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TITULO TRIIITTA Y CUATRO.

De los visitadores generales y particulares.

en

casos

Que

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LEY PRIMERA.

·LEY IV. D. Felipe II en S. Lorenzo á 2 de agosto de 1577.

D. Felipe II alli. D, Felipe IV en esta Recopilacion. Véase la ley 58, tit. 6, lib. 9.

Que los visitadores de la casa puedan determinar

las causas contra criados de ministros, siendo sobre Que cuando conviniere se despachen visitadores de cantidad ó materia de poca importancia. la casa de Contratacion y aiidiencias reales, pre. cediendo consulta de el rey.

Permitimos á los de nuestro consejo de In

dias, visitadores de la casa de contratacion, que Es nuestra voluntad y ordenamos que cuando pareciere convenienté à nuestro consejo de culpas ó escesos cometidos por criados de los

si averiguaren en la visita algunos cohechos, las Indias despache jueces visitadores de la ca

presidentes y jueces, ó por escribientes de los sa de contratacion , prior y consules de los car. gadores, y jueces del consulado de Sevilla y Caescribanos, siendo sobre cantidad o materia de

poca importancia, puedan determinar difiniti. diz, y los demas ministros

у
oficiales :

у
de

vamente lo que hallaren en justicia, y ejecutar nuestras audiencias reales de las Indias, tribu

sus autos ó sentencias los

de deres nales mayores de cuentas, consulados de Lima cuentas, consulados de Lima cho hubiere lagar.

que y Méjico, y de todos los que conforme á derecho debieren ser visitados, precediendo con

LEY V. sulta á nuestra real persuna , para que mande El mismo en Madrid á 7 de setiembre de 1573. mos lo que mas convenga i la administracion de justicia y desagravio de partes.

los visitadores de la casa no embarguen sueldo de

general, almirante, maestre , piloto ni de otros ofi. LEY II.

ciales, no resultando culpa , ó dando fianza por la

que resultare. D. Felipe H alli.

Porque los jueces que en virtud de nuestra Que las justicias de estos reinos den d los visila.

comision toman residencia, visita

y cuentas a dores que fueren à la casa de Sevilla, aposento y los generales y almirantes de las flotas y otros avio y lo demas necesario.

ministros y oficiales proveen y ordenan que no

se pague ningun salario ni sueldo á los genera regidores de todas las ciudades, villas y lugares i les, almirantes, capitanes, alféreces, maestres, de estos reinos y señoríos, que cuando alguno contramaestres, pilotos y despenseros, sin lió de los de nuestro consejo de Indias fuere ó vols cencia, antes que conste si contra lo susodicho viere de visitar la casa de contratacion o de otro resulta culpa porque se les deba detener su suel. cualquier negocio que sea de nuestro real ser do y salario, de que reciben mucho agravio: vicio, le aposenten y den buena y principal Ordenamos y mandamos que a los que hubieposada para su persona, y todas las demas que

| ren dado fianzas no se les embargue cosa alguhubiere menester para sus criados y gente que resultare contra ellos culpa por donde se les

na, ni tampoco á los demas, si las dieren o no con el fuere , que no sean mesones, y no con- ! sientan que se les lleve dinero por esta razon: y

deba embargar. asimismo les den todos los mantenimientos y bes

LEY VI. tias de guia de que tuvieren necesidad por su

.D. Felipe III en Aranjuez á 15 de mayo de 1606. dinero å precios justos y razonables.

Que los visitadores puedan en el camino ó viaje LEY III.

antes de publicar la visita, hacer las diligencias con

venientes. El mismo alli.

Ordenamos á los jueces visitadores de las Que los del consejo de Indias, visitadores ó jueces audiencias que si en el camino ó viage antes de en Sevilla, posen en los alcdzeres.

publicar la visita se ofreciere ocasion de recibir Encargamos y mandamos al alcaide de nues.' alguna declaracion ó deposicion de testigo, ú tros alcàzares de Sevilla o á su lugar-teniente, otra diligencia tocante a la visita , y entendieque à los de nuestro consejo de Indias, visitado

ren que conviene hacerla luego, no la omitan res de la casa de contratacion , o que se ocupen ni dilaten, y la hagan en la parte y lugar que en aquella ciudad en otros cualesquier negocios mejor les pareciere, porque no resulte inconvede nuestro real servicio, por el tiempo que se niente de la dilacion. detuvieren, provea y ordene se les de aposento cómodamente necesario en los alcázares, conforme á la calidad de sus personas, en que puedan habitar y residir. TOMO I.

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LEY VII.

LEY XI. D. Felipe III en Madrid á 5 de noviembre de 1609.

El niismo alli. D. Felipe Ni en Madrid á 12 de fer

brero de 1608. Que los visitadores no deben dar á las audiencias copia de las comisiones y cédulas.

Que los vireyes, presidentes , y audiencias no im

pidan el uso de las visitas ni conozcan por apelaDeclaramos que los visitadores no deben dar

cion, esceso ni en otra forma. copia á las audiencias de las comisiones y cédu.

Mandamos a los vireyes, presidentes y oilas que llevan, y que cumplen con inlimar la dores de nuestras reales audiencias que no poncomision de visita sin participar las demas.

gan impedimento ni embaracen a los visitadoLEY VIII.

res por ningnu caso en el uso y ejercicio de sus

comisiones por via de apelacion, esceso, ni otro D. Felipe II en San Lorenzo á 19 de octubre de alguno, y les dejen libremente hacer, cumplir 1588.

y ejecutar nuestras comisiones , cédulas y desQue los visitadores in formen al consejo de las pro- pachus. (1) vincias y ciudades conforme d esta ley.

LEY XII. Luego que el visitador llegue á la provincia visite la ciudad principal de su residencia, y

D. Felipe II alli. se informe en cuanto a las demas del estado Que los visitadores puedan entrar en andiencias . que hạn lenido y tienen, y como nuestras jus-, blicas y acuerdos, con que no volen pleitos ni ne. ticias ban usado, entendido y tratado todo lo

gocios. tocante al servicio de Dios nuestro señor, y es Los visitadores puedan entrar y residir en las pecialınente que iglesias se han fundado, y las audiencias públicas y acuerdos que en las reaque conviene hacer, , y en qué partes., y que les audiencias se hicieren todas las veces que monasterios , y de que efectos se han fabrica- les pareciere, y ver y entender lo que se plado: y asiinismo de las órdenes dadas por los tica y determina por los vireyes, presidentes, prelados eclesiàsticos en lo espiritual, buena go oidores y alcaldes, con qne no voten pleitos ni bernacion y ejecucion de nuestra justicia , ad

otros negocios que loquen a las audiencias. ministracion , fidclidad y paradero de nuestra real hacienda , y si se han hecho algunos frau

LEY XIII.

. des en fundir y quintar, o en otra cualquier D. Felipe IV en Sevilla á 9 de marzo de 1624. Y en forma , y los que han sido culpados, y que pe

esta Recopilacion. nas se han aplicado á nuestra cámara y fisco, y Que los vireyes y presidentes sean visitados como en qué cantidad, y quién las tiene; ý babién presidentes, y por los demas cargos y los de sus dose informado y sabida la verdad de todo, nos criados y allegados se conozca en las residencias. envie relacion particular, dirigida al consejo de Mandamos á los visitadores de Lima

у

Mė, Indias, para que vista se provea lo que parecie-jico que visiten à los vireyes que hubieren sire conveniente. Y mandamos á cualesquier per do y fueren en cuanto presidentes y no mas, sonas de quien el visitador entendiere ser infor- dejando el conocimiento de los cargos de virea mado, que vayan y parezcan ante él, y le in

yes y capitanes generales, y demandas públicas formen muy particularmente de todo lo

que
les

al juicio de sus residencias: y en lo que toca á fuere preguntado ; y siendo necesario, digan y los criados y allegados no se comprendan en depongan, so las , so las penas que les impusiere, en

las visitas porque lo estan en las residencias : y que Nos los damos por condenados.

esto mismo se entienda y practique con los deLEY IX.

mas presidentes. D. Felipe II en S. Lorenzo á 19 de octubre de 1588.

LEY XIV. Que los visitadores hagan publicar sus visitas por

El mismo alii. todo el distrilo.

Que todos los ministros y oficiales proveidos senn Ordenamos á los visitadores que hagan pu visitados, aunque hayan entrado di servir despucs blicar las visitas en las ciudades , villas y luga

de comienzoda la visita. res sujetos a la audiencia que han de visitar,

Declaramos que todos los ministros y oficiapara que todas las personas que quisieren pare-les de la audiencia que fuere visitada y estu. cer à pedir justicia de los agravios que hubie vieren proveidos en oficios y cargos al tiempo ren recibido de los visitados, lo puedan hacer, y para esto les señalen el término compe- despues que se esté entendiendo en ella,

comenzare la visita y llegaren á servirlos

, han tente.

de ser visitados desde que comenzaren a ser• LEY X.

vir, hasta que se acabe la visita , aunque lleEl mismo alli.

guen à tomar la posesion despues de comenQue los vireyes, presidentes ý gobernadores de

zada. audiencias informen y adviertan lo conveniente á

la visita. Los vireyes, presidentes y gobernadores de (1) Por cédula de Aranjuez de 28 de abril audiencias

que

fueren visitadas, den á los visi de 1765 se esplica esta ley, que procede en las visi. tadores los informes y advertencias que para el

tas secrelas y rigorosas y no en las abiertas, por lo efecto conviniere tener, y todo el favor y ayu

que el recurso a los vireyes es corriente. da que hubieren menester.

Téngase tambien presente la ley 36 de este título y libro y su nota.

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que tuviere

LEY XV.

LEY XIX. D. Felipe II en Madrid á 19 de octubre de 1588. Don

D. Felipe II en Madrid á 19 de octubre de 1588. Felipe IV en Sevilla á 9 de marzo 1624. Que el visitador pueda nombrar d las personas que Que no se visiten mas oficiales reales que los de la

le pareciere para las diligencias de la visita, ciudad donde estuviere la audiencia.

Si el visitador tuviere necesidad en la visita El visitador no ha de visitar mas de los ofi de hacer algunas informaciones o averiguacio. ciales de nuestra real hacienda, y sus tenientes nes fuera de la ciudad donde visitare, le damos de la ciudad donde la audiencia residiere, y no

facultad y licencia para que lo pueda cometer. á los demas del distrito si no tuviere especial | á la persona que le pareciere, que sea tal cual comision.

convenga, ó enviar l'a

por conve. LEY XVI.

piente, y señalarle salario, como se dispone D. Felipe Il en S. Lorenzo a 19 de octubre de 1588.

por la ley 21 de este titulo. D. Felipe III en Madrid á 12 de febrero de 1608.

LEY XX. D. Felipe IV alli á 28 de mayo 1625. Véase la ley 20, tit. 9, lib. 4.

D. Felipe IV en Madrid á 16 de marzo de 1633. Que se entreguen al visitador los libros de acuerdo Que el visitador de audiencia pueda ir en persona d y los demas papeles que hubiere menester , los

las averignaciones que conviniere. presidentes señalen una parte decente donde los re

En caso que se ofrezcan algunos negocios, conozca por su persona.

causas ó diligencias, de tal calidad que conSi el visitador turiere necesidad de los li venga salir el visitador en persona fuera de la bros de acuerdo, asi de oidores como de alcal ciudad donde residiere, á las del distrito, lo des, u otros cualesquier papeles de la audien- pueda hacer; pero si no fuere de tanta imporcia, tribunales, cabildos o comunidades que hu. cia, no salga de la ciudad de su residencia,

у biere de visitar: Mandamos á los vireyes, pre cométalas a las personas que conforme á la ley sidentes , oidores, alcaldes, y á todas las de. antecedente se dispone. mas personas en cuyo poder estuvieren, que se los den y entreguen luego, para que los pueda

LEY XXI. ver , reconocer y copiar lo necesario a la visita: D. Felipe II eri San Lorenzo á 19 de octubre de 1588. y porque conviene que los libros de acuerdo D. Felipe IV en Madrid á 28 de mayo de 1625. se guarden con el mayor secreto que fuere po Que los alguaciles mayores y todos los demas egesible, el virey o presidente señale en las casas

cuten lo

que

mandare el visitador. reales donde reside la audiencia una pieza de

Los alguaciles mayores de la audiencia y cente, para que alli y no en otra parte los pue:

y no en otra parte los pue ciudad, y todos los deinas hagan y cumplan lo da el visitador ver y pasar por su persona , y que

ordenare

у

mandare el visitador, sin escu: sacar lo que hubiere menester ; y luego que sa ni dilacion, so las penas que les impusiere; y haya acabado y sacado lo que quisiere, se vuel si conviniere hacer algunas diligencias fuera van á la parte y lugar donde se guardan.

de la ciudad, el visitador pombre al que

le

pa. LEY' XVII.

reciere, y señale el salario que se le debe dar.

Y mandamos a nuestros oficiales reales que le D. Felipe III en Madrid á 20 de setiembre de 1607

paguen de gastos de justicia; y, si no los hubie.

de penas de cámara, y, a falta de ellas, de Que los visitadores no vean el cuaderno de cartas los oidores escribieren al rey tocantes d la visita.

nuestra real hacienda : con calidad de que que

cuando hubiere caudal de gastos de justicia se Mandamos á los visitadores de audiencias que para ningun' efecto de sus comisiones ni satisfaga y entere a nuestra cámara á hacienda

lo que hubiere suplido... para otro alguno, pidan à las audiencias que visitaren el cuaderno de copias de cartas que

LEY XXII. nos hubieren escrito ó escribieren tocantes å la D. Felipe IV en Madrid á 4 de marzo de 1627. visita, porque nuestra voluntad es que no le Que en demandas priblicas y cargos de visita no se vean ni traten de verle, contra voluntad de

comience por embargo de bienes. las audiencias.

Nandamos que por demandas públicas y LEY XVIII.

cargos de visita no se pueda comenzar por em

bargo de bienes. El mismo en San Lorenzo á 26 de agosto de 1606.

LEY XXIII. Que el visitador de audiencia no visite las ciudades de su distrito por su persona.

D. Felipe IV en Madrid á 3 de diciembre de 1630. Ordenamos á los visitadores de audiencias

Que los visitadores hagan los cargos de lo que esta

ley deelura. que no visiten personalmente las provincias y Los visitadores saquen los cargos que resul

. ciudades del distrito , y procuren hacerse ca

taren de las visitas contra los oidores y minis paces por mayor del estado y cosas dignos de

tros comprendidos en ellas, asi del ejercicio de reparo de cada provincia ó ciudad, con el cui

sus tribunales y oficios principales, como de lodado é inteligencia que deben, y por esta cau

dos los demas en que le hubieren Lenido, como sa no hagan costas ni gastos, ni envien perso

no sea de tribunal

en que
entren con cédula

у nas que los hagan, ni se les dé salario alguno. nominacion de otro consejo que el de las In

dias.

re',

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que

LEY XXIV.

jo la visita de los que se hallaren gravemente culpa

dos, y no aguarden a que todo se fenezca. D. Felipe III en Aranjuez á 17 de abril de 1606.

Si los oidores, alcaldes, fiscales o ministros Que los visitadores no den d los visitados copia de

de la audiencia ú oficiales reales se hallaren tan dichos ni nombres de testigos. Ordenamos á los visitadores que no den á culpados que no convenga usar sus plazas y ofi. los visitados copia de los dichos ni nombres de cios, el visitador procure poner toda diligencia

y cuidado en hacer las informaciones y averi. los testigos que depusieren, pues demas de que guaciones, recibir los descargos, y acabar la vi.

sita; y por lo que toca a estos ministros y ofiguar la verdad, resullarian otros inconvenien.

ciales, la envie con toda la brevedad posible al ies. Y porque todos cesen, mandamos que los visitadores procedan en las visitas con iodo el falta, para que vista provea justicia.

consejo, sin aguardar á que se acabe lo secreto y recato posible.

LEY XXIX.
LEY XXV.

El mismo alli á 28 de mayo de 1625.
El mismo en el Escorial á 5 de junio de 1607.
Que los visitadores no manden salir de la ciudad ni

Que el visitador pueda eg'cutar las penas impuestas abstener del cgercicio d los visitados sin causa grave,

á los ministros que luvieren sitios, estancias y mo

linos. Los visitadores no manden salir de la ciudad , ni abstenerse del ejercicio de su oficio á apelacion de oficio, y à pediinento de parte, las

El visitador pueda ejecutar sin embargo de ninguno de los visitados ; pero si hubiere causa de tanta gravedad, calidad y consideracion que lit. 16 de este libro, á los ministros que tuvie

penas impuestas por las leyes 54 y siguientes, de otra forma no se pueda averiguar la visita, precediendo bastaute informacion, perinitimos das por lo que toca al ejemplo público y des

ren sitios , estancias, molinos y otras hacienque lo puedan bacer.

agravio de las partes.
LEY XXVI.

LEY XXX.
D. Felipe II en S. Lorenzo á 19 de oclubre de 1588.
Que los visitailores suspendan del uso y egercicio á

D. Felipe II en Madrid á 11 de febrero de 1593. Don

Carlos II en esta Recopilacion. los ministros que merecieren privacion, y a los que impidieren la visita.

Que los visitadores no saquen cargos sobre mal juz

gado por salu.

si de ren tan gravemente culpados algunos oidores, des sobre mal juzgado en los pleitos y causas alcaldes del crimnen, oficiales de nuestra real hacienda de las ciudades de su residencia, ú que hubieren deterininado por la sala en poca otros cualesquier mivistros y oficiales, que de

ó mucha cantidad, y les otorguen las apelacioban dar vis la que no convenga á nuestro servi

nes que interpusieren, sin embargo de que lle. cio, y administracion de justicia y hacienda,

ven cédula para ejecutar sus coudenaciones en

cierta cantidad. que usen sus plazas y ocupaciones, y merezcan ser privados de ellas, habiéndoles primero da

LEY XXXI. do cargos y recibido sus descargos, los suspen D. Felipe Ili en Madrid á 15 de enero de 1610. dan del uso y ejercicio hasta que vista la visita Que los visitadores remitan al gobierno y justicia en nuestro consejo de Indias se provea justicia; los negocios de menor cuantia y puca substancia que y si algunos de los susodichos impidieren ó fue.

no pudieren acubar. ren causa de impedir la visita, en tal caso los Mandainos á los visitadores que remitan al podrán suspender , sin darles cargos, si asi les gobierno del virey, ó presidente gubervador y pareciere que conviene para la libre y recta ad

la libre y recta ad- ministros de justicia y hacienda de la provinministracion de justicia.

cia cuya audiencia fuere visitada, todos los neLEY XXVII.,

gocios de menor cuantia y poca sustancia que D. Felipe IV en Sevilla á 9 de marzo de 1624.

lueren reinotos de la visita y no se pudieren

acabar durante ella, y remitan la ejecucion de Que el visitador pueda mandar salir del distrito ó lo susudicho á la prudencia del visitadur. enviar ui estos reinos al visitado, y esto y

suspen. sion no se entienda con los vireyes.

LEY XXXII. En caso que el visitador suspendiere al visi. D. Felipe III en el Pardo á 21 de enero de 1608. tado del ejercicio de su plaza u oficio por gra Que los visitadores no cobren alcances de cuentas, vedad de culpas, si juzgare por conveuiente y go los remitan a los tribunales de ellas, necesario que no esté en el distrito, lo podrá mandar salir de él ó enviar a estos reinos, y sus

Ningun visitador proceda á hacer ni cobrar

alcauces de cuentas aunque sea en favor de peoder couforine á lo proveido, si le impidiere nuestra real hacienda, y remitau esto á los trila visita , cou que esto no sea , ni se entienda bunales de cuentas del distrito, escusando en con los vireyes de nuestras Indias, aunque sean todo caso hacer costas y vejaciones á los deu. visitados como presidentes.

dores.
LEY XXVIII.
D. Felipe IV en Madrid á 29 de noviembre de 1623.
Que los visitadores substancien y remitan al conse-

la

7,

LEY XXXIII.

Madrid á 27 de junio de 1629. Y en esta Recopi

lacion. D. Felipe IV en Madrid á 16 de marzo de 1633.

Que respecto de los cargos y oficios seculares no go Que los visitadores den solamente cuenta al consejo cen del fuero los eclesiasticos y caballeros de la rede lo preciso, se ajusten á sus comisiones y guarden

ligion de San Juan. justicia.

Es estilo y costumbre generalmente obserEncargamos á los visitadores que no escri- vada que en el juicio de visitas de nuestras reaban ni den cuenta al consejo sino de lo preciso les audiencias, y en las residencias que dan los y necesario al cuinplimiento de su obligacion, eclesiásticos de las plazas y oficios en que usan ajustándose á nuestras cédulas, comisiones y y ejercen nuestra real jurisdiccion, no gozan despachos ; y si perteneciere ó pudiere perte privilegio del fuero eclesiástico, asi en caso de necer al beneficio de nuestra real hacienda, bien haberlos aceptado y ejercido cuando ya eran y conservacion de la provincia, siendo depen- eclesiásticos, como en el de haber pasado al esdiente de sus comisiones, puedan proveer y tado eclesiástico despues del uso y ejercicio de . disponer lo que fuere de nuestro mayor servi. las plazas y oficios seculares : Ordevamos y cio, guardando justicia y lo resuelto por leyes mandamos que esto se observe y practique, y y ordenanzas.

lo mismo se guarde con los caballeros de la reLEY XXXIV.

ligion de S. Juan, porque respecto de sus car

gos y oficios no tienen privilegio de fuero, y El inismo alli á 8 de abril de 1633.

mucho menos en actos militares, y han corQue el visitador use de sus comisiones conforme d

rido siempre por la jurisdiccion real ordinaria derecho, y escuse los gastos de la real hacienda.

de nuestros ejércitos y armadas. Para proseguir y acabar con brevedad el vi. sitador los negocios de su cargo y hacer los

LEY XXXVIII. nombramientos de escribanos, apremiarlos a D. Felipe II en San Lorenzo á 3 de enero de 1573. que obedezcan sus órdenes, y que procedan Para esta ley y la siguiente se veau los lítulos 6,

8 y 9, lib. 3. como deben , usen de sus comisioves, valiéndose en los casos que no estuvieren espresados que los visitadores de fortalezas tomen cuenta del en ellas de lo dispuesto por leyes dadas

dinero, armas y municiones que se hubieren gaslas para

tado. Indias, y estos reinos de Castilla , y escuse

Los visitadores de fuertes, castillos

y precuanto sea posible hacer costa á nuestra real

sidios de las Indias tomen cuentas del dinero, hacienda.

bastimentos, armas, municiones, herramiena LEY XXXV.

tas
у otras cosas que se hubieren dado

у

llevaD. Felipe Ill en el Escorial á 5 de junio de 1607. do de estos remos y otras partes y lugares de Que el término de los sesenta dias para las demandas

las Indias para su dotacion, obras y sustento, públicas no se prorogue, y si pendieren unte otros

á los oficiales reales y á otras cualesquier perso jueces, haga el visitador justicia.

nas que los han tenido á su cargo, y en cuyo Ordenamos que los sesenta dias para de poder bubieren entrado desde las últimas cuenmandas públicas corran y se cuenten desde el tas hasta el dia

que las comenzaren : y asimis: dia que se notificaren à las partes, y que no se mo a los mayordomos ó tenedores de basti. de prorogacion de mas término: y si en las de mentos, armas, artilleria , pólvora, inunicio mandas que hubiere pendientes en las audien nes, herramientas , materiales, esclavos y todo cias ú otros juzgados se hicieren algunos pedi. | lo denas que se hubiere enviado o comprado mentos ante el visitadur por las partes intere. para la defensa y fortificacion , y averiguen si sadas, haga el visitador justicia.

se han gastado ó consumido en efectos necesa. LEY XXXVI.

rios á vuestro real servicio, conforme a las ór

denes dadas y lo que de esto hay en ser , guarD. Felipe Il on San Lorenzo á 19 de octubre de dando en todo sus comisiones.

1588. Que los visitadores recusados se acompañen para

LEY XXXIX. las demandas públicas, y no para las visitas. D. Felipe Il en el Pardo á 18 de febrero de 1573,

Que los visitadores de castıllos y fortalezas visiter Mandamos que siendo recusados los visita

à los ministros militares, y vean y averigüen si tie, dores se acoin pañen solamente para los pleitos

nen las prevenciones convenientes. y demaridas públicas; y en cuanto a la visita Ordenamos y mandamos á los visitadores procedan solos conforme à su comision y no se

que por Nos fueren nombraron para visitar los acompañen. (2)

fuertes y castillos de las Indias, que vean y LEY XXXVII.

averiguen si tienen las prevenciones de gente,

armas, artilleria y municiones para defender . D. Felipe II en Lisboa á 10 de agosto de 1619. Y en Madrid a 23 de dicieinbre de 1620. D. Felipe IV en

se y ofender a los enemigos, y qué cantidad de bastimentos ha habido y hay en ellos, y si han

faltado en algun tiempo y cuánto, y por qué (2) Sobre esta ley 36 debe tenerse presente, que por real cédula de 13 de setiembre de 1680 se concede causa , y en qué casos y cosas han escedido los facultad a los vireyes y presidentes para que cuando gobernadores, como capitanes generales y sus Jas partes recusen á los visitadores generales o parti tenientes y oficiales , alcaides , capitanes y solculares puedan nombrar acompañados, con cuya dados, y si han hecho alguuos agravios y sinraasistencia se substancien y determinen las causas de los visitados. Véase la nota de la ley 11 de este títu

zones á algunas personas, y cuáles han sido, y lo y libro.

en que recibieron daño o perjuicio. TOMO I.

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