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ZIZULO SIIS.

De los protectores de indios.

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LEY PRIMERA.

LEY IV. D. Felipe II en Madrid á 10 de enero de 1589.

D. Felipe IV en Madrid á 13 de junio de 1623. Que sin embargo de la reformacion de los protecto

Que sean castigados los ministros que llevaren ci los

indios mas de suis salarics. res y defensores de indios los pueda haber.

Cada indio de la Nueva España paga medio Sin embargo de las órdenes antiguas, por las real, que se distribuye, en salarios de asesores, cuales se inandaron quitar y suprimir los pro- relatores, escribanos de cámara y gobernacion, tectores y defensores de los indios, en cuya eje- letrados, procuradores, solicitadores y otros iniCucion se han experiineotailo grandes inconve- nistros, por los pleitos y negocios, que tienen aientes: Ordenamos, que los paeda haber, y en el gobierno, audiencia y otros tribunales, y sean elegidos y proveidos nuevamente por nues- no se les pueden llevar mas derechos; y porque tros vireyes y presidentes gobernadores en las sin embargo de que son aventajados, hay granproviocias, y partes donde los habia , y que estos de exceso en llevarles mayores cantidades y presean personas de edad compeleole, y ejerzan sus senles , y los detienen y retardan, con mucho oficios con la cristiandad, limpieza y puntuali- agravio y vejacion : Mandamos á los vireyes y dad, que son obligados, pues han de amparar y l audiencia de Nueva España, y el Perú, y las de. defender a los indios. Y mandamos á los minis- mas provincias de las Indias, que pongan todo tros á cuyo cargo fueren su provision, que les dén remedio en el inconveniente, bagan guardar las iostracciones y ordenanzas, para que conforme leyes, no permitan llevar mas derechos, presente à ellas usen y ejerzan; y á los jueces de visitas

tes, ni otra cosa, y que sean bien tratados, y desy residencias, y las demas justicias reales, que pachados con brevedad, y castiguen á los culpa

1 tengaa mucha caenta y continuo cuidado de mi. dos. rar como proceden en estos oficios, y castigar con

LEY V.
rigor y demostracioo los excesos que cometie-
rea (:).

D. Felipe III'alli å 4 de julio de 1620.
LEY IT.

Que los protectores generales de los indios no sean

removidos sin causa legitima. El mismo allí.

Los vireyes y presidentes no remuevan ni que en el Perú se den las instrucciones conforme a quiten a los protectores generales de los indios, las ordenanzas del virey D. Francisco de Toledo

que una vez hubieren sido elegidos, si no fuere

con causa legitima, cierta, y examinada por nues En los reinos del Perú se han de dar las ing- tra real audiencia, donde cada uno asistiere tracciones á los protectores, conforme a las ordenanzas que hizo el virey Don Francisco de To

LEY VI. ledo, añadieddo lo que conforme á la diferencia El mismo en Sau Lorenzo á 2 de abril de 1608. de los tiempos conviniere al amparo y defensa que los protectores generales no pongan substitutos. de los indios.

Mandamos á los protectores geoerales que LEY III.

po pongao substitutos, y acudan por sus perso

nas con el cuidado y vigilancia que requiere sa El mismo allí, y á 9 de abril de 1591. D. Felipe III.

oficio. en Ventosiila á 17 de oclubre de 1614.

LEY VII. Que donde hubiere audiencia se nombre abogado ý procurador de indios con salario.

D. Felipe II en Madrid a 20 de noviembre de 1578. Mandamos, que en las ciudades donde hubie. Que no se den protectorias á mestizos. re audiencia, elija el virey o presidente un le- Ordenamos á los vireyes y presidentes, que trado y procurador, que sigan los pleitos y cuando hubieren de nombrar proleclores de incausas de los indios,

у

los defiendan, á los cua- dios, no elijan á questizos, porque asi conviene les señalarán salario competente en penas de

á su defensa y de lo contrario, se les puede setrados, ó en bicnes de comunidad, donde no hu- guir daño y perjuicio. biere especial consignacion. Y ordenamos, que

LEY VIU. en ningun caso puedan llevar derechos, sobre que los vireyes y presidentes impongan penas El mismo en capítulo de carta de Madrid á 17 de graves á

enero de 1593 su arbitrio; y en cuanto al fiscal protector de la audiencia de Lima, se guarde lo pro.

Que en las Filipinas haya protector de los indios. veido especialmente en ella.

Estaba encargada por Nos á los obispos de Filipinas la protectoria y defensa de aquellos in•

dios; y habiendo reconocido que no pueden aca(1) Por cédula de 11 de marzo de 1781 se mandó dir a la solicitud, aulos y diligencias judiciales, que estos protectores se nonbrasen en adelante pur fos fiscales del crimen de las audiencias en todos

que requieren presencia personal: Ordenamos á aquellos lugares en que fuese necesario ó bubiere

los presidentes goberoadores, que nombren prosido cestwinble baherios.

tector y defensor, y le señalen salario compelen

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te de las tasas de indios prorata entre los que es. por ellos: y si hacen guardar, y guardan inviotavieren en nuestra real corona y encomenda-labl

lablemente todo lo proveido en su beneficio: y si dos à particulares, sin tocar á nuestra real ha- tienen otras relaciones y noticias que les han de cienda, que proceda de otros géneros. Y decla - enviar los protectores, en que refieran si se guar. ramos, que por esto no es de nuestra intencion da todo lo proveido en beneficio de los indios, y quitar á los obispos la superintendencia y pro- en qué parles se aumentan y disminuyen , cómo teccion de los indios en general.

son tratados, si reciben molestias, agravios, reLLY IX.

jaciones, de qué personas, y en qué cosas, si les

falla doctrina, á cuáles, y en qué parles se aumen: D. Felipe II en Madrid á 13 de febrero de 1593.

tany disminuyen, como son lratados, refiriéndolo Que á los indios bogavantes del Rio Grande se les con especialidad, y advirtiendo lo

qne convencrie protector.

drá proveer para su enseñanza, alivio y conserEs nuestra voluntad que haya protector ge- / vacion: con todo lo demas que paeda conducir Deral de los indios, que andavieren en la boga á este fin, las cuales dichas relaciones remitaa del Rio Grande de la Magdalena, para que los am

.

los vireyes, presidenles y jasticias al fiscal de pare y haga guardar sus ordenanzas ; y de todo nuestro consejo de Indias, para que interponga lo que entendiere que se hace en su perjuicio de su oficio, y Nos podamos proveer con mas fognoticia á las justicias , procurando que se rene

damentales noticias lo que convenga. dien y castiguen los excesos, que contra ellos se cometieren. Y encargamos a las justicias y pro

LEY XIII. tector, que les dén todo favor, y soliciten su au- D. Felipe II en Madı id á 9 de abril de 1591. D. Felimento y conservacion.

pe III allí à 12 de diciembre de 1619. LEY X.

Que si el pleito fuere entre indios, el fiscal y pro

Lector los defiendan, y se procure excusar que va-
D. Felipe IV allí á 27 de marzo de 1622.

yun á seguir sus pleitos,
Que los vireyes, presidentes y gobernadores den Cuando habiere pleito entre indios ante noes.
grala audiencia d los protectores.

tras audiencias reales, el fiscal defiendla á la ona Encargamos y mandamos á los vireyes, pre- parle , y el protector y procurador á la otra, con. sidentes y gobernadores, que den grata audien- forme a lo proveido: y si el pleito comenzare an. cia a los protectores y defensores de indios; y

te el gobernador , corregidor o alcalde mayor, y cuando fueren à darles cuenta de sus negocios y

!

se hubiere de llevar a la audiencia, sin dar locausas , y pidieren el cumplimiento de las leyes, gar á que los indios salgan de sus tierras, en cuan.

6. y cédulas dadas en su favor, los oigan con mu- to permiliere la ralidad del negocio , envien los cha atencion, y de tal forma , que mediante el despachos y procesos , para que en ellos pidan, agrado con que los recibieren y oyeren , se ani- y sigan justicia , y despues de senecidos remitaa men mas á sa defensa y ainparo.

la resolucion a los gobernadores, corregidores y

alcaldes mayores (2).
LEY XI.

LEY XIV.
D. Felipe II en Toledo á 25 de mayo de 1596.
Que los indios de señorio contribuyan para el salario

El emperador D. Carlos y la reina de Bohemia,
de sus protectores como los demas.

Que los eclesiásticos y seglares avisen a los prolecLos indios de señorío acudan y contribayan

tores, procuradores y def nsores si algunos indios

.no gozan de libertad. en la paga y repartimiento hecho para salarios de sus procuradores y protectores, como los de

Encargamos á los prelados y eclesiásticos, y mas epcomendados segua generalmente está man.

mandamos a todos nucstros ministros, y personas dado.

secolares de las lodias, que tengan á s' cuidado

avisar y advertir a los protectores, procurado. LEY XII.

res, abogados y defensores de indics, si sopieEl mismo en San Lorenzo á 28 de agosto de 1596.

ren que algunos están debajo de servidumbre de D. Carlos Il y la reina gobernadora.

esclavos en las casas , estancias, niinas, grangeQue los protectores envien relaciones a los vireyes ñoles, ó indios : y de su número y nomlires, para

rias , haciendas y otras partes, sirviendo á espa

ó 9 presidentes del estado de los indios, y estas se re

у mitan al consejo.

que luego sin dilacion pidan la libertad, que na

turalmente les compete, y pues la obra es de tan• Para lener noticia co nuestro real consejo de

la caridad, y en que Dios nuestro Serior será ser. el tratamiento que se hace á los indios, у

vido, pongan en ella toda diligencia y solicitud; amparados y defendidos como conviene , es muy

Y
los

protectores , procuradores y defensores sin inportante que en todas ocasiones se nos envie

percier tiempo apliquen toda su industria, y sirelacion del estado en que se balla su boen go

gan estas causas. bierno, conservacion y alivio; y si los vireyes, presidentes, y justicias, como se lo mandamos, tie. non cuidado de mirar con particular ateucion (2) Véase la lay 31, tit. 18, lib. 2.

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LEY PRIMERA.

LEY IV. 1. Felipe II y la princesa gobernadora en Valladolid D. Felipe II ordenanza 82 de audiencias de 1593. En á 26 de febrero de 1557.

Toledo á 25 de inayo de 1596. Que las audiencias oigan en justicia i los indios so- Que las justicins ordinarius no priven a los caciques, bre los cacicazgus.

y de esto conozcan las audiencias y oidores visita

dores. Algunos naturales de las Indias eran en liem. po de sa infidelidad caciques y señor: s de pae

Las justicias ordinarias no puedan privar á blos, y porque despues de su conversion á nuestra Jos caciques de sos cacicazgos por ninguna causa Saota Fé Catolica , es justo que conserven sus

criminal ó querella , pena de privacion de oficio, derechos, y el haber venido a nuestra obediencia y cincuenta mil maravedis para nuestra cámano los haga de peor condicion : Mandamos á ra, y el conocimiento de esto quede reservado á nuestras reales audiencias, que si estos caciques, las audiencias, y oidores visitadores del distrilo.

, y o principales descendientes de los primeros, pre.

LEY V. tendieren suceder en aquel género de segorio, ó cacicazgo, y sobre eslo pidieren justicia, se la El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadobagan, llamadas y oidas las partes a quieo toca.

ra en Valladolid á 26 de febrero de 1538. re con toda brevedad (1).

Que los indios caciques y principales no se intilulen

seiores. LEY II. :

Prohibimos a los caciques que se puedan llaEl mismo allí é 19 de junio de 1558.

mar ó intitular señores de los pueblos, porque Que las audiencias conozcan privutivamente de estos

asi conviene á nuestro servicio y preeminencia derechos, y se informen de oficio.

real. Y mandamios á los vireyes, audiencias y Las audiencias han de conocer privativamen- gobernadores, que no lo consientan, ni permite del derecho de los cacicazgos, y si los caciques

lan , y solamente poedan llamarse caciques ó ó sus descendientes pretendieren suceder en ellos, principales, y si alguno contra el tenor y

у

forina y en la jurisdiccion que antes tenian, y pidie. de esta ley se lo llamare ó intitulare , ejecuten rea justicia, procederán couforme a lo ordenado: en su persona las penas que les parecierea con

venientes. y asimismo se informarán de oficio sobre lo que en esto pasa, y constándoles que algunos

LEY VI. eslán despojados injnstamente de sus cacicazgos y jurisdicciones, derechos y rentas, que con ellos

D. Felipe Il en Madrid á 11 de enero y á 5 de marzo

de 1576. les erau debidos, los harau restituir, citadas las

Que los caciques no sean mestizos, y si algunos lo partes, á quien tocare, y barán lo mismo si algu

fueren sean removidos. Aos pueblos estuvieren despojados del derecho,

Mandamos que los mestizos no puedan ser que hubieren ienido de elegir caciques.

caciques, y si algunos lo fueren, sean luego remoLE) III.

vidos de los cacicazgos, y que estos se dén á in

dios en la forma estatuida. D. Felipe III en San Lorenzo á 19 de julio de 1614. D. Felipe IV en Madrid á 11 de febrero de 1628.

LEY VII. Que se guarde li costumbre en la sucesion de los ca- El mismo allí á 20 de octubre de 1568. Véase la ley cicazgos.

28, lit. 8, de este libro. Desde el descubrimiento de las Indias se ha Que los indios se vayan siempre reduciendo sus estado en posesion y costumbre, que en los caci

caciques naturales. cazgos sucedan los hijos a sus padres: Mandamos, Eo algunas partes de las Indias se han sepaque en esto no se haga novedad, y los vireyes,

rado muchos indios de sus caciques, y no convieaudiencias y gobernadores no tengan arbitrio en ne permitirlo: Ordenamos, que todas las veces quitarlos á anos, y darlos a otros, dejando la su

que vacaren, se vuelvan a incorporar al gobierno cesion al antiguo derecho y costumbre.

y jurisdiccion del cacicazgo natural, coyos erao,

y que á sus caciques y principales, no se les ha(1) Sobre esta materia de caciques debe verse la

ga agravio, con estas sıparaciones, como está orcédula de 9 de mayo de 1790, en que se ha mandalo

denado, respecto a las reducciones, y encomenentre otras cosas, que las audiencias continúen en el deros, por la ley 12, lit. 1, de este libro. conocimiento de las causas de cacicazgos con la que no se pretenda en ellas entroncamicuti con ingas, y

LEY VIII. que la sucesion no se funde en nombramientos ante

El emperador D. Carlos y el principe gobernador en riores de vireyes ó presidentes, y que estos no los Toro a 18 de enero de 1552. D. Felipe IV en Madrid puedan nombrar jainás. En real orden de 28 de abril á 1.° de febrero de 1628. En San Lorenzo á 19 de de 1783 se habia ' mandado esto, previnievdo no se

julio de 1654. Aoinbrasen en lo sucesivo caciques por los vireyes y gobernadores, y que solo se conservasen en estos

Que se reconozca el derecho de los caciques y mo

der e el exceso. cargos los que en los pasados anteriores alborotos se habian portado con fidelidad.

En algunos pueblos tienen los caciques y

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principales tan oprimidos y sujetos á los indios, | les toca, y las justicias, y doeños de ininas los que se sirven de ellos en todo caanto es de sa vo- fuerzan á que á sa costa alquilen y complan cl luntad, y llevan mis tributos de los permitidos, número de indios que les faltan, en que reciben con que son fatigados y vejados, y es convenien grande perjuicio y daño digno de remedio: Or. le ocurrir a este dano: Mandamos, que los vire- denamos y inandamos a los vireyes y presidentes yes, aqdiencias , y gobernadores se informen en gobernadores, que si en esto hubiere algun exsas distritos y jurisdiciones, y procuren saber en ceso, lo remedien, y no perinitan, que a los caci. sus provincias, qué tribulos, servicios y vasalla ques se les haga agravio. ges llevan los caciques, por qué causa y razon, y si se derivan de la antigüedad, y heredaron de

LEY XII. sus padres, percibiéndolo con gusto de los indios, El emperador D. Carlos y los reyes de Bohemia goy legitimo titulo, ó es jinpuesto tiránicamente

bernadores en Valladolid á 22 de febrero de 1549. conlra razon y justicia; y si hallaren que injus. | Que en los delitos y, causas de caciques i principales tamente, y sia buen titulo reciben lo susodicho,

se guarde la forma de esta ley. ó alguna parle, provean justicia; y si lo llevaren Ningun juez ordinario pueda prender caci, con buen tílulo, y hubiere exceso en la cantidad que, ni principal, si no fuere por delito grave y forma, lo moderen y tasen, guardando lo dis- y cometido durante liempo que el juez, corre. puesto en tributos y lasas, como los indios no gidor o alcalde ejerciere jurisdiccion, y de esto sean molestados ni fatigados de sus caciques, lle envie luego la informacion a la real audiencia vándoles mas de lo que justamente deben. del distrito; pero si el delilo fuere cometido del LEY IX.

tiempo antiguo, ó antes que el juez ejerciere sa

jurisdiccion, la justicia darà noticia à la audienEl emperador D. Carlos y los reyes de Bohemia go- cia, y si el juez fuere persona de las partes y cabernadores en Valladolid á 16 de abril de 1550. El mismo la princesa gobernadora alli á 10 de mayo

lidades que se requieren para proceder y hacer de 1551. D. Carlos Il y la reina gobernadora.

justicia, se le podrá cometer la causa. Que si los caciques pretendieren que sus indios son

LEY XIII. solariegos, sean oidos en justicia. No se permita á los caciques ningun exceso

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador en

Madrid á 17 de diciembre de 1551. D. Felipe Il y la lo que pretenden percibir, y los vireyes, au- princesa gobernadora en Valladolid á 19 de diciemdiencias y visitadores de la tierra castiguen a los

bre de 1558. colpados, y si algun cacique pre!endiere tener Que declara la jurisdiccion de los caciques. derecho por razon del solar, diciendo que sus La jurisdiccion criminal que los caciques han indios son solariegos, ó por otra semejante razon de leoer er. los iodios de sus paeblos; no se ha de señorio y vasallaje, oidas las partes , provean de entender, en causas criminales, en que hubicjusticia puestras audiencias.

re pena de muerte , mulilacion de miembro, á LEY X.

otro castigo alroz, quedando siempre, reservada < D. Felipe II en San Lorenzo á 8 de julio de 1577.

para Nos, y nuestras audiencias y gobernadores la jurisdiccion suprema,

asi en lo civil como en Que los caciques paguen jornales de los indios quc trabajaren en sus labranzas.

lo criminal, y el hacer justicia donde ellos no la

hicieren.
Ocupan ordinariamente los caciques á los in-
dios de sus pueblos en chacras, estancias y olras

LEY XIV.
grangerias, y los inoleslan y apremian, sin pa- El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernado-
garles su trabajo; y para que sean bien, y ente- ra en Valladolid á 17 de diciembre de 1537.
ramente satisfechos de sus jornales, convendria Que los caciques no reciban en tributo a las hijas de
ordenar, que los initayos de que te vieren nece-

sus indios. sidad los caciques para caliivar la tierra, y lo de. Es materia digna de punicion y castigo, que mas necesario, se paga en delante del docirinera, los caciques reciban en tributo á las hijas de sus con que cesarian los muchos agravios que reci- | indios, á que no se debe dar lugar: Mandamos, ben, y la comun necesidad y pobreza en que que si en alguna provincia sucediere, el cacique muchos indios viven por esta cansa , y tendrian pierda el litulo y cacicazgo , y sea desterrado quietud, y se conservarian. Y porque nuestra vo- de ella perpétuamente. Tantad es, que esto se procure y consiga, man

LEY XV. damos á los vireyes y audiencias, que con mucho

El mismo cuidado dispongan, provean y den las órdenes

у el principe gobernador en Toro á 18 de

enero de 1552.
mas convenientes, para que los indios sean paga-
dos, y no les falte cosa alguna del precio de sus

Que las justicias no consientan matar' indios para

enterrar con sus caciques. jornales , y no intervenga engaño ó fraude , es

Por bárbara costumbre de algunas praviocusando los inconvcnicntcs que resulian de lo contrario, y los gobernadores, corregidores y al

cias se ha observado que los caciques al tiempo

muerte manden matar indios é indias pa. caldes mayores por su parle lo cjecuten.

ra enterrar con ellos , ó los indios los matan con LEY XI.

este fin. Y aunque nos persuadimos que ha ccD. Felipe III en Aranjuez á 26 de mayo de 1609 sado lan pernicioso exceso, miandamos á nuestras Que sobre enterar los caciques el repartimiento no justicias y ministros , que estén may advertidos se les haga agravio.

en no consentirlo en ningun caso, y si de hecho Por estár despobladas algunas provincias, no fuere cometido, lo hagan castigar con todo e' ri. pueden los caciques enterar el repartimiento que gor que pide lan execrable delito.

de su

7

LEY XVI.

LEY XVII. D. Felipe II en Madrid á 11 de junio de 1594 El mismo ordenanza 85 de audiencias de 1563. En Que los indios principales de Filipinas sean bien

Madrid á 10 de diciembre de 1576. Eu Toledo á 25 tralados, y se les encargue el gobierno que solian

de mayo de 1596. tener en los otros.

Que ningun cacique ó principal pueda venir estos

Reinos sin licencia del rey. No es justo que los indios principales de Filipinas sean de peor condicion, despues de ha

Mandanios, que ningun cacique ni indio berse convertido, antes se les debe hacer trata

principal paeda venir a estos reinos sin especial miento que los aficione y mantenga en fideli, licencia nuestra , y que no la puedan dar ni perdad, para que con los bienes espirituales que

mitir los vireyes, audiencias y gobernadores, y Dios les ha comunicado, llamándolos á sa ver si alguno quisiere referirnos sus servicios, acu

i dadero conocimiento, se junten los temporales, da á hacer su diligencia, conforme está ordenay vivan con gusto y conveniencia. Por lo cual do en el título de los informes y relaciones, y no mandamos á los gobernadores de aquellas islas, tengan necesidad de venir ó enviar olros inque les hagan buen tratamiento, y encomienden dios personalmente, para que Nos les hagamos en nuestro nombre el gobierno de los indios, de

merced. (a) que eran señores , y en todo lo demas procuren Que los caciques y principales no tengan por que justamente se aprovechen, haciéndoles los esclavos d sus sujcios , ley 3, tit. 2 , de este indios algun reconocimiento en la forına que cor- libro. ria al tiempo de su gentilidad, con que esto sea sin perjuicio de los tributos que á Nos han de

(2) Sobre esta ley debe versc la nota de la 17 del pagar, oi de lo que locare á sus cocomeaderos. antecedente título 1° de este libro.

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TITULO OCHO. De los repartimientos ,, encomiendas y pensiones de indios, y

calidades de los títulos.

se

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LEY PRIMERA.

mendarse un repartimiento por dos vidas, en el

distrito de cada pueblo de españoles, y mejorarD. Fernando V en Valladolid á 14 de agosto y 12 de

tomando otro que vacare , y dejarlos á sa noviembre de 1509. D. Felipe Il en Guadalupe á 1.o de abril de 1580. Y en la ordenanza 145 de pobla- bijo mayor, ó repartirlos entre'él ý los demas

ó ciones.

legitimos ó naturales, no teniendo legitimos, con Que estando la tierra pacifica, el gobernador reparta que cada repartimiento quede enlero, y sin divi. los indios de ella.

dir para el hijo que señalare, y dejando mager Luego que se haya hecho la pacificacion, y legitima , guardese la ley de la sucesion: Asimissean los paturales reducidos a nuestra obediencia, mo pueda tener los indios encomendados en otra como está ordenado por las leyes que de esto tra provincia, poniendo escudero que por el haga lan, el adelantado, gobernador, ó pacificador, vecindad y no se le puedan remover. Todo lo en quien esta facultad resida , reparta los indios cual se entienda conforme a lo capitalado. entre los poblaılores, para que cada uno se en

LEY III. eargue de los que fueren de su repartimiento, y los defienda y ampare, proveyendo ministro El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadoque les enseñe la doctrina cristiana, y adminis- ra en Valladolid á 13 de mayo de 1538. tre los sacramentos, guardando nuestro patro- Que los indios que se pacificaren sean encomendados

à vecinos comarcanos. nazgo, y enseñe a vivir en policía , haciendo lo demas que estan obligados los encomenderos en Mandamos, que los indios que se pacificaren, sus repartimientos, seguo se dispone en las leyes sean encomendados á pobladores de la comarca, de este libro.

donde residieren los indios.
LEY II.

LEY IV.
El misino ordenanza 58, 61 y 62.

El emperador D. Carlos en Malivas á 20 de octubre

de 1515. Que sobre encomendar indios se guarden las capitulaciones de los adelantados, y lo que especialmente se

Que sin embargo de lo resuelto por las nuevas leyes dispone.

se encomienden los indios á benemeritos. El adelantado guarde sa capitulacion, у

si Estando permitido y ordenado que todos los on ella se le diere facultad de encomendar , en- indios que se pacificasen en nuestras Indias, fue. liéndase tambien en los indios que vacaren en sen encomendados á los descubridores y pobla. distritos y ciudades de españoles, que ya estu- dores y otros beneméritos, y vacando por muervieren pobladas, haciendo los nombramientos te de los últimos poseedores, conforme á la ley por dos vidas, reservando los puertos y cabece. i de la sucesion y sus declaraciones, siendo en las ras para Nos, y puede escoger para si, y enco- provincias en que conforme a cédulas reales,

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