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gma vitualla en la ciudad. Duróles poco este remedio este razonamiento y con abundancia de lágrimas que y consolacion tal cual era , porque con una nueva dili- derramaba , con echarse en tierra y á los pies de cada gencia levantaron dos castillos de la una y de la otra uno, tenia ablandados los corazones de muchos; pero parle del rio con vigas que le atravesaban, y en ellas como quier que á los desdichados y caidos todos les uvos largos y agudos clavos para que nadie pasase. Los fallen, prevaleció el voto de los que sentian que noconpumantinos, sin perder por esto úninio, no dejaban de venia enojar á los romanos, antes decian que sin taracometer las centinelas y cuerpos de guarda de los ro- danza echasen de toda su tierra á los numantinos, manos; mas sobreviniendo otros, fácilmente eran re- porque no les achacasen y biciesen cargo de haber oido batidos y encerrados en la ciudad ; que á sabiendas no en su junta aquella embajada. Lo que despues desto los querian matar, para que gastasen mas preslo cuantos hizo Retogenes no se sabe; solo consta que la gente inas fuesen las vituallas, y forzados de la hambre y moza de Lucía, pueblo que estaba á una legua de Nuextrema necesidad se entregasen. En esta coyuntura mancia, acudió á socorrer los cercados; pero fué reljaun hombre de grande ánimo y osadia , llamado Retoge- tida su osadía por la diligencia de Scipion; y con corlar nes Caravino, con otros cuatro, por aquella parte que las manos derechas por mandado del mismo á cualrolos reparos de los romanos eran mas flacos y tenian cientos dellos, los demás quedaron escarmentados menos guarda, escalado el valladar y degolladas las para no imitar semejante desatino. Con esto los nucentinelas y escuchas, se enderezó á los pueblos llama- mantinos, perdida toda esperanza de ser socorridos y dos Arevacos, donde en una junta de los principales por el largocerco quebrantados de la hambre, movieron que para esto se convocó, les rogó y conjuró por la amis- tratos de paz. Enviaron para esto á Scipion una embaiad antigua y por el derecho de parentesco no desam- jada : el principal, por nombre Aluro, dada que le fué parasen á Numancia para ser saqueada y asolada por audiencia, se dice habló en esta manera : « Quiénes clenemigo, que, encendido en coraje y en deseo de sean los ciudadanos de Numancia, de qué lealtad , de vengarse, no tenia olvidadas las injurias que ellos le qué constancia , no hay para que traello á la memoria; Labian lecho; considerasen que aquella ciudad solia pues tú con la larga experiencia lo puedes tener enser el refugio y reparo comun de todos, y al presente, tendido, y no está bien á los miserables hacer alardc por la adversidad de la fortuna y por la astucia de los de sus alabanzas. Solo diré que le será muy honroso que la cercaban, mas que por valor y esfuerzo, se ha- haber quebrantado los ánimos de los numantinos, y á llaba puesta en extremo riesgo y cuita : «¿Por qué, di- nos no será del todo afrentoso, ya que así habia de ser, ce, en tanto que las fuerzas están enteras y los romanos ser vencidos de tan gran capitan. Lo que la presente por lantas pérdidas rehusan la pelea y por malas mañas fortuna pide y á lo que nos fuerzan los males deste cery astucias pretenden apoderarse de aquella nobilísima co, confesámonos por vencidos, pero con tal que te ciudail, vos, juntadas las fuerzas, no quitaréis el yugo contentes con nuestra penitencia y einienda , y no predesta servidumbre, y echaréis de vuestra tierra esta tendas destruirnos. No pedimos del todo perdon, dado peste comun? ¿Aguardais por ventura hasta tanto que que en ninguna parte pudieras mejor emplearle; concunda este mal, y de unos á otros pase y llegue á vues- tentámonos con que el castigo sea templado. Que si tra ciudad? Pensad que esta llama , consumido todo lo nos niegas las vidas y no das lugar a la pelea , delerque se le pone delante , será forzoso que todo lo asue- minados estamos de probar cualquier cosa hasta morir le. Por ventura ¿no conoceis la ambicion de los roma- por nuestras manos, si fuere necesario, antes que por nos, sus robos y sus crueldades? Los cuales muchas las ajenas, que será el postrer oficio de varones esforzaveces habeis visto y oido que sin causa alguna, solo con dos. Tú debes considerar una y otra vez lo que la fama deseo de extender su señorío, ponen asechanzas á la yel mundo dirá de tí, así de presente como en el tiempo libertad y riquezas de toda España. Diréis que tencis adelante.» Maravillóse Scipion por este razonamiento hecho concierto con ellos, y con esto os asegurais. En que los corazones de aquella gente con tantos trabajos no que si no hubiera muchos ejemplos frescos y puestos estuvieran quebrantados, y que, perdida toda esperandelante los ojos de la deslealtad, codicia y fiercza de za, todavía se acordasen de su dignidad y constancia. los romanos, la destruicion poco la de Caucia y ahora Con todo esto, respondió ú los embajadores que no hala confederacion de los numantinos con Mancino que- bia que tratar de concierto, si no fuese entregándoseá brantada injustamente son bastante muestra como la voluntad del vencedor. Con esta respuesta los numanninguna cosa tienen por santa por el deseo de ense- tinos, como fuera de sí, matan á los embajadores, los norcarse de todo. Mirad que si anteponeis ahora vues- cuales ¿qué culpa les tenian? Pero cuando la mucheiro reposo particular á la salud comun, la cual en gran dumbre se alborota , muchas veces acurrea daño decir parte depende del valor y esfuerzo de Numancia , no la verilad. Estaban ya sin ninguna esperanza de salvarscais en algun tiempo forzados á quejaros por demás, se ni de venir á batalla; acuerdan de hacer el postrer ojalá yo me engañe, de haber perdido y desamparado esfuerzo. Emborrachanse concierto brebaje que hacian lo uno y lo otro. Afuera pues toda tardanza y cobardía; de trigo, y le llamaban celia ; con esto acometen los reen tanto que hay tiempo y que las cosas están en tér- paros de los romanos, escalan el valladar, degüellan mino que se pueden remediar, volved vuestros ánimos todos los que se les ponen delante, hasta que, sobreviy pensamiento á procurar la salud de la patria. Juntad niendo mayor número de soldados y sosegada algun armas y fuerzas, cargad sobre el enemigo , que está tanto la borrachez, les fuéforzoso retirarse á la ciudad. descuidado, cercándole los vuestros por una parte, y Despues desta pelea dicen que por algunos dias se suslos nuestros por otra, por frente y por las espaldas. tentaron con los cuerpos muertos de los suyos. Demás Considerad que en nuestro peligro corre riesgo la sa- desto, probaron á huir y salvarse. Como tampoco esto lud, la libertad y las riquezas de toda Espai.a.) Con les sucediese, por conclusion, perdida del todo la esa

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peranza de remedio, se determinaron á acometer una no pararon hasta España. Mas por el esfuerzo de los romemorable hazaña, esto es, que se mataron á sí y á manos y de los naturales fueron forzados á dar la vuelta todos los suyos, unos con ponzoña, otros metiéndose á la Gallia y á Italia año de la fundacion de Roma de 615. las espadas por el cuerpo. Algunos pelearon en desafío En este año, Quinto Servilio Cepion venció en una baunos con otros con igual partido y fortuna del vencedor talla á los lusitanos, si que se entienda qué cargo ó may vencido, pues en una misma hoguera , que para esto gistrado tuviese. Verdad es que, pasados tres años, sientenian encendida, echaban al que era muerto, y luego do cónsul el mismo Cepion, los lusitanos se vengaron tras él le seguia elque le quitaba la vida. Por esta ma- de los romanos , ca les bicieron mayor daño del que annera fué destruida Numancia pasados un año y tres meses tes dellos recibieron. Fué aquel año, el que se contó despues que Scipion vino á España. Grande fué su obs- de la fundacion de Roma 648, señalado mas que por tinacion, pues los mismos ciudadanos se quitaron las otra cosa alguna por el nacimienlo de Marco Tulio Cividas. Apiano dice que, entrada la ciudad, hallaron ceron, que nació este año en Arpino, pueblo de Italia. algunos vivos. Contradicen á esto los demás autores; y Su madre se llumú felvia, su padre fue del órilen Ecueses cosa averiguada que Numancia se conservó por la tre y de la real sangre de los Volscos. Ennobleció Cice concordia de sus ciudadanos, que tenian entre sí y con ron las covas de Roma no menos en paz y desarmado sus comarcanos, y pereció por la discordia de los mis. con su prudencia, erudicion y elocuencia maravillosa, y mos; demás desto, que vencida quitó al vencedor la ganó no menor nombradía que los otros excelentes caupalma de la victoria. Los edificios á que perdonaron los dillos de aquella república con las armas. Pasa los otros ciudadanos, que no les pusieron fuego, fueron por dos años, que fue el año de 650, los cimbros mezclamandado de Scipion echados por tierra, los campos re- dos con los alemanes, rompieron segunda vez por Espapartidos entre los pueblos comarcanos. Hechas todas ña; pero fueron de nuevo rebatidos por los celtiberos, eslas cosas y fundada la paz de España , se volvió Sci- y forzados á volverse á la Gallia. Las alteraciones de los pion á Roma á gozar el triunfo, que le era muy debido lusitanos sosegó Lucio Cornelio Dolabella, que con por liazañas tan señaladas, por las cuales, demás de nombre de procónsul tenia el gobierno de aquella prolos otros títulos y blasones, le fué dado y tuvo adelante vincia el año de la ciudad de Roma de 655. Apaciguadas el renombre de Numantino. Triunfó otrosí Decio Bruto estas alteraciones, luego el año siguiente se emprenpoco antes en Roma por dejar vencidos y sujetos los lió otra guerra de los celtiberos, para la cual vino en gallegos, con que ganó asimismo sobrenombre de Ca- España el cónsul Tito Didio. Acercáronse los dos camlaico, como se dijo poco antes deste lugar.

pos, ordenáronse las haces y adelantáronse; dióse la

balalla con igual esperanza y denuedo de ambas parCAPITULO XI.

les. El suceso fué que los departió la noche y puso fin á De lo que sucedió en España despues de la guerra de Numancia.

la pelea sin declarar la victoria por ninguna de las par

les, antes el daño fué igual. Valióse el Cónsul de su asDespues desto se siguieron en España temporales tucia y de maña en aquel trance, y fué que luego hizo pacíficos, de grande y señalada bonanza. La forma del correr el campo y sepultar los cuerpos muertos de los gobierno por algun tiempo fué que diez legados, envia- suyos. Con esto el dia siguiente los españoles, por endos de Roma y mudados á sus tiempos tuvieron el go- tender que el número de sus muertos era mayor que el bierno de España, cada cual en la parte que de toda ella de los contrarios, perilida la esperanza de la victoria, le señalaban. Los mallorquines, liechos cosarios, cor- se dieron á partido con las condiciones que los romarian aquellos mares y las riberas cercanas. Acudió con- nos quisieron ponerles. En aquella batalla y en todo el tra ellos el cónsul Quinto Cecilio Metello, que los su- progreso de la guerra murieron de los arevacos veinte jetó y puso en sosiego el año de la ciudad de Roma mil hombres, que fué gran número, si los autores no de 631, por lo cual el dicho cónsul fué llamado Baleá- se engañan ó los números no están mudados. Los terrico, que es tanto como mallorquin. Por el mismo tiem- mestinos, por ser bulliciosos y levantarse muchas veces po Cayo Mario, que era gobernador de la España ulte- confiados en el suerte sitio de su ciudad, fueron castirior, abrió y aseguró los caminos, quitados los saltea- gados en que la echasen por tierra y ellos se pasasen dores, de que habia gran número y gran libertad de á morar en lo llano, divididos en aldeas sin licencia de hacer mal: merced y reliquias malas de las alteracio- forlificarlas y sin tener forma y manera de ciudad. Coa nes y revueltas pasadas. Restituyó asimismo en su pro- compañía de salteadores, acostumbrada á robar, se vincia las leyes y la paz, dió suerza y autoridad a los concertó con el Cónsul, y debajo de su palabra se vino jueces, que todo en ella faltaba. Y doce años adelante, para él con bijos, mujeres y ropa; pero todos fueron pacomo aquella provincia se hobiese alterado, primero sados á cuchillo, por no tener confianza que mudarian Calpurnio Pison, despues Sulpicio Galba , hijo del otro la vida y trato hombres acostumbrados á sustentarse de Galba que hizo en la Lusitania lo que arriba queda con- los sudores ajenos con robos y saltos. Hecho quere tal lado , apaciguaron aquellos movimientos. Hállanse á manera no fué en Roma aprobado, que sin embargo cada paso en España muchas monedas acuñadas con otorgaron á Didio que por las demás cosas que hizo el nombre de Pison. Fundada pues la paz por la buena triunfase. En esta guerra sué Quinto Sertorio, tribuno maña y valor de Pison y de Galba, otra vez se encargó de soldados, que era como al presente coronel ó maesel gobierno de España á diez legados en el tiempo que tre de campo, en que ganó gran prez y Joa por haber los cimbros, gente septentrional, en gran número, á salvado la guarnicion de romanos que estaban en Casmanera de un raudal arrebatado, se derramaron y me- tulon de la muerte que los de aquella ciudad, concerlieron por las provincias del imperio romano, y con el tados con los girisenos, que se entiende eran los de gran curso de victorias que en diversas partes ganaron, Jaen, por el deseo que siempre tenian de la libertad, les

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pretendian dar cierta noche; cosa que les parecia fácil á verse con Craso, porque así lo pedia el tiempo; solo de ejecutar por ser el tiempo de invierno y estar los mandó á un esclavo suyo que, en un peñasco cerca de soldados descuidados, muy dados á los convites y al la cueca, pusiese todos los dias la provision que le davino. Sintió Sertorio el alboroto de los castulonenses rian en la ciudad, con órden que so pena de muerte no que daban principio a la matanza , arrojóse fuera del pasase adelante ni quisiese saber para quién llevaba lo lecho, de su posada y de la ciudad, recogió los que por que le mandaba; que si lo ejecutaba con fidelidad, le los piés escaparon, y con ellos cargó sobre los contra- prometió de ahorrarle. Con esta diligencia y cuidado, rios, y vengó los que de sus soldados fueron muertos Craso se entretuvo algun tiempo hasta tanto que llegó en aquel rebate. Informnóse, y supo. lo que pasaba y la nueva cómo Mario y Cinna fueron desbaratados y muerconjuracion que tenian tramada; pasó con presteza á tos por Silla, su contrario. Con este aviso, salido de la Jos girisenos, que engañados por los vestidos que los cueva en que estaba , fácilmente atrajo á su devocion y soldados llevaban de los castulonenses muertos, los sa- parcialidad muchas ciudades de España, que se le enlian á recebir y dar la enliorabuena de la matanza que tregaron con mucha voluntad; entre las otras, la de pensaban quedar hecha de los romanos; mas engañoles Málaga fue saqueada por los soldados contra voluntad su imaginacion, ca fueron pasados á cuchillo en gran del mismo, á lo menos asi quiso que se entendiese por número, y los demás vendidos por esclavos. Estas co- toda la vida, si ya no fué que usó de disimulacion, y sas sucedieron en la España citerior el año presente y quiso con daño ajeno y con dalles aquel saco, como los cuatro luego siguientes, que fué todo el tiempo que acontece, granjear la voluntad de sus soldados. De EsDidio tuvo el gobierno de aquella provincia; porque á paña pasó en Africa, donde el bando de Silla an laba la España ulterior vino el cónsul Publio Licinio Craso mas valido y tenia mas fuerzas. La cueva en que Craso clano de la fundacion de Roma de 657, y por lo que estuvo escondido se muestra entre Ronda y Gibraltar cn aquella su provincia bizo, triunfó en Roma al fin del cerca de un lugar llamado Jimena, en la cual dicen año sexto de su gobierno, donde se cree, y no sin cau- cuadrar todas las señales que de lo que Plutarco dice en sa, que juntó aquellas riquezas con que Marco Craso, este propósito se coligen. Tambien es cosa averiguada, su hijo, llegó á ser uno de los mas señalados de los ro- por lo que autores antiguos escriben , que en aquel manos, y por un tiempo el mas rico de todos ellos. Ar- tiempo hobo en España linaje de paciecos; pero los que tonio de Nebrija dice, como cosa averiguada , que este quieren sacar destos principios y fuente el que en nuesCraso fué el que abrió y empedró el camino y calzada tra edad tiene el mismo apellido, en autoridad y riquemas famosa de España, llamada vulgarmente el camino zas de los mas principales que hay en el reino de Tolede la Plata, que va desde Salamanca hasta Mérida;"y do, fundan su opinion solamente en la semejanza del esto por las columnas, en que dice vió por todo aquel nombre, argumento que ni siempre se debe desechar, camino entallado el nombre de Craso; argumento bas- ni tenelle tampoco por coneluyente, dado que muchos tante para probar lo que pretende, si en este tiempo se acostumbran á engerir.como árboles unos linajes en hallara en aquellas columnas y leyera tal nombre. Por olros del mismo nombre mas antiguos, no sin perjuicio ventura soñó lo que se le antojó, y pensó ver lo que de la verdad y daño de la historia. imaginaba: engaño que suele suceder muy de ordinanario á los anticuarios. En el liempo que Craso estuvo

CAPITULO XII. en España, Fulvio Flaco por su industria y buena ma

Cómo se comenzó la guerra de Sertorio. ña sosegó ciertas alteraciones nuevas de los celtiberos el año de 660, en el cual Italia comenzó á abrasarse en De las guerras civiles que tuvieron los romanos reguerras civiles. Fué así, que Cayo Mario y Cinna se sulló en España otra nueva guerra de pequeños princiapoderaron por las armas de la república romana; y pios, y que por espacio de nueve años puso en cuentos para establecer mas su poder, condenaban á muerte á la el poder de Roma por los varios trances que en ella innobleza que habia segnido la parcialidad de Silla, su con- tervinieron; el fin y remale sué próspero para los mistrario. Entre los demás mataron al padre y hermano de mos romanos. El que la movió fué Quinto Sertorio, itaMarco Craso, y él fué forzado para salvarse de huir á lo liano de nacion y nacido de bajo suelo en Narsio , puepostrero de España, do tenia muchos aliados, y los nalu- blo cerca de Ruma; pero que fué hombre de valor, rales muy aficionados por las buenas obras que así de su de que antes en España dió bastante muestra, como padre como dél mismo recibieran, ca acompañó á su queda arriba apuntado. Despues en las guerras civiles padre cuando se encargó del gobierno de España. Con de Italia, en que siguió las partes de Mario, perdió el todo esto, porque la lealtad de los hombres muchas veces uno de los ojos; y por el vencedor Silla sué proscripto cuelga de la fortuna, y porque muchas ciudades de Es- Sertorio con olros muchos, que es lo mismo que conpaña estaban declaradas y á devocion de Mario, no se у

denado á muerte en ausencia y en rebeldía. El, por de atrevið á parecer en público; antes se encerró en una seo de salvarse, y tambien porque en tiempos lan recucva que estaba cerca del mar en cierta heredad de un vueltos entendia que cada uno se quedaria con lo que hombre principal, grande amigo suyo, llamado Vibio primero apañase, además que tenia granjeadas las vom Pacieco. Para avisarle de su llegada le envió un esclavo luntades de los soldados y de los naturales, acordó de de los pocos que tenia consigo, el cual le dijo el estado venirse á España y bacerse en ella fuerte. Tomó los en que estaban las cosas de su señor; y por el derecho puestos y entradas de España , dejó en los Pirineos un de amistad le pidió no le desamparase en aquel peligro capitau llamado Salinator con buena guarniciou de soly aprieto. Sabido él, lo que pasaba, se alegró de tener dados ; él, entrando mas adelante en la provincia, leocasion para dar muestra del amor que le tenia; y para vantó pendon , locó atambores para lacer gente, juntó que el negocio fuese mas secreto, no quiso él mismo ir todas las municiones y ayudas que le parecieron á propósito para enseñorearse de todo; pero sus trazas atajó dos piedras que están en Ehora, en Portugal,con sus lela renida y presteza de Cayo Annio, ca desbarato la tras muestran cómo Sertorio residió mucho tiempo en . guarnicion que quedó en guarda de los Pirineos , y dió aquella ciudad, y hizo muchos y grandes beneficios y la muerte a su capitan Salinator por medio de Calpur- honras á sus moradores. Fuera desto, de Plinio y de Ptodio Lanario, su grande amnigo, que le mató alevosa- lemeq se entiende claramente que en España hobo dos mente. Con esto Sertorio desinayó de manera , que por pueblos, ambos llamados Osca : el uno en los llergetes, no fiarse en sus fuerzas ni arriscarse á venir á las ma- que és parte en Aragon, parte en el principado de Canos con el enemigo, desde Cartagena se pasó á Africa, taluña; el otro en lo que hoy es Andalucía. Encual desdonde fué asimismo trabajado con diversas olas y tem- tas dos ciudades haya Sertorio fundado la universidad pestades de la fortuna, que le era contraria. Sin embar- y puesto los estudios, no se sabe con certidumbre. Los go, se apoderó de la isla de Ibiza con una armada par- mas dan esta honra á la de Aragon, que antiguamente ticular que él tenia ,.y con ayuda de ciertas galeotas de se llamó Osca, y al presente Huesca; á nosotros todavía cosarios asianos que acaso andaban por el mar. De alli nos parece mejor fuese la que estaba en los Bastetanos, tambien fué echado; y pensando pasar á las Canarias y hoy se dice tambien Huéscar, por estar mas cerca de (hay quien diga que de hecho pasó allá por huir de la donde él á la sazon andaba. Cuando primeramente vino crueldad de que sus enemigos usaban), sué llamado por de Africa á la Lusitania trajo consigo dos mil y seislos lusitanosó portugueses, que cansados del imperio de cientos hombres de nacion romanos, además de seteRoma , les parecia buena ocasion para recobrar por me- cientos africanos; fuera destos en España se le llegaron dio de Sertorio la libertad que tanto deseaban, y tantas cuatro mil peones y setecientos caballos. Con estas genveces en valde procuraron. Sertorio asimismo, por en- tes y no mas venció primeramente en una batalla naval tender era buena ocasion esta para echar sus enemigos á Cota, capitan de los contrarios, á la entrada del esde España, acordó de acudir sin dilacion. Entendia las trecho de Gibraltar y á vista de un pueblo llamado Mecosas del gobierno y de la paz no menos que las de la laria ; despues a las riberas del rio Guadalquivir desbaguerra, por donde con su afabilidad y trato amigable y rató otrosi al pretor Didio, y maló de sus gentes dos con abajar los tributos granjeaba grandemente las vó- mil hombres. Con esto ganó mucha reputacion y autoluntades de todos. Demás desto, para representacion de ridad entre los suyos, y á los eneinigos puso espanto; majestad ordenó un senado de los españoles mas prin- consideraban que el poder de España, ayudado de la cipales a la manera de Roma con los mismos nombres prudencia de tal caudillo, de que careciera hasta ende magistrados y cargos que allá se usaban. A todos tonces, podria acarrear á los romanos grandes dificulhonraba , y todavia hacia mas confianza de los que eran tades y ser causa de grandes pérdidas antes que de de nacion romanos, así por ser de su tierra, como por- todo punto se apaciguase. que no le podian fallar tan fácilmente ni reconciliarse con sus contrarios. Derramóse la fama de todo esto,

CAPITULO XIII. por donde no solo se hizo señor de la España ulterior,

Cónio Metello y Pompeyo vinieron à Españia. donde andaba , sino granjeó tambien las voluntades de la-citerior ; ca todos se daban a entender que el poder Todo esto movió á Silla para que, el año de la funde los españoles por medio de Sertorio podria escure- dacion de Roma de 674, en su segundo consulado cer la gloria de los romanos, abajar sus brios y quitar enviase á España contra Sertorio á Q. Metello, su su tiranía. Para que esta aficion fuese mas funilada, compañero, aquel que tuvo sobrenombre de Piadoso usó de otro nuevo artificio, y fué que hizo venir desde por las lágrimas con que alcanzó que a su padre fuese Italia profesores y maestros de las ciencias, y fundada alzado el destierro en que le condenaran. Envió con él una universidad en cierta ciudad que antiguamente se al pretor Lucio Domicio : Plutarco le llamó Toranio, Hamó Osca, procuraba que los hijos de los principales que era sobrenombre muy ordinario de los Domicios. españoles fuesen allí á estudiar, diciendo que todas las. Este , á la entrada de España y á las mismas haldas de naciones no menos se ennoblecian por los estudios de los Pirineos, fue muerto por Hirluleyo, capitan de Serla sabiduría que por las armas; que no era razon los torio, y sus gentes destrozadas; desman que movió á que en todo lo demás se igualaban a los romanos les Manilio, procónsul de la Gallia Narbonense, á pasar en reconociesen ventaja en esta parte. Esto decia en pú- España; pero no le fué mucho mejor, porque el mismo blico ; mas de secreto con esta maña pretendia tener capitan de Sertorio le desbarató en una batalla, si bien aquellos mozos como en rehenes y asegurar su partido él escapó con la vida dentro de Lérida, donde se resin ofension alguna de los naturales. Allegábase á todo tiró mas que de paso. Metello con su campo rompió la esto el culto de la religion , que es el mas elicaz medio tierra adentro y llegó hasta el Andalucía, do muchas para prendar los corazones del pueblo. Fingia y publi- veces fué vencido por Sertorio y forzado por no fiarse caba que Diana le liabia dado una cierva que le decia á en sus fuerzas á barrearse en los pueblos á propósito la oreja todo lo que debia hacer; y era así, que todas de entretener un enemigo tan feroz, con mayor conlas veces que le venian cartas ó-en el Senado se trataba fianza que hacia de las murallas que del valor de sus algun negocio grave, la cierva se le llegaba á la oreja soldados. Solo se atrevió a acometer la ciudad de Lapor estar acostumbrada á hallar allí alguna cosa de co- briga, boy Lagos, cerca del cabo San Vicente, y ponerse mer. El pueblo entendia que por voluntad divina le al improviso sobre ella, y esto por estar las gentes do daba aviso de los secretos ó de lo que estaba por venir, Sertorio repartidas en diversas partes. Fué este acoFaun tambien que le enderezaba en lo que debia hacer. metimiento en vano, porque así los españoles como los Hállanse en España monedas con el nombre de Serlo- soldados de Africa, movidos del premio que Sertorio les rio por una parte, y por reverso una cierva. Asimismo propuso, sin ser sentidos de las centinelas enemigas,

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metieron dos mil cueros de agua dentro de la ciudad, cual, como por haberse apartado de la autoridad del Sede que los cercados padecian grande falta á causa de nado fuese echado de Italia, se apoderó de aquella isla, haberles cortado los caños por donde venia encami- donde falleció de enfermedad, y por su muerte la gente nada, y un pozo que dentro tenian no daba agua bas- que le seguia pasó en España. Pretendia Perpenna, su tante para todos. Con esta provision, y tambien porque caudillo, hacer la guerra por sí, y apoderarse de lo que los romanos no hicieron mochila mas de para cinco en aquella provincia pudiese; pero, ó porque los soldadias, fueron sorzados á alzar el cerco. Demás desto, Ser- dos se le amotinaron, ó por mirarlo mejor, de su votorio, con alguna gente que juntó, les iba á la cola y les luntad, que lo uno y lo otro dicen los autores, en fin picaba de suerte, que los soldados españoles no mostra- se fué á juntar con Serlorio. Algunos curiosos en rasban menos valor que los romanos, por estar enseñados trear las antigüedades sienten que Laurona es la que á guardar sus ordenanzas, obedecer al que regia, seguir hoy se llama Liria, pueblo en tierra de Valencia y á los estandartes los que antes tenian costumbre de pe- cuatro leguas de aquella ciudad, asentado cerca de las lear cada cual ó pocos aparte, con grande tropel al

corrientes del rio Júcar. Metello y Pompeyo, luego que principio; mas si los apretaban, no tenian por cosa fea tuvieron llegadas sus fuerzas, partieron en busca del el retirarse y volver las espaldas. Mucho ayudaron para enemigo con intento de hacelle levantar el cerco. No esto las armas de los romanos muertos, de que los es- salieron con ello, antes en una escaramuza y encuentro

У pañoles se armaron. Con esto la fama de Sertorio vo- diez mil romanos, que se adelantaron para favorecer á Jaba, no solo por toda España, sino que llegada tambien los

que iban por forraje, cayeron en una celada, y fueá Asia, fué ocasion para que el gran rey Mitridates en ron degollados, y entre ellos el legado ó teniente de la segunda guerra que tuvo con los romanos convi- Pompeyo, llamado Decio Lelio. A pretose con esto mas dase á Sertorio con su amistad y le enviase embajado- el cerco de manera, que los cercados, perdida loda esres que de su parte le ofreciesen socorro de dineros y peranza de tenerse, se rindieron á condicion que les armada; en lo cual pretendia hacer que las fuerzas de dejasen las vidas y sacasen sus alhajas y ropa. Hízose los romanos se dividiesen. Dió Sertorio á estos emba- así, y luego á vista de los dos generales romanos y dejadores audiencia, y para mas autorizarse la dió en lante sus ojos pusieron fuego a la ciudad, que fué una presencia del Senado; otorgóles lo que pedian, es á grande befa, y mas muestra de valentia que deseo saber, que llevasen en su compañía á Marco Mario con de ejecutar aquella crueldad. Orosio dice que Pomalgun número de soldados; y esto á fin que las gentes

peyo era partido antes que Laurona se entregase , de aquel reino fuesen por este medio enseñadas y ejer- y que los moradores parte fueron pasados á cuchicitadas en la forma de la milicia romana; cosa que de llo, parte vendidos por esclavos, y la ciudad dada aquel rey le parecia muy á propósito y de mucha imd

á saco. Añaden demás desto que en el campo romano portancia para la guerra que tenia entre manos. En se contaban treinta mil infantes y mil caballos, y en el aquella guerra de Asia, Aulo Mevio, lacetano, que quiere de Sertorio el número de los peones era doblado y ocho decir natural de Jaca, debajo de la conducta de Lu- mil hombres de á caballo. Pasóse este año sin hacer cullo hizo grandes proezas en servicio del pueblo ro- otro efecto. Metello y Pompeyo se fueron á tener el idmano, como se entiende por una piedra y letrero que vierno á la España citerior y á las haldas de los mondes está media legua de la ciudad de Vique, puesta por su

Pirineos; Sertorio se recogió á la Lusitania, donde esmandado despues que volvió en España. Volvamos á taba mas apoderado. Pasados los frios, luego que abrió Sertorio, cuyo partido comenzó á empeorarse con la el tiempo del año siguiente, que fué de Roma el de 677, venida de Lucio Lelio, gobernador de la Gallia , que salieron los unos y los otros de sus alojamientos. Diviacudió á Metello y acrecentó sus fuerzas de tal suerte, dieron los romanos sus fuerzas, y Pompeyo se apoderó que Sertorio excusaba el trạnce de la batalla que antes por fuerza de la ciudad de Segeda. Metello cerca de deseaba, y se contentaba de trabajar á los enemigos con Itálica se encontró con Hirtuleyo, capitan de Sertorio, correrías y con rebates ordinarios; órden y traza con vino con él á las manos, degolló veinte inil de los eneque se entretuvo hasta tanto que, pasados dos años, Gneio migos, el capitan se salvó por los piés. El alegría y orPompeyo á instanoia de Metello vino por su compañero gullo que por esta victoria cobró Metello fué grande con igual poder á España. El sobrenombre de Grande, en demasía, tanto, que en los convites usaba de vestió ya le tenia ganado por causa, como lo dice Casio- dura recamada, y cuando entraba en las ciudades le doro y lo apunta Tertuliano, de un teatro que para de- ofrecian encienso como á dios, hacíanse juegos y pomleitar el pueblo levantó á su costa en Roma, que fué el pas muy semejantes á triunfo; y es así, que el pueblo primero que de piedra se edificó en aquella ciudad, adula á los que pueden, y con semejantes cebos aucomo otros dicen, le fué dado por las victorias que ganó mentan su hinchazon y vanidad. Algunos sienten que de Sertorio. Diéronle por su cuestor, que era como pa

el uno de los toros de Guisando, entallados de piedra, gador, á Lucio Casio Longino, del cual hacemos aqui se puso para memoria desta victoria por tener esta lememoria por la que del mismo se tornará á hacer ade- tra en latin : lante. Grandes fueron las dificultades que Pompeyo

Á QUINTO CECILIO METELLO pasó en este viaje al pasar por la Gallia. Llegado á Es

CONSUL II VENCEDOR. paña, sin reparar en ninguna parte, se fué á juntar con Metello, resuelto de no pelear con el enemigo hasta lanto Y entienden que el número de dos no se ha de referir que todas las fuerzas estuviesen juntas. Estaba por el al consulado, porque no viene bien, sino á las victorias mismo tiempo Sertorio sobre la ciudad de Laurona con que ganó. Pompeyo, despues que tomó á Segeda, cerca sus gentes y las que Marco Perpenna de Cerdeña le trajo del rio Júcar se vió con el enemigo. Atrevióse á darle despues de la muerte del cónsul Emilio Lépido, el la batalla , que fué muy herida y muy dudosa; y sin

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