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de muy

el año 530 de los árabes, que concurre con el año de ñaban á los reyes, finalmente se hicieron paces entre Cristo de 1135. Avenzoar asimismo fué señalado en aquellas dos naciones. Para .concluir acordaron que aquella ciudad en los estudios de matemáticas y astro- los dos principes se hablasen; las vistas fueron á la rilogía. Esto en Córdoba. En Portugal con gentes que bera de Ebro, entre Calahorra y Alfaro. Hallóse prejuntaron ganaron los cristianos por fuerza de armas sente en esta junta doña Berenguela , mujer del Emla villa de Siotra, asentada junto al promonlorio que perador ; allí, no solo se concertaron las paces, sino los antiguos llamaron Artabro y no lejos de aquella tambien para mayor firmeza acordaron que don Sanparte por donde el rio Tajo desagua en el mar. Era el cho, hijo mayor del Emperador, casase con doña Jugar muy á propósito para llamar socorros extraños. Blanca, liija del Navarro. La Infanta, bien

que Por esta caụsa , á persuasion del Rey, vinieron gruesas poca edad para que estuviese como en rehenes , fué armadas de Francia, Ingalaterra y Flándes. Las ayudas desde luego entregada á su suegro. Hízose esta confueron tales, que se determinó de poner cerco sobre federacion á 24 del mes de octubre del año susodiLisbona , ciudad en aquella comarca muy populosa y lo cho. Desta mudanza tan repentina del emperador don mas principal de Portugal. Pero antes que declaremos Alonso no hallo bastante causa , ni que satisfaga del el fin que tuvo este cerco muy famoso, volverémos la todo, si bien entiendo que no fué inconstancia di lipluma á lo que se queda atrás.

viaudad, porque ¿qué Principe hobo en aquel tiempo

ni mas gruve ni mas santo? A la verdad era muy fuera CAPITULO XVIII.

de propósito que los aragoneses ocupados en otros neComo los fieles ganaron á Almeria.

gocios, y que poco le podian ayudar, se llevasen el

fruto del peligro ajeno y de su trabajo; asi determino Entre tanto que estas cosas pasaban en Portugal, los en particular mirar por lo que le estaba bien , ca granavarros y aragoneses traian guerras entre sí. Dou vísimos cuidados dentro y fuera de su estado apartaAlonso el Emperador tenia en su mano la guerra y la ban á don Ramon y le impedian de la guerra de Na-. paz; el que de los dos reyes fuese el primero a ganar varra. Primeramente tenia mucho en que entender su amistad se prometia seguramente la victoria de su con los moros de su distrito, de quien en esta sazon contrario; así, á porfia los unos y los otros la preten- los capitanes y fronteros de Aragon ganaron, á las ridian. El primero, don Ramon, conde de Barcelona, beras del rio Cinga , los pueblos de Calamera y Alcoencargado que se vió del nuevo reino de Aragon, y por lea. Demás desto, los caballeros jerosolimitanos, por el mismo caso envuelto en graves dificultades, con in- el testamento de don Alonso, rey de Aragon, que fué tento de granjearle la voluntad y atraelle á su parecer, muerto los años pasados, todavía pretendian tener defué à Carrion, villa de Castilla , como queda dicho. La reclio al reino; y era razon contentallos en alguna maida no fué en vano, porque alcanzó que Zaragoza, Ta- nera y dar algun corte en esto, mayormente que Rairazona, Calatayud y los demás pueblos de la corona de mundo, maestre de la caballería de San Juan, era veAragon que están de esta parte de Ebro, y á la sazon te- nido por este respeto á España. Por cuya diligencia, nian guarnicion de castellanos, se le entregasen como despues de largos debates sobre el caso, últimamente á feudatario de los reyes de Castilla. De don García, rey se asentó que los caballeros jerosolimitanos en Zarade Navarra, dado que con ordinarias entradas que ha- goza, Calatayud, Huesca, Barbastro y Daroca, con tocia molestaba los aragoneses por toda la comarca que

dos los demás pueblos que se ganasen de moros, tuhay desde Tudelạ á Zaragoza , por entonces no se hizo viesen de cada una de las tres naciones, cristianos, mencion alguna; pero dos años adelante, que fué el moros y judíos, un vecino por vasallo, que les acudiede 1140, don Ramon, movido por aquellos desaguisa- sen con sus tributos y á su llamado y debajo de su condos, y confiado en la amistad de don Alonso, vino se- ducta cuando se biciese guerra con sus personas y árguoda vez á verse con él en el mismo lugar de Carrion, mas. Fuera desto, en todo el reino les señalaron otras donde entre aragoneses y castellanos se hizo liga con- rentas y heredamientos muy grandes con que sustentra el de Navarra, y se concertó que los pueblos de la tasen la vida y los gastos de la guerra , si bien fuesen corona de Aragon que tenian usurpados los navarros muy grandes. En Jaca y en otros lugares les dieron yolviesen á los aragoneses,

asimismo

que los

que

del şilios para hacer sus conventos. Púsose olra condicion señorío de Castilla poseian desta parte de Ebro, luego muy principal, que si don Ramon muriese sin hijos, el que fuesen ganados del comun enemigo, se restitu- reino volviese a los caballeros. En estas práticas y en yesen fielmente á Castilla. Tocante al reino mismo de asentar estos conciertos pasaron algunos años. El Navarra, acordaron que la tercera parte quedase por asiento Guillermo, patriarca de Jerusalem, y los deel Emperador, las otras dos partes se adjudicaron á más caballeros de San Juan interesados aprobaron en don Ramon con nombre otrosí por ellas de feudatario Jerusalem, á 29 de agosto del año de 1141, y de todo de Castilla. Repartian los despojos antes de matar la otorgaron escritura pública. Vino tambien en ello y caza. Despedidas estas vistas, como si hobieran tocado dió su consentimiento Fulcon, rey de Jerusalem, y al arma, acudieron por ambas partes á la guerra. A don últimamente-aprobó todo esto el papa Adriano IV, Ramon entretenian otros cuidados; así don Alonso el que algunos años adelante comenzó á gobernar la IgleEmperador fué el primero que ido á Búrgos, con un sia de Roma. En esta atenencia comprehendieron eso grueso ejército que levantó y junto de todas partes, mismo las otras dos órdenes militares, y en parlicular pasados los montes Doca, rompió por tierras de na- los templarios, á los cuales don Ramon tenia mas deyarros. El ruido y él espanto fué mayor que el efecto vocion por causa que su padre, don Ramon Berenguel, que se hizo; con embajadas que de una y de otra parte tomó el hábito de aquella religion y la profesó los años se enviaron y por medio de los preludos que acompa- pasados. Por esto fueron aventajados á los demás, ca

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les consignó á Monzon y otro gran número de pueblos ella edificó á sus expensas y en que pasó lo mas de la y castillos, la décima parte de las rentas reales y la vida ; del rey don García y de doña Urraca fué hija dona quinta de todo lo que se ganase en la guerra de los mo- Sancha, que casó dos veces; la primera con Gaston, ros. Finalmente, todos los caballeros quedaron exemp- vizconde de Bearne; la segunda, inuerto este siu laijos, tos de tributos y de la juridicion real, en particular casó con don Pedro, conde de Molina; deste matrimonio se concertó y juró por expresas palabras que sin su nació Aimerico, que el tiempo adelante fué señor de consentimiento no se harian en tiempo alguno paces Narbona. En esta sazon Africa andaba alborotada con con los moros. Estos conciertos se hicieron en Girona, guerras civiles. En España, asimismo se levantaroin presente el cardenal Guidon, legado del Pontífice ro- entre los moros grandes alteraciones por estar dividimano, que interpuso su autoridad en ello, y fué á 27 dos en tres parcialidades. Zefadola, señor de Rota, de noviembre, año de 1143. Siguióse una nueva guerra pueblo asentado a la boca del rio Guadalquivir, sin en Francia contra los Baucios, linaje en aquel tiempo embargo que era de la antigua sangre de los reyes momuy poderoso en riquezas y aliados. La causa fué que ros, favorecia á los cristianos por sus respelos, que deRaimundo Baucio estaba casado con doña Estefania, bajo de su conducta bicieron entrada hasta dar vista á hija de Gilberto, conde que fué de Aimillan y de Sevilla. Azuel, gobernador de Córdoba, y Abengamia, Proenza , hermana de doña Dulce, madre de don Ra- gobernador de Valencia, tenian entre sí diferencias; mon y de don Berenguel, como arriba se ha mostrado. pero Abengamia era mas poderoso en fuerzas, y no Este pues por el derecho de su mujer pretendia apode-paró hasta echar de Córdoba á su contrario. Entre los rarse de una parte de la Proenza, si no pudiese por bien cristianos parece habia mas sosiego; solo don Ramon y y por via jurídica, á lo menos por las armas. No le falta- el rey don Garcia no tenian del todo compuestas sus diban entre aquella gente alicionados por la aversion que ferencias. Tocaban ambos al emperador don Alonso en tenian á don Berenguel como á príncipe extranjero, estrecho parentesco demás de la alianza que con ellos además que la gente popular, como suele, pensaba tenia puesta. Porque no se pasase tan buena ocasion que las cosas nuevas serian mejores que las presentes. de hacer la guerra á los moros, que estaban muy apoEsta guerra se comenzó en tiempo del susodicho don derados del Andalucía, los convidó y rogó por sus letras Berenguel, y por su muerte se encendió mas contra su y embajadores para que se viesen con él en Santisteban hijo, que se llamó don Ramon Berenguel. La edad de Gormaz. Hiciéronse estas vistas el año 1146, por el deste Príncipe era poca, las fuerzas no bien asegura- mes de noviembre; en ellas, si bien no se pudieron condas, en tanto grado, que don Ramon, conde de Barce- certar paces perpetuas, negocióse que entre las dos lona, se determinó, pospuesto todo lo al, tomar el am- naciones, aragoneses y pavarros, se hiciesen treguas. paro de aquel mozo, su sobrino; y aun, á lo que yo creo, Añadieron que por cuanto el emperador don Alonso para tener mayor autoridad, se llamó marqués de la pretendia hacer guerra á los moros, y para este efecto Proenza. La guerra se comenzó, que fué brava; con tenia apercebido un ejército muy escogido, don García ella los contrarios se vieron apretados de manera, que por tierra y don Ramon por mar con una gruesa arRaimundo Baucio, despojado de casi todo su estado pa- mada suya y de ginoveses ayudasen sus intentos. A la terno, de su voluntad vino a Barcelona para entregar á primavera del año siguiente los tres reyes hicieron sí y á sus cosas á la voluntad y merced de aquel Prínci- guerra en el Andalucía, saquearon y quemaron los pe. Hiciéronse las paces entre estas dos casas con buenas pueblos , talaron los campos, pasaron hasta Córdoba, condiciones; con que Baucio fué restituido en todo lo ciudad muy principal y muy grande á la ribera de Guaque le quitaron en el discurso de la guerra. Demás dalquivir, asentada en un llano, poderosa en armas y desto le dieron á Trencatayo, que es un pueblo princi- riquezas, demás desto muy señalada por haber tenido pal en aquella comarca, á tal que fuese por él feuda- no mucho tiempo antes el imperio de casi toda Espatario de los condes de la Proenza. Estas fueron las ña cuanto se extendia el señorío de los moros. Los dificultades y negocios que tenian embarazado á don campos son muy fértiles en todo género de esquilinos Ramon; con que don García, rey de Navarra, tuvo cuanto los mejores de España. Tenia el gobierno desta comodidad y espacio de reforzarse; y en particular con ciudad Abengamia en nombre del rey de Marruecos. intento de granjear al emperador don Alonso, que te- Este, espantado de tan grande aparato de guerra, ennia el mando de todo y mayor poder que los demás, tregó luego la ciudad, ofreciéndose á obedecer y ayupor ser muerta doña Mergerina, su primera mujer, dar á los cristianos con mantenimientos y dinero. Raicasó el Navarro con doña Urraca, bija bastarda del mundo, arzobispo de Toledo, por mandado del Rey, Emperador. El año 1144, á 24 de junio, se celebraron consagró con las ceremonias acostumbradas la mezlas bodas con real magnificencia en la ciudad de Leon. quita mayor, que era la mas rica y vistosa de España. Hobo justas y torneos, corriéronse toros. Entre los Resolucion apresurada y antes de tiempo, pues se parotros juegos que hicieron era uno de mucho gusto : lieron sin dejar en la ciudad alguna guarnicion de solen un lugar cerrado soltaban un puerco, seguíanle por dados. Recelábanse que si dividian el ejércilo se diel gruñido dos ciegos armados con sendos bastones, y minuirian las fuerzas y no les quedarian gentes bastansus celadas en las cabezas; el que le mataba era suyo. tes para guerra tan grande como pretendian hacer, ni Avenia que por herirle muchas veces el golpe del un la ciudad por su graudeza se podia guarnecer sin muciego por yerro descargaba sobre el otro, con grande cha gente , ni era tanta la que tenian que se pudiese risa de los que se ballaban presentes. La madre de acudir á todo, mayormente que la gente de la tierra se doña Urraca se llamó Gontroda , mujer muy noble en apellidaba para hacelles rostro. Acordaron pues de delas Astúrias, cuyo sepulcro con su letrero está en Ovie- jar aquella ciudad sin guarda; solo hicieron que Abendo en un monasterio de monjas, llamado de Vegua, que gumia, tocado el Alcorun, que es la ceremonia mas M-I.

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grave que los moros usan en sus juras, hiciese home- que tenian parte de Aragon con las islas Baleares , hoy naje que tendria aquella ciudad por el Emperador, y Mallorca y Menorca. Prometió para mas animallos de en su nombre la gobernaria con toda lealtad. El miedo darles la tercera parte de lo que en la guerra se ganano es maestro duradero de virtud, ni es acertado ha- se, demás que en todos los pueblos que se tomasen de cer confianza de los desleales á Dios. Apenas los nues- los moros tendrian los ginoveses templo y juzgado tros se partieron de aquella ciudad cuando el goberna- aparte ; lo que era mas, que todos los mercaderes de dor moro faltó en la fe y palabra. Pasó el campo de los aquella nacion serian libres de tributos. Eran estas cristianos á Baeza, donde tenian los moros juntadas condiciones aventajadas; acordaron de aceptallas. Relas fuerzas de toda la tierra con determinacion de volvieron sobre las marinas de Cataluña, y con su venir á batalla. El peligro era grande; aquejaba el buena maña ganaron de consuno á Tortosa, ciudad cuidado y recelo al emperador don Alonso. A pare- muy noble, y que por estar asentada a la boca del rio cióle san Isidoro entre sueños con muestra de majes- Ebro era muy á propósito para las contrataciones y cotad mas que humana, así se tuvo por cierto, y le ani- mercio del mar. Estas cosas sucedieron el año siguienmó y quitó la duda y el miedo. El suceso dió á enten- te , y luego el año adelante Lérida y Fraga vinieron á der que la revelacion no fué vana. El dia siguiente con poder de cristianos, pueblos muy conocidos, el priel sol se trabó la pelea, en que los moros fueron des- mero por la victoria que antiguamente cerca del ganó trozados y puestos en huida; la ciudad se rindió, y en Julio César y por el cerco que sobre él tuvo; el otro por ella, mudado parecer, dejaron guarnicion de soldados, el desastre fresco y muerte desgraciada de don Alonso, porque á ejemplo de los de Córdoba no se rebelasen, rey de Aragon. Lérida se dió al conde de Urgel en preademás que no convenia dejará las espaldas algun pue- mio de lo mucho que en aquella guerra bizo y trabajó. blo enemigo. En la toma y cerco desta ciudad se seña- A Guillen Perez, obispo de Roda, nombraron por obisJó entre todos el esfuerzo y diligencia de Rodrigo de po de Lérida con retencion de las ciudades Roda y Azagra, señor que era de Estella de Navarra. Pedro Barbastro, que ordenaron se comprehendiesen en Rodriguez de Azagra fué su hijo; y entre los de aquel aquella diócesi; y aun se halla que algunos obispos de Jinaje de Azagras el primer señor de la ciudad de Albar- Lérida en el tiempo adelante se intitulaban obispos de racin. En aquella sazon Almería era tenida por ciudad Roda y de Barbastro. muy fuerte. Está asentada a la ribera del mar Mediterráneo, á los confines del Andalucía y del reino de

CAPITULO XIX. Murcia ; llamóse antiguamente Abdera o Puerto Gran

Como la ciudad de Lisbona se gano de los moros. de. Della se derramaban muchas fustas robar. Esta ciudad pretendieron ganar los nuestros, con este in- Las cosas de los moros iban de caida, las de los cristento se adelantaron con todas sus gentes en el mismo tianos en pujanza, y su nacion en España florecia en ritiempo que los de Génova y los de Barcelona , confor- quezas, caballos, armas y toda prosperidad. A cada me al órden que llevaban que costeasen aquellas ribe- paso se apoderaban de nuevos castillos, pueblos y ciuras poco á poco con su armada, doblado el cabo de Ga- dades. Casi en medio de Portugal, á la boca del rio Tatas, dieron vista á la ciudad. Asentados los reales, jo, por do descarga con sus corrientes en el mar Océacombatieron los muros por mar y por tierra, y despues está un puerto contrapuesto al viento de poniente; de algunas salidas y escaramuzas que se hicieron, con la barra tiene angosta y peligrosa , dentro es muy anla batería abrieron entrada y forzaron algunas torres; cho y capaz. A la ribera deste puerto, á la parte del dende lo demás de la ciudad se ganó por fuerza á 17 de norte, se extiende grandemente Lisbona, ciudad la mas octubre del año 1147. Veinte mil moros, que tomada la noble y mas rica de Portugal. A las espaldas se levantan ciudad se retiraron al castillo, fueron forzados á com- poco a poco unos collados, que tienen la subida fácil, y prar sus vidas por dineros. Desta manera se quitó aquel están cubiertos de los edificios de la ciudad. Su annido de cosarios, que ponia espanto a las riberas cer- chura es menor que conforme á su longura. El ruedo de canas y distantes de España, Francia y Italia , que fué los muros antiguos no es muy grande; la poblacion de la causa principal de apresurar esta empresa. Los des- los arrabales es mucho mayor, en especial en este tiempojos se repartieron entre los soldados. A los ginove- po, en que por la mucha gente que acude al trato de ses se dió en premio un plato de esmeralda muy gran- jas Indias Orientales y á feriar la especiería que de lede, que ellos entonces juzguron debian preferir á toda vante viene todos los años se ha mucho acrecentado. Ja demás presa , y al presente le guardan entre sus te- Los barrios y las calles en gran parte son mal trazadas, soros. Otros escriben se halló en la Suria cuando por angostas y no tiradas á cordel, sea por la desigualdad fuerza se tomó Cesarea. El vulgo dice que Cristo, hijo del sitio, que tiene altos y bajos, sea por el descuido en de Dios, cenó en él la postrera vez con sus discípulos; edificar, mayormente en el tiempo que estuvo en poder opinion sin autor ni fundamento. Clemente, alejandri- de moros, gente poco curiosa en esta parte. Los edifino, por lo menos dice que Cristo cenó en un plato de cios nuevos y las calles son mucho mas hermosas. Los poca estima. La sazon del tiempo se acercaba al in- ciudadanos genle principal y honrada, los mercaderes vierno; los soldados por ende dieron vuelta á sus tier- ricos, las ganancias grandes, el sustento y arreo de los ras, no menos alegres por la venganza que tomaron de naturales muy templado. Goza de campos muy buenos, los moros, que por el interés que de la victoria saca- aldeas y alquerías que tiene por todas partes; muchas ron. Con ocasion de aquella armada gruesa que traje-quintas ó casas de recreacion, que parecen edificios rearon los ginoveses en aquel tiempo muy poderosos por el les. Don Alonso, rey de Portugal, deseaba por todas mar, don Ramon, principe de Barcelona, se concerto estas causas apoderarse de aquella ciudad, y en especon ellos que a la vuelta le ayudasen contra los moros cial por ser como castillo y reparo del señorío de los

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moros de aquella comarca. No tenia fuerzas bastantes de mucha erudicion y conocida virtud. Tomose la ciupara salir con su intento; los demás reyes de España no dad de Lisbona á 25 de octubre, otros dicen á 21. En je podian acudir por estar ocupados, unos en unas gưer- el lugar mismo en que tenian los reales, el Rey á sus exras, y otros en otras; convinole buscarayudas de fuera. pensas edificó un monasterio de canónigos reglares de Por esto luego que ganó la villa de Sintra, como poco San Agustin, con nombre de San Vicente, por tener parantes se tocó, movido por la comodidad de aquel lugar, ticular devocion a este Santo y para que juntamente convido á los de Alemaña, Ingalaterra y Flándes con por el nombre fuese memoria a los venideros de aquella grandes partidos que, les hizo para que en aquella tan señalada victoria. Gran número de los soldados exguerra le acudiesen con sus armadas. Grande es la ayu- traños se aficionaron á la abundancia de Portugal y á da que consiste para todo en la amistad de los princi- la hermosura, templanza del aire, que tiene el invierno pes y alianza de las provincias cristianas entre sí, como templado, y el estío por los contmuos embates del mar sevió en este caso, ca por el esfuerzo de don Alonso y no muy caluroso. Estos, determinados de hacer su mocon las ayudas de fuera aquella muy poderosa ciudad rada en aquella provincia y trocar sus patrias con Porel mismo mes puntualmente se ganó que Almería en el tugal, se dice que por permision del rey don Alonso Andalucía. Las armadas se pusieron a la boca del puerto edificaron á Almada, Villaverde, Arruda, Zambuya, para que no pudiesen por el mar entrar vituallas ni Castañeda con otros pueblos. El Rey en prosecucion socorros á los cercados. Los reales de los naturales desta victoria con increible felicidad ganó de los mobarrearon do al presente está el convento de San Vicen- ros á Alanquer, Obidos, Ebora, Yelves, Mura, Serpa, tc. En los de los extranjeros despues se edificó el mo- Beja y otros pueblos y villas por toda aquella comarca; pasterio de San Francisco; sitios que en nuestra edad todo se allavaba y parecia ser fácil á su esfuerzo y valor; están el uno y el otro comprehendidos dentro de la ciu- verdad es que la mayor parte destas cosas sucedieron dad. Hobo muchos encuentros y varios trances. Los algunos años adelante. Volvamos a nuestro camino y nuestros peleaban fuertemente por extender su impe- al orden de la historia que llevamos. rio, los enemigos por las vidas. Balieron los muros de la ciudad por muchas partes; alargábase el cerco; últi

CAPITULO XX. mamente, el dia de san Crispin y Crispinian, resueltos

Cómo se balló el cuerpo de san Eugenio. de dar asalto gencral, con grande esperanza de forzar aquella ciudad, ordenadas las haces, habló el rey don En el tiempo que estas cosas se hacian en España, Alonso á los suyos desta manera: «No penseis, ami- Eugenio, pontífice tercero deste nombre, sucesor de gos, que esta empresa se endereza á combatir una sola Lucio II, natural de Pisa y de la orden del Cistel, gociudad, antes os persuadid que en una plaza tomais á bernaba bien y prudentemente la Iglesia romana. Las todo Portugal. Aqui está el dinero de los enemigos, cosas de los cristianos en la Tierra-Santa parecian emque nos será de grande importancia para la guerra; peorarse. Estaba en gran parte apagada y menguada la aquí los trabucos, ingenios y toda suerte de armas. fortaleza militar de los de Lorena. Como algunos aniEsta es su fortaleza , su granero, su tesoro, en que tie- males y semillas, así bien los ingenios de los hombres nen recogidas todas sus preseas y almacen. Los ene- con el cielo y tierra diferentes, y en particular con la migos son los mismos que tantas veces vencistes en las longura del tiempo, degeneran y se estragan. Los bárguerras pasadas, del mismo esfuerzo y industria, sino baros, que por todas partes los cercaban , tenian puesque las compañías de ciudadanos son mas á propósito tas las cosas de los cristianos en gran aprieto y peligro. para los ejercicios de la paz y para sus granjerias que Balduino, tercero deste nombre, hijo de Fulcon , rey de para menear las armas; ellos mismos se embarazarán Jerusalem, por sus pocas fuerzas y por la flaqueza de su en la pelea. Soldados en la ciudad hay pocos, y esos edad no era suficiente para tan grande carga. El ponticon el cerco continuo de cinco meses muy cansados y fice Eugenio, movido deste peligro y encendido del en pequeño número. Atreveos pues á vencer, y con el amor de la cristiana religion, en Francia, donde para denuedo y esfuerzo á vos acostumbrado, acometed los esto fué en persona, no cesaba de animar á los príncimuros de la ciudad, derribados por tantas partes. En- pes cristianos y exhortallos acudiesen con sus fuerzas trad por las ruinas y piedras; ninguno podrá hacer con- á la guerra sagrada. Movió al emperador Conrado y á traste á vuestro valor.» Dicho esto, todos á una voz Luis, rey de Francia, para que con muy buenas gentes pidieron la señal de acometer; dada , arremetieron á partiesen camino de la Tierra-Santa. Para salir mejor la ciudad y á las murallas; lo que hacia mucho al caso con su intento y adelantar estas práticas convocó conpara inflamar los soldados, el mismo Rey estaba pre- cilio de todos los obispos del mundo para Rems, ciusente como testigo y juez del esfuerzo de cada cual. El dad principal de Francia, el año 1148. A este Concilio combate fué bravo y sangriento; los nuestros preten- partió don Ramon, arzobispo de Toledo, desde Espadian arrimarse á los muros y forzallos, los cercados ti- ña. Llegado que fué à Paris, que caia en el mismo caraban todo género de armas y piedras, sin que alguna mino, por devocion quiso visitar la iglesia de San Diocayese en balde, por estar tan cerrados los soldados. nisio, que está dos leguas francesas de aquella ciudad, Por conclusion, quebrantada la puerta que se llama del en un pueblo del mismo apellido del Santo; y por estar Alhama, entraron en la ciudad; la matanza fué grande en ella las reliquias de san Dionisio es de no menor dey la sangre que se derramó; los que se rindieron toma- vocion que célebre con las sepulturas de los reyes de ron por esclavos. El saco se dio á los soldados, que Francia y asaz embarazada. Allí como mirase concufué mayor de lo que se pensaba. Consagraron la mez- riosidad el edificio del templo y su hermosura, y con quita mayor, segun que era de costumbre, y nombraron atencion pusiese la vista en cada una de las cosas que por obispo á Gilberto, hombre, aunque forastero, pero se ofrecian, acaso o advertido de los que le acompaña

ban, consideró en cierta capilla estas palabras graba- | mismo tiempo sobrevinieron de la reina doña Berendas en un mármol:

guela y del Arzobispo. La Reina falleció el año siguienAQUÍ YACE EUGENIO, MÁRTIR, PRIMER ARZOBISPO DE TOLEDO.

te de 1149, y fué sepultada en la iglesia de Santiago,

con quien en vida tuvo particular devocion. Este año, Maravillóse primero deste letrero, por estar en Es- desgraciado por la muerte de la Reina, fué mas señapaña perdida del todo la memoria de san Eugenio y no lado por una lluvia de sangre que cayó en parte de Porquedar rastro de cosa tan grande; revolvió diligente- | tugal y en el señorío de los moros. El año adelante mente los libros de aquella iglesia y memorias anti- de 1150, miércoles, á 9 dias de agosto, pasó desta guas; halló que todo concordaba con la verdad. Hecho vida el arzobispo Raimundo, quebrantado con la edad esto, muy alegre con nueva tan buena pasó al concilio y con los trabajos de camino tan largo. Créese, mas por de Rems, el cual despedido y acabadas á su voluntad conjeturas que por cierta memoria que haya , le entertodas las cosas que pretendia, volvió a España con la raron en la misma iglesia mayor de Toledo. Sucedió en alegre nueva de cosa tan importante, que hinchó de muy el arzobispado don Juan, primero deste nombre, obispo grande gozo los ánimos del Rey y de los grandes y de á la sazon de Segovia , varon de grande ánimo y de cotoda la muchedumbre del pueblo. Desta manera sucedió nocida bondad. Desta manera procedian las cosas de entonces este negocio: El monasterio broniense, que Castilla. Por otra parte, el pontifice Eugenio confirmó está en los estados de Flándes, en tierra de Namur y el nombre y autoridad de rey á don Alonso, que ya se tiene advocacion de San Pedro, pretende tener el cuer- intitulaba rey de Portugal, y á su ejemplo, pasados alpo de san Eugenio. Refieren aquellos monjes benitos gunos años, Alejandro, tercero deste nombre, hizo lo que fué llevado el año 920, á 18 de agosto, por engaño mismo por una bula que promulgó Alberto, cardenal y ó á ruegos de Gerardo, su fundador, desde San Dioni- chanciller de la santa Iglesia romana; ambos pontifisio á Bronio, do está aquel monasterio. Lo que se en- ces por esta gracia le mandaron pagar cierto tributo á tiende es que le dieron una parte del sagrado cuerpo, los papas en cada un año: Eugenio cuatro libras de oro, que fué causa de persuadirse le tenian en su poder todo Alejandro dos marcos; tributo que no se sabe si en los entero, como es muy ordinario en cosas semejantes. , primeros tiempos le pagó Portugal; en nuestra era y de Comenzóse por entonces á procurar que las sagradas nuestros antepasados siempre aquel reino se ha tenido cenizas de san Eugenio volviesen á Toledo; pero estas por libre de todo punto y exempto de semejante carga práticas se estorbaron por las muertes que casi en un y pension.

LIBRO UNDÉCIMO.

CAPITULO PRIMERO.

Cómo los almohades vinieron á España. Una nueva entrada que los almohades hicieron en España, gente bárbara y liera , liemos de contar; un nuevo reino que en Africa y en España se fundó por estos tiempos, nuevas asonadas de guerras sangrieutas, con cuyas olas la república cristiana fue trabajada; maraviflosos y extraordinarios juegos de la fortuna mudable hasta tanto que ganada una victoria señalada , y la mas ilustregue en aquella sazon hobo en el mundo, las fuerzas de los moros mucho se enflaquecieron y quebrantaron. Tenia el imperio de los moros en Africa y en España Albohali, principe del linaje de los almoravides, como arriba queda declarado, en el cual tiempo un cierto liombre, llamnado Tumorto, en Africa, muy docto, asi bien en las demás partes de astrología como señalado en pronosticar por el nacimiento de cada uno la vida , ingenio, costumbres y accidentes que habia de tener , que es una ciencia vanísima , considerado el rostro de un mozo llamado Abdelmon, de cuerpo membrudo y muy animoso y por el aspecto de las estrellas , sin embargo que era demuy bajo suelo, tanto, que su padre era Ollero, le pronosticó seria rey de su nacion; que así to mostraba el cielo y tales eran sus hados, cuya fuerza no poderse quebrantar la gente y nacion de los mo

ros está muy persuadida. Abríanse las zanjas de una fábrica muy grande. Sucedió muy á propósito para sus intentos que un gran predicador de la ley mahometana, en aquella sazon tenido por hombre de santa vida y de doctrina singular, llamado Almohades, introduciendo y publicando nuevas declaraciones de la ley, despertaba y alborotaba los ánimos de la muchedumbre, mudable de ingenio, principalmente en Africa, y deseosa grandemente de novedades. A este como quier que Tumerto persuadiese su pronóstico, y él, o de verdad lo cre. yese así, ó lo mostrase, trataron entre sí de mudar el estado de aquel reino. No hay trama mas engañosa en la aparencia que el pretexto y cara de la mala religion cuando se usa della para dar cabierta á otras maldades; ni hay cosa mas perjudicial en la república que alterar la fe y religion que los mayores abrazaron. Así de todo tiempo consideramos haberse destruido grandes imperios por la diferencia en la religion, porque dividido el pueblo en parcialidades, de la contienda y de las palabras se pasa á enemistades descubiertas; y la una parte y la otra defiende sus opiniones con las armas, sin parar hasta arruinallo todo; lo que sucedió al presente, ca Almohades por la mucha autoridad que tenia persuadió a los que le seguian tomasen las armas debajo la conducta de Abdelmon, atropellasen y destruyesen el reino de los almoravides, pues era ilegítimo el seño

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