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se apoderó asimismo por su parte de Sicilia. Acudic- comunicacion y trato los naturales mudaron sus cosron Octaviano y Lépido, y por suerza le despojaron y tumbres antiguas y su lengua y la trocaron con las do echaron de aquella isla, con que se quedó Octaviano, | los romanos, segun que Estrabon lo testifica. y aun se enseñoreó de Asrica por cierta diferencia que tuvo con Lépido, al cual, desamparado de los suyos,

CAPITULO XXIV. le despojó de todo el poder que tenia. Sintió esto, como

De la guerra de Cantabria. era razon, Marco Anlonio, el otro compañero que tenia las provincias de oriente, que Octaviano sin darle parte Tal era el curso y estado de las cosas, tales los vaise apoderase de todo lo demás. Destos principios y con venes que el imperio romano daba. En particular Esesla ocasion se encendió finalmente la guerra entre los paña reposaba, causada de tantas y tan continuadas dos, en que despues de muchos trances, vencido en una guerras, y juntamente florecia en gente, riquezas y batalla naval junto á la Prevesa y muerto Antonio, se fama cuando se despertó una guerra mas cruel y brava quedó Octaviano solo con todo el imperio el año veinte de lo que nadie pensara. Tuvo esta guerra principio de y ocho antes del nacimiento de Cristo. Llamóse Octavio los cántabros, gente seroz y hasta esta sazon no del todo del nombre de su padre y del nombre de su tio César. El

sujeta a los romanos ni á su imperio por el vigor de Senado le dió renombre de Augusto como á hombre ve sus ánimos, mas propio á aquellos hombres, y mas nanido del cielo y mayor que los demás hombres por haber tural que á las demás naciones de España; y por morar restituido la paz al mundo despues de tantas revueltas. en lugares fragosos y enriscados, y carecer del regalo Sexto Pacuvio, tribuno del pueblo, consagró su nombre, y comodidades que tienen los demás pueblos de Espaque es lo mismo que hacelle en vida honrar como á dios, ña, son grandemente sufridores de trabajos. Ptolemco costumbre y vanidad tomada de España, como lo dice señala por aledaños de los Cántabros á los Autrigones Dion. En el progreso desta última guerra entre Octa por la parte de levante, y por la de poviente á los Lungovio y Antonio Bogud, rey de la Mauritania, pasó en Es nes, hácia el mediodía las fuentes del rio Ebro , y lácia paña en favor de Antonio y para ayudar á su partido; cl septentrion el Océano Cantábrico; pequeña region pero fue por los contrarios rechazado con daño. No y que no se extendia hasta las cumbres y vertiente de mucho despues en el octavo consulado de Augusto, los montes Pirineos. Los pueblos principales que lenia veinte y cinco años antes de Cristo, abrieron y empe eran Juliobriga y Vellica, sio que se averigüe qué nomdraron en el Andalucía el camino real que desde Cór bres en este tiempo les respondan. Otros, extendiendo doba iba hasta Ecija, y desde allí al mar Océano, como mas, como suele acontecer, el nombre de Cantabria, se entiende por la letra de una columna de mármol cár comprehenden en su distrito todos los pueblos coinarcadeno que está en el claustro del monasterio de San Fran nos a la Cantabria de Ptolemeo basta dar en los montes cisco de Córdoba, do se dice que aquella columna, que Pirineos y en la Guiena, de que hay grandes argumendebia ser una de las con que señalaban las millas, se le tos que todo aquello algun tiempo se llamó Cantabria, vantó en el octavo consulado de Augusto; y que desde como queda mostrado en otra parte; y es bastante inGuadalquivir y el templo augusto de Jano hasta el dicio para que así se entienda ver que todos los nommar Océano se contaban ciento veinte y una millas. bres de los pueblos, donde esta guerra de Cantabria se Este templo de Jano se entiende estaba en Córdoba ó hizo, no se hallan en tan estrecho distrito como arcerca de ella, y aun se sospecha que le edificaron para riba queda scñalado, como se irá notando en sus lueterna memoria de la paz que fundara Augusto; pero gares. Eran en aquel tiempo los cántabros de ingenio estas son conjeturas. Siguiéronse alteraciones de los feroz, de costumbres poco cultivadas. Ningun uso de Cántabros, Asturianos y de los Vaceos, pueblos de Cas- dinero tenian; el oro y la plata, si fué merced de Dios, tilla la Vieja. Apaciguólas con su buena maña Statilio ó castigo y disfavor negárselo, no se sabe. Así bien las Tauro, por ventura por comision y como lugarteniente mujeres como los hombres eran de cuerpos robustos, de Cayo Norbano, de quien se sabe que por estos tiem- los tocados de las cabezas á manera de turbantes, forpos triunfo de España, desde donde toman el principio mados diversamente, y no diferentes de los que hoy usan de la guerra de Cantabria los que por autoridad de Paulo las mujeres vizcaínas. Ellas labraban los campos; desOrosio sienten que duró por espacio de cinco años ente pues de haber parido se levantaban para servir a sus ros. Asimismo es cosa cierta que en esta sa zon se mudó maridos, que en lugar dellas hacian cama; costumbre la manera y forma del gobierno de España, porque en que hasta el dia de hoy se conserva en el Brasil, segun lugar de pretores y procónsules enviaron para goberna- se entiende por la fama y por lo que testifican los que lla legados consulares, a la manera que en las demás en aquellas partes han estado; en los bailes se ayudaprovincias se comenzó tambien á usar. Muestra son des ban del son de los dedos y de las castañetas; dotaban to las piedras antiguas donde se ve por estos tiempos á las doncellas los que con ellas se desposaban; tenian puesta esta palabra Consularis. Repartiéronse otrosi apercebida ponzoña para darse la muerte antes que su. las provincias del imperio y gobierno dellas entre Au frir se les hiciese fuerza, como hombres de ingenio gusto y el Senado, por el cual repartimiento en España constante y obstinados contra los males, de que dice sola la Bética, que eş Andalucía, quedó á cargo y go ron bastantes muestras en el tiempo desta guerra. Lo bierno del Senado ; de que resultó otrosí que la Espa primero que los cántabros hicieron para dar principio ña ulterior tuvo dos gobernadores, el uno de la Bética, á su levantamiento fué persuadir á los asturianos y á provision del Senado, y el otro de la Lusitania, que gallegos á tomar las armas. Luego despues hicieron ennombraba Augusto. En conclusion, sosegada por la ma trada en los pueblos comarcanos de los Vaceos, que yor parte España, con la paz que se siguió, por toda estaban a devocion del pueblo romano. Pusieron con ella se sundaron muchas colonias de romanos, con cuya esto grande espanto, no solo á los naturales, sino tambien en cuidado al mismo emperador Augusto, que / y con gente desesperada, acordaron de cercarle con temia destos principios no se emprendiese mayor guer guarniciones, con fosos y cou vallado. Con esto aquella ra y de mayor dificultad de lo que nadie cuidaba. Por miserable gente se redujo á tal estado, que, como ni esta causa, sin hacer caso de la Esclavonia ni de la ellos por estar mas embravecidos con los males quisieHungría, donde las gentes tambien estaban alteradas, sen sujetarse á ningun partido, y los romanos se averse resolvió de venir en persona á España. Abrió prime gonzasen de que aquella genle desarmada se burlase de ramente las puertas de Jano, que poco antes mandara la majestad del inperio romano, los mas perecieron de cerrar, y fué la tercera vez que se cerraron; ca la pri- | hambre, algunos tambien se mataron con sus mismas mera vez se hizo en tiempo del rey Numa, la segunda manos; que quisieron mas la muerte que la vida desconcluida la primera gucrra Púnica o Cartaginesa, la honrada. Un pueblo cerca de Baisama, entonces llamaúltima despues que el mismo Augusto venció á Marco do Aracil y ahora Arraxil, despues de largo cerco lus Antonio en la batalla naval; y esto porque otras laulas tomado y asolado por los romanos. Entre tanto que esto veces se liallaron los romanos en paz sin tener guerra pasaba en Cantabria, Antislio y Firmio apretaban la en parte algúna. Venido Augusto en España, de todas guerra en Galicia; en particular cercaron de un grando parles le acudieron gentes, con que se formó un grueso foso de quince millas la cumbre del monte Medulia, campo. Marcharon los soldados la vuelta de Vizcaya; donde gran número de gallegos estaba recogido. Estos, asentaron sus reales cerca de Segisama, pueblo que perdida del todo la esperanza de la victoria y de la vie se sospecha hoy sea Beisama, puesto en Guipúzcoa | da, con noinenor obstinacion que los de Cantabria, unos entre Azpeitia y Tolosa. Dividióse el campo en Ircs se mataron á hicrro, otros perecieron con una bebida, parles, con que toda aquella comarca en breve quedó hecha del árbol llamado tejo. No falta quien piense que sujetada por ser pequeña. Los cántabros, desconfiados este monte Medulia es el que hoy en Vizcaya se llama de sus fuerzas para contra aquella tempestad que so Menduria, muy conocido por su aspereza y allura, si so bre ellos venia , alzadas sus haciendas y ropilla, con puede creer que los gallegos, dejada su propria tierra, *sus mujeres y hijos se recogieron á lugares ásperos y , hicieron la guerra contra los romanos en la ajena; adeo fragosos, sin querer con los contrarios venir á las ma más que Orosio dice que el monte Medulio, donde los nos. Con esto la guerra se prolongaba , y parecia que gallegos se hicieron fuertes, se levantaba sobre el rio duraria mucho tiempo. Augusto, con la pesadumbre Miño. Los asturianos hacian la guerra contra Carisio que recebia por aquella tardanza, y por ser los lugares no con mas ventaja que los otros, ca puestos sus reaásperos y aquel aire destemplado, enfermo de la me- les la ribera del rio Astura, del cual tomaron nomlancolia se volvió á Tarragona. Dejó el cargo de la bre los asturianos, como dividido su ejército en tres guerra á sus capitanes. Cayo Antislio y Publio Firmio partes pensasen tomar de sobresalto á los romanos, tomaron cuidado de sujetar los gallegos; á Publio Ca- | siendo descubiertos por los tregecinos, sus compañeros risio se dió el cargo de hacer la guerra contra los as- lyconfederados, trocada la suerte, fueron cuando menos turianos, gente no menos brava que los cántabros. lo pensaban oprimidos por Carisio, que los cogió descuiPor general de todo quedó Marco Agripa, que enton dados. Los que pudieron escapar de la matanza se reces tenia grande cabida con el Emperador, y despues le cogieron a la ciudad de Lancia, que estaba donde ahora dió por mujer á Julia , su hija. Para proveerse de man- | la de Oviedo, con intento de defenderse dentro de las tenimientos, de que padecian grande falta por la esteri murallas, pues las armas les habian sido contrarias. lidad de la tierra, juntó el dicho Agripa naves de In Duró el cerco muchos dias; á los nuestros hacia fuergalaterra y de Bretaña, con que se proveyó la nece tes y atrevidos la desesperacion , arma poderosa en los sidad; juntamente puso cerco con aquella armada por peligros; los romanos se avergonzaban de alzar la mano la parte de la mar á los cántabros, gente miserable, de la guerra antes de dejar sujeta aquella gente bárpues ni podian huir ni proveerse de bastimentos de bara ; en conclusion, vencida la constancia de aquella fuera. Forzados con estos males los cántabros y alli- gente, rendida la ciudad, recibieron las leyes y gogidos con la hambre, se determinaron de presentar la bierno que les fué dado. Con esto quedaron reducidos batalla, que se dió cerca de Vellica; algunos creen sea en forma de provincia del pueblo romano, así los AstuVictoria, ciudad de Alava; contradice el sitio y distancia rianos como los Cántabros y los Gallegos. Augusto, de los lugares marcados en Ptolemeo. Vinieron pues acabada la guerra, volvió a Cantabria, donde dió perdon á las manos; pero á los primeros encuentros fueron á la muchedumbre; pero porque de allí adelante no se desbaratados y muertos, como gente juntada sin órden, alterasen, confiados en la aspereza de los lugares 'fraque ni conocia banderas ni capitan, y que ni por ven- gosos donde moraban, les mandó pasasen á lo llano sus cer esperaba loa ni temia vituperio si era vencida; ca moradas y diesen cierto número de rehenes. Muchos, da cual era para si capitan y caudillo, y mas por deses por ser mas culpados y tener los ánimos mas endureciperacion y despecho que con esperanza de la victoria dos, fueron vendidos por esclavos. Sabidas estas cosas se movian á entrar en la batalla. Desde la ribera del en Roma, se hicieron procesiones, y se ordenó que mar Océano se levanta un monte llamado Hirmio, los Augusto triunfase por dejar á España de todo punto Jatinos le llaman Vinnio, de subida áspera , cercano sujeta el año 198, despues que las armas de los romaá Segisama, de tan grande altura, que desde su cumbre nos debajo de la conducta de Gneio Cepion Calvo viniese descubren las riberas de Cantabria y de Francia. En | ron la primera vez á estas partes, que fué el mas largo este monte por estar cercano y por su aspereza mu tiempo que se gastó en sujetar á ninguna otra provinchos de los vencidos se salvaron. Los romanos, descon- cia. No quiso Augusto aceptar el triunfo que el Senado fiados de poder subir, y por tener que era cosa peli- ! le ofrecia de su voluntad ; solo en los reales se hicieron grosa contrastar juntamento con la aspereza del lugar | juegos, cuyos mantenedores fueron Marco Marcello y Tiberio Neron, el que adelante tuvo el imperio, y en y acalar, que fué para él muy grande gloria. Desde esta guerra de los cántabros tuvo cargo de tribuno de aquella ciudad partió para Roma; llegó á ella el quinto soldados. En Roma se cerró la cuarta vez el templo año despues que aquella guerra se comenzaru. Para su de Jano, con esperanza que tenia Augusto y se prome guarda llevó soldados españoles de la cohorte calagurtia de un largo reposo, pues de todo punto quedaba ritana, de cuya lealtad se mostraba muy satisfecho y sujela España. A los soldados que habian cumplido pagado. Con su partida los cántabros y los asturianos, con la milicia y traido las armas los años que eran obli como gentes bulliciosas y que aun no quedaban escargados conforme á sus leyes, mandó se les diesen cam mentados por los males pasados, concertados entre sí, pos donde morasen en lo que hoy llamamos Extrema- | de nuevo tornaron á las armas con no menor porfia que dura, parte de la antigua Lusitania, en que fundaron á antes. Vano es el atrevimiento sin fuerzas; así sué que la ribera de Guadiana , rio muy caudaloso, una colo- primeramente L. Emilio y Publio Carisio, despues Cayo nia, que por esta causa se llamó Emerita Augusta, y Furnio mataron á muchos de los alborotados, con que hoy es Mérida, ciudad que en riquezas, vecindad y au- sosegaron a los demás. Muchos, por no sujetarse y por toridad, así civil como eclesiástica, competia antigua- miedo de la crueldad de los romanos, se dieron á sí mente con las mas principales de España, y era cabcza 'mismos la muerte con tan grande rabia , que hasta las de la Lusitania , por donde la llamaban Mérida la Gran madres mataron á sus liijos, y un mozo por mandado de de. Rasis, árabe, encarece mucho, la grandeza y hermo su padre dió la muerte á él y á su madre y á sus hersura de aquella ciudad hasta decir.cosas della casi in manos, que presos y atados en poder de los enemigos creibles; afirma empero que fué destruida por los mo estaban. Otros, alegres y cantando como si escaparan. ros cuando se apoderaron de España. El cuidado de de un grande mal, iban a la horca, ca tenian por cosa guiar aquellos soldados y de fundar aquella ciudad se honrosa dar la vida por la liberlad. Parte asimismo de encomendó á Carisio, de que dan muestra las monedas los que hicieron esclavos se concertaron entre sí, y de aquel tiempo que se hallan con el nombre de Au- muertos sus amos, se acogieron a los montes, de dongusto de una parte, y por la otra los de Carisio y de Mé- | de á manera de salteadores corrian la tierra, y no cerida. Dion siempre le llama Tito Carisio, que debió saban de mover a los pueblos comarcanos a tomar las ser descuido de pluma, porque en las monedas no se armas. Para sosegar eslas alteraciones fué necesario llama sino Publio Carisio, que en España se ballan que Marco Agripa , ya yerno de Augusto, desde Franmuy de ordinario. Estas fueron las memorias mas no cia, donde tenia el gobierno de aquella tierra, pasase tables que quedaron de la venida de Augusto y de la en España. Peleó algunas veces con aquella gente obsguerra que en España hizo. Añadense ótras. A la ri tinada llevando los suyos lo peor. Por esto afrentó una bera de Ebro donde antiguamente estuvo situado un legion enlera , que lenia la mayor culpa del daño, con pueblo llamado Sálduba, se fundó una colonia, quella- | quilalle el sobrenombre de Augusta que antes le dainaron César Augusta del nombre de César Augusto, ban. Con este castigo despertaron los demás soldav hoy se llama Zaragoza, ciudad muy conocida y cabeza dos y se hicieron mas recatados y valientes. Por conde Aragon. Demás desto, á los linderos de la Lusitania clusion, todas aquellas alteraciones se sosegaron de fundaron otra ciudad, que se llamó Pax Augusta, y hoy lodo punto, y Agripa quedó por vencedor. Todos los corrompido el nombre se Nama Badajoz , puesta en la que podian traer armas fueron muertos; á la demás frontera de Portugal de la parte de Extremadura , bien muchedumbre, quitadas asimismo las armas, hicieron conocida por su antigüedad y por ser cabeza de obispa que pasasen á morar á lo llano, remedio con que cesó do. A Braga, que antiguamente se dijo Bracara, le arri la ocasion de alborotarse; y finalmente, aunque con maron el sobrenombre de Augusta. Otra ciudad se dificultad, se apaciguaron. La honra del triunfo que fundó á esta misma sazon en los Celtiberos por nom por estas cosas ofreció á Agripa el Senado, á ejemplo bre Augustobriga , donde ahora está una aldea lla de su suegro, no quiso aceptar. Solo vuelto a Roma, mada Muro, á una legua de la villa de Agreda. Demás en un portal ó lonja del campo Marcio mandó pintar desto, otra del mismo nombre se edificó no lejos de una descripcion de España, bien que las medidas de Guadalupe; hoy se ve allí el Villar del Pedroso con la Bética ó Andalucía no estaban de todo punto ajusclaros rastros de la antigüedad. Por conclusion, las tadas, como lo testifica Plinio. Esto en España. En Aras Sextianas, de las cuales Mela , Plinio y Ptolemeo Roma Cornelio Balbo, natural de Cádiz, de quien se hicieron notable mencion, á manera de pirámides, dijo fué cónsul, triunfo de los garamantas el año diez cada una con su caracol de abajo arriba, puestas en y seis antes de la venida de Cristo, y fue el primero las Astúrias en una península ó peñon; algunos sienten de los extranjeros á quien se liizo aquella honra, y junque sueron edificadas por memoria desta guerra , portamente el postrero de los particulares; ca despues que decir Mela que estaban dedicadas á Augusto César, y Roma vino en poder de un scñor, solo los emperadores aun entienden estuvieron cerca de Gijon y á cinco le- | y sus parientes triunfaron en lo de adelante de las genguas de Oviedo; conjeturas que ni del lodo son va tes que vencian; y á la verdad el aparato de los triunnas ni tampoco de mucha fuerza , pues otros son de* | fos de buenos y honestos principios era ya llegado á opinion que las Aras Sextianas levantó Sexto Apu- , tanta locura y gasto, que apenas lo podian llevar los leyo, de quien se refiere en las Tablas Capitolinas que grandes imperios. A los demás, en lugar de aquella por este tiempo entró en Roma con triunfo de España. honra; daban los ornamentos triunfales, que eran una Volvió Augusto á Tarragona, y allí le dieron los con-, vestidura rozagante, una guirnalda de laurel, una silla sulados octavo y nono. Demás desto, lo vinieron emba que llamaban curul, un báculo de marfil. Hay quien jadores de las Indias y de los escitas á pedir paz al que diga que despues de todo esto hubo nuevos movimienpor la fama de sus hazañas liabian comenzado á amartos entre los cántabros, y que los embajadorus que elviaron á Roma á dar razon de sí y de la causa de aque- eran, con la fama de su erudicion. Los libros que anlas alteraciones, repartidos por diversas ciudades del dan en nombre de Higino, los mas los atribuyen a otro Italia, perdida que vieron la esperanza de volver á su del mismo nombre, alejandrino de nacion; pero Suelotierra , iodos tomaron la muerte con sus manos. Entre nio, parece sentir lo contrario, porque dice que á un ingenios tan groseros y gente tan fiera algunos espa- mismo unos le hacian alejandrino, otros español, á ñoles se señalaron por este tiempo, y fueron famosos los cuales él sigue; y añade que tuvo cuidado de la bien los estudios y letras de lumanidad. Cayo Julio Higi- blioteca 6 libreria de Augusto, y fue muy familiar del no, liberto de Augusto, y Porcio Latron, grande hombre | poeta Ovidio Nason; demás desto, que Julio Modesto, en la profesion de retórica y amigo de Séneca, el padre su liberto, en los estudios y en la doctrina siguió las del otro Séneca que llamaron el Filósofo, fueron ilus- pisadas de su patron. tres en Roma y honraron á España, cuyos naturales i

LIBRO CUARTO.

CAPITULO PRIMERO.

asimismo en tiempo de san Agustin sucedió, como

él mismo lo reliere. Nosotros, consideradas todas las De la venida del Hijo de Dios al mundo.

opiniones y las razones que hacen por cada una deLLEGAMOs á los felicísimos tiempos en que el Hijo de llas, seguimos lo que nos parecia mas probable y á lo Dios, como era necesario en cumplimiento de lo que que autores mas graves se arriinan. El lector podrá por habian prometido los santos profetas, se mostró á los lo que otros escriben escoger lo que juzgare mas conhombres en la carne hecho hombre, y con una nueva forme á la verdad. Dejadas pues aparte esta y semeJuz que trajo a la tierra enseñó al género humano jantes cuestiones, vendrémos a las cosas de España, descarriado y perdido, y le allanó el camino de la sa dado que por este tiempo apenas se ofrece cosa que de lud. Restituyó la justicia, que andaba desterrada del contar sea, sino lo que es mas principal, que reducidas mundo, y alcanzado con su muerte el perdon de los todas las provincias debajo del imperio y gobierno de pecados, edificó á Dios Padre un templo santo á la tra un monarca, los españoles así bien que todos los demás za del celestial, y le fundó para siempre en la tierra, el gozaban del sosiego y de los bienes de una bienavencual se llama la Iglesia, cuyos ciudadanos y partes so- turada paz, cansados de guerras tan largas, que encamos todos aquellos que por beneficio del mismo Dios denadas unas de otras se continuaron por tantos años. hemos recebido por todo el mundo la religion cristia- | A la verdad era razon que el autor de la paz eterna na, y con fé pura y firme la conservamos. Y por cuanto Cristo hijo de Dios, ó la hallase en el mundo, o le trade las primeras provincias del mundo que abrazaron jese la paz. Por esta causa pocas cosas memorables este culto y religion, y de las que mas recio en ella sucedieron en España en tiempo de los emperadores luvieron, sué una España, será necesario relatar lo Augusto y Tiberio; sin embargo, se relatarán algunas, mucho que hizo y padeció en aquellos primeros tiem | mas por continuar la historia que por ser ellas muy pos de la Iglesia por esta causa; juntamente será bien notables. Entre los historiadores solo Dion, sin señaponer por escrito la nueva forma y traza que se dió en lar tiempo ni lugar, en particular cuenta que un capiel gobierno seglar, las vidas y hechos de los empera- tan de salleadores llamado Corocota, de los muchos dores romanos, como de señores que eran de España, que quedaron por toda España á causa de las guerras las peleas y luchas de los primeros cristianos, triunfos pasadas, y por la libertad y fuerzas que habian tomay coronas de los santos mártires, aquellos que por la do, hacian mal y daño por todas partes; dice pues quo verdad perdieron las vidas y derramaron su sangre; como le buscasen con diligencia para darle la muerte, dichosas y nobles almas. La brevedad que seguirémos él mismo de su voluntad se presento delante el Empeserá muy grande, tocar es á saber mas que poner a la rador; con lo cual no solo le perdonó, sino le dió larga cada cual destas cosas, porque no crezca esta tambien el dinero y la talla que estaba prometida al obra mas de lo que seria razon. Ayuda y acude desde el que le prendiese ó matase. Falleció de su enfermedad cielo, divina luz, encamina y endereza nuestros inten- | Augusto en Nola de Campaña á 19 de agosto el año 15 tos y pluma, trueca nuestra ignorancia con sabiduría de Cristo en edad de setenta y seis años menos treinta mas alta, haz que nuestras palabras sean iguales á lal y cinco dias. Fué el primero de los emperadores rograndeza del sugeto; todo por tu bondad y por la inter manos; y si miramos las cosas humanas, el mas dichocesion de tu santísima Madre. El nacimiento de Cristoso de todos, ca Fengó la muerte de César , su padro hijo de Dios en el mundo fué á 25 de diciembre del adoptivo y tio natural, venció á Sexto Pompeyo en Siaño que se contó de la fundacion de Roma 752, 42 del cilia, á Marco Lépido, su compañero, redujo á vida imperio de Augusto , en que fueron cónsules Octavia particular, y no mucho despues desbarató á Marco no Augusto la trecena vez y Marco Plaucio Silvano. Antonio junto a la Prevesa en una batalla naval que le Deste número de años algunos quitan un año, otros dió; quedó solo con el imperio por espacio de cuarendos, y aun no concuerdan todos en los nombres de i ta y cuatro años. Mereció nombre de padre de la patria los cónsules que fueron a la sazon; variedad que por las excelentes cosas que hizo en guerra y paz. Le

vantó muchos edificios, por donde solia decir que la que dejó cansado. Hallado y puesto á cuestion de torciudad de Roma era antes de ladrillo, y él la habia he- | mento, no pudieron hacer que descubriese los comcho de mármol. Dejó por su sucesor á Tiberio Neron, pañeros de aquella conjuracion, dado que no negaba su entenado, vencido de los halagos de Livia, su mu- tenerlos. Y sin embargo, por recelarse que la fuerza ger, dado que Germánico y sus hijos tenian mejor de del dolor no le hiciese blandear, el dia siguiente sacarecho á heredarle. Gobernó Tiberio Neron el imperio do para de nuevo atormentarle, se escapó de entre las de Roma veinte y dos años, seis meses y algunos dias. manos a los que le llevaban, y con la cabeza dió en una Fué hombre vario y de ingenio, que tenia de bien y de peña tan gran golpe, que rindió el alma ; tanto pudo en mal. Al principio se gobernó bien, adelante se dió a la un rústico la fe del secreto y la amistad. Esto sucedió lujuria de todas maneras, á la crueldad y avaricia, con en España el año 26 de Cristo. En Roma seis años udeque afeó la buena fama que tenia ganada. El vulgo le Jante Junio Gallion, hermano de Séneca el Filósofo, por llamaba Callipedes, que es un animal, el cual se mueve mandado del emperador Tiberio, fué desterrado de muy de priesa, y nunca pasa de un codo adelante. Dié Roma , no por otra culpa sino porque sin su licencia ronle este nombre porque todos los años hacia apres propuso en el Senado que á los soldados pretorianos, tar todo lo necesario para visitar las provincias, por cumplido el tiempo de su milicia, para ver los juegos otra parte resuelto de no dejar á Roma ni ausentarse. I públicos y para honrarlos diesen en el teatro asiento En tiempo deste emperador Germánico hacia la guer mas alto de lo que acostumbraban. Sexto Mario otrosi, ra en lo postrero de Francia, y sabida en España la fala hombre de nacion español, y tan rico que en espata que padecia de cosas necesarias, le enviaron armas cio de dos dias hizo derribar en Roma cierta casa de y caballos junto con cantidad de dineros que él no quiso un su vecino que vivia junto á las suyas, y despues aceptar, aunque recibió lo demás, y dió gracias á los mudado parecer, la tornó á reedificar; este fué acusado españoles por la mucha voluntad que á la república de de haberse aprovechado de una hija suya que tenia de Roma mostraban. Esto avino el año segundo del impe gentil parecer; convencido del delito, le despeñaron rio de Tiberio, en que se dió licencia á los embajado del monte Tarpeyo; la hija al tanto fué muerta. Dires de la España citerior para que en ella edificasen un jose que sus riquezas le acarrearon aquel daño, por templo en memoria de Augusto. En competencia desta hacer el pueblo juicio de lo que á otros habia pasado, adulacion, la España ulterior hizo por sus embajado en especial que luego el Emperador se apoderó de tores instancia con el Emperador para que, á ejemplo de das ellas. Mostrábase con la edad mas inclinado a la coAsia, les fuese licito hacer lo mismo en memoria del dicia v de peores mañas y mas dañadas costumbres. mismo Tiberio y de Livia, su madre; cosa que no se Justo castigo del cielo que se despenase en tantos mausaba dedicar á ningun príncipe templo antes de su les el que no castigó como fuera razon la muerte quc muerte. Oyó el Emperador esta embajada, pero no qui- dieron contra justicia á Cristo nuestro Señor, cuya viso venir en lo que le pedian, antes mostró pesarle de la da fué santísima, cual convenia al que era Hijo de Dios. licencia dada á los asianos; todo era en él modestia Murió puesto en una cruz el año treinta y cuatro de su afeclada. Por el mismo tiempo se alteraron de nuevo | | edad á 25 de marzo; los que sienten de otra manera relos cántabros, y con robos y correrias que hacian de ciben engaño, como en particular tratado lo averiguaordinario daban pesadumbre á los comarcanos. Por mos. Tal fué la paga que los hombres dieron á su inoesta causa los romanos fueron forzados á repartir guar- | cencia , á su doctrina y á tantos beneficios como les hiniciones por aquella tierra ; prevencion con que por zo. Las mismas piedras como con un callado dolor sc una parte se enfrenó este atrevimiento, y por otra con | quebrantaron; la tierra padeció un temblor extraordila comunicacion de aquellos soldados romanos los na nario; el mismo sol se escureció y encogió sus rayos; lurales dejaron su fiereza acostumbrada y se hicieron bastantes testimonios y muestras de cuán grave era mas humanos. Demás desto, Gneio Pison, gobernador esta maldad. Pero sin lardanza , como él mismo lo tepoco antes de España , ó por mejor decir robador, por nia dicho, y como era necesario , abierto al tercero dia sospecharse que dió la muerte á Germánico César con el sepulcro en que le pusieron, y espantadas con el yerbas en Antioquia, la del rio Orontes, vuelto á Ro- l gran ruido que resultó las guardas , salió sano, vivo ma, se dió á sí mismo la muerte, sea porque su con y salvo; milagro nunca oido, manifiesta prueba de si: ciencia le acusaba , sea por no poder contrastar á la santa divinidad. Algunos entendieron que la ave févix, rabia del pueblo, el cual, por el amor que tenia á Ger-, la cual fué vista, como lo refieren Dion, Tácito y Plinio, mánico, estaba furioso, y se inclinaba á creer de Pison) antes del postrer año del imperio de Tiberio, dió inlo que se sospechaba. Otra cosa sucedió muy nueva y dicio y fué pronóstico y muestra de la resurreccion de extraordinaria, y fué que á Vibio Sereno, procónsul que Cristo hijo de Dios, por suceder en aquel tiempo y ser fué de la España ulterior, acusó su mismo hijo de ha- | ella de lal naturaleza, que de sus cenizas despues de ber cohechado aquella provincia; fué convencido en muerta torna á revivir. juicio, y por ello desterrado á Amorga , que es una de las islas del mar Egeo, y se cuenta entre las Cicladas.

CAPITULO II. Asimismo Lucio Pison, pretor que era de la España

De los emperadores Cayo y Claudio. citerior, con imposiciones nuevas y muy graves que inventó, alborotó los ánimos de los naturales, de suer Falleció el emperador Tiberio á 16 de marzo del año te que se conjuraron y hermanaron contra él. Llegól setenta y ocho de su edad, que era el 38 del nacimienel negocio á que un labrador termestino en aquellos to de Cristo, y á la sazon eran cónsules Gneio Acercampos le dió la muerte. Quiso salvarse despues de ronio Proculo y Cayo Portio Nigro. Sucedió en el imtan gran hazaña, pero fué descubierto por el caballo perio Cayo, hijo de Germánico, el cual de cierto gé

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