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ZIZULO TERCERO.

De los alcaldes ordinarios

LEY PRIMERA.

tan y se hallen presentes los alcaldes que salie

ren y habieren servido aquel año; y no salgan El emperador don Carlos año de 1557.

del cabildo, hasta que la eleccion esté becha, y Que en las ciudades se elijan alcaldes ordinarios,

recibidos los nuevos alcaldes. (3) y cuál es su jurisdiccion,

LEY IV.

. Para el baen regimiento, gobierno y administracion de justicia de las ciudades, y pueblos

El emperador don Carlos y la emperatriz goberna

dora en Madrid a 26 de mayo de 1536. de españoles de las Indias, donde no asistiere go. bernador, ni lugar teniente: E3 nuestra voluntad,

Que para alcaldes ordinarios se elijan personas

hábiles y que sepan leer y escribir. que sean elegidos cada aờo en la forma, que bas. ta ahora se ha hecho, y fuere costumbre, dos al Mandamos que para alcaldes ordinarios sean caldes ordinarios, los cuales mandamos que co

elegidas y nombradas personas honradas, hàbiles nozcan en primera instancia de lodos los nego. y suficientes, que sepan leer y escribir, y tengan cios, causas, y cosas que podia conocer el gober las otras calidades, que para tales oficios se renador, ó su lugar-teniente, en cuanto á lo civil quieren. y criminal: y las apelaciones que se interpusie

LEY V. ren de sus autos y sertencias, vayan á las aodien. D. Felipe II en Madrid á 16 de diciembre de 1565. cias, gobernadores, ó ayuntamientos, conforme D. Carlos Il y la reina gobernadora en esta Recopiestuviere ordenado por leyes de estos y aquellos

Jacion. reinos. (1)

Que para alcaldes ordinarios se tenga consideraLEY II.

cion a los descendientes de descubridores, pacifi.

cadores y pobladores. El mismo y la emperatriz gobernadora en Madrid å Está ordenado que en los cargos, y provision 27 de mayo de 1536. El cardenal gobernador á 15

de oficios, sean proveidos y preferidos los primede abril de 1540. La princesa gobernadora en Valla

ros descubridores, pacificadores, y pobladores, dolid á 11 de setiembre de 1555. D. Felipe II en Lise boa á 16 de tiembre de 1581.

siendo hábiles, y á propósito para ello: Manda

mos qoe en las elecciones de alcaldes ordinarios Que en las elecciones de alcaldes ordinarios se

se tenga consideracion á sus descendientes, si tuguardo lo ordenado, y los ministros las dejen ha .

ļ vieren las partes necesarias al gobierno y admicer con libertad.

nistracion de justicia. Repetidamente está mandado á los vireyes,

LEY VI. presidentes y oidores, que no se introduzgan en ja libre eleccion de oficios, que toca à los capi

D. Felipe II en Madrid á 6 de febrero de 1584. Don

Felipe III en Madrid á 15 de julio de 1620. Véase la tulares, ni entren con ellos en cabildo, y naestra

ley 51, tit. 4 , lib 8. voluntad es que así se observe, con especial coi Que los oficiales reales no piredan ser alcaldes ordado en las elecciones de alcaldes ordinarios,

dinarios. por lo que conviene á la república, que sirvan Los oficiales reales no puedan ser elegidos, ni estos oficios los sugetos mas idóneos, y que se ha ejercer oficios de alcaldes ordinarios, aunque sea gan con libertad (2)

por inuerte, ausencia ó enfermedad de los alcalLEY III.

des. Y mandamos que los vireyes, presidentes y

oidores no lo consientan, si no fuere en caso de D. Felipe III en Madrid á 26 de diciembre de 1612.

mucha alilidad, y conveniencia pública. Que en las elecciones de alcaldes se hallen los del año antecedente.

LEY VII.
En las elecciones de alcaldes ordinarios, asis-

D. Felipe III en Madrid á 15 de julio de 1620. Don
Felipe IV alli á 8 de junio de 1621, a 27 de mayo,

14 de agosto y 9 de diciembre de 1624. Véase con la (1) Se advierte que el artículo 31 de la cédula de i

ley 11, lit. 9, lib. 4. gracias al sacar dá a entender claramente, que

el

que es regidor no puede ser alcalde sin dispensa, y la Que los deudores de hacienda real no sean elegicedula de 19 de octubre de 1785 espresamente decla

dos por alcaldes ordinarios. l'a, que los regidores no pueden ser elegidos alcaldes.

Ordenainos y mandamos que ninguna persoLos alcaldes se han de nombrar loy a:inque haya gobernador ó lugar teniente segun el artículo 11 de

na, de cualquier estado ó condicion , que sea deu. l'a Ordenanza de Intendentes de Nueva España.

dor á nuestra real hacienda, en poca ó mucha Despues de la publicacion de la Ordenanza de cantidad, pueda ser, ni sea elegido por alcalde Intendentes del Perú solo se elegia un alcalde porque duraban dos años conforme al artículo 8; pero por (3) No sera inoportuno se tenga presente que escédula de 12 de setiembre de 1799 se ha derogado tá prevenido, que en Potosí no se elijan españoles dicho artículo, y mandado volver a la antigua prác que no tengan domicilio adquirido, y que la eleccion lica.

recaiga en uno de España y un criollo, no habiendo (2) Derogada en cuanto no hallarse los vireyes y de los primeros con los requisitos necesarios, Cédula presidentes en las elecciones por la ley 15, tit. 9, del Pardo de 4 de febrero de 1796. Y véansc las les dib. 4.

1 yes 7 y 8, tit. 20, lib. 8.

ordinario de ninguna de las ciudades , villas у biere costambre de elegir alcaldes ordinarios, y lugares de las Indias, oi tener voto en las elec otros oficiales anuales, han de confirmar los vire. ciones; y si contraviniendo á ello fueren elegidos yes las elecciones hechas en las cabeceras donde por alcaldes, ó lavieren volo, por la presente, ordinariamente asisten, o en los pueblos distandesde luego para cuando el caso suceda, damos les de ellas, quince leguas en contorno, y si los por ningunas, y de ninguo valor, ni efecto es. vireyes, ó los que por ellos tuvieren el gobierno, las elecciones. Y declaramos á los elegidos, si se hallaren fuera de las ciudades de su asistencia, aceptaren y usaren, y eleclores por privados de y leguas referidas, en la parte que se hallareo, y los oficios que tuvieren, y por perdidos sus bie quince leguas alrededor, aunque sea en otras nes, los cuales aplicamos a nuestra real hacien- ciudades de sus distritos, donde residen audieada, y sean desterrados de los lugares doode tu - cias las han de confirmar, y las

que se hicieren vieren los lales oficios, y veinte legnas en coulor eo ciudades, y pueblos donde residiere audiencia, no. Y inandamos á los vireyes, presidentes y oi y quince leguas en coolorno se lleveo á los predores de nuestras audiencias reales, que tengan sidentes, y en su falla al oidor inas antiguo de particular cuidado de la ejecucion de las dichas

cada uno para el misino efecto, y los demas oipenas; y que si en la eleccion hubiere habido ca. dores en ninguna forma intervengao en esto; y lidad, que requiera mas ejeinplar castigo, le pon. en las demas ciudades, villas y lugares se lleven gan, administrando justicia en la forina que con á los gobernadores, ó corregidores, para que las venga; y si hallaren que ha intervenido precio, confirmen, precediendo comision de los vireyes, ú otro aprovechamiento, ó espera de deuda acti

ó personas á cuyo cargo estuviere el gobierno sqva o pasivamente, provcan lo que fuere justicia,perior de la provincia, á los cuales mandamos, como lo pidiere el caso; y sobre todo hagan que que la envien anticipada al tiempo en que se haQuestros fiscales de las audiencias la pidan, y si bieren de hacer las elecciones. (5) gan las causas, que Nos así se lo mandamos. Y

LEY XI. en cuanto a las demas elecciones se guarde la ley 11, tit. 9, lib. 4.

D. Felipe Il en el Pardo á 26 de noviembre de 1573. LEY VIII.

Que los alcaldes ordinarios no se introdusgon en

mulerias de gobierno, ni hagun posluras. El emperador D. Carlos y la princesa en su nombre

Mandamos en Valladolid á 21 de abril de 1554.

los alcaldes ordinarios no se

que

introduzgan en las materias de gobierno, asi ea Que no pueda ser elegido por alcalde el que no

las ciudades, y villas, como en.la jurisdiccion, oi fucro oecino; y donde hubiere milicia lo pueda ser

hagan posturas ea los mantenimientos, ni otras el que luviere casa poblado.

cualesquier cosas, que se veudiereo, porque esto Mandamos que no pueda ser elegido por al

ha de ser a cargo de el goberuador, ó corregidor, calde ordinario el que no foere vecino; y que don

con los fieles ejecutores. de hubiere milicia lo pueda ser el que la viere

LEY XII. cama poblada, aunque su profesion sea silitar. LEY IX.

El mismo y la princesa gobernadora en Valladolid

á 14 de febrero de 1557. Y en Toledo À 8 de dicieinLos mismos alli, á 19 de enero de 1535. D. Feli bre de 1560, y á 27 de febrero de 1575. D. Felipe III

pe lll en Lisboa á 10 de agosto de 1619. en Sau Lorenzo á 24 de mayo de 1600. D. Felipe IV Que los alcaldes ordinarios no vuelvan á ser cle

en Madrid a 7 de abril de 1623 ; y 3 de setiembre de

1627. gidos hasta hober pasado dos años y dado residencia,

Que muriendo los gobernadores sin dejar tenien

lei, gobiernen los alcaldes ordinarios. Los alcaldes ordinarios no puedan ser reelegidos en los mismos oficios hasta que sean pa.

Declarainos y inandamos , que si fallecieren sados dos años despues de haber dejado las varas;

los gobernadores durante el tiempo de se oficio, y en las ciudades donde residiere audiencia real, gobieraen los tenientes, que hubieren pombra. asimismo no lo puedan ser en estos, ni otros, sin

do, y por ausencia, o falta de los tenientes, los baber dado primero residencia. Y ordenainos al

alcaldes ordinarios, entretanto que Nos, ó los vi. virey, ó presidente, que noinbre un oidor, ó al reyes, ó personas, que tavieres facultad, procalde que la tome, y proceda conforme à derecho.(4)

(5) Esta ley que se habia alterado

por

el artículo LEY X.

11'de la Ordenanza de Intendentes de Nueva Espa

na se ha mandado nuevamente observar por real orD. Felipe Il y la princesa gobernadora en Vallado den de 22 de noviembre de 1787 ; pero sobre lo que lid á 29 de agosto de 1559, y en Madrid à 30 de dia loca á intendentes de provincia ha quedado en su ciembre de 1571, y á 20 de octubre de 1573. En el

fuerza el dicho articulo 11, porque aquellos deben Pardo á 17 de octubre de 1575. D. Felipe IV en Ma confirmar siempre las elecciones, con obligacion de drid á 28 de agosto de 1648.

dar cuenta al gobierno superior. Que los oireyes, presid, nles, gobernadores y cor.

Sobre esta materia téngase presente, que por cée regidores confirmen las elecciones de alcaldes or

dula de 12 de mayo de 1703 se ordena, que los regi

dores que eligen un incapaz, lo quedun ellos para dinarios.

formar cabildo y oo bacen número, en cuyo caso En las ciudades, villas y lagares donde hu debe confirmarse la eleccion de un babil, aunque

haya sido hecha por vocales de menor vúmero de los (1) Tres años dice la ley 13, tit. 9, lib. 4.

que eligieron al incapaz, pudiendo el presidente haY en cédula de 24 de agosto de 1799 están rele cer esta coufirmacion sin necesidad de nuevo cabildo. vados de residencia los alcaldes ordinarios, y consi La misma cédula manda, que

al

que tiene pendiente gaienteinente la falta de ella no sera ya un impedi lutela no se puede elegir para los olicios de repúNGAto para reeleccion.

blica. TOMO II.

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Veen quien sirva, y si no hubiere alcaldes ordi herinandad en defecto de ølcaldes de ella. narios, los elija el cabildo para el efecto referido. En las ciudades, villas, y poblaciones donde LEY XIII.

no hubiere alcaldes de la hermandad, han de co. El emperador don Carlos y la reina gobernadora en

nocer de estos casos los alcaldes ordinarios: y las Madrid á 13 de mayo de 135. D. Felipe II en S. Lo

apelaciones interpuestas conforme á derecho, vareozo á 11 de mayo de 1587. Y en Madrid á 31 de yan ante el presidente, y oidores del distrito: y si diciembre de 1590

hubiere sala de alcaldes del crimen, conozcan Que por ausencia' ó mucrie de alcalde ordinario lo de ellas en el dicho grado. Y por esto no deje sea el regidor mas antiguo.

la audiencia de proveer lo que convenga en los Cuando sucediere morir, o ausentarse algono casos, que le ocurrieren, porque nuestra intende los alcaldes ordinarios, use el oficio hasta que

cion y voluntad es, qu:: lo pueda hacer , como se haga eleccion en lugar del difunto, o ausente,

hasta ahora, segun conviniere al servicio de Dios el regidor inas antiguo, donde no hubiere alférez nuestro señor, y nuestro, bien de los naturales, real, que deba gozar por su título precedencia de

y provincia, y ejecucion de la justicia. regidor mas antiguo, porque este ha de servir de

LEY XIX. alcalde ordinario en la vacante.

El emperador dou Carlos y el cardenal gobernador LEY XIV.

en Talavera á 21 de enero de 1578.9 D. Felipe II en el Pardo á 26 de noviembre de 1573.

Que a los alcaldes ordinarios se les guarde le juQue donde liubiere gobernador ó corregidor no en.

risdiccion conforme la costumbre, tren los alcaldes en cabildo.

Mandamos á nucstras;audiencias rcales, que Donde hubiere gobernador, ó corregidor, no

si se ofreciere duda, ó competencia sobre la ju. entren los alcaldes ordinarios en cabildo, porque

risdiccion de los alcaldes ordinarios, se informen, se siguen grandes inconvenientes de que por la

y procuren saber lo que antes se ha usado y mayor parte de volos se deje de resolver lo que

guardado: y lo hagan guardar y cumplir, sin hafgere mas justo, inayormente si entraren á votar

cer novedad, dándonos cuenta con su parecer por con esta intencion, exceplo si la costumbre bu.

el consejo de Indias, para que proveamos la que biere introducido lo contrario.

con

nvenga, y sea justicia. (6) LEY XV.

LEY XX. El emperador don Carlos y el principe gobernador

Los mismos alli, a 11 de enero de 1541. D. Felipe II en Madrid á 5 de abril de 1552.

en Madrid á 18 de enero de 1576 Que los alcaldes' ordinarios tengan voto en los

Que un alcalde ordinario puedo ser convenido anle cabildos. Ordenamos que los alcaldes ordinarios ten

Ordenamos que sobre las deudas, que an al. gan voto en los cabildos, y ayuntamientos donde

calde ordinario debicre, y otras cualesquier caupudieren concurrir, y se hallaren como le pueden

sas, ó 'negocios, puedan las partes pedir y seguir tener, y tienen los regidores de las ciudades.

su justicia ante el otro alcalde: al contrario si

у

no hubiere gobernador ante quien pedir, guar, LEY XVI.

dando lo dispuesto por la ley 71, tit. 15, lib. 3. D. Felipe II alli , á 12 de enero de 1561.

LEY XXI. Que los alcaldes ordinarios puedan conocer

D. Felipe II en San Lorenzo á 19 de julio y 24 de primera instancia de pleilos de indios con espa.

agosto de 1589. ñoles.

Que las audiencias y jueces de provincin no 'aroDonde estuviere en costumbre puedan cono

quen causas de los alcaldes ordinarios. cer los alcaldes ordinarios de cualesquier pleitos

Los oidores, y jueces de provincia de nuesde indios con españoles en primera instancia, y

Iras audiencias, no avoquen las causas que estu. delerminarlos difinitivamente.

vieren pendientes ante los alcaldes ordinarios, si LEY XVII,

no fuere en los casos permitidos por derecho: y El emperador don Carlos y la emperatriz goberna-guarden lo que generalmente está proveido por

dora en Valladolid á 20 de julio de 1538. la ley yo, tit. 15, lib. 2. Que los alcaldes ordinarios puedan visitar las

LEY XXII. penlos y mesones de su jurisdiccion, y darles aran. celes.

D. Felipe IV en Madrid á 19 de junio de 1626, y á

17 de enero de 1630. Los alcaldes ordinarios, donde no hubiere gobernadores, ó corregidores, puedan visitar las Que los alcaldes ordinarios hogan sus audiencias

aunque concurran con las almonedas reales. ventas, y mesones de su jurisdiccion, y darles aranceles, para que á precios justos puedan ven. Los alcaldes ordinarios puedan hacer sus auder á los traginantes lo necesario á su avio. diencias en las casas de cabildo, donde tuvieren LEY XVIII,

su tribunal, á las boras que se acostumbra, aun

que concurran los oidores, ó gobernadores a las El emperador don Carlos y el principe don Felipe

almonedas de lo que se vendicre, ó arrendare de en su nombre, en Valladolid à 7 de diciembre de 1544. Y siendo rey don Felipe Il y la princesa co su

si tuviere inconvenien

Questra real hacienda:
nombre, á 25 de agosto de 1559. El nismo en S. Lo.
renzo á 20 de

inayo
de 1578.

(6) Véase la nota i la remision primera del titue Que los alcaldes ordinarios conozcan de casos de lo de competencias.

olró,

en

te, los vireyes, presidentes, y gobernadores, cada

LEY XXV. uno en su distrito , den las órdenes necesarias

1). Felipe II en A vila a 8 de mayo de 1596. para que se acuda á todo.

Que,en Filipinas no se hago novedad en cuanto é LEY XXIII.

los alcaldes mayores de indins, y los ordinarios D. Pelipe III á 18 de marzo de 1620. D. Felipe IV

conozcan en las cinco leguas. en Madrid á 13 de setiembre de 1621,

y en Barcelopa á 12 de abril de 1626. En Madrid á 12 de junio tavieren alcaldes mayores påra sa gobierno, y

En lo que toca a los pueblos de indios, que de 1636. Véase con la ley 5, tit. 9 de este libro.

administracion no se haga novedad en las Islas Que los alcaldes ordinarios de Lima no pueden ser presos por los del crimen sin consulta del vires; Filipinas; y si fuera de los dichos pueblos, coma

sea dentro de las cinco leguas segaladas á la.ciu, pero puedan conocer de sus causas.

dad de Manila, hubiere alguna poblacion de esDébese practicar con los alcaldes ordinarios pañoles, ó en el mismo distrito se ofrecieren ne: de la ciudad de los Reyes lo que se guarda con gocios entre ellos y los indios, ó unos con otros, el corregidor de Mėjico en cuanto a que los al puedan los alcaldes ordinarios de Manila conocaldes del crimen no los puedan prender, sin con cer de ellos, y no se les ponga estorbo , que esta salta del virey. Y mandamos que se les guarde es nuestra voluntad. esta preeminescia, con que los alcaldes del cri- ! Que los alcaldes ordinarios de las ciudades don. men puedan conocer de todos los casos, y causas,

de residiere audiencia no impartan el auxilio, que habiere contra los dichos alcaldes ordina ley 2, tit. 1, libro 3. rios, en que delinquieren como particolares, aun Que los gobernadores no avoquen las causas de que no sean presos, por no venir en ello el vi que conocieren los alcaldes ordinarios , ley rey; y si los casos fueren sobre competencia de 14, lit. 2, de este libro. jurisdiccion con los alcaldes del crímen, el virey, i Que los alcaldes mayores no conozcan sino por y audiencia provean, y determinen lo que fue. apelucion de las causas pendienles ante alcalre jasticia.

des ordinarios, ley 12, tit. 12, de este libro. LEY XXIV.

Que las apelaciones de los alcaldes ordinarios D. Felipe III en Ventosilla á 15 de abril de 1603.

de Lima, y Mejico vayan a las audiencias de Véase la ley 6, tit. 18, lib. 6.

aquellas ciududes, ley 13, tit. 12 de este

libro. Que los alcaldes ordinarins de Manila no conozcan

Que confirmandose en la audiencia las senleno en primera instancia de causas de el Parion de

cias de los alcaldes ordinarios, se les devuellos sangleyes, y en cuanto al gobierno se guarde lo dispuesto.

van, para que ejecuten, ley 21, tit. 12, de

este libro. Sin embargo de la pretension de los alcal-Que en las rerlucciones haya alcalles, y regides ordinarios de Manila, sobre conocer acumu dores, ler 15, rit. 3, libro 6, y los alcaldes lativamente de los pleitos, y causas del Parian, lengan la jurisdiccion que se declara, ley por estar dentro de las cinco leguas de su juris 16, y puedan prender a negros, y mestidiccion: Es nuestra voluntad, que en primera ios. zos, hasta que llegue la just cia ordinaria, *tancia conozca de los pleitos, y causas solo el al·calde del Parian, con las apelaciones a la audien: Que los aculles ordinarios aunque tengan el cia: y en cuanto al gobierno de el se guarde la gobierno, no puedan encomenılar indios, ley 9, ley 55, lit. 15, lib. 2.

tit, 8, lib. 6.

.

ley 17.

TITULO CUARTO.
De los provinciales , y alcaldes de la hermandad.

LEY PRIMERA.

bunda, , y perdida, que vive en ellas, con grave

detrimento de los caininantes, y personas, que D. Felipe IV en Madrid á 27 de mayo de 1631.

babitan en partes desiertas, sin vecindad, ni coQue haya y se beneficien en las Indias oficios de

municacion de quien los ayude en las necesidaprovinciales de la hermandad.

des, robos, é injurias que padecen: Tuvimos por Teniendo consideracion al beneficio, que re bieo de que co las ciudades y villas de las Indias sulta en estos nuestros reinos de Castilla de la hubiese alcaldes de la hermandad, ó por

lo menos fundacion y ejercicio de la hermandad, y habien uno, segun permitia el número de vecinos; y por. do reconocido cuanto con viene que se conserve y que nuestra real justicia sea administrada con aumente en las provincias de las Indias, por la mas autoridad, cuidado y buena disposicion: Esdistancia que hay de unas poblaciones á otras, y tatuimos y fundamos en las ciudades, villas, y lu. refrenar los escesos cometidos en lugares yermos, gares, que pareciere á los vireyes, y presidentes y despoblados, por la mucha gente ociosa, vaga- gobernadores, oficios y cargos de proviociales de

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la hermandad, los cuales hagan traer en venta pondiente al precio en que se rematare, redoy pregon, y que se rematen en las personas que ciéndolo á razon de veinte mil el inillar, y pro mas por ellos dieren, siendo de las partes, y ca. cediendo los ministros con la atencion debida. lidades, que reqniere el ejercicio, con voz y voto

LEY III. en el cabildo de la ciudad, villa, ó lugar de donde lo fueren, y siendo renunciables perpetuamen El mismo en Aranjuez á 4 de mayo de 1650. Eo Za te, en la forma, y con el gravámen, que los de

ragoza à 9 de junio de 1616. inas oficios vendibles de las Indias, y las demas Que ln creacion de provinciales de la hermandad calidades y preeminencias, que tiene el provin

sea sin perjuicio de la eleccion de alcaldes de ella cial de la hermandad de la ciudad de Sevilla de Es ngestra voluntad que la creacion, y venestos reinos, las cuales son: que pueda ser pro

ta de los oficios de provinciale, sea sin perjuicio vincial de la hermandad perpetuamenle de la cia. de la eleccion de alcalles de la hermandad, que dad, y sa tierra, con vara y espada , voz y voto, ántes solia haber en las ciudades, y villas de las asiento y lugar de alcalde mayor en el cabildo lodias. de ella: que como tal oficial, y juez ejecutor de la

LEY IV. hermandad de la ciudad y su tierra, y provincia,

D. Felipe II á 21 de setiembre de 1591. D. Felipe III pueda poner los oficiales, y cuadrilleros, y entca.

en Madrid á 10 de octubre de 1618. der en la ejecucion de la justicia de la herman

Que los ministros de la hermandad procedan con dad, y en la cobranza de la contribucion de ma.

los indios conforme o esta ley. ravedis, que

le
pertenecen; y en todas las otras

Los provinciales, y alcaldes de la hermandad cosas y cada una, en que los jueces ejecutores poeden, y

no puedan conocer de pleitos de indios eo mas deben

conforme a lo que se conocer ,

que hacer la averiguacion, y remitirla al ordinacontiene y declara en las leyes, y ordenanzas de la hermandad, y tenga facultad para renunciar rio, si no fuere sobre hartos de ganados, que ca el dicho oficio, como se renuncian los demas re

este caso podrán proceder como los ordinarios. nunciables. Y mandamos, qoe en cuanto al sala

LEY V. rio se guarde la ley siguiente.

El mismo alli.
LEY II.

Que para proceder contra indios sean traidos á lo fD. Felipe IV alli á 7 de octubre de 1636.

carcel. Que de los provinciales de la hermandad no se se Por los grandes agravios, que á título de jus. ñale mas salario que el correspondiente al precio ticia-se han hecho á los indios: Ordenamos que

los provinciales y alcaldes de la hermandad, en Habiendo resuelto, al tiempo de la creacion los casos que tocan á su jurisdiccion, no puedan de los oficios de provinciales de la hermandad, sentenciar á ningun indio sin traerle à la cárcel que gozasen cien mil maravedis de salario al año, de la ciudad, y substanciar alli la causa, y la juspagados de penas de aquel jazgado, y debiendose ticia mayor, y ordinaria, que pueden proceder entender esto en las partes donde de sa benefi en causas de indios, practique lo mismo. cio resellasep cantidades considerables, y no en otras, donde la cortedad de los precios en que se Que los alcaldes ordinarios conozcan de casos hubiesen rematado, no permitia tan crecido sa

de hermandud en defecto de alcades de clla. lario, no se ha ejecutado asi. Y porque nuestra ley 18, tit. 3, de este libro. voluntad , es, reducir este contrato á la equi- i que entre en poder de los oficiales reales de dad que justamente debe tener: Mandamos que Lima lo que se cobra por cada negro para á ninguno se le conceda mas salario del corres- i salarios de la hermandad, ley 10, titulo 15.

que dieren.

TITULO QUITTO.

De los alcaldes y hermanos de la mesta.

LEY PRIMERA.

que toca a sos términos , y provincias de la NueEl emperador D. Carlos en Valladolid á 4 de abril de

va España, con orden de don Antonio de Men1542. D. Carlos Il y la reiva gobernadora. doza nuestro virey, hiciese algunas ordenanzas Que en la Nueva España se guarden las ordenan para la cria, y aumento de los ganados, remezos de la mesla, é introduzga en las

demas pro

dio, y castigo de los fraudes, y delitos, que con vincias de las Indias.

mucha frecueccia se cometian; y habiendo sido El beneficio, y utilidad, que resulta de haber por Nos confirmadas, y mandadas guardar, y cum: introducido la mesta en estos reinos de Castilla, plir: Es nuestra voluntad, que en la Nueva Esdieron causa á que la ciudad de Méjico , por lo l paña donde se dió principio à este beneficio co

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