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despidiese de palacio y de su corte al dicho Osorio. Juan de Haro, señor de los Cameros. Estos todos lleHízose así, que es forzoso sujetarse á la necesidad. Sin vaban tras sí gran parte del reino. Los nuevos reyes de embargo, fué tan grande el sentimiento deste caballe Navarra este mismo año vinieron á Pamplona. Allí les ro, como persona acostumbrada á todo favor y privanza, fué dada la posesion de aquel reino, pero debajo destas que, quitada la máscara , se rebeló contra el Rey, y tra-condiciones : que por espacio de doce años no se bató de juntar sus fuerzas con don Juan Manuel, causa tiese nuevo género de moneda, a causa que en aquel de su total perdicion. Ramiro Flores de Guzman con tiempo era muy ordinario falsear la moneda y bajalla muestra que huia del Rey se hizo su amigo ; y como un de ley, costumbre perjudicial y mala, contra la cual dia estuviese desapercebido y descuidado, le dió de pu- | hay un decreto del pontífice Juan, que se promulgó en ñaladas. Por su muerte el Rey á la hora se entregó en aquel tiempo y anda en las Extravagantes. La segunda sus castillos y tesoros, que tenia allegados muy grandes condicion que en los oficios de la casa real no se aden el tiempo que tuvo el reino á su mandar y lo robaba mitiesen forasteros, lo mismo cuanto a las tenencias todo sin reparo. Pusiéronle acusacion, hicieronle car de los castillos. Que no pudiesen vender ni trocar el gos muchos y muy graves; no salió persona ninguna á reino ni enajenar el patrimonio real. Que el primer la causa y defensa, y así, fué convencido en juicio y hijo varon que tuviesen, luego que llegase á edad de dado por rebelde y traidor; pronunció la sentencia el veinte y un años cumplidos, fuese rey de Navarra y mismo Rey en la villa de Tordehumos. Tal fué la fin tuviese el mando y gobierno ; y que á Filipo, su padre, destos dos caballeros, que en aquel tiempo tuvieron acudiesen con cien mil coronas para los gastos. Si fatanta grandeza y pujanza. A Juzef defendió su bajeza lleciesen sin hijos, que los tres estados del reino nomy el menosprecio en que es comunmente tenida aque brasen rey á su voluntad. Desta suerte los navarros para lla nacion; lo que pudiera acarreará otro su perdicion, recebir leyes las dieron al que los habia de gobernar. eso le valió. Celebráronse las bodas del Rey en Ciudad Juraron los reyes estas condiciones, y con tanto fueron Rodrigo. Tratóse entre los dos reyes de Castilla y Por coronados y ungidos en la iglesia mayor de aquella ciutugal de aplacar al rey don Alonso de Aragon y apar dad á los 5 dias del mes de marzo. Todos los presentes talle de la amistad de don Juan Manuel. Pareció buen

de cualquier suerte, estado y edad, en señal de alegría medio ofrecelle la infanla doña Leonor, hermana del y regocijo, á voces pedian para sus reyes larga vida y rey de Castilla , para que casase con ella, ca se hallaba toda buenandanza. Las calles tenian cubiertas de lloviudo y libre del primer matrimonio por muerte de su res y verdura , las paredes vestidas de ricos paños. No primera mujer doña Teresa. Aceptado este partido y quedó género de contento que allí no se mostrase. Pahechas las escrituras y conciertos, llevaron la doncella recíales salir de unas escuras tinieblas á una luz muy á Aragon. Salió don Juan, el patriarca, arzobispo de resplandeciente y clara, y que toda aquella provincia Tarragona, hasta Alfaro á recebilla y acompañalla. con la venida de sus propios reyes, como despues de un Efectuáronse las bodas en la ciudad de Tarazona , ha

largo destierro y á cabo de cincuenta y cinco años que llóse presente con el de Aragon el rey de Castilla; las faltaban, era restituida en su antigua grandeza , 50alegrias y regocijos fueron grandes. Sucedió esto al siego y prosperidad. Fueron estos reyes muy dichosos principio del año de 1329. Para que la amistad entre en sucesion. Los hijos Cárlos , Filipe y Luis alcanzaron los reyes fuese mas firme y meler prendas de todas

prendas de todas adelante grandes estados ; las hijas Juana, María, partes trataron de casar á doña Blanca, hija del in Blanca y Inés casaron asimismo muy principalmente. fante don Pedro, el que, como queda dicho, murió en la Los flamencos á esta misma sazon andaban alterados, guerra de Granada, con el hijo mayor del rey de Por ca puesto primeramente en prision Luis, su conde y setugal, llamado don Pedro. Hechas las capitulaciones, la ñor, despues que se libró, le cercaron en Gante. Huyó loncella fué entregada en poder de la reina de Castilla tambien del cerco, y acudió al amparo del rey de Franpara que la enviase á Portugal. Junto con esto los di cia. Envió él sus embajadores á Flandes sobre el caso, hos tres reyes asentaron liga entre sí contra los moros pero no hicieron efecto alguno ; llegó el negocio a las bara, juntadas sus fuerzas, desarrạigar de todo punto armas y á las manos. Acudieron a esta guerra muchos as reliquias de aquella gente malvada. Asentóse demás príncipes, y entre los demás Filipe, rey de Navarra. lesto para mayor sosiego y paz de todos que los re Juntáronse los dos campos no lejos de la villa de Casel.

eldes del un reino no tuviesen acogida en el otro. Hobo algunas escaramuzas, y por el mes de agosto, un Juedó por este camino don Juan Manuel despojado del dia en lo mas recio del calor, á tiempo que las guardas mparo del rey de Aragon; trató de valerse como pu

у

centinelas estaban descuidadas, los flamencos dieron iese, y para este efecto casó segunda vez con doña de rebato sobre los reales de Francia , ganaron los balanca, hija de don Fernando de la Cerda. Asimismo luartes y trincheas sin que les pudiesen ir á la mano, on Juan de Lara casó con doña María, hija de don acometieron la tienda del Rey, y antes que se pudiesen uan, lamado el Tuerto, con esperanza que le dieron de armar ni subir á caballo, muchos de los franceses fueintar todos tres sus fuerzas para recobrar el señorio ron pasados á cuchillo. El Rey mismo se vió en grande e Vizcaya, que de derecho pertenecia á aquella don- aprieto hasta tanto que acudió gente de la otra parte ella , y el Rey por fuerza y contra razon se le tenia de los reales. Con esto los flamencos y por el peso de surpado. Don Juan Manuel y don Juan de Lara llana las armas y calor, que hacia muy grande, desmayaron; lente estaban declarados contra el Rey, otros de se y muertos muchos dellos, los lanzaron de los reales y reto y con sagacidad le eran contrarios, como eran huyeron. Despues desta victoria todo quedó llano, y el on Pedro de Castro y don Juan Alonso de Alburquer Conde fué restituido en su estado. El de Navarra, conue, hijo de Hernan Sanchez y nieto del rey Dionisio cluida la guerra , dió vuelta á su reino, que halló lleno e Portugal. El principal y cabeza de los demás era don de latrocinios y maldades, á causa de la libertad que

que por la larga ausencia de los reyes la gente habia Juan Manuel prometieron de hacer entrada en tierra tomado. Tratóse del remedio; por consejo y parecer de moros por otra parte. Era don Juan Manuel frontero de personas principales y de letras se ordenaron y es- por la parte de Murcia, y por su leniente Pero Lopez de tablecieron nuevas leyes con que el pueblo fuese re- Ayala. El rey de Castilla, juntado que tuvo su ejército, gido y mantenido en justicia y en paz. Estas leyes son rompió por la parte del Andalucía en tierra de Granalas que vulgarmente se llaman del Fuero Nuevo. Dado da; puso cerco sobre Teba de Hardales, villa muy fuerque hobieron asiento en las cosas de aquel reino, los te, que fué el año de 1330. Ozmin con seis mil jinetes nuevos reyes se volvieron á Francia con voz de favore- que su Rey le dió estaba alojado en Turron, tres leo cer al rey Francés, su deudo y amigo, contra los ingle- | guas de Teba, desde donde hacia gran daño á nuestra ses, que tornaban con las armas á la demanda del rei gente, mayormente cuando salian á hacer forraje o no. La verdad era que el amor de la patria los aqueja dar agua á los caballos, que por lo demás no se atrevia ba; las riquezas otrosí de Francia, trajes, vestidos y venir á batalla. En este medio los cristianos ganaron la abundancia les hacia menospreciar la pobreza de Na villa de Pruna ; Ozmin cautelosamente envió tres mil varra. Dejaron para gobierno del reino á Eurique Soli- caballos al rio que allí cerca pasa para dar vista á los berto, de nacion francés, gran dolor de los paturales enemigos, y por otra parte, cuando la batalla estupor duralles tan poco su alegría y considerar cuán tar. viese mas trabada apoderarse él de nuestros reales. de caian en la cuenta y cómo les engañaba su esperan Fué el Rey avisado deste intento. Envió adelante un za. ¡Cuán breves son y engañosos los contentos deste grueso escuadron de gente contra los moros, y él con las mundo! ¡La buenandanza cuán presto se pasa !

demás á punto se quedó en el real, que fué engañar una

astucia con otra; además que los moros fueron puestos CAPITULO XXI.

en huida, y los nuestros en su seguimiento con el mis

mo ímpetu que llevaban entraron por los reales conQue la guerra contra los moros se renovó.

trarios, que no tenian defensa, saquearon y robaron toAquejaban á Castilla por una parte las discordias ci das las tiendas y bagaje. Con esto los de Teba, perdida viles, por otra el cuidado de la guerra contra los moros. la esperanza de defenderse, por el mes de agosto rinLo que sobre todo apretaba era la falta de dineros para dieron la villa, salvas solamente las vidas. Cañete otrohacer las provisiones y pagar á los soldados. Juntáronse sí y Priego sin dilacion hicieron lo mismo sin otros muCortes del reino en Madrid. En estas Cortes se estable. I chos castillos y fortalezas. Fué tanto mayor la hopra que cieron algunas notables leyes: una, que en la casa real l ganó el rey don Alonso, que ni el rey de Aragon ni ninguno tuviese mas que un oficio; otra, que sin lainar don Juan Manuel ayudaron, como prometieron, por su Cortes no se impusiesen nuevos pechos; tercera, que no

parte. El uno aun no andaba bien llano, el otro se exse diesen beneficios á los extranjeros. Los pueblos otrosi cusaba con los ginoveses, que le alborotaban la isla de ofrecieron el dinero necesario para la guerra tanto con Cerdeña, á que le era forzoso acndir; demás desto el mayor voluntad, que los moros por el mismo tiempo socorro de Portugal se era tornado á su tierra. Todo se apoderaran de la villa de Priego, que está á la raya esto fué ocasion de nuevo desabrimiento, en especial de los dos reinos, y era de la orden de Calatrava. No contra don Juan Manuel y sus aliados, y de tomar asiento fué necesario derramar sangre, porque el mismo al con los moros, como se hizo á la primavera, debajo caide que la tenia en guarda la entregó. Buscaban al- que cada un año pagasen de tributo doce mil ducados. gun medio para sosegar á don Juan Manuel y sus con Esto asentado, se dió lugar al comercio y trato de una sortes, y demás desto para granjear al rey de Aragon parte á otra y saca á los moros de trigo y otras proviy hacer que acudiese con sus fuerzas en ayuda destasiones de Castilla. Todo lo cual se efectuó con tanto guerra. Lo uno y lo otro se efectuó, y en particular pa- mayor voluntad, que el Rey en Sevilla, do se concerra reducir á don Juan le restituyeron á doña Costanza, taron las paces, se comenzaba á entregar á dona Leonor su bija , que hasta entonces la detuvieron en la ciudad de Guzman de tal suerte, que la tenia y trataba como de Toro, con que la cuita y la afrenta se doblaba; repu- si fuera su legitima mujer. Esta señora en linaje, apose dialla y tenella como presa. Por otra parte aprelaron á tura y riquezas se pudiera tener por dichosa; su padre Juzef, el judio de Ecija, de quien se ha hablado, para fué Pero Nuñez de Guzman, su marido Juan de Velasco, que diese cuenta de las rentas reales que tenia á su car que poco antes falleciera; con la conversacion del Rey 80, todo á propósito de hallar ocasion para derriballe, mas fama ganó que loa. Deste tralo tuvo mucha geneque no poilia faltar. Fué así, que no hizo su descargo racion, y en particular un hijo, que despues de su muerbastantemente; con esta color le privaron del cargo de te y despues de grandes trances últimamente vino á ser tesorero general. Demás desto, para adelante ordenaron l rey. El capitan Ozinin falleció en la ciudad de Granada; que a ninguno que no fuese cristiano se encargase aquell dejó dos hijos, Abraham y Abucebet. El rey Moro, prioficio. Asimismo que el tesorero no se llamase almojari vado de tal amparo y consejo y con deseo de intentar be, apellido que por ser arábigo era odioso, sino que | nuevas esperanzas, pasó en Berbería para traer dende adelante se nombrase tesorero general; ordenanza que nuevas gentes y dar principio á una nueva guerra, bradió satisfaccion á todo el reino. El rey de Portugal en- va y sangrienta , cual fué la que adelante se encendió vió quinieutos caballos de socorro; el de Aragon y don en España, segun que en el libro siguiente se declara.

· LIBRO DÉCIMOSEXTO.

CAPITULO PRIMERO.

señalado. El rey de Granada habló al rey Bárbaro en

esta manera : « En España, poderoso Rey, apenas poQue el rey de Granada pasó en Africa.

demos sufrir la guerra; las fuerzas de mi reino están ya La tercera parte de la redondez de la tierra es Afri- gastadas y la gloria de nuestra gente escurecida ; no ca. Tiene por linderos á la parte del occidente el mar sabré fácilmente decir si los tiempos ó nosotros teneOcéano Atlántico; á la del oriente á Egipto y al mar mos la culpa dello. En el postrer rincon de la Andalucía Bermejo, mar bajo y sin puertos; al setentrion la baña estamos ya retirados, cercados de todo género de miel mar Mediterráneo. Combatida por el un costado y seria, de manera que con dificultad conservamos la lipor el otro de las furiosas olas del mar Océano, de an bertad y la vida. Tengo vergüenza de decirlo, pero en chisima que es, se estrecha y adelgaza en forma pira fin lo diré; ojalá se nos concediera ser sujetos con algumidal hasta rematarse por la banda del sur en una pun nas honestas y tolerables condiciones, y que pudiérata que llamaron primero cabo de las Tormentas, y hoy mos estar seguros de que nuestros enemigos nos las se llama el cabo de Buena Esperanza. Los moradores guardaran; pero habémoslas con quien piensa que gana desta tierra son de muchas raleas, diferentes en leyes, el cielo haciéndonos daño y engañándonos, y que para ritos, costumbres, trajes, color y en todo lo al. Lo mas. con nosotros no bay religion ni juramentos que les obliinterior habitan los etiopes largamente derramados, to- guen á guardarnos las treguas y capitulaciones que nos dos de color bazo ó negro. Síguenseluego los de Libia, y prometieren. Hácennos entradas cada año, quemannos despues los númidas, generaciones de gentes que se di- las mieses, echan luego a las campos, arruinan los pueviden entre sí, y parten términos por las altas cumbres blos, y nos roban las mujeres, los piños y viejos y los y cordilleras del monte Allante. Por la costa y ribera de ganados: no podemos ya respirar; vémonos en estado nuestro mar se extienden los que por su propio nombre que nos seria mejor morir de una vez que sustentar llamamos africanos, berberiscos ó moros. En esta parte vida tan llena de peligros y miseria. ¿Dónde está los campos son buenos de pan llevar y para ganados; T'aquella valentía de nuestros antepasados, con la cual arboledas hay pocas, llueve en ellos raras veces; tie con increible presteza, llenos de gloria y de victorias, nen asimismo pocas fuentes y rios. Los hombres gozan corrieron la Asia, Africa y España, y con solo el miedo de buena salud corporal, son acostumbrados al trabajo y y fama de su valor juntaron naciones tan divisas y aparmuy ligeros. Vencen las batallas mas con la muchedum tadas ? Torpe cosa es no imitar los hechos valerosos de bre de la gente que con el verdadero valor y valentía; | nuestros mayores; empero no sustentar la autoridad, sus principales fuerzas consisten en la gente de á caba gloria y reinos que nos dejaron es gran maldad y menllo. En esta provincia Albohacen, noveno rey de Mar gua. En estos trabajos y miserias hasta aqui nos ha susruecos, de la familia y linaje de los Merinos, poseia por tentado la esperanza, puesta en lu felicidad, virtud este tiempo un anchísimo imperio; habia con perpetua i y grandeza sin par; ahora me ha forzado á que, dejay dichosa guerra domado todos los principes comar- do mi reino, pasase en Africa á echarme a tus pies. canos, y era el que parecia podia aspirar al señorío de Séame de provecho confesar la necesidad que tengo de toda España por ser muy temido de los criastianos, y tu ami tal y amparo. Real cosa es corresponder a la por su persona hombre singular, de loables costum-1 voluntad de aquellos de quien eres suplicado; mas tobres, dotado de muchas partes, así del alma como del mar la defensa de tu gente, amparar los miserables, ser cuerpo. Traia guerra con Botejefin, rey de Tremecen, tenido, como lo eres, por escudo y defensor de la santa llevando adelante en esto las enemistades que su padre ley de nuestros abuelos te igualará con los inmortales, con él tuvo. Esto era lo que le faltaba para acabar de su Sujetados ya todos los pueblos de Africa y rendidos á jetar toda aquella provincia y lo que le hacia estorbo para tu poder, se ha de acabar la guerra y dejar las armas, acometer á España, á que le incitaban las antiguas vic o las has de volver contra otras gentes. Muchos grandes torias de sus antepasados, y encendiale el deseo de res príncipes fueron mas famosos durante el tiempo de la tiluir en España y adelantar el iroperio de los moros. | guerra que despues de alcanzada la victoria. Lo que se Mabomad, rey de Granada, como el que tenia pocas fuer- / pierde con la descuidada y ociosa paz, se repara con las zas, pasó el mar para verse con Albohacen, deseoso de | armas en la mano y con ganar nuevos reinos, fama y que fuesen compañeros en la guerra y de revolver á Afri- | riquezas. Por vecinos tienes los españoles, que solo un ca con España. Llegado á Fez, ciudad nobilísima de la angosto estrecho de tí los aparta, y ellos están dividiMauritania Tingitana, fué espléndida y inagníficamen- , dos en muchos señoríos y se abrasan con guerras civi. te recebido y tratado del rey Bárbaro, puestas en olvi- les; tan enemigos son entre sí, que no se juntaran do las contiendas viejas que antes tuvo, ca era enemi- puesto que vean armas extrañas en su tierra. Tú tienes go de Ozmin y de su casa. Cada uno dellos procuro fortisimos ejércitos, práticos y experimentados con las mostrarse al otro mas cortés, dadivoso y mas amigo. I continuas guerras; en la entrada de España fortisimos Llegaron á tratar de sus haciendas un dia para ello castillos muy á propósito para la guerra; á nos no faltan

soldados, armas, bastimentos y dineros con que poder- Francia en las cosas de la guerra es la suprema poteste ayudar. Todo lo que se ganare será tuyo; yo me tad y autoridad despues de la real. Llegó el Rey á contentaré con la parte que darme quisieres de la pre Talavera, villa que está en la Carpetania, hoy reino sa. El mayor premio que yo espero de la victoria es la de Toledo; en esta sazon Santolalla, que es un pueblo venganza de una tan mala y abominable gente.» El rey puesto en la mitad del camino entre Talavera y Toka Bárbaro respondió á esto que su venida le daba mucho do, era de don Juan Manuel. Deste pueblo salian bancontento, y le era muy agradable le solicitase para que das de gente perdida á sallear los caminos, mataban juntasen las armas y hiciesen la guerra de consuno, los hombres y robaban los campos; estos fueron preo que siempre les sucedió bien el tener ambas gentes amis sos por mandado del Rey, y convencidos de sus detad, por el contrario de las discordias se les recrecieran litos, los castigaron con pena de muerte. Un semejante graves daños. Luego que hobiese dado fin á las resultas ejemplo de justicia mandó hacer en Toledo, de donde de las guerras de Africa pasaria con todos sus ejércitos se fué á Madrid y á Segovia y á Valladolid. En esta vie en España ; de presente le parecia seria bien enviar Ha doña Leonor le parió un hijo, que llamaron don Pedelante á su hijo Abomelique con un buen golpe de dro, á quien dió el señorío de Aguilar del Campo. Para gente de a caballo; que seria meter tales prendas en remediar la falta del dinero que padecia, con malo é la empresa para continuar lo que entre ellos quedaba imprudente acuerdo acuñó un género de moneda baja asentado. Entre tanto que esto pasaba en Africa, los de ley, que llamaron cornados, de que se siguió graa moros de Granada y por sus capitanes Reduan y Abu

carestia y falta en los mantenimientos, en grave daño y cebet entraron en tierra de Murcia , talaron y robaron enojo del pueblo, porque falseada y adulterada la molos campos, destruyeron en particular y quemaron á neda, luego cesaron los tratos y comercio. Estan jo Guardamar. Este es un pueblo llamado así porque está

Rey en Burgos le vinieron embajadores de aque sobre el mar edificado á la boca del rio Segura. Con es parte de Cantabria ó Vizcaya que llaman Alava, que le ta cabalgada llevaron cautivas mil y docientas perso ofrecian el señorío de aquella tierra, que hasta enlouces nas. Venido el rey Mahomad á Granada , don Juan Ma .era libre, acostumbrada á vivir por sí misma con pronuel y los demás sediciosos se determinaron á tratar pios fueros y leyes, excepto Victoria y Treviño que 02con él de conciertos; hiciéronse las amistades y alianza | cho tiempo antes eran de la corona de Castilla. En los por medio de Pedro Calvillo, que andaba de una parte llanos de Arriaga, en que por costumbre antigua fiz á otra en estos tratos. Estaban los pechos de todos tan cian sus concejos y juntas, dieron la obediencia al Rey llenos de una diabólica discordia , que sin tener memo en persona; allí la libertad, en que por tantos si. ria de la cristiana religion ni misericordia de los suyos, glos se mantuvieron inviolablemente, de su propia y por hacer pesar á su Rey y vengar sus particulares eno-. espontánea voluntad la pusieron debajo de la confiann jos no echaban de ver ni curaban destos grandísimos y señorío del Rey. Concedióscles á su instancia que va apercebimientos de guerra que contra la misma cris viesen conforme al fuero de Calahorra; confirmóks tiandad se hacian ni la tempestad que se armaba. sus privilegios antiguos, con que se conservan hasta

hoy en un estado semejante al de libertad, ca no se le CAPITULO II.

pueden imponer ni echar nuevos pechos ni alcabalas. Que Abomelique vino á España.

De todos estos conciertos hay letras del rey don AlloVivia todavía doña Isabel, reina de Portugal, y so, su data en Victoria, á 2 dias de abril del año de aunque en lo postrero de su edad, tenia corazon y buen nuestra salvacion de 1332. En esta ciudad instituró el ánimo para tomar cualquier trabajo por la comun sa Rey un nuevo género de caballería, que se llamó de 1 lud y paz pública. Rogó al rey de Castilla fuese á Ba Banda, de una banda ó faja de cuatro dedos en anch dajoz. Destas vistas ningun mayor provecho resultó que traian estos nuevos caballeros, de color rojo que visitar el Rey y acariciar con todo género de res carmesí, que por encima del hombro derecho y deep peto y benevolencia á una santísima mujer, abuela su el brazo izquierdo rodeaba todo el cuerpo, y en ya. Venia el Rey desta ciudad cuando don Alonso de blason de aquella caballería y señal de honra. Ne la Cerda, el que en vano tanto tiempo y tantas veces admitian en esta milicia ó caballería sino los pobles ? con grave peligro de la república movió guerra sobre hijosdalgo y que por lo menos diez años hobiesen se el derecho del reino, con la edad mas cuerdo sin pen vido en la guerra y en el palacio real. No se recibir sarlo nadie se encontró con él en el lugar de Burgui otrosí en ella los mayorazgos de los caballeros y se llos, y echándose á sus piés le besó la mano, señal res. El mismo Rey fué elegido por maestre de toda esta entre los castellanos de honra y protestacion de vasa junta y caballería , honra y traza con que los mancebes llaje. Fué este hecho gratísimo al Rey, y á don Alonso nobles y generosos se inflamaban y alentaban a 2saludable y de importancia, ca fué restituido en su meter grandes hechos y acabar cosas arduas. Esta cate tierra, y se le dieron ciertas villas con cuyas rentas llería mucho tiempo fué tenida en grande estima; žex pudiese sustentarse. Habíase casado en Francia con pues por descuido de los reyes que adelante reigurt una nobilísima señora , llamada Madelfa, de la sangre y por la inconstancia de las cosas se desusó de manera de los reyes de Francia, en quien tuvo dos hijos, á que al presente no ha quedado della rastro ni sezale don Luis y á don Juan. Don Luis, que era el mayor, vi guna. Visitó el Rey la iglesia del apóstol Santian € no con su padre á España; á don Juan como á pariente Compostella, y en ella se armó caballero; y en Bio tan cercano el rey de Francia dió el ducado de Angu él y la Reina fueron coronados por reyes. Hizo en ** lema, y despues le hizo su condestable, dignidad que bas ciudades el oficio y ceremonia don Juan de Los hoy en Castilla ha quedado solo en una sombra y vano arzobispo de Santiago. La Reina por su honestidade título casi siu poder ui jurisdiccion alguna; pero en fué ungida, demás que estaba preñada. Haliánus

presentes gran número de prelados; armó el Rey ca reino grandes llamamientos y juntas de gente de guerballeros á muchos señores y nobles que le presentaron ra y puesto en órden un buen ejército, en lo recio del delante armados de todas piezas de punta en blan estio vino a Sevilla, tarde y sin ningun provecho para co; y aun se ordenó para adelante, y se guardó, que el socorro de Gibraltar, que ya halló en poder de moros. desta misma suerte se diese siempre y tomase la ór Diéronle esta nueva de la pérdida de Gibraltar en Jeden de la caballería. El público regocijo y conlento que rez; todavía con esperanza de cobrarla antes que los desto resultó desteinplaron y menoscabaron dos cosas moros la fortificasen y municionasen con grande presde desgusto que sucedieron : la primera fué que se co teza fué sobre ella. Hallóse en esta jornada don Jaime menzó á tratar divorcio entre dona Blanca y don Pe de Ejerica con algunas compañías de aragoneses. Cerdro, infante de Portugal; la segunda que pretendia ca del pueblo con varios sucesos se escaramuzó muen lugar de doña Blanca recebir por mujer y casarse

chas veces; la batalla campal ambas parles la esquivacon doña Costanza , hija de don Juan Manuel; ambas ban. Abomelique no se descuidaba ni se ensoberbecia á dos cosas eran pesadas y desabridas para el rey de con la victoria; el Rey tenia esperanza de volver á gaCastilla. Doña Blanca era enfermiza y mañera, que no nar á Gibraltar. Desbarató sus intentos la falta de baspodia tener hijos. El principal autor y movedor deste timentos que se comenzó a sentir en los reales, pordivorcio Fernan Rodriguez de Balboa, prior de San que, aunque se traia continuamente gran copia dellos Juan, aconsejaba á la Reina, cuyo chanciller era, lo por el mar, la gran muchedumbre de gente brevemenprocurase para vengarse en esta forma del amanceba te los consumia. Por esta mengua muchos soldados miento tan continuado y feo de su marido. En esta sa desamparaban el real y caian en manos de Abomelique, zon el Rey tuvo en la reina á don Fernando, que si que tenia puestas celadas en los lugares que para esto viviera, fuera sucesor en el reino, y en doña Leo eran mas cercanos y á propósito. Puso en eslo tanta nor , su combleza, á don Sancho, á quien dió la villa vigilancia y cuidado, que cautivó muchos soldados, y de Ledesma. Los dos nacieron en un mismo tiempo en tan gran número, que con gran deshonra y mengua en Valladolid. Demás desto, Abomelique, hijo del rey del nombre cristiano se dice que se vendia un cautivo de Marruecos, como quedó concertado con el rey por una dobla de oro. Acudió el rey de Granada, con de Granada, pasó el estrecho de Cádiz, y en Algecira cuya venida Abomelique, y por ver nuestro ejército se intituló rey della y de Ronda. Vinieron con él de disminuido y sus fuerzas quebrantadas, cobrado nueAfrica siete mil jinetes con codicia, intento y espe vo esfuerzo y ánimo, se determinó de presentar al Rey ranza de enseñorearse de toda España. En el princi la batalla ; con esta resolucion sacó todo el ejército tres pio del año de 1333, á los 13 de enero, el arzobispo de veces en campaña. Al rey de Castilla le pareció que Toledo don Jimeno de Luna celebró concilio en Al era el mejor consejo el mas seguro, ca fucra temeridad alá de Henares, indictione prima, y del pontificado con vana esperanza de un buen suceso arriscar el todo le Juan XXII el año diez y siete. Abomelique asi y ponerlo á la temeridad de la fortuna y trance de una nismo se puso sobre Gibraltar luego por el mes de batalla. Los mas cuerdos y prudentes juzgaban asimisebrero; combatieronla sus gentes con mantas, tor mo que si tomaban á Gibraltar, que era á lo que alli 'es y con todo género de máquinas militares. El Rey eran venidos, todo lo demás se haria bien; á esta cauje detuvo algunos dias en Castilla la Vieja para apaci sa se resolvió de excusar la batalla. Cerraron pues tozuar algunos alborotos de gente sediciosa; pero envió dos los reales con un soso y albarrada para estorbar selante á Jofre Tenorio, almirante de la mar, y á los los rebatos de los enemigos; tiróse este foso dende el naestres de las órdenes militares para que por tierra mar haciendo un cierto seno y vuelta, y yéndose en• ocorriesen á los cercados; desigual ejército contra tan corvando conforme a la disposicion de los lugares, de frandes fuerzas como eran las de los moros. Padecian manera que con la otra punta del arco tocaba en la otra grande falta de mantenimientos en la villa por culpa y ribera. Estas dos cosas interpretaban y creian los enelegligencia de su alcaide Vasco Perez, que por hacer migos que se bacian de miedo, con que les creció el

guerra granjería no la tenia apercebida de alma ánimo, y concibieron grande esperanza de la victoria. en y municiones ni de soldados. Por otra parte, el Mientras esto aquí pasaba, don Juan Manuel y don Juan ey de Granada hizo entrada en tierra de Córdoba, Nuñez de Lara y sus amigos, puesta confederacion con grandes robos y quemas en los campos; tomó á Cabra, el rey de Aragon, hacian gravísimos daños en la raya lerribóle el castillo, y llevó cautivos todos sus mora de Castila. Habíaseles juntado don Juan de Haro, lores por traicion del alcaide, que llamó á los moros, señor de los Cameros, caballero rico, poderoso y de los metió dentro de la villa y les entregó el castillo. muchos vasallos; así, de la parte que debian venir Sibraltar, despues de padecidos grandes trabajos y socorros y gente de allí resultó daño gravísimo. Por erdida la esperanza de poderse defender, en el mes esto á pedimento de los moros les concedió el Rey trele junio se dió a partido, salvas la libertad y vidas de guas por término de cuatro años, á tal empero que os soldados y de los vecinos. El alcaide Vasco Perez, todavía el rey de Granada pechase y acudiese con lås or acusarle su conciencia de la maldad cometida y te parias que solia; con tanto se quedó Gibraltar por los aer la indignacion del Rey y el odio del reino, se pasó moros, no sin grande nota y menoscabo de la majestad u Africa. Esta pérdida causó de presente grande do real. El Rey, que consideraba prudentemente el pelior y puso para lo de adelante grandísimo miedo, por gro, juzgó aquellos partidos por honrados, que eran cordarse que la general pérdida y destruicion que los mas conformes al tiempo y aprieto en que se hallaban noros hicieron en España comenzó y tuvo principio las cosas, sin hacer caso de las murmuraciones del or aquella parte. El rey de Castilla , pareciéndole que vulgo ni de la que llama honra la gente menos consis ejaba sosegados los sediciosos, 'hechos por todo el derada.

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