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Las dificultades que hoy se hacen valer con buena 6 ma

la intencions para ejecutar las leyes relativas al reparto de tierras de comunidad de indígenas y arreglo del fundo legal de los pueblos, nos han impulsado á formar una coleccion de las disposiciones que hemos podido conseguir con bastante trabajo, sobre la materia. Ellas contienen su historia legal, desde el es. tablecimiento de la diputacion provincial de Nueva Galicia has. ta la época presente. Podrán acaso servir de alguna utilidad á los legisladores, á los tribunales y á los empleados en el ramo del poder ejecutivo, lo menos que a todos los ciudadanos que se afa. nan por mejorar la suerte de los pueblos, y especialmente la de nuestros buenos hermanos y compatriotas los indígenas.

Tiempo há que nosotros clamamos porque se cumplan di. chas leyes, y en el Jalisciense núm. 185. tom. II del dia 31 de Marzo de 1846, se insertó el siguiente remitido que al efecto es. cribimos.

“BIENES DE INDÍGENAS."

“Bastantes son las disposiciones que se han dictado despues de verificada la independencia nacional, por los cuerpos represenlativos, para asegurar a esta raza desgraciada sus propiedades particulares y comunes, y sin embargo han quedado ilusorias en varios pueblos tales medidas, por la apatia ó interés personal de algunas autoridades municipales y de los que se empeñan en mantener á aquellos individuos bajo la tutela en que los tenia el gobierno español. - A pesar de haberlos declarado los distintos de. rechos constitucionales que nos han regido, iguales a los demas ciudadanos del pais, ellos, ó bien por su ignorancia, de la que generalmente no han salido, ó tal vez por causa de los inmediatos encargados de su administracion civil, no han podido recibir todos los beneficios que las leyes respectivas les han señalado. Ha. reinos, pues, un estracto de las que se refieren a nuestro intento; así como de las dertias providencias que al efecto se espidieron, á fin de llamar la atencion del superior gobierno hacia los desgra. ciados indígenas por quienes abogamos."

"La diputacion provincial circuló una instruccion a los a. yuntamientos en 5 de Diciembre de 1822, para que no se pertur. baran a los indios en las posesiones que les pertenecieran, ni se les señalara por ellas pension alguna, ordenaudo que á los que no tuvieran tierras o solares, se les diesen los sobrantes de los pueblos que allí se refieren, sin que por estos trámites se les co. brarun derechos á los agraciados."

“El decreto núm. 2 del congreso constitucional de Jalisco, declaro propietarios á los mismos ciudadanos, de las tierras, ca. sas y solares que poseian en particolar sin contradiccion en los fundos legales de los pueblos, facultándolos para que como due. ños legítimos pudieran vender ó enagenar dichos bienes, con ciertas escepciones, disponiendo se les tevalidasen los títulos que teniant, y se les esterdierati á los que careciesen de ellos, sin mas gravamen que el costo del papel sellado de oficio."

“Por el decreto núm. 79 se prohibio á los particulares que hubiesen comprado algunos terrenos de los indígenas, la venta ó enagenacion que a estos no se les concedia."

"Eo órden de 17 de Febrero de 1830 resolvió el congreso, que los individuos incotporados a las comunidades de los antes llamados indios, despues de su última matrícula, no estaban comprendidos en el decreto núm. 2 citado."

“El misino congreso acordó en 3 de Marzo de 1831, por con. sulta del gobierno, de 22 de Abril de 827, que los gastos que im. pendieran los comisionados y peritos nombrados por los respecti. vos ayuntamientos, para los fines que espresa el decreto núm. 2, debian erogarse por cuenta de los agraciados."

"La ley 151 previno se repartiesen los bienes de comuni. dad a los indígenas, como propietarios de ellos, disponiendo que los productos de los terrenos arrendados por los ayuntamien. tos mientras lo estuviesen, se entregaran a las familias agraciadas."

"El decreto 186 declaró: que los terienos mercedados no estaban comprendidos en la ley anterior.”

"El 331 hizo estensivo lo dispuesto en el 151 á los terrenos adquiridos por cualquiera justo y legitimo título, que hasta el dia se conocieran con el nombre de comunidades, á escepcion de los mercedados de que se ha hablado.”

"El 288 declaro antes, que la distribucion mandada ha

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cer de fincas rústicas, debia verificarse tambien de las ur banas, esceptuando los edificios destinados al servicio públiio."

"El 420 comprende las fincas urbanas que se hallen en los fundos legales, construidas con dinero de comunidad, escep. cuando las destinadas á objetos públicos.”

"El 481 declaro que los ayuntamientos habian, desde su instalacion, sucedido á las estinguidas comunidades de in dige. nas en todas las propiedades que a estas pertenecian por cualquier título, menos aquellas que se redujeron a dominio particular, por las leyes números 2, 151, 288 y 381.??

"El decreto 486 señalo todo el año de 1834 para que se con. cluyese el reparto de que habla la ley 151, y se diesen a los indigenas los títulos de los terrenos que obtuvieron en propiedad á virtud del decreto núm. 2.

“Ultimainente el 564 suspendio los efectos de las leyes relativas á estos repartos, entre tanto se resolviera por el congreso esta materia; pero habiendo variado el régimen adininistrativo de aquella época, creemos que todo ha quedado hasta hoy in statu quo."? (1)

“Tales en compendio el derecho que el legislador señalo & los indígenus, para hacerlos propietarios y conserpar sus pose. siopes territoriales. ¿Pero se ha dado, en lo general, el debido cumplimiento á un objeto tan útil y necesario en este departa. mento? Desde el año de 34 que se suspendieron las leyes de que se ha hecho mencion, muy poco ó nada, que sepamos, hicieron las autoridades y comisionados encargados de verificar la dis. tribucion de los bienes de comunidad. Multitud de hombres carecen aún de los títulos que se debieron dar conforme al decreto núm. 2; y las comisiones repartidoras de fincas, desde el año de 28 en que se publicó la ley 151, y seis años despues, en muchos pueblos ninguna cosa favorable practicaron para nbsequiarla, sin embargo de que en la misma se previno en su art. 7, que sin es. cusa ni pretesto se les diera posesion á los accionistas, el dia 1.0 de Enero de 1829. ¿Por qué tanta indolencia cuando se intere. sa el bien público? ¿No será acaso un crímeu privar d'una por. cion considerable de habitantes, de los derechos que la naturaleza у las leyes les conceden? ¿De qué sirven éstas si no se observan religiosamente?"

"Los interesados podrian hacer responsables de los perjui cios y privaciones que han sufrido, a los autores de sus inales, á aquellos en quienes depositaron su confianza para que los de:

(1) De estas disposiciones unas están refundidas, y otras deroga das ó modificadas por las posteriores respectivasi

fendieran de los enemigos de su felicidad, dispensándoles toda la proteccion que cupiera en sus facultades legales. No es muy injusto que á los indígenas se les hayan retenido unas po. sesiones que justamente les pertenecen? ¿Y quiénes otros son los culpables sino los que dieron lugar de buena ó mala fé, á que se creasen embarazos, bajo frivolos pretestos?

“Sabemos que en ciertos pueblos ecsisten terrenos y fincas urbanas de las comprendidas en la reparticion, y que los ayun. tamientos se encuentran poseyéndolas y percibiendo sus frutos con notorio agravio de los dueños. En otros puntos han queda. do sin distribuirse los montes, por ejemplo, y aunque se les dá el nombre de comunidad, y se dice que ésta los disfruta, en rea lidad no es así porque los que tienen mas proporcion entre los indígenas ó son mas astutos, se aprovechan esclusivamente de las maderas &c., en perjuicio de sus compañeros que están im. posibilitados para competir con ellos. Este daño resulta de no baberse dividido esos bienes ni dádoseles algun arreglo, para que proporcionadamente los gozaran los participes."

“La junta departamental que concluyó el año de 43, parece que iba a terminar satisfactoriamente este grave y delicado asunto; pues en el periódico oficial de entonces, recordamos haber vis. to un acuerdo que tendia á su completo arreglo. Posteriormen. te no henios sabido si se han dictado algunas medidas análogas y por esto nos persuadimos de que en la secretaría de la Escma. acamblea debe encontrarse el espediente instructivo, que seria de desear se despachase, decretando la providencia que ccsige el in. terés comunal. Por esto es que no dudamos de las autoridades superiores, con vista de lo espuesto, que se apresurarán á rome. diar los males de los infelices indígenas, disponiendo se les entreguen las tierras y casas que señalan las leyes de la materia. Así es de esperarse de los funcionarios públicos que no observan con frialdad la suerte de los pueblos que representan. Los de indígenas bastante tiempo fueron víctimas de la arbitrariedad, teniendo que luchar desventajosamente con los obstáculos de que hoy se quejan, y nos presumimos por lo mismo de que es llega. da la vez de crtirpar abusos y corruptelas: que aumentan las desgracias que lamentamos. Es cuanto apetecemos al escribir es. tas imperfectas indicaciones, que nos han sugerido la mas sana intenciou y el amor al suelo en que vivimos. Nos tendremos por muy afortunados, si alguna alına sensible siquiera corresponde a nuestra voz.'

Esto se espuso entonces sin resultado favorable; pero resta. plecido el sistema federal, el congreso del Estado declaró subsis. tentes las leyes suspensas, en 31 de Mayo de 1847. Continua.

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