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le allegaron, entro por el reino de Toledo y llegó ha como queda dicho en otro lugar; era persona muy nociendo mal y daño hasta la misma ciudad; metió á fue ble, mas bullicioso, inquieto y amigo de parcialidades. go y á sangre sembrados, árboles, lugares, cautivo Hízole prender el rey don Alonso, que fué grande rehombres y ganados. El rey don Alonso, por su gran ve solucion y notable poner las manos en hombre consajez y por estar indispuesto, demás desto cansado de grado. Deseaba demás desto privarle del obispado; era tantas cosas como habia hecho, no pudo salir al en menester quien para esto tuviese autoridad; el cardecuentro al enemigo bravo y seroz. Envió en su lugar sus nal Ricardo, que dijimos haberle el Pontífice enviado gentes, y por general al conde don García; y para que á España por su legado, llamó los obispos para tener tuviese mas autoridad, quiso fuese en su compañía el concilio en Santiago, con intento que en presencia de infante don Sancho, su hijo, dado que era de pequeña todos se determinase aquel negocio. Presentado que edad. El se quedó en Toledo, donde en lo postrero de fué Pelayo en el Concilio, por miedo ú de grado repunsu edad residia muy de ordinario. Cerca de Uclés se ció aquella dignidad; y para muestra que aquella era dieron vista y juntaron los dos campos; ordenaron sin su determinada voluntad, hizo entrega en presencia dilacion las haces; dióse la batalla de poder a poder, del Cardenal del anillo y báculo pontifical. Con esto fué que fué grandemeņte desgraciada. Derribaron los mo puesto en su lugar Pedro, abad cardinense. El pontífice ros al lufante. Amparábale el conde don García con su Urbano, avisado de lo que pasaba, tuvo á mal la demasiaescudo, y con la espada arredraba y aun detuvo por da temeridad y priesa con que en aquel hecho procebuen espacio los moros que los rodeaban У acometian dieron. Al legado Cardenal escribió y reprehendió con por todas partes. Su esfuerzo era tal, que los contrarios gravísimas palabras. Para el Rey despacho un breve y desde lejos le combatian, mas ninguno se atrevia á carta deste tenor: «Urbano, obispo, siervo de los sierllegársele. El amor singular que tenia al Infante y el » vos de Dios, al rey Alonso de Galicia. Dos cosas hay, despecho, grande arma en la necesidad , le animaban. »rey don Alonso, con que principalmente este mundo Finalmente, enflaquecido con las muchas heridas que o se gobierna: la dignidad sacerdotal y la potestad real. le dieron los enemigos por ser tantos, cayó muerto so » Pero la dignidad sacerdotal, hijo carísimo, en tanto bre el que defendia. Este miserable desastre y muerte » grado precede á la potestad real, que de los mismos lesgraciada dió luego á los bárbaros la victoria. Cuán » reyes hemos de dar razon al Rey de todos. Por ende el to haya sido el dolor del Rey por tan gran pérdida no » cuidado pastoral nos compele, no solo a tener cuenta hay para que relatarlo; no le afligia mas la desgracia y »con la salud de los menores, sino tambien de los mapérdida del hijo que el daño de la república cristiana »yores en cuanto pudiéremos, para que podamos respor faltar el heredero de imperio tan grande, que era » Lituir al Señor sin daño, cuanto en nosotros fuere, un retralo de las virtudes de su padre, y parecia haber » su rebaño, que él mismo nos ha encomendado. Prinnacido para hacer cosas honradas. Preguntó el Rey » cipalmente debemos mirar por tu bien, pues Cristo te cuál fuese la causa de tantos daños como'de los moros » ha hecho defensor de la fe cristiana y propagador de tenian recebidos; fuéle respondido por cierta persona »su Iglesia. Acuérdate pues, acuérdate, hijo mio muy sabia que el esfuerzo de los corazones estaba en los »amado, cuánta gloria te ha dado la gracia de la divi. soldados apagado con la abundancia de los regalos, » na Majestad; y como Dios ha ennoblecido tu reino soholguras y ociosidad, los cuerpos enflaquecidos con el »bre los otros, así tú has de procurar servirle entre ocio, y los ánimos con la deshonestidad, fruto ordina v todos mas devota y familiarmente, pues el mismo Sem rio de la prosperidad. Mando pues quitar los instrumen » ñor dice por el Profeta: A los que me honran hontos de los deleites, en particular derribar. los baños, » raré, los que me desprecian serán abatidos. Gracias que eran muy usados á la sazon en España, á imitacion » pues damos á Dios, que por tus trabajos la iglesia y conforme a la costumbre de los moros. Alguna espe » toledana ha sido librada del poder de los sarracenos; y ranza quedaba en don Alonso, nieto del Rey, que en » á nuestro hermano el venerable Bernardo, prelado de doña Urraca, bija del mismo Rey, dejó don Ramon, su » la misma ciudad, convidado por tus amonestaciones marido; mas era pequeño alivio del dolor por la flaque » recebimos digna y honradamente, y dándole el palio, za de la madre y la edad deleznable del ñiño, en ningu• v le concedimos tambien el privilegio de la antigua mana manera bastantes para acudir á cosas tan grandes. »jestad de la iglesia toledana , porque ordenamos que Con estos cuidados se hallaba suspenso el ánimo del » fuese primado en todos los reinos de las Españas; y Rey; de dia y de noche le aquejaba el dolor y el deseo » todo lo que la iglesia de Toledo se sabe haber tenido de poner remedio en tantos daños.

» antiguamente, ahora tambien por liberalidad de la

» Sede Apostólica hemos determinado que para adelante CAPITULO VI.

» lo tenga. Tú le oirás como á padre carísimo, y proDe don Diego Gelmirez, obispo de Santiago.

» cura obedecer a todo lo que te dijere de parte de

» Dios, y no dejarás de exaltar su Iglesia con ayuda y La iglesia de Santiago anduvo trabajada por este » beneficios temporales. Pero entre los demás pregones tiempo; grandes tempestades la combatian, no de otra o de tus alabanzas ha venido á nuestras orejas lo que manera que la nave sin piloto, ni gobernalle; llegó úl » sin grave dolor po hemos podido oir, esto es, que el timamente al puerto y á salvamento con la eleccion que >> obispo de Santiago ha sido por ti preso, y en la prise hizo de un nuevo prelado, por nombre don Diego »sion depuesto de la dignidad episcopal; desórden que, Gelmirez, hombre en aquella era prudente en gran ma » por ser de todo punto contrario á los cánones, y que nera, de grande ánimo y de singular destreza. Don » las orejas católicas no lo sufren, tanto mas nos lia Diego Pelayo, en tiempo del rey don Sancho de Casti o contristado cuanto es mayor la aficion que te tenemos. lla, fué elegido por prelado de la iglesia de Compostella, » Pues, rey gloriosísimo don Alonso, en lugar de Dios y

o de los apóstoles, rogándotelo mandamos que restitu concedió que en Santiago hobiése, como arriba se din yas enteramente por el arzobispo de Toledo al mismo jo, siete canónigos cardenales á imitacion de la Iglesia »obispo en su dignidad, y no te excuses con que por romana, estos solos pudiesen decir misa en el altar ma» Ricardo, cardenal de la Sede Apostólica, se hizo la yoryacompañar al prelado en las procesiones y misa con » deposicion, porque es contrario de todo punto á los milras. Don Diego Gelmirez, animado con este princi»cánones, y Ricardo por entonces no tenia autoridad pio,con desco de acrecentar con nuevas honras la iglesia » de legado de la Sede Apostólica ; lo que él pues hizo que le habian encargado, fué á Roma, y aunque mu» entonces que Victor, papa de santa memoria, tercero, choslo contradijeron, últimamente alcanzó del Pontifice » le tenia privado de la legacía, noslo damos por de nin- el uso del palio; escalon para impetrar la dignidad, »gun valor. En remision pues de los pecados y obedien- nombre y hoora de arzobispado que le concedió a él y á » cia de la Sede Apostólica restituye el obispo á su dig- su iglesia Calixto, pontifice romano, algunos años ade» nidad, venga él con tus embajadores a nuestra pre- lante, como se verá en otro lugar. Estas cosas, dado que » sencia para ser juzgado conónicamente, que de otra sucedieron en muchos años, me pareció juntallas en » manera nos forzarás á hacer con tu caridad lo que no uno, tomadas todas de la Historia compostellana. » querriamos. Acuérdate del religioso príncipe Cons» tantino, que ni aun oir quiso el juicio de los sacerdo

CAPITULO VII. »tes, teniendo por cosa indigna que los dioses fuesen De la muerte de los reyes don Pedro el Primero de Aragon, »juzgados de los hombres. Oye pues en nosotros á

y don Alonso el Sexto de Castilla. » Dios y á sus apóstoles, si quieres ser oido dellos y de La perpetua felicidad del rey de Aragon y su valor hizo » nos en lo que pidieres. El Rey de los reyes, Señor, que los moros no se pudiesen mucho por aquellas par» alumbre tu corazon con el resplandor de su gracia, te tes alegrar con la fama del estrago que se hizo de cris» dé victorias, ensalce tu reino , y de tal manera con tianos en Castilla. A la verdad, las armas de los arago»ceda que siempre vivas, y de tal suerte del reino tem

neses en aquella parte de España prevalecian, y los mo» poral goces felizmente, que en el eterno para siem ros no les eran iguales. Habíanles quitado un castillo » pre te alegres, amen.» Sucedió todo esto el año pri- cerca de Bolea , Hamado Calasanz, y á Pertusa , muy mero del pontificado de Urbano II, que cayó en el año antiguo pueblo en los ilegertes, á la ribera del rio Cadel Señor de 1088. En lugar de Ricardo vino el cardenal nadre. Demás desto, recobraron la ciudad de BarbasRainerio por legado en España; este juntó un concilio tro, que era vuelta á poder de moros. Poncio, obispo de en Leon, en que depuso á Pedro de la dignidad en que Roda, enviado por el Rey á Roma, alcanzó del Pontifué puesto contra las leyes y por mal órden , pero no se fice que él y sus sucesores, mudado el apellido y la silla pudo alcanzar que Pelayo fuese restituido en su liber obispal, con retencion de lo que antes tenia, se intitutad y en su iglesia; solamente por medio de don Ra lasen obispos de Barbastro. La principal fuerza de los mon, yerno del Rey, que á la sazon vivia , se dió traza cristianos y de la guerra se enderezaba contra los de que á Dalmaquio, monje de Cluni, y por el mismo caso

Zaragoza, la cual ciudad, quitada á los decendientes grato al Pontifice, que era de la misma órden , se die de los reyes antiguos, era venida á poder de los almose el obispado de la iglesia de Compostella. Este prela- | ravides. Los reyes que en aquella ciudad antes desto do fué al concilio general que se celebró en Claramon reinaron , eran estos : El primero Mudir, despues Hiate en razon de emprender la guerra de la Tierra-Santa. ya, el tercero Almuda far; y de otro linaje, Zulema, Allí alcanzó que la iglesia de Compostella fuese exemp Hamas, Juzef, Almazacin, Abdelmelich y su hijo Hata de la de Braga y quedase sujeta solamente á la ro mas, por sobrenombre Almuzacaito, á quien los a!momana; en señal del privilegio se ordenó que los obispos ravides quitaron el reino. Esto en España. En la Frande Santiago no por otro que por el romano pontifice cia Ato, que despues de la muerte de don Ramon, fuesen consagrados. No se pudo alcanzar por entonces conde de Barcelona, padre de Arnaldo, se habia apodel Papa que le diese el palio, aunque para salir con derado como desleal de la ciudad de Carcasona, cuyo esto el mismo Dalmaquio usó de todas las diligencias gobierno tenia, sin reconocer al verdadero señor, fué posibles. La luz y alegría que con esto comenzó á res por conjuracion de los ciudadanos lanzado de la ciudad, plandecer en aquella iglesia en breve se escureció, y ella reducida á la obediencia de sus señores antiguos porque con la muerte de Dalmaquio hobo nuevos de el año de 1102. En el mismo año Armengol, conde de batés. Pelayo, suelto de la prision, se fué á Roma para Urgel, sué por los moros muerto en Mallorca , do pasó pedir en juicio la dignidad de que injustamente, como con deseo de mostrar su valor, por donde le dieron reél decia , fuera despojado. Duró este pleito cuatro años nombre de Balearico, que es en castellano mallorquin. hasta tanto que Pascual, romano pontifice, pronunció Era señor en Castilla la Vieja de Valladolid, pueblo septencia contra Pelayo. Con esto los canónigos de que se cree los antiguos romanos llamaron Pincia, PeSantiago trataron de hacer nueva eleccion. Vínose á ranzules, persona en riquezas, aliados y linaje muy votos. Diego Gelmirez, en sede vacante, hizo el oficio principal, aunque vasallo del rey don Alonso; su mujer 1 e vicario; en él dió tal muestra de sus virtudes, que se llamó Elo. Casó Armengol con doña María, hija de singuno dudaba sino que si vivia era á propósito para Peranzules; y della dejó un hijo, cuya tierna edad y su jacelle obispo. Fué así, que sin tener cuenta con los estado gobernó su abuelo Peranzules, y á su tiempo le Jemás canónigos, por voluntad de todos salió electo el casó con una señora principal, llamada Arsenda. El primer dia de julio. Alcanzó olrosí del Papa que á cau año cuarto deste siglo y centuria, de Cristo 1104, fué sa de las alteraciones de la guerra y de los trabajos pa- desgraciado por la muerte de tres personajes muy gransados y que amenazaban por causa de los moros se des. Don Pedro, hijo del rey de Aragon , y su hermana consagrase en España. Demás desto, con nueva bula doña Isabel murieron en un mismo di:, á 18 de agosto;

el mismo Rey, sea por la pena que recibió y dolor de la róse, no solo de las cosas de la guerra, sino asimismo muerte de sus hijos, ó por otra enfermedad y acciden del gobierno, por cuanto le era lícito en tan gran peso te que le sobrevino, falleció el mes siguiente á 28 de de cuidados. Procuraba empero que la ciudad de Salasetiembre. Fué sepultado en San Juan de la Peña. El manca y de Segovia, como lo dice don Lúcas de Tuy, pontífice Urbano concedió a este rey don Pedro y á sus maltratadas por las guerras pasadas y yermas de morasucesores y grandes del reino, á principio de la guerra dores, fuesen reparadas, fortificadas y adornadas. Pede la Tierra-Santa, que llevasen los diezmos y rentas rapzules, que en aquella edad fué persona muy grave y de las iglesias que de nuevo se edificasen ó quitasen á muy sabia, fué ayo de doña Urraca en su menor edad, los moros, sacadas solamente aquellas iglesias en que y al presente tenia el primer lugar en autoridad y priestuviesen las sillas de los obispos; tan grande era el vanza con el Rey. Era el que gobernaba los consejos de deseo de desarraigar aquella gente impía, que no pare la paz y de la guerra; y solo entre todos parecia que ce consideraban bastantemente cuántos inconvenientes con virtud y prudencia sustentaba el peso de todo el para adelante podria traer aquella liberalidad. La tris- gobierno en el mismo tiempo que al Rey cargado de teza que en Aragon por aquellas tres muertes toda la años, ca vivió setenta y nueve, le apretó una enfermeprovincia recibió, muy grande y casi sin par, en gran dad, que le duró un año y siete meses; puesto que para parte la alivió la esperanza que de don Alonso, herma mejorar cada dia por orden de los médicos salia á cano del Rey difunto, tenian concebida en sus ánimos, ballo á ejercitar el cuerpo y avivar el calor que faltaba. que luego le sucedió en el reino y en la corona. Su rei

No prestó algun remedio por estar la virtud tan caida nado fué largo, la fama de las cosas que hizo grande, y la dolencia tan arraigada, que vencia todo lo al, sin su buenandanza, gravedad, constancia, fe, destreza bastar medicinas algunas para darle salud. Agravoseen la guerra , y el señorío que alcanzó muy mas anchu le finalmente de suerte, que falleció en Toledo, jueves que el de sus pasados. En particular el segundo año de 1.° de julio del año de nuestra salvacion de 1109, como su reinado casó con doña Urraca, hija del rey don lo testifica Pelagio, ovetense, que pudo deponer de visAlonso de Castilla. Hizo el Rey este casamiento en des ta conforme al tiempo en que él vivió. Reinó despues gracia de los grandes del reino que lo llevaban mal, y de la muerte de su padre por espacio de cuarenta y tres pretendieron desbaratarle y persuadir al Rey, que se años; sué modesto en las cosas prósperas, en las adhallaba flaco por la vejez y enfermedades, y que ape versidades constante. Sufrió fuerte y pacientemente nas podia vivir, que seria mas acertado la diese por mu los ímpetus de la fortuna; grande loa y la mayor de tojer á don Gomez, conde de Candespina , que en rique das llevar lo que no se puede excusar, y estar apercibizas y poder se aventajaba á los demás señores de Casti do para todo lo que a un hombre puede acontecer. Prulla. Todos extrañaban mucho, como es ordinario, llamar dencia es proveer que no suceda; de ánimo constante algun príncipe extranjero. Esto deseaban y trataban en sufrir fuertemente las mudanzas de las cosas humanas. tre sí; mas cada uno temia de decirlo al Rey y llevalle La muchedumbre, en especial popular, se suele ameeste mensaje por no caer en su desgracia. Encomendá drentar fácilmente, y no son mayores los principios del ronse á un cierto médico judio, de quien el Rey se ser temor que los remedios. Muerto pues el rey don Alonvia mucho y familiarmente con ocasion que le curaba so, con cuya vida parece se conservaba todo, los ciudasus enfermedades. Mandáronle que esperase buena co danos de Toledo, que por la mayor parte constaban de yuntura y que propusiese esta demanda con las mejo- avenida de muchas gentes , trataron de desamparar la res palabras que supiese. El Rey para desenfadarse se ciudad. Entre tanto que este miedo se pasaba y para salió a la sazon de Toledo, y se entretenia en Magan, asegurar los ánimos, entreluvieron el cuerpo del Rey aldea cerca de aquella ciudad ; otros dicen que en Mas veinte dias en la ciudad. Sosegado el alboroto y perdicaraque. El judio, hallada buena ocasion, hizo lo que do el miedo en parte, le llevaron á sepultar al monastele era mandado. Alterose el Rey en gran manera que rio de Salagun, junto al rio Cea. Acompañáronle Berlos grandes tomasen tanta autoridad y mano, que pre nardo , arzobispo de Toledo , y otros señores principatendiesen casar á su hija á su albedrío. Fué en tanto les. El aparato del entierro fué magnífico por sí mismo, grado este disgusto, que mandó al médico que para y mas por las muy verdaderas lágrimas de todo el reisiempre no entrase en su casa ni le viese mas; y luego no, que lloraban, no mas la muerte del Rey que su pérpor amonestacion del arzobispo don Bernardo , que no dida tan grande. Estas lágrimas y los desastres que so so apartaba de su lado, dió priesa á las bodas de su hija siguieron por la muerte de tan gran Rey las mismas y de don Alonso, rey de Aragon, que se hicieron en piedras en Leon parece dieron a entender y las pronosToledo con aparato real y maravillosa pompa el año licaron. Junto al altar de San Isidro, en la peana donde de 1106. El Rey, un poco recreado con esta alegría y con el sacerdote suele poner los pies cuando dice misa , las deseo de vengar el dolor que recibió por la muerte de piedras, no por las junturas, sino por el medio, mana. su hijo; demás desto, porque no quedase aquella afren ron de suyo agua en espacio de ocho dias antes de la ta y mengua del ejército cristiano sin emienda, magüer muerte del Rey, los tres dellos, es a saber, interpoladaque era de aquella edad, tomó de nuevo las armas. En mente, con grande maravilla de todos los que presentes tró por las tierras de Ar

ucía matando hombres y estaban. Pelagio dice aconteció en tres dias continuos, animales, sin perdonar á las casas, sembrados y arbo jueves, viérnes y sábado, y que los obispos y sacerdoledas. Toda la provincia fue trabajada, y padeció todos tes hicieron procesion para aplacar á Dios; y que se los daños que la guerra suele causar. Hecho esto, lo significó por aquel milagro el lloro de toda España y que le quedó de la vida se estuvo en reposo, sin tratar las lágrimas que todos despedian en abundancia por la de otras empresas, á que le convidabą su larga edad, muerte de tan buen Principe. En tiempo deste Rey vila grandeza del reino y la gloria de sus hazañas. Reti vió en Burgos con gran crédito de santidad Lesmes,

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de nacion francés, hombre de grande caridad; en par consejos y prudencia parecia que todo se encamioaba ticular se ejercitaba en hospedar los peregrinos ; su bien. El poder no le duró mucho; la Reina, mujer recia memoria se celebra en aquella ciudad con fiesta que se de condicion y brava, luego que llegó 4 Castilla, que su le hace cada un año y templo que hay en su nombre. marido la envió delante, al que fuera razon tener en luA cuatro leguas de Najara hacia vida muy santa up gar de padre, le maltrató á siorazon, quitóle el gobierno cierto hombre, llamado Domingo, español de nacion, 6 y juntamente le despojó de su estado propio. No hay como otros quieren italiano; ocupábase en el mismo cosa mas deleznable que la gracia de los principes; oficio de piedad, y mas especialmente en abrir caminos mas presto acuden á satisfacerse de sus desgustos y hacer calzadas por las partes que los romeros iban á que á pagar los servicios que les han hecho. La ocaSantiago; así vulgarmente le llaman santo Domingo de sion que tomó para hacer este desaguisado no fue mas la Calzada. De la industria deste varon entiendo yo que que en sus letras daba á don Alopso, su marido, tise ayudó el rey don Alonso para fabricar las puentes que, tulo de rey de Castilla. Esto se decia en público; la como arriba se dijo, procuro se levantasen desde Lo verdad era que á la Reina pesa ba de haberse casado, groño hasta Santiago. Hay un templo edificado en nom porque el casamiento enfrenaba sus apetitos desa podebre deste santo varon, muy ancho, hermoso y magai rados y sin término, y como yo sospecho, no podia sufico, con una poblacion alli junto, que despues vino á frir las reprehensiones que aquel varon gravísimo le hacerse ciudad, que al principio fue de los obispos de daba por sus mal encubiertas deshonestidades. Esto Calahorra, despues de los reyes de España ; liay up dolia , aunque se tomó otra capa. Pesole al Rey que privilegio en esta razon del rey don Fernando el Santo, varon tan señalado fuese maltratado; que su inocenDemás desto, cierto judío, Hamado Moisés, de mucha cia y servicios y virtudes, porque se le debia antes gaerudicion y que sabia muchas lenguas, en lo postrero lardon, fuesen tan mal recompensadas; restituyóle el del reinado de don Alonso, abjurada la supersticion de estado que le habia sido quitado y sus pueblos y liasus padres, se hizo cristiano. El Rey mismo fué su pa cienda. El, por temer la ira de la Reina , se retiró al drino en el bautismo, que fué ocasion de llamalle Pero condado de Urgel, cuyo gobierno, como queda dicho, Alonso; impugnó por escrito las sectas de los judíos y tenia á su cargo. Estos fueron principios de grandes de los moros, y muchos de la una y de la olra nacion alteraciones, y no podian las cosas estar sosegadas en por su diligencia se redujeron a la verdad. Famosa de tanta diversidad de voluntades y deseos, en especial bió de ser y notable la couwersion deste judio, pues los estando la Reina tan desabrida y viviendo con tanta historiadores de Aragon la atribuyen á don Alonso, rey libertad. Del Andalucía se movió nueva guerra, y nuede Aragon. Dicen que en Huesca, á 29 de junio, se vo peligro sobrevino. Fué así, que Alí, rey moro, avibautizó, el año de 1106; que don Estéban, obispo de sado de la muerte del rey don Alonso, como quitado aquella ciudad, hizo la ceremonia , y el padrino fué el el freno, entró por tierras de cristianos feroz y espanrey mismo de Aragon. En este debate no queremos, ni toso; llegó hasta Toledo, y cerca del en los ojos y á aun podriamos, dar sentencia por ninguna de las par vista de los ciudadanos abatió el castillo de Azeca y el tes; cada cual por sí mismo siga lo que le pareciere monasterio de San Servando. Los campos y alquerías mas probable.

humeaban con el fuego que todo lo abrasaba. Pusó

tan adelante, que puso sitio sobre la misma ciudad, y CAPITULO VIII.

por espacio de ocbo dias la combatió con toda suerte Del reinado de doña Urraca.

de ingenios. Libróla de aquel peligro su sitio fuerle y

una nueva muralla que el rey don Alonso á lo mas A la sazon que falleció don Alonso, rey de Castilla, bajo de la ciudad dejó levantada ; demás desto, el esdoña Urraca, su hija, á quien por derecho venia el reino, fuerzo de Alvar Fañez, varon en aquel tiempo muy poestaba ausente en compañía de su marido, que no se deroso y muy diestro en las armas, cuyo sepulcro so fiaba de todo punto de las voluntades de los grandes de ve hoy dia en el campo sicuendense, que es parte de Castilla. Sabia bien le fueron contrarios y procuraron la Celtiberia, en que tenia el señorío de muchos puedesbaratar aquel casamiento. No queria meterse entre blos. Los moros, perdida la esperanza de apoderarse ellos, sino era acompañado de un buen número de los de aquella ciudad, á la vuelta que dieron á sus tiersuyos para todo lo que pudiese suceder; además que ras, saquearon á Madrid y á Talavera, y les abalieron diversos negocios de su reino le entretenian para que los muros; de todas partes llevaron grande presa y no tomase posesion del nuevo y muy ancho reino que despojos. El rey de Aragon hacia prósperamente en heredaba. Todas las cosas empero se enderezaban a la sus tierras la guerra á los moros; ganó á Ejea , puemajestad del nuevo señorío; templábanse en los dem blo principal de Navarra, el año 1110. Demás desto, leites; las deshonestidades de la Reina con disimula eerca de Valterra venció en batalla á Abubasalem, que cion se tapaban y cubrian, en que no sin grave įnengua se llamaba rey de Zaragoza. Hechas estas cosas, don suya y de su marido andaba mas suelta de lo que su Alonso , á ejemplo de su suegro, se llamó emperador fria el estado de su persona. Pusiéronse en las ciuda de España; título que, si se mira la anchura del señodes y castillos guarniciones de aragoneses, todo con río que tenia, no parece fuera de propósito, por ser á intento que los castellanos no se pudiesen mover ni la sazon el mas poderoso de los reyes que España, desintentar cosas nuevas. Verdad es que á Peranzules, por pues de su destruicion, habia tenido; pero imprudentener grandes alianzas con entrambas naciones , en el lemente, por tomar ocasion para aquel ditado del seentre tanto se le encomendó el gobierno de Castilla. El ñorío ajeno y poco durable. En fin, ordenadas las cotenia todo el cuidado universal, y gobernaba todas las sas de Aragon, vino á Castilla el año siguiente, en cosas, así las de la guerra como las de la paz; por sus que con afabilidad y clemencia procuraba conquistar

las voluntades de los naturales. El por sí mismo oia hayan establecido los jueces señalados para remediar, los pleitos y hacia justicia , amparaba las viudas, luer- ó por decir mejor , para castigar aquel exceso , no hay fanos y pobres para que los mas poderosos no les hi dello memoria; solo consta que desde aquel tiempo el ciesen agravio. Honraba á los señores y acrecentába rey don Alonso comenzó á tener acedia y embravecerse los conforme á los méritos de cada cual; adornaba y contra los obispos. El de Burgos y el de Leon fueron enriquecia el reino de todas las maneras que él podia. echados de sus iglesias, el de Palencia preso, el abad Por este camino los vasallos se le aficionaban; solo el de Saliagun despojado de aquella dignidad, y en su luendurecido corazon de la Reina no se domeñaba. Dió gar puesto fray Ramiro, hermano del Rey, por su orden como se poblasen Villorado, Berlanga, Soria, nombramiento y con su ayuda. Don Bernardo , arzoAlmazan , pueblos yermos y abatidos por causa de las bispo de Toledo , fué forzado á andar desterrado dos guerras. Dió la vuelta á Aragon con intento, pues todo años fuera de su diócesi , no obstante la majestad sale sucedia prósperamente, de hacer la guerra de nuevo crosanta y autoridad que representaba de legado aposy con mayor atuendo á los moros. Sabia bien

que

de tólico y de primado de España. En el cual tiempo junto bemos ayudarnos de la fama y de las ocasiones que se y tuvo el Concilio palentino, cuya copia se conserva presentao, y que conforme á los principios sucede lo hasta hoy, y el legionense con otros obispos y grandemás. Cuando las cosas en Castilla se alteraron en des; en particular se halló en estas juntas presente muy mala sazon;

don Alonso era pariente de doña Ur don Diego Gelmirez, el de Santiago. Todos andaban raca, su mujer, en tercero grado de parte de padres, con cuidado de sosegar y pacificar la provincia, porca fué bisabuelo de ambos don Sancho el Mayor, rey que las armas de Aragon y de Navarra se movian conde Navarra. No estaba aun por este tiempo introdu tra los gallegos, en que tomaron por fuerza el castillo cida la costumbre que, por dispensacion de los papas, de Monterroso. Verdad es que a instancia y persuasion se pudiesen casar los deudos; y así, consideramos que de varones santos que se interpusieron se apartó el diversos casamientos de principes se apartaron mu rey de Aragon desta demanda y desistió de las armas. chas veces como ilegítimos y ilícitos por este solo res Todo procedia arrebatada y tumultuariamente sin conpeto. Esta causa pienso yo hizo que este rey don Alon siderar lo que las leyes permitian; los unos y los otros so no se contase en el número de los reyes de Casti buscaban ayudas para salir con su intento. A los castella acerca los escritores antiguos; que no es justo con llanos y gallegos se les hacia de mal ser gobernados nuevas opiniones alterar lo que antiguamente tenian por los aragoneses. El rey de Aragon pretendia á dererecebido y asentado, como lo hacen los que cuentan á cho ó á tuerto conservar el reino de que se apoderara. este Rey por seteno desle nombre entre los de Casti Los que hacian resistencia eran echados de sus dige lla, como quier que ningun derecho ni título pudo te- nidades , despojados de sus bienes. Los gallegos, paner sobre aquel reino, por quedar legilimo heredero sado aquel primer miedo, hicieron liga con don Enridel primer matrimonio, y ser el segundo ninguno con que, conde de Portugal. Pasaron con esto tan adelante, tra las leyes eclesiásticas. Los desgustos pasaron tan que si bien el infante don Alonso era de pequeña edad, adelante, que la Reina por su mala vida y torpe fué le alzaron por rey. En Compostella en la iglesia mayor puesta en prision en el castillo llamado Castellar, de se hizo el auto; ungible con el blio sagrado el preque con ayuda de los suyos salió, y se volvió a Casti lado don Diego Gelmirez, ceremonia desusada en aquel lla. No halló la acogida que cuidaba, antes de nuevo reino, pero a propósito de dar mas autoridad á lo que los grandes la enviaron á su marido, y él la torno á hicieron. Pedro, conde de Trava , ayo de don Alonso, poner en la cárcel. En este medio los señores de Gali fué el principal movedor de todas estas tramas. Altero cia, do se criaba don Alonso, hijo de doña Urraca, y mucho esta nueva trama y este hecho al rey de Arapor el testamento de su abuelo tenia el mando, hacian gon; hizo divorcio con la Reina , y con tanto la dejó lijuntas y ligas entre sí para desbaratar lo que los ara bre y la soltó de Soria , en cuyo castillo la tenia arresgoneses pretendian. Holgaban en particular haber ha-tada. Sin embargo, atraido de la dulzura del mandar, Jlado ocasion de apartar y dirimir aquel casamiento no dejaba el señorío que en dote tenia , demasía que a desgraciado, que contra la voluntad de la nobleza y todos parecia mal. Los gobernadores de las ciudades y injustamente se hizo. Ponian por esta causa escrúpu- castillos, como no les soltase el homenaje que le telos al pueblo; decian no ser lícito obedecer al que no nian hecho, quitado el escrúpulo y la obligacion, a era legitimo rey. Enviaron una embajada á Pascual II, cada paso se pasaban á la Reina y le juraban fidelidad. pontifice romano, en que le daban cuenta de todo lo Lo mismo hizo Peranzules, varon de aprobadas cosque pasaba. Ganaron dél un breve, en que cometió el tumbres; y no obstante que todos aprobaban lo que conocimiento de la causa á don Diego Gelmirez, obispo hizo, cuidadoso de la fe que antes dió al rey de Arade Santiago; un pedazo del cual pareció se podia en gon, se fué para él con un dogal al cuello, para que, gerir en este lugar, a Pascual, siervo de los siervos de puesto que imprudentemente se habia obligado é quien »Dios, al venerable hermano Diego, obispo compos no debiera, le castigase por el homenaje que le questellano, salud y apostólica bendicion. Para esto orde brantara en entregar los castillos que del tenia en nó el omnipotente Dios que presidieses á su pueblo, guarda. Alteróse al principio el Rey con aquel espec»para que corrijas sus pecados y anuncies la voluntad táculo; despues, amonestado de los suyos, que en lo »del Señor. Procura pues, segun las fuerzas que Dios uno y en lo otro aquel caballero cumplia muy bien con »te da, corregir con conveniente castigo tan grande lo que debia , y que no le debia empecer su lealtad, at »maldad de incesto que ha cometido la hija del Rey, fin con mucha humanidad que le mostró y con pala»para que desista de tan gran presuncion ó sea privada bras muy honradas le perdonó aquella ofensa. Los devde la comunion de la Iglesia y del señorío seglar.» Qué más grandes de toda Castilla se comunaban y ligaban

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