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de España , en una de las varias quejas que habian dado los enemigos de su virtud , sospechando de la realidad de ella , como se fee en su vida, capítulo XXXIII, núm. 3 , y sus Comentarios. (Docum. núm. 8) (h).

„Para justificar la comision que el tribunal del Santo Ohcio ha procedido atropellademente, cita al P. Mariana en su Historia de España, y el exemplar de las operaciones del Lic. Lucero, inquisidor en los reynos de Andalucía , y lo practicado con el señor Carranza , arzobispo de Toledo, y otro obispo de Murcia , sin advertir que de los hechos particulares nunca se puede convencer lo malo de un establecimiento; pero aun esto ha de quedar enteramente desvanecido. El Lic. Lucero era canónigo en Sevilla; se le dió la comision para perseguir los sectarios en toda la Andalucía: estos eran prepotentes y acaudalados , y por consiguiente tenian en su mano hacer odiosa, 6 interrumpir las operaciones que se practicasen contra ellos, en una comision tan delicada y disicil de executar ; pero para que se desengañe la comision , y-sepa la verdad de estos hechos , consultemos la his:0ria mas acreditada de la vida del rey D. Fernando el Católico, escrita por el ya citado Gerónimo de Zurita , impresa en Zaragoza año de 1670 (Doaument. núm. 9) (i), en la qual se ve los esfuerzos que hacian los sectarios fara impedir los progresos del Santo Oficio; como igualmente que el Licenciado Diego Rodrigez Lucero fué perseguido por las maquinaciones de tan mala gente ; y habiéndaseles mandado que justificasen sus recursos, no pudieron verificarlo , restituyéni» e lucero a servir su canongía despues de declarada su buena conducta por medio de un prolixo y escrupuloso examen , como se lee en la historia del cardenal Cisneros de Albar Gomez ya citada , en donde al folio 77 vuelto se dice: „Lucerus crebro de omni, bus interrogatus Burgos, vinctus exportatur pracfecto sub arcta custodia

asservandus traditur. Sed re omni accurate examinata , cum in illum anim» avertendi causa satis idonea non inveniretur liber tandem abire permissus nest, et Hispali, in cujus urbis templo maximo sacerdotium canonicus oba , tinuerat diu privatam vitam vincit.” Con lo qual queda desvanecido quantas patrañas se han escrito sobre este punto , y antes de la comision se apresuraron á publicar los periodistas.

En quanto al señor Carranza saben todos (porque la causa está impre32 ) que para proceder en la instruccion de ella , se expidió una bula esa: pecial por la Silla apostólica, que despues pasó á Roma con el proceso, en donde se concluyó este negocio, abjurando catorce proposiciones delante del Romano Pontífice , el sacro colegio y otras personas. Por lo respectiro al obispo de Murcia ó de Cartagena no ha habido mas contriversia, fuera de las comunes al principio del establecimiento de la Inquisicion, que la de sobre el pago de cierta deuda civil, en lo que se mandó guardar las regalías corcedidas al Santo Oficio. Los hechos que se quieren atribuir practicados respecto del venerable Avila y Fr. Luis de Leon, son bien sabidos de todos , y la purificacion de su mayor virtud, como sucedió con Sirta Teresa de Jesus; pero así como la comision alega hechos falsos ó truncados , insertos en autores de poca nota , y sospechosos de ilegalidad, ¿por qué no cira los verdaderos, presentando documentos auténticos que comprueben todo (h) Véase apéndice de documentos.

Véase apéndice de documentos.

lo contrario? ¿Por qué no hace mencion de la causa de Fr. Froylan Diaz, que anda en manos de todos? ¿Por qué no presenta la muy reciente de los dos hermanos Cuestas , prebendados de la iglesia de Avila', en donde se ve la rectitud , firmeza y justificacion del tribunal ? Asimismo se truncan las citas históricas para manifestar el desconcepto que supone habia hecho la nacion del Santo Oficio, apoyándolo en el P. Mariana , que dice lo contrario con todos los autores de su tiempo (tomo 11, impresion de Toledo, año de 1601 , lib. 24, fol. 591, cap. VII) (Doc. núm. 10) (k); ocultando el artificio de los hereges de aquel tiempo, que eran los albigenses, los quales inventaron muchas calumnias para desacreditar los cristianos y sus procedimientos, como se lee en la misina historia de Mariana , libro xii, fol.

4353 capítulo 1 (Doc. núm. 11) (1). ¿En donde estan esas declamaciones tan ponderadas por la comision de los pueblos y los reverendos obispos, quando no parece ninguna , sino muy al contrario, postulaciones y súplicas en honra del Santo Oncio? ¿Por qué condena el sistema de esta jurisprudencia, censurando el secreto de los procesos, de los testigos y acusadores , quando ya ha visto que para decir esto es preciso condenar la justicia de tantas leyes canónicas, y de tantos decretos pontificios, con desprecio de la autoridad de la iglesia? Se hace particular aprecio por la coinision de las consultas hechas por D. Melchor Macanaz , siendo fiscal del consejo de Castilla, en tiempo de Felipe v sobre reformas de varios puntos eclesiásticos en España , y se oculta las verdaderas ocurrencias de aquel tiempo , y la general reprobacion de Jesucristo por todas las autoridades , especialmente del consejo Real, y del de Inquisicion, apoyadas en el resentimiento de los pueblos por ello, sabiendo que eran doctrinas bebidas por autores franceses, con quienes se habia conferenciado en París; de todo lo qual, desengañado, escribió contra todo ello la defensa crítica de la Inquisicion, que merece leerse , pues en ella se rebate quanto se dice por la comision, y las fuentes corrompidas donde lo ha sacado.

„La misma debilidad ofrece la especie de que en Sicilia se suprimió la Inquisicion, quando se sabe que todo fue obra del jacobino Carachio por medio de sus manosidades, con atraso y menoscabo de la santa religion , como se advierte dolorosainente en aquel pais; y del mismo medio se concordó en la América portuguesa para establecer la tolerancia religiosa , aunque no se ha verificado la execucion del tratado sobre ello.

„Ha visto V. M. en la primera parte de este discurso el origen, progresos , leyes, utilidad y conveniencia pública del establecimiento del Santo Oficio para bien de la iglesia y del estado. El modo de pensar de los varones doctos y virtuosos, y que habiendo padecido España antes de su establecimiento tantos males en materia de doctrinas antidogmáticas, se ha visto despues de él brillar la religion en toda su pureza , libres y tranquilos estos estados de toda infeccion sectaria. En la segunda parte, desvanecido quanto sienta la comision en descrédito del Santo Oncio, en lo político, en lo moral y religioso, con documentos irrefragables, que hacen brillar su justicia y la causa de Dios, en cuyo obsequio se formó este establecimiento por la cabeza de la iglesia el vicario de Jesucristo en la tierra, á instancia de los

(k) Apéndice de documentos, (1) Apéndice de documentos

reyes mas católicos que ha tenido esta monarquía. Descendamos ahora á exáminar el proyecto de decreto , por el que intenta la comision, substituir otros tribunales con el título de protectores de la religion.

„En este decreto se propone à V. M. un establecimiento eclesiástico por su propia autoridad civil , en el qual se usurpa y hecha por tierra la autosidad pontificia expresada en tantas bulas, y se deprime la autoridad ordiDaria de los obispos , introduciendo á V. M. á que dé leyes á la iglesia, en lo qual se contradice la misma comision; pues en el fol. 36 se dice así: „que si las Córtes autorizasen por ahora á los inquisidores de la Suprema para conocer de las causas de fe , y sentenciarlas, como lo han pedido, usurparian la autoridad eclesiástica , se erigirian en pontífices , y tratando de proteger la religion , la ofenderian en lo que es mas esencial, pues concederian una facultad puramente espiritual, concesion que no podrian hacer sin errar en los principios de la fe.” Y ahora no tiene la comision el temor de proponer á V. M. que autorice á los prebendados de oficio de las iglesias catedrales para el conocimiento de estas materias , reservando a las audiencias seculares el modo indirecto de lo mismo en los recursos de fuerza, y á V. M. y al rey la última decision, especialmente respecto de los libros perniciosos , formando para esto un reglamento especial, ; y esto no es errar en la se? No es usurpar la autoridad pontificia? ; No es atribuirse la autoridad eclesiástica ? ;En donde estamos! ¡Adonde vamos á parar! A introducir el cisma en la iglesia de Dios, á trastornarlo todo, á dar vigor á las ideas jansenísticas, á resucitar los decretos reprobados del concilio de Pistoya , y á dar valor a las invectivas calumniosas de los hereges modernos, semilla no extinguida de los maniqueos , de Wiclef, de los albigenses , y todos esos monstruos de la Francia, que en el siglo xviii han puesto en convulsion la iglesia y toda la Europa, viniendo á parar en que se lleven al fin los decretos de su corifeo Napoleon Bonaparte, como es el de la supresion del Santo Oficio, decretado por él en los campos de Chamartin á 4 de diciembre de 1808.

„En vista de lo qual , antes de pasar a la discusion que juzgue oportuna admitir V. M. sobre este punto , hago las tres proposiciones preliminares siguientes:

Primera. Que mediante que el proyecto de decreto que propone la comision no es conforme á la autoridad eclesiástica, se pase antes de toda discusion el informe de proyecto de decreto que presenta la comision', á una junta de obispos circunspecta de mejor nota , para que prévio su dictámen en tan delicada materia , pueda V. M. proceder con el debido conocimiento en la resolucion de este importantísimo asunto.

Segunda. Que mediante que el establecimiento del Santo Oficio en España es canónico, político , canónico en lo substancial, y político en lo auxiliatorio , se declare no haber lugar a deliberar sobre lo primero; reservándose V. M. , quanto á lo segundo, acordar lo que tenga por conveniente, proponiendo a la autoridad competente eclesiástica lo que juzgue oportuno al mismo fin; teniendo en consideracion lo decretado por Sixto v en su bula Imprimis , ya citada , prohibiendo que no se haga novedad en la Inquisicion de España; por Julio en la suya Licet à diversis , excomulgando a los que impidan su exercicio, repetida por Pio v Si de protegendis; y la de Leon x , expedida á 31 de mayo de 1513 , prohibiendo que se apele á ningun otro tribunal eclesiástico sino al inquisidor general.

Tercera. Que en atencion á que por este proyecto de ley se roza con el decreto dado por el tirano de la Europa en su quartel general de Chamartin á 4 de diciembre de 1808 , suprimiendo el Santo Oficio, se de clare que se desprecia, y declare disposicion indecorosa á la nacion española y contra su zeloso caracter , calificándola de infidencia general contra la nacion.

„Decretando V. M. conforme á estas proposiciones , presentará á la Europa un testimonio de su religiosidad y justicia; á la santa iglesia de rendida sumision á sus leyes; á la nacion de gloria , y al tirano y toda la Francia de abominacion y desprecio eterno.

„Este es mi voto , y con él he llenado las obligaciones que me insfiran la religion, la patria, el honor y mi conciencia , manifestando á V. M. que si ha de cumplir la ley constitucional en que ha jurado la observancia de la religion santa de Jesucristo, con exclusion de otra alguna , y protegerla con leyes sabias, ha de obedecer tambien las de su vicario en la tierra , dirigida a mantenerla pura y tersa en sus dogmas, misterios , moral, y prácticas piadosas, auxiliando el tribunal de vigilancia establecido en la iglesia , para que procediendo unidas en él la autoridad apostólica con la ordinaria episcopal, cuiden de este tan importante objeto; y de lo contrario, impidiendo V. M. su exercicio , ó intentando restringirle en los términos que propone la comision, se expone V. M. á deslizarse peligrosamente en los principios de la iglesia Anglicana y en los errores del reprobado sínodo de Pistoya , extremos ambos muy distantes de la religiosidad española ; teniendo en consideracion que el Papa Sixto v en la bula que expidió en el año de 1587, y empieza Imprimis igitur , recopilada en el Bulario

magno de Laercio Querubin (tomo 11, impres. de Luxemburg. , fol. 667, S. 5), decretó decisivamente que en lo tocante al Santo Oficio de España no se hiciese la menor novedad en el Santo Oficio , establecido en los dominios de España , sin su expreso asenso ó el de sus sucesores en la Santa Sede; cuyo voto siento y firmo como mi propio dictámen, sometiendo al de la iglesia y al de V. M. la correccion de qualquier defecto inadvertido."

APENDICE DE DOCUMENTOS DEL DISCURSO ANTERIOR,

Núm. 1. Consejo supremo de la Santa Inquisicion. = En tiempo de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel,

por los años de 1483, tuvo principio el consejo de la Santa Inquisicion , dedicado para defender y conservar en sus reynos la fe católica; el qual ha sido y será el muro que defienda esta nacion de las heregías con que otras estan tocadas y en el estado que vemos, y se opone á la libertad de la conciencia que otras repúblicas conceden á sus vasallos. Execútase en este consejo inviolablemente lo establecido en los sacros cánones contra hereges, moros , judios y apóstatas de la fe , que perturban las costumbres sencillas de los verdaderos cristiauos , engañándolos con sus maldades ritos.

Al presidente de este consejo le dieron título de inquisidor general, y á sus consejeros de inquisidores apostólicos, suplicando al Pontifice Romano , cuyas veces tienen en España , diese todo el valor y

autoridad que pe

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dia una obra que se tenia por inspirada del cielo. El primer inquisidor que presentaron los reyes, con acuerdo de su consejo de Estado, fué Fr. Tomas de Torquemada, del orden de Santo Domingo. Aprobó el nombramiento Sixto iv en 17 de octubre de 1483. Diólo el poder que convenia para las Causas pertenecientes a la fe católica ; los reyes el de consejo Real para las que tocaban al buen gobierno de la Santa Inquisicion, ocupándose el inquisidor general con sus consejeros en conocer de las cosas que tocaban a los bienes confiscados, administrando justicia. Sin esta bula concedieron otras los Pontifices Inocencio yiii y Alexandro vi, que se guardan en el archivo real de la villa de Simancas. El presidente de este consejo es de los mayores que tienen estas coronas. Su eleccion pertenece a los Reyes Católicos de España, y la confirmacion á los Sumos Pontific. Romanos. =Continúa tratando de los que han tenido el título de inquisidor general, y de los consejeros que componian dicho consejo de Inquisicion."

Concuerda lo que aquí va trasladado con el capítulo que pone el maestro Gil Gonzalez Dávila en su obra intitulada Teatro de las grandezas de la pilla de Madrid , corte de los Reyes Católicos de España, segun consta del exemplar impreso en Madrid en 1623, que me ha sido exhibido por el señor inquisidor mas antiguo de este tribunal, á que me refiero , y de que certifco, en la cámara del secreto de la Inquisicion de Valencia á 18 de julio de 1810.= D. Francisco Cachurro , secretario.

Núm. 2. El señor Salgado en su tratado de Supplic. et Retentione parte 11 , capítulo xxxIII, fol. 434, inserta una real cédula , cuyo tenor es el siguiente:

. El príncipe, presidente y los del consejo del emperador y rey mi señor , presidentes y oidores de sus audencias y chancillerías, alcaldes de su casa y corte; y chancillerías, asistente , gobernadores , corregidores , alcaldes , y otros qualesquier jueces y justicias de todas las ciudades, rillas y lugares de estos reynos y señoríos, y otras qualesquier personas de qualquier estado y condicion que sean, á quién lo contenido en esta mi cédula toca, y atañe, y atañer puede en qualesquier manera, salud y gracia. Se pades que S. M. fué informado, que estando proveido y mandado por muchas cédulas de los Reyes Católicos, de gloriosa memoria, y otras de S. M., que ningunas justicias seglares se entremetiesen directa ni indirectamente á conocer de cosa, ni negocios algunos tocantes al santo oficio de la Inquisicion, y bienes confiscados, y incidentes y dependientes de ellos, así civiles como criminales; pues por S. S. y por S. M. estan diputados jueces que en todas las instancias puedan conocer y conozcan de las dichas causas, y que las que de ellas ante ellos viniesen las remitiesen con las partes á los venerables inquisidores y jueces de bienes confiscados , a los quales pertenece el conocimiento de ellas , y revocasen y pusiesen qualquier provision ó mandamiento que sobre la dicha razon hubiesen dado , pues podian las partes que se sintiesen agraviados de los inquisidores ó jueces de bienes ocurrir á los de su consejo de la santa y general Inquisicion, que en su corte rosiden, adonde se les haria entero cumplimiento de justicia. Agora de poco tiempo a esta parte no se guardaba ni cumplia lo así proveido y mandado, y algunas de las justicias seglares se entrometian á conocer de los dichos negocios, é impedian á los inquisidores, é jueces de bienes por diversas vias, que no pudiesca administrar en ellos justicia. De lo qual seguia mu

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