Imágenes de páginas
PDF
EPUB
[ocr errors]
[ocr errors]

mar, no lejos de las bocas del rio Ebro, con todo el di- ; asegurarse, de secreto con embajadores que le enviaron nero que llevaba robado y cohechado. El año siguien- ! se excusaron de lo que forzados de la necesidad babian te , que fué de Roma 708, Lépido triunfó en Roma por hecho, que era seguir el partido contrario; juntamente dejar sosegados los movimientos de España y los albo

le declararon que se podia tomar la ciudad de noche sin rotos que se levantaron contra Longino. Marcello sué que las centinelas de los enemigos lo sintiesen. Los de deslerrado por haberse levantado, como queda dicho; Ülia otrosí le enviaron embajadores para avisarle de la pero en breve le alzaron el destierro por gracia y mer- estrechura en que se hallaban y el peligro si no eran ced de César. Fué este Marco Marcello diferente de otro

socorridos con presteza. César, combatido de diversos dicerón, entre las demás muy elegante. De la misma mio pacieco con seis cehfertes en secorro de unia; el, mismo nombre, en cuyo favor anda

pensamientos, en fin resolvió de enviar á Lucio Jumanera Longino, de quien liemos tratado, fué diferente ayudado de una noche tempestuosa y con decir que de otro que así se llamó, cuyo nombre liasta hoy se ve Pompeyo le enviaba , por medio de los enemigos se mecorlado en uno de los toros de piedra de Guisando con tió en el pueblo; con cuya entrada y con la esperanza eslas palabras en latin:

de poderse defender se encendieron y animarun á la

defensa los cercados. Algunos sospechan que este capiLONGINO Á PRISCO CESORIO PROCURÓ SE HICIESC.

tan fué aquel Junio, de cuya lealtad y valentía se ayudó

César en lo de la Gallia, enviándole algunas veces por CAPITULO XX.

su embajador para tratar de paz con Ambiorige. Lo

mas cierto es que César, dado que hobo órden á sus teComo en España se hizo la guerra contra los hijos de Pompeyo.

nientes Pedio y Fabio para que á cierto dia le acudiesen Estaba todavía España dividida en bandos, unos to- con sus gentes, él, con intento de divertir los que estaban maban la voz del César, otros la de Pompeyo. Muchas sobre Ulia , puso sus reales cerca de Córdoba. El espanciudades despacharon embajadores á Scipion, que en to de Sexto fué tan grande, que determinó avisar á su Africa despues de la muerte de Pompeyo era el mas hermano que, alzado el cerco de Ulia, de que ya estaba principal y cabeza de aquella parcialidad, para reque- casi apoderado, viniese en su socorro. Asentó Gneio sus rirle que las recibiese debajo de su amparo. Vino desde reales cerca de los de César; pero como rehusase la Africa Gneio Pompeyo, el mayor de los hijos del gran pelea, y en esto se pasase algun tiempo, tal enferinePompeyo, y de camino se apoderó de las islas de Mallor- dad sobrino á César, que de noche, á sordas y sin haca y Menorca; pero la enferinedad que le sobrevino en cer ruido movió con sus gentes camino de Alegua. Ibiza le forzó á detenerse por algun tiempo. En el en- Plutarco dice que César en Córdoba primeramente tretanto Annio Scapula , es á saber , aquel que se conjuró siulió el mal caduco de que era tocado; y es cosa avecontra Longino, y Quinto A ponio con las armas echaron riguada que en aquella ciudad plantó un plátano muy de toda la provincia al procónsul Aulo Trebonio, y man- celebrado por los antiguos; si ya por ventura lo uno y tuvieron el partido de los pompeyanos lasta la verida lo otro no sucedió los años pasados cuando otra vez del dicho Pompeyo; ca no mucho despues, convalecido estuvo en el gobierno de España, como queda dicho. de la enfermedad, no solo él pasó en España, sino Ategua estaba asentada cuatro leguas de Córdoba , done tambien, dado fin á la guerra de Africa por el esfuerzo de al presente hay rastros de edificios antiguos con de César, Sexto Pompeyo, el otro liijo del gran Poinpe- uombre de Teba la Vieja. Tenian los pompeyanos en yo, Accio Varo y Tito Labieno con lo que les quedó del aquel pueblo juntado el dinero y gran parte de las muejército y del armada se recogieron á España. Gneio niciones para la guerra. César por el mismo caso pendiscurriendo por la provincia se apoderó de muchas saba que con ponerse sobre aquel lugar, ó pondria a los ciudades, de unas por fuerza, de otras de grado, y en- pompeyanos para defendelle en necesidad de venir á las tre ellas la de Córdoba, en que dejó á Sexto, su hermano, manos y á la batalla, o si le desamparasen , perderian y él pasở á poner cerco sobre Ulia, que se tenia por el gran parte de sus fuerzas y reputacion. Gneio, al conCésar. Acudieron Quinto Pedio y Quinto Fabio Máximo, trario, por las mismas razones, avisado del camino que tenientes de César; pero rehusaban la pelea y entrete- llevaba César, y determinado de excusar la pelea, pasó níanse hasta su venida. El, ocupado en cuatro triunfos con sus gentes á dos pueblos que hoy se llaman Castroelque celebró en Roma y en asentar las cosas de aquella rio y Espegio, y antiguamente se llamaron Castra Posrepública alteradas, dilató su venida hasta el principio tumiana, lugares fuertes en que pensaba entretenerse. del año siguiente, que se contó de la fundacion de Ro- Despues desto, asentó sus reales de la otra parte del tiempo

rio Guadajoz, que antiguamente se llamó el rio Salado recompensar la tardauza, se apresuró de manera , que y pasaba cerca de Ategua. Desde allí, como en algunas en diez y siete dias llegó á Sagunto, que hoy es Mon- escaramuzas hubiese recebido daño, perdida la espeviedro, y en otros diez pasó hasta Obulco, pueblo que ranza de poder socorrer a los cercados, se volvió a Core hoy se llama Porcuna , situado entre Córdoba y Jaen, á doba. Los de Alegua con esto enviaron á César embala sazon que cerca del Estrecho se dió una batalla naval jadores para entregársele; pero con tales condiciones entre Didio, general de la armada de César, y Varo, ca- que eran mas para vencedores que para vencidos; así, beza de la contraria armada. El daño y peligro de ambas fueron despedidos sin alcanzar cosa alguna. Los soldapartes fuéigual, sin reconocerse ventaja, salvo que Va- dos que tenian de guarnicion con esta respuesta se ro se metió en el puerto de Tarifa, y cerró la boca del embravecieron contra los ciudadanos que se mostraban dicho puerto con una cadena , que fué señal de flaque- inclinados á la parte del César. Ni es de pasar en silenza y de que su daño fué algo mayor. Los de Córdoba, cio lo que Numacio Flaco, á cuyo cargo estaba la decon la antigua aficion que tenian & César y por mas fensa de aquel pueblo, hizo en esta coyuntura, por ser

[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]

un hecho de grande crueldad, esto es, que degolló á to

CAPITULO XXI. dos los moradores de aquel pueblo que eran aficiona

Cómo César volvió a Roma. dos á César , y muertos los echó de los adarves abajo. Lo mismo hizo con las mujeres de los que estaban en el

Despues que Gneio Pompeyo perdió la jornada de Muncampo de César, y aun llegó á tanto su inhumanidad da, herido como salió en un hombro, se recogió á Taque hasta los mismos niños hizo matar, unos en los bra- rifa. Dende por la poca confianza que tenia en los de zos de sus madres, otros á vista de sus padres los man- aquel pueblo y con deseño de pasar a la España citedó enterrar vivos ó echar sobre las lanzas de los solda- rior, do tenia aliados asaz y ganadas las voluntades de dos: fiereza que apenas se puede oir por ser de bestia aquella gente, se embarcó en una armada que tenia salvaje. No le valió cosa alguna aquella crueldad, ca sin presta para todo lo que sucediese. Enconósele la herida embargo los moradores se rindieron a voluntad del Cé- con el mar, tanto, que al cuarto dia le fué forzoso salsar, andados 18 dias del mes de febrero. Bien se deja

tar en tierra. Llevábanle los suyos en una litera con entender que los ciudadanos fueron perdonados y la

intento de buscar donde esconderse. Seguíanle por el crueldad de Numacio castigada , dado que los histo- rastro y por la huella por orden de César, Didio por riadores no lo refieran. Despues desto, César puso fuego

mar y Cesonio por tierra. Dicron con él en una cueva á un pueblo llamado Atubi, sin otros muchos lugares donde estaba escondido, y allí le prendieron y le dieron de que por fuerza ó de grado se apoderó. Pasó otrosí la muerte. Floro dice que peleó, y que le mataron cerca con sus gentes y se puso sobre la ciudad de Munda, que de Laurona, pueblo que hoy se llama Liria, ó Laurigi seguia el bando de Pompeyo, que está puesta en un ri- como otros creen. Lo que se averigua es que su armada, bazo cinco leguas de Málaga. Tiene un rio pequeño, que parte fué presa, parte quemada por Didio. Sexto Pompoco adelante de la ciudad se derrama por una llanu- peyo, hermano del muerto, con tan tristes nuevas perra muy fresca y abundante ; era á la sazon pueblo prin- dida la esperanza de poder tenerse en Córdoba, y por cipal; ahora lugar pequeño, pero que conserva el nom- ver que en aquella comarca no podia estar seguro, y bre y apellido antiguo. Cerca de aquella ciudad se vi- que comunmente todos, como suele acontecer, se Do finalmente á balalla. César sobrepujaba en número y inclinaban á la parte mas válida y fuerte, acordó de parvalentía de los suyos; Gneio se aventajaba en el sitio tirse á la España citerior y dar tiempo al tiempo. Scapude sus reales, que tenia asentados en lugar mas alto. la, despues de la rota de Munda vuelto á Córdoba, desOrdenaron entre ambas partes sus haces; dióse la ba- pues de un convite que hizo en que se bebió largamentalla con la mayor fuerza y porfia que se podia pensar; te, mandó y hizo que sus mismos esclavos le diesen la

sy grande fué eldenuedo, grande el peligro de los unos y muerte; que tales eran las valentías de aquel tiempo. los otros. Los cuernos izquierdos de ambas partes fue- César en el cerco de Munda, que todavía se tenia, dejó ron vencidos y puestos en huida ; el resto de la pelea á Quinto Fabio con parte del ejército, y él acudió á estuvo suspensa por grande espacio sin declarar la vic- Córdoba ; y tomada por fuerza , pasó á cuchillo veinte toria por ninguna de las partes, mucha sangre derra- mil de aquellos ciudadanos que seguian el partido conmada, el campo cubierto de cuerpos muertos. En con- | trario. Luego asentadas las cosas de aquella ciudad, parclusion, César con su valor y esfuerzo mejoró el partido у

tió para Sevilla; en este camino le presentaron la cabede los suyos, porque apeado, con un escudo de hom- za de Gneio, y élcon la misma felicidad se apoderó de bre de á pié que arrebató, comenzó á pelear entre los aquella ciudad; y porque se torno de nuevo á alborotar, primeros, y á muchos de los suyos con su misma mano la sosegó segunda vez á 10 del mes de agosto, como deluvo para que no huyesen. Murieron de la parte de se señala en los calendarios romanos. A ejemplo de SePompeyo treinta mil infantes y tres mil hombres de á villa , se le entregaron otros pueblos por aquella comarcaballo; entre los demás perecieron Varo y Labieno; ca, en particular la ciudad de Asta, antiguamente sitrece águilas de las legiones fueron tomadas, que eran tuada a dos leguas de Jeréz á la ribera del rio Guadalete; los estandartes principales. De la parte de César murie- al presente es lugar desierto, pero que todavía conron mil soldados de los mas valientes y esforzados, y serva el apellido antiguo. Por otra parte, Quinto Fabio quinientos quedaron heridos. Seguian la parte de Cé- que quedó sobre Munda, á cabo de algunos meses cansar dos reyes africanos, el uno por nombre Boquío, el só á los cercados de manera, que se dieron.Demás desto, otro Bogud. Este en gran parte ganó el prez de la vic- sujetó á Osuna, si por fuerza ó á partido no se sabe ni toria, porque al tiempo que los demás estaban trabados se declara, por faltar las memorias de aquellos tiempos, y la pelea en lo mas recio, se apoderó de los reales ene- y los libros que hay estar corrompidos. Concluidas comigas que quedaron con pequeña guarda, á

cuya

de- sas tan grandes con una presteza increible, cosa que en fensa como Labieno arrebatadamente acudiese, pen- las guerras civiles es muy saludable, donde hay mas nesando los demás que huia, perdida la esperanza de la cesidad de ejecucion que de consultas; sosegadas las victoria, volvieron las espaldas. Dióse esta batalla á alteraciones de España y dado asiento en el gobierno, los 17 de marzo, dia en que Roma celebraba las fiestas juntó asimismo gran dinero de los tributos que en púdel dios Baco. Notaban los curiosos que cualro alios blico á todos, y en particular puso á los que eran ricos, antes en tal dia como aquel Pompeyo, desamparada Ita- y de los cargos y oficios que vendió, hasta no perdonar lia, se pasó en Grecia. Cuando César hablaba desta jor- al templo de Hércules que estaba en Cádiz, al cual annada solia decir que muchas veces peleó por la honra tes de ahora tuviera respeto. La prosperidad continuada y gloria, pero que aquel dia habia peleado por la vida. y la necesidad le hicieron atrevido para que tomase

por fuerza las ofrendas de oro y plata, que alli tenian muchas y muy ricas. Con esto pasado el estío, ya que

el otoño estaba adelante, partió de España, y llegó á

[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]

Roma por el mes de octubre. Por gobernadores de Es- formar una legion, y con ella en la comarca de Cartapaña quedaron, en la ulterior Asinio Pollion, muy cono- gena tomó por fuerza un pueblo entonces llamado Vergi, cido por una égloga de Virgilio, en que con versos de la y hoy Vera, ó como otros sienten Verja. Con este tan Sibilla, que hablaban de la venida de Cristo hijo de pequeño principio hobo gran mudanza en las cosas; y Dios, celebró el insigne poeta el nacimiento de Salonino, el bando de Pompeyo, que parecia estar olvidado ,

COhijo deste Polliou. Del gobierno de la España citerior se menzó á levantarse y tomar mayores fuerzas, princi. encargó Marco Lépido, que le tuvo juntamente con el palmente que con la misma felicidad se apoderó de togobierno de la Gallia Narbonense. Por este mismo tiem- da la Bética ó Andalucía despues que en una gran batalla po, como algunos sospechan mas por conjeturas que rompió á Pollion, que pretendia desbaratar sus intentos. por razon que haya concluyente, á Córdoba se dió tí- Ayudó mucho para ganar la victoria la sobreveste de iulo de Colonia Patricia, ca es averiguado, como se Pollion, que acaso se le cayó en la pelea , ó él mismo la muestra por las monedas de aquel tiempo, que en el arrojó á propósito de no ser conocido (muy pequeñas imperio de Augusto ya tenia este apellido. Tambien es cosas hacen camino para mayores, principalmente en cosa cierta que en gracia del vencedor y por adularle la guerra); como los soldados la viesen, que todavía muchos pueblos dejaron sus nombres antiguos, en par- sufrian la carga de los pompeyanos, y corriese la voz ticular Alubis, que se llamó Claritas Julia; Ebora, en por los escuadrones que su general era muerto, al Portugal, Liberalitas Julia; Calahorra, por sobrenombre punto desmayaron y se dieron por vencidos. Verdad es Nasica, tomó tambien el nombre de Julia; Sejí asimismo que todas estas alteraciones, y las voluntades de la prose llamó Firmium Julium; Iliturgi, que es Andújar, Fo- vincia que se inclinabaná Pompeyo, sosegó Marco Lépido rum Julium; en conclusion los de Ampúrias, quitada la con su venida y con persuadir á Sexto que con el dinediferencia que tenian de griegos y de españoles , reci- ro que tenia recogido en España se fuese a Roma, donde bieron las costumbres, lengua y leyes romanas, con ti- por la ocasion de quedar libre Roma podia pretender y tulo que se les dió de Colonia. Hay en España memoria alcanzar la herencia, autoridad y grandeza de su padre. desta guerra en muchos lugares, y en Talavera, pueblo Para esto ayudaba que las cosas de Italia andaban no conocido del reino de Toledo, en la parte del muro que menos revueltas que las de acá, porque Marco Antonio, está en frente de la iglesia de San Pedro, se ven corta- que el año pasado fuera cónsul, pretendia quitar á los das estas palabras:

romanos la libertad; contra sus deseños el Senado opuA GNEIO POMPEYO HIJO DEL GRAN POMPEYO.

so á Octaviano, sobrino de César, nieto de su herniana

Julia, resolucion perjudicial y dañosa. Habia Octaviano Lo demás por la antigüedad no se lee; pero entiende- en la guerra postrera que se hizo contra los hijos de se que por algun hecho notable se le puso aquel le- Pompeyo venido á España en compañía de su tio; y en trero,

ella dió las primeras muestras de su valor, sin embargo CAPITULO XXII.

de su tierna edad, que apenas tenia diez y ocho años.

Acabada aquella guerra, se fué á Aténas a los estudios Como despues de la muerte del César se levantaron nuevas de las letras; de allí, sabida la muerte de César, volvió á alteraciones en España.

Roma, y ayudado de muchos que por la memoria de Cé. El poder de Julio César estaba en la cumbre y todo sar le siguieron, venció en una batalla á Marco Antonio, lo mandaba y trocaba, cuando en Rorna ciertos ciuda- que tenia dentro de Módena cercado á Decio Bruto, que danos se conjuraron contra él con color de que era ti- estaba señalado por cónsul para el año siguiente. Huyó rano y por fuerza se apoderara de aquella ciudad. Ma- Marco Antonio despues de vencido á la Gallia, donde táronle con veinte y tres heridas que en el Senado le se concerto con Lépido, y los dos poco adelante con Oce dieron a los 15 de marzo del año siguiente de 710, des- taviano. Resultó con este concierto el triunvirado, quo de donde algunos toman la cuenta de los años del im- fué repartirse entre los tres las provincias del imperio perio de Octaviano Augusto, que le sucedió y fué su romano. A Lépido cupo la Gallia Narbonense con toda heredero; dado que los mas le comienzan del año si- España; á Antonio lo demás de la Gallia; la Italia, guiente, cuando á 22 de setiembre, segun lo que refiere Africa, Sicilia y Cerdeña dieron á Octaviano. No entraDion, le nombraron por cónsul en lugar de Cayo Vibio ron en este repartimiento las provincias de oriente porPansa, que murió junto á Módena, si bien no tenia que las tenian en su poder Casio y Bruto, las cabezas edad bastante para administrar aquel cargo, pero dis- que fueron y principales en la conjuracion y muerte de pensaron con él en la ley que en Roma en este caso se César. Siguióse tras esto una grande carnicería de genguardaba. En España Pollion atendia á seguir los sallea- te principal; y fué que los tres proscribieron, que era dores , que por la revuelta de los tiempos andaban en condenar á muerte en ausencia, muchos ciudadanos y gran número por lo de Sierramorena. Este, cuando lle- senadores romanos; entre los demás murió Marco Tugó la nueva de la muerte de César, hizo una junta de lio Ciceron, gran gloria de Roma, en edad de sesenta y los mas principales en Córdoba, en que protestó que tres años, á manos de Popilio , tribuno de soldados, al seguiria por su parte la autoridad y voluntad del cual él mismo habia antes librado de la muerte en un Senado de Roma. Con esto parece se habia mostrado juicio en que le achacaban cierto parricidio. alguna luz y cobrado esperanza de mayor reposo; pero muy al revés, porque Sexto Pompeyo salió de la co

CAPITULO XXIII. marca de Jaca, que eran antiguamente los Lacetanos,

De la cuenta llamada era. con intento de aprovecharse de lo que el tiempo le prometia y fortificar su partido. Levantó estandarte, tocó Por esta manera perdió de nuevo su libertad la ciuatambores, acudíale gente de cada dia, con que pudo dad de Roma. Siguióronse altcraciones y guerras, una

[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]

contra los matadores de César, que fueron vencidos y la cual sin duda se deriva de la romana, como se entienmuertos cerca de Filipos, ciudad de Macedonia; otra de por el nombre de romance con que la llamamos y por contra Lucio Antonio, hermano de Marco Antonio, en las palabras y dicciones castellanas, que son en gran Perusa , ciudad de Toscana. La cual acabada por la parte las mismas que las latinas. Tambien hallamos que buena mana y valor de Octaviano, se hizo otro nuevo Hilderico, de nacion francés, y del mismo tiempo de repartimiento de las provincias entre los triunviros el san Isidoro, por decir número de dias dice eras de dias; año de la fundacion de Roma de 714, en que fueron cón- y aun entre los astrólogos algunos llaman eras á los sules en Roma Gneio Domicio Calvino y Cayo Asinio Po-' tiempos ó á los fundamentos y aspectos de las estrellas, llion, el que fué gobernador de España. Y porque en de que depende la cuenta de los tiempos, y á los cuales este nuevo repartimiento Octaviano quedó por señor de se reducen y enderezan los movimientos de los cuerpos toda España, tomaron desto ocasion los españoles para celestes. Segun todo esto, año de la era de César será-lo comenzar desde este principio el cuento de sus años, mismo que año de la cuenta de César ó del tiempo que acostumbran, y acostumbramos llamar era del Señor de César, cuyo principio, como se dijo, se toma desde o era de César, asi en las historias, escrituras públicas y que en España comenzó el imperio de César Augusto. en los actos antiguos de los concilios eclesiásticos como De aquí se saca que se engañan lodos aquellos que por en particular en las pláticas y conversaciones ordina- autoridad de san Isidoro, que engañó a los demás, pen

á , rias. Otros siguen la razon de los años, y la comienzan saron que esta palabra era viene de otra latina que del nacimiento de Cristo, cuenta en que se quitan de significa el metal, conviene á saber aes, por entender la primera manera de contar treinta y ocho años justa- que aquel año, de donde toma principio esta cuenta, mente; de suerte que el año primero de Cristo fué y se fué cuando la primera vez Augusto César impuso un contó 39 de la era de César. Porque lo que dice don Juan nueyo tributo sobre todo el imperio romano y hizo que Margarite, obispo de Girona, que la era de César comien- todos fueran erarios y pecheros; lo que es claramenza solamente veinte y seis años antes del nacimiento de Cristo, mas fácilmente podriamos adivinar por conjes trifelso, pues

ni la ortografía desta palabra, que se es

cribe sin diptongo, concuerda con la tal derivacion, ni turas que afirmar con certidumbre qué fué lo que le ballamos que en el año que da principio á esta cuenmovió a sentir esto, pues todos los demás lo contradicen. ta se impusiese algun nuevo tribulo sobre las provincias. Por ventura confundió la cuenta de los egipcios, de que Lo cierto es lo que está dicho, y asimismo que esta mase hablará luego, con la nuestra, engañado por la seme- nera de contar los años se mandó.dejar y trocar con la janza del contar, ca tambien aquella gente comenzó á que usamos de los años de Cristo, en tiempo del rey contar sus años desde que Augusto Octaviano se en- de Castilla don Juan el Primero, en las Cortes que se tuseñoreó de aquella tierra. Todo esto es así; y todavía vieron en la ciudad de Segovia año de 1383; lo cual se no es cosa fácil declarar en particular la causa desta liizo á ejemplo de las demás provincias de la cristiannuestra cuenta de España, y juntamente dar razon del dad y conforme a lo que en tiempo del emperador Justinombre que tiene de era, por ser varios los juicios y niano inventó Dionisio, abad romano, que, quitadas las pareceres. Los mas autores y de mayor autoridad con- demás maneras de contar que por aquel tiempo se usacuerdan por testimonio de Dion que en este mismo ban, introdujo esta cuenta de los años de Cristo. Lo: año, concluida la guerra de Perusa, se hizo el nuevo re- que se hizo en las Cortes de Segovia , que fué 'dejar la partimiento de las provincias; y oprimida de todo pun- cuenta de la era y tomar la de los años de Cristo, imiio y derribada la libertad de la república romana, co- taron poco despues los portugueses, y poco antes los de mo poco antes se dijo, el señorío de España quedó por Valencia habian hecho los mismos, como se irá notanOctaviano; y en trueque á Marco Lépido, cuya antes era, do en sus lugares y tiempos. Dejado esto, volvamos al se dió la provincia de Africa. De aquí vino que á imila- consulado de Domicio Calvino y de Asinio Pollion. En cion de los antioquenos, que habian ya comenzado esla el cual año nombraron en Roma por cónsul sufecto, manera de cuenta (y lo mismo hicieron los egipcios que quiere decir puesto en lugar de otro, y por faltar el once años adelante, que quitado el reino á Cleopatra, que lo era, á Cornelio Balbo, gaditano, que es tanto como desde que Augusto se apoderó de aquella provincia dic- de Cádiz, cosa que hasta entonces á ningun extranjero ron principio al cuento de sus años), lo mismo se deter- se concedió que fuese cónsul en Roma. Este era Cornelio minaron á hacer los españoles con intento de ganar Balbo, deudo de otro del mismo nombre, que, acabada la por esta forma la voluntad y adular al nuevo Príncipe, guerra de Sertorio, llevó a Roma en su compañía Gneio vicio muy ordinario entre los hombres. Esto cuanto al Pompeyo. Tambien Domicio Calvino cinco años adelanprincipio de nuestra cuenta española. De la palabra era te, que fué el año treinta y tres antes de la venida do será razon decir algo mas. En Lucillio y en Ciceron se Cristo nuestro Señor, con cargo de procónsul gobernó halla que las partidas del libro de cuentas por donde se á España , y porque venció á las haldas de los Pirineos da y loma razon de la hacienda, del gasto y del recibo

у

á los Ceretanos, doude hoy está Cerdania, triunfo dellos

en Roma. Resultaron despues desto nuevas diferencias con esta misma palabra los capítulos de los libros y el y alteraciones entre los triunviros, con que asimismo so número de párrafos de las leyes, como se puede ver enredó España y entró á la parte del daño con esta ocaen muchos lugares, así de las obras de san Isidoro co- sion. Por la muerte de Julio César parecia que tornaba á no de las leyes góticas. Deste principio se extendió mas nacer la libertad de la república, esperanza con que Sex2 palabra era basta significar por ella cualquiera razon to Pompeyo, vuelto á cabo de tanto tiempo a Roma, fuć

cuenta de tiempo y universalmente todo tiempo y nombrado por general de la armada y naves romanas. úmero, cualquiera que fuese. En especial lo usaron Por esta ocasion luego que los triunviros de nuevo quitai os españoles, así en la lengua latina como en la vulgar, ron la libertad á la república y se apoderaron de todo, el

[ocr errors]

en

[ocr errors]
[ocr errors]
[ocr errors]

se apoderó asimismo por su parte de Sicilia. Acudic- comunicacion y trato los naturales mudaron sus cosron Octaviano y Lépido, y por fuerza le despojaron y tumbres antiguas y su lengua y la trocaron cou las de echiaron de aquella isla, con que se quedó Oclaviano, los romanos, segun que Estrabon lo testifica. y aun se enseñoreó de Asrica por cierta diferencia que tuvo con Lépido, al cual, desamparado de los suyos,

CAPITULO XXIV. le despojó de todo el poder que tenia. Sintiú esto, como

De la guerra de Cantabria. era razon, Marco Antonio, el otro compañero que tenia las provincias de oriente, que Octaviano sin darle parte Tal era el curso y estado de las cosas, tales los vnise apoderase de todo lo demás. Destos principios y con venes que el inperio romano daba. En particular Esesta ocasion se encendió finalmente la guerra entre los paña reposaba, cansada de tantas y tan continuadas dos, en que despues de muchos trances, vencido en una guerras, y juntamente florecia en gente, riquezas y batalla naval junto á la Prevesa y muerto Antonio, se fama cuando se despertó una guerra mas cruel y brava quedó Octaviano solo con todo el imperio el año veinte de lo que nadie pensara. Tuvo esta guerra principio de y ocho antes del nacimiento de Cristo. Llamóse Octavio los cántabros, gente seroz y hasta esta sazon no del todo del nombre de su padre y del nombre de su tio César. El sujeta a los romanos ni á su imperio por el rigor de Senado le dió renombre de Augusto como á hombre ve- sus ánimos, mas propio á aquellos hombres, y mas nanido del cielo y mayor que los demás hombres por haber tural que á las demás naciones de España; y por morar restitu la paz al mundo despues de tantas revueltas. en lugares fragosos y enriscados, y carecer del regalo Sexto Pacuvio, tribuno del pueblo, consagró su nombre, y comodidades que tienen los demás pueblos de Espaque es lo mismo que hacelle en vida honrar como á dios, ña, son grandemente sufridores de trabajos. Ptolemco costumbre y vanidad tomada de España, como lo dice señala por aledaños de los Cántabros á los Autrigones Dion. En el progreso desta última guerra entre Octa- por la parte de levante, y por la de poniente á los Lungovio y Antonio Bogud, rey de la Mauritania, pasó en Es- nes, hácia el mediodía las fuentes del rio Ebro, y bácia paña en favor de Antonio y para ayudar á su partido; cl septentrion el Océano Cantábrico; pequeña region рего fué por los contrarios rechazado con daño. No y que no se extendia hasta las cumbres y vertiente de mucho despues en el octavo consulado de Augusto, los montes Pirineos. Los pueblos principales que tenia veinte y cinco años antes de Cristo, abrieron y empe- eran Juliobriga y Vellica, sin que se averigüc qué nomdraron en el Andalucía el camino real que desde Cór- bres en este liempo les respondan. Otros, extendiendo doba iba hasta Écija, y desde allí al mar Océano, como mas, como suele acontecer, el nombre de Cantabria, se entiende por la letra de una columna de mármol cár- comprehenden en su distrito todos los pueblos comarcadeno que está en el claustro del monasterio de San Fran- nos á la Cantabria de Ptolemeo basta dar en los montes cisco de Córdoba, do se dice que aquella columna, que Pirineos y en la Guiena , de que hay grandes argumendebia ser una de las con que señalaban las millas, se le- los que todo aquello algun tiempo se llamó Cantabria, vantó en el octavo consulado de Augusto; y que desde como queda mostrado en otra parte; y es bastante inGuadalquivir y el templo augusto de Jano hasta el

dicio para que así se entienda ver que todos los nommar Océano se contaban ciento veinte y una millas. bres de los pueblos, donde esta guerra de Cantabria se Este templo de Jano se entiende estaba en Córdoba ó hizo, no se hallan en tan estrecho distrito como arcerca de ella, y aun se sospecha que le edificaron para riba queda scñalado, como se irá notando en sus lueterna memoria de la paz que fundara Augusto; pero gares. Eran en aquel tiempo los cántabros de ingenio estas son conjeturas. Siguiéronse alteraciones de los feroz, de costumbres poco cultivadas. Ningun uso de Cántabros, Asturianos y de los Vaceos, pueblos de Cas- dinero tenian; el oro y la plata, si fué merced de Dios, tilla la Vieja. Apaciguólas con su buena maña Stalilio ó castigo y disfavor negárselo, no se sabe. Así bien las Tauro, por ventura por comision y como lugarteniente mujeres como los hombres eran de cuerpos robustos, de Cayo Norbano, de quien se sabe que por estos tiem- los tocados de las cabezas á manera de turbantes,

forpos triunfo de España, desde donde toman el principio mados diversamente, y no diferentes de los que hoy usan de la guerra de Cantabria los que por autoridad de Paulo las mujeres vizcainas. Ellas labraban los campos; desOrosio sienten que duró por espacio de cinco años ente- pues de haber parido se levantaban para servir a sus ros. Asimismo es cosa cierta que en esta sazon se mudó maridos, que en lugar dellas hacian cama; costumbre la manera y forma del gobierno de España, porque en que hasta el dia de hoy se conserva en el Brasil, segun lugar de pretores y procónsules enviaron para goberna

se entiende por la fama y por lo que testifican los que la legados consulares, a la manera que en las demás

en aquellas partes han estado; en los bailes se ayudaprovincias se comenzó tambien á usar. Muestra son des- ban del son de los dedos y de las castañetas; dotaban io las piedras antiguas donde se ve por estos tiempos á las doncellas los que con ellas se desposaban; tenian puesta esta palabra Consularis. Repartiéronse otrosi

apercebida ponzoña para darse la muerte antes que su. las provincias del imperio y gobierno dellas entre Au- frir se les hiciese fuerza, como hombres de ingenio gusto y el Senado, por el cual repartimiento en España constante y obstinados contra los males, de que sola la Bética , que eş Andalucía, quedó á cargo y gobierno del Senado ; de que resultó otrosi que la Espa

ron bastantes muestras en el tiempo desta guerra. Lo ña ulterior tuvo dos gobernadores, el uno de la Bética, á provision del Senado, y el otro de la Lusitania, que gallegos á tomar las armas. Luego despues hicieron que

á su levantamiento fué persuadir á los asturianos y nombraba Augusto. En conclusion, sosegada por la ma

trada en los pueblos comarcanos de los Vaceos, que yor parte España, con la paz que se siguió, por toda

estaban á devocion del pueblo romano. Pusieron con ella se sundaron muchas colonias de romanos, con cuya

esto grande espanto, no solo a los naturales, siuo tam

die

[ocr errors]
« AnteriorContinuar »