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pe III en Madrid 12 de diciembre de 1619. D. Carlos

LEY XXX.
Il y la reina gobernadora.

El emperador don Carlos y la emperatriz gobernadoQue los indios no paquen derechos, y los caciques ra en Madrid á 22 de diciembre de 1529. y comunidades puguen la initad del aruncel de Casa

Que no se lleven derechos de cosas tocantes al patilla.

trimonio real. Atenlo á la macha pobreza de los indios, y Todos los escribanos sin distincion de ejerá que no dejan de seguir sus pleitos y causas: cicios, no pidan, ni lleven ningunos derechos á Mandamos que litigando como actores ó reos, nuestros gobernadores, oficiales, ú otras personas se les lleven derechos, y las comunidades y ca, en nuestro nombre, de cualesquier procesos, ciques no paguen inas que la mitad de lo que

critoras y autos, que anle ellos pasaren

sobre

pa. inontaren, ajustado al arancel de estos reinos de

trimonio real, por lo

que

á Nos locare: y el que Castilla, sin multiplicacion, pena de que el juez, lo contrario hiciere, iucurra en las penas conteininistro ó escribago de cualquier ciudad, villa y nidas en las leyes 26, título 22, y 53, lítulo 23, lugar de las Indias, sin distincion, que contravio libro 2, las cuales guarden como allí se contiene niere, lo vuelva con el cualro tanto, y mas incar

LEY XXXI. ra en privacion de oficio. Y los presidentes, audiencias, y gobernadores tengan especial cuidado Los misinos en Segovia á 18 de setiembre de 1532. de ejecutar irremisiblemente las dichas penas.

D. Felipe Il alli a 15 de noviembre de 1570, y en

Madrid á 20 de agosto de 1574.
LEY XXVI.

Que los escribanos no lleven derechos á los oficiales

reules. D. Felipe II en Madrid á 17 de febrero de 1589. Don Carlos Il y la reina gobernadora,

Las audiencias, gobernadores, y jnsticias no Que los escribanos en percibir sus derechos guarden coosieotan, ni dén lugar a que los escribanos llelos aranceles.

ven derechos por ningun pleito, ni negocio , que Ordenamos que todos los escribanos de las toque á nuestra real hacienda , á los oficiales de audiencias, gobernacion y reales, guarden la ella. Y mandamos que cuando ordenaren á cualley 178, tit. 15, lib. 2, y no excedan de los aran. quier escribano, que haga algunos autos, ó de celes

en la cobranza de sus derechos y donde se testimonio de ellos, ó pidan traslado autorizado o practicare que sea menos, se ajusten al estilo de simple de escrituras, o le requieran que asista á cada provincia.

algunas cuentas, lo haga y coinpla luego, sin les LEY XXVII.

pedir, ni llevar ningunos derechos, .pena de la

nuestra merced, y perdimiento de sus oficios, y D. Felipe III en Elvas á 12 de mayo de 1619. diez mil maravedis para nuestra cámara y fis. Que se den provisiones para que los notarios lengan co al que no lo compliere. aranceles, y sean castigados los que no los guardaren.

LEY XXXII. Las audiencias despachea provisiones, en que D. Felipe II en San Lorenzo á 22 de agosto, y á? ordenen á tos notarios eclesiásticos, que tengan

de octubre de 1568. En el Pardo á 12 de enero de arancel fijo de los derechos que han de llevar, mo

1574, y en San Lorenzo á 27 de setiembre de 1576. derándolos en complimiento de lo que está dis

Que los notarios eclesiasticos y de cruzada lleven los

derechos como los escribanos reales. puesto en esta razoo: y si excedieren los castigaen conforme á justicia, buen gobierno, y bien pú

Los notarios apostólicos , y eclesiásticos lle.

veo los derechos que conforme a los aranceles, LEY XXVIII.

.

y ordenanzas deben llevar los escribanos reales

en la provincia donde residieren, y no mas: y D. Felipe IV en Madı id á 25 de marzo de 1633. los notarios de la cruzada guarden los aranceles Que en el obispado de la isla de Cuba se guarde el arancel de los derechos eclesiásticos como en Santo

LEY XXXIII.
Domingo.

El mismo en Madrid á 2 de julio de 1568. D. FeliEn la Isla de Cuba, y su obispado guarden

pe IV en Madrid á 16 de febrero de 1635. los jueces, y notari os eclesiásticos el arancel de Que las justicias egerzan con los escribanos piblicos los derechos, dado para la iglesia Metropolitana

y alguaciles ordinarios. de Santo Domingo de la Española: y el goberna

Ordenamos á los gobernadores, tenientes, y dor de la Habana lo haga Guardar y cumplir.

justicias que ejerzan sus oficios con los escriba LEY XXIX.

nos públicos, y ordinarios en las cosas de justi,

cia que se ofrecieren, y no les pongan impedi. D. Felipe II ordenanza 61 en Toledo á 25 de mayo mento no habiendo costumbre en contrario, ó de 1596.

perjuicio de tercero, ó cláusula en sus títulos, Que los escribanos y oficiales de Filipinas lleven los que disponga otra cosa: y nuestras reales audien.

derechos como esid proveido para Méjico. cias a si lo hagan guardar y complir. En las Islas Filipinas han de cobrar los de

LEY XXXIV. recbos todos los escribanos, y oficiales que lo pu D. Felipe II ordenanza 16 de la audiencia de Tierra dieren llevar, segan y en la cantidad que está

Firme , en Monzon de Aragon á 4 de octubre de proveido , , y ordenado para nuestra audiencia de 1562 , y en Toledo á 25 de mayo de 1596. Méjico, en lo que no se hubiere alterado por las Que se cometa la recepcion de testigos d los escribaleyes de este libro.

nos de los pueblos, si no hubiere receptores, y de

clara la ley 91, tit. 15, lib. 2. (5) Véase la ley 32 de este título y libro.

La recepcion de testigos que se hubieren de

XXI

blico. (5)

nes ,

examioar en los negocios que emanaren de cual.

LEY XXXVIII. quiera de nuestras audiencias, en que no haya

D. Felipe III en Ventosilla á 26 de setiembre de receptores nombrados, se cometa á los escrbanos

1615. de los pueblos donde se hubiere de hacer; y si

Que los escribanos hagan su oficio en lo que se les no hubiere escriba no3, provea la audiencia lo con pidiere por parte de los sargentos mayores. veniente, entretanto que haya receptores: y asi

Mandamos à los escribanos de las ciudades, y se entieoda, y practique la ley 91, tít. 15, lib. a.

puertos donde hubiere presidios, que hagan su LEY XXXV.

oficio en lo que se les pidiere por parte de los El mismo ordenanza 158.

sargentos mayores de ellos, y dén los lestimoQue todos los escribanos y receptorcs pregunten á

nios, que hubieren menester, de cualesquier di. los testigos por las generales.

ligencias que hicieren, con apercibimiento, de Lo ordenado a los escribanos de cámara por que se procederá contra los culpados. la ley 20, tit. 23, lib. 2, giarden todos los escri.

LEY XXXIX. banos, y receptores, que exáminaren testigos en

El mismo en Lisboa á 14 de setiembre de 1619. juicios civil, o criminal, sumario, ó plenario, de oficio, ó á pedimento de parte, con la pena que

Que los escribanos de Nueva España no otorguen

escrituras del trato de oro y plata, allí se contiene.

El exceso en logros y usuras introducido en LEY XXXVI.

la Nueva España en los tratos de oro , y plata D. Felipe II en Madrid á 22 de diciembre de 1577. ha llegado a tanto escándalo, que nos abliga á

D. Felipe III en Lisboa á 6 de julio de 1619. procurar el remedio. Y para que no prosiga á Que no se impida ningun escribano que entre con mayor daño, y perjuicio, ordenamos y mandalos testigos a hacer notificacion á virey ú otro mi

mos, que ningun escribano otorgue escritura del nistro, y reciba las respueslas.

trato de oro, y plata , y el que faere culpado en Todos los escribanos, sin diferencia, ni disa esto, y no diere noticia de lo que sapiere , y entincion , bagan las notificaciones, ó informacio- tendiere, y ante él hubiere pasado, sea privado

de oficio, ó de pedimento de parte, y no se de la facultad de poder otorgar ningunas escriescusen, segan la facultad que tavieren por sus taras de ventas, y poderes. titulos, pena de la nuestra merced. Y manda

LEY XL. mos á los vireyes, audiencias, oidores, alcaldes,

D. fiscales, gobernadores, y otros cualesquier nues Felipe He en Madrid á 15 de noviembre de 1576.

á tros jueces, y justicias, y encargamos á los prelados, é inquisidores, que no los impidan, ni

Que no se admitan informaciones para que mestizos

y mulatos sean escribanos. estorben , y se dejen polificar, sin embargo, ni impedimento, cualesquier autos, y diligencias to Ordenarnos que los vireyes, y audiencias cantes á sus oficios, franqueando las puertas, y

reales no admitan ni consientan informaciones á dejándolos entrar donde estuvieren, y llevar con mestizos, ni mulatos para escribanos, y notarios sigo los testigos que fueren necesarios, confor públicos , proveyendo, que en todas se ponga esme á lo ordenado por la ley, 25, tit. 23, lib. 2, pecial pregunta , de que los pretendientes no lo recibiendo, y aguardando las respuestas, como

son, y despachen provisiones para todas las jusson obligados. (6)

ticias de sus distritos, ordenándoles que hagan

lo mismo; y si acaso con engaño se dieren algaLEY XXXVII.

nos títulos á mestizos, ó mulatos, y constare D. Felipe IV en Madrid à 26 de agosto de 1633. que

lo soo, no les consentiráo usar de ellos, aunQue los notarios eclesiasticos sean seglares, y escris

que sea en interin, y los recogeran, de forma banos reales.

que no puedan volver á sa poder. Encargamos a los prelados eclesiàsticos de las que las audiencias hagan aranceles de dere. Indias, que nombren notarios seculares legos, y

chos, y los envien al consejo , ley 178, tit. siendo posible , sean escribanos reales, de toda

15, lib. 2. satisfaccion , conforme a lo dispuesto por las le. Que en las notificaciones de autos se pongan yes, y practicado en estos , y aquellos reinos. testigos , ley 25, tit. 23, lib. 2, y'alli las

que tratan de otras obligaciones de escribanos del crimen , provincia, y reales , y el titulo

, que es de los receptores. (6) Véase la ley 24, tit. 2, lib. 2 de la Novísima Que ningun encomendero pueda ser escribano, Recopilacion que hace varias declaraciones sobre el y el que lo fuere escoja la escribania , ó enparticular.

comienda, ley 34, tit. 9, lib. 6.

27,

TITULO ITUTVU,

De las competencias.

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IV.

LEY PRIMERA.

juzguen, y determinen á cual de los tribunales D. Felipe III en Buitrago á 19 de mayo de 1603. En

pertenece el conocimiento de la causa sobre que Ventosilla á 4 de noviembre de 1606, y á 11 de ju

fuere la diferencia; y lo que determinaren los nio de 1612. D. Felipe IV. en Madrid á 12 de mayo

tres ó en defecto de concordarse todos, los dos, de 1621, y alli á 18 de febrero de 1628 E. S. Lo se ejecute sin que haya suplicacion. Y en el misrenzo á 22 de junio de 1633.

mo auto resuelvan en cuanto a los derechos, y Que se guarde lo proveido por las leyes 36 y siguien- restitucion de ellos, que debe haber el escribano tes, tit. 15, lib. 2, sobre la jurisdiccion de los vire

ante quien pasaba el pleito, al que le recibiere yes, presidentes y oidores.

despues, en virtud de la remision; y si declaraDeseando que no haya encuentros, ni com

ren ser la causa civil, la prosigan los oidores; y petencias en el ejercicio de las jurisdicciones y

si criminal, los alcades en el estado que esta que cada uno se contenga dentro de Ins límites

viere. (2) que le pertenecen, está prevenido por las leyes

LEY de esta Recopilacion, que los vireyes no se introduzgan en materias de justicia, y dejen votar

D. Felipe II en San Lorenzo á 18 de julio de 1597.

D. Felipe IV en Madrid á 18 de agosto de 1624. Don á los oidores libremente; y porque sin embargo

Carlos Il y la reina gobernadora. de lo ordenado no cesan las diferencias, y pre- Que da forma en las competencias de oidores, altensiones entre vireyes, y oidores, sobre decla

caldes y consulado. rar á quien pertenece el conocimiento de las causas, y si son de justicia ó gobierno: Ordena

Si la competencia fuere entre oidores, ó almos y mandamos que precisamente sea guardado, caldes de el crimen con el consolado de Lima, o mos y mandamos que precisamente sea guardado, Méjico, resaelvala el virey, ó el oidor mas apy cumplido lo proveido y ordenado en esta razon por las leyes 36, y siguientes, tit. 15, lib. 2,

tiguo, gobernando la audiencia : y si coinpitielas cuales es nuestra voluntad, que se gaarden gaárdese lo proveido por la ley 3, de este ti

ren oidores, alcaldes, y consulado juntamente, con los presidentes de las audiencias, reservaa

tulo. (3) do para el juicio de sus visitas, ó residencias, hacerles cargo de los puntos en que hubieren ex

LEY V. cedido, o dándonos cuenta de ellos, como alli se

D. Felipe II en Madrid á 23 de junio de 1571. D. Fe. contiene. (1)

lipe Illalli á 24 de marzo de 1620. D. Felipe IV á 2

de abril de 1630. Esta ley declara ļa 23, título 3 de LEY II.

este libro. D. Felipe III en Madrid á 16 de abril de 1618. Que los vireyes y presidentes determinen las coma Que los vireyes y presidentes escusen hacer orde

petencias entre alcaldes del crimen y ordinarios. nanzas y proveer decretos en materia de jurisdiccion Declaramos que si compitieren los alcaldes con sus audiencias.

del crimen de Liina y Méjico con los alcaldes orOrdenamos á los vireyes, y presidentes que dicarios, solo el virey, ó el oidor mas antigao excusen hacer ordenanzas, y decretos sobre como de la audiencia, si gobernare, ha de determinar petencias de jurisdiccion con las audiencias en la competencia, y remitir el conocimiento de la que presiden; y cuando se ofreciere el caso, nos causa á quien perteneciere, conforme à derecho, dén coenta en el consejo, para que visto se pro- y en todas las demas audiencias donde los oidovea justicia.

res son alcaldes del crimen, resolverá en este LEY III.

caso el presidente , ó el oidor mas antigao en D. Felipe II en Madrid à 19 de diciembre de 1577,

vacante. (4) y 21 de marzo de 1578. Y en Lisboa á 4 de junio de 1582. Don Felipe III en Aranda á 21 de agosto de

(2) Por el art. 22 de la Instruccion de regen1610.

tes, se declara que cuando haya duda, si un pleito

es civil ó criminal noinbre el virey sala para su reQue en competencia de oidores y alcaldes del crimen se declare conforme a esta ley.

solucion , la que se compondrà de un oidór y alcalde

nombrados por el virey, y del regeute con asistencia Cuando se ofreciere duda , ó competencia en

de los dos fiscales. tre los oidores, y alcaldes del crimen, sobre si

(3) Por la real cédula de ereccion del consulado

de Guatemala, su fecha 11 de diciembre de 1793 es algun pleito es civil ó criminal, el virey, ó pre juez de la competencia que haya entre la jurisdiccion sidente de la audiencia, y ea sa ausencia, ó im consular, y cualquiera otro tribunal o juez, el regenpedimento, el oidor mas antiguo nombre on oi te de la audiencia, entendiendose lo mismo cuando dor, y un alcalde del crínen de ella, los cuales

las mismas jurisdicciones consulares disputan entre

sí. Véanse los artículos 17 y 18 de la espresada céducon el virey, ó presidente, ú oidor mas antiguo la y otras varias dirigidas sobre el particular á la au

diencia.

(4) El Sr. Solorzano afirma en su Polit. Ind. li(1). Es decir, que se cumpla lo que el virey ó bro 5, cap. 5, que en Lima la audicucia es la

que

depresidente decida prévios los correspondientes re cide la competencia con arreglo á una cédula de fequerimientos; se esceplua el caso que sea de calidad, cha anterior a la de esta ley, que es la que allí se que notoriamente se haya de seguir de la determina observa, á los principios de derecho, y á á lo

que basa cion, movimiento ó inquietud eu la tierra.

tantemente indica la ley 23, tit 3 de este libro. TOMO II.

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49

veces se

186

Libro v. Tit. ix.
LEY VI.

Y ordenamos, que escusando todas las aparien.

cias de disensiones, se use del medio referido en El mismo allí á 27 de noviembre de 1624.

todos los pleitos, ó causas, que estuvieren penForona de decidir las competencias con la cruzada.

dientes, y despues ocurrieren, y esta resolucion Para decidir las competencias con la cruzada, se asiente en los libros de ambos tribunales, pase haga en cada audiencia, donde hubiere comi:

ra que en todo tiempo conste de lo que se debe sario, una junta con el virey, ó presidente, y hacer, y cesen los inconvenientes. un oidor, y el comisario, los cuales declaren á quien pertenece, y se deba remitir el conoci

LEY miento de la causa , y el oidor, que se hallare en D. Felipe IV en Madrid á 25 de marzo de 1636, y á la junta no sea el mas antiguo porque acude a la 11 de abril de 1635. D. Carlos Il y la reina gobercruzada, sino otro diferente, con que de cada tri

nadora. bunal este ano solo, y el virey, á presidente, para que el jucz que atentare ó innovare pendiente la și discordaren , y basten dos votos conforines, de compolencia, pierda el derecho que podia lener al, los tres referidos, para resolver.

conocimiento del pleito. LEY VII.

Por evitar los inconvenientes, que resultan

de las competencias de jarisdiccion, que muchas El mismo en Aranjucz á 29 de mayo de 1622.

mueven entre los jueces, sin otro fin Forma de resolver las competencias entre la casa que sustentar, y defender sus contiendas, y porde Contralacion y audiencia de grados de Se• lias: Hemos resuelto, que el ministro, ó t:ibu. villa.

| nal, que atentare, ó innovare, pendiente la comLas competencias que se ofrecen entre el tri.

petencia, por el mismo caso pierda el derecho, bunal de presidente, y jueces de la ca-a de con.

que pudiera tener al pleito, ó negocio de que se tralacion, y regente, y jueces de grados de la tratare, y quede remitido à la jurisdiccion de el audiencia de Sevilla, sobre el conocimiento de otro ministro, ó tribunal con quien compitiere. pleitos, y causas, son de macho perjuicio a las Y mandamos á tos vireyes, presidentes, oidopartes, desautoridad de los tribunales, y de

res, alcaldes de el crimen , gobernadores, y caservicio nuestro, à qu'e debiendo aplicar el re

pitanes generales, de cualesquier partes de nuesmedio convcniente, mandamos que en estos casos

tras Indias, armadas; y fotas de la carrera, y se janten el juez mas antiguo de la audiencia de a todos los deinas jueces de ellas, que así lo gaargrados, con el mas antiguo de los letrados de

den, y cumplan. la casa de contratacion , para que habiéndolo | Qute a los alcaldes ordinarios se les guarde la conferido tomen resolucion, y determinen á quien

jurisdiccion, conforme la coslumbre, ley 19,

tit. 3, de este libro. (5) toca su conocimiento, y en caso de no conformarse, se nos envien sus pareceres, con los fun

Paru las competencias, que se ofrecieren entre damentos, que cada ano hubiere tenido, para que

las audiencias, y tribunales de cuentas, se visto en la junta, que en nuestra corte manda

vca la ley 42, lib. 8, tit. 1 , formada de la remos hacer del presidente de Castilla, con dos

ordenanza 38, de 1605. de aquel consejo, y del presidente del consejo

(5). Y si hubiese competencia entre los mismos y de Indias, con otros dos consejeros de él, se de

otro juez ordinario, como corregidor etc., la decide terinine lo que fuere justicia, y mas convenga. / la audiencia,

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по

LEY PRIMERA.

LEY II.
V. Felipe II, ordenanza de 1563.

El mismo en el Pardo á 26 de noviembre de 1573, y Que sobre cantidad que baje de veinte pesos', 10 de agosto de 1574, En Madrid á 27 de setiembre se hagan procesos./

del mismo año. Mandamos que sobre cantidad que baje de que las condenaciones de hästa seis p.sos y penas veinte pesos no se hagan procesos, ni los escri

de ordenanzas, se ejeculen sin embargo. banos reciban escritos, ni peticiones de los abogados ; y por lo que se hiciere hasta en esta cao ! Todas las condenaciones que se hicieren por tidad, no lleve el escribano por sus derechos de la justicia , regimiento, y fieles ejecutores de las cada parte mas de medio peso, pena de volver lo ciudades donde residiere audiencia real, contra que mas llevare, con el cuatro tanto para ques. cualesquier tënderos , regatones y otras personas 'tra cámara. (1)

hasta en cantidad de seis pesos de a ocho reales, (1) Por el artículo 52 de la Instruccion de Regen- y si fuere por pena de ordenanza , hasta la de tes se permite á estos magistrados decidir en juicio

tres mil maravedis, ó menos, las pueden cjecaverbal los pleitos cuyo valor no esceda de 500 pesos. tar sin embargo de apelacion; y los que fueren

la peua doblada.

De los pleitos y sentencias.

187 condenados en ellas, podràn seguir sus apelacio- , de 1530, cap. 19 de Instruccion. D. Carlos II y la

reina gobernadora. nes conforme á justicia.

Que en causas árduas, civiles ó criminales, los LEY III.

jueces e.taminen por sus personas à los testigos. El mismo y la princesa gobernadora en Valladolid á Ordenainos que en los pleitos civiles de mu4 de abril de 1558. Alli á 4 de marzo de 1559. El inisino ordenanza de audiencias de 1563.

cha gravedad, y causas árduas, examinen los jue. Que de las sentencius de vista de los audiencias,

ces por sus personas los testigos presentados por hasta en cantidad de doscientos pesos de minas,

las partes, y que se debieren examinar de oficio

de nuestra real justicia, para que conste de la no haya suplicacion,

verdad, y se de satisfaccion a la causa pública y Ordenamos

que si en causas civiles se apela: particular, y el juez que no lo cumpliere, incarre de los alcaldes ordinarios de la ciudad donde

ra en pena de cinco mil maravcdis, y el escrihubiere audiencia, ó de otras justicias que es bano de dos mil maravedis, y por la segunda en tuvieren deotro de las cinco leguas, y la audiencia sentenciare, confirmando ó revocando en cantidad de doscientos pesos de minas, ó ine.

LEY VIII. pos, se ejecute la sentencia,

у
de ella no haya El emperador D. Carlos en Valladolid á 23 de agosto

de 1527.
lugar suplicacion, como si fuera dada en revisia.
LEY IV.

Que no seqüiưstren ni embarguen bienes, sinu en

los casos que las leyes disponen. El mismo ordenanza 5 de audiencias de 1563.

En todas nuestras Indias no se hagan emQue las sentencias de revista de las audiencias se

bargos, ni sequestros de bienes de los vecinos, ejeculen, no siendo de contidad que pueda haber,

estantes , у

habitantes en ellas, si no fucre por y haya segunda suplicacion.

delitos , cosas y casos en que las leyes de estos Mandamos que las sentencias de revista, pro. reinos de Castilla los permitieren; pena de nuesnunciadas por nuestras reales audiencias en plei. ira merced, y diez mil maravedis para nuestra ļos civiles, sean ejecutadas sin mas grado de ape: cámara, en que condenamos al que contraviniere. Jacion, ni so plicacion, ni otro ningun recurso, es

LEY IX. cepto cuando la causa fuere de tanto valor y canti. dad que haya lagar segunda suplicacion para ante

D. Felipe III en Madrid á 13 de diciembre de 1620. nuestra real persona, que en esto se ha de guar. Que las audiencias no impidan la ejecucion de dar lo proveido por leyes dadas para estos rei. los sentencias que la pudieren tener. nos, y los de las Indias; y en cuanto a las cau Por evadirse los reos de las penas en que essas criminales, la ley 3, tit. 17, lib. 2. (2) tan condenados por sus delitos; y especialmente LEY V.

en casos militares, apelan á las audiencias, con El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernado.

que se suspende la ejecucion, y dilata el castigo ra en Madrid á 10 de diciembre de 1532. en perjuicio del buen ejemplo, y disciplina miQue las sentencias arbitrarias y transacciones, se

litar, que consiste en la obediencia, y respeto ejeculen conforme á derecho.

de los superiores. Y por obviar semejantes cautelas, mandamos á los presidentes, oidores

у

al. Ordenamos que las sentencias dadas por jue: caldes del crimen, que no impidan ninguna eje. ces árbitros, juris , o jucces, amigos-arbitrauo cucion de las que pudieren, y debieren hacer, res, y componedores, y las transaciones, se eje. conforme á derecho, los presidentes, goberna. caten conforme á derecho y leyes de estos rei dores, ó capitanes generales, y los demas jueces nos de Castilla.

ordinarios de sus distritos, en los casos que no LEY VI.

se deben admitir las apelaciones, para esecto de Los mismos allí á 14 de agosto de 1535, y el príncipe

suspender , y dejen que las causas corran por su gobernador ordenanza 25 de la casa de Sevilla. Véa

camino ordinario conforme á derecho, asistiense con la ley 6, tit. 3, lib. 9.

do con particular cuidado, ejemplo, у go Que las sentencias de la casa de Sevilla de diez

bierno al castigo de los delitos, que le debieren mil maravedis, ó menos, se ejeculen sin embar.

tener, de forma que los ministros ordinarios, y

militares scan respetados en sus personas y órgo y con fianza.

denes. (3) Concedemos poder, y facultad a los presiden.

LEY X. tes y jaeces de la casa de la contratacion de Sevilla, para que ejecuten , y hagan llevar á debi.

Doña Juana y D. Fernando V gobernador en Balbue

na á 19 de octubre de 1514. El emperador D. Carlos da ejecucion con efecto las sentencias de vista,

en la lustruccion de Madrid á 12 de julio de 1530, que pronunciaren en cantidad de diez mil ina capítulo 27. El mismo y la reina de Bobemia en sú ravedis o menos, dando la parte, en cuyo favor

nombre en Madrid á 7 de febrero de 1551. D. Felise diere la sentencia , primeramente fianzas le

pe ?ll allí a 19 de diciembre de 1618. gas, llanas y abonadas de que si fuere revocada, Que lys pleitos de indios se actuen y resuelvan la volverà lo que asi hubiere recibido.

verdad sabidu. LEY VII.

Los pleitos entre indios , ó con ellos, se han El emperador D. Carlos en Madrid á 12 de julio

(3) Segun lo resuelto posteriormente por diversas reales resoluciones, no se puede egecular senten

cia de juez ordinario en causa criminal sin previa (2) Concuerda la 7, tit. 13 de este libro, que dice consulta al meuos y aprobacion consiguiente de la se egecuten aunque añadan a las de vista.

real sala.

buen

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