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10,

y

lo que

LEY XXII.

à la de Quito, aunque haya conocido el goberD. Felipe II en Madrid á 15 de febrero de 1567. Don

nador, estando el lugar sujeto a la de Quito: y Felipe IV allí á 28 de setiembre de 1626.

que lo mismo se entienda con los vecinos, y mo. Que las apelaciones de autos de gobierao se vean

radores de los lugares de la dicha gobernacion, en acuerdo de justicia y no en sala parlicular.

sujetos a la audiencia de Quito, salvo en unos

y otros si el gobernador hubiere conocido en pri. Puedese interponer apelacion de los autos,

mera instancia en algun lugar, por haber surti. acuerdos, y órdenes, que hubieren proveida los

do alli el faero las partes, por delito, á contravireyes, ó presideoles en gobierno para las rea

ó les andiencias, como se contiene ea la ley 35, apelaciones han de ir a la audiencia en cuyo dis

por otra razon legitima, que en tal caso las tit. 15, lib. 2. Y declaramos, que de los vireyes

trito estaviere el lugar donde se hubiere conoLima,

cido de la causa , aunque las partes tengan doMéjico, y no para otra alguna de las subordina

micilio en lugares de otro distrito. das. Y por escasar inconveniențes, ordenamos, que en tales casos se hallen presentes à la vista,

LEY XXVI, y determinacion todos los oidores en acuerdo de El mismo en el Escorial á 28 de octubre de 1565. justicia, y no en sala particular.

Que en las apelaciones de la provincia de PopeLEY XXIII.

yan se guarde lo que esla ley dispone. El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernado

Mandamos, que de las sentencias pronunciara en Madrid á 17 de agosto de 1535. D. Felipe II

das por los jueces, y justicias de las villas y laordenanza de audiencias de 1563, y en la 12, en To gares de la provincia de Popayan, que no exce. ledo á 25 de mayo de 1596.

dicren de cincuenta pesos, se pueda apelar al Que las justicias ordinarias otorguen las apela- concejo, justicia, y regimiento de la ciudad, ciones para las audiencias conforme d derecho. villa, ó lugar donde el juez hiciere la condena

Ordenamos y mandamos á los gobernadores, cion en causas civiles, y pecuniarias, y corregidores, alcaldes mayores, y a todas las de fuere determinado, guardando las leyes de estos mas jasticias ordinarias, que otorguen las apela-reinos de Castilla, se ejecute, y no haya lugar ciones, que se interpusieren de sus juzgados para apelacion; pero si excediere de esta cantidad, se las reales audiencias de sus distritos, en los casos

pueda apelar, y apele al gobernador, ó juez de que conforme á derecho, y leyes de este libro ha residencia, que es ó fuere de aquella provincia; biere lagar , exceplo las que hubieren de ir y fe y si esta sentencia, y la primera fueren confornecerse en los concejos, y ayuntamientos, y las

ies, hasta en cantidad de quinientos pesos de que segun derecho y provisiones especiales se han oro, y no mas, se pueda ejecutar por el goberde interponer de los alcaldes ordinarios para los

nador, ó persona a quien el remitiere la ejecu gobernadores, hasta cierta cantidad.

cion , dando la parte en cuyo favor se ejecutare, LEY XXIV.

fianzas legas, llanas, y abonadas, de que si fue

re revocada la sentencia , volverá la cantidad, D. Felipe III en San Lorenzo á 14 de agosto de 1620. con las costas que en la restitucion se causaren; D. Carlos II y la reina gobernadora.

y si la eausa o condenacion excediere de los quiQue declara las leyes 34 y 35, til. 15, lib. 3. nientos pesos, ó la sentencia del gobernador, ó

Para mas estension, y claridad de las leyes 34, juez de residencia no fuere conforme a la prime. y 35, tit. 15, libro a, estatuimos y mandamos,

ra, se pueda apelar para nuestras reales audien. que en todos los casos en que los vireyes proce

cias de Quilo, o Nuevo Reino de Granada, con. dieren á titulo de gobierno, ó cédula nuestra, en

forme a lo dispuesto por la ley 25, de este tituque se les cometa cualquier negocio, ó causa

lo, guardando la forma, y órden de derecho so. lo general del oficio, si algunas de las partes in

bre substanciar el proceso, y citando a las

parteresadas se agraviare, tenga el recurso por ape

tes, para que vayan en seguimiento de su apelacion a la real audiencia , donde el virey pre

lacion. sidiere, y en ella se guarde justicia sobre el ne

LEY XXVII. gocio principal, y calidad de la apelacion, en El emperador D Carlos y el principe gobernador en cuanto á si tiene efecto suspensivo, o devolativo, Guadalajara á 10 de setieinbre de 1546 D. Felipe II y no se entienda, que está inhibida la audiencia,

en el Escorial á 4 de julio de 1570, si no fuere cuando ca las cédulas especialmente Que de los alcaldes mayores y leniente del rio de se declarare.

la Plata se apele al gobernador. LEY XXV.

Ordenamos, que de las sentencias pronun

ciadas por los alcaldes mayores de la provincia D, Felipe II en Valencia á 15 de abril de 1569.

del rio de la Plata, ó del teniente de gobernaQue los apelaciones del gobernador de Popayan dor, pueda haber, y haya apelacion para ante el vayan d las audiencias de Quilo y Nuevo Reino, gobernador de aquella provincia, el cual conoz. corno se declara.

ca, y determine en este grado en los casos que Declaramos, que si los vecinos y moradores no hayan de conocer por apelacion los ayuntade los lugares de la gobernacion de Popayan, que

mientos, segan lo ordenado. estan en el distrito de la audiencia de Santa Fe, siguierco algunos pleitos, ó causas ante el gobernador de la dicha provincia de Popayan en otro lugar sojeto á la audiencia de Quito, vayan Jas apelaciones a la audiencia de Santa Fé, y no

TOMO II.

en

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LEY XXVIII.

rir á estos inconvenientes. Y mandamos, que en

las residencias y visitas, que se vieren en nuesEl mismo ordenanza 9 de 1563, y en la 17 de 1596. tro consejo, no pueda haber, haya, ni se ad

inita saplicacion, instancia, ni sentencia de reQue el que apelare se pueda presentar anle el escribano que quisiere , y se reparla el pleito.

vista, y que con la de vista quede fenecida, y

acabada la residencia y visita, y se despache car. El que se presentare ante audiencia real en

ta ejecatoria de ella, si no fuere en los capitagrado de apelacion, entregue la mejora ante el los de residencia, de que resultare privacion escribano que quisiere, el cual sea obligado a dar de oficio perpetuo, ó pena corporal, que en coancuenta á la audiencia, para que se reparta, y en. to á es:03 tenemos por bien que pueda haber, tre los escribanos haya igualdad : y lo mismo ha haya, y se admita suplicacacion, y no en otra ga en los pleitos, que en primera instancia se

cosa algana, lo cual se guarde en las residencias, comenzaren en las audiencias.

pero en lo que toca á las visitas, se guarde el LEY XXIX.

estilo, y costuinbre de estos reinos de Castilla,

de no admitir indistintamente suplicacion de las El emperador D. Carlos á 24 de abril de 1545. sentencias, que sobre los cargos hechos en ellas; Que en las cuusas de seis mil maravcdis no haya fueren pronunciadas por los de nuestro consejo. suplicacion.

LEY XXXII. Declaramos, que de las sentencias de que se

D. Felipe II en Madrid á 28 de seticipbre de 1568. apela á las audiencias, y no excede la cantidad

D. Felipe Ill en Ventosilla á 26 de mayo de 1608. de seis mil maravedis, no se ha de adınitir su plicacion , como se practica en las Chancillerías Que en los pleitos remitidos al consejo dengan ci. de estos reinos de Castilla. (5)

todas las partes para lodas instancias LEY XXX

Mandamos á los presidentes, y oidores de nges.

tras audiencias reales , y los demas jueces y jasEl misino en Toledo á 6 de noviembre de 1528. Don Carlos Il y la reina gobernadora.

ticias, que en los pleitos de indios, y otros de

cualquier calidad, o cantidad, que remitieren al Que señulo los términos para presentarse en el consejo , hagan citar las partes, con señalamien. consejo por apelacion.

to de estrados para todas instancias, y sentencias, Los que apelaren para el consejo de Tierra- apercibiéndoles, que en su rebeldía se procederá la de

para todas las dichas instancias, sin los rolver á Marta , Nicaragua, Cabo de Honduras, Higue

tanto perjuicio, como si especialmente fueran ras, Guatemala, Yucatán, Nueva España, y

nuevamente citadas, y emplazadas; y en los plei. rio de las Palmas, y lo á esto adjacente, se han

los de segunda saplicacion se guarde lo determi

nado. de presentar dentro de ocho meses, de las provincias del Perú dentro de un año, de las Fili

LEY XXXIII. pinas dentro de año y medio, contados estos tér D. Felipe Il en Madrid á 27 de noviembre de 1560. ninos desde el dia que saliere de cada provin- Qué los jueces inferiores no suelten presos despues cia la flota, ó armada, ó navío de registro para

de haberse apelado. estos reinos.

Ordenamos, que los jueces inferiores', desLEY XXXI.

pues de haberse apelado de sus sentencias, no D. Felipe II en San Martin á 18 de mayo de 1565.

puedan soltar ningun preso. En el Pardo á 7 de agosto de 1568. Que de las sentencias del consejo pronunciadas en

Que las corulenaciones de hasta seis pesos, y juicio de residencia, no haya suplicacion, sino penas de ordenanza , se ejeculen sin embaren casos de privacion, ó pena corporal, y en el de go, ley 2, tit. 10, de este libro. visita se prohibe indistintamente.

Que leis sentencias de la casu de Sevilla de diez Habiendosenos hecho relacion de que en

mil maravedis, o menos, se ejecuten, sin em. nuestro consejo se ven todas las residencias,

bargo , y con fianza, ley 6, til. 10, de este

libro. y visilas de los vireyes, presidentes, oidores, alcaldes, fiscales, gobernadores, y otros minis

Que las audiencias no impidan la ejecucion de

las sentencias, que lu pudier en tener, ley 9, tros, y oficiales de las lodias Occidentales, é is.

tit. 10, de este libro. las adjacentes, y á causa de las suplicaciones, que interponen de las sentencias en que son condena.

Que el gobernador, y capitan general de la

Jlabana sentencia en revista las causas de sol. dos, se vuelven à ver en revista , consumiendo largo tiempo, y ocasionando mucha ocupacion

dados de Cuba , ley 15, tit. 10, de este

libro. en perjuicio del despacho de otros negocios de mayor importancia é interes, y que conforme a

Que de la sentencia, o aulo, en que se ha por derecho de los capítulos, y cargos hechos á los

recusado al ministro, no haya suplicacion, jueces en visita, o residencia de sus oficios, po

y si se hubiere por no recusado ,

la pueria se admite suplicacion : nuestra voluntad

haber, ley 5, tit, ut, de este libro. es ocur.

Venezuela, hasta el Cabo de la Florida, Santia citar, ni emplazar otra vez, y que les parará

(5) Tampoco hay súplica de las sentencias que no esceden de 200 pesos, ley 3, lit. 10 de este libro.

De la segunda suplicacion.

sona,

lier

$", LEY PRIMERA.

sentar los que suplicaren para ante la real pera. El emperador D. Carlos en Barcelona á 4 de noviem-' bre de 1542. En Malipas a 20 de octubre de 1545. En lugar del año, que por cédulas estaba D. Felipe Il ordenanza 5 de audiencias de 1563. Y en señalado para presentarse ante nuestra real per. la 13 de 1596. D. Felipe III en Madrid á 13 de febre

sona con la segunda saplicacion, los que la in. ro de 1620.

terpasieren en las Indias: Es nuestra inerced, y Que de los pleitos cuyo valor fuere de seis mil pe

declaramos que los del distrito de las audiencias sos ensayadus de á cuatrocientos y cincuenta ma.

del reino de Chile, y provincias de los Charcas, ravedis , se pueda suplicar segunda vez unle la real

lengan aio y medio, contado el medio año antes persona.

del dia en que saliere la primera armada del puer• Es nuestra voluntad, que si el pleitu fuere lo del Callao de la ciudad de Lima, y el año de tanta cantidad é importancia, que el valor de desde el dia en que saliere la dicha armada: y la propiedad sea de seis mil pesos ensayados de á los del distrito de las audiencias de los Reyes, y cuatrocientos y cincuenta maravedis cada uno,

Quito tengao asimismo un año, contado desde ó mas, se puella suplicar segunda vez de la sen el dicho dia: y los de Tierra: Firme un año, contencia de revista, pronunciada por la audiencia tado desde el dia que la armada saliere de Por. para ante nuestra real persona , con que la parte, tobelo: y los del Nuevo Reino de Granada un que interposiere la segunda suplicacion , se ha

año, contado desde el dia en que la arıada saya de presentar, y presente ante Nos dentro del

liere de Cartagena para estos reinos : y lo mistérmino, que por la ley 3, de este título está

ino los del distrito de la audiencia de Santo Do: señalada , despues que la sentencia de revista le mingo de la Isla Española, y los de toda la Nuefoere notificada, ó á su procurador, la cual or Espada og año, contado desde el dia que la denamos sea ejecutada, sin embargo de la se

flota saliere del puerto de la Vera-Cruz:

у

los gunda saplicacion, dando la parte, en cuyo fa de las Islas Filipinas tengan dos años, ono para vor se hubiere pronunciado, fianzas bastantes y llegar a la Nueva España, contado desde el dia abonadas, de que si faere revocada, restituira, y

que para ella salieren las naos de su comercio, pagará todo lo que por ella le hubiere sido; y

у
el otro el que

esià concedido a los de la Nue. fuere adjudicado, y entregado conforme à la sen

va España , conforine á esta ley, de forma que tencia prononciada por los jueces á quien por

el tiempo corra, y se les cuente, como sea útil, Nos se cometiere; pero si la sentencia de revis

desde que hubiere flota , ó arınada, que haga via.' ta fuere sobre posesion, declaramos y manda

á estos reinos. mos, que no haya lugar segunda suplicacion, y

LEY IV. se ejecute, aunque no sea conforme a la de vista. LEY II.

D. Felipe IV en Madrid á 7 de junio de 1621.

Que los pobres cumplan , en lugar de fianza , con D. Felipe II y la princesa gobernadora en Valladolid

caucion juratoria. á 13 de enero de 1558, y en 23 de noviembre de 1579, y en 19 de abril de 1583. D. Carlos Il y la reina go

Puede suceder, que por ser pobre la parte en berpadora.

cayo favor se ha de ejecutar la sentencia de reQue las audiencias sustancien el articulo del gra

vista, sin embargo de la segunda suplicacion, no do, y no lo delerminen : remitan el proceso, cita halle fiadores, y aun la parte contraria , cono das las parles; y en cuanto a las fianzas guar ciendo que no se le ha de librar la ejeculoria sin den lo proveido.

fianza, interponga la segunda suplicacion , para Si despues de sentenciado el pleito en revis. no desembolsar con esta ocasion lo que

conforta fuere suplicado ante Nos, substanciará la real me á la sentencia debe pagar: Mandamos que audiencia el artículo del grado, y oidas las par- precediendo informacion de pobreza con citacion tes sobre los agravios, no pasará adelante, oi del fiscal, y de la parte, suceda la caucion juradeterminará sobre si le hay ó no, remitiendo el toria en lugar de fianza, real y verdadera , y asi' proceso origioal con su relacion y como estu se ponga en los autos. viere, á nuestro consejo de Indias, citadas las

LEY V. partes, y de loilo ha de quedar on traslado aq. torizado en forma que haga fé, en poder del

El emperador D. Carlos en las leyes nuevas 12 y 13.

de 1542 D. Felipe II ordenanza 5 y 4 del consejo escribano de la audiencia ante quien pasare ; y de 1571. D. Carlos Il y la reina gobernadora. en cuanto á ejecutar la sentencia de revista, con fianzas ó sin ellas, guardará lo resuelto por las

Que los jueces del consejo para los pleitos de seleyes de este título.

gunda suplicacion sean cinco , y de lo que prove

yeren en el articulo del grado y pronunciaren so. LEY III.

bre lo principal no haya mas suplicacion ni reD. Felipe IV en Madrid á 21 de setiembre de 1621, y á 30 de marzo de 1629. D. Carlos Il y la reina go

Los jueces, que en nuestro consejo de Indias bernadora.

han de ver, y determinar los pleitos de segunda Que declara los términos en que se han de pre suplicacion no han de ser menos de cinco ; y si

ge

curso.

:

saa

despues de nombrados faltare alguno por muer. va demanda, y por via de nueva recoavencion te , ausencia , ó promocion, podrán ver el plei. se expresa la

suma, no sicodo en la cantidad de to los cuatro que quedaren , y delerininarlo; pero la ley, no ha lugar el grado de la segunda sapli. si faltaren dos, ó inas, se nos avisará, para cacion, y sin einbargo de ella se ejecutará la que nombremos hasta el número de cinco, los sentencia de revista, aunque revoque, modere, cuales primero, y ante lodas cosas ,

han de ver,

ó añada a la de vista ; y en caso que la parte in. y declarar sobre si ha, ó no lagar el grado; y terponga la segunda soplicacion, pretendiendo declarando haberle, han de conocer de la causa que

la demanda fue de mayor suina , ó por otra principal, y de la seotcocia que pronunciaren, causa ; se le dé testimonio, con relacion de los y asiinismo de lo que hubiereo proveido en el autos, y lo proveido, para que visto por los de artículo del grado, sobre si ha, ó no lugar, no nuestro consejo de Indias, provea lo que fuere pueda haber, ni baya suplicacion, ni otro nin- justicia: y lo mismo se guarde en las causas megun recurso, segan lo dispuesto por las leyes nores, en que notoriamente no hubiere grado, reales de Castilla, y el estilo y forma que has. por defecto del valor. (1) ta ahora se ha guardado, y observado en nues

LEY VIII. tro consejo de ladias, LEY VI.

El emperador D. Carlos en la ley 17 de las nuevas

de 1542. D. Felipe III en Madrid á 13 de febrero de 1620. Don Que en las causas de que se apelure de los goberFelipe sV allí á 6 de abril de 1627. D. Carlos II y

la

nadores y justicias ordinarias para las audiencias reina gobernadora.

no haya segunda suplicacion. De los penas en que incurren los que suplicaren

Las apelaciones, que se interposieren de las segunda vez, si se confirmare la senlencia de reo

gobernadores , y justicias ordinarias , vayan a las visto , o declarare que no ha lugar el grado.

audiencias de su distrito , y jurisdiccion, conforDeclaramos y mandamos, que en cuanto á

me á derecho: y en este caso mandamos guarlas doblas, que pone la ley de Segovia, no se

dar las leyes de estos reinus de Castilla, que no haga novedad eo los pleitos de las Indias; y es

permiten segunda suplicacion. (2) nuestra voluntad que se guarde la costumbre (observada hasta ahora) de no llevarlas; y por

LEY IX. que se ha experimentado el embarazo que cau. D. Felipe III en Madrid á 12 de abril de 1612.

en nuestro consejo de las Indias los pleitos que los fiscales no puguen derechos de las preo, que vienen à él en grado de segunda soplicacion,

sentaciones. cou menos justificacion de lo que fuera justo,

Con atencion a que nuestros fiscales son eseno respecto de no estar impuestas penas en tales ca

tos de pagar derechos de los pleitos, y causas). sos, como lo estan para los que se valea de ella

que sigueo , y defienden en favor , y defensa de en estos reinos de Cast:lla , nos ha obligado a

nuestro patriinonio real: Ordenamos, que cuan. reparar los inconvenientes que resaltan, por ser

do el fiscal del consejo se presentare ante Nos en may considerables, y dignos de remedio; y asi, 1 grado de segunda su plicacion, y se hicierea las para que cesen en lo futuro, hemos leoido por

presentaciones á instancia del fisco, no se le pibien de ordenar, como por esta ley ordeoamus

dan, cobren, ni lleven ningunos derechos por los y mandamos a los presidentes, y oidores de nues

porteros, ni otras cualesquier personas. tras audiencias de las Indias, que obliguen a to. das y cualesquier personas, que interpusieren

LEY X. segunda suplicacion de las sentencias de revista El emperador D. Carlos en la ley 14 de 1542. en ellas pronanciadas, á que dea fianzas legas, que las causas de segunda suplicacion se llanas, y abonadas de que pagarån mil ducados

por los mismos autos. de pena, en que desde luego los damos por con Ordenamos á los de nuestro consejo de Indenados, si se confirmare la sentencia de revista dias , a quien Nos mandáremos cometer , y copor

los del dicho nuestro consejo, los cuales se metiéremos los pleitos de segunda saplicacion, han de aplicar, y aplicamos, la tercia parte á

que los vean , y determinen sobre el grado, y lo nuestra càmara , y fisco, otra á la parte contra principal, por los mismos procesos, que se haria, por el daño, y molestia, que se le causa bicren hecho en las Indias, y como vinierea de con con la segunda soplicacion: y la otra tercia

ellas, sin admitir mas probanzas, y nuevas aleparte à los jueces, que hubiereo sentenciado el gaciones, conforme a las leyes de estos reinos de pleito en revista ; y porque podria suceder que Castilla. se declare no haber grado de segunda suplicacion, para en tal caso ha de ser la fianza de que ! Que las sentencias de revista de las audiencias pagará el suplicante cuatrocientos dacados, mi

se ejecuten, no siendo de cantidad, que pue. tad á nuestra cámara , y la otra mitad a la parte contraria, lo uno y otro, sin embargo que (1) Este recurso que se llaina extraordinario ó ire hasta ahora no se hayan impuesto las dichas peaas.

regular en que se manda dar testiinonio á las parles

está confirmado por varias reales cédulas, y especial, LEY VII.

mente

por

la de 19 de marzo de 1760, que manda

que no obstante de haberse de dar dicbo testimonio D. Felipe IV en Madrid á 7 de janio de 1621.

al que se sintiere agraviado , no se ha de suspender Que si la parte pretendiere que la demanda fue de por este motivo el curso y práctica regular que por mayor suma , se le testimonio : y lo mismo se derecho corresponda á la causa, á escepcion de que entienda en las causas menores.

en algun caso particular proceda superior especial

orden para lo contrario. Cuando el pleito es de cantidad, que por nue (2) Sin embargo, véase la ley 16, tit. 21, lib. 8.

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da haber ; y haya segrinda suplicacion, ley para las andiericias, y de lo que delermina4, lit. 10, de este libro.

ren: interpusieren segunda suplicacion, se ha De tos pleitos determinados por sidores, y con de remitir ul consejo con la confirnacion, que

tadores en materices de cuentas haya grado piden, enterando en la caja real la cantidad de segunda suplicacion, ley 36, tit. 1, lib.8.

que pertenece a S. M. por la renunciacion, Si los interesados en las renunciaciones de of conforme a la tasa. Véase la ley 16, cit. 21,

cios se agraviaren de las tasas, y apelaren

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2

lib. 8.

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de 1572.

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LEY PRIMERA.

cualesquier partes de las lodias , esclavos, y otras

cosas necesarias á su aviamiento, y molienda, no El emperador D. Carlos en Madrid a 22 de abril de 1528,

se pueda hacer ejecucion , si no fuere la cantidad

á Nos debida, y permitimos, que se haga en los Que las ejecuciones que emanaren de las audien

azúcares, y frutos de los ingenios, y este privicias se comelan á sus alguacileso Mandamos, que las ejecuciones, que se ha- legio no le puedan renunciar los dueños, nival.

ga la renunciacion, si la bicieren de hecho. Y bieren de hacer en virtud de autos, o manda

asimismo es agestra voluntad, que los escribamientos de nuestras reales audiencias, se come

nos en los contratos, y escrituras no pongan tan á sus algaaciles, gaardando la distincion ala

cláusula de renunciacion, pena de suspension contenida en la ley 16, lit. 7 , de este libro.

de oficio, y que las justicias no la paedan ejeLEY II.

catar.

LEY V. D. Felipe II en el Pardo á 20 de febrero de 1593. Que no se pueda hacer ejecucion en canvas de per: El emperador don Carlos en Toledo á 8 de noviem

las y su uviomienio , habiendo olros bienes. bre de 1538. D. Felipe II en el Pardo á 13 de marzo

Ordenamos, que no se pueda hacer ejecuciou por ninguna deuda en las canoas, negros, y apa: 'Que se pueda hacer ejécucion en todo un ingénia rejos con que se hiciere la pesqueria de perlas, de moler metales y fabricar a zúcar, si la deuda donde la bobiere, si a Nos no se debiere, tenien:

moniare ludo el precio. do los dueños otros bienes cuantiosos en que Nuestra intencion en haber mandado, que no puedan ser ejecutados, y este privilegio no le

se pueda hacer ejecacion en ingenios de molec puedan renunciar,

metales, y fabricar azucar, esclavos, instrumenLEY III

tos, y aparejos, es, que por esta causa no dejen

de fructificar para el bien comun de estos reinos, El emperador D. Carlos y el cardenal gobernador en Madrid á 19 de julio de 1510.

у

los de las Indias, pues de hacerse resultaba mo.

cho perjuicio, y que el ejeculante, y ejecutado no Que no se hoga ejecucion en los ingenios de moler

podian sacar provecho de este desavío. Y porque melales ni sus avios.

es necesario atender al privilegio de los acreedoLo proveido por la ley 1, título 20, lib. 1, res: Declaramos y mandamos, que si la deuda fue. sobre que no se hagi ejecucion en los esclavos, re tan grande, que monte todo el precio del iny negros, herramientas, mantenimientos, y otras genio, con esclavos, pertrechos, y aparejos de sa cosas necesarias para el avio, labor, y provision avio, y no tuviere el deudor otros bienes de que de las minas, y personas, que trabajaren en ellas, el acreedor pueda ser pagado, se mande hacer, y no siendo por deudas debidas á Nos, y se pueda haga ejecución en todo el ingenio, esclavos, y per: hacer en el oro, y plata, que produjeren , se trechos, y pago de toda la deuda , dando la

perentienda tambien en los ingenios de moler me sona en quien se rematare, fianzas llanas de contales, porque conviene, que no cese su bene servarlo entero, bien reparado, moliente, y corficio

riente, como lo tenia el deudor. (1) LEY IV. El emperador D. Carlos en "Toledo á 15 de enero de 1529. En Palencia á 20 de setiembre de 1534. La emperatriz gobernadora en Valladolid á 4 de mayo

(1). Esta ley 5 está reformada por el artículo 23, de 1537 D. Felipe Il y la princesa gobernadora alli á 30 de marzo de 1557. En Madrid á 3 de agosto ña, el que solo permite hacerse la egecucion en los de 1570, y en San Lorenzo á 28 de setiembre de 1588.

metales y demas productos de la hacienda, á la

que D. Felipe Ill eu Olmedo á 2 de octubre de 1605. en dicho caso se debe poner interventor. Véase tam

bien el art. 12, tit. 11 de la misma que niega la reci. Que no se pueda hacer ejecucion en vingenios de

sion de la venta de mina, aunque se alegue lesion azúcar.

enormnísima. Mandainos, que en los ingenios de azucar de

TOMO II.

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osto

52

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