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mero obispo fuese un varon señalado por nombre Juan. ba, se acordó que á la conquista de Aragon pertenecieA los ciudadanos fué concedido que tuviesen volo en las sen Valencia , Jativa, Denia con todas sus tierras; los Cortes del reino. A los aragoneses en premio de su es- demás pueblos y ciudades que se contenian en los confuerzo alzaron la sujecion, con que solian obedecer y testanos, que eran el reino de Murcia, fuesen de la conhacer homenaje a los reyes de Castilla como sus feuda- quista de Castilla. Hicieron liga contra don Sancho, rey tarios y que eran forzados á juralles fidelidad. Hizose de Navarra, en gran perjuicio suyo, porque con las arconfederacion entre los dos reyes contra todos los prín- mas de Castilla fueron ganados y quedaron por aquecipes, excepto solamente el rey de Leon; hízosele aque- llos reyes Briviesca , Cerezo, Logroño y los demnás pueJa honra por ser pariente lan cercano. Ganada que fué blos que hay desde los montes Doca hasta Calahorra. Cuenca, la villa de Alarcon, de asiento y sitio no menos El arzobispo don Rodrigo pone tambien en este cuenfuerte, se ganó, ca continuaron la guerra contra los mo- to á Navarrete, pueblo que otros dicen aun no era ediros por aquella parte los años siguientes. Demás desto, ficado en aquel tiempo; pero mas caso se debe hacer la villa de luiesta vino á poder de cristianos, pueblo en de la autoridad y testimonio de don Rodrigo. Desde aquella comarca, mas conocido por las minas que tiene allí revolvieron las armas de Castilla contra los leonede sal á manera de piedras trasparentes y espejadas, ses, talaron los campos, tomaron y saquearon los luque por la fertilidad de los campos. A los caballeros de gares y robaron todo lo que pudieron. El rey de Leon, Santiago se ordenó que para que mejor pudiesen hacer como quier que no tuviese fuerzas bastantes, no desis!a guerra á los moros, pusiesen su asiento y convento tia de mover al rey de Aragon, y con cartas y mensaen Uclés, de donde, como dou Fernando, rey de Leon, jeros avisalle que el rey de Castilla habia quebrado la arrepentido de lo hecho, pretendiese volvellos á su an- confederacion hecha en Cuenca; que pertenecia á su ligua morada , despues de muchos debates sobre el ca- dignidad quebrantar la soberbia de aquel fiero mozo, so, se hizo concierto que cuatro sacerdotes de aquella porque, aumentado su poder, no destruyese á los deórden se enviasen á Leon; con tal condicion que que- más, que siempre es bien contrapesar las potencias. dasen sujetos al convento de Uclés : sujecion que ellos Daba el de Aragon oidos á esto; mas era menester aladelaute por ser diferentes los reyes reliusaron constan- gun color nuevo para romper. Envió á don Berenguel, temente de sufrir. Tralose mucho tiempo el pleito, hasta obispo de Lérida, y don Ramon de Moncada al de Castanto que las diserencias se soseguron por autoridad de tilla para pedir el pueblo de Hariza y su castillo, que por Urbano V, que mandó ambos conventos fuesen exemp- los conciertos pasados quedó como en tercería, con tos el uno del otro y que obedeciesen solamente al maes- órden que si no alcanzasen por bien lo que pretendian, tre de la órden. No mucho despues recibieroná estos ca- le denunciasen la guerra. Grande espanto y muestra de ballerosen Portugal, y en él les dieron riquezas y lugares, una grande guerra se representaba á toda España, por obedecieron largo tiempo al maestre de toda la orden, revolverse entre sí en un mismo tiempo tantos reyes. hasta lanto quc don Dionisio, rey de Portugal, puesto- La modestia del rey de Castilla lo allanó todo, ca enles diferente cabeza, los eximió de la sujecion y la obe- tregó á Hariza á los aragoneses y se la restituyó. Dejó diencia de Castilla. Estas cosas, aunque sucedieron en otrosí y alzó mano de la guerra de Leon, pareciéndole muchos y diferentes años, las juntamos aquí para ayu- con lo hecho dejaba vengadas bastantemente las injudar la memoria. Volvamos al órden de los tiempos. rias y excesos pasados. Cuando el rey don Alonso hizo donacion de diversas rentas á estos caballeros, á los principios de su órden

CAPITULO XV. les dió á Ocaña y á Colmenar de Oreja, que está á la ribera del Tajo, con otros pueblos. Maqueda, Azeca,

Cómo don Alonso, rey de Portugal, faé preso por el de Leon. Cogolludo, Zorita, asimismo fueron por el mismo Rey Los ánimos de los leoneses estaban aversos de don dados á los caballeros de Calatrava. Édifico él mismo & Fernando, su rey, y parece que si se ofrecia ocasion, la frontera del reino la ciudad de Plasencia, y quiso que mostrarian el odio que tanto tiempo tenian en sus pesuese obispal, donde antes se via una aldea llamada chos encubierto. Causados con nuevas imposiciones Ambroz; este nombre quiso mudar en el de Plasencia que les cargaba , llevaban mal la aspereza del Rey y su para pronosticar que seria agradable y daria placer á condicion. A otros movian otras causas particulares; los santos y á los liombres y tambien por la frescura del en particular los de Salamanca sentian que habiendo el sitio, bien que el cielo que tiene no es muy saludable. Rey reedificado á Ledesma, les hobiese, para dalle térReparáronse los muros de Toledo, y el pueblo de Alar- mino, quitado parte de su tierra. Así, en sazon que el cos se edilicó y pobló en los oretanos, no lejos de Al- Rey se hallaba embarazado en la guerra sobredicha, magro, en un sitio alto. Estas cosas se hacian en el año fueron los primeros á declararse y se levantaron contra del Señor de 1178., en el tiempo que don Alonso, rey él. El privcipal movedor deste alboroto, llamado Nuño de Aragon, se apoderó del condado de Ruisellon por Ravia , fué elegido por capitan; don Lúcas de Tuy dice muerle del conde Giraldo, que no dejó sucesion. Así que le liamaron rey. Los de Avila, con quien tenian ancomenzó á intitularse en escrituras públicas rey de tigua amistad, avisados de todo el negocio, les enviaAragon, coude de Barcelona y Ruisellon y marqués de ron ayudas. El rey don Fernando, porque el mal no Ja Proenza. El año siguiente de 1179, á 20 del mes de cundiese, acudió luego á sosegar estos alborotos. Juninarzo, partió de Perpiñan y fué al lugar de Cazola, don- táronse los campos; dióse la batalla junto á Valdemusa, de tenian señaladas vistas entre él y el rey de Castilla. en que fueron vencidos y desbaratados los rebeldes; En esta habla, porque tenian diferencia sobre la ma- forzáronles asimismo y ganáronles los reales. El inisnera cóino se debia hacer la guerra á los moros y qué mo capitan Nuño Ravia fué preso y justicia lo coaforparte de aquella conquista á cada cual de los dos toca- me á las leyes de la guerra. Los deinús, de feroces que poco antes eran, luego quedaron humildes y obe- todos ir libres á sus tierras. Don Alonso, rey de Porludientes; que ninguna cosa hay en el vulgo templada y gal, avisado de aquella pérdida, juntadas sus gentes, mediana; ó espantan ó temen. La misma ciudad de entró por las tierras de Galicia, apoderóse de Limia, de Salamanca volvió á la obediencia. Desde allí partió el Turonia y otros lugares por aquella comarca. Despuos rey para Zamora, porque le avisaban que tambien desto, reliaciéndose de nuevas gentes, con deseo de venaquella ciudad con deseo de novedades andaba altera- garse, determinó acomeler á Badajoz, ciudad

que aunda; pero ella fácilmente se sosegó; el ejemplo y traba- que era de moros, estaba á devocion del rey don Ferjo ajeno la hizo mas recatada. En esta sazon el cuerpo nando. Por esto, juzgando él que pertenecia á su autodel rey don Ramiro, tercero deste nombre, fué trasla- ridad no desamparalla en aquel peligro, acudió á sodado del lugar de Destriana á Aslorga y puesto en la corrella. El Portugués tenia ya tomada gran parte do Iglesia mayor en un sepulcro mas cómodo que antes. la ciudad; mas como se alreviese á dar la batalla á lis Sosegados estos movimientos, al Rey aquejaba el cui- leoneses, fué en ella vencido y forzado á retirarse á la dado de defender á Ciudad-Rodrigo, que la lenia cerca- misma ciudad de do saliera. No era la recogida segura; da don Fernando de Castro con gran número de moros. apretaban al vencido de una parte los moros, que leLa ayuda de san Isidro, al cual los leoneses tenian por nian en su poder lo mas alto del pueblo, y de la olra patron parlicular, les asistió para que los bárbaros que- los leoneses; intentó de salvarse por los piés y huir; al dasen por el rey don Fernando vencidos en batalla, salir se hirió malamente en el cerrojo de la puerla de la muertos y desbaratados. Con esta victoria cobraron los ciudad y cayó del caballo. Así, preso de los enemigos, leoneses orgullo, pasaron adelante y trabajaron las vino en poder del rey don Fernando, que le trató hutierras de Portugal comarcanas con talas y con robos. manísimamente, y le hizo curar la herida , no con me. Loque mas era á propósito y muchos grandemente de- nos cuidado que si fuera su padre. Fucra desto, luego scaban, el mismo don Fernando de Castro por diligen- que estuvo sano le dejó ir á su tierra; si bien el Portucia deste Rey se redujo á mejor consejo; ca le exhortó gués, movido desta humanidad, se mostraba aparejado que le ayudase á él contra el rey de Castilla antes que á poner en su poder todo su reino y obcdecelle como á á los enemigos del nombre cristiano. Aceptó él este señor. Mas no quiso aceptar el rey don Fernando, conpartido que le ofrecian, y como era de gran corazon y tento solo con recobrar los lugares que poco antes lo en las cosas de la guerra señalado entre pocos, con de- tomara en Galicia. Tenia otrosi por bastante fruto de la seo de mostrarse entró luego por las tierras de Casti- victoria usar de templanza y humanidad. En Cuenca lla con gentes de Leon. En tierra de Campos, junto á por la muerte de Juan 1, obispo de aquella ciudad, fué un lugar llamado Lubrical, venció en una batalla las puesto en su lugar Julian, hombre santo, maravilloso por gentes contrarias que le salieron al encuentro. Muchos la vida y la erudicion. Era natural de Burgos, y aun so señores quedaron presos, y entre ellos el mismo don Nu- halla en los papeles de la iglesia de Toledo que fué arño de Lara, su enemigo capital. Mas él los trató benig- cediano de Toledo; con sus predicaciones en la mayor na y cortesmente, y con grande loa de modestia y de parte de Castilla tenia hecho gran provecho en los mohumanidad los dejó ir libres á sus tierras, solamente ros y cristianos y ganado gran renombre y fama en el jes hizo jurar que le serian amigos fieles. El mismo, oficio de predicar, que fué el escalon por donde subió repudiada su primera mujer, casó con doña Estefa- al obispado, y despues en el número de los santos le nia, hermana del rey don Fernando; y el que por sangre pusieron esta y otras virtudes. Doña Urraca, reina de y hazañas era esclarecido, quedó mas ennoblecido por Navarra, hija del Emperador, despues de la muerte del el parentesco real. Desle matrimonio nació don Pedro primer marido, casó los años pasados con dou Alvaro de Castro, de quien adelante se hará mencion. Siguió- Rodriguez, persona principal en Castilla, y sin tener se olra guerra, que se hizo contra Portugal por esta hijos deste matrimonio, falleció este año por el mes do ocasion: Don Alonso, rey de Portugal, puesto que de agosto. Su cuerpo yace en Palencia en la iglesia mayor grande edad y muy viejo, nunca aflojaba en el cuidado con este letrero: de la guerra. Tenia el ánimo muy fuerte , si bien el cuerpo era faco. Llevaba mal que el rey don Fernando

AQUÍ REPOSA DOÑA URRAGA, REINA DE NAVARRA, MUJER DE DOX con haber reedificado á Ciudad-Rodrigo á la raya de su

GARCI RAMIREZ, LA CUAL FUÉ HIJA DEL SERENİŞINO DON ALONSO,

EMPERADOR DE ESPAÑA, QUE GANÓ Á ALMERÍA; FALLECIÓ A 12 DE reino hobiese por el mismo caso puesto como grillos á

OCTUBRE, AÑO DEL SEÑOR DE 1189. Portugal y edilicado una fuerza, de donde los campos de aquella provincia pudiesen libremente, como poco

Así dice el letrero. Nos en la razon de los tiempos se. antes lo hicieran, ser maltratados. Juntó un grueso ejér- guirnos los Anales de Toledo, y por ellos quitamos diez cito y mandó á don Sancho, su hijo , que con aquellas años desta cuenta. El añoluego siguiente de 1180, á 5 de gentes se pusiese sobre aquella ciudad. Prometíase se- octubre, Luis, rey de Franeja, seteno deste nombre, faguramente la victoria, a causa que el rey de Leon en el lleció en Paris; dejó por su sucesor a su hijo Filipe, mismo tiempo se hallaba apretado con la guerra de por sobrenombre Augusto. Por el mismo tiempo en Castilla , como poco antes se ha dicho, y los suyos al- aquella parte de Vizcaya que se llama Alava cdifiborotados. El rey don Fernando en aquel peligro no se caron por mandado de don Sancho, rey de Navarra, olvidó de la honra y reputacion, además que no igno

la ciudad de Victoria, cabeza de aquella provincia , raba cuánto se diminuirian sus fuerzas si perdiese aque

do antes estaba una aldea llamada Gasteiso. La causa Ua ciudad. Salió pues con parte de sus gentes al en- de mudalle el nombre antiguo y ponelle este no se sacuentro á los portugueses. Pelearon cerca del lugar be, aunque no debió faltar. En Tarragona otrosí se tullamado Arraganal; los portugueses fueron vencidos, vo un concilio de obispos, en que se trató, así de otras unos muertos y desbaratados, otros presos, que dejó muchas cosas, como tambien se estableció por ley que en adelante mudada la antigua costumbre que los cata- modidades para oprimir la morisma, gente bárbara. El lanes guardaban, se dejase , y no escribiesen en las es- rey de Aragon, por estar determinado de ir en romería crituras públicas el nombre de los reyes de Francia ni á Santiago, hizo compañía al legado hasla Castilla, en pusiesen en ellas elasio de su reinado, como lo acostum- particular por el deseo que tenia de interponer su autobraban. Siguióse el año 1181 y en él la muerte de don ridad para que se hiciesen las paces. Parecíale cosa muy Cerebruno, arzobispo de Toledo, á 12 de mayo. Sepul- honrosa que por su medio se estableciese la concordia táronle en su iglesia en la capilla de San Andrés. Suce- deseada entre los reyes y se dejasen las armas. Sucedió dióle don Gonzalo, primero deste nombre, varon de como lo pensaba , que á su instancia se concertó la paz, grande y excelente virlud. Quién pone antes de don y á cada uno de los reyes señalaron los términos hasta Gonzalo á Pedro de Cardona, quién despues dél; de- donde llegasen sus estados. De lo que quedaba en pobió ser electo y no consagrado, y aun hay memoria en der de los moros, al tanto determinaron las ciudades, Toledo que le hace cardenal; los mas le pasan en si- lugares y castillos que pertenecian á la conquista de lencio en este cuento de los prelados de Toledo. cada cual destos principes, sobre lo cual tenian antes

desto no pequeño debate. En estas pláticas, no solo ganó CAPITULO XVI.

el rey de Aragon loa de pacificador, sino tambien de

modestia ; ca se contentó con lo que le señalaron para Como murieron los reyes de Portugal y de Leon.

su conquista , que fué sola aquella comarca que desde La jornada que don Alonso, rey de Portugal, hizo Aragon llega hasta Valencia, dado que por agraviarse contra los moros, dado que le sucedió mal, fué ocasion el rey don Pedro, su liijo, que en esta confederacion y que los vuestros entendiesen se podrian apoderar de concordia se le hizo sinrazon, alcanzó que los términos Badajoz; por esto don Fernando , rey de Leon, á cuya de la conquista de Aragon llegasen y se extendiesen conquista pertenecia, juzgó que no se debia dejar pa- hasta Alicante. Los demás reyes con los términos y rasar aquella ocasion, como principe que era de suyo ene- yas que se les señalaron terminaron de buena gana su migo de ocio y de condicion bulliciosa y mas aventa- señorío. Solamente el rey de Navarra quedaba sentido jado en la disciplina militar que en las artes de la paz. y extrañaba los grandes agravios que le tenia hechos De Zamora, donde se retiró despues que soltó al rey don Alonso, rey de Castilla. Por esta causa no se pudo de Portugal, apercebido de nuevas gentes, marchó persuadir á venir en aquella comun confederacion y para aquella guerra y ganó la dicha ciudad de Badajoz. corte que se dió entre los demás. Todavía despues deste Era habitada de moros, y no podia por entonces llevar asiento duró algun tiempo la paz entre los cristianos; nueva poblacion de cristianos ni poner en ella guarui- | por lo menos hobo pocas revueltas y de poca considecion bastante de soldados. Acordó dejar por goberva- racion. Hacíase la guerra á los moros, mayormente el dor á un moro, llamado Abenabel. Los bárbaros no guar- rey de Porlugal se señalaba en esto; demás que entre dan la fe, la palabra ni juramento sino cuando no pue- los alborotos de la guerra, cuidadoso de acrecentar la den mas. En breve pues se rebeló contra don Fernando piedad cristiana y culto divino, él mismo desde el proy llamó en socorro suyo á los almoliades. Pasó adelante, montorio Sacro, que por este respeto y para con su preque no contento con la posesion de aquella ciudad, for- sencia considerar el lugar fué allá por dos vecos, promado un buen ejército , acometió primeramente las curó y hizo que los huesos de san Vicente mártir, se trastierras de Leon, en que taló, saqueo y robó todo lo que ladasen á la iglesia mayor de Lisboa, que fué el año 1183. por aquella parte se le puso delante; luego dió la vuelta El se ocupaba en esta y semejantes obras de piedad. A á Portugal, cercó al rey don Alonso dentro de Santa- su hijo dou Sancho envió de la otra parte de Tajo para ren, que halló descuidado y desapercebido de todo lo que tuviese cuidado de la frontera y hiciese rostro á los necesario. Don Fernando, rey de Leon, encendido en moros. El, como mozo y fervoroso por la edad y con dedeseo de vengar sus injurias y movido por el peligro del seo de ganar honra , con buen número de los suyos enRey, su suegro, de cuya defensa ya una vez se encargó, tró en el Andalucía y taló las tierras de los moros por juntadas de presto sus gentes, salió al encuentro á los todas partes hasta llegar á Sevilla. Asimismo á los sevimoros que estaban feroces por lo hecho. Pero ellos lue- llanos, que con intento de vengar aquella afrenta le sago se pusieron en huida por no sentirse iguales a las lieron al encuentro, los desbarató en batalla, puso cerco fuerzas de ambas naciones. El rey de Portugal, como al sobre Ilipa , que hoy se llama Niebla, pero no la pudo principio sospechase que don Fernando venia mudado

ganar, porque vino nueva que grandes gentes de moros de voluntad contra él y no menos se recelase de su po- tenian puesto cerco sobre Beja, en los confines de Porder que de las armas de los moros, sabida ta verdad, togal. Así don Sancho, movido por el peligro de los suse alegró y cobró ánimo. Don Fernando, ganada muy yos y porque no pareciese que por pretender lo ajeno gran gloria y cargado de los despojos de moros, volvió dejaba perder lo que era suyo y cayese en reprehension á su tierra el mismo año, que fué el de nuestra salud de lo que pretendia honrarse, alzado el cerco de Niede 1181, en que comenzó á gobernar la Iglesia de Ro- bla, acudió á Portugal. Con su venida los bárbaros ma Lucio, tercero deste nombre, natural de Luca,

su

fueron vencidos y forzados á partirse de aquella ciudad. cesor de Alejandro III. Deste Pontifice dicen que envió Don Sancho, esclarecido con tantas victorias, entró en eierto cardenal, cuyo nombre no se refiere, por su le- Santaren á manera de triunfante. Al mismo tiempo vino gado y con grandes poderes á España para asentar las aviso que los almohades con su caudillo el rey Abenjapaces entre los reyes cristianos , que, divididos en gran cob apercebian grandes gentes contra Portugal. La didaño del comun, contendian entre sí con odios muy ligencia de que usaron fué grande; mas presto que se grandes, muchas veces sin muy grande ocasion, por dono pensaba pusieron corco sobre aquella villa de Santaren. de dejaban pasar grandes ocasiones que se ofrecian y co- Don Alonso, rey de Portugal, dado que se hallaba muy pesado por la edad y por haber quedado cojo de una pier- otro sepulcro de mármol blanco de labor muy prišna. na despues que en Badajoz se le quebró, de tal manera, Fué varon admirable, acabado en todo género de vir. que usaba de coche por no poder andar á caballo, con- tudes, del reino de Portugal no solo fundador, sino convocados soldados de todo su reino, se apresuró para ir quistador en gran parte. Pasó su larga edad y reinado á Santaren. Dióse la batalla, en que los moros no fue casi sin ningun tropiezo. En las cosas de la guerra y en ron iguales á los portugueses, porque el padre por fren- las artes de la paz se señaló igualmente , junto con el te, y el hijo, que salió de la villa , por las espaldas los celo que tenia á la religion, de que dan muestra muapretaron; fué grande la matanza y muchos los que se chos templos que en Lisbona y en Ebora y en otros lupusieron en huida; al mismo Rey bárbaro dieron en la gares edificó. Corria á las parejas en piedad y devocion batalla una herida mortal, y como quier que pretendiese su mujer doña Malfada , hacia en todo el reino edificar para escapar pasar á Tajo, que por aquella parte va muy á sus expensas muchos monasterios y iglesias ; señales arrebatado y lleva mucha agua, se ahogó en el rio, que muy manifiestas de la virtud que ambos tenian. Halláfué elaño de 1184. Sucedióle en los dos imperios de Afri- base España en sosiego despues que entre los reyes se ca y de España Abenjuzef, su hermano. Esta victoria se concertaron las paces y por la muerte del rey Jacob do tuvo por muy señalada, y por ella se hicieron grandes

Jos almohades. Solo comenzaba por otra parte una nueregocijos en toda España. Verdad es que la muerte de va guerra y un nuevo miedo, que ponia á muchos en Armengaudo ó Armengol, conde de Urgel, aguó algun cuidado. Era cosa muy honrosa á don Pedro Ruiz do tanto esta alegría; era hijo de Armengaudo Castilla, Azagra que en los ojos de tan grandes reyes conservase conde de Barcelona, y tenia por mujer una hermana un tan pequeño eslado como el que tenia sin reconocer del rey de Aragon; y no solo poseia gran estado en Ca- á nadie vasallaje. Acudia él de buena gana á ayudar á taluña y Aragon, sino tambien en Castilla era señor de los reyes en la guerra contra los moros, yarriba queda Valladolid , por ser bisnieto de don Peranzules , de quien dicho lo mucho que hizo cuando se ganó la ciudad do en su lugar se hizo mencion, que fué un gran perso- Cuenca; pero no se podia persuadir á hacer homenaje naje. Este Príncipe, con deseo de adelantar el partido á ninguno, y para mostrar su exempcion se llamaba de los cristianos, con sus gentes particulares rompió por vasallo de Santa María, que cra el nombre de la iglesia la tierra de Valencia; pero despues de algunos buenos mayor de Albarracin. La causa de conservarse tanto sucesos que tuvo sué muerto por los moros junto a la vi- tiempo, cuanto no sé si alguno de los capitanes antiIla de Requena en una celada que le pararon y con enga- guos, entiendo fué la fortaleza del sitio y la emulacion no. Otros dicen que los castellanos le dieron la muerte; y contienda que los reyes lenian entre sí por desear cada la pública voz y fama fué que los moros le mataron; que cual la presa , hacerle su vasallo y que no lo fuese del parece mas probable y es mas justo que se tenga por otro. El año pues luego siguiente de 1186, por el mes verdad. Lo cierto es que este desastre sucedió á 11 dias de enero, los reyes de Castilla y de Aragon se juntade agosto; dejó un hijo de su mismo nombre por he- ron para tomar acuerdo sobre este caso en Agreda. redero de sus estados. En otra parte don Sancho, rey En las vistas de comun consentimiento hicieron una de Navarra, se metió por tierras de Castilla, y llegado ley en que desterraban de los dos reinos á todos los hasta el lugar de Atapuerca, como llevase gran presa deudos y aliados del dicho don Pedro que siguiesen robada por aquellos lugares, el abad de San Pedro de su partido, con este principio de rompimiento se conCardeña, movido por el trabajo y lágrimas de los co- tentaron por entonces. En el principio del año siguienmarcanos, fué apresuradamente en busca del Rey que te Gaston, vizconde de Bearne, á ejemplo de sus mase volvia á su tierra ; alcanzóle y pidióle restituyese la yores, hizo en Huesca homenaje al rey de Aragon, año presa á los que padecieron el daño, pues parecia cosa desgraciado por la prision de Guidon, rey de Jerusainjusta que los agravios hechos por los reyes los paga- lem. Saladino, grande enemigo de cristianos, le prense la gente miserable y sobre ellos descargase la saña. dió á él y al maestre de los templarios en la ciudad de Condescendió el Rey á los ruegos del Abad por ser tan Tiberiade; y se apoderó por concierto de la misma ciujustificado lo que le pedia , demás del particular res- dad de Jerusalem á 2 dias del mes de octubre, que fué peto que tuvo al estandarte del Cid, que el Abad y los un daño y mengua notable y sin reparo. En Castilla el monjes del templo do le tenian le tomaron y le llevaban rey don Alonso, vuelto el pensamiento á las cosas de la delante para movelle mas. Lo cual hizo tal impresion paz, con muy buenas leyes y estatutos ordenaba y enen su ánimo y en tanto grado, que él mismo acompañó derezaba la milicia y orden de Calatrava en el mismo el dicho estandarte hasta dejalle en el lugar en que antes tiempo que don Fernando, su tio, rey de Leon, falleció letenian. Sucedieron estas cosas el año de 1185. En este en Benavente el año que se contó de 1188; año los reyes de Portugal, padre y hijo, fueron primero espacio de treinta y un años. Sepultáronle en Santiago á Coimbra, dende se partieron para la ciudad de Portu. en la capilla real. Fué tenido por mas aventajado y mas Allí celebraron las bodas entre Filipe, conde de Flán- á propósito para la guerra que para el gobierno. Las des, y doña Teresa , hija del mismo rey don Alon- señaladas partes que tuvo de cuerpo y ánimo pareció so , a quien los flamencos llaman Matilde. Conclui- estragar la insaciable sed de reinar que mostró, mayordas las fiestas, volvieron á Coimbra ; allí el Rey, agra- mente en la menor edad del rey de Castilla, su sobrivado de enfermedad y de los años, falleció á 6 del mes no. Por lo al sufria mucho los trabajos, su ingenio agude diciembre en edad de novenla y un años. Su cuerpo, do, prudente y próvido, y en los peligros tuvo corasegun que éi ordenó en su teslamento, sepultaron en zon animoso y grande. Martin, presbitero de Leon, por la iglesia de Santa Cruz, que él mismo fundó, en una estos tiempos florecia por la erudicion y por la su vida sepultura humilde ; de donde por mandado del rey don muy santa que bacia. Ocupábase en escribir muchos liManuel, eu tiempo de nuestros abuelos, le pasaron á bros, si bien era persona idiota y sin letras; inas de re-. pente le liizo muy arentajado en letras una extraordi- de su padre, el que por la conocida bondad de su vida paria vision en que san Isidro, en cuyo monasterio vi- y por su piedad muy señalada alcanzó renombre de via, entre sueños le dió á comer un libro en señal de la santo y se llamó san Luis. Despues de doña Blanca mucha doctrina que por aquel medio le comunicaba; se siguieron doña Berenguela , don Sancho, doña Urdesde entonces comenzó á señalarse en el conocimiento raca y don Fernando, que consta haber nacido el de las divinas letras y escritura sagrada. A nuestras ma- año 1189, á 29 de noviembre , dia miércoles. Despues nos no lia venido cosa alguna de aquellos sus libros. Di- dél se siguieron doña Malsada y doña Constanza, y luecese que los canónigos de aquella iglesia y convento los go adelante dos o tres hermanas, cuyos nombres no se guardan con grande cuidado como un precioso tesoro saben; demás destos doña Leonor y el menor de todos y para testimonio muy claro de lo que sucedió y de don Enrique, que con maravillosa variedad de las cosas aquel milagro.

reivó por

vino á suceder en el reino á su padre, como se mos

trará en otro lugar. Fuera de los muchos hijos que el CAPITULO XVII.

rey de Castilla tuvo, se aventajaba á los demás prínci

pes sus vecinos en la grandeza del señorío, muy maDe varias confederaciones que se hicieron entre los reyon.

yor que el de los otros, por do ponia espanto a todas Los hijos sucedieron á sus padres, don Sancho á don las provincias de España. El, aunque se via rodeado de Alonso, rey de Portugal; á don Fernando, rey de Leon, tantas riquezas y ayudas, no se daba al ocio ni á la don Alonso, noveno deste nombre, que se volvió con flojedad, antes extendia con las armas los términos de la nueva de la muerte de su padre del camino que lle- su señorío y los dilataba; en que asimismo sobrepuvaba , porque se queria ausentar y se iba para su tio el jaba á los demás reyes de su tiempo; y en ingenio y nuevo rey de Portugal por miedo del odio y aseclan- maña y en riquezas, gracia y destreza igualaba a sus zas de su madrastra. Llevaba ella mal que don Alonso, antepasados. Con esto sustentaba la autoridad real y hijo bastardo, como ella decia, solo por ser de mas se hacia temer. Nunca el poder de los principes es secdad y porque se le antojaba á su padre, fuese preferi- guro á los comarcanos, por ser cosa natural buscar cado á sus hijos, y tratado como quien habia de suceder da uno ocasion de acrecentar sus estados, sea justa, sea en aquella corona. De aquí resultaron desabrimientos injustamente. Por esta causa los demás reyes de Esperpetuos, de que avino que dado que el Rey, su an- paña se hermanaban contra el rey de Castilla, y se tenado, al principio le dejó los lugares de su dote por confederaban y promelian que tendrian los mismos por respeto y contemplacion de su padre, pero en fin la amigos y por enemigos. Procuraban traer á esta conpuso en necesidad de retirarse á Najara , do pasó lo federacion al rey de Leon, si bien pareció estar mas restante de su vida. En el monasterio de Santa María aficionado y obligado al rey de Castilla, don Alonso, su el Real de aquella ciudad están en una capilla, que se primo. Y es así que luego que tomó la posesion del reillama de Santa Cruz, dentro del claustro, las sepul- no paterno, con deseo de ganar su amistad, de su voturas desta señora y de sus hermanos, que fueron don luntad fué á las Cortes de Castilla, que se tenian en Lope, obispo de Segovia , y don Martin de Haro. Don Carrion, el año 1188. Armóle allí caballero a la manera Alonso, rey de Leon, fué casado dos veces: la primera que entonces se usaba; y para muestra de darle la obecon doña Teresa , hija de don Sancho, rey de Portu- diencia le besó la mano; corlesía en que pareció dimigal, en quien turo tres hijos : á doña Sancha, á don nuir la majestad de su reino y reconocer á su primo Fernando, que vivió poco, y á doña Dulce; despues, por por mas principal, como lo era. Halláronse en aquellas mandado de los pontifices, se apartó de doña Teresa á Cortes Conrado, hijo del emperador Federico, llamado causa que era su parienta, y casó con doña Berenguela, Barbaroja , que aportó á España en peregrinacion, y hija de don Alonso, su primo, rey de Castilla. Don San- Raimundo Flacada, conde de Tolosa; el uno y el otro cho , rey de Portugal, primero deste nombre, que lla- luvieron por cosa honrosa que el Rey los armase cabamaron el Poblador y el Gordo, casó los años pasados lleros con las ceremonias que en España so usaban. con doña Aldonza Dulce, hermana del rey de Aragon. Fuera desto, se concertó casamiemto entre Conrado y Deste matrimonio tuvo muchos hijos, es á saber, á don doña Berenguela , hija del Rey; pero no vino á efecto Alonso, el mayorazgo, á don Fernando, don Pedro, por esquivar la doncella de ir á Alemaña, sea por abordon Enrique, que murió mozo; cinco hijas, doña Tere- recer las costumbres de aquella nacion, sea por el largo sa, doña Malfada, doña Sancha, doña Blanca, doña Be- y trabajoso camino, porque, ¿á qué propósito mudar la renguela. Y muerta la mujer , tuvo en otras dos concu- templanza de España y el arreo de su patria y trocabinas seis hijos, parte varones, parte hembras : de la lle por el cielo áspero de Alemaña y otras condiciones primera, por nombre Juana, á doña Urraca y á don asaz diferentes de sus naturales? Finalmente, este desMartin; de la otra, que se llamó María, á doña Teresa, posorio se apartó por autoridad de don Gonzalo, primadon Egidio, doña Constanza y don Rodrigo. Doña Te- do de Toledo, y de Gregorio, cardenal de Santangel. rcsa casó con Alfonso Tello, el que fundo y pobló la vi- Los demás reyes, entre tanto que esto pasaba, conlla de Alburquerque; tales eran las costumbres de aquel sultaban entre sí por sus embajadores qué era lo que siglo, que no tenian por torpe cualquier antojo de los debian hacer, en especial el de Aragon, que llevaba reyes , en que don Alonso, rey de Castilla, fué muy mal que todas las cosas estuviesen en el albedrío de su mas medido y juntamente dichoso en sucesion, porque cuñado, el rey de Castilla, y don Sancho, rey de Nade un solo matrimonio tuvo once hijos, entre los de- varra, que pretendia recobrar por las armas lo que por más doña Blanca fué la mas dichosa, porque casada fuerza le quitaron los años pasados. Con este intento el con Luis, rey de Francia, octavo deste nombre, con año de Cristo 1190 se juntaron de propósito en Borgia dichoso parto dió al mundo un hijo del mismo nombre por el mes de seliembre; en esta liabla hicieron entre

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