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advertir que jamas han reclamado semejante agravin, antes bien solicitan con eficacia que no se haga novedad; siendo muy extraño que no extiendan e:tos voluntarios agentes sus quejas al perjuicio que puede causar á la jurisdiccion episcopal el conocimiento de los que gradualmente son superiores por pura disposicion positiva como la metropolitana , mediante el privativo conocimiento que exerce en sus respectivas diócesis ; y el que tambien puede ocasionar la concesion privilegiada de territorios exentos de todas clases, con demarcacion separada aun dentro de las mismas diócesis , y, por personas de su comprehension, de que hay muchos exemplares, insistiendo solo en lo tocante á lo de fe, en cuyo ramo es en el que verdaderamente no se experimenta la menor lesion , segun lo ya sentado con sobrada claridad; y que ademas de la superintendencia general, que reside en la Silla apo:tólica sobre toda la iglesia , se la reservó expresamente en uno de los decretos finales de la sesion 25 y última del santo concilio de Trento la vigilancia y providencia de lo que ocurriere necesario y oportuno para el gobierno universal por los medios que juzgase mas convenientes.

„ Dicen inuchos que el tribunal de la Fe ofusca y obscurece las luces y la ilustracion con la prohibicion de libros , sin pararse á meditar que en esta parte no hace mas que cumplir los decretos de las sesiones 4 y 23 del mismo concilio de Trento : encargo hecho tambien á los inquisidores generales, y á los obispos por la regla x del Indice , en las que se reservó este punto al Romano Pontífice , y lo practicado anteriormente por otros prelados, entre ellos San Cárlos Borromeo, que recomendó mucho este punto en su concilio in de Milan , y varios padres de la iglesia. En el Niceno se mandaron quemar los de Arrio : en el de Efeso los de Nestorio; y en el de Rhems los de Abailardo. San Juan Crisóstomo hizo lo mismo con los de los montanistas, con auxilio del emperador Teodosio. Inocencio iv en su constitucion xviii, número 34, lo ordenó tambien respecto de aquellos en que se hallen viciados los sagrados códigos, y Juan xxu con los de mágia , siguiendo el exemplar de los apóstoles con los de los agoreros , que se lee en el capítulo xix de la sagrada historia de sus hechos; y por la justa razon de que si por las leyes civiles se mandan quemar los que ofenden el honor de un ciudadano particular (Unic. de libel. fam. can. fin. c. 5, 9. 1), ¿con quanto mayor motivo deberá hacerse con el que injuria á la Magestad divina? Los codigos legales del imperio romano se hátlan llenos de decretos sobre la misma materia, prohibiendo que se comprehendiesen semejantes libros en la division de la herencia. Así como por lo contrario el cruel Diocleciano niandó severamente quemar los libros sagrados del catolicismo, lo que ocasionó el martirio de tantos insignes varones, como se lee en el martirologio de 2 de enero. Las referidas providencias son muy conformes á preservar de todo error; por eso con igual objeto entregaban al fuego los gentiles los libros que presumian manchar su religiosa supersticion : así lo hicieron tambien los atenienses con los de Protágoras , y los romanos con los que se er.contraron en el sepulcro del rey Numa Pompilio, y antes Antioco mandó abolir los libros del antiguo Testamento por contrarios de la supersticion de su religion gentilicia; y en España se previno lo conveniente á este fin en la ley XXXVII, título vii, libro i de la Recopilacion. (Todo esto se lee en el cardenal Petra com. ( la bula 11 de Inocencio iv.) La verdadera ilus

y

tracion no se adquiere en los libros perniciosos, sino en los de sana doctrina. Estos formaron la ciencia de los grandes sábios del siglo xv y xvi, que ennoblecieron la literatura española, y de los que tanto sobresalieron brillaron en el concilio de Trento. Muchos gritan que el tribunal de la Fe ha sido el instrumento secreto de la intriga oculta del Gobierno, denigrando por este medio el ministerio de los mas recomendables de la iglesia , para cuyo desengaño basta presentarles dos célebres procesos, uno del tiempo del rey Cárlos ii , que anda en manos de todos, sobre calumniosas imputaciones a su confesor el maestro Fr. Froylan Diaz , y el otro bien moderno y de la misma clase contra dos prebendados de la santa iglesia de Avila, que actualmente existe en la secretaria de Gracia y Justicia, los quales son documentos auténticos de la integridad y pureza de los jueces que sufrieron el sacrificio de su justificacion para manisestar a la corte la irreflexiva ligereza de sus ministros , y la equivocacion de sus conceptos en materias tan graves.

„Este es el tribunal del Santo Oficio , cuyo objeto único es mantener pura é ilesa la fe y la religion , sus leyes las mas meditadas, y sus procedimientos los mas gratos á la iglesia', pues en cada uno de ellos ha derramado pródigamente sus gracias apostólicas, como se advierte por

nGnitas bulas concedidas al efecto , y particularísimamente por la de Pio v que empieza si de protegendis , recopilada en el Bulario magno de Querubin , folio 289 : y otras concediendo muchas indulgencias ; recomendada la observancia de la primera , con mucha estrechez, por San Carlos Borromeo en su concilio 11 de Milan , capítulo de lo tocante á la fe. Sus sentencias empiezan siempre por confesion general y exercicios espírituales; la pena mas grave se reduce á reclusion de algunos meses en casas religiosas, para confortarse el corregido en los principios de nuestra sagrada religion; y quando se exige mayor en casos extraordinarios , no pasa de la confinacion por algunos años, y rara vez á presidio , que comunmente se remite á breve tiempo conocido el sincero reconocimiento del reo; pues si en alguna ocasion se incurria en la de azotes , solo sonaba en la sentencia sin executarse. Informen de estas verdades los mismos reos corregidos ; digan isi no es cierto que quando se hallan complicados con otros delitos públicos de lo trocinio, homicidio &c. , por los quales tienen que volver a los juzgadas de su competencia, no se llenan de furor y sentimiento por el diverso tratamiento que experimentan? Este es, vuelvo á decir, el tribunal de la Fe, cuyo ministerio es irreprehensible , aunque sus individuos en todos tiempos no hayan podido libertarse de las debilidades humanas, como sucederá hasta el fin en todos los establecimientos de los hombres, mientras no puedan estos revestirse de la naturaleza angélica ; la educacion literaria de estos jueces , y su profesion clerical impone á sus operaciones el freno del pundonor , inseperable del hombre honrado. ¿En donde estan esos tormentos tan decantados? ¡Esas hogueras tan asombrosas: ¿Esos verdugos y esos patíbulos tan ponderados? Pudieron tal vez en los principios esgrimir su mayor severidad las leyes nacionales, con respecto a las circunstancias que militaban entonces ; pero estoy seguro de que solo en los registros ane tiguos del Santo Oficio se encontraron algunos escarmientos extraordinasios, que ya no sirven sino de monumento historial , y no de executiva imitacion ; pues aun los que restaban en los templos , anotados en ciertas tablas equivalentes á los dípticos de la primitiva iglesia , ya estaba ordenado muchos años hace por el consejo , que conforme se renovasen los blanqueos de las iglesias, se quemasen ,'y que los registros de las familias, en las pruebas, no se realzasen mas allá de dos siglos. Quisiera poder presentar á V. M. los informes de la plana mayor que acompañó con el general Ribeaud al general Leclerc frances, muerto despues , en la iglesia de Santo Domingo, y el célebre ingles Lord Holland, con los caballeros ingleses y escoceses que le acompañaban quando pasaron en dias separados á instruirse por curiosidad del tribunal de Castilla , quedando todos ellos desengañados de lo que falsamente habian leido en varios libros franceses.

„Finalmente, este es el tribunal de la Fe y la Religion , creado por la Silla apostolica , aprobado por los Concilios generales de Letran, de Viena y de Trento (Sesion 4, en que aprueba el de Letran , prohibiendo los libros perniciosus ), favorecido, consentido y auxiliado de los principes de la iglesia , protegido de las potestades seculares, respetado y querido de los buenos , suspirado por todos los amantes de la patria, temido de los hereges , y odiad de los impios, regado con la sangre del martirio, y esmaltado con las virtudes de varones insignes que veneramos en los altares , contra el qual nunca tomaron la pluma sino Lutero y Calvino con sus sequaces en el tiempo de su creacion, persiguiéndole por medio de sus edictos en varias partes del Norte, y posteriormente en la Francia por los tiempos de Henrique iv, en que tanto alborotaron los hereges hugonotes, y varios preocupados por sus proselitos, cuyas doctrinas han minado lastimosamente aquel reyno ; pero en la Espana jamas hasta estos desgraciados dias , en que varias plumas se han desconcertado demasiado , sea por ignorancia ó malevolencia, y en términos tan inmoderados que se hace increible en la religiosidad inveterada de los españoles , recopilando y renovando las invectivas calumniosas que insertó en cierta carta el ciudadano Gregoire , obispo intruso de Blois, dirigida á D. José Ramon de Arce, arzobispo de Zaragoza, el año pasado de 1709; de suerte que con mucha mas propiedad podria repetirse al preseite lo que dixo en el siglo v el célebre Claudiano, obispo de Marsella ; mutata est sors Hispanie , se ha mudado la suerte de la España; pero que digo, Señor , haberse mudado? El mismo carácter conservan sus provincias, y por tanto no seria prudente y juicioso hacer novedad notable con el Santo Oficio en tiempo tan peligroso como el actual, con desagrado de muchos , animando la desconHanza y la desunion. No por cierto : seria , sí, dar pábulo á nuestros enemigos; seria entibiar los sentimientos religiosos , que: ya padecen bastante frialdad desde que se escribe con tanta impunidad, y seria fomentar el gérmen narcleónico que por desgracia nos persigue', y de que hay documento irrefragable, diciéndose con verdad que la obra empezada por Napoleon se consumaba por

V. M. Sirva en abono del Santo Oscio quanto han escrito en su favor varones insignes en virtud y letras, entre ellos el conde Muzarelli en su obra del Buen uso de la lógica en materia de religion, los cardenales Peira y Alvizi, con otros muchos , y sobre todos la insistencia que hicieron los prelados españoles en el concilio de Trento para que en nada se perjudicase al tribunal de la Fe en España , como escribe en su historia el cardenal Palavicino , que fué el diarista de aquella sagrada asamblea (lib. 15, cap. 20, S. 11, lib. 19, s. 16); pero si aún no estuviese V. M. satisfecho de sus servicios é importancia , hay en el reyno prelados recomendables y ministros de integridad, que en union pueden examinar su restablecimiento, para acordar con pleno conocimiento la providencia mas conforme al servicio de Dios y bien del estado , teniendo en consideracion

que

Oza puso la mano en el arca del Testamento, y murió repentinamente, y que en el dia la principal ocupacion de V, M. es libertar la monarquía de la tiránica opresion de Bonaparte , lo qual no puede verificarse sin que concurran tres requisitos indispensables, que son religion, milicia, y buena armonía con nuestros aliados. Religion , porque sin ella nuestras operaciones no procederán unidas, nuestras costumbres fadecerán una terrible relaxacion , y el culto de Dios verdadero un abandono espantoso , de que forzosamente ha de seguirse la privacion de los divinos auxilios , y el ser al fin miserable presa de nuestros enemigos; pues como dice en el libro in de los Macabeos , no consiste la victoria en la muchedumbre de los exércitos, sino en la fortaleza y vigor que Dios les comunique.” Milicia , porque sin el fuerte brazo del soldado no se puede resistir al enemigo, y así es preciso asistirle en sus necesidades , honrarle y distinguirle sobremanera , para que, alentado con nuestro auxílio y amor , arrostre los peligros de la guerra , principalmente quando sabemos que nuestros exércitos han unido siempre la religiosidad con la bizarría ; díganlo sino las guerras de Italia , de Flandes , de Francia y las conquistas de América. ¿En donde han introducido jamas el error ni la mala doctrina? Pueden tal vez haber incurrido en la licenciosidad que produce forzosamente su exercicio; pero sin causar la menor lesion al dogma y'á la creencia que han sostenido siempre con firmeza. La armonía con nuestros aliados es la fuente de nuestros auxilios, que deben formar la prenda de nuestra gratitud á la generosidad con que derraman su sangre en nuestro obsequio , ý defensa de nuestra libertad , único medio de conseguirla. Si V. M. reune oportunamente estos tres puntos, tremolará sus banderas victoriosas sobre águilas francesas. De lo contrario las desgracias loverán sobre los heroicos pueblos españoles.

„He dicho y manifestado á V..M. quanto dictan la verdad , la justicia

у la razon ; protesto á los pies de Jesucristo crucificado , cuya santa imágen está

presente, no tener otro interes ni objeto en el asunto que el general de la religion y la patria , de que he dado bien públicos testimonios desde el principio de nuestra revolución, y cuyo estímulo debe ser comum á todos los españoles ; y para reasumir al final de este escri o mi voto, siento primero los corolarios siguientes:

Los libros sagrados del viejo y nuevo Testamento comprueban la ira del Señor contra los infieles a su divina doctrina.

Nuestro adorable Salvador y sus santos apóstoles y discipulos enseñaron y practicaron lo mismo.

3. La Santa iglesia católica , apostólica , romana , depositaria de la autoridad divina , persiguió en todo tiempo las heregías y errores , haciendo inquisicion y pesquisa de ellos.

4. Los venerables padres de la iglesia , los pontífices , los concilios y los obispos castigaron y reprobaton los errores con las penas mas graves de la iglesia , y solicitaron de los príncipes seculares, aun gentiles, la aplicacion de otras mayores.

5. En el siglo xu tuvo principio formal en Francia el tribunal del

I.

2.

Santo Oficio contra la pravedad herética, y en España en el reynado de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel, por lo respectivo á Castilla ; y en Aragon y Cataluña más de un siglo antes.

6. La jurisdiccion del Santo Oficio, aunque al principio fué delegada se convirtió despues en ordinaria.

7. No es perjudicial á la autoridad episcopal , sino coadjutoria y unida á su ministerio..

8. Sus leyes y estatutos estan formados con autoridad apostólica y auxilio de la temporal.

2. Su método y ritualidad judicial es conforme a lo dispuesto por ambos derechos , y en nada se opone á la constitucion española.

10. El exercicio del Santo Oficio es tan interesante en el dia como en el tiempo de su fundacion.

11. El supremo tribunal de la Fe ha reunido siempre la autoridad apostólica y temporal con todas las atribuciones correspondientes.

12. Este supremo senado nunca ha sido suspendido sino de hecho por Bonaparte. 13. No continuarle en el exercicio de sus funciones es confirmar lo

que hizo aquel tirano.

14. Nadie ha infamado al tribunal de la Fe sino Lutero , Calvino , y sus sequaces y admiradores. Los hugonotes, discípulos de ellos , en tiempo de Henrique iv de Francia , y los resortes actuales de Napoleon.

15. Su restablecimiento es urgentísimo é importante , reclamado eficazmente por los prelados de la iglesia y por los buenos españoles.

„En vista de iodo lo qual repruebo la proposicion primera , por su sentido obscuro , y por contraria á la libertad de los derechos é inmunidad de la iglesia."

Al llegar aquí el orador, propuso el Sr. Mexía que se suspendiese la lectura del escrito, por ser ya muy tarde, y que se dexase su continuacion para el dia siguiente. Asi quedó resuelto ; con lo qual se levantó la sesion.

SESION DEL DIA 10 DE ENERO DE 1813.

Antes

de continuar la discusion, pidió el Sr. Couto que el Sr. Riesco repitiese la expresion que vertió ayer en su escrito, sobre que la presente question pareció ser una contienda entre Jesucristo y Napoleon. Repitióla el Sr. Riesco, y continuó la lectura de su escrito del modo siguiente:

SEGUNDA PARTE..

i Analisis del dictamen de la comision. .» He presentado á V. M. en la priinera parte de este discurso el tribunal de la Fe baxo el aspecto legal histórico y político que le forman', Jos monumentos auténticos que llevo citados con las zelosas ideas de la Silla apostólica , los prelados mas insignes de la iglesia , los concilios generales y provinciales,

, y la devota sumision de los principes católicos con los fieles de la.

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