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larga costumbre de servir y obedecer, otros por diver- Navarra. Demás desto, que en Vizcaya quedase por los sos respetos y obligaciones que tenian á los aragone- mismos lo que se llama Guipúzcoa y Alava, provincias ses, poco caso hacian del menoscabo y afrenta de todo

que pocos años antes el rey don Alonso el Sexto quitara el reino, y muy poco les movia el deseo de la libertad. por fuerza a los navarros. Cuanto a las demás ciudaEra el rey de Castilla, aunque de pocos años, igual en des y fuerzas de Castilla, acordaron se quitasen las grandeza de ánimo á cualquiera de sus antepasados; guarniciones que tenian de aragoneses, y nombradano podia sufrir los agravios que su padrastro le hacia mente de Toledo. Bien entiendo que en todo esto se y la mengua de su reino. Enviáronse de una parte á luvo respeto á dar contento al pontifice Calixto; y too otra embajadas sobre el caso. El de Aragon ni clara- davía no sabria determinar á cuál destos dos principes mente rehusaba de hacer lo que se le pedia, ni venia se deba mayor loa y prez en este caso. Parece que luego en ello. Solo de dia en dia, con varias excusas que cada cual de los dos se señaló y se la ganó al otro en alegaba, dilataba la ejecucion y entretenia á su ante- modestia y en blandura. El Aragonés se mostró muy nado. Llegóse á los postreros plazos y términos, que liberal por dejar lo que tenia, sin embargo de razones fué enviar reyes de armas para pedir los castillos y aparentes que para continuar no faltaban , como es orplazas; y caso que no se hiciese así, denunciar

у dinario. El de Castilla se señaló en paciencia y en romper la guerra á los contrarios. El de Aragon, prudencia mas que llevaba su edad, pues con parte de por la continua prosperidad que en sus cosas tenia su reino quiso comprar la paz tan deseada de todos, y por la pequeña edad de su antenado, hacia poco caso Concertadas estas diferencias, que avino el año de destas amenazas, y parecia estar olvidado de la poca Cristo 1122, si bien algunos añaden á este cuento mas firmeza que tienen las cosas de la tierra. Vinieron a las años, en adelante estos dos reyes, como si fueran dos armas, juutaron grandes huestes por la una y por la hermanos ó padre y hijo, se mantuvieron en grande otra parte. El rey de Aragon, como se hallaba mas concordia y se gobernaron con gran prudencia; deapercebido de todas las cosas necesarias, fue el primero fendieron sus reinos de las tormentas y guerras que que salió en campo, rompió por la parte de Navarra y amenazaban de diversas partes. Lo primero sia dilacion cntró por los campos de la Rioja. Dicen que el que aco- revolvieron contra los moros. El de Aragou rompió por mete vence. Parecíale otrosi mas á propósito para ga- aquella parte que bañan y abrazan los rios Cinga y Senar reputacion y salir con la victoria ofender que de- gre, donde el pueblo de Alcolea, que era vuelto á poder fenderse, y forzará los enemigos en sus mismas tierras de moros, se recobró. Pasaron al reino de Valencia, y á poner á riesgo sus haciendas, sus casas, hijos y mu- de la otra parte del rio Júcar entraron asimismo por la jeres y todas las demás cosas que suelen estimar los comarca de Murcia. Revolvieron sobre la ciudad de hombres mas que la misma vida. Grandes males y es- Alcaraz, pero aunque la combatieron, no pudieron satragos amenazaban á España por cualquiera de las par- lir con ella por la fortaleza de su silio. De alli pasaron tes que la victoria quedase. Acudieron personas de buena á lo mas adentro de Andalucía, en que los pueblos y vida y prelados del uno y del otro reino, pusiéronse de ciudades á porsia se les rendian, y se ofrecian á pagar por medio á movertratos de paz, bien que poca esperanza cierto tributo cada un año porque no les talasen los tenian de salir con ello por las muchas veces que en balde campos ni les robasen pi quemasen la tierra. Vinieron se intentara. Mas como quier que los corazones de á balalla con el rey de Córdoba y otros diez señores los príncipes están en las manos de Dios, todo sucedió moros, que se dió junto á un pueblo llamado Arenzol mejor que pensaban, porque el rey de Aragon dió oidos á el año 1123. La victoria y el campo quedó por los nues. estas pláticas y se dejó persuadir de las razones que le tros. Por otra parte, el año luego siguiente ganaron por pusieron delante. Estas eran que el de Castilla pedia fuerza de los moros á Medinaceli, villa puesta en un justicia en sus pretensiones; ofrecian tendria al Arago- collado empinado en aquella parte por do partian térnés en lugar de padre sin le enojar en cosa alguna. Por minos la Celtiberia y la Carpetania. Desta manera proel contrario, los aragoneses no harian bien ni razon si cedian las cosas de Aragon. El rey de Castilla , con el mas tiempo detuviesen los castillos y ciudades de Cas- mismo deseo de hacer mal á los moros y huir la ociotilla, pues la excusa que alegaban de la pequeña edad sidad, con que las fuerzas se enflaquecen y marchitan, del Rey y el derecho que pretendian por el casamiento acometió las tierras de Extremadura. Allí recobró la ciude doña Urraca, su madre, de todo punto cesaban; pues dad de Coria, que despues de la muerte del rey don Alonpor una parte aquel matrimonio era ninguno, y como so, su abuelo, volviera á poder de moros. Dió el Rey órden tal estaba aparlado, y por olra don Alonso era ya rey y y asiento en las cosas de aquella ciudad. Don Bernardo, señor de todo con beneplácito de su madre y voluntad por la autoridad que tenia de primado y legado apostóde todo el reino. Que por sola fuerza sia razon ni de- jico, concertó lo que tocaba á la religion y culto divino. recho tener oprimido el reino ajeno, sus amigos y Dende corrieron todas las tierras que se extienden lardeudos, era cosa de mala sonada, y que no se podria gamente entre los dos rios Guadiana y Tajo, y son parte tolerar. Finalmente, le advirtieron que los sucesos de la de la antigua Lusitania. Las talas de los campos y las guerra suelen ser desgraciados, por lo menos muy du- presas de hombres y ganados fueron muy grandes, con doso su remate, mayorinente que está á cuenta de Dios que el ejército, alegre por el buen suceso, rico y carel amparar la inocencia y la justicia contra los que á gado de despojos, dió la vuelta y se fueron los soldados tuerto la atropellan. Vinieron pues á concierto; las á descansar á sus casas. Con estos principios ganó el condiciones fueron que por los aragoneses quedase to- Rey reputacion, y dió bastante prueba de aquellas virdo lo que hay desde Villorado á Calahorra, á que pre- Ludes, fe, liberalidad, constancia, culto muy puro de la tendian tener derecho por razones y escrituras que de- religion, en que apenas tuvo par. Era muy devoto de claraban pertenecia aquella comarca á los reyes de Bernardo, abad a la sazon de Claravalle, al cual la conocida bondad de su vida y los grandes trabajos que cosa que sintió mucho el arzobispo de Toledo don sufrió por la religion puso adelante en el número de los Bernardo. Hizole contradiccion, pero salió con el santos. Era de nacion borgoñon, como el Rey lo era pleito su contrario, y por el poder que tenia, celebró de parte de su padre, y así por su consejo hizo edificar un concilio en la ciudad de Santiago; acudieron á sa muchos monasterios de cistercienses, que son casi Hamado los obispos y abades de las dos provincias emelos mismos que en este tiempo en toda aquella parte de ritense y bracarense. Por esta manera y con estos España se ven fundados con magníficos edificios y be- principios se echaban los cimientos de la grandeza que redados de gruesas rentas y posesiones. Contentábanse hoy tiene la iglesia de Santiago; en todo esto se tuvo .con poco al principio aquellos religiosos por el menos- respeto a la grandeza de aquel santuario, y á que don precio que profesaban de las cosas humanas; despues Ramon de Borgoña, padre del Rey y hermano del Pon.en poco tiempo, por la ayuda que muchos á porfia les tífice, estaba allí sepultado. Sucedió esto por los años dieron, persuadidos que con esto servian mucho á del Señor de 1124. En el mismo año por el mes de diDios, juntaron grandes riquezas. Que san Beroardo vi- ciembre pasó desta vida el mismo papa Calixto. Suceniese á España á lo postrero de su vida se entiende por dióle en el pontificado Honorio, segundo deste nombre. una carta suya á Pedro, abad de Cluði. Aumentó otrosí El año siguiente hobo guerras civiles en Francia por el Rey con gran liberalidad los demás templos y monas- causa que Alonso, conde de Tolosa, primo hermano que terios que por todo su señorío estaban fundados, comolo era del rey de Castilla, y su mujer, la condesa Faidida, muestran escrituras antiguas y privilegios, que por pretendian tener derecho al condado de la Proenza y toda España fielmente se guardan en los archivos anti- apoderarse dél por las armas. El conde de Barcelona guos de Santo Domingo de la Calzada, de San Millan de defendia con todas sus fuerzas aquel estado, como dote la Cogulla, de San Miguel del Pedroso, de Santo Do- que era de doña Dulce, su mujer. Resultó que despues mingo de Silos; templos en aquella sazon muy célebres de grandes diferencias y debates se vino á concierto; por su devocion y por el concurso de la gente que a acordaron que Argencia y Belicadro, pueblos sobre que ellos acudia. Alcanzó del Pontífice, su tio, que la ciudad la duda era mayor á cuál de las partes pertenecian, y de Zamora y su iglesia fuese catedral. Bernardo , arce- aquella parte de la Proenza que está entre los rios diano de Toledo, de nacion francés, como arriba queda Druencia y Isara, quedasen por el conde de Tolosa; los declarado , fué puesto por prelado el primero en aque- demás pueblos y ciudades y la mayor parte de Aviñon, Ila ciudad. Sucedióle Estéban, en cuyo tiempo por di- ciudad puesta a la otra parte del rio Ródano, populosa cho de un pastor que tuvo dello revelacion, se descu- y rica, se adjudicaron á los condes de Barcelona. Conbrió y conoció el lugar en que el cuerpo de san Ile-certaron otrosí que, así ellos como sus decendientes, á fonso, arzobispo de Toledo, yacia del todo olvidado por trueco se probijasen unos a otros para efecto de sucela perturbacion de los tiempos. Verdad es que sus pa- | derse, caso que alguna de las partes muriese sin dejar labras por entonces fueron menospreciadas por ser el hijos. persona tan baja; mas en tiempo del rey don Alonso VIII se averiguó la verdad de aquella revelacion, y que el

CAPITULO XIII. pastor no andaba deslumbrado, cuando en tiempo de don Severo, obispo de aquella ciudad, la iglesia de San

De los principios del reino de Portugal. Pedro, que se caia y estaba maltratada, se comenzó á En la parte de España que hoy se llama Portugal, y reedificar; en cuyos cimientos al abrirlos ballarou un casi es la misma que la antigua Lusitania, un nuevo reisepulcro de mármol con el nombre de san Illefopso, de no se fundaba por estos tiempos en su distrito no muy que salió un olor de maravillosa fragrancia. Averiguado ancho, en el tiempo el postrero entre los reinos de Espatodo el negocio, los sagrados huesos fueron puestos en ña, en bazañas y valor muy noble y muy dichoso; pues una caja junto al mismo altar de San Pedro. La iglesia no solo antiguamente pudo echar de toda aquella tierra otrosí de Santiago á la misma sazon por concesion del los moros enemigos de cristianos, sino los años ademismo Pontifice y á instancia del Rey fué hecha arzo- lante en tiempo de nuestros abuelos y de nuestros pabispal; y para este efecto y para que tuviese mayor au- dres mostraron tanto valor los portugueses, que con toridad trasladaron á ella los derechos y privilegios de increible esfuerzo y buena dicha abrieron camino para la iglesia de Mérida, que estaba todavía en poder de pasar á todas las partes del mundo, y sujetar en la moros, como consta todo esto por un privilegio que el Africa y en la Asia muchos reyes y provincias, y haceRey otorgó en esta razon. Señalaron doce obispos que llas tributarias á su imperio. La luz de la verdadera fuesen sufragáneos del nuevo arzobispo; los de Sala- religion y del Evangelio la llevaron y la mostraron enmanca , Avila, Zamora, Ciudad Rodrigo, Coria, Ba- tre naciones y gentes muy apartadas y bárbaras; gran dajoz, Lugo, Astorga, Orense, Mondoñedo, Túy; el gloria de su nacion y acrecentamiento de la religion tiempo adelante añadieron el de Plasencia. El arce- cristiana. Tiéndese la provincia de Portugal largamente diano de Ronda dice que los obispados de Zamora, por las riberas del mar Océano occidental en lo postrero Avila y Salamanca en tiempo del arzobispo don Ber- de España; tiene por sus aledaños á mediodía y á senardo eran sufragáneos de Toledo, y que al presente tentrion los rios Guadiana y Miño; es larga mas de cien los pasaron á Santiago; no sé cuánta verdad tenga esto. leguas, la anchura es mucho menor; por la parte que El nuevo arzobispo don Diego Gelmirez fué noinbrado se tiende mas pasa de treinta y cinco leguas, por la por legado apostólico en las provincias de Braga y de que mas se estrecha tiene mas de veinte. Divídese en Mérida; de que hay breve desie Papa en el libro 2 de la tres partes, los de aquende y allende Tajo, y la comarca Historia compostellana , su data á 28 de febrero, que está entre Duero y Miño, que es la mas fértil y año 1120, indiccion trece año segundo de su pontificado, I alegre, do está situada la antigua ciudad de Braga; de la una parte de Tajo está Lisbona, de la otra Ebora, Castilla y Aragon. Su cuerpo sepultaron en Braga en todas tres ciudades arzobispales. El terreno por la ma- una capilla humilde ; que la graudeza 6 locura de los yor parte es estéril y delgado, tanto, que de ordinario sepulcros que hoy se usan y de los gastos intolerables se sustentan de acarreo ó por la mar. La gente es muy que en esto se hacen no se habia introducido en aque

osa de honra y muy valiente entre todas las de Es- lla edad. La condesa doña Teresa , su mujer, después pana, señalada en la templanza del comer y del vesti- de muerto su marido, no tuvo mucha mas cuenta con do, dada á la piedad y á los estudios de sabiduría , de la bonestidad que su hermana doña Urraca, porque toda humanidad y policía. Una parte pequeña desta casó con el conde de Trastamara Fernan Paez, casaprovincia , que los reyes de Castilla tenian ganada de miento por lo menos humilde, si ya no fué del todo iliinoros, se dió á don Enrique de Lorena, como queda cito por ser clandestino. Dicen otrosí que tuvo converdicho de suso, con nombre de conde y en dote con doña sacion con un hermano del mismo, llamado BermuTeresa, su mujer, que fué hija , bien que fuera de ma

do, y que, sin embargo, le dió por mujer á doña Elvitrimonio, del rey don Alonso el Sexto. Sus hijos, don ra, su hija; y la otra hija , llamada doña Sancha , casó Alonso, doña Elvira y doña Sancha; don Enrique, su con Fernando de Meneses. Pudo ser que por odio se padre, teniendo ya estos hijos despues de la muerte de impusiesen falsamente algunas cosas de las sobrediJofre, rey de Jerusalem, encendido en deseo de ayudar chas contra la honestidad desta Señora. La verdad á Balduino, hermano del disunto, que era de su nacion es que Fernan Paez alcanzó mucha cabida con la Cony aun su deudo, como algunos piensan, pasó por mar desa, y gobernaba lo mas alto y lo mas bajo, y lo trasá la Tierra-Santa, consejo y acuerdo, si se uniran las trocaba todo á su volunlad. El hacia la guerra, él gorazones humanas, ni prudente ni recatado, por dejar á bernaba en tiempo de paz sin hacer caso de su antenasu mujer y hijos en peligro y tener tanto que hacer en do. Sufrió él con paciencia este desaguisado y la mensu tierra contra los moros. Su ida no fué de algun efec- gua de su casa por la poca edad que tenia; pero adelante, to notable en levante; así, dió la vuelta a España. Vuel- coino quier que por el odio y torpeza de su madre se le to, trató con el arzobispo de Toledo don Bernardo, á arrimase mucha gente, determinó de tomar las armas. cuyo cargo por ser primado estaba el estado de las co- No se descuidó su padrastro, hicieron levas de gente, sas eclesiásticas, que las ciudades de Braga , Coimbra, diéronse vista y juntáronse los campos. Diose la batalla Viseo, Lamego y Porto, que caian todas en su distrito, en la vega de Santibañez, cerca de Guimaranes, que se volviesen á su antigua dignidad y pusiesen en ellas obis- entiende fué la antigua Araduca, asentada do se juntan pos. La reparacion de Braga y qué ciudades tenia suje- los rios Avo y Viscella. Quedó la victoria por don Alon. tas mejor se entenderá por una bula de Calixto II, cuyo so, y con ella hobo en su poder á Fernan Paez y á doña fragmento me pareció engerir en este lugar, que dice Teresa, su madre. Al padrastro soltó sobre pleitesía asi : «Que la iglesia de Braga haya antiguamente sido que saldria de todo Portugal, á su madre puso en una vinsigne en los reinos de España por muchos títulos de estrecha prision. Ella, embravecida por aquel desaca»dignidad y gloria esclarecida, así los indicios de su to, envió á convidar y rogar al rey de Castilla, su so

antigua nobleza como los testimonios de antiguas es- brino, la ayudase contra los intentos crueles de su hijo. »crituras lo comprueban. Pero porque quiso Dios cas- Prometióle de darle el condado de Portugal, que era »tigar los pecados del pueblo que en ella vivia con la muy justo quitar á su hijo por su inobediencia. Con»entrada de los moros ó moabitas, así la dignidad ar- descendió el de Castilla á los ruegos de sú tia , sea por »zobispal fué diminuida, como confundidos los térmi- compasion y lástima que la tenia, ó con deseo de enunos de sus parroquias. Mas despues de largos espacios sanchar su señorío. Juntó un buen ejército, con que se de tiempos, la divina misericordia de nuevo se ha dig- metió por las tierras de Portugal; acudió su primo, dió»nado restituir la metrópoli y librar en gran parte las se la batalla, que fue muy herida, en la vega de Valde» parroquias de la tiranía de los infieles. Por donde ves, puesta entre Monzon y la puente de Limia. Fueron »nuestro predecesor, de santa memoria, el papa Pas- los castellanos vencidos y forzados á retirarse á Leon. »cual, la restituyó enteramente en su antigua dignidad, El orgullo que por causa desta victoria cobraron los »y la tornó á juntar todos sus miembros por el privile- portugueses fué tan grande, que sin mirar lo' de ade»gio de la Sede Apostólica. Nosotros pues, siguiendo lante y sin tener cuenta con sus pocas fuerzas, se te»sus pisadas, hermano carísimo y coepíscopo nuestro nian y publicaban por libres y exemptos del señorío »de la iglesia de Braga, Pelagio, do por voluntad de de Castilla. El rey don Alonso, con deseo de satisfacer»Dios presides, por la escritura deste presente privile- se y reprimir la lozanía de los contrarios, juntado que »gio confirmamos la misma ciudad de Braga toda con liobo mas fuerzas, revolvió sobre Portugal con mayor vel coto ó término entero que a la misma iglesia dieron suria que antes. Los portugueses, por no lener fuerzas vel conde don Enrique y doña Teresa , su mujer, como bastantes, se encerraron dentro de Guimaranes para ose contiene en la descripcion del sobredicho señor. Y con la fortaleza de aquella plaza defenderse del enemivá la misma metrópoli de Braga restituimos la provin- go poderoso y bravo. Pusiéronse los castellanos so»cia de Galicia, y en ella las ciudades catedrales; item bre ella, determinados de no partirse de allí antes de » Astorga, Lugo, Tuy, Mondoñedo, Orense, Portu, tomalla y vengar la afrenta pasada. Estaba dentro con » Columbria y los pueblos que hoy tienen nombre de el Infante, que otros llaman duque de Portugal, Egas »obispales, que son: Viseo, Lamego, Egitania, Britonia, Nuñez, su ayo, persona de mucha prudencia, y que con pcon todas sus parroquias.» Hasta aquí son palabras de su buena crianza cultivó maravillosamente el buen naCalixto. Catorce años antes deste tiempo en que vamos tural de aquel Príncipe, y fué causa que sus buenas inpasó desta vida don Enrique en Astorga, ciudad de Ga- clinaciones se mejorasen y dicsen el fruto de virludes licia, donde era ido para sosegar las guerras civiles de aventajadas. Este caballero , babida liccucia , salió á

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verse y hablar con el Rey; dijole tales razones, que le la Sede Apostólica, segun que se halla en la Historia ablando y inclinó á que se hiciesen paces. Las condi- compostellana. Debió de ser de solo nombre, porque ciones fueron las que el mismo Egas quiso otorgar; con el que presidió y por cuya autoridad se juntó este Contanto se alzó el cerco. Añaden los historiadores de Por- cilio fué don Diego Gelmirez, arzobispo de Santiago, tugal, á cuya cuenta se pongan estas cosas, que pasa- por título de legado, ca la legacía que tuvo don Berdos algunos años, como don Alonso el de Portugal mos- nardo, como lo nota el arcediano de Ronda, no se dib trase estar olvidado y no querer cumplir lo que su ayo á su sucesor, sino á este don Diego Gelmirez, y desen su nombre asentara, que se partió para Toledo, y pues dél á Juan, arzobispo de Braga, el cual muerto, legado a la presencia del Rey, con un dogal al cuello dice no se dió a otro ninguno. En Palencia se hallaron se le presentó delante. Dijole: Tomad, señor, con mi presentes el Rey y la Reina. Abrióse el Concilio al prinmuerte emienda de la palabra y homenaje que contra cipio de la cuaresma del año 1429. En él, demás de mi voluntad os han quebrantado. Reparó el Rey con es- otras cosas, hallo que se establecieron dos muy nolapectáculo tan extraordinario, movióse á misericordia bles : la primera, que no se recibieran ofrendas ni diezpor las lágrimas y aquel traje de persona tan venerable, mos de los descomulgados; la segunda, que no se diesen perdonóle lo hecho, dado que no le quiso honrar, por las iglesias á los legos, quier fuese con color de pressospechar algunos que debajo de aquella aparencia po- timonio, quier de vilicacion, de donde se puede endia haber algun trato doble y engaño.

tender el principio y origen que los beneficios llamados

préstamos tuvieron en España , que eran como mayorCAPITULO XIV.

domos de las iglesias. Expidió eso mismo el Rey un

privilegio, en que á ejemplo de su tio el pontifice CaDe las guerras que el rey de Castilla bizo contra los moros.

lixto, dice que traslada de Mérida, luego que fuere recom Este fué el fin que tuvo por entonces la guerra de brada de moros, los derechos reales a la ciudad de SanPortugal; los que tienen mayor cuidado en rastrear y tiago. Poco despues el cardenal Humberto, que vino á ajustar los tiempos, piensan que concurrió con el año España por legado, juntó en Leon otro concilio de obisde nuestra salvacion de 1126, en el cual año la reina pos para tratar del matrimonio del Rey, que algunos doña Urraca y el arzobispo de Toledo, don Bernardo, pretendian era inválido. Casósé el rey don Alonso el fallecieron casi en un mismo tiempo. La Reina en el segundo año despues de la muerte de su madre, con castillo de Saldaña ó en Leon, como antes se dijo, re- doña Berenguela , hija de Ramon Berenguel, conde ventó en la iglesia de San Isidro. Concuerdan las histo- de Barcelona. Celebráronse las bodas en Saldaña por el rias en el dia de su muerte, que fué á 7 de marzo; la mes de noviembre; tuvo en ella los años siguientes á Historia compostellana dice á 10, sexto de los idus, y sus hijos don Sancho, don Fernando, doña Isabel y que finó en tierra de Campos. Su cuerpo sepultaron doña Sancha. Constaba que doña Berenguela tenía deumagníficamente en Leon. Don Bernardo, como se saca do con su marido por la línea de los reyes de Castilla y de diversos papeles de la iglesia de Toledo, si bien se- asimismo por la de los condes de Barcelona. Tratóse el ñalan un año antes deste , falleció en Toledo á los 3 de abril, cargado de años y de edad, asaz esclarecido por dos á sentencia, los obispos pronunciaron que aquel palas cosas que hizo y por él pasaron. Sepultárople en la rentesco no era en alguno de los grados prohibidos misma ciudad en la iglesia mayor con una letra, con- por la Iglesia y por derecho. El emperador don Alonso forme al tiempo algo grosera, que comenzaba por es- era bisnieto de don Fernando, rey de Castilla. Doña tas palabras:

Berenguela , tercera nieta de su hermano don Ramiro, PRIMERO BERNARDO FUÉ AQUÍ PRIMADO VENERANDO.

rey de Aragon, por via de su hija doña Teresa, que casó

en la Proenza, y fué madre del conde Gilberto, padre Verdad es que el arcediano de Alcor dice que está en- de doña Dulce, que casó con Ramon Berenguel, conterrado en el monasterio de Sahagun junto al lucillo de de Barcelona ya dicho. Conforme á esto el deudo del rey don Alonso el Sexto. Fué arzobispo por espa- era en cuarto y quinto grado y no mas. Concluido esto cio de cuarenta años. Doce años antes que falleciese, pleito , las fuerzas del reino se enderezaron contra molos Anales de Sevilla dicen ocho, con sus gentes y á ros. Hizo el Rey entrada en las tierras de los infieles por sus expensas ganó de moros la villa de Alcalá , en aque- la parte del reino de Toledo. Púsose sobre Calatrava, lla sazon puesta de la otra parte del rio de Henáres en cuyos moradores hacian grandes daños en los campos un recuesto áspero que se levanta sobre la misma ribe- comarcanos, apretose el cerco, que fué largo; en fin, ra. Los reales del Arzobispo se asentaron en un collado se ganó, y el Rey la entregó al arzobispo de Toledo para mas alto y como padrastro, que al presente se llama de que fuese señor della y la tuviese á su cargo. El crédito la Vera-Cruz. Desde allí los fieles apretaron a los mo- y fama de los caballeros templarios, de su valor y esros y los trabajaron de tal guisa, que fueron forzados á fuerzo no tenia par; por esta causa el Arzobispo les endesamparar el lugar, magüer que era muy fuerte. Por tregó aquella plaza. Así lo afirman los mas autores, esta causa desde aquel tiempo quedó cuanto á lo tem- puesto que algunos piensan que estos caballeros no fueporal y espiritual por los arzobispos de Toledo. Suce- ron los templarios, sino otros que, tomad señal de dió á don Bernardo don Raimundo ó Ramon, obispo á la cruz a imitacion de la guerra que se hacia en la Tierla sazon de Osma; vinieron en su eleccion, primero el ra-Santa , seguian á sus expensas los reales de los crisclero de Toledo que la votó, despues el papa Honorio. tianos con celo de hacer daño a los moros y intento de En cuyo tiempo los obispos, abades y señores del rei- ganar la indulgencia a los tales concedida por los pano se juntaron en Palencia , y con ellos el nuevo prela- pas. Ganáronse desta vez por aquella comarca Alarcos, do de Toledo, que se llamaba primado y aun legado de Caracuel, que Antonino en su Itinerario llamg Carcuvio,

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Mestanza, Alcudia , Almodovar del Campo, y en la Zaragoza; y consta que antiguamente en el imperio de misma Şierramorena ganaron el lugar de Pedroche. Lo Vespasiano y de sus hijos, reparadas y enderezadas y demás parecia seria fácil de conquistar por el gran mie. acanaladas las riberas de Ebro, se navegaba aquel rio do que se apoderara de aquella gente infiel; pero la sazon hasta un pueblo llamado Vario, que demarcan no lejos del tiempo, que era tarde, reprimió los intentos del Rey, de do al presente está la ciudad de Logroño, sesenta y Pasado el invierno, sacó las gentes de sus alojamien- cinco leguas de la mar ; grande comodidad para los tos, con que por los desiertos de Cazlona, que es parte tratos y comercio. Mequinencia, que se entiende es la de Sierramorena, rompió por el Andalucía talando, sa- que César llamó Octogesa, pueblo fuerte por su sitio y queando y robando por todas las partes. Cercaron á por las murallas, está asentado en la parte en que los Jaen, mas no la pudieron tomar; dado que por todo el rios Cinga y Segre se juntan en una madre. Deste puetiempo del invierno estuvieron sobre aquella ciudad; la blo al presente se apoderó el rey de Aragon, echada fortaleza de los muros y esfuerzo de los cercados bizo dél la guarnicion de moros que dentro tenia. Toda esta que no se pudiese entrar. Tenia por aquella sazon el prosperidad y alegría se trocó en lloro y se anubló por imperio de los almoravides en Africa y en España Al- una desgracia , que sucedió sin pensar , muy grande, bohali, hijo de Ali, nieto de Juzef, príncipe de menor Es así que de ordinario las cosas de la tierra tienen poder y fuerzas que sus antepasados por causa de las poca firmeza , y el alegría muchas veces se nos agua, guerras civiles que andaban encendidas entre los mo- porque de la prosperidad, unos toman ocasion de desros. Era esta buena ocasion para dañarle y hacerle cuidarse, otros de atreverse demasiado; lo uno y lo otro guerra. El suegro del rey don Alonso, conde de Bar- hace que se trueque la buenandanza en contrario. El celona , falleció el año de 1131; dejó por señor de Bar- caso pasó desta manera. Fraga, pueblo de los ilergetes, celona y de Carcasona y de Rodes, ciudades de Fran- á la cual Plolemeo llama Gállica Flavia, mas conocido cia que eran de su señorío, á su hijo mayor don Ra- por el desastre desta guerra que por otra cosa alguna mon. A don Berenguel, su hijo segundo , mandó los que en él haya , está asentado en un altozano y monte condados de la Proenza y de Aimillan. Doña Cecilia, de tierra, que por delante, comido con las corrientes y su hija, casó con don Bernardo, conde de Fox; con crecientes del rio Cinga, hace que la entrada sea ásAimerico, conde de Narbona , casó olra su hija, cuyo pera, de guisa que pocos se la pueden á muchos desennombre no se sabe. Las demás hijas que tenia, queda- der. Por las espaldas se levantan unos collados no ásperon encomendadas á don Berenguel, su hermano, que ros y todos cultivados, pero tan pegados con el pueblo, casaron en Francia con otros grandes personajes. El que impiden no se pueda batir con los ingenios ni aproaño que se siguió no tuvo cosa que de contar sea, salvo vecharse de la artillería. El Rey, despues que tomó á que el rey don Alonso volvió de la guerra de Andalucía Mequinencia , animado con aquel suceso, con intento alzado el cerco de Jaen; y don Sancho, hijo del Rey, de pasar adelante en sus conquistas, se metió por la tierfué armado caballero el mismo dia del apóstol san Ma- , ra de los ilergetes el rio de Segre arriba, en que entra tía en Valladolid con la ceremonia muy solemne que en el rio Cinga; quedaba por aquellas partes lo mas dificulaquellos tiempos se acostumbraba. Su mismo padre le toso de la guerra, por ser los pueblos muy fuertes y por armó de todas armas y le ciñó la espada, que era mues- que los moros en gran número se retiraran a aquellos tra de darle por mayor de edad y emanciparle ; servia lugares para salvarse. Los reyes de Lérida y de Fraga otrosí de espuelas para que con grande ánimo remedase con tan gran concurso de gente cobraron por esta caulas virtudes y valor de sus antepasados, y á su ejemplo sa muchas fuerzas, y comenzaban a poner espanto á los pretendiese ganar honra , prez y renombre inmortal en cristianos. Los reales del Rey se asentaron sobre Fraga servicio de Dios y de su patria.

el mes de agosto del año de Cristo de 1133. La espe

ranza y aparato fué mayor que el provecho; el tiempo CAPITULO XV.

del año, que comenzaba el invierno, y por tanto las Cómo don Alonso, rey de Aragon, fué muerto.

ordinarias lluvias, forzaron á despedir el ejército, y en

vialle á invernar, con órden que de nuevo se juntasen Este era el estado de las cosas en Castilla y en Portu- al principio del verano. Volvieron al cerco por el mes gal. En Aragon, como habian comenzado, tenian buen de febrero, no con menor esfuerzo ni con menor ejérprogreso. Los pueblos y castillos cercanos de los mo- cito que antes. Gastáronse en él los ineses de marzo y ros se ganaban, y el señorío de aquella gente infiel iba abril, sin hacer efecto que de contar sea, por estar los cuesta abajo. Toda la Celtiberia quedó por los nuestros; moradores apercebidos de todas las cosas, almacen y asimismo Molina en la misma comarca, que ya era tri. municiones contra la tempestad que les amenazaba; y butaria á los cristianos, fué forzada á rendirse. A la ciu- con la esperanza que tenian de ser socorridos llevaban dad de Pamplona se añadió el arrabal llamado de San en paciencia los daños de la guerra y los trabajos del Saturnino, en que pusieron franceses con derecho que cerco. Abengamia, rey de Lérida, con gentes que junto se les dió de naturales y ciudadanos. Concedióseles de todas partes vino al socorro de los cercados. Dióse otrosí que tuviesen por leyes el fuero de Jaca , y confor- la batalla cerca de Fraga el dia de las santas Justa y Rume á él en particular y en comun se gobernasen y sen- fina. Los fieles se hallaban cansados con la guerra, y tenciasen los pleitos. Estaban los moros muy extendi- eran en pequeño número, por quedar buena parte en dos y enseñoreados de las riberas del mar por la parte guarda de los reales, ca temjan no fuesen de los de denque en ella desagua el rio Ebro; desde allí hacian daño tro acometidos por las espaldas; los moros entraban en con correrías y cabalgadas en los pueblos y campos co- la pelea de refresco y muy ferocos. Perecieron muchos marcanos. Para reprimillos tenian necesidad de flota, cristianos en aquella batalla. Esta pérdida no fué parte y así, el Rey mandó hacer muchas barcas y bajeles en para que el cerco se alzase á causa que el daño de los

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