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de mayo

das, en que los indios reciben muchas vejacio- | caderías, inantas, gallinas, maiz, y otras cosas, nes, y daños, con fuerza, y violencia, no podien que es novedad, de que resulta daño, y vejacion do disponer de sus frutos , y manteniinientos, y

LEY algunas veces se los quitan, habiendo de sustentas á sus mugeres, é hijos: Ordenamos á nuestras El emperador D. Carlos y la reina gobernadora en audiencias, y justicias, que no permitan estos

Valladolid á 12 de mayo de 1551. D. Felipe III en

Aranjuez à 26 de mayo de 1609, capitulo 22. agrarios, y los dejen vender libremenle, y sin inpedimento sus bienes, y frutos.

Que no se haga concierto sobre el trabajo y grange

ria de los indios. LEY XXVI.

Mandamos, que los españoles no hagan conD. Felipe III en Valladolid á 24 de noviembre de ciertos con calpizques, ni mayordom.os en cuar1601.

ta, ni quinta, ni otra cuola parte de ninguna Que se procure que los indios sean acomodados en cosa, que los indios trabajaren, y graagcaren: y el

los bastimentos y cosas que compraren. que contraviniere, incurra por el mismo caso, la

Encargamos y mandamos á los vireyes, au primera vez en dos mil pesos de oro para nuesdiencias, y justicias de las Indias, que pues los

tra càmara, y fisco, y la segunda sea desterrado naturales de la tierra son gente necesitada , ten

de la tierra por dos años, deinas de la d.cha pena. gan particular cuidado con qoe sean acomoda

LEY XXX. dos en los precios de bastimentos, y otras cosas, asi en los asientos de minas, como en otras par

El emperador D. Carlos y el principe gobernador en

Madrid á 14 de mayo de 1516. tės, y labores, tasándolos con justicia, y moderacion, y que los hallen mas baratos que la otra Que los encomenderos no sucedan en las tierras vagente, en atencion á sa pobreza , y trabajo, y

cantes por muerte de los indios, castiguen los escesos coo demostracion.

Los encomenderos no puedan suceder en las

tierras, y heredamientos, que hubieren quedado LEY XXVII.

vacantes por haber muerto los indios de sus enD. Felipe II en Aranjuez á 24 de mayo, y á 23 de ju

comiendas sin herederos, ó sucesores, y en ellas lio de 1571. En San Lorenzo a 6, y en Madrid á' 18 sucedan los pueblos donde fueren vecinos, hasta de 1572.

en la cantidad, que buenamente hubieren menesQue los indios puedan vender sus haciendas con au ter para paga, y alivio de los tributos, que les fuc. toridad de justicia.

ren tasados, y algunas mas, y las otras que soCuando los indios vendieren sos bienes rai

braren se apliquen a nuestro patrimonio real, ces y nuebles, conforme a lo que se les permi

LEY XXXI. te, traiganse á pregon en almopeda pública , en

D. Fernando V y doña Isabel en Granada á 17 de presencia de la justicia, los raices por término

setiembre de 1501. El emperador D. Carlos á 16 de de treinta dias, y los muebles por nueve dias; y febrero de 1536, y el principe gobernador en Nalo

que de otra forma se rematare sea de ningun drid á 17 de diciembre de 1551. D. Felipe Il á 25 de valor y efecto; y si pareciere al juez, por just a

enero de 1563, y á 10 de diciembre de 1566, y á 18 causa abreviar el término en cuanto a los bie

de febrero de 1567, y á 1.o de marzo de 1570. nes muebles, lo podra hacer. Y porque los bie Que no se puelan vender armas á los indios, ni ellos nes, que los indios venden ordinariamente, son

ius tengano de poco precio, y si en todas las ventas hubie Ordenamos y mandamos, que ninguno vensen de preceder estas diligencias, scria causarles

da, ni rescate armas ofensivas, ni defensivas á tantas costas, como importaria el principal: Or

los indios, ni á alguno de ellos; y cualquiera que denamos, que esta ley se guarde, y ejecute en lo lo contrario hiciere, siendo español, por la prique excediere de treinta pesos de oro comun, y no mera vez pague diez mil mararedis, y por la seen menor cantidad; porque en este caso bastará

gunda pierda la mitad de todos sus bienes para que el vendedor indio parezca ante algun juez or nuestra camara, y fisco, y la pena corporal sea dinario á pedir licencia para hacer la venta; y á ngestra merced, de las cuales dichas penas peconstàndole por alguna averiguacion que es sayo cuniarias, la

persona que lo acusare haya para si lo que quiere vender, y que no le es dañoso ena.

la cuarta parte, y la justicia que lo sentenciare genarse de ello, le dé licencia, interponiendo su

otra cuarla parte; y si fuere indio, y trajere esautoridad en la escritura, que el comprador otor

pada, puñal, ó daga, ó tuviere otras armas, se le gare, siendo mayor, y capaz para el efecto.

quiten, y vendan, y mas sea condenado en las LEY XXVIII.

demas penas, que a la justicia pareciere, excepto

algun indio principal, al cual perinitimos, que El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador en

se le pueda dar licencia por el virey, audiencia, Madrid á 2 de marzo de 1552. D. Felipe II allí á 26 ó gobernador para traerlas. de abril de 1563.

LEY Que los indios puedan hacer sus liangues y vender en ellos sus mercaderias y frutos.

D. Felipe II en el Pardo á 16 de abril de 1580. No se prohiba a los indios hacer los tiangues, Que los indios tengan libertad en sus disposiciones. y mercados antiguos en sus pueblos, ni consien Si algunos indios ricos, ó en alguna forma ta que reciban agravio, ni molestia de los espa hacendados estan enferinos, y tratan de otorgar ñoles, ni otras personas, aunque sea con pretesto sus testamentos, sacede, que los

у

dociride que rayan á vender a las ciudades sus mer neros, clérigos y religiosos, procuran y ordeTOMO II.

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curas

nan, que les dejen, ó à la iglesia toda, ó la ma

LEY XXXVII. yor parte de sus haciendas, aunque tengan herederos forzosos, exceso inuy perjudicial, y con

El emperador D. Carlos en Toledo á 24 de agosto de tra derecho: Mandamos á los vireyes, presiden

1529. El mismo y el principe gobernador en Valla

dolid á 24 de enero de 1515. D. Felipe III à 3 de octes y audiencias, que proveon, y dén las órde. Lubre de 1607. D. Carlos Il y la reina gobernadora. nes convenientes, para que los indios no reci Los mismos en Madrid å 6 de julio de 1672. ban agravio, y tengan entera libertad en sus dis. posiciones, sin permitir violencias. Y encarga

Sobre la bebida del pulque usada por los indios de la

Nueva España. inos á los prelados eclesiásticos, que no lo consientan, guardando la ley 9, tit. 13, lib. 1. (6)

Usan los indios de la Naeva España de una

bebida, llamada pulque, que destilan los maLEY XXXIII.

gueyes, plantas de mucho beneficio para diferen.

tes efectos, y aunque bebida con templanza se D. Felipe II en Madrid á 19 de julio de 1568. En Córdoba á 1.° de inarzo de 1570.

podria tolerar, porque ya estan acostumbrados

a ella, se han experimentado notables daños, y Que los indios no puedan andar á caballo.

perjuicios de la forma con que la confeccionao, Prohibiinos , que los indios anden à caballo, introduciéndole algunos ingredientes nocivos á y mandamos a las justicias, que asi lo hagan guar.

la salud espiritual y temporal, poes con pretexto. dar y ejecutar sin remision alguna.

de conservarla, y que no se corrompa la mez

clan con ciertas raices, agua hirviendo y cal, con LEY XXXIV.

que toma tanta fuerza , que les obliga a perder

el sentido, abrasa los miembros principales del D. Felipe IV en Madrid á 1.° de agosto de 1633.

cuerpo, y los enferma, entorpece y mala con granQue los gobernadores no lleven derechos á los in dísima facilidad; y lo

que mas es ,

estando ena-
dios
por

lo
que en esta ley se manda.

genados, cometen idolatrías, hacen ceremonias y Sin embargo de estar prohibido, que los in

sacrificios de la gentilidad, y furiosos traban pen. dios paedan andar á caballo excediendo los go-dencias, y se quitan la vida, cometiendo mubernadores, les dao licencia para poderlos tener,

chos vicios carnales, nefandos, é incestuosos, con y llevan por esta causa , y las firmas de eleccio que han obligado a que los prelados eclesiásticos nes de oficios de república, y otros diferentes fulminen censuras; y por autos y acuerdos del despachos , excesivos derechos : Mandamos, que virey, y real audiencia , se prohiba. Y Nos, en guarden y cumplan lo proveido, y órdenes da atencion á extirpar tantos vicios, y quitar la oca. das, las cuales se ejecutea sio remision,

sion de cometerlos, por lo que desea mos el bien

espiritual y temporal de los indios, y aun de los LEY XXXV. españoles, que tambien la usan: Ordenamos

у

mandamos, que en el jugo simple, y nativo del D. Felipe II alli á 23 de febrero de 1575. Véase la ley 17, tit. 19, lib. 1.°

maguey no se pueda echar ningun género de raiz,

ni otro ningan ingrediente, que le haga mas Que los ordinarios eclesiásticos conozcan en causas fuerte, càlido, y picante, asi por inmixtion, desde fe contra indios; y, en hechizos y maleficios las

tilacion, ó infasion, como por otra cualquiera justicias reales.

forma, que cause estos, ó semejantes efectos, aun. Por estar prohibido á los inquisidores apos que sea á titulo de preservarla de destemplanza, tólicos el proceder contra indios, compete su cas. o corrupcion. Y ordenamos á los vireyes y autigo a los ordinarios eclesiásticos, y deben ser diencia de Méjico, que velen con particolar cai. obedecidos , y cumplidos sus mandamientos; y dado sobre el complimiento de esta nuestra ley, contra los hechiceros, que matan con hechizos, y no permitan mas pulquerías, sitios, ni partes y usan de otros maleficios, procederán nuestras donde se venda, que las del número, y hagan justicias reales.

guardar las ordenanzas, que para este fin ha

bieren hecho, por via de buen gobierno, impo• LEY XXXVI.

niendo las penas convenientes, con que no sean

pecuniarias. Y porque despues llegó a nuestra no. Fl mismo allt á 15 de mayo de 1594. D. Felipe IV á 5 de abril de 1637, y en 6 de junio de 1610. Véase la ticia, qne el virey, y acuerdo de la real audiegley 26, tit. 1.o, lib. 7.

cia de Méjico, en 23 de julio de 1671, forma.

ron qnas ordenanzas sobre el uso de esta bebida, Que no se pueda vender vino á los indios.

y contribucion, que de ella resulta, con ocho ca. Ordenamos, que en los lugares y pueblos de pítulos, las cuales vistas por los de nuestro con . indios no entre vino, ni se les pueda vender, y sejo con la atencion y cuidado, que pide la imlos alcaldes mayores y corregidores no contra portancia , y gravedad de la materia, ha pareci. vengan a las órdenes dadas, ni por su cuenta, ó do aprobarlas, con calidad de que el número de interposicion de otras personas lo hagan comer las palquerias no exceda de treinta y seis , y que ciar, por el grave daño, que resulta coutra la de estas las veinte y cualro sean para hombres, salud, y conservacion de los indios, y los vire- y las doce para mugeres , y la visita de todas se yes y audiencias castiguen estos excesos, con el reparta por cuarteles, y la hagan los alcaldes del rigor , y demostracion que conviene.

crimen, corregidor, y demas justicias, y que los ministros inferiores solo puedan hacer las denunciaciones, y las jasticias substancien, y de

terminen las causas , poniendo todo cuidado, y (6) Véase la ley 9, tit. 13, lib. 1.o y su nota. desvelo. Y encargamos y mandamos al virey, y

fidelidad, que

y re

audiencia, que atiendan mucho sobre el reme

LEY XLI. dio de estos abusos, y hagan observar precisa y

El mismo en Poblete á 17 de abril de 1585. puntualmente lo dispuesto por las dichas ordenanzas, castigando con toda severidad, y demos Que el alcalde mayor de Tluxcala se intitule gober

nador. tracion á los transgresores, de suerte que el ejem. plo sirva de escarmiento á otros, y se quite, y Haciendo particular memoria del buen celo, cese en so ejercicio el conservador nombrado al

у

tienen á nuestro servicio los inarrendador, ó aseotista de la contribucion. dios de Tlaxcala, a imitacion de sus pasados, y

á que es aquella ciudad la mas principal de la LEY XXXVIII.

Nueva España: Es nuestra volunlad, y man• D. Felipe II en el Pardo á 2 de noviemhre de 1576. damos, que el alcalde mayor se intitule gobernaD. Carlos II y la reina gobernadora. Véase la ley 63, dor, y esta forma se guarde en los títulos destit. 16 de este libro.

pachados por Nos, ó nuestros vireyes , á los cuaQue no se consientan bailes á los indios sin licencia les ordenamos, que tengan mucho cuidado de del gobernador, y sean con templanza y hones

provcer en este cargo sugetos de calidad, expetidad.

riencia, y bondad, antiguos en la tierra, y veNo se consientan bailes públicos, y celebri.

cinos de la ciudad de Méjico. dades de los indios sin licencia del gobernador,

LEY XLII. y estos no sean en las estancias, y repartimien. tos, ni en tiempos de cosechas, y en ninguna

D. Felipe II alli. ocasion se permita, que en juntas, y festejos se

Que los gobernadores de indios de Tlaxcalu sean

nalurales. desconcierten, y destemplen en la bebida pues se han experimentado muchos excesos, y desho

Por una de las ordenanzas de Tlaxcala está nestidades de semejantes juntas.

dispuesto, que el gobernador de los indios no

sea estraño; y porque conviene á la conscrvaciun LEY XXXIX.

de aquella república , mandamos á los vireyes, D. Felipe II en Poblete á 16 de abrl, y en Zaragoza les, naturales de ella, como siempre se ha ob.

que provean por gobernadores á indios principaá 25 de marzo de 1585.

servado, sin permitir, ni dar lugar á que los go. Que los vireyes de Nueva España honren r favo- vierne ningun indio de otra provincia. rezcan á indios de Tlaxcala y d su ciudad pública,

LEY XLIII. Teniendo consideracion a que los indios de

El mismo alli. Tlaxcala fueron de los primeros que en la Nueva Que no se consientan estancos de vino y carneceEspada recibieron la Santa Fé Católica , y nos

rios en Tlaxcala. dieron la obediencia , y á que los vireyes los lla Es nuestra voluntad, que en la ciudad, y man para entierros, honras, y exequias de prin provincia de Tlaxcala no haya estancos de vino, cipes, reseñas, socorros, y ayudas en las nece. ni carnicerias, y que estas se remalen en la di.. sidades que se ofrecen, y otros actos públicos: cha ciudad ante la justicia, y regimiento, como Es nuestra volaolad, y mandamos á los vireyes, se acostumbra en las ciudades de estos reinos. Y que tengan particular cuidado de los honrar, y

mandamos al virey, y audiencia de la Nueva Es. favorecer, y llamarlos en las ocasiones de nues.

paña, que por ninguna causa , ni razon los contro real servicio, y mucha cuenta con su ciudad, sienta poner. y república, para que viendo los demas la mer

LEY XLIV. ced

que les hacemos, nos sirvan con la misma Gdelidad.

El mismo en Lisboa á 10 de diciembre de 1582. Y en

Denja á 15 de febrero de 1594.
LEY XL.

Que los indios de Tlaxcala no sean apremiados a El mismo en Madrid á 26 de abril de 1563. En Bar

servir en otra parte. celona á 10 de mayo de 1585.

Por nuestra real cédula , dada el año de mil Que se guarden las ordenanzas de Tlaxcala. y quinientos y treiola y nueve se prometió a los

indios de Tlaxcala , que pasados cuatro años, no Los principales, y caciques de las cuatro ca

sirviesen mas à los vecinos españoles de la ciabeceras de Tlaxcala nos suplicaron por merced, que se les guardasen sas antiguas costumbres pa quinientos y sesenta y tres, por los servicios que

dad de los Angeles, y se confirmó el de mil ra conservacion de aquella provincia, ciudad, y

hicieron en la pacificacion de aquellas provincias; república, conforme a las ordenanzas dadas por el gobierno de la Nueva España el año de mil

y porque es justo que se les guarde y cumpla: Man

damos, que el virey no apremie, ni permita que quinientos y cuarenta y cinco, confirmadas por

los indios de esta provincia sean obligados a serprovision real. Y porque son muy jastas, y con

vir, en el valle de Airisco, ciudad de los An. venientes, y hasta ahora han estado en observan. cia y mediante ellas son bien gobernadas, y la

geles , ni otra parte alguna. ciudad se halla quieta , y pacífica, de nuevo las

LEY XLV. aprobamos, y confirmamos, y mandamos que se

D). Felipe II alli. guarden, complan, y ejecuten por nuestros vi

Que los indios de Tlaxcala puedan escribir al rey. reyes , audiencias, y justicias, y que no consientan que en todo su contenido se contravenga en

Si á los índios de Tlaxcala se ofrecieren neninguna forma.

gocios importantes a nuestro real servicio, y

:

Lien de su república de que convenga avisarnos, to mas resalte en beneficio de la caja donde se reó recibieren algunos agrarios: Es nuestra volun- cogiere, para los buenos efectos de sus comunitad, que con libertad puedan ocurrir ante Nos, dades, y el virey elija por asesor para este juzy escribirnos libremente lo que por bien tuvie ga lo á un oidor, ó alcalde del crimen, el que le ren, y el virey, audiencia, jueces, y justicias no pareciere mas á propósito, y conveniente, con se lo inpidan.

solos cuatrocientos pesos de oro coinun de salaLEY XLVI.

rio en cada un año, que se han de pagar de lo

que resaltare del medio real, y donde estaviere El mismo en 'Aranjucz á 10 de mayo

de 1583.

fundado este juzgado por órdenes nuestras, ó cosQise a los indios de Gurzalco se'les guarden sus pri- | tombre legitima, se guarde, y contiúe.

vilegios y sean favorecidos. Todas las preeminencias, franquezas, y li

LEY XLVIII. bertades concedidas por Nos á los indios del pue

El emperador don Carlos en Talavera á 31 de mayo blo de Guazalco, se les guarden y complan en

de 1541. la forma contenida en los privilegios, cédulas, cartas, y otros cualesquier despachos, porque

Que los vireyes y gobernadores provean que los na

vegantes y caminantes no lleven indias. nuestra volantad es , que co nada reciban agra

Los vio, y en todo sean amparados, y favorecidos.

que navegan, y caminan por mar, ó lier

ra suelen llevar mugeres indias casadas, y solLEY XLVII.

teras, en que Dios Nuestro Señor es deservido, D. Felipe III en Valladolid á 19 de abril de 1605. En y peligra la honestidad. Y porque es justo prohi. San Lorenzo á 5 de octubre de 1606. D. Carlos II y bir este exceso, mandamos á los vireyes, y.go. la reina gobernadora.

bernadores, que provean del remedio convenien. Que se conserve el juzgado de los indios en Méjico, y donde estuviere fundado.

te, de forma que se escuse lodo mal ejemplo. Hase reconocido por muy conveniente, y ne Que los vireyes, y presidentes informen del cesario el juzgado general de los indios de Méji tratamiento, y estado de los indios, ley 15, co, para el huen gobierno, y breve despacho de tit. 14, lib. 3. sus negocios. Y mandamos, que se conserve, y Que las justicias no consientan matar indios sustente, con que si de lo que se sacare al año para enterrar con sus caciques, ley 15, tit. del medio real, que cada indio paga para sala 7, de este libro. rios, y gastos de él, sobrare alguna cantidad, se Que a los indios amancebados no se les lleve aplique al siguiente, y cobre menos en él, y taq.

del marco, ley 6, tit. 8, lib. 7.

la pena

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LEY PRIMERA.

las leyes de este título estuviere permitido, y El emperador D. Carlos en Granada á 9 de noviem

dispuesto, por cuanto todas las licencias, y debre de 1526. En Madrid á 2 de agosto de 1530. En

claraciones hasta hoy hechas, que en estas leyes Niedina del Campo á 13 de enero de 1532. En Madrid no estavieren recopiladas, y las que se dieren, á 5 de noviembre de 1540. En Valladolid á 21 de é bicieren, no siendo dadas, y hechas por

Nos mayo de 1512. En Castellon de Ampurias á 24 de

con expresa mencion de esta ley, las revocamos, octubre de 1548.

y suspendemos en lo que toca á cautivar, y haQue los indios sean libres y no sujetos á servidum cer esclavos á los indios en guerra, aunque sea bre.

justa , y hayan dado , y den causa , á ella, y al Ea conformidad de lo que está dispuesto so

rescate de aquellos, que otros indios hubieren bre la libertad de los indios: Es nuestra volun

cautivado, con ocasion de las guerras, que entre tad, y mandainos, que ningun adelantado, go- si tienen. Y asimismo mandamos, que ninguna bernador, capitan, alcaide, ni otra persona, de

persona, en guerra, ni fuera de ella pueda tocualquier estado, dignidad, oficio, ó calidad

mar, aprender , ni ocupar, vender, ni cambiar que sea en tiempo, y ocasion de paz, ó guerra, por esclavo á ningun indio, ni tenerle por tal, aunque justa, y mandada hacer por Nos, ó por con título de que le hubo en gucrra justa, ni por quien nuestro poder hubiere, sea osado de cau

compra , rescate, trueque, ó cambio, ni otro al. livar indios naturales de nuestras Indias, Islas, gono, ni por otra cualquier causa, aunque sea y Tierra-Firme del Mar Oceano, descubiertas, de los indios, que los mismos naturales tenian, ni por descubrir, ni teperlos por esclavos, aun tienen, o tuvieren entre sí por esclavos, peda que sean de las islas, y tierras, que por Nos, ó de que si alguno fuere hallado, que cautivo, . quien nuestro poder para ello haya tenido, y ten tiene por esclavo algun indio, incurra en perdiga, este declarado, que se les pueda hacer jus- miento de todos sus bienes, aplicados á nuestra tamente guerra, ó los matar, prender, ó cautio càmara, y fisco, y el indio, o indios sean laevar; excepto en los casos, y naciones, que por go vaellos, y restituidos á sus propias tierras, y

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nalaralezas, con entera, y natural libertad, á Pablo del Brasil van d cautivar indios del Paracosta de losqne asi los cautivaren, ó tuvieren por

guay, esclavos. Y ordenamos á nuestras justicias, que Los portogueses de la villa de San Pablo, tengan especial cuidado de lo inquirir, y casti pueblo del Brasil, que dista diez jornadas de las gar con lodc rigor , segun esta ley, pena de pri últimas reducciones de indios de la provincia del vacion de sus oficios, y cien mil maravedis para Paraguay, contra toda piedad cristiana van ca. nuestra cámara al que lo contrario hiciere, ý ne da año á cautivar los iodios de ella, y los llevan gligente fuere en su cumplimiento.

y venden en el Brasil, corno si faeran esclavos.

Y
LEY II.

por lo que conviene reprimir todo género de

atreviniento, desacato y exceso cometido en deEl emperador D. Carlos y el cardenal Tavera gober-servicio de Dios Nuestro Señor, ordenamos y nian• nador en Fuensalida a 25 de octubre de 1511.

dainos à los gobernadores del rio de la Plata y Que sean castigados con rigor los encomenderos

que Paraguay, que por todas las vias posibles provenuiieren sus indios.

curen aprender y castigar con gran demostracion Averignen los vireyes , audiencias y gober

a los delinquentes, y personas, que cometiereg nadores, si algunos encomenderos han vendido,

estos delitos, con que cesa la propagacion del o venden los indios de sus encomiendas pública, Santo Evangelio, y se perturba la paz, y quieo secretamente, y á que personas; y si hallaren,

lud , haciendo para la ejecucion de lo susodicho que alguno hubiere cometido tan grave exceso, todas las diligencias, que convengan, sin escule castiguea severa y ejemplarıncnte, y pongan

sar ninguna, de suerte que se consiga el castigo, á los indios en su libertad natural, y por el inis. correccion y enmienda, sobre que les encarga-, mo hecho quede privado de la encoinienda, y

mos las conciencias. de poder conseguir otra.

LEY VII, .
LEY III.

D. Felipe III en Madrid á 10 de octubre de 1618. El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadoro en Toledo á 6 de noviembre de 1538. El cardeval

Que en Tucuman y Rio de la Plata no se vendan Tavera gobernador en Fucnsalida å 26 de octubre

ni compren los indios que llaman de rescates. de 1511. D. Felipe II á 8 de febrero de 1588.

Es costumbre entre los indios guaycuries de Que los caciques ļ principales no tengan por eso

Tucuman, rio de la Plata y Paraguay, bacer clavos á sus sujetos.

guerra á otros, que cautivan, y venden, matán. Prohibimos y defendemos á los caciques, y dose muchos con esta ocasion, y lo mismo hacen principales tener, vender , ó trocar por esclavos otras naciones, y aun los españoles perdidos han á los indios, que les eslavieren sujetos, y asimis sacado, y hortado indios, trayéndolos de goas mo a los españoles poderselos comprar, ni resca

partes á otras, y vendiéndolos, con el mismo tar, y el que contraviniere, incurra en las pe color, con que demas de la gravedad del delito, nas estatuidas por la ley antecedente, quedando destruyen la tierra : Mandamos, que no haya, ni libres los indios, que asi fueren tenidos ,

vendi se permita tal comercio, ni trato , llainado res. dos, ó cambiados.

cates, pena de que el indio quede libre, y el precio

aplicado á naestra cámara , juez y denunciador, LEY IV.

y prohibimos, que el comprador pueda servirse D. Felipe IV en Madrid á 18 de mayo de 1629

de él, ó tenerle en su casa, chacra, estancia, ni Que los indios del Marañon llevados a los puertos pueblo, aunque el indio quiera; y cualquier es

de las Indias, sean puestos en libertad. pañol, ó mestizo, que le vendiere , jugare, tro

Alganos navios llegan a las Indias despacha care , ó cambiare, si fuere de bajo estado , sea dos por el gobernador del descubrimiento del Ma condenado en seis años de galeras, ú otro servipañon, con indios del geotío del Brasil, y despa

cio equivalente; y siendo de mas consideracion, cho y registro, diciendo, que son verdaderos cs.

sirva el inisuno tieinpo en el reino de Chile; y al clavos: Mandamos, que las audiencias y gober negro, ó inulato , se le imponga la dicha pena gadores no los admitan sin especiallicencia nues

de galeras. tra, y á los que habieren entrado, hagan poner

LEY VII. en libertad.

El mismo alli.
LEY V.

Que la prohibicion de esclavitud se entienda con los El emperador D. Carlos y los reyes de Bohemia go

indios aprisionados en Mulocas. bernadores en Valladolid á 7 de julio de 1550. El Ordenamos, que la prohibicion general de mismo y la princesa gobernadora allí á 21 de setiem esclavitud en les iodins, se guarde y cumpla tambre de 1556.

bien en las provincias de Tucuman, rio de la Que los indios del Brasil ó demarcacion de Portu. Plata y Paraguay, con los que fueren aprisionagal sean libres en las indias.

dos en Malocas, o adquiridos en otra cualquier Lo resuelto acerca de la libertad de los in

forina. dins, se entienda , guarde y ejecute, aunque sean del Brasil, o demarcacion de Portugal, llevados

LEY IX. á adestras Indias, que en ellos lainbien declara D. Felipe II allí á 7 de noviembre de 1574. D. Feli

IV alli á 26 de marzo de 1631.

ре mes, que ha , y debe tener lagar.

Que se nombre un ministro ó persona de satisfacLEY VI.

cion que conoziu de la libertad de los indivs, D. Felipe IV en Madrid á 12 de setiembre de 1628. Mandainos, que ningun español pueda tener Que se procure castigar ci los que de la Villa de San indio esclavo por ninguna causa en Filipinas, TOMO II.

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