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le festejaban. Llamábanle rey pio y bienaventurado, rona por no tener el Rey hijos, con demasiada priesa con otros muchos títulos y renombres que le daban. | traia sus inteligencias con los señores de aquel reino Corouose en Toro, honra debida á aquella ciudad por para desposeer á su tio ; grande crueldad y que le puso ser la primera que le ofreció la obediencia por sus car en condicion de perder lo que tenia en la mano. Portas. Los ricos hombres no estaban del todo llanos, an- que el rey don Sancho, avisado de lo que pasaba y puntes algunos seguian la voz de las infantas, con algunos zado del dolor que estos desórdenes le acarreaban, visto pueblos que se les arrimaban. Pudiera resullar desta di- que por si no tenia fuerzas bastantes para contrastar con vision algun grande inconveniente, si los prelados do | los suyos y con los extraños, acordó buscar socorros de aquel reino no ganaran por la mano, cuyo oficio es no fuera y de camino vengarse de aquellos ultrajes y dessolo predicar al pueblo y administralle las cosas sagra lealtad. El rey don Jaime, acabada la empresa de Mallordas, sino mirar por el bien y pro comun; y así, visto ca, ganara renombre de esforzado y valeroso en lanpor quien estaba la justicia , enfrenaron sus particula to grado, que los demás principes á porfía pretendian sa res aficiones con la razon y dieron de su mano el reino amistad y buena gracia. Acordó envialle sus embajadoá quien venia de derecho. Los principales en este nú res para rogalle se fuese á ver con él en Tudela para comero fueron Juan, obispo de Oviedo ; Nuño, de Astor. municalle algunos negocios muy graves y que uo se poga; Rodrigo, de Leon; Miguel, de Lugo; Martin, de dian tratar en ausencia por terceros. Hallábase el rey Mondoñedo; Miguel, de Ciudad-Rodrigo; Sancho, de don Jaime en Zaragoza, donde por la via de Poblete y Coria. Doña Teresa , madre de las infantas, acudió de de Lérida era venido despues de la conquista de MallorPortugal para dalles como á hijas el ayuda y consejo ca. No le pareció dejar pasar aquella ocasion, que, senecesario. Parecióle seria mas acertado concertarse con gun él imaginaba, se le presentaba de acrecentar su essu antenado, y para esto se vió con doña Berenguela, | lado; así, sin pedir otra seguridad, se vino para el rey madre del Rey, en Valencia la de Galicia; en esta vista don Sancho. Mostráronse mucho amor de la una parte y babla se acordaron que las infantas cediesen á su y de la otra. Acabados los comedimientos y cortesías, hermano el derecho que pretendian tener al reino, y entraron en materia y trataron de lo que importaba. que él les acudiese cada un año con treinta mil duca Querellóse don Sancho de su sobrino el conde Teobaldo, dos para sus alimentos. Tomado este asiento, el rey quo sin respeto al deudo ni tener paciencia para espede Leon, do estaba , partió para Valencia, las infantas, rar su muerte, con sus malas mañas le alteraba los vasafueron á Benavente para visitalle y verse con él. Al ar llos. Del rey don Fernando dijo que, sin embargo que lezobispo don Rodrigo, en premio del trabajo que tomó nia tantas provincias, era su ambicion tan grande, que en todos estos tratos y caminos tan largos y tan conti con los nuevos ditados le crecia el apetito de mandar, mal nuos que hacia sin cansarse jamás, dió el Rey en aque- desasosegado y incurable. Que tenia pensado valerse de Ha tierra la villa de Cascata. Por esta manera el reino sus fuerzas, de su dicha y de su mana, recobrar lo de de Leon torno á juntarse con el de Castilla á cabo de Vizcaya, que le tenian contra derecho usurpado, y resetenta y tres años que andaba dividido, no sin perjui- | primir los insultos y intentos de Francia, y juntamente cio y daño de todos. La union y aladura que en el rey sosegar los naturales para que no se atrevieseu. En redon Fernando y sus descendientes se hizo y se ha con- compensa de su trabajo le queria dejar aquel reino patinuado hasta nuestros tiempos sué principio y como ra despues de sus dias, y para mas aseguralle desde pronóstico de la grandeza que hoy tienen los reyes de luego nombralle por su sucesor y adoptalle por liijo, coEspaña.

mo lo hizo por estas palabras : Yo os nombro por mi

heredero por via de adopcion para que hayais y poseais CAPITULO XVI.

esta corona. Prospere Dios, nuesiro Señor, y ayude esta De algunas vistas que diversos reyes tuvieron entre sí.

nuestra voluntad; que bien entiendo despues de mis dias

miraréis por mis vasallos, y mientras viviere haréis lo Don Sancho, rey de Navarra, por sobrenombre llama que de un buen hijo puede su padre esperar. Aceptó el do el Fuerte, título que en su mocedad le dieron sus rey don Jaime esta adopcion y la buena suerte que se hazañas, mudado el modo de vivir y la traza en esta le presentaba. Para dar mejor color á todo concertaron sazon á causa de su mucha grosura y de la poca salud que la adopcion suese reciproca, de suerle que cualque tenia, se estaba relirado en el castillo de Tudela sin quiera de los dos que faltase, el otro le sucediese en el cuidar mucho del gobierno. Deste retiramiento los va reino. Era cosa ridicula y juego que un mozo y que se sallos tomaron ocasion de atreverse y de alterarse, hallaba en lo mejor de su edad, además que tenia hijo y en especial en Pamplona, que diversas veces se alboro heredero, prohijase un viejo doliente y que estaba en lo tó por este tiempo. La falta del castigo hace á los hom- postrero de su vida. Puédese sospechar que el Navarro bres osados, y la dolencia de la cabeza redunda en los por su edad y dolencia no estuviese muy entero. A los ! demás miembros. Asimismo don Lope Diaz de Haro, de abril se otorgaron las escrituras deste concierto, señor de Vizcaya, con golpe de gente por la parte de la que confirmaron los señores que de Aragon y Navarra se Rioja hizo entrada en las tierras de Navarra, y en ella hallaron presentes. Demás desto, el Navarro dió al de se apoderó de algunos pueblos y castillos. Sospechóse Aragon prestados para los gastos de la guerra cien mil que el rey don Fernando tenia en este parte, y que por sueldos, y en prendas recibió para seguridad de la su consejo y con sus fuerzas se encaminaban estas tra- deuda ciertos pueblos de Aragon. En esto vino nueva mas. Lo que hacia mas al caso que Teobaldo, conde de que el rey de Túnez aprestaba una gruesa armada para Campaña en Francia, sobrino de aquel Rey por ser hi- recobrar la isla de Mallorca, que hizo despedir las visjo de su hermana doña Blanca, infanta de Navarra, y tas y abreviar, y forzó al rey don Jaime á dar la vuelta que si tuviera paciencia habia de heredar aquella co- a Zaragoza para acudir a la defensa, si necesario fuese.

En este tiempo falleció Agrembiase , dejó en su testa cho el rey don Fernando, y para mayor muestra de mento el condado de Urgel, y Valladolid en Castilla al amor, si bien era extranjero y su estado en balanzas, infante don Pedro, su marido, por no tener hijos; de le dió por mujer á su hermana la infanta doña Berenque resultaron nuevos inconvenientes á causa que don guela á la vuelta de su romería. Concluidas las bodas, Ponce de Cabrera acudió a los derechos y pretensiones dió aquel Príncipe vuelta á Italia para, con los socorros antiguas de su casa , resuelto, si no le hacian razon, de que juntó, pasar á la guerra de la Tierra-Santa. El suvalerse de las armas y de la fuerza. Atajó el Rey con su ceso no fué covforme á sus esperanzas ni trabajos que prudencia la tempestad que se armaba. Concerto que por fuerza sufrió en viaje tan largo. Los Anales de Toal nuevo pretensor se diese aquel condado, fuera de ledo, á quien damos mucho crédito, señalan la venida la ciudad de Balaguer, que reluvo para sí, y al Infante deste Rey á España ocho años antes desto, y que el rey mientras que viviese entregó la isla de Mallorca para don Fernando le recibió soleingemente en Toledo, dia que la gobernase en su lugar y como teniente suyo. viernes, á 12 de abril. La verdad es que vuello á Italia, Tomado este acuerdo, el Rey del puerto de Salu se perdida la esperanza de recobrar su reino, por órde. lizo a la vela y aportó á Mallorca. Supo que el rey de del Papa se encargó del imperio de Constantinopla, por Túnez por aquel año no venia; por esto sin hacer otra ser de poca edad el emperador Balduino y estar aquel cosa dió la vuelta para su casa. El rey don Fernando imperio que tenian los franceses á punto de perderse. se ocupaba en visilar el nuevo reino de Leon á propósi- Casó el mozo Emperador con María, hija de aquel Reyy to de granjear las voluntades de la gente con todo gé- | de su mujer doña Berenguela. Este quiso fuese el premio nero de buenas obras y mercedes que les hacia. En el de los trabajos que pasó en aquel gobieruo y tutela. En entre lanto encargó el cuidado de la guerra contra mo Castilla los soldados de las órdenes militares se juntaron ros al arzobispo don Rodrigo, y en recompensa le hizo con el obispo de Plasencia, y de consuno ganaron de los merced de la villa de Quesada, á tal que echase della moros á Trujillo, pueblo priocipal de la Extremadura. La los moros, á cuyo poiler era vuelta. Venido pues el ve toma fué á los 23 de enero. El rey don Jaime pasó lerrano, el Arzobispo con gente rompió por aquella parte, cera vez á Mallorca, y se apoderú de la isla de Menorca, corrió los campos, hizo presas, quernó las mieses que que la de Ibiza, una de las Piliusas y la mayor en el mar ya estaban sazonadas, y no solo ganó de los morus á Ibérico, se conquistó el año adelante de 1231. Guillen Quesa:la y Cazorla, villas puestas en los pueblos que an Mongrio, prelado de Tarragona, sucesor de Aspargo, sa tiguamente se llamaron bustetanos, sino tambien les lo difunto, envió sus gentes para este efecto, y por esta caumó á Cuenca, Chelis, Niebla, que llamaron los romanos sa quedó aquella isla sujeta á su diocesi y obispado, coElepla, con olrus pueblos comarcanos de menor cuenta. mo era razon. Este año, á los 7 de abril falleció en Tiidela Este fue el principio del adelantamiento de Cazorla, que el rey don Sancho de Navarra. Su cuerpo enterraron en por largos tiempos por merced y gracia de los reyes pose Nuestra Señora de Roncesvalles, convento de canónigos yeron los arzobispos de Toledo, que nombraban como reglares, que él mismo edificó a su costa y le dotó do lugarteniente suyo al Adelantado, hasta tanto que en buenas rentas. Traen en el pecho una cruz azul en forma nuestros dias don Juan Tavera, cardenal y arzobispo de de cayado ó de báculo, por lo demás el hábilo es de cléToledo, le dió por juro de heredad para sus descendien- rigos ordinarios. Los navarros, luego que murió su Rey, tes á don Francisco de los Cobos, comendador mayor de Tainaron á Teobaldo, conde de Campaña, como á paLeon, al cual de secretario suyo levantó á grande esta - riente mas cercano. Coronóse por el mes de mayo en do y dignidad el favor y privanza que alcanzó con el em Pamplona. Un autor dice que el rey de Aragon, si bien perador Carlos V, rey de España. Verdad es que don tuvo aviso de todo, disimuló y no quiso irles a la mano ni Juan Siliceo, sucesor del dicho Cardenal, pretendió por seguir su derecho", que por ventura la conciencia le rcpleito revocar aquella donacion, como liecha en notable mordia para no pretender lo que no era suyo. Las guerras perjuicio de su iglesia ; pero ni él ni sus sucesores sa que emprendió adelante dan á entender que si disimuló lieron con su pretension hasta que don Bernardo de Ro fué por un poco de tiempo hasta desembarazarse y apresjas y Sandoval, cardenal de Toledo, concertó la diferen tarse para seguir su derecho de adopcion , que le lenia cia y restituyó á su iglesia aquella dignidad. Quesada, por bien fundado; mas la esperanza de salir con su intento porque volvió a poder de noros y adelante la recobró

era poca por la aversion que mostraban los naturales. T.con sus armas el rey don Fernando, se quedó por los re níale otrosí puesto en cuidado un nuevo casamiento que yes de Castilla. Por estos tiempos Juan de Breda, rey de trataba para sí con doña Violante, hija del rey de HunJerusalem, perdido casi todo aquel reino, pasó por mar gría, que procuraba estorbar con todas sus fuerzas el rey en Ilalia. Era francés de nacion , solicitó á los principes don Fernando, porque lodavía deseaba reconcilialle con de Europa que le ayudasen con sus gentes para recobrar su tia doña Leonor, que repudió los años pasados. Allsu reino. De camino casó á Violante, única hija suya, daban embajadas sobre el caso; y porque por via de lercon el emperador Federico II, que por este casamiento ceros no se concluia nada, acordaron los dos reyes do tomo título de rey de Jerusalem, y dél se quedó en los verse en el monasterio de Huerta, puesto á la raya de los reyes de Sicilia, sus sucesores en aquel reino, hasta pa dos reinos. Allí se hablaron á los 17 de setiembre. No se sar con él y continuarse en los reyes de Aragon y de hizo efecto alguno en el negocio principal por razones España sucesivamente. Solemnizadas estas bodas, el que el Aragonés alegó en su defensa; solo demás de los rey Juan de Brena pasó en España y aportó por mar á pueblos que antes tenia dió á la reina dona Lconor la vie Barcelona, ano de 1232. Hospedóle el rey de Aragon lla de Hariza, en que pasase su soledad; y para mayor encon mucho amor y regalo y le tuvo consigo algun tretenimiento vino en que su hijo quedase en su compatiempo. Fuése desde allí

á Santiago de Galicia por volo ñía hasta lanto que fuese de mas edad. Empleaba esla que tenia lecho de visitar aquel santuario. Honróle mu- señora su tiempo y sus rentas en obras de piedad; en

particular á su costa, cerca de Almazan, fundó un mo- ; género de máquinas, y aunque por ser de suyo ciudad nasterio de Premostre, órden cuyo fundador no muchos principal y estar cerca de Baeza no mas de una legua, años antes deste tieinpo sué Humberto, natural de Lo la tepian fortalecida de muchos valientes soldados de Tera en Francia. Elnombre de premostratenses tomaron guarnicion, baluartes y vituallas para entretenerse muestos religiosos del primer monasteriu que edificaron cho tiempo; pero la fortaleza y constancia del Rey venen el bosque de Premostre.

ció todas las dificultades y se entregaron los morado

res, salvas solamente las vidas. Por otra parte las órCAPITULO XVII.

denes tomaron á Medellin , Alfanges y Santa Cruz. La El principio que tuvieron las conquistas de Córdoba y Valencia.

alegría destas victorias se mezcló y turbó con nueva

pérdida, como es muy usado en esla vida mortal y lleAcabada la habla y las vistas, los dos reyes de Ara na de mudan zas. La Reina, mientras el Rey andaba gon y Castilla volvieron á proseguir la guerra santa con ocupado y contento con el buen suceso que Dios le daba i a los moros. Los aragoneses, feroces con la victoria en la guerra, falleció en la ciudad de Toro. Llevaron de Mallorca y con odio que tenian al rey Zaen, que es su cuerpo al monasterio de las Huelgas de Búrgos; las taba por fuerza apoderado del reino de Valencia y habia exequias se le hicieron muy solemnes y el entierro. De entrado por las tierras de Aragon robando y quemando alli sué trasladado su cuerpo á la ciudad de Sevilla desaldeas y villas hasta llegar á Amposta y Tortosa, de- | pues de algunos años, donde junto con su marido la seterminaban intentar la guerra de Valencia. Los caste pullaron y yace, con quien vivió muy unida en amor y llanos proseguian la guerra comenzada en el Andalu voluntad. Tomada Ubeda, el Rey se volvió á Toledo, decía. La division que á esta sazon tenian entre sí los terminado de visitar otra vez las ciudades y villas del moros daba esperanza de buen suceso á los fieles, reino de Leon; con estos balagos pretendia ganar las porque entre ellos andaban todos estos bandos : almo voluntades de los nuevos vasallos. Los soldados que Irades, almoravides, benamarines, benadalodes. Era quedarou en cl presidio de Ubeda hicieron una entrada de tal manera la division y desconcierto , que aunque en tierra de Córdoba, quemaron y lalarou aquella camnadie les diera empellon, el mismo reino se cayera de piña. Algunos de los moros, llamados vulgarmente alsuyo y se fuera á lierra. Concedieron los de Cataluña al

mogárabes, sueron presos en esta cabalgada. AlinogaRey el tributo que llaman bovático para la guerra de rabes se llamaban los soldados viejos y que estabas Valencia, que no suelen conceder sino en el último puestos en los castillos de guarnicion. Eslos cautivos aprieto y estrema necesidad. Muchos de los cristianos dieron aviso que se ofrecia buena coyuntura para tocomenzaron á hacer entradas en las tierras de los mo mar á Córdoba, sea que prelendiesen ganar la gracia de ros; lalaban y robabau lo que podian, especialmente sus señores ó que estuviesen mal con los de aquella ciudon Blasco de Alagon, que lunió de los moros á More dad. El arrabal de Córdoba , que llaman Ajarquia , está lla, pueblo fuerte. Este buen agüero y pronóstico para pegado con las murallas, y le tenian á su cargo este géla guerra siguiente, que una persona particular biciese nero de soldados, que dieron lugar á los cristianos para tan buen esecto, al Rey dió pesadumbre; sentia que que de noche por aquella parte escalasen la ciudad y la ninguno se le udelanlase en dar principio á esta guerra. entrasen; que sué el año de nuestra salvacion de 1233, El castigo fué que tomó aquella villa para sí y dió á á los 23 de diciembre. El número de los soldados que dou Blasco en recompensa la villa de Sástago, que fué entraron era pequeño para salir con empresa lan grave. el principio de la guerra de Valencia y de los condes de Tomaron solamente algunas torres y apoderárouse de Siislago, principal casa de aquel reino. Despues de to- la puerta de Mártos con intento y esperanza que les mado Morella , olro pueblo llamado Burriana , pasados acudirian socorros de todas partes; así, despacharon á dus meses de cerco, se entregó al Rey con condicion toda priesa mensajeros que avisasen de lo hecho y del que á los moradores les concediese la vida y libertad. aprieto en que quedaban, si no les acorrian con toda Salieron deste pueblo siele mil personas entre hombres presteza. A la verdad, los moros luego que amaneció, y mujeres. Grave daño fué para los moros la pérdida sabido lo que pasaba y que la ciudad era entrada, se destos dos pueblos, que con la fertilidad de sus cam- pusieron á punto para combatir aquellas torres y lanpoš sustentaban en aquella coinarca otras muchas villas zar por fuerza á los que en ellas estaban. Don Alvar Pey castillos , á los cuales fué asimismo forzoso rendirse. | rez de Castro, cuya lealtad y valor fué muy conocido De los primeros sué Peñíscola, á quien llama Ptolemeo despues que se redujo, desde Mártos, do se hallaba, fué Quersoneso, y con ella Castellon y Buñol. Don Jimeno el primero que acudió á lo de Córdoba. Lo mismo hizo de Urrea tomó á Alcalaten; por esto se hizo merced el Rey; luego que llegó el aviso, partió de la ciudad de aquel lugar y señorío á la nobilísima familia de los de Leon, y aunque la distancia era grande y el tiempo Urrecs continuado hasta este tiempo. Mas adentro, 1 del año muy contrario, acudió con buen golpe de sole en medio del reino de los moros, á la ribera del rio dados allegados de presto; dejó otrosi mandado á los Júcar, conquistaron la villa de Alinazora; entraronla caballeros y ayuntamientos de las ciudades que fuesen los nuestros de noche, y así los moros huyeron sin po en su seguimiento. Está en el camino un castillo, que se nerse en defensa. En este tiempo el rey don Fernando, dice Bienquerencia, parecióles probar si le podrian rena paciguadas las cosas de Leon, dejó allí la Reina para dir. El alcaide del castillo sirvió al Rey con vituallas; ganar mas con esto las voluntades de aquella gente. pero en lo que tocaba á entregarse, dijo no lo podia liaHecho esto, en Castilla se guarneció de un grande ejér cer basta ver lo que se hacia de Córdoba, cuya autoridad cito cou determinacion de proseguir la guerra del An seguia; que rendida la ciudad, prometia hacer lo mismo. dalucía , que por algun tiempo forzosamente se habia Dejada pues esta fuerza pasaron con presteza adelante. dejado. Puso cerco sobre Ubeda y conıbaliola con lodo | Halló el Rey que de muchas partes habian acudido al socorro machos soldados, si bien todos ellos no llegaban / puertas, aliora tiene siete; los arrabales de fuera sun á hacer bastante ejército. El rey Abenhut se hallaba en tan grandes como una entera ciudad, especialmente el esta sazon en la ciudad de Ecija, aprestado para cual- que dijimos se llama de Ajarquia , a la ribera del rio, á quiera ocasion que se le presentase con un poderoso cam- la parte de levante, que está todo cercado de muro y po. Don Lorenzo Suarez por andar desterrado seguia pegado con la ciudad. El alcázar del Rey y su casa está el partido y reales deste Rey. El Moro no estaba deter- | á la parte del poniente cercada con su muro particular; minado si acudiria a los moros de Valencia, si á los de una puente muy hermosa puesta sobre el rio, cuya cepa Córdoba, por estar la una ciudad y la otra en un mismo comienza desde la iglesia mayor. Antiguamente se llapeligro y hacelle instancia de ambas partes por socorro. mó Colonia Patricia , porque en sus principios la liabiLa conquista de Valencia se encaminó desla suerte. El taban los príncipes y escogidos de los romanos y de la rey de Aragon probó á conquistar á Cullera, mas cesó | tierra, como lo dice Estrabon; sué siempre madre de de la conquista por la falta de piedras que balló en graudes ingenios, excelentes en las artes de la guerra y aquel campo, para tirar con los trabucos; cosas peque de la paz; los campos de la ciudad son hermosos y férñas en las guerras tienen grande vez y son de mucha tiles; danse toda manera de frutos y esquilmos, alegres importancia; verdad es que en la llanura de Valencia por su mucha frescura y arboleda. No solo tienen esto fué tomado el castillo de Moncada por los aragoneses, en la llanura, sino los mismos montes con las copiosas y luego le echaron por tierra porque los demás moros fuentes crian vilias y olivares y toda manera de árboles. escarmentasen con aquel ejemplo y castigo. Todo esto En estos montes, una legua de la ciudad, está edilicasupo en un mismo tiempo el rey Abenhut. Estaba con do un monasterio de frailes de San Jerónimo, en que pafuso, que no sabia en que determinarse ni qué conse recen rastros de Córdoba la Vieja, que edificó Marco jo tomase. Envió á don Lorenzo Suarez para que espia Marcello desde sus principios, ó sea que la aumentó y se lo que pasaba; él, deseando con algun señalado ser- adornó en el tiempo, es á saber, que sué pretor en Esvivio volver a la gracia del rey don Fernando,comunicó paia. Este siliu se entiende que por ser malsano le trolo en secreto el intento de los moros y el estado de sus caron en el lugar eu que al presente está. La toma desta cosas. Avisado de lo que debia hacer, volvió al rey Mo- | ciudad fué desta suerte: los cristianos se apoderaron de ro, engrandecióle nuestras fuerzas mucho mas de lo una parte de los muros, el rey don Fernando luego que que eran; dijole que el aparato y ejército era muy gran llegó puso cerco sobre lo demás. Corria el año 1236. de, mostraba en el rostro tristeza y miedo, mentiroso, Defendiéronse los moros con grande esfuerzo como los es á saber, y lingido. Esta maña y artificio fué causa quel que se hallaban en el último aprielo, que suele hacer á el rey Moro no tratase de socorrer á Córdoba en gran los honbres esforzados. El gran núinero de gente que pro de los cristianos; que si el Moro viniera, no fueran dentro tenian y los socorros que de suera esperaban, bastantes para resistir y hacer contraste á los de la ciu los hacia asimismo couliados. Muchas veces por las pladad y á los de fuera. La alegría que los nuestros re zas y por las calles peleaban valientemente los unos por cibieron por esta causa aumentó una nueva cierta que | salir con la empresa , los otros por la patria y por la livino que el rey Moro pocos dias despues que pasó esto bertad. Gastóse algun tiempo en esto, hasta tanto que en la ciudad de Almería , en que estaba á punto para is por la fama y por dicho de algunos cautivos que prenal socorro de Valencia, fué muerto por los suyos. Avino dieron los de dentro supieron lo que pasaba acerca de esta muerte muy á buen tiempo, porque el Moro era la muerte de Abenhut, rey de Granada, y juntamente diligente y valeroso principe, elocuente en hablar, dies que don Lorenzo Suarez se era pasado á la parte de los iro en persuadir lo que queria, sosegar y amotinar la cristianos y se hallaba con los demás en aquel cerco. gente segun que le venia nias á cuento, robaba lo ajeno Con esto, perdida la espcranza de poderse defender con ! daba de lo suyo francamente. En fin, en aquel tiempo, sus fuerzas y de ser socorridos de fuera , acordaron de ni en paz ni en guerra, pinguno le hacia ventaja, y fue rendirse. Tuvieron plática sobre ello personas señalara gran parte si viviera para que las cosas de los moros das de ambas partes; los del Rey encarecian sus fuerse restauraran en España.

zas para sujetur los rebeldes, su clemencia para con los

que se rendian; los moros, si bien entendian el aprieto CAPÍTULO XVIII.

en que estaban, no venian en lo que era razon. PasábaCómo la ciudad de Córdoba se gano de los moros.

se el tiempo en demandas y respuestas, en proponer

condiciones y en reformallas. Los cristianos, vista su En el medio casi de la Andalucía, en la parte que an- porfía y que de cada dia los cercados se hallaban en riguamente se tendian los pueblos llamados túrdulos, mayor aprieto, se aprovechaban de la dilacion para está edificada la ciudad de Córdoba. Su asiento en un agravar las capilulaciones, y á los moros era forzoso llano á las faldas de Sierramorena, que se levanta á la pasar por lo que antes desechaban, como suele aconteparte de septentrion ó norte, forma algunos recuestos y cer á los duros y porfiados. Finalmente, de grado en collados. A la mano izquierda la baña elrio famoso Gua grado se redujeron á términode entregar la ciudad, con dalquivir, que por entrar en el muchos rios es tan gran solo que les concedieron las vidas y libertad para irse de que se puede navegar. La figura y forma de la ciudad cada cual donde mejor le estuviese. Hizose la entrega cs cuadrada; extiendese por la ribera del rio, y así es mas en 29 de junio, dia de San Pedro y San Pablo; en señal Jarga que ancha. El tiempo que los moros la tuvieron en de la victoria en lo mas allo de la iglesia mayor levansu poder asentaron en ella los reyes su casa y silla real taron una cruz y con ella el estandarte real, que se poy le quitaron mucho de su hermosura y gentileza, como dia ver de todas partes. La iglesia, con las ceremonias frente que ni sabe de arquitectura ni de edificios ni | acostumbradas, de mezquita que era , la mas famosa do Sus precia de algun primor. Antiguameule tenia cinco España, la consagraron diversos obispos que seguian

M

la guerra y se hallaron en la toma. Señalaron por pri- | nadas. Don Bernardo Guilien, tio del Rey de parte de. mer obispo de aquella ciudad á fray Lope, monje de madre, que tenia gran fama de valiente y habia hecho Filero, convento situado cerca del rio de Pisuerga. Con- hazañas en las guerras señaladas, fue nombrado por forinóse en todo esto con la voluntad del Rey, y puso general de la frontera de los moros de Valencia para que en todo la mano don Juan, obispo de Osma, que suplia resistiese y enfrenase sus acomelimientos y entradas. las veces por su comision del priinado don Rodrigo, El mes de octubre siguiente lobo Cortes en la villa de arzobispo de Toledo , que á la sazon estaba ausente y Monzon, en que se trató de continuar y llevar adelante era ido á Rorna. Jumtamente le Jejó los sellos reales para la guerra de Valencia y de ponella cerco. Acordaron ejercitar en su lugar el oficio de chanciller mayor, dado otrosí por parecer de todos no se vedase por entonces por los reyes los años pasados á los arzobispos de Tole- cierta manera de moneda, llamada jaquesa, que tenia do en la persona del inismo don Rodrigo. No se conten- | mucha mezcla de cobre, y los que se hallaban con ella tó el Roy con lo liecho, antes por acordarse y saber que temian que si la proliibian recebirian daño polab! docientos y sesenta años antes deste en que vamos los Por esta causa se le concedió al Rey que cada casa de moros hicieron Iraer las campanas de Santiago de Ga siete á siete años pagase al Fisco Real un maravedi. licia en liombros de cristianos, maudó que de la misma El castillo que se llamaba el Poro de Santa Maria, con manera las llevasen los moros hasta ponellas en su lu las guerras de los moros destruido, los cristianos le regar; recompensa bastante y emienda de aquella besa y pararon, y don Bernardo Guillen le tenia con fuerte afrenta. Idos los moros, quedaba la ciudad sola y yer guaroicion. Zaen, rey de Valencia, einprendió con la ma; prometió el Rey por sus cartas muchos privilegios gente que tenia , que se contaban seiscientos de á caa los que viniesen á poblar, con que acudieron muchos, ballo y cuarenta mil peones, de combatir este castillo; y entre ellos repartieron las casas y heredades. Quedó | los nuestros con increible ánimo y esfuerzo determinapor gobernador de aquella ciudad don Alonso de Me ron de salir de la fortaleza á pelcar con los que en númemeses, y don Alvaro de Castro por general de aquellas ro de soldados les hacian ventaja; la cosa llegó al últifronteras, el uno y el otro con lodo el poder y autori mo aprieto, pero en lin la multitud y gran número de dad necesaria. A los lítulos reales se añadió el de rey moros se rindió al esfuerzo y valentia , de suerte quo de Córdoba y de Baeza, segun que consta por los pri- los enemigos fueron maltratados, vencidos y ahuyenvilegios y cartas reales que de aquel tiempo y del de tados. Publicóse por cierto que san Jorge ayudó á los adelante se hallau. La silla obispal de Calahorra por cristianos y que se halló en la pelea. Acostumbran los este tiempo se trasladó á Santo Domingo de la Calzada, hombres cuando las cosas sucedeu sobre todas las fuerá instancia de don Juan Percz, obispo de aquella ciudad. zas y esperanza , atribuirlo á Dios y á sus santos, autoPleitearon adelante las dos ciudades sobre este punto y res de todo bien. Acrecentó la fe del milagro una imápreeminencia por algun tiempo, concertóse finalmen gen de nuestra Señora que se halló debajo de la camte el debate, en quc las hicieron iguales, de tal suerte, pana que tenian en el castillo. Los moradores de la coque ambas iglesias fuesen, como lo son hoy, catedrales. marca hicieron luego una iglesia para acatalla, muy

devota, y en que se hacen muchos milagros, como lo diCAPITULO XIX.

cen los de aquella tierra. La batalla se dió el mes do Cómo se ganó la ciudad de Valencia.

agosto, año de 1237. Murió en ella don Rodrigo Lue

sia, caballero principal. El rey don Jaime, sabida la El rey de Aragon no cesaba de acosar los moros del ) victoria y el peligro que los suyos corrian, partió luego reino de Valencia por todas partes y con toda manera para allá , especialmenle que le vinieron nuevas, au de guerra. El rey Zeit andaba fuera de Valencia des que falsas, que los moros volvian con nuevos soldados de terrado. Estaba de antes aficionado á mudar religion, y refresco á la empresa. Con mayor ánimo y esfuerzo que con la comunicacion de los cristianos finalmente se prudencia, con solos ciento treinta de á caballo, llegó bautizó. Así lo habian profetizado en Valencia algunos hasta mas adelante del Poyo y de Monviedro. Alli se años antes dos frailes de San Francisco, fray Juan y encontró con un valiente escuadron de moros, que llegó fray Pedro, los cuales él mismo por esla causa mandó hasta aquellos lugares á hacer rostro á los nuestros. matar. Instruido pues en la fe, le bautizaron y llamaron Traja por capitan á don Artal de Alagon, que andaba don Vicente. Esto se hizo secretamente, porque sabi desterrado entre los moros y era hijo do don Blasco. El do por los moros, no cobrasen mas odio y indignacion peligro era grande; la constancia y fortaleza del Rey y contra él, que no tenia perdida la esperanza de recobrar su buena dicha remediaron el daño que se pudiera tesu reino. Don Saucho Ahones, arzobispo de Zaragoza, mer; sobre todo Dios, que proveyó se fuesen los moros procuró se casase conforme al uso de la Iglesia católi por otra parte sin dar la batalla ni encontrarse con los ca, porque con la mala costumbre y soltura que tenia fieles. El castillo del Poyo, por estar cerca de Valencia antigua y con la mucha lorpeza de su vida y deshones y lejos de Aragon, no se podia conservar sin mucha cose tidad, parecia que hacia burla de la religion cristiana ta y peligro, especialmente que aquellos dias falleciera que profesaba. La mujer que casó con él se llamó Do don Bernardo Guillen, tio del Rey, á cuyo cargo quedó minga Lopez, natural de Zaragoza. Della nació una hi- la guarda de aquella plaza; que fué la causa que el Rey ja, llamada Alila Hernandez, mujer que fué despues de saliese de Zaragoza, en que tuvo el invierno, y se pusiedon Blasco Jimenez, señor de Arenos, que sucedió en se al riesgo ya dicho. Hizo merced á don Guillen Euotros muchos lugares que eran del Rey, su suegro, y los tenza, hijo del difunto, de todo lo que él poseia , olicios heredaron despues los de Arenos. El rey de Aragon pa- y tenencias, merced debida á los méritos y servicios de ra continuar la empresa comenzada, destruyó los cam- su padre. La tenencia del castillo se encomendó á don pos de Ejerica, quemó las mieses que ya se vian sazo- | Berenguel Entenza, si bien los caballeros del reino eran

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