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V.

mun, tengan camplido efecto; y en las demas pro

LEY vincias donde no se hubiere introducido, y mili.

Ordenanza 8. tare la misma razon, que en la Nueva España,

Que no se haga concejo sin haber por lo menos hagan el virey, presidentes, audiencias y gober

cinco hernanos de la mesta. nadores, que se funde la mesta, para que con me.

En todos los concejos de la mesta han de asisjor concierto, y mayor aumento atiendan todos á

tir la cria de los ganados, y, los delitos no queden

por
Jo menos cinco personas,

dueños de ga• sin castigo, sobre lo cual guarden las ordenanzas

nados, y hermanos de ella, y de otra forma no de Méjico, como van en las leyes de este titulo,

se puedan hacer. y las demas, que en él se contineo.

LEY VI.
LEY

Ordenanza 9.
Ordenanzas 1 y 14.

Que los que luvieren trescienlus cabezas de ganado

scan hermanos de la mesta como se declaro., Que los alcaldes de la mesta sean elegidos por el cabildo de la ciudad, y juren de usar bien sus ofi

Todos los que tuvieren trecientas, ó mas cacios.

bezas de ganado de ovejas, y carneros, puercos, Ordenamos que el cabildo de la ciudad de

ó cabras: y de vacas, o yeguas veinte, o mas, sean Méjico nombre on alcalde, ó dos de mesta, coan.

precisamente hermanos de la mesta, y obligados do nombrare, y cligiere los alcaldes ordinarios,

á ir en persona, o enviar otro por ellos a los cony los otros oficios, hábiles, suficientes, y de boe

cejos que se hicieren, y à cada uno, estando im. Da conciencia, que tengan ganado, y sepan de las

pedidos con justa causa , y lleven, ó envien al cosas concernientes á él, los cuales hagan jora concejo las mesteñas, segon està ordenado. mento en el regimiento despues de ser nombra

LEY VII. dos, y elegidos, de que bien, y fielmente usarán

Ordeuanza 12, de dicho oficio, haciendo en todo lo que alcanza

Que el concejo de la mesla puedo hacer ordenanren justicia a las partes, sin odio, ni amistad, af.

cas con que no se guardın hasta estar aprobadas cion, ni interes, y los que on año lo hubieren

ġ publicadas. sido, no puedan ser reelegidos el siguiente, sino con may justa causa, y no habicado otros que

Para la conservacion, y buen gobierno de la buenamente lo puedan ser.

mesta podrà el concejo hacer ordenanzas, y proIII.

veer otras cosas, con que no las ponga en ejeca

cion, hasta que el virey, o presidente goberna. Ordenanza 2.

dor de el distrito las apruebe, si hallare, que tie. Que se hagan cada año dos concejos en la forma nen las calidades referidas, y despues sean publi. de esta ley.

cadas, para que lleguen a policia de todos los que Los alcaldes de la mesta han de hacer todos

las debieren guardar. los años dos concejos á diez y seis de enero, y

LEY VIII. treinta y uno de agosto, y cada uno dure diez dias,

Ordenanza 5. y no mas, y si pareciere á los del concejo, lo poedap prorogar por mas tiempo, y háganse en Que ninguno tenga en su ganado señal de otro. los lugares donde los alcaldes, y asistenles al concejo señalaren, y mejor disposicion hubiere, y los

Ninguno tenga en su ganado la señal que otro

tuviere, y todos las pongan diferentes para que que fuerea à cada concejo, sean de su comarca.

niejor pueda ser conocido el dueño.
LEY IV.

LEY IX.
Ordenanza 4.

Ordenanza 6.
Que para hacer concejos se publique por pregon
que lodos licoen los ganados mesteños, y cuáles

Que ninguno tenga señal de tronca. lo son.

Señal de tronca, que es la oreja, ú orejas Antes que los alcaldes se junten á concejo de cortadas, prohibimos á los ganaderos, que la fen. la mesta, hagan pregonar en todas las ciudades,

gan en su ganado, por la facilidad con que povillas, y lugares, donde pareciere necesario, que drian bacer suyos los agenos, peoa que el que todos los dueños de ganados vayan a las mestas, tal señal tuviere, pierda el ganado, que aplicaу á ellas lleven todas las orejas, carneros, cor • mos al concejo, y si alguno tuviere esta por sederos, y otros cualesquier ganados, que fueren nal, mandamos, que le haga otra para quitar la mesteños, y agenos, y estavieren envueltos con

duda , y conocer la diferencia. los suyos, para que se sepa cuyos son, y sean en

LEY X. tregados à sus dueños, pagándoles lo que pareciera à los alcaldes por la guarda, pena de que

Ordenanza 7. el que asi no lo hiciere, pague diez carneros para Que si dos tuvieren una señal, el concejo do à cada la parte, y demas los mesteños, que asi en su po.

uno la que le pareciere. der se hallaren, al concejo, con el cuatro ftanto,

Si dos dueños de ganado tuvieren ana señal, y si los taviere trasquilados, los pague con las

el concejo dé á cada uno la que le pareciere, que setenas para el dicho concejo, demas de la .pena

sea diferente, de suerte que dos, ó mas no pueaplicada a la parle ; y entiéndese, que todos los

dan usar de una misma. ganados son mesteños, así yeguas, caballos, mulas, vacas, y puercos, como ovejas y carneros. TOMO II.

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la hermandad, los cuales hagan traer en venta pondiente al precio en que se rematare, reduy pregon, y que se rematen en las personas que ciéndolo á razon de veinte mil el millar, y pro mas por ellos dieren, siendo de las partes, y ca. cediendo los ministros con la atencion debida. lidades, que requiere el ejercicio,.con voz y voto

LEY III. en el cabildo de la ciudad, villa, ó lugar de donde lo fueren, y siendo renunciables perpetuamen

El mismo en Aranjuez á 4 de mayo de 1650. En Za te, en la forma, y con el gravámen, que los de

ragoza à 9 de junio de 1646. inas oficios vendiblés de las Indias, y las demas Que' In creacion de provinciales de la hermandad calidades y preeminencias, que tiene el provin

sea sin perjuicio de la eleccion de alcaldes de ella cial de la hermandad de la ciudad de Sevilla de Es nuestra voluntad que la creacion, y venestos reinos, las cuales son: que pueda ser pro

la de los oficios de provinciale-, sea sin perjuició vincial de la hermandad perpéto ameole de la cin- de la eleccion de alcaldes de la hermandad, que dad, y sa tierra, con vara y espada , voz y voto, ántes solia haber en las ciudades, y villas de las asiento y lagar de alcalde mayor en el cabildo lodias. de ella: que como tal oficial, y juez ejecutor de la

LEY IV. hermandad de la ciadad y su tierra, y provincia,

D. Felipe II á 21 de setiembre de 1591. D. Felipe III paeda poner los oficiales, y cuadrilleros, y entca. en Madrid á 10 de octubre de 1618. der en la ejecucioa de la justicia de la herman

Que los ministros de la hermandad procedan con dad, y en la cobranza de la contribucion de ma.

los indios conforme o esla ley. ravedis, que le pertenecen; y en todas las otras cosas y cada una, en que los jueces ejecutores

Los provinciales, y alcaldes de la hermandad poeden, y deben conocer , conforme a lo que se

no puedan conocer de pleitos de indios en mas

que hacer la averiguacion, y remitirla al ordina. contiene y declara en las leyes, y ordenanzas de la hermandad, y tenga facultad para renunciar rio, si no fuere sobre hartos de ganados, que ca el dicho oficio, como se renuncian los demas re

este caso podrán proceder como los ordinarios. nunciables. Y mandarnos, qne en cuanto al sala

LEY V. rio se guarde la ley siguiente.

El mismo alli.
LEY II.

Que para proceder contra indios sean traidos a la fD. Felipe IV alli á 7 de octubre de 1636.

carcel, Que de los provinciales de la hermandad no se se- Por los grandes agravios, que á título de jus. nole mas salario que el correspondiente al precio ticia-se han hecho á los indios: Ordenamos que

los provinciales y alcaldes de la hermandad , en Habiendo resuelto, al tiempo de la creacion los casos que tocan á su jurisiliccion, no puedan de los oficios de provinciales de la hermandad, sentenciar á ningun indio sin traerle å la cárcel que gozasen cien mil maravedis de salario al año, de la ciudad, y substanciar allí la causa, y la juspagados de penas de aquel jazgado, y debienduse | ticia mayor, y ordinaria , que pueden proceder entender esto en las partes donde de sa benefi- en causas de indios, practique lo inismo. cio resillasep cantidades considerables, y no en otras, donde la cortedad de los precios en que se Que los alcaldes ordinarios conozcan de casos hubiesen rematado, no permitia tan crecido sa- de hermandud en defecto de alcades de ella. lario, no se ha ejecutado así. Y porque nuestra ley 18, tit. 3, de este libro. voluntad, es, reducir este contrato á la equi- | Que entre en poder de los oficiales reales de dad que justamente debe tener: Mandamos que Lima lo que se cobra por cada negro, para á ninguno se le conceda mas salario del corres- salarios de la hermandu, ley 10, titulo 15.

que dieren,

TITULO QUILTTO.

De los alcaldes

y

hermanos de la mesta.

LEY PRIMERA.

que toca a sos términos , y provincias de la NueEl emperador D. Carlos en Valladolid á 4 de abril de va España, con órden de don Antonio de Men1542. D. Carlos II y la reina gobernadora.

doza nuestro virey, hiciese algunas ordenanzas Que en la Nueva España se guarden las ordenan,

para la cria, y aumento de los ganados, reme20s de la mesta, é introduzga en las demas pro.

dio, y castigo de los fraudes, y delitos, que con vincias de las Indias.

mucha frecuencia se cometian; y habiendo sido El beneficio, y utilidad, que resulta de haber por Nos confirmadas, y mandadas guardar, y cumintroducido la mesta en estos reinos de Castilla, plir: Es nuestra voluntad, que en la Nueva Esdieron causa á que la ciudad de Méjico, por lo l paña donde se dió principio à este beneficio coV.

cios.

mun, tengan camplido efecto; y en las demas pro

LEY viacias donde no se hubiere introducido, у

mili. tare la misma razon, que en la Nueva España, que no se haga concejo sin haber por lo menos

Ordenanza 8. hagan el virey, presidentes, audiencias y gober

cinco hernanos de la mesta. nadores, que se funde la mesta, para que con me. jor concierto, y mayor aumento atiendan todos á

En todos los concejos de la mesta han de asisla cria de los ganados, y, los delitos no queden

tir por lo menos cinco personas, dueños de gasin castigo, sobre lo cual guarden las ordenanzas

Dados, y hermanos de ella, y de otra forma no de Méjico, como van en las leyes de este título,

8C puedan hacer. y las demas, que en él se continen.

LEY VI.
LEY II

Ordenanza 9.
Ordenanzas 1 y 14.

Que los que tuvieren Irescianlus cabezas de ganada

sean hermanos de la mesta como se declara.. Que los alcaldes de la mesla sean elegidos por el cabildo de la ciudad, y juren de usor bien sus ofi

Todos los que tuvieren trecientas, ó mas cabezas de ganado de ovejas, y carneros, puercos,

ó cabras: Ordenamos que el cabildo de la ciudad de

у de vacas, ó yeguas veinte, ó mas, sean Méjico nombre on alcalde, ó dos de mesta, coan.

precisamente hermanos de la mesta, y obligados do nombrare, y cligiere los alcaldes ordinarios,

á ir en persona, ó enviar otro por ellos a los cony los otros oficios, hábiles, suficientes, y de bue

cejos que se hicieren, y à cada uno, estando imna conciencia, que tengan ganado, y sepan de las

pedidos con justa causa , y lleven , ó envien al cosas concernientes a él, los coales hagan jora- concejo las mesteñas, segon està ordenado. iento en el regimiento despues de ser nombra

LEY VII. dos, y elegidos, de que bien, y fielmente usarán

Ordenanza 12. de dicho oficio, haciendo en todo lo que alcanza

Que el concejo de la mesta puedo hacer ordenanren justicia á las parles, sin odio, ni amistad, afi

Las con que no se guardın hasta estar aprobadas cion, ni interes, y los que on año lo hubieren

ġ publicadas. sido, no puedan ser reelegidos el siguiente, sino con may justa causa, y no habiendo otros que

Para la conservacion, y buen gobierno de la buenamente lo purilan ser.

mesta podrà el concejo hacer ordenanzas, y proIII.

reer otras cosas, con que no las ponga en ejeca

cion, hasta que el virey., o presidenle goberna. Ordenanza 2.

dor de distrito las apruebe, si hallare, que tie. Que se hagan cuda año dos concejos en la forma nen las calidades referidas, y despues sean publi. de esta ley.

cadas, para que lleguen á noticia de todos los que Los alcaldes de la mesta han de hacer todos

las debieren guardar. los años dos concejos á diez y seis de enero, y

LEY VIII. treiota y uno de agosto, y cada uno dure diez dias,

Ordenanza 5. y no mas, y si pareciere á los del concejo, lo puedan prorogar por mas liempo, y háganse en Que ninguno tenga en su ganado señal de otro. los lugares donde los alcaldes, y asistentes al concejo señalaren, y mejor disposicion hubiere, y los

Ninguno tenga en su ganado la señal que otro

lavicre, y todos las póngan diferentes para que que fuerea à cada concejo, sean de su comarca.

niejor pueda ser conocido el dueño.
LEY IV.

LEY IX.
Ordenanza 4.

Ordenanza 6.
Que para hacer concejos se publique por pregon
que lodos lleoen los ganados mesteños, y cuáles

Que ninguno tengo señal de tronca.

Señal de Tronca, que es la oreja, ú orejas Antes que los alcaldes se junten a concejo de cortadas', prohibimos á los ganaderos, que la tenla mesta, hagan pregonar en todas las ciudades, gan en sa ganado, por la facilidad con que povillas, y lugares, donde pareciere necesario, quc drian hacer suyos los agenos, pena que el que todos los dueños de ganados vayan á las meslas, tal señal tuviere, pierda el ganado, que aplicay á ellas lleven todas las ovejas, carneros, cor- mos al concejo, y si alguno tuviere esta por sederos, y otros cualesquier ganados, que fueren nal, mandamos, que le haga otra para quitar la mesteños, y agenos, y estavieren envueltos con

duda , y conocer la diferencia. los suyos, para que se sepa cuyos son, y sean en

LEY X tregados à sus dueños, pagándoles lo que pareciera à los alcaldes por la guarda, pena de que

Ordenanza 7. el que así no lo hiciere, pague diez carneros para Que si dos tuvieren una señal, el concejo di à cado la parte, y demas los mesteños, que asi en so po.

uno la que le pareciere. der se hallaren, al concejo, con el cuatro ftanto, y si los taviere trasquilados, los pague con las

Si dos dueños de ganado tuvieren ana señal, setenas para el dicho concejo, demas de la pena

el concejo dé á cada uno la que le pareciere, que aplicada a la parte; y entiendese, que todos los

sea diferente, de suerte que dos, ó mas no pueganados sog mesteños, así yeguas, caballos, mulas,

dan usar de una misma. vacas, y puercos, como ovejas y carneros. TOMO II.

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lo son.

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Libro v. Título vi. dente, y oidores de la real audiencia , que resi

LEY IV. diere en la ciudad, teniendo consideracion á la calidad de la tierra, los cuales han de enviar El mismo en Madrid á 13 de setiembre de 1621,

y relacion de las läsas al consejo de Indias.

20 de agosto de 1648. En los casos, que conforme á sa oficio pu Que ninguno cure de medicina ni cirujiu sin grado dieren, y debieren proceder contra alguna per

y licencia. sona, ó personas, se han de ocom panar para dar

Mandamos que no se consienta en las lodias sentencia con uno de los oi lores de la audiencia,

á que el presidente, y oidores nombrareo: y si la en

ni cirugia, si no donde no haya audiencia, se acompañen con el

de el protomédico, que disponen las leyes, de que gobernador, corregidor, ó alcalde mayor, y por

ha de constar por recaudos legitimos. Y ordena

mos á los fiscales de nuestras audiencias, que sosu falta con la justicia ordinaria, , de forma que

bre esto pidan lo que convenga : y que en las no puedan sentenciar sia acompañarse, como di

residencias se haga cargo á los ministros cho es.

por

la Antes que comiencen å usar presentarán es

omision en averig ar y ejecutar lo ordenado, y ta iustraccion ante el presidente, y oidores, y si les, , no de indios.

asi se guarde en cuanto a los lugares de espanoles pareciere mudar de asiento, y pasar á otro paeblo donde hubiere audiencia , practicarán lo

LEY V. misino. LEY II.

El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernado

ra en Madrid á 15 de octubre de 1335. D. Carlos II y la reiva gobernadora.

Que los prohibidos por leyes reales no puedan cu Que los protomédicos de asistencia en las Indias

rar ni wsar del titulo de que no luvieren grado guarden las leyes reales. Los protomédicos, que han de tener su re.

Los prohibidos de ser médicos, cirujanos y bo. sidencia en las Indias, y no son de los generales

ticarios por leyes y pragınáticas de estos reinos referidos en la ley antecedente, guarden en el

de Castilla, lengan la misina prohibicion en las examen de médicos, cirujanos, visita de las boti. Indias, y ninguno se intitule doctor, maestro 6 cas, y en todo lo demas, que pertenece a su mi

bachiller, sin ser examinado, y graduado en coi. nisterio, nuestras leyes reales, y los presideutes, versidad aprobada ; y el que contraviniere , iny audiencias las hagan guardar.

curra en las penas establecidas por derecho, que LEY III.

harán ejacular las justicias reales, baciendo que

exhiban los títulos, para que conste de la verD. Felipe IV en Zaragoza á 9 de junio de 1616. Que los coledráticos de prima de medicina de las

LEY VI. universidades de Méjico y Lima sean proluirédicos.

Es puestra merced, y voluntad que el proto D. Felipe II en el Pardo 12 de febrero de 1579. medicato de la Nueva España esté anido , ane Que los protomédicos no den licencias de los que no so á la cátedra de prima de inedicina de la uni

parecieren personalmente o ser c.raminados. versidad de Méjico, y que su jurisdiccion se eslieoda á la Puebla de los Augeles, y puerto de

Mandamos que los protomédicos no den lila Vera-Cruz, con todo lo demas que se com

cencia en las lodias á ningun médico, cirujano, prende en el nombre de Nueva Espaia: y el boticario, barbero, algebrista, ni á los demas que protomedicato del Perú, Panama, Portobelo, y ejercen la facultad de medicina y cirajia, si no lo que se coin preode en el nombre de provincias

parecieren personalmente ante ellos á ser exadel Perú, esté de la misına forma anido à la cá

minados, y los hallaren habiles y suficientes pa. tedra de prima de med cioa de la universidad de

ra o ar y ejercer : y por ninguna licencia y visi

ta de botica lleven mas derecho del tres tanto de Lima. Y mandamos que los catedráticos de prima, por el tiempo que regentarea estas cátedras, sean prolomédicos, y presidan á las juntas, y concurrencias, y hagan todo lo demas, que per

to-medicato en Buenos Aires independiente del

Perú. tenece al ejercicio de protomédicns : y concede

Sobre los recursos que pueden hacerse á los gomos esta preeminencia y calidad, para que por biernos y audiencias en sus casos, por los que se cre este medio se aliraten los sagelos estudiosos de yered agraviados de los proto-medicatos véase la cés la facultad á trabajar y conseguir el mayor pues

dula de 16 de noviembre de 1798 que los espresa y to de su profesion. Y ordenamos, que sin em

declara en el modo mas preciso y á propósito para bargo de estar unido el protomedicalo a la cate

quitar las dudas que sobre esto se suscitarou en Mé

jico, pretendiendo aquellos juzgados hacerse inde. dra, haya de sacar el caledrático título de el vi pendicutes de toda superioridad: dicha disposicion virey, en que le nombre por prolomédico, con está reducida á que en los juicios informativos que relacion de sus partes, y letras, cláusula, y obli

pieceden á la admision de exámeres, hay accion esgacion de llevar coolrmacion puestra dentro de

pedita para ocurrir a los vireyes y gobernadores in

dependientes, quienes resolveran con voto consulticierto tiempo. (1)

vo del acuerdo, y no habiendo audiencia con dicta

inen de asesor; y a que en lo contencioso sobre esce(1) Por cédula de Madrid de 22 de julio de 1786 sos que se cometen por razon de oficio, hay igualse hizo independiente el proto-Inedicato de Chile del

mente accion para ocurrir a la sala del crimen. de Liiza, y que fuese anejo a la cátedra de prima de (2) Por célula de 22 de enero de 1700 se encarmedicina de su universidad.

gó a la audiencia de Chile el cumpliniento de las leY por otra de 17 de agosto de 798 se creó un pro

yes de este título.

dad. (a)

eta

De los protomédicos.

177 lo que llevan en estos reinos de Castilla nuestros

LEY VII. protomédicos (3)

El emperador D. Carlos y la emperatriz gobercado

ra en Valladolid á 10 de abril de 1538.

Que se visiten las boticos y medicinas. (3) Por una carta acordada del consejo de Castilla fecha en 2 de mayo de 1741 inserta en la nueva Los vireyes, presidentes y gobernadores haordenanza del proto-medicato se concedió á féste la gan visitar las boticas de sas distritos á los tiemfacultad de cometer los exámenes de médicos, cirue pos que les pareciere; y si habiere medicinas corjanos etc.

rompidas, las hagan derramar y arrojar, de for. ma que no se pueda usar de ellas, por el daño que pueden causar.

TITULO SIETE.
De los alguaciles mayores y otros de las ciudades.

LEY PRIMERA.

de Castilla, hasta remocion de oficio, si conviniere

у

fuere necesario. D. Felipe Il y la princesa gobernadora en Valladolid á 16 de abril de 1559.

LEY IV. Que los gobernadores, corregidores y alcaldes ma El emperador D. Carlos y el principe D. Felipe en

su nombre en Valladolid á 31 de marzo de 1552. yores nombren alguaciles , los alcaldes ordinarios donde gobernaren.

Que puedan remover sus tenientes y alcaides. Los gobernadores, corregidores, y alcaldes Permitimos que los alguaciles mayores de las mayores noinbren los alguaciles , y no nuestras ciadades puedan remover á sus tenientes, y alaudiencias: y en los pueblos donde gobernaren caides de las cárceles, como lo pueden hacer los alcaldes ordinarios podràn estos nombrarlos, con de las audiencias, y en la forma contenida en que dén residencia al tiempo que las jasticias.(1) la ley 11, tit. 20, lib. 2. LEY II.

LEY V.

D. Carlos Il y la reina gobernadora. D. Felipe III en Lisboa a 24 de agosto de 1619. Don Felipe IV en Madrid á 5 de octubre de 1630. Que no puedan arrendar sus oficios ni los de sus te

nientes. Que los alguaciles mayores de las ciudades no' non La prohibicion que tienen los alguaciles mabren otros.

yores de las audiencias de poder arrendur sus ofiMandamos que los alguaciles mayores de las cios, y los de sas tenientes: declaramos que se ciudades no nombren otros alguaciles menores

ha de guardar con los de las ciudades. de los que comunmente llaman de ciudad y cam

LEY VI. po, si ya no les fuere concedido, y señalado nú D. Felipe II en el Pardo á 19 de octubre de 1566. mero cierto. Y ordenamos á los vireyes, presidentes y gobernadores, que señalen y moderen

Que los alguaciles mayores de las ciudades puedan

entrar en los cabildos con armas. el número de los que no fueren precisos, recono. ciendo que conviene no dilatarse en esto.

Permitimos, y declaramos que los alguaciles

mayores de las ciudades , villas, y lugares de las LEY III.

Indias puedan entrar en los ayuntamientos y asis

tir en ellos con sus armas, en la forma que pueD. Felipe II en Aranjuez á 27 de mayo de 1568. den las demas jasticias. Que los alguaciles mayores no se sirvan de los me

LEY VII.

D. Carlos II y la reina gobernadora. Los alguaciles mayores de las ciudades no Que guarden la ley 7, tit. 20, lib. 2. ocupen á los menores, ui se sirvan de ellos en !

Los alguaciles mayores de las ciudades guarnegocios, y otras cosas que toquen a los alguas ! den lo proveido por la ley 7, tit. 20, lib. 2, por ciles inayores, ni permitan que los acompañen, lo que toca á sus oficios. ni á á sus mugeres, cuando salieron fucra de sus

LEY VIII. casas, y hagan lo que son obligados, ocupándose solamente en actos de justicia, de forma que

Los mismos. por esta causa no se haga perjuicio a las partes, que los alguaciles mayores y sus tenientes ronden y las audiencias reales procedan contra los cul

reconozcan los lugares priblicos. pados, conforme a las leyes de nuestros reinos

Ordenamos que los alguaciles mayores de las ciudades, villas y lagares, y sus tenientes ten

gan la misma obligacion de rondar de noche, y (1) Véase el lit. 20, lib. 2, por lo que concuer

reconocer los lugares públicos, que los alguacida con este.

| les mayores de las audiencias, y con la misma TOMO II.

47

nores.

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