Imágenes de páginas
PDF
EPUB

presente metido este monasterio dentro del colegio de lo honesto como lo que no lo era. Crió doce cardenaNavarra. Sucedió luego á su madre disunta en el reino les á contemplacion y por respeto del rey Filipo de Luis, que tuvo por sobrenombre Hutino ; tomó la co- Francia. Todavía como le hiciese instancia sobre conrona real en Pamplona; despues fué tambien él rey de denar la memoria del papa Bonifacio, segun que lo leFrancia por muerte de su padre. Dejó la reina doña nia prometido, dió por respuesta que negocio tan grave Juana allende deste otros hijos, á Filipo, que tuvo por no se podia resolver sino era con junta de un concilio sobrenombre el Largo, á Cárlos, que tuvo por sobre- general. Por este camino se desbarató la pretension de nombre el Hermoso, que adelante vinieron á ser todos aquel Rey, y esta dicen fué la principal causa para reyes de Francia y Navarra. Dejó otrosí dos hijas; juntar el concilio de Viena , que se celebró como poco la una murió siendo niña, la otra , por nombre madama adelante se dirá. Trasladó la silla pontifical desde RoIsabel, casó cou Eduardo, rey de Ingalaterra, la mas lier- ma á Francia, que fué principio de grandes males; ca mosa doncella que se halló en su tiempo.

todo el orbe cristiano se alteró con aquella novedad,

y en particular toda Italia, de que resultaron todas las CAPITULO VIII.

demnás desgracias y un gran torbellino de tempestades. Clemente V, pontifice máximo.

Lo que se proveyó para el gobierno de Italia y del pa

trimonio que allí la Iglesia tiene fué enviar tres cardeEl pontificado de Benedicto no duró mas de ocho pales por legados para con poderes bastantes gobernar meses y seis dias. Siguióse una vacante larga de diez aquel estado, así en tiempo de guerra como de paz. En meses y veinte y ocho dias. Grandes disensiones andu- Castilla por el mismo tiempo se despertaron nuevas vieron en este conclave, muy encontrados los votos de alteraciones. No hay cosa mas deleznable que la cabida los cardenales, así italianos como franceses, que eran y privanza con los reyes. Don Juan Nuñez de Lara coen gran número, porque á devocion de los reyes de menzó á ir de caida por estar el rey don Fernando canNápoles los papas criaron los años pasados muchos car- sado dél. Quitóle el oficio de mayordomo de la casa denales de la nacion francesa. En fin, se concertaron real, y puso en su lugar á don Lope, hijo de don Diego desta suerte: que lositalianos nombrasen tres cardena- Lopez de Haro. El color que se dió fué que don Juan les franceses para el pontificado, y que destos eligiese de Lara era general de la frontera contra los moros y el bando contrario uno que fuese papa. Salieron tres no podia servir ambos cargos, como quier que a la verarzobispos nombrados, que estaban muy obligados a la dad el Rey pretendiese sobre todo con aquella honra memoria de Bonifacio como criaturas suyas. Destos ganar la casa de Haro y apartalla de la amistad quo tres en ausencia fué elegido Raimundo Gotto, arzobispo tenia trabada muy grande á la sazon con los de Lara. de Bordeaux, primero comunicado el negocio con Fi- Entendiéronse fácilmente estas mañas, como suelo lipo, rey de Francia. Procuro el rey de Francia que se acontecer, que en las cosas de palacio no hay nada seviniese antes de aceptar á ver con él en la villa de An- creto ; por donde estos dos caballeros sc unieron y ligelina, que cae en la provincia de Jantoigne, donde di- garon con mayor cuidado y determinacion que tenian cen hizo que debajo de juramento le prometiese de po- de desbaratar aquellos intentos. Parecia que el negocio ner en ejecucion las cosas siguientes : que condenaria amenazaba rompimiento; acudieron Alonso Perez de y anatematizaria la memoria de Bonifacio VIII ; que Guzman y la Reina madre, y con su prudencia hicieron restituiria en su grado y dignidad cardenalicia á Pedro tanto, que estos caballeros se apaciguaron, ca volviey á Jacobo de casa Colona, que por Bonifacio fueron ron á cada cual dellos las honras y cargos que solian privados del capelo ; que le concederia los diezmos de tener. Demás desto, se tomó asiento enlre el infante Jas iglesias por cinco años, y conforme á esto otras don Juan y la casa de Haro con estas condiciones : que cosas feas y abominables á la dignidad pontifical ; pero don Diego de Haro por sus dias gozase el señorio do tanto puede el deseo de mandar. Con esto á los 5 dias Vizcaya, y despues de su muerte lornase al infante don del mes de junio fué declarado por pontífice, y tomó Juan; que Orduña y Balmaseda quedasen por don Lonombre de Clemente V. Mandó luego llamar todos los pe, hijo de don Diego de Haro, por juro de lieredad, y cardenales que viniesen á Francia, y en Leon tomó las de nuevo se le hizo merced de Miranda de Ebro y Viinsignias pontificales á 11 de noviembre. Acudió in- lalva de Losa en recompensa de lo que de Vizcaya les creible concurso de gente. Aguó la fiesta y destemplo quitaban. El deseo que el Puey tenia de apaciguar las el alegría un caso de mal agüero, como muchos lo inter- diferencias destos grandes, con que todo el reino anpretaron. El mismo dia que se celebraba esta solemni- daba alborotado, era tan grande, que ninguna cosa se dad, mientras el nuevo Pontifice hacia el paseo con le hacia de mal á trueco de concordallos. El alegría grande acompañamiento y pompa , le derribó del caba- que todos recibieron por esta causa fué grande; solo Ho una gran pared que cayó por ser muy vieja y car- don Juan de Lara recibió pesadumbre, así por parecelle comida y por el peso de la muchedumbre de gente le habianagraviado en tomar asiento con su suegrodon que sobre ella cargó á ver la fiesta. Cayósele la tiara Diego de Haro sin dalle á él parte, como por tener cosque llevaba en la cabeza, y se perdió della un carbun- tumbre de aprovecharse de los trabajos ajenos y sacar co de gran valor. El rey de Francia , que iba a su lado, ganancia de las alteraciones que sucedian entre los se vió en gran peligro; Juan, duque de Bretaña , pe- grandes. Esto fué en tanto grado, que por parecelle reció allí; los reyes de Ingalaterra y Aragon escaparon forzoso correr él fortuna despues de tomado aquel con mucho trabajo. Fué grande el número de los que asiento, y que no le quedaba esperanza de escapar si murieron, parte por tomalles la pared debajo, parte no se valia de alguna nueva trama, renunciada la fe y por el aprieto de la mucha gente. Con estos principios lealtad que al Rey tenia jurada, se retirá á Tordehuse conformó lo demás; todo andaba puesto en venta, así mos, plaza muy fuerte, así por su sitio como por sus.

de los moros,

murallas y reparos, donde con sus fuerzas y las de sus valor y se vian en él señales de otras virtudes. Fué Aboraliados pensaba defenderse del Rey, que sabia tenia rabes echado por el bando contrario de Almería; él, muy ofendido. Acudieron en breve los del Rey, pusie- con deseo de apoderarse de Ceuta , ciudad que los graron cerco sobre aquel lugar; pero como quier que no nadinos tenian en la frontera de Africa, intentó ayufaltasen muchos de secreto aficionados á don Juan de darse de los cristianos. Por todo esto se ofrecia buena Lara, la guerra se proseguia con mucho descuido, y ocasion para hacer la guerra á los moros y echallos de el cerco duró mucho tiempo. Llegaron a tratar de con- todo punto de España. Comunicaron entre sí este necierto, y porque el Rey se hacia sordo á esto, los sol-gocio por cartas los reyes de Aragon y Castilla; acordados se desbandaron y se fueron, unos á una parte, daron de juntarse en el monasterio de Huerta , que está otros á otra. Entre los demás que favorecian á don Juan á la raya de los dos reinos. Hizose la junta al principio de Lara era el infante don Juan. Pasó el negocio tan del año de 1309. Allí y en Monreal, do los reyes pasaadelante, que al Rey fué forzoso perdonalle; solamente ron, lo primero que se trató fué de apaciguar á don por cierta muestra de castigo le quitó las villas de Moya Alonso de la Cerda, templada en alguna manera la seny Cañele, que, como urriba queda dicho, se las diera el tencia que los jueces árbitros dieron; recelábanse que rey don Sancho. Poco duró este sosiego, porque como mientras los dos reyes estaban ocupados en la guerra don Juan de Lara y el infante don Juan entendiesen y

no alborotase á Castilla con ayuda de sus tuviesen aviso que el Rey pretendia vengarse dellos, si parciales y aficionados. Tomada esta resolucion, acorfué verdad ó mentira no se sabe, pero, en fin, por pen- daron emprender la guerra de Granada, y para aprelar sar los queria matar, se concertaron entre sí y resolu- mas á los moros acometellos por dos parles, y en un tamente se rebelaron. El infante don Juan brevemente mismo tiempo poner cerco sobre Algecira y sobre Alse aplacó con las satisfacciones que le dió el Rey; so- mería. Demás desto, concertaron que la infanta dona segar á don Juan de Lara era muy dificultoso, que de Leonor , hermana del rey don Fernando, casase con don cada dia se mostraba mas obstinado. A esta razon don Jaime, hijo mayor del rey de Aragon. Por dote le señaAlonso de la Cerda, como quier que se hallase desam- laron la sexta parte de todo lo que en aquella guerra se parado de todos y juzgase que era mejor sujetarse á ganase, y en particular la misina ciudad de Almería. la necesidad que andar toda la vida descarriado y po- Concluida la junta y despedidos los reyes, todo comenzó bre, despojado del reino que pretendia y perdido el es- á resonar con el estruendo de las armas, provision de ditado que le señalaron, envió á Marlin Ruiz para que en nero, juntas de soldados y gente de á caballo, de bastisu nombre tomase posesion de los pueblos que los jue- mento y bagaje' necesario. Tenian los dos principes solces árbitros le adjudicaron. Así, perdida la esperanza dados muy diestros, muy unidos entre sí, no inficionade cobrar el reino, en lo de adelante comunmente le dos con las discordias civiles; en especial los aragonellamaron don Alonso el Desheredado.

ses ponian miedo á los moros por la fama que corria de

haber sujetado sus enemigos y alcanzado tantas victoCAPITULO IX.

rias. El rey don Fernando, á ruego de su madre, fué á Que la guerra de Granada se renovó.

Toledo para hallarse presente á trasladar los huesos del

rey don Sancho, su padre, en un sepulcro muy honroso El vulgo de ordinario, y mas entre los moros, que la Reina tenia apercebido con todo lo demás necesapatural es inconstante, alborotado , amigo de cosas rio y conveniente a las exequias y honras de su marido. nuevas, enemigo de la paz y sosiego. Así en este tiem- Tenia el rey don Fernando condicion apacible, una hopo comenzaron los moros de Granada, á alborotarse en nestidad natural, como acoslumbraba decir Gutierre de gran daño suyo y riesgo de perderse, como quiera que Toledo, que se crió con él desde su niñez, modespor todas partes estuviesen rodeados de enemigos y tia en su rostro, su cuerpo bien proporcionado y apuesaquel reino de Granada reducido á gran estrechura y to, de grande ánimo, muy clemente. Aconteció que el puesto en balanzas. La ocasion de alborotarse fué que mismo dia de Navidad un caballero muy principal, á el Rey era inúlil para el gobierno , y como ciego pasaba quien él tenia señalado para el gobierno de Castilla, se en descuido su vida; su cuñado, el señor de Málaga, vino á despedir dél para ir á su cargo. El Rey, dejados era el que lo mandaba todo, y en efecto, era el que en los dados con que acaso se entretenia, le advirtió que nombre de otro reinaba. Parecíales cosa pesada tener en Galicia hallaria muchos caballeros nobles que andos reyes en lugar de uno, porque, fuera de los demás daban alborotados ; que aunque mereciesen pena de inconvenientes, se doblaba el gasto de la casa realá cau- muerte, le encargaba se guardase de ejecutar el castisa que el de Málaga no tenia menos corte, acompaña- go, solamente se los enviase, que se queria servir demiento y casa que si fuera verdadero rey, puesto que el llos en la guerra de los moros. Engrandeció el caballenombre le dejaba á su cuñado. Decian seria mucho me- ro el acuerdo tan clemente del Rey, que, aunque pajor nombrar otro rey que suese hombre que los gober- reció á muchos blando en demasía y temerario, ja esnase, á quien todos tuviesen respeto, obedeciesen á sus periencia mostró ser muy acertado. No hobo en toda la maudamientos y con su autoridad se defendiesen y ven- guerra contra los moros quien se señalase mas que aquegasen de sus enemigos. Al vulgo, que andaba alterado, llos hidalgos. Estimulábalos grandemente el deseo de alizaban los principales; mayormente Aborrabes, un borrar la deshonra pasada, y la voluntad de servir al caballero que venia de los reyes de Marruecos, con su Rey la clemencia de que con ellos usara ; sus valerosas gente y la de sus aficionados se apoderó de la ciudad bazañas no se podian encubrir; en todas partes y ocade Almería y se inluló rey della. La mayor parte del pue- siones peleaban contra los moros con odio implacable, blo se inclinaba á favorecer á Mahomad Azar, hermano y entre sí tenian competencia de aventajarse en valor y que era menor del Rey ciego, que daba muestras de ánimo. Finalmente, desde Toledo partieron al Andadaño que

de su

gran

muy no

lucia. El campo de los castellanos llegó sobre Algecira conocia en aquellos tiempos y iba en compañía de los á 27 dias del mes de julio. A mediado el siguiente mes demás, en un rebate que tuvieron con los moros en el de agosto puso su cerco sobre Almería el rey de Aragon. monte Gausin quedó muerto,

fué Con los aragoneses vinieron don Fernando, hijo de don table, dolor y sentimiento de todo el reino. Verdad es Sancho, rey de Mallorca, mancebo de los fuertes y va- que la villa de Gibraltar se entregó al mismo rey don lerosos que en su tiempo se hallaban; don Guillen de Fernando, que acudió para este efecto, como lo conRocaberti, arzobispo de Tarragona; don Ramon, obis- cerlaron para que los cercados se rindiesen con mas po de Valencia y chanciller del Rey; don Artal de Luna, reputacion y fuese del Rey la honra de ganar aquella gobernador de Aragon, con otros prelados y caballeros. plaza. Dióse libertad a los moros para pasar en Africa Al rey don Fernando seguian los caballeros de la casa y y llevar consigo sus bienes. Entre los demás un moro familia de Haro; don Juan de Lara, poco antes vuelto muy viejo ya, que queria partirse , liabló, segun dicen,. en amistad del Rey; don Juan, tio del Rey, y el arzo- al Rey desta manera : «¿Qué desdicha es esta mia, por bispo de Sevilla y otros muchos caballeros principales. mi mal hado ó por mis pecados causada, que toda mi Gisberto, vizconde de Castelnovo, fué con parte de la vida ande desterrado y á cada paso me sea forzoso muarmada de los aragoneses sobre Ceuta, que está en la dar de lugar y hacer alarde de mi desventura por todas frontera y riberas de Africa, y la tomó. Los despojos las ciudades? Don Fernando, tu bisabuelo, me echó de hobieron los aragoneses; la ciudad se dejó á Aborrabes, Sevilla , fuíme á Jerez de la Frontera. Esta ciudad concomo lo tenian con él capitulado. Los de Granada, ha- quistó lu abuelo don Alonso, y á mí fué necesario rebido sobre ello su acuerdo, porque si venian á repar- cogerme á Tarifa. Ganó esta plaza tu padre el rey don. tir su gente no serian bastantes para sustentar ambas Sancho, á mí por la misma razon fué forzoso pasar á : guerras, determinaron de defender la ciudad de Alme- Gibraltar. Cuidaba con tanto poner fin á mis trabajos, ría, fuese por la confianza que hacian de la fortaleza de Y esperaba la muerte como puerto seguro de todas esAlgecira , demás que tenia harta gente de defensa y las tas desgracias. Engañóme el pensamiento; al presente provisiones necesarias, ó por rabia de que los arago- de nuevo soy forzado á buscar otra tierra, Yo me reneses les lobiesen ganado á Ceuta y se hobiesen entre- suelvo pasar en Africa por ver si con tao jargo destierro metido en aquella guerra sin pretender contra ellos al- puedo amparar lo postrero de mi triste vejez y pasar gun derecho ni haber recebido agravio. El mismo dia en sosiego esto poco de vida que me puede quedar.» de la festividad de San Bartolomé los moros con toda Los soldados que estaban sobre Algecira, dado que era su gente se presentaron á vista de aquella ciudad. Los gente feroz y denodada, cansados con los trabajos y aragoneses,

visto que les representaban la batalla , de malparados con los frios del invierno, á cada paso desbuena gana fueron á acometellos. A los principios no amparaban las banderas, no solo la gente baja, sino se conoció ventaja en ninguno de los campos, porque tambien la principal y los señores, que demás de lo diJos moros peleaban con grandísimo esfuerzo; pero en cho andaban desabridos porque el Rey daba oido á: fin , fueron vencidos y puestos en huida con gran daño gente baja y de intenciones dañadas. El infante don y matanza. Los bosques que allí cerca estaban dieron Juan y don Juan Manuel sueron de poco provecho en á muchos la vida, que se melleron por aquellas espesu- esta guerra, antes ocasion de mucho daño , porque ras y escaparon. No hay alegría cumplida en las cosas partidos ellos, con su ejemplo muchos se salieron del humanas. Mientras que los nuestros con demasiada campo y desampararon los reales. Don Diego Lopez de codicia y poco recato iban en seguimiento de los bár- Haro murió en la demanda de enfermedad. Su cuerpo baros y ejecutaban el alcance, los de Almería salen de llevaron á Búrgos y enterraron en el monasterio de San la ciudad y acometep el real de los aragoneses, que tenia Francisco. El señorío de Vizcaya, segun que lo tenian poca defensa y por capitan á don Fernando de Mallorca, capitulado, recayó en doña María, mujer del infante Ganaron el baluarte y trincheas y saquearon y robaron don Juan; cosa nueva que en aquel estado sucediese algunas tiendas. Acudieron los nuestros, y aunque con mujer, en que hasta entonces se continuó la sucesion mucha dificultad, en fin lanzaron los moros y los for- por línea de varón. La muerte deste caballero y las conzaron á retirarse dentro de la ciudad. Esto hizo que el linas lluvias que sobrevinieron, por ser el tiempo mas contento de la victoria ganada no se les aguase tanto áspero de todo el año, forzaron á que el cerco de Alsi perdieran los reales ; demás que aquel peligro fué gecira se alzase. Capitularon empero que los moros resaviso para que en adelante tuviesen mayor recato. Todo tituyen, como lo hicieron, las villas de Quesada y Bedera menester, porque segunda vez á los 15 de octubre mar, que tomaron el tiempo pasado á los nuestros, y grande morisma , que llegaban á mas de cuarenta mil, para los gastos de la guerra pagasen cuarenta mil esacometieron las estancias de los aragoneses, pero su- cudos. La villa de Quesada poco adelante dió el Rey á cedióles lo mismo que en el rebate pasado. No con me- la iglesia de Toledo, cuya solia ser. Este fué el fruto nos esfuerzo apretaban los de Castilla por mar y por que de tanto ruido, tantas pérdidas y trabajos se sacó. tierra el cerco de Algecira; mas las fuertes murallas y Los aragoneses, si bien tenian en sus reales grande Jos muchos soldados que dentro tenian impedian á los abundancia de todas las cosas necesarias, asimismo por cristianos para que sus asallos no hiciesen efecto. Co- la poca esperanza de salir con la empresa, como les resmo se deluviesen muchos meses, acordaron de acome- lituyesen los aragoneses que allí tenian cautivos, se parter á Gibraltar, villa puesta sobre el monte Calpe, con tieron de sobre Almería , que fué á los 26 dias del mes esperanza de apoderarse della, porque no tenia tanta de febrero, año de 1310, sin suceder otra cosa digua defensa. Fueron para este efecto el arzobispo de Sevilla de memoria, salvo que en el mayor calor desta guerra y don Juan Nuñez de Lara con parte del ejército. Alon- el ciego rey Moro fué despojado del reino por su herso Perez de Guzman, caballero el mas señalado que se mano Azar, y en Almuñecar puesto en prisiones con buena guarda ; grande desgracia y caida , el que era secretamente de la corte. Muchos caballeros, movidos rey ser privado de la libertad, mal que se pudiera lle- de caso tan feo, sin tener cuenta con el Rey y con su var en paciencia sino pasara adelante. Poco despues en autoridad ni con la solemnidad de las bodas, le hicieGranada, do le hizo volver, sin respeto de lo que se di- ron compañía. Pero todas estas alteraciones, que ameria ni compasion del que era su hermano , por asegu- nazaban mayores males, apaciguó la Reina madre con rarse le mandó cruelmente matar; así pervierte todas su prudencia, sin cesar hasta reconciliar el infante don las leyes de naturaleza el deseo desenfrenado de reinar. Juan con el Rey, su hijo. En Palencia sobrevino al Rey Don Juan Nuñez de Lara al fin de la guerra pasada fué una tan grave enfermedad, que no pensaron escapara. por embajador á Francia, y cumplido con su cargo, tor- La buena diligencia de los médicos, la fuerza de la nó al rey de Castilla, que era venido á Sevilla , despe edad y la mudanza del aire le sanaron, porque luego dido que hobo su ejército. Llevaba órden de impetrar, que pudo se fué á Valladolid. En Barcelona murió doña como lo hizo, los diezmos de las rentas eclesiásticas Blanca, reina de Aragon, á 14 dias del mes de oclubre, para ayuda á los gastos de la guerra contra moros; de señora dotada de grande honestidad y de todo género más desto de avisar al pontífice Clemente que no debia de virtudes. Dejó noble generacion, es á saber, los inen manera alguna proceder contra la memoria del papa fantes don Jaime, don Alonso, don Juan, don Pedro, Bonifacio, por los grandes inconvenientes que de hacer don Ramon Berenguel. Las hijas fueron doña María, lo contrario resultarian, contra lo que pretendia el rey doña Costanza, doña Isabel, doña Blanca, doña Viode Francia, y que el Pontifice no estaba fuera de hace- lante. Doña Blanca pasó su vida en el monasterio de Jillo, segun avisaban personas de autoridad. En Vizca- jena, en que fué abadesa ; las demás casaron con granya, en aquella parte que llarnan Guipúzcoa, por man- des príncipes , y por sus casamientos muchos linajes dado del Rey y á costa de los de aquella provincia se nobilísimos emparentaron con la casa real de Aragon. sundó la villa de Azpeitia , como se entiende por la pro- | El cuerpo de la Reina sepultaron en Santa Cruz, que vision real que en esta razon se despachó en Sevilla al es un monasterio muy noble en Cataluña. Las exequias principio deste año, desde donde el rey don Fernando se hicieron con toda la solemnidad que era justo y se se partió para Burgos para celebrar las bodas de la in- puede pensar. fanta doña Isabel, su hermana, aquella que repudió el rey de Aragon, y de nuevo la tenian concertada con

CAPITULO X. Juan, duque de Bretaña. El cargo de mayordomo de la

Cómo extinguieron los caballeros templarios. casa real se dió á don Juan Manuel, sin que el infante don Pedro, hermano del Rey, que tenia aquel oficio, Los obispos de toda la cristiandad se juntaban por mostrase sentimiento alguno. Demás desto, el mismo este tiempo llamados por edictos de Clemente, pontidon Juan era frontero de Murcia contra los moros, dado fice, para asistir al concilio de Viena, ciudad bien coque en su lugar sertia este cargo Pero Lopez de Ayala. nocida en el Delfinado de Francia. A las demás causas Todo esto se enderezaba á obligar mas é aquel caballe- públicas que concurrian para juntar este Concilio so ro, que era muy poderoso, y fué tan dichoso en sus

allegaba una, la mas nueva y sobre todas urgentísima, cosas, que dos hijas suyas, doña Costanza, habida en que era tratar de los caballeros templarios, cuyo nomsu primera mujer, fué reina de Portugal, y doña Juana bro se comenzara á amancillar con grandes fealdades lo fué de Castilla, la cual lobo en doña Blanca , hija ! lorpezas , y era a todos aborrecible. Querian que tode Fernando de la Cerda y de doña Juana de Lara. En dos los prelados diesen su volo y determinasen lo que este viaje pasó el Rey por Toledo en sazon que por en ello se debia de hacer , pues la causa á todos tocaba. muerte de don Gonzalo, que filmó este mismo año, va- El principio desta tempestad comenzó en Francia. caba aquella iglesia. Sucedióle don Gutierre II, natu- Achacábanles delitos nunca oidos, no tan solamente á ral y arcediano de Toledo. Su padre, Gomez Perez de algunos en particular, sino en comun á todos ellos y Lampar, alguacil mayor de Toledo. Su madre, Hora- a toda su religion. Las cabezas eran infinitas, las mas buena Gutierrez. Su hermano, Fernan Gomez de Tole

graves estas: que lo primero que hacian cuando entrado, camarero mayor y muy privado del Rey, que por su ban, en aquella religion era renegar de Cristo y de la respeto acudió á su hermano con su lavor, y obró tanto, Vírgen, su madre, y de todos los santos y santas del que los canónigos apresuraron la eleccion y dieron sus cielo; negaban que por Cristo habian de ser salvos y votos á don Gutierre, mayormente que se recelaban que fuese Dios; decian que en la cruz pagó las penas no se entremetiese el Papa y les diese prelado de su ma- de sus pecados mediante la muerte; ensuciaban la seno. Partió el Rey de Toledo para Burgos á las bodas, ñal de la cruz y la imágen de Cristo con saliva, con que se festejaron como se puede pensar. Del infante don orina y con los piés, en especial, porque suese mayor el Juan, tio del Rey, no se tenia bastante seguridad por vituperio y afrenta, en aquel sagrado tiempo de la Seser de su condicion mudable y por cosas que dél se de- mana Santa, cuando el pueblo cristiano con tanta vecian, y claramente se dejaba entender que de tal ma- neracion celebra la memoria de la pasion y muerte de nera haria el deber, que no duraria mas el respeto de Cristo; que en la santísima Eucaristía no está el cuerlo que le fuese necesario. Por esta causa en Burgos, ca po de Cristo, el cual y los demás sacramentos de la acudió a las fiestas de aquellas bodas de la Infanta, aun- santa madre Iglesia los vegaban y repudiaban; los saque con seguridad que le dieron, trataban por órden del cerdotes de aquella religion no proferian las místicas Rey de dalle la muerte. Don Juan Nuñez de Lara, co- palabras de la consagracion cuando parecia que decian mo dello tuviese noticia , procuro estorballo, afeando misa, porque decian que eran cosas ficticias é invenen gran manera aquel intento; y sin embargo, el in- ciones de los hombres, y que no eran de provecho alfante don Juan, luego que supo lo que pasaba, se salió guno; que el maestre general de su religion, y todos

fama y

los demás comendadores que presidian en cualquiera puesto que le daban esperanza de la vida y que le dacasa ó convento suyo, aunque no fuesen sacerdotes, rian por libre si públicamente pedia perdon, habló tenian potestad de perdonar todos los pecados; solia

desta manera,

como lo afirman autores de mucho crévenir un gato á sus juntas; á este acostumbraban ar- dito ; «Como quiera que al fin de la vida no sca tiemrodillarse y hacelle gran veneracion como cosa venida po de menlir sin provecho, yo niego y juro por todo del cielo y llena de divinidad; ultra desto tenian un lo que puedo jurar que es falso todo lo que antes de ídolo, unas veces de tres cabezas, otras de una sola, ahora se ha acriminado contra los templarios y lo algunas tambien con una calavera y cubierto de una piel de un hombre muerto; deste reconocian las ri- contra mí, porque aquella órden es santa, justa y quezas, la salud y todos los demás bienes, y le daban católica ; yo soy el que merezco la muerte por haber gracias por ellos. Tocaban unos cordones á este idolo, levantado falso testimonio á mi órden, que antes ha y como cosa sagrada los traian revueltos al cuerpo por

servido mucho y sido muy provechosa á la religion devocion y buen agüero. Desenfrenados en la torpeza cristiana, y imputádoles estos delitos y maldades condel pecado nesando, hacian y padecian indiferente- tra loda verdad á persuasion del sumo Pontífice y del mente. Besábanse los unos á los otros las partes mas Rey de Francia; lo que ojalá yo no lobiera hecho. Solo sucias y pudendas de sus cuerpos, seguian sus apeti- me resta rogar, como ruego á Dios, si mis maldades tos sin diferencia, y esto con color de honestidad co- dan lugar, me perdone; y juntamente suplico que el mo cosa concedida por derecho y conforme á razon. castigo y tormento sea mas grave, si por ventura por Juraban de procurar con todas sus fuerzas la amplifi- este medio se aplacase la ira divina contra mí y pucacion de su órden, así en número de religiosos como diese mover con mi paciencia á los hombres á miserien riquezas, sin tener respeto á cosa honesta y desho- cordia. La vida ni la quiero ni la he menester, princinesta. Referir otras cosas dellos da pesadumbre y causa palmente amancillada con tan grande maldad como horror. ¿Qué dirá aquí el que esto leyere? ¿Por ven- me convidan á que cometa de nuevo. » De otros mutura no parecen estos cargos impuestos y semejables á chos se cuenta que dijeron lo mismo, y que uno dellos consejas que cuentan las viejas? Villaneo sin duda y fué un hermano del delfin de Viena, persona nobilisan Antonino y otros los defienden desta calumnia; la sima , cuyo nombre no se sabe, dado que consta del

la comun opinion de tudos los condena. Ne- hecho. El año próximo siguiente expidió el Papa sus cesario es que confesemos que las riquezas con que letras apostólicas á postrero de julio, en que comete á se engrandecieron sobremanera fueron causa de su los arzobispos de Toledo y Santiago y les manda proceperdicion, sea por haberse con tanta sobra de deleites dan contra los templarios en Castilla. Dióles por acomamortiguado en ellos aquella nobleza de virtudes y pañado á Aimerico, inquisidor y fraile dominico, por valor con que dieron cabo á tan esclarecidas hazañas ventura aquel que compuso el Directorio de los Inqui- . así en el mar como en la tierra, sea que el pueblo ar- sidores que tenemos, y junto con él otros prelados. diese de envidia por ver su pujanza, y los principes por En Aragon se dió la misma órden á los obispos don Raesta via quisiesen gozar de aquellas riquezas. Apenas mon, de Valencia, y don Jimeno, de Zaragoza; lo misse podria creer que tan presto hobiesen estos caba- mo se hizo en las demás provincias de España y de toda Jleros degenerado en comun en todo género de mal- la cristiandad. Diose á todos órden que, formado el dad, si no tuviéramos el testimonio de las bulas plo- proceso y tomada la informacion, no se procediese madas del papa Clemente, que el dia de hoy están en å sentencia sino fuese en los concilios provinciales. los archivos de la iglesia mayor de Toledo, que afirma Gran turbacion y tristeza fué esta para los templarios no era vana la fama que corria; antes que en presen- у

todos sus aliados; nuevas esperanzas para otros, que cia del mismo Papa fueron examinados sesenta y dos les resultaban de su desgracia y trabajo. En Aragon caballeros de aquella órden, que confesado que hobie- acudieron a las armas para defenderse en sus castillos; Ton las maldades susodichas, pidieron humilmente los mas se hicieron fuertes en Monzon por ser la plaza perdon. Los primeros denunciadores fueron dos caba- á propósito. Acudió mucha gente de parte del Rey, y Heros de aquella orden , es á saber, el prior de Monfal- por conclusion los templarios fueron vencidos y precon, que es en tierra de Tolosa , y Nofo, forajido de sos. En Castilla Rodrigo Ibañez, comendador mayor Florencia, testigos, al parecer de muchos, no tan abo- ó maestre de aquella órden, y los demás templarios nados como negocio lan grave pedia. Arrimáronseles fueron citados por don Gonzalo, arzobispo de Toledo, otros, y entre ellos un camarero del mismo Pa pa que para estar á juicio. El Rey los mandó á todos prender, de edad de once años tomó aquel hábito, y como tes

y todos sus bienes pusieron en tercería en poder de los tigo de vista deponia de las culpas susodichas. Las obispos hasta tanto que se averiguase su causa. Juncabezas destas acusaciones se enviaron al rey de Fran- tose concilio en Salamanca , en que se hallaron Rodricia á Potiers, do estaba con el pontífice Clemente, por go, arzobispo de Santiago; Juan, obispo de Lisboa; cuyo orden á un mismo tiempo, como si tocaran al Vasco, obispo de la Guardia; Gonzalo, de Zamora; arma, todos los templarios que se hallaban en Francia Pedro, de Avila; Alonso, de Ciudad-Rodrigo; Dominfueron presos á los 13 dias de octubre, tres años an- go, de Plasencia; Rodrigo, de Mondoñedo; Alonso, tes deste en que va la historia. Pusiéronlos á cuestion de Astorga , y Juan, de Tuy, y otro Juan, obispo de de tormento; muchos ó todos por no perder la vida, Lugo. Formose el proceso contra los presos, tomáronó porque asi era verdad, confesaron de plano; mu- les sus confesiones, y conforme á lo que hallaron, de chos fueron condenados y los quemaron vivos. Entre parecer de todos los prelados fueron dados por libres, otros, el gran maestre de la orden Jacobo Mola, bor- sin embargo que la final determinacion se remitió al goñon de nacion, ya que le llevaban a la hoguera, sumo Pontifice, cuyo decreto y sentencia prevaleció

« AnteriorContinuar »