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fieros en tanto grado , que

llegó á amenazar cubriria de les

des;

Beatriz, que casó con este don Ramon, conde de la tanto dinero cuanto era menester para el sustento de Proenza. Deste matrimonio nacieron cuatro hijas, que la casa real y para apercebirse de gente que enfrenase casaron las tres con otros tantos reyes, y la cuarta con las demasías de cualquiera que se desmandase. el Emperador; rara felicidad y notable. La huida de don Ramon fué ocasion de poner en libertad al rey de

CAPITULO VI. Aragon. Don Guillen Monredon, maestre del Temple,

De lo restante hasta la muerte del rey don Enrique de Castilla. comenzó a recelarse por este ejemplo no le sacasen con semejante maña de su poder al Rey, que seria ganar La division y enemiga entre don Alvaro de Lara y la otros las gracias de ponelle en libertad y quedar el car- reina doña Berenguela traia alborotado el reino, pequegado de habelle tenido tanto tiempo como preso. Con ños y grandes ; unos acudian á una parte, olros á la este cuidado y para dar corte en lo que se debia hacer, contraria, de que resultaban muertes y robos y otros se comunicó con don Pedro de Azagra, señor de Albar- géneros de maldades. Sucedió un nuevo embuste de racin, y con don Pedro Ahones, ambos personajes de don Alvaro con que echó el sello á los demás desórdemucho poder y nobleza. Acordaron de llamará Monzon nes y trazas. Pasó el Rey al reino de Toledo, y entreteá don Aspargo, que de obispo de Pamplona lo era á la níase en Maqueda, villa poco distante de aquella ciusazon de Tarragona, y á don Guillen, obispo de Tarazo- dad. Doña Berenguela , su hermana, cuidadosa de su na. Juntos que fueron, de comun acuerdo se resolvieron salud le despachó un hombre para que de secreto le vide poner al Rey en libertad y entregalle el gobierno del sitase de su parte y le llevase nuevas de todo lo que pareino, si bien no pasaba de nueve años. Tomaron este saba. Tuvo don Alvaro desto aviso; prendió al hombre acuerdo por el mes de setiembre, y se juramentaron con achaque que traia cartas que él mismo contrahizo entre sí de llevar adelante esta resolucion. No hay cosa con el sello de la Reina, en que persuadia á los de pasecreta en las casas reales, mayormente en tiempo que Jacio diesen yerbas al Rey, su señor. Para dar mayor coreinan pasiones y parcialidades. Don Sancho, tio del Jor á esta invencion y para hacer sospechosa á la Reina Rey, que tenia el gobierno del reino, sabido lo que pa- y que el Rey se recatase de la que era su amparo , lizo saba, con intento de conservarse en el mando, llevaba dar garrote al mensajero, que sin culpa alguna estaba.

y Con este hecho tan atroz se enconaron mas las volunta

los mismos vecinos de Maqueda , sabido el embusgrana el camino por do el Rey pasase, que era tanto te, con mano armada pretendieron dar la muerto á como decir le regaria con sangre de los que le acom- hombre lap malo; y salieran con ello, si con tiempo no pañasen. Su soberbia era tan grande, que nunca pensó se retirara y en compañía del Rey se partiera cainino de se atrevieran á lo que hicieron, y todavía se fue con Huete. A aquella ciudad envió de nuevo la reina doña buen golpe de gente á Selga, que es un pueblo puesto Berenguela, á instancia del mismo Rey, otro hombre, en el mismo camino por do habian do pasar. El Rey, que se llamaba Rodrigo Gonzalez de Valverde, para cocuando esto supo, tuvo miedo, tanto, que sin embargo municar con él la manera que tendria para retirarse de su poca edad, se puso una cota de malla con intento de donde la Reina estaba. A este tambien prendieron y enpelear, si fuese necesario. Valió que don Sancho, aun- viaron á Alarcon para que allí le guardasen; no se atreque tenia en las manos la victoria por ser muy pocos los vieron a darle la muerte por no indignar mas la gente. que acompañaban al Rey, bien que de los mas ilustres y La tempestad empero que con estas nubes se armaba principales, no se determinó á acometellos; la causa no revolvió sobre los señores que seguian el partido de la se sabe, parece que le cegó Dios para que no viese la Reina. Tuvo el Rey la Cuaresma en Valladolid; desde caida que deste principio muy en breve le esperaba. El allí envió don Alvaro buen golpe de gente para cercar Rey, libre deste peligro, pasó á Huesca, de allí á Zara- á Montalegre, en que se tenia don Suero Tellez Giron, goza. Allí y por todo el camino se hicieron grandes fies- caballero de muy antigno y noble linaje, y bien aper

y alegrías y recibimientos por velle puesto en liber- cebido de soldados para defender aquella plaza; demás tad, ca todos esperaban y tenian por cierto que para que tenia dos hermanos, el uno don Fernando Ruiz, y adelante el gobierno procederia mejor que hasta allí y el otro don Alonso Tellez, que le pudieran acudir; y no los daños del reino se remediarian. Convenia dar asien- lo hicieron por respeto del Rey; antes don Suero, luego to en negocios muy graves que tenian represados, so- que en nombre del Rey le requirieron entregase aquella segar las voluntades y parcialidades, alentar a los bue- fuerza, lo hizo, si bien se pudiera entretener larganos y cortar los pasos á los no tales. Para todo te- mente. Mas los nobles antiguamente en España sobre nian necesidad de recoger dineros, de que se padecia todo se esmeraban en guardar á sus principes el resgran falta, a causa de los gastos que los años pasados peto y la debida lealtad. Despues desto corrieron los se bicicran y de los bandos y pasiones que continua- campos comarcanos, y el Rey mismo con su gente se ban y todo lo tenian consumido. Los catalanes acudie- puso sobre Carrion. Desde a poco pasó sobre Villalva, ron á esta necesidad con mucha voluplad; otorgaron dentro de la cual fuerza se hallaba Alonso de Meneses, que se cobrase el tributo que vulgarmente llaman bo- no menos ilustre que los Girones, pero no tan comevático, por repartirse por las yuntas de bueyes y las dido como ellos, La venida del Rey fué de sobresallo, y demás cabezas de ganados. Este tributo se concede don Alonso á la sazon se hallaba fuera del pueblo; para pocas veces y solo en tiempo de graves necesidades; y entrar dentro le fué forzoso hacerse camino con la essin embargo de que le otorgaron al rey don Pedro los pada, en que estuvo á punto de perderse y quedó heaños pasados por tres veces, al presente se le concedie- rido, y muertos muchos de sus criados y algunos cabaron al rey don Jaime, su hijo, que fué el año 1217. Fué llos que le tomaron en la refriega. Sin embargo, defenesta concesion de grande momento; de que se recogisdió aquella plaza obstinadamente lasta tanto que el Rey,

tas

sea

.

perdida la esperanza de salir con la empresa, dió la cos y franceses, tomada la señal de la cruz por lo que vuelta para la ciudad de Palencia, en sazon que por se trató en el Concilio lateranense, pretendian, rodeaotra parte se hacia la guerra contra don Rodrigo y don do el mar Océano y Mediterráneo, pasar á las partes de Alvaro de los Cameros, en cuyo poder estaba la ciudad levante y á la Suria en defensa de la Tierra-Santa, y de Calaliorra. Acudió el Rey á esta empresa, con que para dar calor a aquella guerra sagrada , aportó á Lisfácilmente se apoderó de aquella ciudad por entrega que boa y echó anclas en aquel puerto. Estos, a persuasion Garci Zapata le hizo del castillo, cuyo alcaide era, de aquel Prelado, se juntaron con los demás para com. por acomodarse al liempo, ó por juzgar le seria mal con- batir aquel pueblo. Acudió á la defensa y á dar socorro tado si hacia resistencia á su Rey, que se hallaba pre- á los cercados gran morisma de Sevilla, Córdoba y otras sente. Tomada aquella ciudad, marcharon contra don partes. Vinieron á batalla, en que murieron mas deseLope de Haro, señor de Vizcaya. La tierra es áspera y senta mil moros; gran matanza. Dióse la batalla á los la gente muy aficionada á sus señores, que fué causa 25 de setiembre, y á los 18 de octubre se ganó la plaza. que la guerra se alargase y el Rey diese la vuelta, Esto dió ánimo á don Lope para con la gente que tenia junta

CAPITULO VII. para su defensa hacer entrada por las tierras del Rey

Cómo alzaron por rey de Castilla a don Fernando, llamado el Santo. y correr los campos sin reparar hasta la villa de Miranda de Ebro. Salióle al encuentro don Gonzalo, hermano El rey don Enrique tenia dos hermanas mayores que del gobernador don Alvaro. Asentaron sus reales los él; doña Blanca y doña Berenguela. Doña Blanca casó unos á la vista de los otros con intento de pelear. Excu- con Luis, hijo mayor de Filipe Augusto , rey de Fransose la batalla por la diligencia de varones graves y re- cia. Doña Berenguela á su marido don Alonso, rey de ligiosos que se pusieron de por medio y les persuadieron Leon, durante el matrimonio le parió cuatro hijos, que desistiesen de aquel intento , de que resultarian graves fueron don Fernando, don Alonso, doña Constanza y daños por cualquiera de las partes que quedase la vic- doña Berenguela. Doña Blanca se aventajaba en la edad, toria. Con esto don Gonzalo se partió para do el Rey ca era mayor que su hermana , y parecia justo suceestaba , y don Lope se fué á Otella para verse con la diese en el reino de su hermano difunto , si el derereina dona Berenguela y asistilla, ca se temia no la cho de reinar se gobernara por las leyes y por los libros cercasen dentro de aquel castillo, y aun refieren que de juristas, y no mas aína por la voluntad del pueblo, el Rey con su gente, mas por engaño de don Alvaro por las fuerzas, diligencia y felicidad de los pretensoque por su voluntad, lo intentó; sin hacer empero efec- res, como sucedió en este caso. Juntáronse muchos to dió la vuelta á Palencia. Añaden que se trató de ca- donde la Reina estaba con toda brevedad para consule sar de nuevo el Rey con doña Sancha, hija del rey don tar este punto. Salió por resolucion de comun acuerdo, Alonso de Leon y de su primera mujer, y que estuvie- sin hacer mencion de doña Blanca, que el reino y la ron muy adelante los conciertos con tal que la Infanta corona se diesen á su hermana doña Berenguela. Aborheredase el reino de su padre, sin embargo que tenia recian, como es ordinario, el gobierno de extranjeros, en doña Berenguela á su hijo don Fernando; la verdad y recelábanse que si Castilla se juntaba con Francia, ¿quión la podrá averiguar? Que la bistoria deste tiem- podrian dello resultar alteraciones y daños. Antes que po no menos revueltas y perplejidades tiene que las esta resolucion se tomase, la reina doña Berenguela, mismas cosas del reino. Concuerdan en que como el para evitar inconvenientes , despachó á don Lope de Rey estuviese aposentado en las casas del Obispo y ju- Haro y á Gonzalo Ruiz Giron para que alcanzasen del gase con otros sus iguales en el patio, fué muerto por

геу de Leon le enviase a su hijo don Fernando, para un caso repentino y desgracia extraordinaria; una teja que la asistiese contra las fuerzas y embustes de don que cayó le descalabró la cabeza, de que desde a once Alvaro Nuñez de Lara, el gobernador, que á la sazon la dias murió, mártes á 6 de junio, año de 1217. Gran tenia cercada dentro de Otella, como queda dicho. Deburla de las cosas del mundo, grande la miseria; pues sistió por entonces de pretender contra los de Lara, pormuere un rey jóven en la flor de su edad en la entrada que alzaron el cerco; al presente, sabida la desgracia del del reino, que apenas habia probado qué cosa es vivir Rey, su hermano , volvió a su primera demanda. Era y reinar. Hay fama, aunque sin autores bastantes, que menester usar de presteza anles que la muerte del Rey un mancebo del linaje de los Mendozas tiró una piedra llegase á noticia del rey de Leon, del cual se recelaban desde una torre que estaba cerca, y con ella quebró la no intentase de apoderarse del reino de Castilla como teja que cayó sobre la cabeza del Rey y le maló. El cuer- dote de su mujer, si bien el matrimonio estaba apartado. po el tiempo adelante enterraron junto a la sepultura El recelo, por lo que se vió adelante, no era sin propóde su hermano don Fernando en las Huelgas de Burgos, sito. Los embajadores se dieron tal priesa y usaron de en que cada año el dia de su muerte le hacen aniversa- tal diligencia, que antes que el rey de Leon supiese rio en aquel mismo tiempo. Vivió menos de catorce nada de lo que pasaba, alcanzaron dél lo que pretenaños; dellos reinó los dos y mas nueve meses. Este mis- dian. Fué cosa fácil encubrir la muerte del Rey, por mo año en Portugal se ganó de los moros un pueblo causa que el conde don Alvaro ponia en esto gran cuiprincipal, que se llama Alcázar de Sal, y antiguamen- dado; el cual, aunque de repente se vió a peado del gran te se llamó Salacia, y era colonia de romanos. El au- poder que tenia , no se olvidó de sus mañas, antes llevó tor y movedor principal desta empresa fué Mateo, obis- el cuerpo del difunto á Tariego. Dende echaba fama po de Lisboa. El juntó para ello mucha gente de Por- que vivia, y despachaba en su nombre muchos recados tugal y persuadió á los caballeros templarios que ayu- y negocios, dando diversas causas por qué no salia en dasen; y lo que mas bizo al caso, una armada de mas de público ni comunicaba cou nadie. Bien via él que secien velas, en que gran número de ingleses, flamen- mejante invencion no podia ir á la larga ; mas procu

raba en este medio pertrecharse y asegurarse lo mas guerra para ellos era de provecho, y la paz les acarreara

mal y daño. Despedidos los obispos, prosiguió el Rey donde estaba su madre, bien ignorante de lo que pasaba con su gente en las talas que hacia , en las presas y quey ella pretendia ; que fué renuncialle luego, como lo mas muy grandes. Intentó apoderarse de Burgos, ciuhizo, el reino y la corona. La ceremonia que se acos- dad real y cabeza de Castilla ; mas don Lope de Haro y tumbra á hacer cuando alzan á alguno por rey se hizo otros caballeros le salieron al encuentro y le forzaron en la ciudad de Najara debajo de un gran olmo; tal era á dar la vuelta mas de priesa que viniera. Las ciudades la llaneza de aquellos tiempos. Alzaron los estandartes de Segovia y Avila, que por estar prevenidas del conde por el nuevo Rey y hiciéronse las demás solemnidades. don Alvaro no vinieron en la eleccion del nuevo Rey, De Najara volvieron á Palencia con intento de visitar el al presente, mudado parecer, enviaron embajadores a la reino. Recibiéronlos los ciudadanos con muestra de Reina para desculparse de lo pasado y para adelante mucha voluntad y alegría á persuasion de sy obispo don ofrecerse á su servicio, que cumplieron muy enteraTello, que con su autoridad y diligencia los allanó y mente, y nadie les hizo ventaja en obedecer al nuevo quitó todas las dificultades. Pasaron adelante, llegaron Rey y en hacer resistencia á los alborotados. Por otra á la villa de Dueñas, que les cerró las puertas; pero co- parte, el conde don Alvaro, visto lo poco que le prestamo quier que el pueblo no es grande ni muy fuerte, fá- ban sus mañas, vino en que el cuerpo difunto del rey cilmente le entraron por fuerza. Allí comenzaron al- don Enrique, que todavía le tenia en Tariego sin dalle gunos de los grandes y ricos hombres á mover tratos de sepultura, le llevasen á enterrar. Acudieron á esto dos paz con los de la casa de Lara y los demás de su valía. obispos, el de Burgos y el de Palencia, que acompañaEl conde don Alvaro de buena gana daba oidos á los ron el cuerpo hasta la ciudad de Palencia. La reina doña que desto trataban. Todavía como el que estaba acos- Berenguela que los esperaba, desde allí junto con los tumbrado á mandar pretendia llevallo adelante, y para obispos acompañó el cuerpo y le hizo enterrar en las esto queria le encargasen la tutela del nuevo Rey; gran Huelgas de Burgos, como arriba se tocó. No acudió el soberbia y temeridad. Tenia don Fernando a la sazon rey don Fernando por tener cercado á Muñon, pueblo diez y ocho años, si bien otros dicen que no eran mas fuerte y que no queria obedecer; pero en fin le ganó por de diez y seis ; edad no muy fuera de propósito para fuerza y prendió dentro dél los soldados que tenia de encargarse del gobierno. Las cosas amenazaban rom- guarnicion, en sazon que la Reina , su madre, concluipimiento y guerra. Los reyes pasaron á Valladolid, pue- das las honras y enterramiento, dió la vuelta para verso blo grande y abundante en Castilla. Juntáronse en aque- con su hijo. De allí fueron á Búrgos para asistir en las lla villa Cortes generales del reino, en que por voto de Cortes que tenian aplazadas para aquella ciudad. Tras todos los que en ellas se hallaron se decretó que la esto se apoderaron de las villas de Lerma y de Lara, y reina doña Berenguela era la legítima heredera de los se las quitaron á don Alvaro. Vueltos á Búrgos, bicicreinos de su hermano, segun que por dos veces lo te- ron su entrada con representacion de majestad á manian determinado en vida del Rey, su padre. Así lo re- nera de triunfo. Pasaron á la Rioja, do sujetaron á Vifiere el arzobispo don Rodrigo; añade luego que era llorado, Najara y á Navarrete; todo se le allanaba al nuela mayor de sus herinanas, que lo tengo por mas veri- vo Rey, porque demás que tenia de su parte la justicia, símil, si bien algunos otros autores son de otro parecer. y por el mismo caso el favor del cielo, con su noble conLo cierto es que la Reina , por el deseo que siempre tuvo dicion y con la apostura de su cuerpo granjeaba las vode su quietud, tornó segunda vez con la aprobacion de luntades y todo el mundo se le aficionaba. Solos los las Cortes á renunciar el reino a su hijo; y en esta con- señores de Lara y sus aliados no acababan de sosegar, formidad le alzaron de nuevo por rey en una plaza ni los daños y males rendiau sus corazones obstinados, grande que está en el arrabal de aquella villa. Desde allí en que pasaron tan adelante, que con golpe de gente con gran acompañamiento le llevaron a la iglesia muyor que juntaron de todas partes, se pusieron en un lugar para que el jurase los privilegios del reino y los demás llamado Herreruela, puesto en el mismo cainino por do le biciesen sus homenajes acostumbrados en semejantes el Rey habia de pasar á Palencia. La mayor parte de los solemnidades. Por otra parte, el rey de Leon, su padre, soldados alojaban dentro del pueblo, don Alvaro en un Juego que supo lo que pasaba y cómo la Reina le enga- cortijo alli cerca acompañado de poca gente. Este desño, se dolia grandemente de verse burlado. No le pare- cuido ó sea menosprecio de sus contrarios sué causa de ció que podria por bien alcanzar lo que deseaba, que su perdicion, porque avisados los del Rey, dieron soera entregarse del nuevo reino de Castilla ; acordó acu- bre él de repente, y aunque pretendió defenderse, y dir á la fuerza , envió delante á su hermano don Sancho apeado del caballo, y aun despues caido en tierra, se para que rompiese por las fronteras, y él mismo con cubria con el escudo de los golpes que sobre él cargaotro grueso ejército entró por tierra de Campos haciendo ban , al fin le rindieron y quedó preso; con que se putodo el mal y daño que pudo. La Reina, aquejada del diera poner fin á los males y revueltas del reino si no. temor que le causaba aquella nueva tempestad, envió se aseguraran demasiadamente. Fué así, que don Aldos obispos, Mauricio, de Burgos, y Domingo, de Avi- varo, como se vió preso, rindió al Rey luego todos los la , para que con su prudencia y buenas razones aman- pueblos y castillos que de la corona le quedaban en su sasen al Rey y le persuadiesen alzase mano de aquella poder ; estos fueron Alarcon, Amaya, Tariego, Villasu pretension tan fuera de camino y de sazon. Esta di- franca, Villorado, Najara, Pancorvo. Esto hecho, no ligencia no fué de provecho alguno, antes el pecho del solo le dieron libertad, sino que el Rey le recibió en su Rey se encendió en mayor saña, mayormente que el gracia y amistad. La misma facilidad usó con don Ferconde don Alvaro y sus parciales le daban grandes es- nando, hermano de don Alvaro, que tenia co su poder perauzas que saldria con su intento; y á la verdad, la á Castrojeriz y Orejon; y como no los quisiese rendir, confiado en los muchos soldados y provision que dentro se hallasen en aquella guerra. Juntose gran gentío, mas dellos lenia, por excusar la guerra finalmente se con- por deseo de robar que por alcanzar perdon de sus pecertaron que los dichos pueblos quedasen en su poder, | cados. Dieron sobre Extremadura, talaron los campos, pero que los tuviese en nombre y como teniente del Rey, quemaron los pueblos, hicieron presas de hombres y y para esto hiciese los homenajes acostumbrados. La de ganados, finalmente, se pusieron sobre la villa de revuella de los tiempos forzaba á venir en semejantes Cáceres con intento de forzalla ó rendilla. Engañoles su conciertos, puesto que parecia menoscabo de la majes- esperanza i causa de las muchas aguas que sobrevinietad real, y no faltaba quien murmurase de tanta facili- ron y el tiempo contrario que les forzó, sin pasar adedad. A la verdad, la paz no fué duradera, ni los que es- lante, dar la vuelta para sus casas al fin del año, que laban acostumbrados á gobernar y mandar se podian se contaba de nuestra salvacion de 1218. contentar de vida particular y retirada , antes en breve se declararon eu deservicio del Rey, y con genle que

CAPITULO VIII. juntaron, corrieron la tierra de Campos haciendo todo

En España se fundaron monasterios de diversas religiones. el mal y daño que podian. Armóse el Rey contra ellos y apretóles de manera, que fueron forzados a desemba- En este estado se hallaban las cosas de España, los razar la tierra. Recogiéronse á lo del rey de Leon, que reinos comarcanos eso mismo tenian guerras civiles. se mostraba sentido por el reino y corona que no le da- De las guerras siempre suelen venir otros males y pérban, á él debida segun su parecer; y se aprestaba para de didas grandes, muchos vicios y maldades. La licencia nuevo con mayor fuerza que antes hacer guerra en las y costumbre de pecar casi habia apagado la luz de la tierras de Castilla, á que le incitaban con mayor calor razon; los vicios eran tenidos por virtudes, y las virtulos de la casa de Lara luego que se retiraron á su rei- des por vicios: gravisimo mal y.daño. En tantas tinieno. Algunos caballeros de Castilla quisieron ganar por blas y tan espesas de ignorancia despertó Dios hombres, la mano, y con golpe de gente se metieron por las tier- como siempre ha hecho, señalados en santidad y admiras del reino de Leon. No eran tan fuertes que pudie- rables, los cuales no dejaban de encaminar los homsen contrastar á las fuerzas de los contrarios, ni su en- bres á la vida eterna y mostralles el sendero quo trada fue muy considerada. Sobrevino el rey de Leon Cristo enseñó y abrió, que habian cegado en gran de rebato, dió sobre ellos y cercólos en un pueblo en parte los vicios. Allegáronse á estos santos varones que se-bicieron fuertes, llamado Castellon, puesto en- otros muchos que, con deseo de imitar su virtud, retre Medina del Campo y Salamanca. Acudieron genles nunciaban las cosas del mundo; con que por este tiemde ambas partes, unos á socorrer los cercados, otros po

muchas familias y congregaciones santas se levanpara apretallos. Tratose de medios de paz, y finalmente taron. Entre todos tuvo muy principal lugar el padre se asentaron treguas entre los dos reyes padre y hijo. santo Domingo. Nació en tierra de Osma en un lugar Hallábase presenteel conde don Alvar Nuñez de Lara, llamado Caleruela , entre Osma y Aranda. Siendo mozo, á la sazon enfermo de una dolencia que se le agravú fué canónigo reglar de San Agustin. Llegado á mayor mucho con la pena que tomó por ver los reyes concer- edad, trabajó mucho en desarraigar la herejía de los tados; que á los revoltosos la paz y el sosiego suele ser albigenses en Francia, como de suso se dijo. Ocupado odioso y contrario á sus intentos. Hlízose llevar en hom- en esto, como viese cuán pocos predicadores se hallabros á la ciudad de Toro, con el camino se le agravó ban de la palabra de Dios, que con buen celo y ejemmas la enfermedad , de suerte que en breve pasó desta plo de vida y buena doctrina enseñasen á los hombres vida; cuya muerte fue muy saludable para todo el reino, engañados la verdad y santidad, pensó y trazó en su así bien que su vida fué inquieta y perjudicial. Al tiem- pensamiento y comunicó con otros un modo de vida, po de la muerte tomó el hábito de la caballería de San- cuyos seguidores se ocupasen en predicar el santo tiago; que así se acostumbraba en aquel tiempo para Evangelio por todo el mundo. Ofreció este modo de vicon aquella ceremonia y las indulgencias concedidas á vir y régla al papa Honorio, y su Santidad la aprobó el los que tomaban la cruz aplacar á Dios en aquel trance año primero de su pontificado. De alli á dos años se y alcanzar perdon de sus pecados. El cuerpo enterraron

vino á España y publicó la bula que traia de su aproen Uclés, convento el mas principal de aquella órden. bacion a los reyes y principes; con cuya licencia y Su hermano don Fernando, que de su voluntad se ha- beneplácito fundó algunos monasterios en ciudades bia desterrado en Africa , con licencia de Miramamolin principales. El primero fué en Segovia, otro en Mahacia su residencia en Elbora , poblacion de cristianos, drid, el tercero en Zaragoza. Hecho esto en España, cerca de la ciudad de Marruecos. Allí enserio de una y vuelto á Italia , finó en Boloña, ciudad de la Lomdolencia mortal, ya ejemplo de su hermano, poco an- bardía; ilustre varon en virtud y santidad de vida, funtes de espirar, sc hizo vestir el hábito de San Juan. Su dador de su órden muy principal, de donde como de un mujer doña Mayor y sus hijos don Fernando y don Al- alcázar de sabiduría han salido y salen muchos varones varo procuraron que su cuerpo se trajese á Castilla, y admirables en toda virtud y letras. El mismo año que le hicieron enterrar en la Puente de Filero, convento y santo Domingo vino á España se ordenó otra religion en casa de aquella orden, en tierra de Palencia. Comenzó Barcelona, llamada de nuestra Señora de la Merced. La con esto á mostrarse una nueva luz en Castilla, muertos ocasion fué que muchos cristianos por mar y por tierlos que la alborotaban, y una grande esperanza que las ra venian en poder de infieles hechos esclavos, y para treguas puestas con Leon se trocarian en una paz perpe- librarse de la mala vida que les daban sus amos renetua, como todos lo deseaban. En particular pretendian gaban y se apartaban de Jesucristo y de su fe, con volver las fuerzas contra los moros; concedió el Papa sus grande afrenta de la religion cristiana. Para procurar induigencias para los que armados de la señal de la cruz el remedio y rescate destos cautivos se ordenó esta religion, cuyos frailes con limosnas allegadas de todas quiera que hicieron todo el esfuerzo posible. El cerco partes rescatasen los cautivos antes que apostatasen de se puso á 29 de octubre, y se alzó á los 11 de noviemla fe. Don Jaime, rey de Aragon, fué el primer inven- bre. Finalmente, el suceso desta empresa no fué como tor desta orden y manera de vivir por voto, como al- se esperaba y conforme al grande aparato que se hizo; gunos escriben , que hizo á nuestra Señora de instituir solamente se ganaron muchos despojos de moros, con esta orden cuando estuvo en Monzon encerrado á modo que los soldados dieron vuelta á sus casas. de cautivo y probó en sí cuánto mal es carecer de libertad. El primero después del Rey que se ofreció á ser

CAPITULO IX. guia de los que le quisieron imitar fué un Pedro Nolasco , francés de nacion. Este hizo muy buenas reglas

Cómo se casaron los dos reyes don Fernando de Castilla

y don Jaime de Aragon. y constituciones para que los religiosoś se gobernasen por ellas. Tienen por insignia sobre el hábito blanco y Por el mismo tiempo trataba el rey de Aragon don capilla las armas del rey de Aragon con una cruz en- Jaime de quitar el gobierno á don Sancho, su tio, y porcima en campo colorado. El mismo Nolasco, de mano que se emendaba y prometia proceder de otra manera de san Raimundo de Peñafuerte, que fue despues gene- le tornó á recebir en su gracia y perdonalle. Esto era ral de la orden de Santo Domingo, tomó con mucha año de 1219, cuando en España se padeció una muy solemnidad el hábito en la iglesia de Santa Cruz, en grande hambre y mortandad. El Rey, aunque niño, que presencia del Rey y de muchos caballeros del reino. apenas tenia once años, comenzaba á dar claras muesSiguióse tras estos dos san Francisco, ciudadano de tras de valor y ensayarse en los ejercicios de las armas Asis en la Umbria o condado de Espoleto, parte de Ita- y de la guerra. Sucedió que don Rodrigo de Lizana, lia ; varoo de singular inocencia, virtud

у santidad. hombre poderoso, tenia diferencias con un deudo suyo, A probó su instituto y modo de vivir el papa Honorio. que se llamaba don Lope Albero, y de grandes amigos El mismo, despues de aprobado su instituto y regla, que eran, habia resultado entre ellos grande enemisvino á España, donde llegó hasta Portugal y Compos-tad. Espero buena ocasion, y á tiempo que el contrario tella. En poco tiempo se fundaron en estos reinos mu- estaba descuidado, le prendió y llevó al castillo de Lichos monasterios de su órden, como en Barcelona, zana. Avisóle el Rey no pasase adelante en aquella via Zaragoza y otras ciudades y villas de España. Movian de fuerza y que se contentase con el mal hecho á su estos religiosos á devocion y al menosprecio del mundo contrario. No quiso apaciguarse ni obedecer á esto con la aspereza de su vida y con el vestido pobre y hu- mandato. Como el Rey era de poca edad no le estimamilde de que usaban. En Portugal se juntó con san ban, antes cada cual con tanto se queria salir cuanto Francisco San Antonio de Padua, excelente predicador era su poder y fuerzas. Desdeñóse por esta causa; tomó adelante y muy santo. Para tomar el hábito de los me- las armas con deseo de defender al preso y ponelle en vores dejó el de los canónigos reglares de San Agus- libertad y para conservar por el mismo camino su autin, cuyo instituto abrazara desde niño, y entró en toridad y hacerse respetar. Juntó en Huesca buen núaquel órden en la ciudad de Lisboa, de donde era na- mero de gente, y con ella se encaminó la vuelta de Altural, en el convento de San Vicente, que es de canó- bero, pueblo de que se habia apoderado el Rodrigo Linigos reglares. Allí pasó algunos años; despues en el zana, y dentro de dos dias hizo que los de dentro se le convento de la misma orden de Santa Cruz de Coim- rindiesen. Revolvió sobre el castillo de Lizana, patribra , en que vivia cuando se pasó a la religion de San monio de aquel caballero alzado; y porque los soldados Francisco. Junto con la mudanza de vida trocó el nom- y moradores no querian hacer virtud, dió órdeu que bre de Fernando, que recibió en el bautismo, en el de de Huesca le trajesen una máquina ó trabuco, en aquel Antonio, del apellido y nombre del monasterio en que tiempo muy famoso por tirar entre dia y noche mil y tomo aquel nuevo hábito. Muchas ciudades de Italia, quinientas piedras, con que aportilló los muros y hacia por sus predicaciones santas y fervorosas, se reforma- grande estrago en los soldados que los defendian;

llaron; gran número de gente por su medio dejaron la maban esla máquina fundíbulo. Rindiérouse los cermala vida y se trocaron en nuevos hombres. Final- cados, y Lope Albero fué restituido en su libertad; su mente, despues que padeció muchos trubajos por Dios, contrario, perdido el castillo, por entender que en ninfalleció en Padua lleno de virtudes y de milagros. Su guna parte de Aragon estaria seguro, se fué á guaresanto cuerpo es allí acatado en propria iglesia, que por cer á Albarracia, por tener con don Pedro Fernandez mucha devocion del pueblo fundaron en su nombre; de Azagra, señor de aquella ciudad, amistad de años que tal honra se debe a la virtud y al autor y fuente de atrás. Desde allí, segun la costumbre de aquellos tiemtoda santidad , Dios, que es el que hace los santos. A pos, renunció por escrito la naturaleza de Aragon y la şan Francisco y á santo Domingo, algunos años des- obediencia que debia al Rey como su vasallo; con que pues de su muerte, canonizó el papa Gregorio IX, y comenzó á hacer cabalgadas en las tierras comarcanas puso sus nombres en el número de los santos. En Cas- de aquel reino. No quiso disimular el Rey estas insolentilla, á instancia del arzobispo don Rodrigo , prelado cias, antes animado con el buen principio que tuvo en ferviente y enemigo de estar ocioso, se hizo nueva jor- esta guerra , revolvió sobre Albarracin, ciudad puesta nada contra los moros. Juntáronsé con la divisa de en aquella parte por do antiguamente partian mojones la cruz docientos mil hombres, los mas núméro, con los contestanos y los celtiberos , de poca vecindad, pero los cuales se hizo la guerra por el mes de agosto del por su sitio muy fuerte, que está por todas.partes cercaaño 1219, en la Mancha yen tierra de Murcia. Ganáron- da de peñas y riscos muy altos, y al derredor casi por todas se algunos pueblos de poca cuenta. Pusieron sitio sobre partes la rodea el rio Turia, que vulgarmente se llama Requena; mas no la pudieron forzar ni rendir, como Guadalaviar. Púsose el Rey sobre ella, levantó sus maM-1.

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