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año, no se le dé tercio de inita de alli adelante, rentas ni ayudas de costa à 'hijos de oficiales de antes se reparta y alquile á personas necesitadas, nuestra real hacienda en tributos situados para y aplicamos el tercio de aquel año à nuestra cá. | premiar á personas benemeritas y pobres; y puesmara; y

al
que

dos años fallare, se le vaquen los tra voluntad es que acudan á pedirlas á nuestro indios, y solo sean exceptuados los vecinos de Cuconsejn real de las Indias, donde vistos y califiyo, que estavieren sirviendo actualmente en los cados sus servicios, les haremos la merced que ejércitos de Arauco y Yumbel, ó en algun tuer merecieren. te de aquellas fronteras, los cuales podrán poper personas en su luar; y asimismo los que sir.

LEY XXXVI. vieren en la Concepcion ó Chillán con plaza y

El einperador D. Carlos y la emperatriz gobernadosueldo nuestro: y lo misino ordenamos y manda ra en Valladolid á 12 de l'ebrero de 1538. En Madrid mos con las mismas penas a todos los encomen. á 8 de noviembre de 1539. El mismo en Toledo á 29 deros del reino de Chile que estuvieron fuera de

de junio de dicho año. sus vecindades. Todo lo cual se guarde y

Que el prelado y gobernador persuadan d los que pla con los vecinos de Cayo, si no fueren tan

tuvieren indios, que se casen dentro de tres años. necesarios en la guerra de Chile que se exponga à manifiesto peligro.

Los encomenderos que no fueren casados, 8c

casen dentro de tres años que tuvieren la encoLEY XXXIII..

mienda, y lleven sus mugeres á la proviocia de D. Felipe IV en Madrid á 30 de marzo de 1627.

su vecindad, excepto si tuvieren tal edad ó justo Que los encomenderos de Cuyo hagan vecindad en

impedimento que les releve. Y porque no es nues., Santiago de Chile.

Ira voluntad hacerles apremio ni vejacion, eoHabiéndose dispaesto que los encomenderos

cargamos al prelado de la provincia, y ordena

mos al gobernador, que si habiéndolo examinado que residían en la ciudad de Santiago del reino

no hallaren in pedimento, tengan cuidado de los de Chile, y eran del distrito de la provincia de Cayo fuesen å hacer veciodad à ella, pareció que Frimonio, especialmente si vieren que tienen ca.

persuadir y amonestar á que fomen estado de maharian mucha falla en el reino para la guerra, y que no era de efecto su asistencia en Cuyo; vision de las encomiendas, prefieran los casados

lidad para ello : y los gobernadores en la pro• ordenó el gobernador y capitan general que hi: ciesen su vecindad en Santiago, con que cada uno

á los que no lo fueren, conforme a lo dispuesto

por la ley 5, tit. 5, lib. 4. pusiese en su encomienda escudero y cantidad de bueyes y ganados, y se proveyeron las doctrinas

LEY XXXVII. necesarias, para que los indios fuesen doctrinados en nuestra santa fé católica: Es nuestra vo

El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadoluntad y inandamos que asi se guarde y ejecu

ra á 20 de marzo de 1532. te, mientras la pública conveniencia no pidiere que los encomenderos juren que tratarán bien d los

indios. LEY XXXIV.

Mandamos que los encomenderos hagan juD. Felipe II en el Pardo á 14 de noviembre de 1500 ramento judicial ante el gobernador, y con fé de Que ningun encomendero pueda ser escribano, y el escribano, de que tratarán bien á sas indios, y que lo frere escoja la escribanía ó la encomienda. conforme a lo que está dispuesto y ordenado.

Mandamos que ningun encomendero de in- ! dios paeda ser escribano de cámara, gobernacion, Que los encomenderos no sucedan en tierras van cabildo público ni real; y el que tuviere cual

cantes por muerte de los indios, ley 30, til. s quiera de las dichas escribanías, elija ser enco.

de este libro. mendero ó escribano y lo que dejare vaque; y si Que ningun encomendero lleve sus tributos sin faere el oficio de escribano, lo pueda renunciar y

eslar tasados los indios, y no perciba utra.com renuncie luego, conforme a las leyes que Ira

sa, ley 48, tit 5 de este libro. tan de renunciaciones de oficios, guardando en

Que si el encomendiri en su testamento remitieesta prohibicion la ley 12, tít. 8 de este libro.

re los tributos por algunos años, se haga jus · LEY XXXV.

ticia y cumpla su voluntad, leg 52, tit. 5 de este

libro, D. Felipe IV en Madrid á 21 de oclubre de 1637. El consejo mandó por decreto de 16 de mayo de Que no se den ayudas de costa en tributos e hijos de 1635 que de aqui adelante se consulien los oficiales reales en las Indias.

gracias de poder gozar los encomenderos las en Ordenamos á los gobernadores que tienen fa comiendas eslando en estos reinos, y tambien eoliad de encomendar en las ladias que no den las prorogaciones, qulo 92,

otra cosa.

TOTULO DIEZ.

Del buen tratamiento de los indios.

conserva.

nas

LEY PRIMERA.

ben los indios en sus personas y haciendas de alLa reina católica doña Isabel y la reina gobernadora

guoos españoles , corregidores , religiosos y clé. en esta Recopilacion.

rigos en todo género de trabajo con que los des(hue se guarde lo contenido en cliiusula del testamen

frutan por su aprovechamiento, y como personas to de la reina católica sobre la enseñanza y buen

miserables no hacen resistencia ni defensa, sujetratamiento de los indios.

tándose à lodo cuanto se les ordena, y las justiEn el testamento de la serenisima y may cató.

cias

que los debian amparar, ó no lo saben (sienlica reina doña Isabel, de gloriosa memoria, se ha do obligados á lo saber y remediar) ó lo toleran Ila la cláusala siguiente: Cuando nos fueron conce y consienten por sas particulares intereses, con didas

por la santa Sede Apostólica las islus tra toda razon cristiana y política, Tierra Firme del Mar Occéano, descubiertas ģ

cion de nuestros vasallos. Y habiendo reconoci por descubrir; nuestra principal intencion fue do que no basta lo que està proveido y ordenaal tiempo que lo suplicamos al papa Alujun

do para remedio de lantos males, encargamos y dro VI, de buena memoria, que nos hizo la di

manilamos á los vireyes y presidentes goberna. cha concesion de procurar inducir y traer los

dores (pués en esta recopilacion con particolar pueblos de ellas, y los convertir á nuestra san

intento se han juntado y repetido las leyes y deta católica, y enviar a las dichas Islus y

cisiones que mandan y encargan el buen trataTierra Firme, prelados y religiosos, clerigos y

miento y alivio de los indios) que por sus perso. Otras personus

doctas
y temerosus de Dios,

у

las de todos los demas ministros y justicias para instruir los vecinos y moradores de ellas

averigüen y castiguen los excesos y agravios que á la católica, y los doctrinar y enseñar bue.

los indios padecieren, con tal moderacion y pru• nas costumbres, y poner en cllo la diligencia

dencia, que no dejen de servir y ocuparse en lo. debida, segun mas largamente en las letras de

do lo necesario, y que tanto conviene á ellos inisla dicha concesion se conticne. Suplico al rey

mos y á su propia conservacion, ajustando eo el mi señor, muy afectuosamente, y encargo y.

modo de su servicio y trabajo, que no haya ex

ceso ni violencia, ni dejen de ser pagados, guarmando á la princesa mi hija y al principe su marido, asi lo hagan y cumplan, y que es

dando las leyes que sobre esto disponen de que que le séa sui principal fin y en ello ponyan mil

lengan tan particular cuidado, que despues del

gobierno espiritual, sea esto lo que pri:neros cha diligencia, y no consientan ni den lugar

principalmente procuren: y si les pareciere que á que los indios vecinos y moradores de las dichas Islas y Tierra Firme, ganados y por ga

es necesario nuevo y mayor remedio, lo traten nar, reciban agrario alguno en sus personas y

con sus audiencias y otras personas celosas del

servicio de Dios nuestro Señor y nuestro; y con bienes: mas inanden que sean bien y justamen.

su parecer y el de las audiencias, nos avisen para te tratados, y si algun agravio han recibido,

que proveamos lo que mas convenga. lo remedien y provean de manera que no se exceda cosa alguna lo que por las letras apos

LE II. fólicas de la dichi concesion nos es inyungido

D. Felipe II, Ordenanza de Audiencias de 1563. En jo mandado. Y Nos, a imitacion de sa calo'ico Longuisana á 21 de abril de 1580. D. Felipe IV en

Madrid a 26 de setiembre de 1635. y piadoso celo, ordenamos y inandamos á los vi reyes, presidentes, audiencias, gobernadores y Que los vireyes y audiencins se informen si son mal justicias reales, y encarjamos á los arzobispos, tratudos los indios, y castiguen i los culpados. obispos y prelados eclesiásticos, que tengan esta Uno de los mayores cuidados que siempre cláusula 'muy presente, y guarden lo dispuesto hemos tenido, es procurar por todos inedios que por las leyes, que en órden à la conversion de

los indios sean bieu tratados y reconozcan los be: los matarales y su cristiana y católica doctrina,

neficios de Dios nuestro Señor en sacarlos del mi. enseñanza y buen tratamiento están dadas (1), serable estado de sa gentilidad, trayéndolos a nuesLEY II.

Ira santa fé católica y vasallaje nuestro. Y por. D. Felipe II eu capítulo 47 de Instruccion. que el rigor de la sujecion y serviduinbre era lo Que el buen tratamiento de los indios sea de forma que mas podia divertir este principal y unas deque no dejen di servir y ocuparse.

seado intento, elegimos por medio conveniente Grandes daños, agravios y opresiones reci

la libertad de los naturales, disponiendo que uni

versalmente la gozasen como está prevenido en (1) Las Córles generales y extraordinarias, for

el título que de esto trata, jonlando eslo á la

pre madas en la Isla de Leon el 21 de setieinbre de 1810, dicacion

у

doctrina del Santo Evangelio, para cuidaron con mucha brevedad y preferencia à otros que con la suavidad de ella, fuese el medio inas objetos, cortar de raiz los abusos y vejaciones que eficaz; y conviene que á esta libertad se agrepadecian los indios; y por decreto general expedido

gne el buen tratamiento: Mandamos á los vire. eu 5 de enero de 1817 se mandó que nadie les ocasiopase perjuicio en sus personas y propiedades bajo de

yes, presidentes y oidores de poestras audiencias los apercibiinientos mas seyeros.

i reales, que tengan siempre mucho cuidado y se

:

to

,

informco de los excesos y malos tratamientos que

denes dadas en favor de los indios, asi por Nos, se hubierea hecho ó hicieren á los indios incor. coino por nuestros vireyes y audiencias reales, porados en nuestra , real corona y encomendados sobre que los corregidores no traten ni contraten, á particulares: у

asiinisino a todos lo; deinas na y las tagan complir y guardar con puntualidad tarales de aquellos reinos, islas y provincias, in en todo lo conveniente al servicio de Dios y nues. quiriendo como se ha guardado y guarda lo or tro, y bien de los naturales. denado, y castigando los culpados con todo rigor, y poniendo reinedio en ello, procureo que sean

LEY VI. instruidus en nuestra santa fi católica, muy bien tratados, ain parados, defeadidos y mantenidos

D. Felipe II en Lisboa á 27 de mayo de 1582. Don

Felipe III, Ordenanza 26 del servicio personal. en justicia y libertad como súbilitos y vasallos Questros, para que estando con esto la materia Que todos los ministros y residentes en las Indias dispuesta, paedan los ministros del Evangelio con:

procuren el buen tratamiento de sus nalurales. seguir mas copioso fruto en benefcio de los na Todo lo ordenado en favor de los indios se torales sobre

que á todos les encargamos las con cumpla y ejecute precisainenle, de forma que no ciencias.

puedan ser oprimidos con tal moderacion y temLEY IV.

planza , que la in poco se dé lugar ni consienta que

se hagan ociosos ni bolgazanes, procurando que El emperador D. Carlos en Valladolid á 26 de junio trabajen y acadan á las labores y olros servicios, de 1523. El príncipe gobernador alli a 13 de seliembre de 1543. D. Felipe II en Lisboa á 11 de juuio y

como se previene por las leyes de esta Recopilaá 27 de mayo de 1582. D. Felipe III en Madrid á 12 cion, y principalmente esté á cargo de los virede diciembre de 1620.

yes, presidentes y gobernadores el cuidado y com.

plimiento en la ejecacion de lo susodicho; y pues Que las justicias reales procedan contra culpados en malos iratamientos, y los castiguen severamente.

loca universalınente a todos los estados de las gen

tes habitantes en las Indias : á los jueces por el Mandamos a nuestras justicias y oficiales, que cumplimiento de nuestras órdenes: á lus prela. en nuestro nombre cobran los tributos de indios,

dos por la obligacion que tienen de mirar por el y otras cualesquier personas que los tuvieren en

bien espiritual y temporal de aquellos naturales: .comendados, y á todos nuestros súbditos natura

á los españoles por sa particular acrecentamienles y habitantes en las Indias, que no les hagan

conservacion y aumento de aquellos reinos, mal ni daño en sus personas ni bienes, ni les to. donde los encomenderos gozan sus repartimienmen contra sa voluntad ninguna cosa, excepto los tos, y tienen todos los demas tan grande dispositributos conforine à sus tasas, pena de que cual cion para labranzas y sranjerías, que todo cesaquier persona que matare ó hiriere, ó pusiere

rii en faltando los indios, deben mirar por ellos, las manos injariosamente en cualquier indio, ó

у

asi encargamos mucho á lodos, general y parti. le quitare sa muger, ó hija , ó criada, ó hiciere

cularmente, el cumplimienlo y oliservancia de otra fuerza ó agravio, sea castigado conforme á

cuanto está proveido, y se contiene en las leyes las leyes de estos reinos de Castilla y Nueva Re.

dadas sobre su buen tratamiento, para que tencopilacion. Y encargamos y inandamos á aues

gan cumplido efecto, porque nuestra intencion tros vireyes, gobernadores y ministros, que vivan

у

voluntad es que inviolablenenle se guarden y con grandisimo desvelo, atencion y cuidado en

cumplan. saber é inquirir de oficio por via de los prolectores, religiosos y otras persona desapasionadas,

LEY VII. si los enconienderos ú otros vecinos residentes ó forasteros, los vejan y inolestan en los casos re

D. Felipe II alli, y en Sın Lorenzo á 25 de agosto

de 1596. feridos ú otros semejantes , y hallando que algu. nos son culpados con fundamenta de verdad proe Que los prelados in formen siempre del estado, trabable, coinetan sa averiguacion y castiga á suge : tamiento y doctrina de los indios con forme di esta ley. tos desinteresados, qac no teugan indios ni pareotesco de consanguinidad o afinidad con los en:

Rogamos y encarganios á los arzobispos y obis* comenderos ú otros culpados, para que los cas

pos, que en lodas las ocasiones de flotas liguen ejemplar y severamente, interviniendo

das nos envien relacion may particular del trata. los fiscales de nuestras audiencias ; si conviniere

miento que se hace á tos indios en sus distrilos, mas eficaz reinedio, lo arbitren hasta que tenga

si van en aumento é dimucion, sí reciben moefecto y se consiga lo que tanto importa al servi

lestias ó vejaciones, y en qué cosas, si les falta cio de Dios nuestro Señor y nuestro, y couser

doctrina y adónde, si gozau de libertad ó son oprivacion de los indios.

midos , si tienen protectores, y qué personas

lo son , si los ayudan y debeoden haciendo fiel y diLEY V.

ligentemente sus oficios, ó con descaido y negliD. Felipe II en Madrid á 23 de diciembre de 1595. gencia, si reciben algo de Ins indios, que insQue se atienda mucho como acuden los corregidores

trucciones tienen, cóalo las guardan, lo que conal buen tratamiento de indios,

vendrá proveer para su mejor enseñanza y con

servacion, y lo que mas les ocurriere acerca de Los vireyes y gobernadores tengan siempre esto dirigido á nuestro fiscal del consejo de Indias, mucha vigilancia y cuidado , y procaren enten à

cuyo cargo está su protección, para que pida lo der

у saber como proceden los corregidores y ad. ministradores de inilios en su buen tratamiento,

que toca å su obligacion, y Nos proveainos lo

conveniente al descargo de nnestra conciencia y y para coas acierto reconozcan las leyes y ór. cargo de los que fueren omisos.

y arina

LEY VIII.

LEY XI. D. Felipe II en Lisboa á 13 de noviembre de 1582.

D. Felipe II en Pobos á 12 de

mayo

de 1581. Que se guarden las leyes y provisiones sobre que los

curas y religiosos trüten bien a los indios. Que los indios no sean molestados sobre ir al merca Nuestras audiencias reales despachan provi.

do, y si fueren sea de tres leguas. siones para que los curas y doctrineros, cléri.

Los indios que hubieren de ir al mercado gos y religiosos no echen derrainas entre los in con provision de bastimentos y otras cosas, sean dios con ningun pretexto, aunque se hayan de

de los que hubiere en contoruo de la ciudad hasgastar eo fábricas de iglesias, y hacer oroarnen ta tres legoas, con poca diferencia, y ninguno sea los, y ordenen que siendo necesario algo de esto obligado á llevar ni veoder lo que no taviere, y se de primero chenta al virey o presideo!e gober

sobre esto no reciban agravio ni vejacion. uador, que conforine á la necesidad y posibilidad de los indios declare lo que se hubiere de repar.

LEY XII. tir, y quién lo ha de pagar y cobrar : y para que El mismo en el Bosque de Segovia á 13 de julio los susodichos ni otros religiosos no carguen in

de 1573. dios, ni los coin pelan, persuadan ni aperciban á

Que los indios no sean apremiados á traer aves á los ofrecer aunque sea al wanipulo, y para que no ministros, sino que vendan priblicamente. tengan llaves de las cajas de comunidades , gide ellas tomea cosa alguna, ni con pretexto de sus

Obligan los ministros de justicia en algunas alimentos por estar dado en esto órden convenien:

partes á los caciques é indios á que les lleven à te; y para que no inqden pueblos de anos asien.

sus posadas gallinas y otras cosas para comprartos å otros, como suelen hacer con notable daño

las, y no les dan su justo valor: Mandamos que y vejacion de los iudios, ni extingan, consuman

no se baga ni consienla , y que los indios acu

dan å las plazas ó mercados públicos, donde loni qniten los cacicazgos, y los que pretendieren suceder en ellos acudan á pedir justicia à nues

dos podrán comprar lo que fuere su voluntad. tras audiencias; y porque las dichas provisiones

LEY XIII. son bien dadas, justas y convenientes al sosiego, quietud y buen gobierno de los indios , manda D, Felipe IV en Madrid á 8 de octubre de 1631. anos que asi se guarde y cumpla, y que las au Que los indios no sean obligados á hacer barreras ni diencias las despacheo y hagan ejecutar cómo y

limpiar las calles sin paga. cuándo cunvenga, y en todo sean guardadas las

Cuando se celebran fiestas de toros en algaleyes, que de esto ó alguna parte tralan.

nas ciudades, obligan los alcaldes ordinarios y LEY IX.

justicias á los iodios á que bagan barreras, y linn

piea las calles de que no les dan satisfaccion: El mismo en el Campillo á 19 de octubre de 1595.

Mandamos a nuestras audiencias que no consicoQue los indios no hagin ropa para ministros ni culo

tan estos a premios; y cn caso que convenga oca. ras, ni se les compre mus de lo que fuere necesario,

par los indios por necesidad ó utilidad páblica, Asimismo prohibimos que no sean premiados les paguen muy competentes jornales; y de no los indios a hacer ropa para los corregidores ni hacerlo, incurran en las pebas eslatoidas .contra otros ministros de justicia , curas ni personas que los transgresores de nuestros inandalos, en que Jes administran, ni les tomen vi compren mas de desde luego los damos por condenados, y nueslo que hubieren menester para el servicio de sus tros fiscales pidan el cumplimiento y ejecucion casas, y no otra cosa para granjeria, ni lo puedan llevar a otras par: es pena de privacion de oficio,

LEY XIV. en la cual incurran las justicias y administrado.

El emperador D. Carlos y los reyes de Bohemia, go'es secalares, y was wil ducados para nuestra cả.

bernadores, en Valladolid : 9 de octubre, y 9. de nonara é indios por mitav; y en cuanto a los cu.

viembre de 1549. as y ministros eclesiásticos, se guarde la ley 23, t. 13, lib. 1, y las demas que prohiben las gran

Que no se traigan indios ii buscar sepulturas' ni ha

eer hoyos para sacar tesoros. rías, que los eclesiàsticos tienen con los iodios.

No se permita echar ni traer indios á buscar LEY X.

sepulturas, ni hacer hoyos para sacar tesoros , y emperador D. Carlos y el príncipe gobernador los jueces impongan las penas equivalentes al exMadrid á 2 de marzo, y en Monzon á 23 de setiem ceso seguo su abritrio, y las ejecuten. de 1552. La princesa gobernadora en Valladolid å 3 de julio de 1555.

LEY XV. (los indios no sean agraviados sobre traer basti.

Los mismos allí. mentos a las ciudades. i para la provision de los pueblos convinie

Que las indias no sean encerrødus para que hilen y

que

han de tributar sus maridos. reigar á los indios à que lleveu algunos baslinos , sea de forma que no reciban agravio, Ningan encomendero ni otra persona apre. y lan vooder libremente y sin tasa, con que mie á las indias á que se encierren en corrales, ni acan de su voluntad y habrá abundancia de otras parles á bilar y tejer la ropa que hubieren todinecesario; y en caso que sea conveniente de tributar en ningan.caso ni forma, y tengan pon serán los precios justos, y los indios pa. libertad para hacer eslo en sus casas, de modo gada que no vayan de tanta distancia que les que no se les haga ni reciban, agravio: y guár. casujuicio.

dese la ley 22, tit. 5 de este libro. TOMO II.

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tejan lo

de cien pesos

LEY XVI.

fermedades y doctrina, para que sean instrui

dos en nuestra Santa Fe Católica, y el presiden. El emperador D, Carlos, Ordenanza 11 de 1528. Don * Felipe III en Madrid á 6 de marzo de 1603.

te, audiencia y protectores los amparen y defien. Quie siendo necesario ocupar inilios en algun trabajo

dan con especial cuidado, y no aguarden á ser personal, sea al tiempo que se ordena.

requeridos. En las ocasiones forzosas é inexcusables se han,

LEY XXI. de ocupar los indios, de forina qoe en aquel tiem

D. Felipe Il en Madrid á 19 de diciembre de 1593. po no puedan hacer falta á sus sementeras, y en

Que los delitos contra indios sean casligados con tonces ha de ser la paga de sus jornales con mucba puntualidad, y precisamente en propia mano

mayor rigor que contru españoles. de los nismos jornaleros.

Ordenamos y mandainos que sean castigados

con mayor rigor los españoles que injuriaren , á LEY XVII.

ofendieren, ó maltrataren á indios, que si los inis. El emperador D. Carlos y la reina gobernadora en

mos delitos se cometiesen contra españoles y los Valladolid a 20 de noviembre de 1536.

dcclaramos por delitos públicos. Que ningun español ande en amahaca ni andas sin

LEY XXII. notorin enfermedad. Ningun español de cualquier estado ó condi

El mismo en Lisboa á 11 de junio de 1582. cion', procure ni consienta que los indios le lle.

Que donde no cesar en los agravios hechos á indios se

avise, para que vaya visitador. ven en amahaca ni andas, si no estuviere impe. dido de notoria enfermedad,

Conviene enviar jueces visitadores á las pro

pena de oro de ley perfecta, niitad para nuestra cáma.

vincias de las Indias, para que conozcan de los ra, y la otra mitad para el denunciador y jaez agravios, que reciben los indios y reformen los que lo sentenciare, por iguales partes, y el que

abusos introducidos contra nuestra voluntad, que se hubiere servido de los indios contra esta pro

s empre será de remediar los que padecen, y hibicion, pague el daño é interes y sea castigado

obviar las vejaciones y molestias con que son conforme a la calidad y cantidad, si alguno re

ofendidos y maltratados; y aunque sobre esto sultare contra los indios.

està proveido con los oidores visitadores de las au.

diencias: Ordenamos y mandamos, que los vire. LEY XVIII.

yes, presidentes, audiencias y gobernadores nos D. Felipe II en el Bosque de Segovia á 10 de agosto

envien en todas ocasiones relacion de lo que de 1562.

pareciere mas digno de remedio y mayor proviQue los indios de señorio, siendo agraviados, se pue

dencia, para qoe Nos tomemos la resolucion que dan quejar en las audiencias

mas convenga à la libertad y buen tralamiento Si los indios de señorío recibieren algun agra

de los indios. vio del a'calde mayor, justicia, ú otra cualquier

LEY XXIII. persona, puedan ir libremente á la audiencia real del distrito á dar su queja, pedir satisfaccion

D. Carlos Il y la reina gobernadora. del agravio, y que se les haga justicia, y no se les Que se guarde lo ordenarlo sobre el buen tratamien, ponga impedimento.

to de los inılios por cluiusula del rer, escrita de su

real

mano, LEY XIX.

Habiendo tenido el rey don Felipe IV, nues. El emperador D. Cárlos y la emperatriz gobernadora en Valladolid á 20 de noviembre de 1536.

tro padre y señor que santa gloria haya , noticia

de los malos tratamientos que reciben los indios Que el negro que maltratare d indio sea castigado conforme est. ley.

en obrajes de paños, sin plena libertad (y á veEl negro qne hiciere mal tratamiento à in

ces encarcelados y con prisiones) ni facultad de dio, no habiendo sangre sea atado en la picota de

salir á sus casas, y acudir á sus mugeres, hijos y la ciudad , villa ó pueblo donde sucediere, y alli

labores, y estando prohibido que fuesen asi de de sean dados cien azotes públicamente: y le

tenidos en pena de sus delitos ó por deudas, y hiriere ó sacare sangre, demas de los cien azoles

obligados á llevar cargas á cuestas, y que se re sean ejecutadas en él las penas que segun la ca.

partan para servicio de las casas de vireyes, oidolidad y gravedad de la herida mereciere por de

res y ministros , y consoltado por nuestro rea y costumbre de estos reinos de Castilla , y

consejo de Indias, fue servido de resolver que s el dueño pague los daños, menos

guardasen las leyes dadas sobre prohibir y inc

noscabos, y costas, que se recrecieren al inrlio, y si no lo quisiere pa.

dificar el servicio personal, y añadió de sa red gar, véndase el negro para este efecto, y dese de

mano la clausula siguiente: Quiero que me dis

satisfaccion á mi y al mundo del modo de trsu precio satisfaccion.

tar esos mis vusallos, y de no hacerlo con se LEY XX.

en respuesta de esta carta vea yo ejecutubs D. Cárlos Il y la reina gobernadora.

ejemplares castigus en los que hubieren exedielo en esta parte, me daré por

deservidor Que los indios de Chile

que
sirvieren

sean bien tra,
tados

aseguraos que aunque no lo remedieis lo cago doctrinados. I

de remediar ,y mandaros hacer gran caso de Todos los indios domésticos del reino de Chi. las mas leves omisiones en esto, por ser call'a le que voluntariamente sirvieren en las familias, Dios y contra mi, y en total ruina y defuisean bien tratados, y los dueños de ellas cuiden cion de esos Reinos , cuyos naturales estimo de su sastento , vestido, abrigo, cura en las en- ! y quiero que sean Ir.clados como lo mgecen

; y leyes dadas.

si teni

recho

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