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LEY VIII.

LEY XI.
El mismo allí á 19 de agosto de 1621.

D. Felipe II ordenanza 48 de audiencias de 1563. Y

en Madrid á 20 de junio de 1567. D. Felipe IV en Que se lome residencia en Filipinos á los fabrica!

Madrid á 10 de mayo de 1610. dores de naos, y que hubieren tenido hacienda real.

Que cada año se nornbre un oidor que lome resi. y en cuanto á no ocupar en esto a los deudos y

dencia á los regidores que hubieren sido fieles, don. criados de ministros se guarden las leyes.

de hubiere audiencia. Nombran los gobernadores de Filipinas per

En algunas ciudades de las Indias se nomsonas para la fabrica de galeones, ó bajeles, que

bran á ciertos tiempos del año dos regidores, pasuelen hacer grandes robos, y agravios a nuestra real hacienda , y á los indios, y por su ocupacion damos, que en el principio de cada uno, el virey,

ra que con un alcalde sean fieles ejecutores: Man. se les dan diez, ó mas toneladas de carga en las

ó naos del trato, respecto de ser parientes, ó alle

cia, nombre an oidor, el cual dentro del tiempo gados de los gobernadores, y algunos ban lleva

que pareciere, tome residencia á los regidores, do cuarenta toneladas, y echado derramadas de

que

el año antes hubieren sido fieles ejecutores; oro á cuarenta reales el tae, que son siete caste.

у lo mismo se guarde si estos oficios estuvieren Janos y medio, quitándolo con violencia á los in

vendidos a la ciudad, villa, ó lugar, respecto de dios por injusto precio, para venderlo despnes á

los

que los hubieren servido; pero remitimos a la noventa y seis reales el tae, y por ser personas prudencia del virey, ó presidente, que en este ca. poderosas nunca se les toma residencia : Manda

so mande guardar lo resuelto, de suerte que el mos, que a los dichos fabricadores, y á los demas

tomarlas no sea tan ordinario, si no hubiere en que hubiere entrado, ó parado hacienda real à título de fábricas, ú otro cualquier gasto de

causa, que obligue á ello. (6) mar, ó tierra, se les tome residencia cuando á los

LEY XII. presidentes, y á los ministros, que tienen obliga. El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernador cion de darla : y en cuanto à no ocupar los go

ra en Madrid á 12 de julio de 1530. berpadores en estas materias, o en otras á sas pa

Que se tome residencia à los visitadores de in. rientes, deados, criados, ó allegados, y de los oi

dias. dores, guardea lo ordenado, y dispuesto.

Los vireyes , y presidentes gobernadores haLEY IX.

gan tomar residencia á los que hubieren sido vi.

sitadores de indios, sobre el uso de sus comisioD. Felipe III en el Pardo á 29 de noviembre de 1603,

nes, y si han guardado las instrucciones, y ordeQue el gobernador de Yucatan tome residencia

nanzas hechas

para el buen tratamiento de los in: la silla de Campeche cuando visitare la tierra. dios; y si vistas en las audiencias constare, qué El gobernador que fuere á la provincia de

han excedido, sean castigados conforme á justicia Yucatan, y llevare comision para tomar residen

LEY XIII. cia á sa antecesor, no la ha de tomar en el tiem

D. Felipe III en San Lorenzo á 5 de setiembre de po que llevare asignado á los alcaldes, regidores,

1620. y oficiales de la villa de San Francisco de Cam.

Que se lome residencia a los jucees repartidores de peche, y reserve esta diligencia para cuando fae.

obrages y grana. re á la visita general de su gobernacion, sin llevar por ella él, y sus oficiales ningun salario. Y Para que se dé satisfacion á los indios de las porque no se dilate el juicio de residencia para vejaciones, y agravios, que reciben de algunos juela dicha villa, mandamos que baga luego la vi

ces, y repartidores de obrajes, y grana: Es nuessita.

tra voluntad, que se les tome residencia por juez LEY X.

de toda confianza, que proceda breve, y sumaria

mente en desagravio de los indios, con la menos D. Felipe III en el Pardo á 12 de junio de 1614.

costa, que sea posible. Que los correos mayores del Perú y Nueva Espa

LEY XIV. ña sean residenciados.

D. Felipe II y la princesa gobernadora en Valladolid Ordenamos y mandamos á los vireyes de á 2 de junio de 1559. Y en la ordenanza 23 de auPerú, y Nueva España, que cuando pareciere

diencias de 1563. conveniente nombren on ministro de la audien Que se tome residencia de los tasadores de tribua cia, donde cada uno presidiere, para que visiten tos, ministros y oficiales de la real hacienda en en forma de residencia á los correos mayores, y

interin , y á los de las casas de moneda. personas que hubieren entendido en el uso, y

Ordenamos á los vireyes, y presidentes, que ejercicio de estos oficios, y el juez procure averi

hagan tomar residencia á los tasadores de tribuguar la forma en que han procedido, y si en al

tos de indios, y á los joeces, y oficiales, que huganos casos bubieren excedido , ó excedieren, de

bieren proveido en interin para la administrajando de cumplir con su obligacion, y lo dispues. cion de justicia, y hacienda real, del tiempo que to por órdenes, é instruciones, haciendo todas las

no la hubieren dado, de forma que averiguado averiguaciones y diligencias, que convengan, y como han asado, y ejercido sas oficios, sean casfueren necesarias, y les haga cargo de la colpa que resultare, recibiendo sus descargos, y habien. do sentenciado, citada la parte, nos la remita,

(6) Y aunque el virey o presidente no nombre,

debe el oidor por su turno tomar estas cuentas, secerrada, y sellada, á nuestro consejo de Indias,

gun está delarado en cédula dalla en Salvatier ra á 10 con relacion particular en la forma ordinaria.

de mayo de 1704. TOMO II.

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libro 4

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tigados los que hubieren fallado á sa obligacion; y delitos; y hechos los cargos de esta suerte, se y asi mismo á los alcaldes, ensayadores, fuudi darán a los visitados, con todas sus circonstandores, marcadores, y oficiales de las casas de mo cias, may substancialmente, para que se puedan meda, guardando lo resuelto por la ley 13, tit. 23, descargar, sin darles los nombres de los testigos,

y se les admitirán sus descargos, con el término LEY XV.

conveniente para ello; y estando concluso, lo de

terininarán difinitivamente, y remitirán todo lo La princesa gobernadora en Valladolid á 30 de abril

escrito con relacion particolar, firmada de sus de 1556.

nombres, y del escribano de la comision , en que Que á los alcaldes ordinarios, regidores y oficia. se declare lo que hubiere resultado, y testigos les de los concejos se les tome residencia.

que depusieron, y à cuantas fojas, y números està Es nuestra voluntad, que á los alcaldes ordi cada cosa, á nuestro consejo de Indias, para que narios, regidores, escribanos y otros oficiales de en él se vea, sentencie, y determine en forma de concejos, y ciudades, y à todos los demas, que hu.

visita, y que asi se hagan las comisiones.
bieren administrado justicia en cosas públicas,
se les tome residencia, y ellos tengan obligacion

LEY XVIII.
á darla. (7)

D. Felipe IV en Madrid á 20 de agosto de 1625. LEY XVI.

Que en las disitas de los generales se incluyan y
D. Felipe II en Córcega á 29 de mayo de 1593. Don

escluyan los que esta ley declara,
Carlos Il y la reina gobernailora.
Que los jueces de registro de las Islas de Canaria

Los jueces visitadores de generales, capita

nes, y ministros de nuestras armadas, y flotas,guar. y sus oficiales den residencia.

den la antigua costuinbre en tomarlas, y comLos jueces de registros de las Islas de Cana

prehendan en ellas á los pilotos, maestres, y man. naria, , y'sos escribanne, y todos los demas minis.

dadores, y no a los marineros, artilleros, y soltros, y oficiales de aquel juzgado dén residencia

dados de plaza sencilla.
ante los jueces, que por Nos fueren nombrados,
del tiempo que han administrado y ejercido , y

LEY XIX.
vengan en apelaciou à nuestro consejo de Indias.

El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadoLEY XVII.

ra en Valladolid á 9 de agosto de 1538. D. Felipe !!

en Madrid á 11 de marzo de 1591. D. Carlos II y la D. Felipe IV en Madrid a 2 de marzo de 1634.

reina gobernadora. Para esta ley y las dos siguientes Que los, residencias de los generales, almirantes

se vean la 3 y 16, tit. 1.o, lib. 7. y otros oficiales de los galeones y flotas, se tornen

Que los proveidos por el rey no se les tome reen forma de visitas.

sidencia antes de haber cumplido, sin muy juslo Habiéndose reconocido los daños, é inconve

causa corno se ordena,
nientes, que hoy se están padeciendo por falta de
paatualidad, en la observancia de las ordenan.

Algunos gobernadores , corregidores, y otros zas, y cédulas despachadas para los generales, al

ministros de justicia , que son á noestra provimirantes, capitanes, y otros ministros, que nos

sion, no usan sus oficios como deben, y hacen sirven en la carrera de Indias , y cuanto convie.

muchos escesos, en confianza de que no se les ha ne, que seau averiguados, y castigados los delitos de tomar residencia hasta que acaben de servircometidos contra nuestras órdenes; y visto, y con:

los, y Nos enviemos jueces; y aunque es nuestra siderado, que la disculpa que dan los jueces, y

voluntad, y asi lo mandamos á los vireyes, y preministros, á quién toca su remedio y castigo, es

sidentes gobernadores, que no envien å tomar rela dificultad, que siempre ha tenido la averigua.

sidencia a los que fueren á nuestra provision, sin cion de estos casos, por no haber quien se atreva

darnos primero aviso de las causas que hay para à deponer de ellos, lemiendo el peligro, que cor

mandarlo: Ordenamos que siendo los motivos, ren sus vidas, y honras: Es nuestra voluntad, y causas, y personas agraviadas de tanta calidad, y mandamos, para que se haga mas fácilmente, que gravedad que convenga lomarles laego residenasi como hasta ahora se han acostumbrado á to

cia, y que de la dilaçion resulten notables incon'mar residencias en la forma ordinaria á los ge

venientes en el gobierno, y adıninistracion de jus. nerales, almirantes, capitanes, maestres, oficia.

ticia, en tal caso puedan mandar que se lome a les, y gente de la armada de galeones, y flotas de

los que conviniere, teniendo may presente lo proTierra-Firme, y Nueva España, se les toine, y

veido por la ley 173, tit. 15, lib. 2, y envien al haga este juicio por vía de visita, y que en forma

coasejo razon de las causas, que lo inotivaron, ea de ella los jueces á quien se cometiere, procedan

la primera ocasion.
en la averiguacion de las culpas y delitos, que re:

LEY XX.
sultaren contra los susodichos, haciéndolo prego.
nar con este nombre de visita, y que los testigos

D. Felipe II ordenanza il de audiencias de 1563. se examinen conforme a los interrogatorios que

Que no se provea pesquisidor ni juez de residencia se hicieren, ó noticia que se tuviere de los casos, fuera del tiempo señalado para darla , sino en los

casos de esta ley. (7) Sobre esta ley y las que anteceden téngase Los vireyes, presidentes, y audiencias no des. presente la cédula de 24 de agosto de 1799, citada anteriormente, por la que se derogaron, aboliendo

pachen jueces de residencia, ni pesquisidores con este impertinente juicio que la práctica habia dester

tra gobernadores de las provincias, que les rado habia muchos años con respecto a los conce

están sujetas; y si algun particular se querellare jales.

del gobernador, ó presentare capilulos contra él,

1

.

UT

viendo que el negocio es de calidad, que convie graves, arduas, y dificultosas se ocupe un oidor ne saber la verdad, envien una persona, que se de forma que por está causa no falte à la audieninforme de ella, dando baozas el querellante, ó cia el número necesario al expediente de los nedenunciador, de que pagará la pena que le fuere gocios. impuesta, con las costas, no siendo verdadera la

LEY XXIII. denunciacion; y en otros casos no provean pesqui. sidores, si no fuere sobre alborolo, 6 aynotamien. D. Felipe IV allí á 13 de junio, y á 9 de octubre to de gentes, ó tan graves, que se siga notable

de 1623. perjuicio en la tardanza, si se nos hubiere de con.

Que sobre lomar las residencias los por oidores tur. saltar, segan lo proveido. (8)

no, se guarde el estilo. LEY XXI.

Sin embargo de la órdeo dada para que las

residencias de los corregidores, alcaldes mayores, D. Felipe II en Barcelona a 13 de mayo de 1583. Don Felipe Ill en Madrid á 3 de junio de 1620. D. Car

y jueces repartidores, que se incluyen en veinte los Il y la reiva gobernadora.

y cincn, ó treinta leguas en contorno de las au

diencias, se comelan á oidores por su turno, coQue las comisiones de residencia y las demas, se

menzando

por el mas antiguo: Es nuestra volun. despachen con acuerdo de las audiencias, y los

tad, que se guarde la forma, y estilo, que al pre. presidentes nombren jueces.

sente se guarda. Declaramos, que habiéndose de tomar resi

LEY XXIV. dencia á gobernadores, corregidores , o alcaldes mayores, estào obligados los vireyes, o presiden-| D. Felipe II en Lisboa á 27 de mayo de 1582. D. Feles á comunicarlo con el acuerdo, y segun el tér lipe III en Jérica á 30 de agosto de 1599. inino y distancia del lugar, y conveniencias del

Que cuando se vieren las residencias de los correcaso, se resolverá lo que convenga; y que el voto,

gidores y alcaldes mayores, se vean las de sus que en esta parte ha de lener la audiencia, y si el

oficiales. juez ha de ser letrado, • lego, es decisivo ; pero el nombramiento de la persona toca al virey , ó

Sucede, que nuestras audiencias reales copresidente, de forma que en todos, y cualesquier mienzan á ver las residencias de corregidores, y jueces se han de considerar dos tiempos y estados: alcaldes mayores, y acabadas, se suspende el corel primero, acordar el acuerdo, ó sala donde se 80 de la vista, para que sean proveidos en otras tratare que conviene enviar juez, y si será letrado, ocupaciones, con que se quedan en aquel estado, ó lego y el segundo nombrarlo el virey o presiden sin proseguir con los demás ministros, y oficiales te, en cuya persona no ha de tener el acuerdo vo. comprendidos, y à esta causa no se castigan los tu.consultivo, ni decisivo. Y mandamos, que así delitos, ni satisfacen los agravios: Ordenamos, se ejecute lo ordenado por la ley 176, tít. 15, que comenzada á ver una residencia no se suslib. 2, en todas las ocasiones, que ocorrieren de

penda, respecto de los demas residenciados, vea, despachar jaeces. Y porque los presidentes, que ni interponga otra , hasta que toda esté acabada desean acertar, comunican con los acuerdos el con el ministro principal, y todos sus oficiales. nombramiento de personas, para ser mejor infor

LEY XXV mados de sus calidades, sé lo remitimos con esta particular advertencia. (9)

D. Felipe II en Madrid á 29 de diciembre de 1593.

D. Felipe III allí á 16 de abril de 1618. D. Felipe IV LEY XXII.

en Madrid á 29 de octubre de 1623. D. Felipe III en Madrid á 4 de julio de 1620. Véase Que no se cometan las residencias de corregidores la ley 13, tit. 1.°, lib. 7.

alcaldes mayores á los sucesores, si no fueren Que é tomar las residencias de los gobernadores

de mucha solisfaccion, puedan ir oidores ó abogados.

A los corregidores, y alcaldes mayores nomEn las ocasiones que pareciere á los vireyes, brados por los vireyes, presidentes

, y audiencias, y presidentes gobernadores, con acuerdo de las

y á los repartidores de obrages, y grana, donde audiencias, enviar oidor, abogado, ú otro letra

estuvieren permitidos, no puedan tomar residendo, á tomar alguna residencia; hagan que en las

cia los sucesores en sus oficios; pero si estos fueren de tanta satisfacion, suficiencia, y buenas par.

tes, que parezcan á propósito para el ministerio, (8) Véase la ley 12, tit. 1.o, lib. 7, que concuerda

se les podrán cometer, guardando las leyes. con la ley 44, tit. 3, lib. 3. (9) Es de notar sobre jueces de residencia la de

LEY XXVI. çlaracion de ser recusables que contiene la cédula de 21 de julio de 1793, espedida sobre los recursos que ocasionó la residencia que tomó D. Manuel Gon

D. Felipe III en Lisboa á 10 de agosto de 1619. Don

Carlos Il y la reina gobernadora. zalez al gobernador de Tarma D. Juan María Galvez.

El cumplimiento de esta ley 21 está reencargado que se avise al consejo de las personas que hay nuevainente por la cédula de 24 de agosto de 1799.

en cada distrito , a quien se puedan cometer reVéase la ley 10, tit. 1.9, lih. 7, que permite á los

sidencias, vireyes nombrar

por

sí solos pesquisidores en casos de gobierno que convenga averiguar con secrelo. Por el artículo 36 de la Instruccion de regentes

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Deben los vireyes, y presidentes hacer mesi el virey ó presidente se escusase de nombrar o de

moria particular de los gobiernos, corregimienvolviese el nombramiento a la sala, entonces lo hará

tos, y alcaldias mayores, que fuereo à nuestra el regente.

provision, y remitirla al consejo todos los años,

:

XXXI

se

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poniendo los nombres, títulos, edad, y servicios

LEY XXX. de algunas personas particulares, á quien podamos elegir por jueces de residencia, que no resi El emperador D. Carlos en capítulo de Instruccion dan en aquellos distritos, donde han de ejercer año 1530. D. Felipe II en Tomar á 19 de marzo de

1581. esta jurisdicion. (10)

Que por el lérmino de la residencia no traigan LEY XXVII.

vara los alguaciles mayores y sus lenientes. D. Felipe II y la princesa gobernadora en Valladolid Mandamos á los jueces de residencia, que des. á 29 de diciembre de 1556.

de la publicacion suspendan á los alguaciles maQue las residencias se den en los lugares prino

yores, y sus tenientes, por el término que duracipales de el ejercicio,

ren; para que en este tiempo no usen sus oficios,

ni traigan varas, y entretaoto provean otros en sa Mandamos, que los residenciados den sas re

lugar, que sirvan eslos oficios: y si acabadas las sidencias en la ciudad, villa, ó lugar principal de

residencias no resultare culpa contra ellos, por la provincia donde hubieren ejercido sus oficios, la cual merezcan ser suspendidos, les dén liceny que no sean apremiados á que las den en otra

cia para volver á usar. parte.

LEY XXXI.
LEY XXVIII.

El emperador D. Carlos y los reyes de Bohemia go-
El mismo en Valladolid á 9 de octubre de 1556. bernadores en Valladolid á 26 de noviembre de 1518.
Que la publicacion de residencias sea de formar Que no se tome residencia de lo que otra vez
que venga á noticia de los indios.

hubiere dado, Cuando se pusieren edictos, publicaren, y pre Declaramos, que no se debe, ni ha de tomar gonaren las residencias, sea de forma que vengan residencia de lo que otra vez la hubiere dado la á noticia de los indios, para que puedan pedir misma persona. justicia de sus agravios con entera libertad.

LEY XXXII.
LEY XXIX.

D. Felipe III en San Lorenzo á 5 de junio de 1620. El mismo en Lisboa á 31 de agosto de 1582. Que los jueces de residencia procuren averiguar Que el término de las residencias sea sesenta dias: los buenos y malos procedimienios de los residen. y si se pusieren demandas priblicas sean fenecidas

ciados, y sentenciadas en otros sesenta,

Con todo desvelo, y cuidado deben los jaeces Ordenamos, que el término para tomar las de residencia saber , y averiguar los buenos, y residencias a los presidentes, oidores, alcal malos procedimientos de los residenciados; para des, fiscales, gobernadores, corregidores, al que los buenos sean premiados, y castigados los caldes mayores, y sus tenientes, y otros cua malos: y porque todos pende de las averiguaciolesquier ministros, sea sesenta dias contados nes, y testigos, y muchos se suelen absteoer de desde la publicacion de los edictos, dentro de los declarar, y dar noticia de lo que saben: y otros cuales queden fenecidas, y acabadas, y si en ellos se perjuran, y ocultan la verdad, procederán con se les pusieren algunas demandas públicas, co prudencia , sagacidad, y cristiandad, cuanta remiencen á correr sesenta dias, contados desde la quiere la investigacion de semejantes casos. presentacion de la dernanda, y en este término sean fenecidas, y determinadas en difinitiva, y

LEY XXXIII. notificadas las sentencias. (11)

D. Felipe II en Segovia á 7 de agosto de 1565.

Que en las visitas y residencias se lome cuentas å (10) Se inandó observar esta ley por cédula de 27

los oficiales reales de lo librado.

En las visitas, y residencias de vireyes, pre(11) En cuanto á vireyes véase la ley 1.a de este sidentes , oidores, gobernadores, y ministros de título y libro.

Por el artículo 5 de la cédula de 24 de agosto ci-l justicia se notifique á los oficiales de nuestra real tada anteriormente, se declara que a los corregidores, hacienda, que en el mismo tiempo dén las cuen. alcaldes mayores y subdelegados se les tomára resi tas de todo lo librado por los visitados, ó resi. dencia cuando haya babido alguna queja contra ellos denciados, y que ellos hubieren pagado en viren el consejo, audiencia ó presidente, en cuyo caso se procederá con arreglo á las leyes 19, 20 y 21, y

tud de sus órdenes, los cuales exibirán los recau. que si no ha habido queja, se despachará solamente

dos, que de los susodichos tuvieren, con la comiun despacho al distrito en que servia su empleo in sion, y facultad, que Nos les hubiéremos dado mediatamente que lo deje , en que se haga sa ber que şi alguno tenga que pedir contra el

que

ha cesado, lo ejecute en la audiencia en el térinino que se se to, siendo tambien su obligacion solicilar cuando lo nale con arreglo á la distancia en donde se adini juzguen conveniente que se despachen en la forma nistrará justicia con calidad de que cualquiera jui ordinaria estas residencias. El art 7 de la misına cécios y demandas que se entablen con este motivo dula manda que finalizadas las residencias de la auban de quedar fenecidos dentro de cuatro meses si diencia se dé cuenta a S. M. con testimonio del último guientes al dia de la presentacion , sopena de nuli pedimento fiscal y de la sentencia definitiva que recaidad de lo que despues se actuare : advierte el mis ga en cada juicio, sacado con citacion de la parte y mo artícnlo que en todas las demandas se oiga a los del fiscal, y tambien con informe de la audiencia fiscales para que pidan de oficio lo que estimen jus por real orden posterior.

de mayo.

sino

para librar : y los jueces de comision ordenarán, sin caudal, y no estar bien aseguradas las fianque estas cuentas se hagan con citacion de el vi. zas que dan, se les conceden esperas con nuevas sitado, ó residenciado, para que con él se com seguridades, de que resaltan muchos daños, é prueben, y verifiquen las situaciones, y libranzas, inconvenientes, en perjuicio de nuestra real ha. y averiguado, se nos remita todo con entera cla- cienda , y causa pública, para cayo remedio, ridad. Y ordenamos, que lo contenido en esta mandamos, que todos los corregidores, y alcalley se ponga por capitulo especial en la instruc des mayores, que fueren alcanzados en alguna cion, que se diere á los juces de visitas, ó resi cantidad, por haberla retenido en su poder, asi dencias.

de nuestra hacienda, como de encomenderos,

indios, ó doctrineros, sean condenados á perpc. LEY XXXIV.

toa privacion de oficio, y desterrados por seis D. Felipe III en Madrid á 31 de diciembre de 1609. años á la guerra de Chile, siendo en las provin. D. Felipe IV allí á 11 de junio de 1621, y á 23 de cias del Perú, ó á otra semejante en las de Nue

febrero de 1633. Véasc la ley 17, lit. 9, lib. 8. va España, lo cual se ejecute sin remision, ni Que en el juicio de residencia no se tomen cuen

dispensacion alguna, y que habiéndose hecho ex.

casion contra sus bienes, y no hallándolos, se tas de hacienda , y se remilan á los lribunales de cuentas.

proceda contra los fiadores, y oficiales reales,

que hubieren, recibido las fianzas, y contra los Mandamos, que todas las cuentas de reparo capitulares ante quien se hubieren dado , oblitimientos, puestos en la coropa, y otros cuales

gándolos a todos, que prorata paguen el alcanquier miembros de hacienda real, no se tomen

ce. Y ordenamos á los fiscales de nuestras reales en la residencia de ningun gobernador , corregi- audiencias, que salgan á estas causas, y se quedor, o alcalde mayor , á cuyo cargo hubiere es.

rellen de los susodichos, y los jueces procedan, tado, ó estaviere su cobranza ,

que
las ha-

conforme á derecho, y á esta ley: y los capituyan de dar , y dén en nuestras cajas reales de la

lares, y oficiales reales sean condenados arbitra. cabeza de partido de aquel gobierno, correzi

riamente, demas de lo susodicho, en lo que pamiento, o alcaldia, donde las tomarán los ofi

reciere convenir, segun la cantidad, y dilacion ciales reales de ellas, y las apelaciones, y adi

de tietapo, no habiéndose procedido contra ellos ciones irán al tribunal de cuentas de la provin en las residencias, ó en otro juicio. cia, y alli se ajastarán, y liquidarán, como mas .convenga, y sea justo: y si algunos de los pon

LEY XXXVII. tos sobre que se apelare, o adicionare, fuere ca.

D. Felipe II en San Lorenzo á 30 de setiembre de so eo que se hubiere de determinar, conforme a

1591. derecho, se vea, y delermine por los oidores de

Que las demandas puestas al gobernador de Veo la real audiencia, que conforme á lo ordenado

nezuela de hasta mil ducados, vayan a la para los tribunales de caentas conocieren de las

diencia de la Española. demas causas de aquel tribunal. Y ordenamos, que las audiencias se abstengan de conocer en De las demandas puestas en residencia á los las residencias de estos juicios de coeptas, sin gobernadores de Venezuela, y sus tenientes, embargo de que en ellos se introduzga sa exámen siendo de hasta mil ducados, vayan las apelacio. por lo que toca à lo criminal, culpas y cargos, nes á nuestra audiencia de la Española , y fenéz. que resultaren contra los residenciados, que de canse alli: y si excedieren de esta cantidad venesto solamente han de conocer , si no fuere con gan al consejo. formne á lo susodicho.

LEY XXXVIII.
LEY XXXV.

D. Felipe III en Lerma á 23 de junio de 1608. D. Felipe III en Madrid á 7 de enero de 1610.

Que las deinandas puestas al gobernador y miQue los jueces de residencia envien copia de los nistros de Filipinas, no pasando de mil pesos, se alcances á los oficiales reales.

fenezcan en su audiencia. Si en las denuncias constare de algunos al

Las demandas puestas en residencia á los gocances contra los corregidores, y alcaldes mayo bernadores, capitanes generales, presidentes, oires, los jueces envien copia , con distincion de dores, y fiscales de nuestra audiencia de Manila, miembros de bacienda real, á la caja principal y otros cualesquier ministros, asi civiles, como del distrito, dirigida a los oficiales reales, para criminales, pasen en apelacion, y se fenezcan en que les tomen cuenta.

aquella audiencia, si no excedieren de mil pesos

corrientes. LEY XXXVI.

LEY XXXIX. El mismo allí á 28 de marzo y a 7 de junio de 1620.

El mismo en Madrid á 24 de marzo de 1621. Que los corregidores que en las residencias fueren alcanzados en hucienda , lengan las penas que Que los jueces de residencia no ejcculen las senesta ley declara , y para su cobranza se proceda lencias de que se apelure, sino conforme à de. conforme á ella.

recho. En las cuentas, y residencias, que deben dar Todos los jueces de residencia de vireyes, go. los corregidores, y alcaldes mayores de las Indias, bernadores, corregidores, alcaldes mayores, y de las cajas, que han sido á su cargo, saelen re las demas justicias de nuestras Indias no ejecusullar alcances considerables, y por ser personas ten las sentencias, que en estas causas pronunTOMO II.

54

au

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