida esta guerra, entiendo que de suyo entraron y juzgando que era sin propósito hacer la guerse sosegaron las alteraciones de las Astúrias, en espe ra tanto tiempo en provecho ajeno y con su peligro, sin cial que la clemencia del Rey les convidó á que se re hacer efecto de momento se volvieron á sus tierras. Don dujesen. El conde de Castilla Fernan Gonzalez tenia en Ordoño con deseo de satisfacerse del Conde, que sin doña Urraca, su mujer, una hija del mismo nombre. tener respeto al deudo habia juntado sus fuerzas con Importaba mucho para el buen suceso de las cosas que su hermano y tio para su daño, sin dilacion repudió á entre las dos provincias y señoríos de Castilla y de Leon doña Urraca , hija del Conde, y casó con doña Elvira; hobiese confederacion y avenencia , lo cual don Ramiro que tales eran las costumbres de aquella era. Deste no ignoraba. Con deseo pues que la paz se asegurase, nuevo matrimonio nació don Bermudo, el que algunos trató con el Conde y hizo que su hijo don Ordoño, que años adelante, mudadas las cosas y trocadas, finalmente le debia suceder en el reino , casase con la dicha doña alcanzó el reino de su padre. Las alteraciones de los Urraca. Concluido todo esto, el Rey, como enemigo gallegos, movidos á lo que se entiende por aficion que que era de la ociosidad, á lo postrero de su edad hizo tenian á don Sancho, fueron en breve por las armas y una nueva entrada en tierra de moros; metióse por el diligencia de don Ordoño sosegadas. Y para que el reino de Toledo y llegó liasta Talavera. Venció en bata provecho fuese mayor, con sus gentes entró dando por lla á los que venian á socorrer á los suyos, en que mu todas partes el gasto á los campos en aquella parte de rieron doce mil moros, los presos llegaron á siete mil. la Lusitania que estaba sujeta á los moros, llegó hasta Con esta victoria hizo que su autoridad y reputacion se Lisboa, dende se volvió á su tierra. Por el mismo tiemmantuviese, que junto con la edad se suele envejecer y po Fernan Gonzalez, conde de Castilla, con una entramenguar. Vuelto a sus tierras, envió á sus ca

el ejér

da que hizo por tierra de moros, se apoderó del casticito cargado de despojos de moros, y él se fué en ro llo de Carranzo, echada de allí la guarnicion morisca mería á Oviedo á honrar los cuerpos de los muchos que tenia. No con menor diligencia Abderraman, rey santos que allí estaban y dar á Dios gracias por tantas de Córdoba , aunque de grande edad, enemigo de 10mercedes. En aquella ciudad por ser la tierra mal sana da insolencia, juntado un grueso ejército en que se adoleció de una enfermedad mortal. Sin embargo, dió contaban ochenta mil combatientes, mandó á Almanvuelta á Leon, y ordenadas las cosas de su casa, zor Alhagib, que es tanto como virey, capitan de gran nunció el reino y le dió de su mano á su hijo. Hecho nombre, acometiese con gran suria las tierras de crisesto, tomados los sacramentos de la Penitencia y de la tianos. Recelóse el Conde de aparejos tan grandes ; llaEucaristía de mano de los obispos y abades que á su mó la gente de todo su estado a la guerra, y alistó tomuerte se ballaron, falleció en el año de nuestra salva dos los que tenian edad á propósito para tomar armas; cion de 950 á 5 dias del mes de enero. Sepultáronle en el y como quier que todavía el ejército fuese menor que cl monasterio de San Salvador, edificio y fundacion suya. peligro que amenazaba, cuidadoso del suceso de la Fué este año muy señalado por muchos pueblos que en guerra, en una junta de capitanes que tuvo en el pueél, ó se edificaron de nuevo, ó se repararon, conviene á blo de Muñon, consultó lo que se debia hacer. Los pasaber, Osma, Roa, Riaza, Clunia en los arevacos, que receres fueron varios, como acontece que en grande hoy es Coruña. A Sepúlveda tambien en un sitio fuerte peligro y miedo ordinariamente cada uno habla conforedificó por este tiempo el conde Fernan Gonzalez, por me á quien es. Los mas atrevidos querian que se hiciese cuyo esfuerzo en particular el partido de los fieles en la guerra, otros que, recogidas las provisiones y alzaaquel tiempo se conservaba y aun mejoraba.

das en lugares seguros, se entretuviesen hasta tanto

to que las fuerzas de los bárbaros que tienen grande CAPITULO VI.

ímpetu con la tardanza se enflaqueciesen. Gonzalo

Diaz, hombre principal, pretendia que aun seria bien De don Ordoño, tercero deste nombre, rey de Leon.

comprar de los moros las treguas por dineros sin cuidar Muerto el rey don Ramiro, don Ordoño, su hijo, he de la honra, como suele acontecer cuando prevalece el redó el reino de Leon. Era hombre de gran corazon, miedo ; que la sabia cobardía puede mas que la honratenia gran ejercicio en las armas, prudencia singular da vergüenza : «Por ventura , dice, á tan grande ejéren el gobierno. La brevedad de la vida, ca solamente cito y tan experimentado copondrémos el pequeño núreino cinco años y siete meses, hizo que no pudiese mero de los nuestros, y locamente nos despeñarémos

en tan clara perdicion? ¿No miras que en el suceso palabras volvieron todos en sí. 'Dióso luego la batalla y trance de una batalla consiste el peligro de toda la de poder á poder, en que por pequeño número de criscristiandad, pues en tu tierra se hace la guerra ? Si tianos sué destrozada aquella gran muchedumbre de venciéremos el provecho será poco; si fuéremos venci enemigos. El general con los que pudieron escapar dos será forzoso que la provincia desnuda de fuerzas salió huyendo de la matanza. Con esla victoria las coy vencida del miedo venga , lo que Dios no quiera, en sas de los cristianos, que estaban para caer, se reparapoder de los enemigos. Mira no sea perder en un punto ron. Los nuestros alegres y cargados de despojos de y en un momento las ciudades y pueblos ganados en moros se volvieron á sus casas. Diose parte de la presa tanlos siglos y con tanta sangre de cristianos; lo que al santo varon Pelayo, y con el tiempo á costa del Conlos venideros digan no fué esfuerzo, sino locura ; co de se edisico de los despojos de la guerra un magnífico mo ordinariamente los consejos atrevidos tienen la monasterio á la ribera del rio Arlanza con advocacion fama segun lo que dellos resulta , y conforme á sus re de San Pedro, en que fueron puestos los huesos de don males se juzga dellos. Considera otrosí que muchas ve Gonzalo, padre del Conde. En nuestra edad se muestra ces es de mayor esfuerzo refrenar el ánimo con la ra la ermita de Pelayo en una pena que está cerca de zon que con las armas vencer á los enemigos. En esto aquel monasterio. El cuerpo de san Vicente, mártir, tiene gran parte la fortuna , el recato es oficio muy pro menos solamente la cabeza, y los de las saptas Sabina pio de grandes varones. Y ¿qué cosa puede ser mas le y Cristela, sus liermanas, dicen los monjes de San Bemeraria que por un vano deseo de alabanza y honra nilo de aquel monasterio de San Pedro de Arlanza que poner en cierto y grave peligro las cosas sagradas, la Jos tienen allí, otros que están en otras parles. Un sepatria, las mujeres y bijos y toda la religion? Tú hazpulcro sin duda se muestra en aquel lugar de García, lo que juzgares ser mejor, que tambien yo no rehusaré abad que fué antiguamente de aquel convento, que pode ponerme á cualquier trance por tu mandado; pero nen en el número de los santos. Los moros sin perder de mi parecer nunca con tan grande peligro y riesgo de en alguna manera el ánimo por aquel destrozo y destodo te pondrás, señor, al trance de la batalla. » El man trataban de acometer á Castilla ; y por otra parte Conde no ignoraba que el parecer de Gonzalo Diaz era el rey don Ordoño, despues de la entrada que hizo en de otros muchos que hablaban por la boca de uno; pero la Lusitania , encendido todavía en deseo de vengarse prevaleció el deseo de la líonra y reputacion. Así, como del Conde, se aparejaba para le hacer cruel guerra. Harazonase largamente de las fuerzas de los suyos, de la llábanse las cosas en gran peligro; el ánimo del rey don ayuda divina, de la gloria ganada, que tenia por mas Ordoño, como de principe modesto, fácilmente se grave que la muerte amancillarla con alguna muestra amansó con una embajada del Conde, en que le pedia de cobardía, y los demás, quién de verdad, quién fingi- i perdon con toda humildad, que no por su voluntad le damente alabasen su parecer y se conformasen con él, habia errado, sino antes por engaño de aquellos que hechos sus votos y plegarias, movieron contra el ene usaran mal de su facilidad ; que estaba aparejado para migo, que tenia sus reales cerca de la villa de Lara. No hacer lo que le mandase y recompensar con nuevos servinieron luego á las manos ; el Conde cierto dia salió vicios la ofensa pasada. Avisóle olrosí que grandes genpor su recreacion á caza, y en seguimiento de un ja tes de moros se aparejaban para daño de cristianos; no balí se aparto de la gente que le acompañaba. En el era justo antepusiese sus particulares a seclos y dolor á monte cerca de alli una ermita de obra antigua se via la causa comun del nombre y religion cristiana. Con cubierta de hiedra, y un altar con nombre del após- esta embajada, no solo el Rey se aplacó, sino le envio tol San Pedro. Un hombre santo, llamado Pelagio ó Pe tanta gente de socorro cuanta era menester para rebalayo, con dos compañeros, deseoso de vida sosegada, tir la furia de los moros, que eran llegados á Santistéhabia escogido aquel lugar para su morada. La subida ban de Gormaz haciendo mal y daño. Diéronse vista los era agria , el camino estrecho, la fiera acosada como á campos, y tras esto la batalla , que fué herida y brava. sagrado se recogió á la ermita. El Conde, movido de la La victoria quedó por los nuestros, el estrago de los devocion del lugar, no la quiso herir, y puesto de ro bárbaros fué grande. El rey don Ordoño, con la nueva dillas pedia con grande humildad el ayuda de Dios. alegre de tan grande victoria y lleno de nuevas espeVino luego Pelayo, hizo su mesura al Conde ; él por ser ranzas, se aparejaba para hacer otra vez guerra á los ya tarde liizo allí noche, y cenado que hobo lo poco que moros, cuando en Zamora murió de su enfermedad, el le dieron, la pasó en oracion y lágrimas. Con el sol le año de 955. Su cuerpo fué sepultado con reales exeavisó Pelayo, su huésped, del suceso de la guerra ; que | quias y aparalo en Leon, en San Salvador, do estaba saldria con la victoria , y en señal desto antes de la pe- enterrado su padre. lea se veria un extraño caso. Volvió con lanto alegre á Jos suyos, que estaban cuidadosos de la salud, declaró

CAPITULO VII. todo lo que pasaba. Encendiéronse los ánimos de los

De don Sancho el Gordo, rey de Leon. . soldados a la pelea, que eslaban atemorizados. Ordenaron sus haces para pelear. Al punto que querian aco

. En vida del rey don Ordoño no se sabe en qué parte meler, un caballero, que algunos llaman Pero Gonzalez,

liaya estado don Sancho, su hermano, y si tuviese algude la Puente de Fitero, dió de espuelas al caballo para

na mano en el gobierno del reino; ni aun liay noticia adelantarse. Abrióse la tierra y tragóle sin que pare si los dos hermanos hicieron amistad entre sí, ó si duciese mas. Alborotóse la gente espantada de aquel mi ró siempre la enemiga que al principio tuvieron. El verJagro. Avisóles el Conde que aquella era la señal de la gonzoso descuido de los coronistas destos tiempos fuervictoria que le diera el ermitaño, que si la tierra no los za á que la historia muchas veces vaya sin claridad; sufria, menos los sufririan lus contrarios; con estas concuerdan empero que despues de la inuerte de don

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