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alma el quinto del moble e de heredade. E aqual amigo o pariente mandar fazer esta mandacion, en fu mano fea e aquel la faga. E fi algun omne nolo mandare, el pariente que quifiere aquel auer dar, aquelelo de con aquelos que quefieren. Equi efto quifiere contrariar o nolo quifiere dar, peche .C. morauedis.

Del coto delaf uinaf, del ganado que hy entrar

§ 67. Laf uinaf de Salamanca o de su termino sean defendidas enuierno euerano. Qui oueyaf axare enlaf uinas, tome .VI. carnerof dela grey o del peguyar, o .VI. oueyaf o .VI. cabraf. Esi non quifier tomar el dono delaf uinaf el ganado, prinde por .III. morauedis. Epor bue, por afno, por puerco, por la entrada, quando fore con uuaf, peche .V. foldos; fin uuaf, .I. ffoldo; e entre calona. E el dano, qual quefier el dono dela uina, atal tome. E non iure por efto manquadra.

Del coto de los lidiadoref

§ 88. Dos lidiadores lidien en mano delos fieles; elos fieles fean delos alcaldes. E elaf iufticias fean foraf del moyon, con elotra gente; edemanden su calona, como yaz en la carta.

E el coto delos lidiadores fea dela riba dalende afta o cae el brazo eno rio, edel oriela del rio por todo el arnal. E fi al rio entrar o ela riba del brazo paffar, sea arrancado, fin non pudier iurar que el caualo lo passo el rio alende fin grado.

Todo omne que palaura dixiere que pertenezca, peche .X. morauedis.
De dos caualerof que lidian

§ 89. De dos caualeros que lidiaren por ioizio dalcaldes, mentre que fanof foren elof efuf caualos, fi ferida non ouieren que non fea delidiar, non descenda de fu caualo; efi defcendier, por hy caya.

§ 90. Dos omnes que lidiaren, enla iura lo metan que non traen heresia, nen la ternan mentre lidiaren; e qui iurar non quifier, por hy caya.

Equien lidiare fin ioyzio delos alcaldes, peche .X. morauedis.

De los iodios

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§ 341. Efto faz conceyo de Salamanca conlof iodios, alcaldes e iuftiaciaf e iurados, por manos del rey don Ffernando. E metelos el rey en manof del conceyo de Salamanca, que non ayan otro fenor fe non el Rey. E el conceyo de Salamanca, quelos ampare con 30 derecho. E deuen dar los iodios al re cada Nathal .XV. morauedis en rienda; e que los den per manos delos alcaldes e delas iufticiaf. E los iodios ayan foro como chriftianos; que qui lo feriere o matare, tal omezio peche como si fueffe chriftiano o matasse uezino de Salamanca. E los iodios sean encotados, ellos efus heredadef, como se fuffen uezinof de Salamanca. E por fus ioyzios, qui affirmar ouier, firme con .II. chriftianof e con .I. 35 iodio o con . II. iodiof e con . I. christiano. E fobre todo efto juro el conceyo de Salamanca que aderecho los tenga e affu fuero.

Aus dem Fuero de Ledesma

[Text nach A. Castro y F. de Onis, Fueros leoneses I. Madrid, 1916. - - Ledesma liegt in der Prov. Salamanca.]

De menefterjales

§ 167. Ningún menesterial de Ledefma non conpre cuero afnuno nen de mulo njn de cauallo, por dello fazer çapatos njn fuellas; e quien ende laurar, peche .L. foldof; e 40 fe negar, iure .fi .III.o e ixca de calomia.

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Elof que fazen escudos

§ 168. Et filos que fazen los efcudos otro cuero pofieren fi non de mulo o de caualluno o afnuno o uacuno o ceruuno, peche .LX. foldof; e fi negar, iure fi .III.0

Moro que fuir

§ 179. Moro o mora que fuyr, quienllo axar, defde la fierra aquende, denlle medio moraui; e defde la fierra allende, denlle en axalgo .I. moraui.

Mugier que non ha marido enuilla

§ 244. Muyier que marido a, e elle non es en uilla, e por alguna cosa la prindan, e ante alcalldes uenier ella, fuelten fus prindes e non prinden aella asta uenida de su 10 marido.

Aus dem Fuero de Alba de Tormes

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[Text nach A. Castro y F. de Onís, Fueros leoneses I. Madrid 1916. Alba de Tormes liegt in der Prov. Salamanca].

Fuero de ladron

§ 22. Todo omne de Alba o de fu termino, o muler de Alba o de fu termino, aquien los alcaldes tomaren con furto, fagan le del cuerpo iufticia; e fi del cuerpo le fizieren iufticia, del auer que ouiere non pierda nada. E fi los alcaldes o el iuez tomaren algo delo 15 fuyo, cayales en periuro e el concexo non gelo confientan. E fi omnes bonos de Alua o de fu termino tomaren al ladron o la ladrona con el furto adugan lo ante los alcalles e metan gelo en poder, elos alcalles ante que lo iufticien ante caten uerdat fi lo fizo affi como elos dizen. E fi fallaren los alcalles uerdat que lo furto, affi como dizen bonos omnes, fagan del iufticia, e non pierda de fu auer nada; e el furto quel tomaren, den lo a fu dueno; e fi non lo dieren, el concexo non gelo conffientan, e cayales en periuro.

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Fuero de pescadores

§ 102. Todos los pefcadores que pefcaren, ala o pescaren, alla partan fu pescado, fueras trucha o baruo o anguilla que non aya egual. E cada uno delos uenda sobre si su parte del pescado; e qui affi nolo vendiere, peche i morauedi. E fi dixieren al pescador 25 que affi non lo partio, ola fu racion sobre fi non la uendio, faluese con i uezino; e fi non fe faluare, peche i morauedi alos alcaldes; e fi efta calomia los alcaldes non tomaren, cayales en periuro.

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Aus dem Fuero Juzgo

Veränderte kastilische Bearbeitung des Forum Judicum, eines gotischen Gesetzbuches, das König San Fernando 1241 der von der Maurenherrschaft befreiten Stadt Córdoba verlieh. Vgl. R. de Ureña y Smenjaud, La legislación gótico-hispana, Madrid, 1905; M. Rodríguez y Rodríguez, Fuero Juzgo, su lenguaje, gramática y vocabulario, Santiago, 1905.

[Text nach Fuero Juzgo. Hrsg. R. Academia Española, Madrid, 1815.]

Libro III. Titolo II.

VIII. Si la mugier libre casa sin voluntad del padre

Si la muier libre quiere casar con omne libre, el marido della deve fablar primeramientre con su padre: é si la pudiere aver por mugier, dé las arras al padre assí cuemo es derecho. E si la non pudiere aver, finque la mugier en poder del padre. E si ella casar sin

voluntad del padre ó de la madre, y ellos non la quisieren recebir de gracia, ella nin sus fiios non deven heredar en la buena de los padres, porque se casó sin voluntad dellos. Mas sil quisieren dar los padres alguna cosa, bien lo pueden fazer, é daquello puede ella fazer su voluntad.

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Libro III. Titolo IV.

II. Si la manceba desposada faze adulterio

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Si el pleyto del casamiento fuere fecho, que a de seer entrel esposo é la esposa, ó entre los padres, dadas las arras assí cuemo es costumbre, y el pleyto fecho ante testimonias, é despues la esposa fiziere adulterio, ó se desposare ó casare con otro marido; ella y el adulterador, ó el otro marido, ó el otro esposo sean metidos en poder del primero 10 esposo por siervos con todas sus cosas. E todavía en tal manera si el adulterador, ó aquel esposo, ó aquel marido, ó la muier non ovieron fiios legítimos; ca si los ovieren, todas sus cosas deven seer de los fiios legítimos. Mas todavía el adulterador, é el marido, ó el esposo, é la esposa serán siervos daquel con quien fué primeramientre esposada.

Libro VI. Titolo I.

II. Por quales cosas ó en qual manera los omnes libres deven seer tormentados

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Si las cosas criminales non fueren meioradas por algun recabdo, la maldade de los pecadores non será refrenada. E por ende si algun quisiere acusar algun omne de nuestra corte, que fiziera alguna nemiga contral rey, ó contra pueblo, ó contra la tierra; ó 20 omezillio, ó adulterio, primeramientre sepa si lo podrá provar, é despues lo puede acusar; é si non lo podier provar, faga un escripto con tres testimonias, que meta su cuerpo á atal pena cuemo deve recibir aquel á quien él acusa, si lo pudier provar; é assí deve seer tormentado aquel quien es acusado; ca si despues salier sin culpa, aquel quel acusó deve seer su siervo assí que nol dé muerte, é faga del lo que quisiere. E si se quisiere avenir con él aquel que lo acusó, peche tanto á aquel á quien acusó, quanto él asmare la pena que recibió. Mas el iuez deve esto guardar que ante que faga tormentar el acusado, aquel que lo acusa escriba primeramientre todo el fecho cuemo andudo, é délo al alcalde en ascuso; é si es tormentado é manifiesta que fizo aquel pecado, deve seer penado por ello; é si lo non manifiesta, el que lo acusa deve aver la pena que es dicha en esta ley. E si el acusador, 30 ó por sí mismo, ó por otre demostrar el fecho todo cuemo andudo á aquel á quien acusa ántes que dé el escripto al iuez assí cuemo es de suso dicho, el iuez no lo deve mas tormentar, pues que descubierto es por aquel que lo acusó. Otrosi mandamos esto guardar de las otras personas libres que non son de nuestra corte. E si el pecado non es tal, porque aquel quien es acusado deva seer descabezado, assí cuemo es furto, ó otro tal pecado, 35 los fiiosdalgo é los de nuestra corte poderosos non mandamos que seyan tormentados por tal pecado. Mas si el que lo acusó non lo pudiere provar, el acusado se deve purgar por su iuramiento. E los que son de menor guisa, si fueren acusados de fuerto, ó de omezillio, ó de otros pecados, non deven seer tormentados si el fuerto ó la cosa non fuere de maior precio de quinientos sueldos. E si la demanda valiere ménos de quinientos 40 sueldos, faga composicion segund mandan otras leyes. E si nol pudiere seer provado, púrguese por su sagramiento, é peche quanto mandaren las leyes pechar al quien faze tortizera demanda. Especialmientre establecemos que la persona de menor guisa, si quisier acusar al omne de maior guisa, meta su cuerpo á atal pena, qual deve recibir el otro si este podier provar. Mas si lo non pudiere provar aquello que dize, aquel omne que 45 es de maior guisa iure que lo non fizo, in tiene aquela cosa quel demandan; é despues que

fiziere el iuramiento, aquel quien fizo tuerta demanda peche tanto quanto manda la ley de suso. Mas la persona que fuere tormentada antel iuez, si quier sea noble, si quier sea de menor guisa, así deve seer tormentado antel iuez, ó ante los omnes buenos, que non prenda muerte, nin pierda ninguno de sus miembros, é deve seer tormentado por 5 tres dias. E si por ventura muere, ó por malquerenza del iuez, ó por algun enganno, ó porque tomara aver del otra parte, é non quiso defender que nol fiziesen tan malos tormientos onde muriese, por ende el iuez mismo seya dado en poder de los parientes del muerto quel dén otra tal pena. E si el iuez se pudier purgar por su sagramiento, é los testigos que fueren presentes iuraren que por ningun mal ni por ningun enganno, nin 10 por ningun aver lo tormentó porque muriesse, si non porque el alcalde era de poco siso que non defendió que nol fiziessen tan grandes tormientos, estonz deve pechar el iuez CCC. sueldos á los parientes del muerto; é si non oviere onde los pague sea siervo de los parientes del muerto. Hy el acusador del muerto sea metido en poder de los parientes del muerto quel den otra tal pena cuemo al muerto.

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Aus den Siete Partidas

Die Siete Partidas sind das wichtigste spanische Gesetzbuch, abgefaßt von Alfonso dem Weisen unter Beihilfe mehrerer unbekannter Sachverständiger seines Hofes. Sie brachten vor allem eine Verbesserung und eine Vereinheitlichung der bestehenden Gesetze und bilden die Grundlage des heutigen spanischen Rechts. Darüber hinaus sind sie eine ausgezeichnete Quelle für die Kenntnis der spanischen Gesellschaft im 13. Jahrhundert, ein Realkommentar zu den literarischen Erzeugnissen dieser Zeit. Vgl. F. Martínez Marina, Ensayo histórico-crítico sobre la legislación y principales cuerpos legales de los reinos de León y Castilla, especialmente sobre el código de Las Siete Partidas ..., Madrid, 1834 (2. Aufl.); E. Nys, Les Siete Partidas et le droit de la guerre (in Nys, Études de Droit international et de Droit politique. Bd. 1, Paris, 1896. [Text nach Las siete Partidas del Rey don Alfonso el Sabio cotejados con varios códices antiguos. Hrsg. Real Academia de la Historia, Madrid, 1807 (3 Bde.).]

Partida I, Titulo II, Ley VIII.

Qué cosa es fuero

Fuero es cosa en que se encierran estas dos maneras que habemos dicho, uso et costumbre, que cada una dellas ha de entrar en el fuero para se firme: el uso porque los homes se fagan á él et lo amen; et la costumbre que les sea asi como en manera de 20 heredamiento para razonarlo et guardarlo. Ca si el fuero es fecho como conviene de buen uso et de buena costumbre, ha tan grant fuerza que se torna á tiempo asi como ley, porque se mantienen los homes et viven los unos con los otros en paz et en justicia; pero ha entre él et estos otro departimiento; ca el uso et la costumbre facense sobre cosas señaladas, maguer sean sobre muchas tierras ó pocas, ó sobre algunos lugares sabidos; 25 mas el fuero ha de ser en todo et sobre toda cosa que pertenesca señaladamente á derecho et á justicia. Et por esto es mas paladino que la costumbre ni el uso, et mas concejero; ca en todo lugar se puede decir et facer entender. Et por ende ha este nombre fuero, porque se non debe decir nin mostrar ascondidamente, mas por las plazas et por los otros lugares á quien quier que lo quiera oir. Et los sabios antiguos posieron 30 nombre fuero en latin por el mercado do se ayuntan los homes á comprar et á vender sus cosas; et deste lugar tomó este nombre fuero quanto en España: et asi como el mercado se face públicamente, asi ha de seer el fuero paladinamente et manefiesto.

Partida II, Titulo XXVII, Ley VII.

Qué gualardon deben haber los que por fuerza entran villa, ó castiello ó otra fortaleza de los enemigos

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Combatiendo algunos villa, ó castiello ó otra fortaleza, aquellos que primeramente la entrasen farien dos cosas; la primera grant esfuerzo, como atreverse seyendo pocos á tomar á muchos la fortaleza de que eran apoderados, et prenderlos ó matarlos ó matarlos dentro en ella: la segunda lealtad conoszuda, como en ayudar á su señor que sea honrado sobre sus enemigos et acrescentarle en el heredamiento dellos que es cosa de quel viene pro et honra. Et por ende pusieron antiguamente quel que entrase primero por fuerza alguno destos logares sobredichos, que hobiese del rey mill maravedis et una de las mejores casas que hi hobiese que non fuese alcazar ó casas de morada del señor de aquel logar con el heredamiento de aquel cuyas eran; et si non lo hi hobiese, quel diesen con ellas heredat con que pudiese bien vevir: et el segundo que entrase tovieron por bien que le diesen quinientos maravedis et las otras casas mejores so aquellas que deximos et el heredamiento segunt aquello: et al tercero pusiéronle la meytad del haber que al 15 segundo et otras casas con heredat segunt esa razon: et demas desto les otorgaron que cada uno destos tres hobiesen seños presos los mejores que ellos pudiesen prender, sacado el señor de aquel logar et su muger et sus fijos si los hobiese: et otrosi que hobiesen todo lo que ellos podiesen robar por sí mesmos que non fuesen cosas que muy señaladamente pertenesciesen al rey. Pero quando alguna destas cosas ganasen, débeles el rey 20 dar algo por ellas non por razon de compra, mas por gualardon del servicio que dellos rescibió. Mas si algunos destos que dexiemos despues que comenzasen tal fecho como este non lo pudiesen acabar, et acaesciese que todos ó algunos dellos fuesen hi presos, debe el rey guisar por qual manera mejor lo pudiere facer, como salgan de aquella prision. Mas si alguno dellos muriese en entrando aquel logar, tovieron por derecho que 25 el gualardon que él debiera haber que lo hobiese su muger et sus fijos, et si non los otros mas propincos parientes que dél fincasen. Pero si él muriese con lengua, débenlo dar alli do él hobiese mandado; et si non muriese hi et perdiese algunt miembro, tovieron por derecho que le ficiesen bien demas desto sobredicho de manera que pudiese vevir honradamente. Mas si los que esto ficiesen fuesen homes honrados, débeles el rey dar grandes 30 heredamientos et buenos, et acrescerlos en otro bien segunt entendiere que les conviene et lo él pudiere facer.

Partida IV, Titulo XXVI, Ley II.

Qué departimiento ha entre tierra, et feudo et honor

Tierra llaman en España á los maravedis quel rey pone á los ricoshomes et á los 35 caballeros en logares ciertos: et honor dicen á aquellos maravedis que les pone en cosas señaladas que pertenescen tan solamiente al señorio del rey, et dágelos él por les facer honra, asi como todas las rentas de alguna villa ó castiello. Et quando el rey pone esta tierra et honor á los vasallos, non facen ninguna postura; ca se entiende segunt fuero de España que le han á servir lealmiente, et non los deben perder por en toda su vida si non fecieren por que; mas el feudo se otorga con postura, prometiendo el vasallo al señor de facerle servicio á su costa et á su mision con cierta contia de caballeros ó de homes, ó servicio señalado, ó en otra manera quel prometiese de facer.

Partida IV. Titulo XXVI. Ley VI.

Quién puede heredar el feudo, et quién non

Los feudos son de tal natura que los non pueden los homes heredar asi como los otros heredamientos; ca maguer el vasallo que tenga feudo de señor dexe fijos et fijas

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