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Llegó en esto á tanto, que á Fernan Alfonso de Santa- | de cada cual de las naciones concurriese un voto, aquello ren, teniente de camarero mayor, hizo sacar de la igle- fuese valedero y firme. Tomado este acuerdo, los de sia y quemar porque se atrevió á doña Beatriz de Castro, Aragon nombraron por su parte á don Domingo, obispo dama de la Reina, que despidió asimismo de palacio en de Huesca, y á Francisco de Aranda y á Berenguel de pena de su liviandad. Hallábanse tạn pujantes los por Bardas. Los catalanes señalaron á Sagariga , arzobispo tugueses, que se determinaron á emprender nuevas de Tarragona, y á Guillen de Valseca y á Bernardo conquistas y pasar en Africa, principio y escalon para Gualbe. Por Valencia entraron en este número fray Visubirá grande alteza. Este era el estado en que se ha 1.cente Ferrer, de la orden de Santo Domingo, varon selaban las provincias. El scisma de la Iglesia tenia sobre ñalado en santidad y púlpito, y su hermano fray Bonitodo puesta en cuidado la gente en qué pararia aquella | facio Ferrer, cartujano, y por tercero Pedro Beltran. division, qué remate tendria y qué salida ; puesto que Resolucion maravillosa y nunca oida que pretendiesen en España con mayor calor se altercaba sobre la suce por juicio de pocos hombres, y no de los mas poderosion en la corona de Aragon y cuál de los pretensores sos, dar y quitar un reino tan importante. Los jueces, mas partes y mejor derecho tenia.

luego que aceptaron el nombramiento, se juntaron, y

despacharon sus edictos con que citaron los pretensoCAPITULO II.

res con apercibimiento, si no comparecian en juicio, de

tenellos por excluidos de aquella demanda. Vinieron Que en Aragon nombraron nueve jueces.

algunos, otros enviaron sus procuradores. Por el inLos catalanes, aragoneses y valencianos, naciones y fante don Fernando comparecieron Diego Lopez de provincias que se comprehenden debajo de la corona de Zúñiga, señor de Béjar, el obispo de Palencia dou SanAragon, se juntaban cada cual de por sí para acordar lo cho de Rojas, que en premio deste y semejantes viajes que se debia hacer en el punto de la sucesion de aquel dicen adquirió á su iglesia el condado de Pernia , que reino y cuál de los pretensores les vendria mas á | hoy poseen sus sucesores los obispos de Palencia. Las cuento. Los pareceres no se conformaban, como es or | partes del conde de Urgel hacia don Jimeno, de fruile dinario, y mucho menos las voluntades. Cada cual de francisco á la sazon obispo de Malta, y que alcanzaba los pretendientes tenia sus valedores y sus aliados, que | gran cabida con aquel Principe. A estos todos hicier n pretendian sobre todo echar cargo y obligarse al nuevo jurar pasarian y tendrian por bueno lo que los jueces Rey con intento de encaminar sus particulares, sin sentenciasen. Luis, duque de Anjou, no quiso compacuidar mucho de lo que en comun era mas cumplidero. recer, sea por no fiarse en su derecho, sea por estar Los catalanes por la mayor parte acudian al conde de Ur resuelto de valerse de sus manos. Todavía recusó cuagel, en que se señalaban sobre todos los Cardonas y los | tro de los jueces como sospechosos y parciales. De don Moncadas, casas de las mas principales; y aun entre los Fadrique, conde de Luna, no se hizo mencion alguna; aragoneses, los de Alagon y los de Luna se le arrimaban; su edad era pequeña, los valedores ningunos, además en que pasaron tan adelante, que Antonio de Luna por de su nacimiento, que por ser bastardo habido fuera de salir con su intento dió la muerte á don García de He matrimonio, no les parecia con aquella mengua amanredia , arzobispo de Zaragoza, con una celada que le cillar la nobleza y lustre de los reyes de Aragon. Don paró cerca de Almunia, no por olra causa sino por ser Alonso de Aragon, duque de Gandia , y muerto él en lo

el que mas que todos se mostraba contra el conde de mas recio desle dabate, su hijo don Alonso y su her· Urgel y abatia su pretension. Pareció este caso muy mano don Juan, conde de Prades, que le sucedieron atroz, como lo era. Declararon al que le cometió por en la pretension, fácilmente los excluyeron por tocar á sacrilego y descomulgado, y aun fué ocasion que el los reyes postreros de Aragon en grado de parentesco partido del conde de Urgel empeorase; muchos por mas apartado que los demás competidores. Restaban el aquel delito tan enorme se recelaban de tomar por rey conde de Urgel y el infante don Fernando, que por diaquel cuyo principio tales muestras daba. Los nobles versos caminos pretendian vencer en aquel pleito y en de Aragon asiinismo acudieron á las armas, unos para aquella reyerta tan importante. Por parte del conde de vengar la muerte del Arzobispo, otros para amparar el Urgel se alegaba que las hembras, conforme á la cosa culpado. Era necesario abreviar por esta causa y por tumbre recebida de sus mayores y guardada, debian ser nuevos temoros que cada dia se representaban; asona excluidas de aquella corona y de aquella pretension. das de guerra por la parte de Francia, y de Castilla Que se membrasen de los alborotos que resultaron en compañías de soldados que se mostraban á la raya para tiempo del rey don Pedro, no por otra causa sino por usar de fuerza , si de grado no les daban el reino. Las pretender dejar en su lugar por heredera á su hija dona tres provincias entre sí se comunicaron sobre el caso Costanza. Despues de la muerte del rey don Juan expor medio de sus embajadores que en esta razon des

cluyeron, como incapaces, dos hijas suyas, las infantas pacharon. Gastáronse muchos dias en demandas y res doña Juana y doña Violante. Que no era razon por conpuestas; finalmente se convinieron de comun acuerdo templacion de nadie alterar lo que tenian tan asentado, en esta traza. Que se nombrasen nueve jueces por to ni moverse por ejemplos de cosas olvidadas y desusadas, dos, tres de cada cual de las naciones; estos se juntasen sino mas aína abrazar la costumbre mas nueva y fresca. en Caspe, castillo de Aragon, para oir las partes y lo | Excluidas las hembras, no seria justo admitir á sus hique cada cual en su favor alegase. Hecho esto y cer jos, pues no les pudieron traspasar mayor derecho que rado el proceso, procediesen á sentencia. Lo que deter- el que ellas misınas alcanzaran , si fueran vivas. Finalminasen por lo menos los seis dellos, con tal empero que ' mente, que don Martin, rey de Aragon, noinbró al fin de sus dias por gobernador del reino y por su condes- | tencia vulgar : « No es bueno que haya muchos gotable al conde de Urgel; muy cierta señal de su volun- | biernos, solo uno sea el rey.» Al principio del mundo, tad y de su parecer que al Conde y no á otro alguno cuando todos vivian en libertad y sin reconocer hometocaba la sucesion despues de su muerte. Estas eran naje á alguna cabeza, para valerse mejor, defenderse y las razones en que aquel Príncipe fundaba su derecho. I tomar emienda de los muchos desaguisados que unos Los procuradores del infante don Fernando, conforme a otros se hacian, los pueblos y gentes por sus votos, a la instruccion é informacion que llevaban de don Vi | para que los acaudillasen, pusieron en la cumbre y en cente Arias, obispo de Plasencia, tenido en aquella el gobierno aquellos que por su edad, prudencia y era por jurista señalado y de fama en España, sin hacer otras prendas se aventajaban a todos los demás. Dudóse mencion del derecho que por via de hembra competia adelante si seria mas á propósito y mas cumplidero á al Infante, como flaco, tomaron diferente camino, es á los pueblos, muerto el principe que eligieron saber, que el reino se hereda por el derecho que llaman sucesores á sus hijos y deudos, ó tornar de nuevo á esde sangre; así, en caso que falte la línea recta de ascen

coger de toda la muchedumbre el que debia man lar á dientes y descendientes, y que se hayan de llamar á la todos. Guardóse esto postrero por largo tiempo, que corona los parienles trasversales, entre los tales, puesto | Jas mas naciones se mantuvieron en no permitir que se que estén en el mismo grado de consanguinidad, se debe heredasen los reinos. Recelábanse que el poder del tener consideracion al sexo de cada cual y á la edad para rey, que ellos dieron para bien comun, con la contiefecto que el varon preceda á la hembra, y al mas mozo nuacion del mando y seguridad de la sucesion de bijos el de mas edad, sin mirar el tronco y la cepa de donde á padres no se estragase y mudase en tiranía; sabian procede. Que esto era conforme al derecho comun y muy bien que á las veces los hijos por los deleites, de que observado en el particular de Aragon. Por este camino hay gran copia en las casas reales, y por el demasiado don Alonso, nieto del rey don Ramiro, heredó aquella regalo se truecan y no salen semejables á sus antepasacorona; y el testamento del mismo en cuanto llamó á | dos. En España por lo menos se mantuvieron en esta coslas hijas à la sucesion, de grandes juristas fué tenido tuinbre por todo el tiempo que los godos en ella reinapor inválido y de ningun valor. A la verdad ¿qué razon ron, que no permitian se heredase la corona. Mudadas sufre que para heredar el reino, en que se requieren las cosas con el tiempo, que tiene en todo gran vez, se partes tan aventajadas, no se anteponga á los demás el alteraron con las demás leves esta, y se comenzó á suque supuesto que viene de la alcuña y sangre real, y ceder en el reino por herencia, como se hace en las mas ninguno en grado mas cercano, en todas buenas cali I provincias de Europa. El poder de los principes codes y partes se adelanta á los que o son menos parien | menzó á ser grande, y los pueblos á adulallos y rentes del rey muerto, ó menos á propósito, solo porque | dirse de todo punto á su voluntad; y aunque la expedescienden por línea de varon? Todavía porque esta riencia enseñaba lo contrario, todavía confiaban lo que dificultad, puesto que ventilada muchas veces, forzo- | deseaban y era razon, que los bijos de los príncipes por samente segun las ocurrencias se tornará á disputar, el la nobleza de su sangre y criarse en la casa real, escuela lugar pide que en general tratemos brevemente del de- de toda virtud, semejarian á sus mayores. Engañoles recho de la sucesion entre los deudos trasversales y en su pensamiento y su esperanza á las veces, que por este qué manera se funda.

camino hombres de costumbres y vida dañada y per

judicial se apoderaron de la república. Verdad es que CAPITULO III.

este'inconveniente y peligro se recompensaba con otras

muchas comodidades y bienes, cuales son los siguienDel derecho para suceder en el reino.

tes : que la reverencia y respeto, fuente de salud y de Grave disputa es esta, epmarañada, escabrosa, de vida, es mayor para con los que descienden de padres y muchas entradas y salidas; pleito, en que si bien mu abuelos reyes que el que se tiene á los que de repente chos ingenios han empleado su tiempo en llevalle al se levantan de estado particular. Que los hoinbres mas cabo, ninguno del todo ha salido con ello ni ha podido se gobiernan por la opinion que por la verdad, y no apear su dificultad. Tocarémos en breve los puntos | puede el príncipe tener la fuerza y autoridad conveprincipales y los piervos desta cuestion tan reñida , lo niente si los vasallos no le estiman ni le tienen el resdemás quedará para los juristas. No hay duda sino que peto debido. Además que es cosa muy natural á los el gobierno de uno, que llamamos monarquía, se hombres sobrellevar antes y sufrir al príncipe que heaventaja á las demás maneras de principados y seño redó el estado, aunque no sea muy bueno , que al que ríos. Va mas conforme a las leyes de naturaleza , que por votos del pueblo alcanzó la corona y el mando, dado tiene un primer movedor del cielo y un supremo go que tenga partes mas aventajadas. Lo que mucho imbernador del mundo , no muchos, traza que abrazaron porta, que por esta manera se continúa un mismo géJos primeros y mas antiguos hombres , gente mas ati- nero de gobierno, y se perpetúa en cierta forma, como nada en sus determinaciones, como los que caian mas tambien la república es perpetua. Y el que sabe que ha de cerca del primer principio y mejor origen del mundo, dejar á sus hijos el poder y el gobierno, con mas cui-. y por el mismo caso tenian cierto resabio de divini dado mira por el bien comun que el que posee el sedad, y entendian con mas claridad la verdad y lo que ñorio por tiempo limitado solamente. Finalmente, no pedia la naturaleza. Las otras formas de gobierno el es posible por otro camino excusar las tempestades y tiempo las introdujo y las inventó y la malicia de los alteraciones que resultan forzosamente en tiempo de hombres. De que procedieron aquellas palabras y sen- | las vacantes, y las enemistades y bandos que sobre semejantes elecciones se suelen forjar, sino es que por tronco, y no hereden mayor parte todos juntos que les via de herencia esté muy asentado á quien toca la su- redara su padre si fuera vivo. Al tanto cuando un hercesion cuando el príncipe muere. Por todas estas razo mano que fallece sin testamento aviene que tiene otro nes se excusa y se abona la herencia en los reinos lan hermano vivu y sobrinos de otro tercer hermano direcebida casi en todas las naciones. Solamente pareció funto, los tales sobrinos tendrán parte en la herencia á los pueblos cautelarse con ciertas leyes que se guar junto con el tio; pero considerados en su tronco y dasen en este caso de la sucesion, sin que los principes contados todos por un heredero, como lo fuera su las pudiesen allerar, pues les daban el mando y la co- l padre si viviera. Pero si no suceden los sobrinos junto rona debajo de las tales condiciones. Estas leyes, unas con su tio al abuelo, ni á otro tio de la manera que se pusieron por escrito, otras se conservan por costum

queda dicho, sino que ó el abuelo no deja mas que bre inmemorial y inviolable. Sobre la inteligencia de nietos 'de diversos hijos, o el tio sobrinos de diverlas leyes escritas suelen de ordinario levantarse cues sos hermanos, o sea que no se hallan parientes tan tiones y dudas; las costumbres alterarse, segun que cercanos, sino mas apartados, será necesario, para ruedan las cosas y los tiempos, su variedad y mudanza, repartir la lierencia entre los que se hallan en igual de que resulta toda la dificultad desta disputa y cues grado, que se considere no el tronco, sino las persotion, que demás de ser de suyo intricada, la diversidad nas, como si fueran hijos del que hereda. Pongamos de opiniones entre los juristas la han enmarañado y re ejemplo : suceden al abuelo cinco nietos, dos de un vuello mucho mas. Todavía de lo que escriben esco hijo, y tres de otro; no se harán dos partes de la hegerémos lo que parece mas encaminado y razonable. rencia, sino cinco iguales para que cada cual de los Muy recebido está por las leyes y por la costumbro cinco nietos la ya la suya. Item, heredan al tio que muque los hijos hereden la corona y que los varones se rió sin testamento cuatro sobrinos, los tres de un heranlepongan á las hembras, y entre los varones los que mano, y el uno de otro; no se repartirá la herencia por tienen mas edad. La dificultad consiste primero, si en initad, como si los padres fueran vivos, sino en cuavida del padre falleció su hijo mayor que dejó asimismo tro partes, á cada sobrino la suya. Esto en las herencias sucesion, quién debe suceder, si el nieto por el derecho particulares. En el reino, cuando los parientes trasde su padre, que era el hijo mayor del que reinaba, siel versales de lado heredan la corona á falta de descentio por tocalle su padre en grado inas cercano; de que dientes, qué órden se haya de tener hay gran dificultad lay ejemplos muy notables por la una y por la otra í y diversidad de pareceres entre los juristas. Los mas parte en España y fuera della; ca ya los tios han sido doctos y en mayor número juzgan que en este caso seantepuestos á los nietos, y al contrario, á los vietos se gundo se debe tener cuenta con las personas y no con lja adjudicado la sucesion y la corona de su abuelo, 1 el tronco. Los argumentos de que se valen para decir cuando viene á muerte, sin tener cuenta con sus lios; esto son muchos y las alegaciones. Las principales caacuerdo que á los mas parece conforme á toda razon y bezas son las siguientes: Que el reino se hereda por deá las leyes, que los que nacieron y se criaron con espe recho de sangre, que es lo mismo que decir que por cosranza de suceder en el reino no los despojen dél portumbre, por ley ó por voluntad de algun particular; la ningun respeto; ni sobre la falla que les hace el padre, tal herencia está vinculada á cierta familia, y no se he sc les añada esta nueva desgracia de quitalles la heren reda por juicio y voluntad del que últimamente la pocia y el derecho de su padre. Lo segundo, sobre que see como otros bienes que se adquieren por derecho hay mas diferentes opiniones y por tanto tiene mayor de herencia y disposicion del testador. Por esta causa dificultad, á falta de hijos por ser todos muertos ó ! pretenden que como el grado de parentesco sea igual, porque no los lobo, cuál de los parientes trasversales i el mas excelente de aquel linaje debe suceder en el debe heredar la corona; imagina que el rey que muere reino. Este es el primer argumento. Eu segundo lugar tuvo hermanos y hermanas, si los hijos dellos o dellas, alegan que la opinion contraria , que juzga se deben que es lo mismo que decir si se ha de mirar el tronco y l. los pretensores considerar en el tronco, abre camino á cera de que proceden, para que se haga con ellos lo las hembras y á los niños, personas inhábiles al goque con sus padres, si fueran vivos, o si se deben com- bierno, para que hereden la corona, daño de gran conparar entre sí las personas, no de otra manera que si sideracion y que se debe atajar con todo cuidado. Alefueran bijos del que muere , sin considerar si procedengan demás desto que la representacion de que se valen por via de hembra ó de varon, si de hermano mayor los contrarios, que es lo mismo que mirar las personas ó menor, supuesto que el grado de parentesco sea igual. no en sí, sino en sus troncos, es una ficcion del derecho, Demás desto, se duda si en algun caso el que está en y como tal se debe desechar, por lo menos no extendegrado mas apartado debe ser antepuesto al deudo mas | lla á lo que por las leyes no se halla establecido con toda cercano, como el nieto del hermano mayor á su tio y claridad. ¿ Qué razon, dicen, sufre que por nuestras imaá su tia, cuando todos suceden de lado y como deudos ! ginaciones y ficciones despojemos el reino de un excctrasversales. En los demás bienes en que se sucede | lente gobernador, y en su lugar pongamos un inhábil con por via de herencia no hay duda, sino que en diversos ! riesgo manifiesto y en perjuicio comun de todos, cual casos se guarda, ya lo uno, ya lo otro; ca por ley comun seria anteponer la hembra y el niño que descienden en la auténtica de la herencia que proviene abintestato, por via de varon al que viene de hembra y tiene edad se halla que al abuelo deben suceder los nietos, que y prendas aventajadas? ¿Por ventura será razon antedejó alguno de los hijos del que muere, si los tales nie pongamos nuestras sutilezas y argumentos al bien y Los ticnen otros tios, de tal suerte, que se refieran al pro comun del reino ? Replicará alguno que en los ma

M-u.

yorazgos y estados de menor cantía se guarda la repre- | parte. A fray Vicente Ferrer por su santidad y grande sentacion entre los herederos erasversales. Respondo ejercicio que tenia en predicar encargaron el cuidado que no todos vienen en esto; y dado que se con- | de razonar al pueblo y publicar la sentencia. Tomó por ceda, por estar así establecido en las leyes de la provin tema de su razonamiento aquellas palabras de la Escricia, no se sigue que se haya de hacer lo mismo en el tura : «Gocémonos y regocijémonos y démosle gloria reino, que tiene muchas cosas particulares en que se porque vinieron las bodas del cordero. Despues de la diferencia de todas las demás herencias y estados. Por tempestad y de los torbellinos pasados abonanza el conclusion, recogiendo en breve toda esta disputa, de tiempo y se sosiegan las olas bravas del mar, con que cimos que con tal condicion que los pretensores sean nuestra nave, bien que desamparada de piloto, finalhabidos de legítimo matrimonio y estén en igual grado mente, caladas las velas, llega al puerto deseado. Del de parentesco, el que por ser varon, por su edad y templo no de otra manera que de la presencia del gran por otras prendas de valor y virtud se aventajare á to- | Dios, ni con menor devocion que poco antes delante los dos los demás que en la pretension fueren considerables, altares se han hecho plegarias por la salud comun, veel tal debe ser antepuesto en la sucesion del reino.. nimos a hacer este razonamiento. Confiamos que con Añadimos asimismo que en caso de diferencia y que la misma piedad y devocion vos tambien oiréis nueshaya contrarias opiniones sobre el derecho de los que tras palabras. Pues se trata de la eleccion del rey; ¿de pretenden, la república podrá seguir libremente la que qué cosa se pudiera mas á propósito hablar que de su juzgare le viene mas á cuento conforme al tiempo que dignidad y de su majestad, si el tiempo diera lugar á corriere y al estado de las cosas, á tal empero que no materia tan larga y que tiene tantos cabos? Los reyes intervenga algun engaño ni fuerza. Libertad de que sin duda están puestos en la tierra por Dios para que han procedido ejemplos diferentes y contrarios; que la tengan sus veces y como vicarios suyos le semejen en representacion á veces ha tenido lugar, y á veces la han todo. Debe pues el rey en todo género de virtud alledesechado. Que si las leyes particulares de la provin garse lo mas cerca que pudiere y imitar la bondad dicia disponen el caso de otra manera, ó por la costumbre vinal. Todo lo que en los demás se halla de hermoso y está recebido y puesto en plática lo contrario, somos | honesto es razon que él solo en sí lo guarde y lo cumde parecer que aquello se siga y se guarde. Nuestra dis pla. Que de tal suerte se aventaje á sus vasallos, que pula y nuestra resolucion procedia y se funda en los prin no le miren como hombre mortal, sino como á venido cipios del derecho natural y del derecho comun sola- | del cielo para bien de todo su reino. No ponga los ojos mente. Todo lo cual de ordinario poco presta por acos en sus gustos ni en su bien particular, sino dias y notumbrar los hombres comunmente á llevar los títulos ches se ocupe en mirar por la salud de la república y de reinar en las puntas de las lanzas y en las armas; el cuidar del pro comun. Muy ancho campo se nos abria que mas puede, ese sale con la joya, y se la gana á sus para alargarnos en este razonamiento; pero, pues el competidores, sin tener cuenta con las leyes , que ca- Rey está ausente, no será necesario particularizar esto llan entre el ruido de las armas, de los atambores y mas. Solo servirá para que los que estáis presentes lentrompetas; y no hay quien, si se puede hacer rey por gais por cierto que en la resolucion que se ha tomado sus manos, aventure su negocio en el parecer y al se tuvo muy particular cuenta con esto, que en el nuebedrío de juristas. Por todo esto se debe estimar en vo rey concurran las partes de virtud, prudencia, vamas y tenello por cosa semejante á milagro que los lor y piedad que se podian desear. Lo que viene mas á de Aragon en su vacante y eleccion hayan llevado propósito es exhortaros á la obediencia que le debeis al cabo este pleito y sus juntas sin sangre ni otro prestar y á conformaros con la voluntad de los jueces, tropiezo, segun que se entenderá por la narracion si que os puedo asegurar es la de Dios, sin la cual todo guiente.

el trabajo que se ha tomado seria en vano, y de poco

momento la autoridad del que rige y manda , si los vaCAPITULO IV.

sallos no se le humillasen. Pospuestas pues las aficiones

particulares, poned las mientes en Dios y en el bien Que el infante don Fernando fue nombrado por rey de Aragon.

comun; persuadios que aquel será mejor príncipe que Luego que el negocio de la sucesion estuvo bien sa con tanta conformidad de pareceres y votos, cierta sezonado y oidas las partes y sus alegaciones, se conclu

ñal de la voluntad divina, os fuere dado. Regocijaos y yó y cerró el proceso, los jueces confirieron entre sí lo alegraos, festejad este dia con toda muestra de contenque debian sentenciar. Tuvieron los votos secretos y to. Entended que debeis al santísimo Pontífice, que la gente toda suspensa con el deseo que tenian de sa presente está para honrar y autorizar este auto, y á los ber en qué pararia aquel debate. Para los autos nece jueces muy prudentes, por cuya diligencia y buena sarios delante la iglesia de aquel pueblo hicieron levan maña se ha llevado al cabo sin tropiezo un negocio el lar un cadahalso muy ancho para que cupiesen todos, mas grave que se puede pensar, cuanto cada cual de vos y tan alto que de todas partes se podia ver lo que ha á sus mismos padres que os dieron el ser y os engencian; celebró la misa el obispo de Huesca, como se acos draron. » Concluidas estas razones y otras en esta sustumbra en actos semejantes. Hecho esto, salieron los tancia, todos estaban alerta esperando con gran susjueces de la iglesia, que se asentaron en lo mas allo del pension y atencion el remate deste auto y el nombratablado, y en otra parte los embajadores de los prínci miento del rey. El mismo en alta voz pronunció la senpes y los procuradores de los que pretendian. Hallósetencia dada por los jueces, que llevaba por escrito. Cuanpresente el pontifice Benedicto, que tuvo en todo gran | do llegó al nombre de don Fernando, así él mismo como todos los demás que presentes se hallaron , apenas por prision era mas estrecha que sufria la autoridad de su la alegría se podian reprimir, ni por el ruido oir unos á persona y sus servicios pasados; pero que se le empleó otros. El aplauso y vocería fué cual se puede pensar. bien aquel trabajo, por el pensamiento desvariado en Aclamaban para el nuevo Rey vida, victoria y toda que entró antes desto de casar con la reina viuda, 'sin buenandanza. Mirábanse unos á otros, maravillados acordarse de la modestia, mesura y de su edad, que la como si fuera una representacion de sueño. Los mas tenia adelante. Sancho Ruiz de Lihorri, almirante del no acababan de dar crédito á sus orejas; preguntaban mar en Sicilia , fué el principal en hacelle contraste y á los que cerca les caian quién fuese el nombrado. ponelle en este estado. Ordenó el nuevo Rey le soltasen Apenas se entendian unos á otros; que el gozo cuando | de la prision á condicion de salir luego de Sicilia , y lo , es grande impide los sentidos que no puedan atender mas presto que pudiese comparecer delante dél misni hacer sus oficios. Los músicos que prestos tenian á mo para hacer sus descargos sobre lo que le achacala hora cantaron con toda solemnidad, como se acos ban. Hizose así, aunque con dificultad; con que aquetubra, en accion de gracias el himno Te Deum lauda- la isla, á cabo de mucho tiempo y despues de tantas mus. Hizose este auto tan señalado postrero del mes contiendas quedó pacífica. Cerdeña asimismo se sosede junio ; el cual concluido, despacharon embajadores gó por asiento que se tomó con Guillermo, vizconde de para avisar al infante don Fernando y acucialle la veni- Narbona, que entregase al Rey la ciudad de Sacer, de da. Hallábase él á la sazon en Cuenca, cuidadoso del i que estaba apoderado, y otros sus estados heredados remate en que pararian estos negocios. Acudieron de en aquel reino, á trueco de otros pueblos y dineros que lodas partes embajadores de principes para dalle el pa- le prometieron en España. En este estado se hallarabien del nuevo reino y alegrarse con él, quién de co- ban las cosas de Aragon. En Francia Archimbaudo, razon, quién por acomodarse con el tiempo. En parti- conde de Fox, falleció por este tiempo; dejó cinco bicular hizo eslo Sigismundo, nuevo emperador de Ale jos, Juan , que le sucedió en aquel estado, el segundo maña, electo por el mes de mayo · próximo pasado, Gaston, el tercero Archimbaudo, el cuarto Pedro, que príncipe mas dichoso en los negocios de la paz que en siguió la iglesia y fué cardenal de Fox, el postrero Malas armas, que en breve ganó gran renombre por el so teo, conde de Cominges. Juan, el mayor, casó con la siego que por su medio alcanzó la Iglesia , quitado el infanta doña Juana , hija del rey de Navarra; y esta scisma de los pontífices, que por tanto tiempo y en mu muerta sin sucesion, casó segunda vez con María, hija chas maneras la tenia trabajada. Don Fernando, luego de Cárlos de Labrit, en quien tuvo dos hijos, Gaston, el que dió asiento en las cosas de su casa, partió para Za- | mayor, y el menor Pedro, vizconde de Lotrec, tronco ragoza; en aquella ciudad por voluntad de todos los de la casa que tuvo aquel apellido en Francia, ilustre estados le alzaron por rey, y le proclamaron por tal ál por su sangre y por muchos personajes de fama que los 3 dias del mes de seliembre. Hicieronle los ho della salieron y continuaron casi hasta nuestra edad, menajes acostumbrados juntamente con su hijo mayor claros asaz por su valor y hazañas. el infante don Alonso, que juraron por sucesor despues de la vida de su padre, con título que le dieron, á imi

CAPITULO V. tacion de Castilla, de principe de Girona, como quier

Que el conde de Urgel fué preso. que antes desto los hijos mayores de los reyes de Aragon se 'intitulasen duques de aquella misma ciudad. El sosiego que las cosas de Aragon tenian de fuera Concurrieron á la solemnidad de los pretensores del no fué parte para que el conde de Urgel desistiese de reino don Fadrique, conde de Luna, y don Alonso de | su dañada intencion. En Castilla las treguas que se puAragon, el mas mozo, duque de Gandía. El conde de sieron con los moros, á su instancia por el mes de abril Urgel para no venir alegó que estaba doliente, como á pasado se alargaron por término de otros diez y siete la verdad pretendiese con las armas apoderarse de aquel meses. Por esto el dinero con que sirvieron los pueblos reino, que él decia le quitaron á sinrazon. Sus fuerzas de Castilla para hacer la guerra á los moros, hasta en eran pequeñas y las de su parcialidad; acordaba va | cantidad de cien mil ducados, con mucha voluntad de lerse de las de fuera, y para esto confederarse con el todo el reino se entregó al nuevo rey don Fernando paduque de Clarencia, señor poderoso en Inglaterra, y / ra ayuda á sus gastos, demás de buen golpe de gente á hijo de aquel Rey. Estas tramas ponian en cuidado al | pié y á caballo, que le hicieron compañía, todo muy it nuevo Rey, por considerar que de una pequeña cente- propósito para allanar el nuevo reino y enfrenar los mal lla, si no se ataja, se emprende a las veces un gran fue intencionados, que do quiera nunca faltan. Lo que hago; sin embargo, concluidas las fiestas, acordó en pri- cia mas al caso era su buena condicion, muy cortés y mer lugar de acudir a las islas de Cerdeña y Sicilia, que agradable, con que conquistaba las voluntades de tocorrian riesgo de perderse. Los ginoveses, si bien as dos , si bien los aragoneses llevaban mal que usase para piraban al señorío de Cerdeña, movidos de la fama que su guarda de soldados extraños, y que en el reino que corria del nuevo Rey, le despacharon por sus embaja ellos de su voluntad le dieron pretendiese mantenerse dores á Bautista Cigala y Pedro Perseo para dalle el por aquel camino. Querellábanse que por el inismo caparabien, por cuyo medio se concertaron entre aque so se ponia mala voz en la lealtad de los naturales y en llas naciones treguas por espacio de ciuco años. En Si- la fe que siempre guardaron con sus reyes despues que cilia tenian preso á don Bernardo de Cabrera sus con- aquel reino se fundó. Sin embargo, el rey con aquella trarios, que le tomaron de sobresalto en Palerino, y le gente y la que pudo llegar de Aragon partió en busca pusierou eu el castillo de la Mota, cerca de Tavormiga.La l del conde de Urgel con resolucion de allanalle ó custi,

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