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LEGISLACION

ULTRAMARINA.

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El testo de todas las Leyes vigentes de Indias, y ostractadas las de algun uso, aunque solo sea para recuerdo histórico: las dos

Ordenanzas de Intendentes de 1786 y 1803; el Código de Comercio de 1829, con su Ley de Enjuiciamiento ; las reales
Cedulas, Ordenes, Roglamentos y demas disposiciones legislativas aplicadas á cada ramo, desde 1680 basta el dia, en quu
se comprenden las del Registro Ultramarino con oportunas reformas, y agregacion do Acordados do Audiencias, Bandos
ç Autos generales de gobierno; y cuantas noticias y datos estadísticos se han creido convenientos para marcar el progreso
sucesivo de las posesiones ultramarinas, y á los finos de su mas acortado régimen administrativo, mejoras que admita , Y
represiou de abusos.

POR

DON JOSÉ MARIA ZAMORA Y CORONADO,

MINISTRO TOGADO

HONORARIO DEL SU PRIMIDO CONSEJO DE HACIENDA,

CESANTE DEL TRIBUNAL MAYOR DE CUENTAS DB LA HABANA,

Tomo 3.o - LETRAS D, E, F, G, H, I.

chile

MADRID:

IMPRENTA DE J. MARTIN ALEGRIA.
CUESTA DE SANTO DOMINGO, NUM. 8.

1845.

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DECIMA DE EJECUCIONES. Derecho las de los otros fueros; los cuales no pueden ni que se tira por la traba, y que cobran para si deben considerarse perjudicados por el mero los alguaciles mayores de los ayuntamientos don- acto de decir lo que se sabe como testigo, ante de como en la isla de Cuba continuan siendo un juez autorizado por la ley.» Art. 3.° « Toda oficios vendibles. (V. ALGIACILES MAYORES, persona en estos casos, cualquiera que sea su tom. 1, pág. 223): EJECUCIONES, leyes 9, 10, y clase, debe dar su testimonio, no por certifica14, lib. 5: Y COSTAS (aranceles de) páginas 546cion ó informe, sino por declaracion bajo juy 558 del tom. 2.

ramento en forma, que deberá prestar segun su

estado respectivo ante el juez de la causa, ó el DECLARACIONES en causas civiles y cri- autorizado por este.» minales. — Una de las prerogativas del fuero En ultramar, á falta de la comunicacion de eseclesiástico era no ser obligados los clérigos á tas reglas, continúa la fórmula antigua de imdeponer como testigos en causas criminales an- partirse para la declaracion de un aforado el le el juez secular, pero sí en las civiles con el auxilio del respectivo gefe ó superior, que de prévio impartimiento de auxilio del prelado. ordinario lo presta por medio de un decreto esPero el decreto de cortes de 11 de setiembre de tendido á continuacion del que lleva a partici1820, restituido á vigor por el de 30 de agosto par en su solicitud el escribano actuario. Y asi de 36, establece en ello (art. 2): «Toda persona, se atienden las órdenes é ilustraciones que la de cualquiera clase, fuero y cordicion que sea, obra Juzgados militares, tom. 3, pag. 340 á 359, cuando tenga que declarar como testigo en una reune acerca del modo de recibirse las causa criminal, está obligada á comparecer para

Declaruciones de gefes , jueces y ministros caeste efecto ante el juez que conozca de ella, lue

racterizados , y si han de ser juradas , ó por go que sea citado por el mismo, sin necesidad

certificacion. de prévio permiso del gefe ó superior respectivo. Igual autoridad tendrá para este fin el juez La real orden de 30 de octubre de 1773 se ordinario respecto á las personas eclesiásticas y modificó por las de 14 de octubre de 74 y 7 de militares, que los jueces militares respecto a 'julio de 75, previniendo, que la distincion conce.

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