Imágenes de páginas
PDF
EPUB

ciaren, habiendo apelado las partes en tiempo, y

LEY XLIII. forına para el consejo, ó audiencias, en los casos que les tocaren, las apelaciones, y conocimiento

El mismo en Aranjuez á 24 de enero de 1610. en segunda instancia, si no fuere en las cantida: One d los escribanos de residencias de corregido des, que por derecho está dispuesto.

res se poguen sus salarios sin tocar en hacienda

real. LEY XL.

A los escribanos que han de ir con los corre. D. Felipe II allí á 2 de noviembre de 1573. D. Car

gidores á aclaar en las residencias, se les paguen los Il y la reina gobernadora.

sus salarios á costa de culpados, y gastos de jos. Que declara las condenaciones exequibles en resi. ticia; y á falta de ellos, de algun arbitrio, sin dencias.

tocar en nuestra real hacienda. (13) Declaramos y mandamos, que las sentencias

LEY XLIV. difinitivas pronunciadas en residencias sobre co. hechos, baraterias, ó cosas mal llevadas, contra D. Felipe II en Madrid å 23 de diciembre de 1595. los gobernadores, y sus oficiales, en que la con.

Que el corregidor juez de residencia de cuenta por denacion no exceda de veinte mil maravedis, sean

el escribano que nombrare. ejecutadas luego en las personas y bienes de los culpados; y si excediere de esta cantidad, la ha Si el corregidor, juez de residencia nombrare yan de depositar, como se contiene en los capí- escribano para actuar en ella , y en las cuentas tulos de corregidores, y jueces de residencia, que de cajas de comunidad, en caso que lo pueda ha. sobre esto disponen, y se han de guardar y com cer, sea obligado á dar cuenta por él. plir, sia embargo de cualesquier apelaciones, que

LEY XLV. por su parte se interpongan; y en cuanto a las otras condenaciones, que resultan de pleitos y D. Felipe IV allí å 4 de marzo de 1634. deinandas, por las sentencias pronunciadas en causas de que hubieren sido jueces entre partes, o

Que sobre defraudar derechos y traer fuera de re

gistro, se pruebe con testigos singulares. de oficio, diciendo haber sentenciado mal, y que hicieron de pleito ageno propio, se ejecaten has. Por las averiguaciones que se hacen en las ta en cantidad de doscientos ducados, dando la visitas de armadas, y flotas parece que minis. parte á quien se aplicaren fianzas de estar á tros, y personas de mucha graduacion clandesderecho, y pagar lo que fuere juzgado y senten tina, y ocultamente cometen delitos de defrausiado.

dar los derechos, hacer cargazones, y traer ha

cienda sin registro; y porque suele haber falta LEY XLI.

de testigos para las contestaciones a la prueba, y

condenaciones ordinarias: Declaramos y mandaD. Felipe III ea Aranjuez á 4 de mayo de 1613.

mos, que todos los excesos, y delitos de cargaQue á los jueces y ministros se les hago bueno el zones, fraudes de derechos , y traer hacienda sin salario por los dias del viage.

registro en confianza, ó de otra forma, se poeLos jueces, alguaciles, y escribanos, que sa

dan probar, y averiguar, y queden bastantemenlieren de esta corte á tomar las visitas de arma te probados, y averigados con testigos singuladas, y flotas, se les haga bueno el salario desde

res, como se dispone y observa en las malerias el dia que partieren de ella, hasta llegar á Se de cohechos, y guardando esta orden y regla, se villa, contando a ocho legoas por dia ; y llega

determinarán, y sentenciarán por los de nuesdos alli, no les corra el salario, hasta que cons

tro consejo de Indias todas las causas de esta cate por testimonio haberse comenzado las resilidad contra los generales, almirantes, ministros, dencias.

у oficiales de armadas, y flotas de la carrera de

Indias, y los demas comprendidos en ellas. LEY XLII. El mismo en Madrid a 16 de abril de 1618. jo etc. Véase la ley 17, tit. 7, lib. 3 de la R. C., y

conforme á ella la audiencia de Guatemala tasó seis Que declara de que se han de pagar los salarios

pesos á un oidor juez de residencia de un presidená los jueces de residencia.

te, y ocho pesos al regente juez de residencia de otro.

Hay tambien cédula en la audiencia de GuatemaOrdenamos, que a los jueces de residencia

la de 18 de diciembre de 1793 sobre que los jueces sean señalados sus salarios á costa de culpados; de residencia lasen sus costas y las cobren, dando y si no los hubiere, de gastos de justicia de la despues cuenta a la audiencia para su aprobacion ó audiencia de donde sàlieren; y á falta de gastos,

reforma: siendo la audiencia juez de este incidente, se les pague de de cámara, de la misma

asi como lo es en general de los incidentes de las repenas

sidencias que tocan al consejo, por otra cédula que audiencia, con que habiendo gastos de justicia,

tambien hay en dicha audiencia de 3 de marzo de scan reintegradas de lo que hubieren suplido. (12) 1768, declarando que semejante conocimiento no

debe embarazar por ninguna manera la jurisdiccion

del juez de residencia , ni ser en contra de lo que (12) Sobre gastos y derechos de residencias y dispone la ley 69, tit. 1j, lib. 2. modo de regularlos, la regla presente es la que prescribe la cédula de 19 de octubre de 1788. Esta cé (13) En el ejecutorial de la residencia del virey dola que es una sobrecarta de la de 29 de agosto de del Perú D. Manuel Amnat de 25 de febrero de 1783, 1768 ordena , que las audiencias en acuerdos plenos se previene no lleven los escribanos derechos de acregulen los derechos con arreglo á las circunstan tuacion y salario simultáneamente, y que si elijen cias del pais, de la persona comisionada, del traba. éste no se entienda ni pague en pesos ensayados.

LEY XLXIX.

que

LEY XLVI.

sucediere , que el original se pierda en el viage,

se saquen los traslados, que convenga. Y declaD. Felipe Ill en Valladolid á 20 de setiembre de

ramos, que la residencia del gobernador de Po. 1602.

payan se ha de entregar, y quedar en el archivo Que los visitadores de armadas y flotas avisen á de la real audiencia de Quito. Y mandamos, que los contadores de la averia de lo que resullare to las audiencias los hagan guardar con todo secrecante à cuentas.

to , por los inconvenientes, que pueden resollar Conviene

especialmente en las visitas, de saber los dela: que los jueces visitadores de armadas y flotas, hagan algunas particulares adver tores, ó publicarse los Lestigos, que hubieren detencias á los contadores de la averia de resultas

clarado, y apremien a los escribanos ante quien necesarias para toinar las cuentas de gastos he

pasaren, á que los lleven, ó envien a las auchos en los bajeles: Ordenamos à los jueces, que

diencias para el efecto referido, condenándolos adviertan á los dichos contadores todo lo que de

por la omision , negligencia, y descuido en pe • ellas resaltare contra los recaudos que se presen.

nas arbitarias. tareo de gastos, ó fraudes de maestres, para que coo mejores noticias procedan en las cuentas.

D. Felipe IV en Madrid á 16 de abril de 1635, en LEY XLVII.

provision de el consejo consultada. D. Carlos II y la

reina gobernadora. D. Felipe IV en Madrid á 2 de marzo de 1634. Acuerdo 56 de el consejo.

Que los cargos de tralos y contratos pasen con

tra los herederos y fiadores, habiéndose contesta. Que da forma en la cobranza de salarios y sa

con los ministros. lisfaccion justa de los jueces visitadores de armudas y flotas.

Considerando , que las leyes se deben ajusPorque los jueces, y oficiales, que se ocupa

tar á las provincias, y regiones para donde se ren en las visitas de los generales, almirantes, y

hacen, y que las Indias son tan distantes de es

tos reinos, que cuando en nuestro consejo se lleotros,

la deben dar de las plazas, y cargos

que que han ejercido en las arınadas, y flotas de la

gan à ver, y determinar las visitas, ó residen

cias, son muertos los coin prendidos en ellas, y carrera, no padezcan necesidad, por no tener de cobrar sus salarios hasta que se vean , y de

cuanto conviene remediar los excesos de tratar, terminen en el consejo, y ser los reos, y culpa- y contratar los ministros, en que pocas veces de

ja de intervenir fuerza , baratería, ó fraude de dos personas, que con facilidad se ausenten res

hacienda real: Declaramos y mandamos, que en pecto, de sus contrataciones, y por otras causas,

todas las provincias de las Indias, Islas , y Tier. y vías: Declaramos y ordenamos, que si los jae

ra-Firme del mar Océano, los cargos de tratos, ces visitadores no tuvieren plazas de asiento en la ciudad de Sevilla, puedan repartir sus sala

y contratos de todos los ministros, que nos sirrios asignados en las comisiones entre los culpa

ven, y sirvieren, asi en plazas de asiento, como dos, y cobrarlos de ellos; y si no los hubiere,

en otros oficios , y cargos temporales de paz, ó avisarán al consejo, para que se les de satisfac

de guerra , cuentas, y administracion de nuestra

real hacienda , y en otra cualquier forma, sin escion de gastos de justicia, ó en otra forma, como

cepcion de personas, hayan de pasar, y pasen le pareciere: y esta misma órden se guardará en

contra sus herederos y fiadores, por lo tocante á cuanto a los alguaciles, y escribanos de las visi

la pena pecuniaria, que se les iin pusiere por tas, y lo que montare lo uno y otro se cargará

ellos, aunque sean muertos al tiempo de la prodesde luego a los culpados en ellas ; y si Nos las

nunciacion de la sentencia, que en el consejo, cometiéremos á los jueces letrados de la casa de

ó contratacion, ú otros, que ta vieren plaza, ú ofi

por otro tribunal, ó juez competente se diere cio de asiento en la dicha ciudad, en tal caso es

contra los culpados, como hayan estado vivos al

tiempo que se les dieron los cargos, que es cuan. perarán á que se rean, y determinen en el con. sejo, donde se les señalará, y mandará dar la sa

do (parece, que en semajantes juicios se hace contestacion de la causa, y se les da laz, la

у tisfaccion que pareciere justo, à costa de culpa

gar, para que puedan satisfacer, decir, alegar, y dos, ó de otra parte.

probar en su defensa, y descargo, lo que que les LEY XLVIII.

convenga. Y es nuestra voluntad, que

de, cumpla y ejecute, sin embargo de cualesquier D. Felipe III en Lisboa á 10 de agosto de 1619. Don

leyes , cédulas, ordenanzas, y opiniones, que ha. Carlos Il y la reina gobernadora.

ya en contrario, las cuales desde luego derogaQue los escribanos de visilas y residencias las co mos, y damos por ningunas, y de ningun valor, pien y entreguen los traslados en las audiencias.

у

cfecto, ca cuanto à esto toca, quedándose en Luego que se acaben de tomar las visitas, y

Asi se guar:

su fuerza y vigor para en lo demas en ellas con

tenido. (14) residencias a los ministros y gobernadores, y de copiar el traslado, como se acostumbra, para re Que con las visitas y residencias se envien me. mitir el original á nuestro consejo, sean obliga moriales de comprobaciones, ley 41, tit. 31, dos los escribanos a entregarle en la real audiencia del distrito, autorizado en forma públi. ca, que le hará poner , y guardar en el archivo, porque de alli, siendo cecesario usar de él,

ó de (14) Mándase de duero observar esta ley pagtreal cualquier auto, informacion, ó testimonio, o si cédula de 7 de mayo de 1760.

lib. 2.

.

Que ninguno sea proveido sin testimonio de la mismos jueces , que hubieren tomado las visiresidencia antecedente, y esto se declare en tas, para que hagan las cobranzas, y habienlos pareceres , ley 6, tit. 2, lib. 3.

do cumplido con esto, se les den las ayudas Que de las sentencias del consejo pronunciadas de costa, que es costumbre, y se practica,

en juicio de residencia, haya suplica- lo contenido en la ley 22, tit. 3, lib. 2. cion, si no en casos de privacion, 6 pena En la comision para visitar la casa de Sevilla, corporal, y en el de visita se prohibe indis- se comprende el consulado, ley 58, tit. 6, tintamente, ley 31, tit. 12, de este libro. lib. 9. Véanse las leyes 11, 16, y 17, tit. 1, lib. 7. Dando fianzas los oficiales , y ministros de las Por acuerdo del consejo de 7 de Setiembre de armadas y flotas, no se les embarguen sus

1650, auto 157, está ordenado, que en sueldos por las visitas y residencias , ley 131, cuanto a las cobranzas de condenuciones que tit. 1; lib. 10. resultan de las visitas de armadas, y flotas, Que los oficiales de armudas de Indias no puese guarde la órden, y práctica antigua, y en dan tratar, ni contratar en ellas ,,

)

sean via su conformidad se cometan, y remitan a los sitados, ley 55, tit. 2, lib. 10:

[ocr errors][merged small]

LEY PRIMERA.

ga impedimento. Y mandamos, que ninguna or

den nuestra que se hubiere dado , ó por nos fue• D. Felipe II en Madrid á 24 de diciembre de 15€0.

re dada , pueda impedir ni impida el matrimonio D. Carlos Il y la reina gobernadora.

entre los indios é indias con españoles ó españo. Que los indios sean favorecidos y amparados por las , y que todos tengan entera libertad de casarlas justicias eclesiásticas y seculares.

se con quien quisieren, y nuestras audiencias Habiendo de tratar en este libro la materia

procuren que asi se guarde y cuinpla. de indios , sa libertad , aumento y alivio, como se contiene en los títalos de que se ha formado:

LEY III. Es nuestra voluntad encargar á los vireyes, presi. dentes y audiencias el cuidado de mirar por ellos

D. Felipe II en Tomar á 17 de abril de 1581. y dar las órdenes convenientes para que sean am.

Que no se per mita casar d las indias sin tener edad parados favorecidos y sobrellevados, por lo que

legitima. deseamos, que se remedien los daños que padecen y vivan sin molestia Ini vejacion, quedando Algunos encomenderos por cobrar los tribuesto de una vez asentado , y teniendo may pre tos que no deben los indios solteros hasta el tiemsentes las leyes de esta Recopilacion, que les fa- po señalado, hacen casar á las nilias sin tener vorecen, amparan y defienden de cualesquier cdad legitima, en ofensa de Dios nuestro Señor, agravios, y que las guarden y hagan guardar daño a la salud é impedimento á la fecundidad. muy pantoalmente, castigando con particular y Y por que esto es contra derecho y toda buena rigorosa demostracion a los transgresores. Y ro razon, mandamos a nuestras reales audiencias y gamos y encargamos á los prelados eclesiásticos, justicias , que juntamente con los prelados ecleque por su parte lo procuren como verdaderos siásticos de sus distritos provean lo que mas con• padres espirituales de esta nueva cristiandad, y | venga , castigando a los transgresores, de forma todos los conserven en sus privilegios y preroga- que cesen tan graves inconvenientes. Y encargativas, y tengan en su proteccion. (1)

mos á los prelados que se interpongan y procu

ren el remedio. (2) LEY II. D. Fernando V doña Juana en Valbuena á 19 de у

LEY IV. octubre de 1514, y en Valladolid á 5 de febrero de 1515. D. Felipe Il y la princesa gobernadora allí á El emperador D. Carlos y la emperatriz goberna22 de octubre de 1556.

dora en Madrid á 15 de julio de 1530. Que los indios se puedan casar libremente, y nin

Que los indios ó indias que se casaron con dos muguna orden real lo impida.

geres ó maridos , sean castigados. Es nuestra voluntad , que los indios é indias Si se averiguare qne algun indio, siendo ya tengan, como deben , entera libertad para casar cristiano , se casó con otra muger, ó la india con se con quien quisieren, asi con indios, como con otro marido, viviendo los primeros sean aparnaturales de estos nuestros reinos, ó españoles dos y amonestados ; y si a monestados dos veces nacidos en las Indias, y que en esto no se les pon. no se apartaren y volvieren à continuar en la

cohabitacion , sean castigados para su enmienda (1) En fuerza de esta ley 1.4 los presidentes y

y ejemplo de los otros. (3) goberoadores nombraban en los partidos personas de crédito y representacion que defendian los negocios de los indios en los tribunales, Pero por cédula de 11 de inarzo de 1751 se declaró que es!o correspondia á

(2) Y en cuanto á sus impedimentos véase la real

cédula fecha en Madrid á 31 de enero de 1705. los fiscales del crimen, sin salario donde los hubiere habido, ó donde fuesen necesarios á juicio del acuer (3) Por real cédula de 19 de marzo de 54 pueden do, y con obligacion de dar cuenta á este de los que conocer de este crimen de esta ley los jueces reales; nombrasen.

y por otra posterior, su fecha 10 de agosto de 1788, Véase el decreto de las Cortes generales y ex conocen las justicias reales de este delito con esclutraordinarias de 5 de enero de 1811.

sion de otra jurisdiccion, y aunque no sean indios Véase este decreto á fólio 15, título 1.o de la co los

que lo hayan cometido, observando ciertas reglas leccion.

que pueden verse en la misina. TOMO II.

55

ser

LEY V.
quisiore vcnir con ellos ó mudar domicilio, lo

puc

da hacer. El cmperador D. Carlos y los reyes de Bohemia gobernadores en Madrid á 17 de diciembre de 1551. Cuando algun español tuviere hijos en in.

dia con quien se hubiere casado, si quisiere traer Que ningun caciqre ni indio, aunque sean infie.

consigo á eslos reinos a la india y á sus hijos, ó les, se onse con mas de una inuger. la india dijere que quiere venir con ellos, el

go. Ningun cacique ni otro cualquier indio, aun. bernador de la provincia la haga parecer anle si, que sea infiel, se case con inas de una muger: y siendo su voluntad de venir con sus hijos los y no tenga las otras encerradas ni impida casar deje y consienla, que libremente lo puedan hacon quien quisieren.

cer, y traerlos; y si quisieren pasar á otra parte, LEY VI.

ó provincia de las Indias, no se les ponga impe

dinnento. D. Felipe IV co Madrid a 29 de setieinbre de 1628.

LEY IX. Que los indios no puedan vender sus hijas para contracr malrimonio,

D. Felipe III en Madrid á 10 de octubre de 1618. Usaban los indios al tiempo de so gentilidad

Que los indios no se dividan de sus padres. vender sus hijas á quien mas les diese para ca- Los indios solteros, que esta vieren divididos sarse con ellas. Y porque no es justo permitir en de sus padres, mandamos que se reduzgan, y la cristiandad tan pernicioso abuso contra el ser- juolen à un pueblo, ó reduccion. vicio de Dios , pues no se contraen los matrimo• nios con libertad por hacer las indias la volun

LEY X. tad de sus padres, y los maridos las tratan co

El mismo allí. mo á esclavas , faltando al amor y lealtad del matrimonio , viviendo en perpétuo aborrecimiento que los hijos de indias casadas sigan el pueblo de con inquielud de los pueblos: Ordenamos y man

su padre, y los de solteras el de la madre. damos, que ningun indio ni india reciba cosa al. Por el daño que se ha esperimentado de ad. Gana en mucha ni en poca cantidad ni en mitir probanzas sobre filiaciones de indios, y ser vio ni en otro género de paga en especie del in- conforme á derecho: Declaramos, que los indios, dio que se hubiere de casar con su hija , pena de hijos de indias casadas, se lengan, y reputen por cincuenta azoles, y de quedar inhábil de tener del marido, y no se pueda admitir probapza en oficio de república y restituir lo que llevó para contrario, y como hijos de tal indio, hayan de nuestra cámara, y si fuere indio principal que seguir el pueblo del padre, aunque se diga, que de por mazegual , y los indios que fueren justi

son hijos de español, y los hijos de indias soliccias lo ejecuten , y el gobernador y justicia ma- ras sigan el de la madre. yor de la provincia lo haga rjecular en los negligentes , ó se le bará cargo en su residencia.

LEY XI.
LEY VII,

D. Carlos II y la reina gobernadora.

Que los indios puedan poner de sus hijos de oficios D. Felipe Ill en Madrid á 10 de octubre de 1618.

mientras no tributaren. Que la indin casada sea del pueblo de su marido, y viuda se pueda volver á su origen y lener los hi.

Ordenamos, que los indios, que quisiereo pojos consigo siendo Guarani.

per á sus hijos á oficios, mientras no fueren de

edad de tributar, ó á sus hijas á ser ensenadas en Mandamos, que la india casada vaya al pue. otro cjercicio, lo puedan hacer donde , y cómo blo de su marido, y resida en él, aunque el ma

quisieren, y que nadie se lo iinpida. marido ande ausente ó huido; y si enviudare, pueda quedarse en el mismo pueblo del marido,

LEY XII. ó volverse á su natural, como quisiere, con qne deje los hijos en pueblo de su marido, habién

El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernado

ra en Valladolid 3 de noviembre de 1536. Véanse las dolos criado por lo menos tres años. Y porque

leyes 18, tit. 3, y la 7, tit. 7 de este libro. el modo de poblaciones de la nacion Guarani del Paraguay, es que cada cacique esté con sus

Que los indios se puedan mudar de unos lugares d susclos en un galpon grande , ordenamos que el indio y la india sean de una reduccion ; pero si

Si constare, que los indios se han ido á via fueren de diferentes caciques, la madre pueda vir de unos lugares á otros de su voluntad, no tener los hijos cousigo hasta que se casen. Y de- los impidan las justicias, ni ministros, y dejenlos claramos que la india que se casare siga á su ma. vivir, y morar alli, exceplo donde por las rerido, aunque se haya casado persuadida ó indu

ducciones, que por nuestro mandado estuvieren cida

por el indio , de suerte que esta ley se guar- hechas, se haya dispuesto lo contrario, y no fuede sin escepcion ninguna.

ren perjudicados los encomenderos. LEY VIII.

LEY XIII. El emperador D. Carlos en Burgos á 21 de mayo de 1524. Él mismo y la princesa gobernadora en Valla- El emperador D. Carlos y el cardenal Tavera godolid á 30 de agosto de 1555.

bernador en Talavera á 28 de enero de 1511. D. Fe

lipe II en Madrid à 23 de marzo y a 19 de diciembre Que la india que luvicre hijos de español y se de 1568. Véase la ley 29, tit. 12 de este libro.

otros.

« AnteriorContinuar »