Imágenes de páginas
PDF
EPUB

la guerra, y no pararon hasta que, vencidos los almo- ce

río que se fundara por fuerza destruyendo a los alave- de los árabes, pero sin duda lleva la razon de los años einos, linaje que descendia de Fatima , hija mayor de errada en esta parte. Mahoma , su profeta. Demás desto, que si no sacudian de sí el imperio de los almoravides, no podrian las opi

CAPITULO II. niones que de la religion tenian abrazadas pasar ade

Cómo murió don García, rey de Navarra. lante, que los intentos impíos y insultos de aquella ralea de gente era justo fuesen castigados y vengados con En el mismo año que salió el emperador don Alonso toda diligencia. Movidos por estas razones los del pue- al encuentro á los almohades, y talados los campos de blo, se determinaron á tomar las armas; pero como no Andalucía, puso cerco á Córdoba despues que Abdelmou fuesen diestros en la guerra, al principio quedaron era vuelto á Africa, como yo sospecho; don Garcia, vencidos en batalla por las armas y poder del rey Albo- rey de Navarra, cerca de Lorca, pueblo de su señorío, hali. Sobrepujó el esfuerzo á la muchedumle y cana- de una caida de un caballo que dió en la caza sobre una lla. Mas en breve juntadas nuevas fuerzas, volvieron á peña, murió a los 21 de noviembre, víspera de santa

Cecilia. Iba á la sazon de Estella á Pamplona mal enoravides, dieron la muerte al rey Albohali. Abdelmon jado con no muy grande causa contra aquellos ciudasucedió en su lugar. En tiempo deste Rey los que se- danos y con resolucion de castigarlos; mas este acciguian á Almohades, de quien se lomó el nombre de los dente le atajó los pasos y pensamientos. Reino diez y almoliades, se apoderaron de aquel reino y mularon seis años; los hijos que dejó fueron estos : don Sanen él las leyes y costumbres antiguas. Demás desto, cho, que luego le sucedió en el reino y se coronó en la dado asiento en las cosas de Africa , volvieron sus pen- iglesia mayor de Pamplona, do hizo enterrar á su pasamientos á España. Tumerto se quedó en Africa con dre; doña Blanca, nuera del Emperador, y doña Marintento que sus enemigos no tuviesen lugar de alterar- farita, que casó con Guillermo, rey de Sicilia, por sose; el nuevo rey Abdelmon y el profeta Almohades con brenombre el Malo. Hijos otrosi legitimos del rey don mucha y muy buena gente pasaron á España, al prin- García fueron don Alonso Ramirez, señor de Castro el cipio sin liacer daño, porque no desconfiaban que los de Viejo, y doña Sancha, que casó primero con Gaston, su nacion voluntariamente se les rendirian; que si en- vizconde de Bearne, despues con don Gonzalo, conde Iretenian su esperanza y tomaban consejo diferente, ve- de Molina. La muerte de don García dió ocasion á los nian determinados no excusar ninguna cosa de las que otros principes de nuevas alteraciones, en especial á se pudiesen padecer ó temer , en fin usar de fuerza. Su- don Ramon, príncipe de Barcelona, y al emperador don cedióles como deseaban, que sin dificultad se persua- Alonso, no obstante los muchos vínculos de afinidad dieron todos los moros que quedaban en España de que con el muerto y con sus bijos tenia. Es así que los acomodarse con el tiempo y recebir públicamente las reyes en mas estiman ensanchar su señorío que ser alanuevas opiniones y ritos que aquella gente abrazaba, bados de humanos y de modestos; no hacen caso con esto con tanta alicion y con tanto odio, así de su anti- el deseo de mandar de lo que la fama puede hablar dellos gua supersticion como de la religion cristiana, que y pensar los venideros, como si con el poder presente iodas las cosas ordenadas por los reyes moros pasados se pudiese tambien apagar la meinoria del tiempo adelas trastrocaban y forzaban a las reliquias de los cris- lante. Estos dos principes se juntaron en Tudelin, pues . tianos, que mezclados con los moros como las estrellas blo de Navarra, cerca de los baños que allí hay; hallese en las tinieblas de la noche resplandecian, y vulgar- asimismo presente don Sancho, ya dias antes declaramente los llamaban mozárabes, con tormentos que les do rey de Castilla por el Emperador, su padre. Hicieron daban de todas maneras para que dejasen la religion de dos acuerdos y convenencia con estas condiciones: sus padres. Muchos por este miedo se huyerou á tierras que todo lo que de nuevo se quitara á Castilla se resde cristianos; entre los demás Clemente, prelado de tiluyese enteramente á don Alonso; lo que de Aragon Sevila, llegado á Talavera , falleció algunos años ade- á don Ramon; y que el antiguo señorío de Navarra, Jante por este tiempo en aquel lugar, persona sanla y luego que juntadas las fuerzas le hobiesen quitado al muy ejercitado en la lengua arábiga .Otros muchos, nuevo Rey, le dividiesen entre sí por partes iguales, oprimidos con el peso de los males, obedecieron á los á cada cual lo que mas le estuviese á cuenta, en parvencedores, de tal suerte, que desde este tiempo pocos ticular que Pamplona quedase por don Ramon, Estequedaron entre los moros que de nombre y de profesionlla por el Emperador, Tudela fuese de ambos, y cada fuesen cristianos. Los almohades, contentos de sujetar uno pusiese en su parte quien la gobernase ; que don á su imperio los moros de España, no les pareció por Ramon por los pueblos y ciudades que adquiriese en cntonces hacer guerra á los cristianos, que eran pode- Navarra fuese feudatario de Castilla, renovando en eslo rosos por tierra y por mar, antes acordaron dar la vuel- la confederacion de don Sancho y don Pedro, reyes de ta á Africa, donde leuian las principales fuerzas de aque-| Aragon, Añadióse demás desto que pues el principal lla secta y parcialidad. Falleció el profela Almohades en cuidado era de hacer guerra á los moros, luego que Vabreve despues que volvieron, y cerca de Marruecos, si- lencia con lodo lo que hay desde Tortosa hasta Júcar, y lla de aquel reino, por mandado del Rey le edificaron tambien Murcia, se ganase de moros, quedase por los un magnifico sepulcro; la muchedumbre, engañada con aragoneses, como obligados eso mismo y feudatarios á la muestra lingida de sanlidad y con la fama, comenzó los reyes de Castilla. Juraron los reyes estas condicioá le honrar y hacer romerías á él por devocion. Vinieron nes; diéronse las manos entre si, que conforme a las á España los almohades año de nuestra salvacion costumbres de España es una grande atadura de la fe de 1150, del imperio de los árabes 545. El arzobispo dada y recebida; púsose término y señalóse tiempo para don Rodrigo pone seis años menos al fin de la Historia comenzar la guerra de Navarra, pasado el mes de setiem

[ocr errors]

bre. La liga se bizo á 27 de enero, que tuvo no buen los antiguos llamaron Acci, pero no parece salió con principio, y fué adelante de ningun efecto, porque el eslas empresas. Doña Petronila , reina de Aragon, panuevo Rey, avisado de lo que pasaba, se apercibió con rió un hijo, que en vida de su padre se llamó don Ramucha diligencia, y aunque era de pequeña edad, estaba mon, y despues del muerto, don Alonso. Es cosa nota muy fortalecido, no mas de socorros de fuera que

de la

ble que, estando para parir, á 4 dias del mes de abril, benevolencia de los suyos, en que sobrepujó á su padre, otorgó su testamento, en que dejaba el reino paterno príncipe que fué á sus vasallos pesado y comunmente de al preñado, si naciese varon; pero si fuese hembra, Jos mismos aborrecido. Entre los señores de Navarra, nombraba por heredero á su marido don Ramon; que don Ladron de Guevara , de antigua nobleza y señor de fué ejemplo bien extraordinario. Nombró por sus albaAivar, tenia muy grande autoridad, tanto, que por pa- ceas á tres obispos, Guillelmo, de Barcelona ; Bernarsar á los otros muy adelante en riquezas y poder, le lla- do, de Zaragoza; Dodo, de Huesca; y junto con ellos maron príncipe de Navarra. Al Emperador y á don Ra- otros hombres principales. Dice en él en particular que mon entrętuvieron otros cuidados para que no pudiesendeja el reino á sus herederos libre como su tio don Aloncon todas sus fuerzas acudir a la nueva guerra, si bien so le luvn, es á saber, pospuesta la confederacion y los aragoneses con entradas que bicieron y correrías asiento que poco antes se tomó con Castilla. Por el miscomenzaron á trabajar lo de Valderroncal, las gentes de mo tiempo falleció don Pedro de Atarés, señor de Bor. Castilla á lo que de Navarra les caia cerca; los unos y gia ; sepultáronle en el monasterio de Veruela, que no los otros siu hacer cosa notable, mayormente que dou lejos de Zaragoza él mismo fundara. Borgia quedó por Ramon se partió para Narbona contra Trencavello, viz- el rey; á los templarios, á quien el difunto la dejó en su conde de Carcasona, con quien finalmente se concerto testamento, dió en trueque y recompensa á Ambela y por el mes de noviembre tuviese en feudo á Carcasona otros pueblos. Item, lo que los moros poseian á las riy Rodes. El emperador don Alonso se hallaba ocupado beras de Segre y Cinga , ó por fuerza ó por voluntad se en concertar nuevos parentescos y casamientos, ca Luis, ganó por los aragoneses. Demás desto, ciertos castillos rey de Francia, repudiado que lobo á Leonor, condesa que caian entre Tarragona y Tortosa en bosques y lude Potiers, en quien tenia dos hijas, en su lugar se ca- gares altos, y por tanto era difícil conquistallos, en fin só con hija del emperador don nso, que unos llaman

se venció la dificultad y vinieron a poder del Rey. Lo doña Isabel, y otros doña Constanza, y pudo tener mismo Miravete, á la ribera de Ebro, pueblo muy fuerentrambos nombres. El Emperador por el mismo tiem- te, que se dió á los templarios para que le poseyesen y po casó con Rica, liija de Uladislao, duque de Polonia, tuviesen en él guarnicion. En estas guerras se señalaque es parte de la antigua Sarmacia, habida en Berta, ron entre los demás en esfuerzo y diligencia el conde hermana de Oton, obispo frisingense, como lo dice de Urgel y Ramon de Moncada y Poncio Hugon, conRadevico en lo que añadió a la bistoria que escribió el de de Ampúrias, que falleció el mismo año. La tercera mismo Oton. Entre tan grandes regocijos y aparatos de parte de Torlosa, que conforme a lo asentado cuando bodas como se hicieron no podian las armas tener lu- se ganó era de los ginoveses, el Rey al presente la comgar, fuera de que los navarros estaban confederados

pró dellos y la rescato con dinero. Con estas cosas el con los franceses, por lo cual pensamos que el Empe- nombre de don Ramon comenzó en toda España y tamrador se amansó mas y comenzó á divertir su ánimo bien acerca de las naciones extrañas á ser muy célebre, de aquella empresa, que condenaban las leyes de la si bien él por su modestia ó porque el reino de Aragon amistad y los juicios de los hombres. Además que á don le tenia en dote, nunca en toda su vida se quiso llamar Sancho, rey de Navarra, favorecian todos ordinaria- rey; solamente se intitulaba principe de Aragon, y mente por el excelente natural que en su pequeña edad contento con este apellido, lo gobernaba todo él solo á mostraba; y el mismo don Alonso era muy amigo de su voluntad en guerra y en paz. Es cierto que desde esjusticia, aborrecedor de toda insolencia y demasía ; vir- te tiempo las armas antiguas de los reyes de Aragon se tud que por este tiempo mostró con un ejemplo digno trocaron en las de los condes de Barcelona , qua eran de memoria. Un cierto soldado de sangre noble y del cuatro fajas ó bandas rojas, que á iguales espacios de número de los que vulgarmente en España llaman in- arriba abajo dividen un campo ó escudo dorado. Don fanzones, en Galicia, confiado en que aquella tierra caia Sancho, el que adelante sucedió en el reino de Portulejos y en la revuelta de los tiempos, despojó á un la- gal á don Alonso, su padre, nació á 11 de noviembre brador de todos sus bienes. Amonestado por el Rey y del año 1154, en Coimbra, donde la Reina de buena gobernador de la provincia hiciese satisfaccion de lo gana moraba. Hermanas de don Sancho, doña Urraque tomara injustainente, no quiso obedecer. Disimuló ca, que casó en Leon, y doña Teresa, en Flándes. El nael Rey por entonces, y pospuestas todas las demás cosas, cimiento deste infante don Sancho fué la cosa mas seen hábito disfrazado para que la cosa fuese mas secreta, ñalada que sucedió este año, y juntamente la venida de desde la ciudad de Toledo fué por la dicha causa á lo pos- Luis, rey de Francia, á España, de que se hablará trero de Galicia. Llegado, cercó de sobresalto las casas luego. del soldado, que huyó por miedo del castigo, mas él le mandó prender y ahorcar delante de las mismas ca

CAPITULO III. sas. Con este liecho el Rey ganó autoridad y la inocen

De la venida á España de Luis, rey de Francia. cia quedó valida, y aquel hombre castigado como su desalino y soberbia merecia. Valeroso Príncipe, que ni Tenia Luis, rey de Francia, Hamado el mas Mozo, un en paz ni en guerra estaba ocioso, antes vuelto á la guer- gran deseo de ver á España y visitar á su suegro. Era ra contra los moros, este año puso cerco á Jaen, el si- menester buscar algun color para lan larga jornada; guiente de 1152 á Guadix, ciudad de Andalucía, que pareció el mas á propósito ir en romería á Santiago por

[ocr errors]
[ocr errors]

voto que el tiempo pasado habia hecho. Esta era la voz se le hiciese tal agravio. Siguióse una guerra en aqueque se decia en público; de secreto otra puridad le lla parte de la Gallia Narbonense que se llama la Proen-aguijonaba mas, como lo dice el arzobispo don Rodri- por esta ocasion; Hugon Baucio y sus hermanos, go, que los escritores franceses po hablan desto. Esla hijos que eran de Raimundo Baucio y nietos de Gilberera informarse y saber en presencia si su mujer era na- to, ganaron el tiempo pasado un privilegio de los emcida de legítimo matrimonio, porque algunos matsines, peradores alemanes Conrado y Federico, en que les hombres malos, cuales tienen muchos los palacios de concedian todo lo que el conde Gilberto, su abuelo, halos principes, que todo lo tuercen, afirmaban al Rey bia poseido. Fundados en este privilegio, pretendian que la Reina, su mujer, era bastarda, y por el mismo caso toda la Proenza; y fortificándose en el pueblo Trencacon aquel casamiento se disminuia y afeaba la majes- tayo, trabajaban todos los lugares comarcanos. Don tad real de Francia. No dejaba el de dar oidos á estos Ramon, con el cuidado que tenia de su sobrino, marchó cliismes, porque á ejemplo de madama Leonor, su pri- para allá con un grueso ejército, con que abatió el atremera mujer, parece buscaba ocasion de repudialla, por vimiento y orgullo de los Baucios y en breve los redujo haber tambien ella parido dos hijas y ningun hijo va- | á obediencia. En el mismo tiempo el cardenal Jacinto, ron. Que Filipe, por sobrenombre Augusto , hijo deste legado en España, sosegaba las contiendas y daba rey Luis, pació de Alisa, hija que fué del señor de Bles, asiento en el estado de las iglesias , en particular á inscon quien este Rey se casó últimamente despues de la tancia de Juan, arzobispo de Toledo, pronunció senmuerte de doña Isabel. El Emperador, su suegro, sin tencia en Najara en favor del primado de Toledo contra saber lo que pasaba, acompañado de sus dos hijos y de los arzobispos de Santiago y de Braga. Fué está legadon Sancho, rey de Navarra, salió al encuentro á su cía de Jacinto muy señalada y famosa en esta era. Enyerno hasta Burgos. Acudieron de toda España de las vióle Anastasio IV, pero llegó á España en tiempo que partes comarcanas, de las que caian lejos y de las pose era ya pontífice el que le sucedió, que fué Adriano IV, treras, así señores como gran muchedumbre de hom- En el tiempo que Luis, rey de Francia, estaba en Tobres, a ver tantos reyes en unas mismas casas y mora- ledo, sucedió hacerse mencion de san Eugenio, primer da. Sacaban arreos, galas , libreas, finalmente, todo lo arzobispo de Toledo, cuyas reliquias poco antes se dijo que en España era hermoso y magnífico, como para tenian en la iglesia de San Dionisio cerca de Paris; pehacer alarde y muestra de su grandeza acerca de los dian que los sagrados huesos se trasladasen á España; franceses, que tenian por pobreza todo lo de acá. Con llevaban mal los franceses esta demanda; alcanzóse soeste aparato llegaron desde Búrgos á Santiago', y cum- lamente que les enviasen una parte. El rey Luis, vuelto plidos enteramente sus votos, volvieron á la ciudad de á su patria, hizo esto y lo cumplió enteramente, que enToledo para donde de las dos naciones, moros y cristia- vió el abad de aquel monasterio á su suegro con el branos, que obedecian al Emperador, tenia convocadas zo derecho del mártir. Ya que llegaba cerca de Toledo, Cortes con intento de hacer ostentacion de mayor gran- salieron en procesion á recebirle el emperador don deza y poderío. Vino entre otros á la fama y al llamado Alonso, los dos reyes, sus hijos, los grandes, el pueblo y don Ramon, príncipe de Aragón, con muy lucido acom- varones sagrados. La sagrada arca fué en hombros del pañamiento. El rey Luis, considerado el arreo, atuendo Emperador y de sus dos hijos llevada a la iglesia may atavío, así de los grandes como del pueblo, que acu- yor, y puesta en el sagrario della á 12 dias de febrero el dió en tan gran número cuanto nunca en la ciudad real año de nuestra salud de 1156. Los demás huesos del se vió antes; demás desto, sabida la verdad del negocio sagrado cuerpo se trujeron á Toledo á instancia de don por que era venido, dijo no haber en Europa ni en Asia Felipe II, rey de las Españas, y por diligencia de don visto corte mas lucida ni arreada; provincias en que se Pedro Manrique, canónigo de Toledo, que para este ballara en el tiempo que fué á la guerra de la Tierra- efecto fué enviado por embajador á Cárlos IX, réy de Santa. Que daba gracias a Dios por tener por mujer hija Francia, cuatrocientos y nueve años, nueve meses y del emperador don Alonso, sobrina de don Ramon, prin- seis dias mas adelante, con igual ejemplo de piedad, cipe de Aragon. Hiciéronse juegos con gran magnificen- pompa y aparato el mayor que se vió en España; y se cia y presentes al Rey, huésped de gran estima; mas pusieron en el mismo templo debajo del altar mayor en no quiso tomar cosa alguna, fuera de un carbunco muy capilla particular y devota. grande y de gran valor, y con tanto se volvió alegre á su tierra. Acompañóle don Ramon hasta Jaca , en que

CAPITULO IV. los recibieron con aparato real y toda muestra de ale

De la muerte del emperador don Alonso. gría, como testifican las historias de Aragon. Falleció el conde de Urgel á 28 dias del mes de agosto; fué nieto Con las vistas destos príncipes parecia ser acabadas de don Peranzules, y del lugar donde se crió y para di- las guerras civiles entre cristianos; pero el haberse ferencialle de otros del mismo nombre, le llamaron Ar- apartado y desmembrado el reino de Navarra del de mengol de Castilla. El año siguiente 1155, á 11 de no- Aragon, como se hizo los años pasados, tenia puesto en viembre, viérnes, como dicen los Anales toledanos, mayor cuidado á don Ramon, príncipe de Aragon, que nació á don Sancho, rey de Castilla, de doña Blanca, su fácilmente lo pudiese olvidar. Solicitó al Emperador mujer, un bijo, llamado don Alonso, heredero que fué para que renovado el asiento y liga hecha en Tudelin, adelante del reino de su padre y abueló. Habíase trata- juntas las fuerzas acometan á don Sancho, rey de Nado en la alianza que se hizo en Tudelin de repudiar á varra, enemigo comun. Como prendas deste concierto esta doña Blanca por no ser aun de edad para casarse; y para mayor seguridad se concertó casamiento entre pero las leyes de la equidad, el amor del marido y la doña Sancha, hija del Emperador, habida en Rica, su inocencia de aquella señora prevalecieron para que no mujer, y el hijo de don Ramon. Acordóse esto por en

HONRALLE.

tonces sin pasar adelante á causa de la poca edad de los haciale compañía don Juan, arzobispo de Toledo, que dos. En esta confederacion comprehendieron a los hijos le confesó y comulgó; dió la postrera boqueada á 21 del del Emperador, don Sancho y don Fernando. Verdad es mes de agosto; vivió cincuenta y un años, cinco meses, que don Alonso el Emperador deseaba mas ser media- veinte y un dias ; dignísimo príncipe de mas larga vida. nero en la paz que movedor de la guerra, y aun estaba No hobo persona mas santa que él siendo mozo, ni vió mas inclinado al rey de Navarra, de do se mostraba España cosa mas justa , fuerte y modestá siendo varon; igual esperanza y partido, esto es , de casar con él otra reinó treinta y cinco años, poco masó menos; tuvo tihija, llamada doña Beatriz, habida en su mujer doña Be- tulo y majestad de emperador veinte y dos años y seis rengaria ó Berenguela , lo cual se efectuó adelante, y meses; fué príncipe colmado de todo género de virtuentonces se movió este tratado, que no era de menos- des, y su memoria fué muy agradable á la posteridad preciar; por esto con diferentes excusas se entretenia de por la voluntad que mostró perpetuamente de ayudar á dia en dia, y alegaba, ya una, ya otra causa de la tardanza la religion cristiana. Tuvo tres mujeres, doña Berenpara no juntar, como lo tenian concertado, sus armas guela, doña Beatriz y doña Rica. En doña Beatriz no con los aragoneses; decia que se debia primero de acu- parece tuvo hijos; de doña Rica hobo á doña Sancha; dir á la guerra sagrada y atajar las pretensiones de los doña Berenguela parið á don Sancho y don Fernando, moros, antes que el imperio de los almohades con el que sucedieron á su padre, y á doña Isabel y doña Beatiempo se arraigase mas en España, en especial que por triz; demás destos, á don Alonso y don Fernando, como muerte de Abdelmon, su hijo y sucesor Jacob, que parece por un privilegio de la iglesia mayor de Toledo. otros llaman Juzef, hombre muy soberbio y de grande Este don Fernando murió niño, y su padre le hizo seexperiencia en las cosas de la guerra, asentadas las co- pultar en el monasterio de San Clemente que hay de sas de Africa, con sesenta mil de á caballo y mucho ma- monjas en aquella ciudad, que él edificó; el letrero de yor número de infantes era pasado con grande espanto la sepultura decia : de los fieles en España, llamado de los moros que en ella

AQUÍ ESTÁ EL MUY ILUSTRE DON FERNANDO, HIJO DEL EMPERADOR estaban para ayudar á su gente y vengalla. Aquejábale

DON ALONSO , QUE HIZO ESTE MONASTERIO; PÚSOLE AQUÍ POR este cuidado y riesgo; rogó grandemente á don Ramiro, príncipe de Aragon, que juntado un grueso ejército se aparejaba para entrar por tierras de Navarra,

CAPITULO V. que no comenzase la guerra antes de la fiesta de san Martin. Hízose así, que se dilató aquella empresa; sola-.

Como don Sancho y don Fernando sucedieron a su padre. mente por entonces se confirmó con nuevos homenajes Don Sancho y don Fernando, hijos del difunto Empeen Toledo la confederacion pasada por el mes de febre- rador, mozos el uno y el otro muy escogidos y aventaro del año 1157. Llevó esta tardanza don Ramon con jados, como su padre lo dejó señalado y dispuesto, así ánimo mas igual a causa que en el misino tiempo los dividieron sus estados. El reino de Leon y los gallegos movimientos de Francia le forzaron á ir de nuevo á quedaron por don Fernando; don Sancho , que era el Narbona con esta ocasion: Hermengarda , vizcondesa hermano mayor, posegó á Castilla y á las demás prode aquella ciudad, bajada por las armas de los co- vincias que andaban con ella; ambos fueron buenos marcanos, fué forzada entregarse á sí y á su señorío en principes en tiempo de paz y diestros en la guerra, Ja fe y amparo de don Ramon, su tio. El que dió este de tal manera, que parece querian imitar á porfía las consejo, Berengario, arzobispo de Narbona, dejada la virtudes de su padre. Don Sancho era mas ainado del Francia, la acompañó hasta Perpiñan, donde todas es- pueblo, por ser de condicion blanda y benigna; por esto tas práticas se trataron y concluyeron. El emperador y porque murió antes de tiempo le llamaron don Sandon Alonso, determinado de hacer guerra á los moros, cho el Deseado; don Fernando daba orejas á los malconvocó á sus dos hijos, á los prelados y señores de sines, que tienen por costumbre torcer las palabras y todo su estado, y formando un grueso campo, rompió los servicios de otros, con que se enajenó las voluntapor el Andalucía , taló los campos y quemó los lugares, des de los grandes. Era otrosí sospechoso naturalmenrobólos y saqueólos por todas partes. Era miserable te, enfermedad que si no se reprime con la razon, aquella parte de España en este tiempo, por ser traba- acarrea mal y daño. Por esta causa como no se fiase de jada y afligida de la una genle y de la otra, moros y su liermano, antes que hiciesen las honras á su padre y cristianos. Ganóse la ciudad de Baeza, que habia vuel- antes que le sepultasen, acudió á Leon para tomar la to á poder de moros, Andújar y Quesada; y porque los posesion de aquel reino. Al contrario don Saucho, sacalores del estío eran grandes y los lugares mal sanos, bida la muerte de su padre, á grandes jornadas lledeterminado el Emperador de volver á Castilla, dejó en gó á Fresneda , donde , acompañado de los prelados y el gobierno de aquellas ciudades al rey don Sancho, su grandes llevó el cuerpo de su padre difunto á Toledo, hijo, porque si quedaban sin tal amparo no volviesen á do le sepultaron con aparato real, y muy célebre por poder de moros como otras muchas veces. La mayor las lágrimas de todo el pueblo, en la iglesia mayor de parte del ejército quedó con don Sancho. El con don aquella ciudad. A esta sazon don Sancho, rey de NaFernando, su hijo, y con los demás volvieron atrás. En varra, á quien con la edad por la grandeza de las coeste camino, en el mismo bosquo de Cazlona y Sierra- sas que hizo y por la erudicion de su ingenio dieron morena el Einperador cayó enfermo, y como no pudie- sobrenombre de Sabio , por parecerle tenia buena ocase sufrir ni disimular mas liempo la fuerza de la dolen- sion de vengar las injurias pasadas , juntado el ejército cia, por tener el cuerpo quebrantado con tanlos traba- de los suyos que tenia apercebido para defenderse, pajos mas que por su edad, cerca del lugar de Fresneda só hasta Burgos haciendo inal y daño. Parecia haber mandó, debajo de una encina le arinasen una tienda; con esto hecho lo que bastaba para sustentar el crée dito y opinion, pues acometia á sus contrarios el que todo género de cortesía al general Ponce. El agrado apenas se entendia seria bastante para defenderse de llegó á tanto, que con desco de restituirle en su patria Josintentos de tan grandes reyes que le pretendian der- y en su estado, como lo tenia prometido, revolvióconribar. Para muestra de lo cual traia este Rey por bla- tra las tierras de Leon, y llegó con su ejército y con son en campo rojo una banda dorada con dos leones, sus gentes hasta Sahagun, determinado hacer la guerra que por una parte y otra la despedazaban á porsia. He- á don Fernando, su hermano, si no venia en lo que pacha pues esta entrada, con la misma presteza dió la recia justo y él queria. El rey don Fernando, visto el vuelta para su tierra. Los moros de Andalucía, por que- peligro que corria, vino desarmado á verse con su herdar las plazas, que en la guerra pasada les habian mano el rey don Sancho; con estas vistas 'se acabaron sido tomadas, desamparadas de la ayuda de don San- los desabrimientos, mayormente que don Fernando, no cho, sin dilacion las tornaron á recobrar. Era necesa- solo prometia de restituir al conde don Ponce su estado rio acudir á entrambas partes; pareció reprimir pri- y perdonalle, sino de hacelle mucho mayores honras mero el atrevimiento del rey de Navarra , porque y mercedes. Ofrecia otrosí para mayor muestra de hudisimulando la injuria, no se disminuyese la autoridad mildad de hacer pleito homenaje a su hermano y poy majestad del nuevo Rey, dado que de su condicion nerse en su poder y en sus manos; cortesía que don se inclinaba mas a la paz que á la guerra. Hacia sus Sancho, trocado el enojo en humanidad, como aconteapercebimientos de armas, dinero y soldados. Sucedió ce sosegada la contienda , dijo que no sufriria que el muy á propósito que Ponce, conde de la Minerva, el hijo del Emperador fuese sujeto ni reconociese homemas principal de los señores leoneses, y que fué paje naje á imperio de ningun principe ni monarca. de armas del emperador don Alonso, agraviado por el rey don Fernando que le despojó de su estado, dejado

CAPÍTULO VI Leon, se pasó á Castilla. Era grande el crédito de su

De los principios de la caballerla de Calatrava esfuerzo, y muy aventajado el ejercicio que en las armas tenia. Por esto y porque don Sancho estaba ocu- El lugar de Calatrava está puesto en los oretanos, pado en dar asiento en las cosas del reino , recebido que cerca de Almagro, en un sitio fuerte y á la ribera de hobo benignamente al Conde, y dádole esperanza de Guadiana. En el tiempo que se ganó de los moros le alcanzarle perdon de su señor, le hizo general y le dió entregaron para fortificarle y guardarle a los templacuidado de la guerra de Navarra. Aceptó el cargo, y rios, soldados decuyo esfuerzo y valentía se tenia grancon un grueso ejército que llevaba , por tierra de Bri- de crédito; pretendian que sirviese como de fuerte para viesca llegó á la Rioja en busca del enemigo. Hay una reprimir las correrías de los bárbaros; pero ellos, por llanura no lejos del lugar de Bañares , llamada Valpie- aviso que tuvieron que los moros con grande esfuerzo dra, en que se dió la batalla. Los navarros ordenaron en muy gran número le querian poner cerco, perdida sus huestes desta manera. Don Lope de Haro iba en la la esperanza de podelle defender, le volvieron al Rey. avanguardia, don Ladron de Guevara en la retaguar- No se hallaba entre los grandes alguno que de su vodia, el mismo rey don Sancho en el cuerpo de la bata- luntad ó convidado por el Rey se ofreciese y atreviella. Las gentes de Castilla, como en número así en se á ponerse al peligro de la defensa; solos dos monvalor sobrepujaban; ordenarou tambien ellos sus ha- jes del Cistel, que venidos por otras causas á la corte, ces, y presentaron la batalla al enemigo ; cerraron los se halloban á la sazon en Toledo, se atrevieron a esta escuadrones con igual denuedo. Los castellanos al prin- empresa; eslos eran fray Raimundo, abad de Fitero, juncipio fueron echados de su lugar, despues mudándo- to al rio de Pisuerga (yerran los que atribuyen esta loa se la fortuna de la pelea , quedaron con la victoria. á otro monasterio de Fitero que está en Navarra cerca Los navarros volvieron las espaldas desapoderadamen- de Tudela , pues consta que no estaba edificado en este te. La matanza fué menor que conforme a la victo- tiempo), y el compañero que traia, llamado fray Dieg, ria. Muchos se acogieron y salvaron en los pueblos y Velazquez; este habia sido soldado viejo del emperador castillos comarcanos, que eran suyos. Hizoles daño no don Alonso, afamado por muchas cosas que en la guerra esperar los socorros que de franceses les venian. Sin hiciera , despues cansado y por menosprecio de las coembargo, luego quellegaron, cobrado el Rey ánimo de sas humanas se metió monje, y al presente, como era nuevo, no temió ponerse al trance de la batalla. En el de gran corazon, con muchas y buenas razones permismo lugar y en el mismo llano tornaron á pelear. La suadió al abad se encargase de la defensa de aquella batalla fué muy brava, ca los unos peleaban como ven- plaza; consejo, al parecer, temerario, pero en efecto cedores, los otros por vencer. Finalmente, los navarros, inspirado de Dios, como yo pienso, porque contra atemorizados con la matanza pasada y daño recebido, tantas dificultades como se presentaban, ninguna raquedaron vencidos, y el campo por los contrarios. Mu- zon ni prudencia era bastante. Fué esta oferta muy chos de los mas nobles quedaron presos, que trató don agradable, primero al Rey, despues á don Juan, arzoPonce benignamente. Decia no era venido á hacer bispo de Toledo , que estaban antes tristes y saltos de guerra con los prisioneros y con su miseria, sino á ven- consejo en aquel aprieto tan grande. El dicho Arzobispo gar solamente la temeridad del Rey. Soltólos demás demás desto, porque Calatrava era de su diócesi, ayudó desto, y dejólos ir libres; humanidad que fué entonces con sus dineros, y desde el púlpito persuadió así á los muy alabada, en especial que, no solo dió libertad á los pobles como á los del pueblo que debajo de la conducta pavarros, sino tambien á los franceses. Gauada esta del Abad se ofreciesen al peligro y á la defensa, porque victoria , volvió á Búrgos; el Rey, despues de alabar el no pareciese que desamparaban en aquel trance y falesfuerzo de los soldados y hacerles mercedes segun taban al deber y á las cosas de los cristianos; cuanto los méritos de cada cual, mas que a todos honró con menos perdonasen á sí y á sus haciendas, tanto esta

« AnteriorContinuar »