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debieren estos indios á su encoınendero, si fue tercio del repartimiento asistiere los nueve meses ren tributarios: y ningan infante sin licencia ten de mita, alli se pague el estipendio de doctrina, ga solo iodio de servicio, sino de camarada con que corresponde á estos nueve meses del tercio dos ó tres soldados, porque el qne quisiere te al doctrinero de aquel distrito ; y lo demas se panerle ha de ser de á caballo y el cabo le acoino: gue al doctrinero del repartimiento: y si la docde de servicio quitàndolo a los infantes. Y man.

trina tuviere estancias muy distantes, se pongan damos que en los dos campos de Arauco y Yum. dos ó mas parroquias en ella, y el doctrinero bel haya dos o tres casas donde se recojan de no

asista tres, ó cuatro ó mas meses en cada una, che lodas las indias solteras á dormir à la hora segon fuere mas o menos el núinero: señálese el que se señalare, para evitar amancebamientos y tiempo hijo del año que ha de residir en cada deshonestidades: y el cabo, vicario y ronda las vi una, para que alli acudan los indios de las essiten con frecuencia por el ejemplo que deben Lancias de á legua y menos, á misa y doctrina, á dar las cabezas de que pende la reformacion de que los corregidores, vicarios y dueños de estanlos demas: y ningun capitan ni oficial pueda te- cias los obliguen y compelan, para que los dener india soltera en su servicio, sobre que en

más hallen al doctrinero en los casos de necesicargamos al gobernador que proceda con seve dad, y en cada estancia haya capilla decente don. ridad y no conserve ni adelante en grados mili. de el doctrinero, que cada año las ha de visitar lares a los que asi no lo complieren.

dos veces à lo menos, doctrine, confiese y co

malguc á los que fueren capaces, y en cada parLEY LXII.

roquia haya (si no hubiere otro medio) on maD. Felipe IV allí.

chacho bien industriado, que en ausencia del Que los corregidores hagan listas de los tributarios cura enseñe a los demas el catecismo, el cual y obliguen a la mita, y cuales no estan obligados al señale el corregidor , para que no falte. Y encar. crecimiento del tributo.

gamos á los padres doctrineros que tengan libro, Luego que estas nuestras leyes sean publica- que dure perpetuamente, y haga fé á los baudas, los corregidores de todo el reino de Chiletismos, de que pende saber las edades para los bagan listas de los indios tributarios que hay en matrimonios, tributos y reservas. ciudades, repartimientos y estancias, y cada año las visiten, cumplan y hagan cumplir lo ordena

LEY LXVI. do en favor de los indios, y los obligaen á la mita de repartimientos y estancias, y especialmen

D. Felipe IV alli. te á la paga de los jornales señalados para satis

Que los dos tercios de indios reservados hagan mafaccion de sus tributos. Y declaramos, que el cre tcriales para las iglesias, y lo demas se reparla cimiento del tributo referido en la ley 31, se ha

entre dueños de estancias. .de entender de solos los indios del tercio, que vie.

Porque en el tributo no se señala parte para nen de mita y no de otros, ni de los de estancias

fábrica y ornamentos,

ordenamos que

el

correy familias, caya tasa es solamente la contenida

gidor disponga con efecto, que los dos tercios de en las leyes que en esto disponen.

indios que quedan, hagan los adoves necesarios, LEY LXIII.

corten la madera, y edifiquen las iglesias y parEl misino alli

. D. Cárlos II y la reina gobernadora: roquias referidas, y la clavazon, puertas y llaQue los bailes y festejos de los indios no se hagan

ves , campana y retablo, y todo lo necesario paen tiempo de labor y cosechas

ra decir misa, se reparta entre los vecinos y due

ños de estancia de cada doctrina, prorata de los Acerca de los bailes públicos y celebridades

indios que cada uno laviere, y al doctrinero se le de los indios, está proveido lo conveniente por la ley 38, tit. i de este libro: Ordenamos que se

reparla tanta parte, cuanta copiere al ducão de guarde en las provincias de Chile, y no se hagan

estancia que menos indios laviere. en tiempo de labor de tierras y cosechas, y que

LEY XLVII. sean castigados los que á tales fiestas llevaren vino ó lo enviaren á vender , y que asista el cor

El mismo allí. regidor ú otra persona por él.

Que los indios incorporados en la Corona de LEY LXIV.

repartimientos hagan sus iglesias. D. Felipe IV allí.

Las iglesias de indios incorporados en nuesQue los protectores amparen á los indios, ó sean

tra real corona, mandará hacer con ellos mismos visitados y penados.

el capitan que los tiene á su cargo, que el ornato Los protectores amparen á los indios en todo

y aderezo para decir misa dejó el Rey nuestro Se

ñor y abuelo, bien proveido en poder de los pato prevenido por estas leyes y las de su titulo, y si no lo hicieren, sean visitados y penados.

dres de la Compania de Jesus, los cuales susten

tarán à los indios que trabajaren en las dichas LEY LXV.

iglesias, y ellos por su propio bien lo harán sin

paga de jornales, y los indios de repartimienEl misino alli.

tos tambien trabajarán sin paga en sus propias Que é cada doctrina se agreguen doscientos tributa

iglesias. rios, , se administre conforme á esta ley.

Donde fuere posible se señalen para cada doc- | Ley 16, tit. a de este libro. Revalida las órde. trina de indios doscientos tributarios, uniendo nes de la libertad de los indios, y para esto las estancias comarcanas, y donde el providencia a los de Chile. TOMO II.

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da nueva

TITULO DIEZ Z SIZZ%.

De los indios de Tucuman, Paraguay y Rio de la Plata.

ra que

LEY PRIMERA.

denamos' al juez que les hiciere compulsion ó

apremio, y en otros tantos al español que los lle. D. Felipe III en Madrid á 10 de octubre de 1618.

vare por cada indio. Que en el Tucuman, Rio de la Plata y Paraguay no se hagan encomiendas de servicio personal.

LEY IV. En las provincias de Tucuman, Rio de la

D. Felipe III allí. Plata y Paraguay, no se hagan encomiendas pa

Que en el cargar los indios en el Paraguay se guarde los indios sirvan å sus cncomenderos, dan.

esla ley. do este servicio por tributo, aunque sea á tilulo

Aunque sea para traer leña á casa de sas de yanaconas, como en aquellas provincias los

amos, no puedan ser cargados los indios, déoles cacomendaban algunos gobernadores ó en otra

caballo ó carrela en que portearla y enliéndase cualquier forma; y si de hecho los encomendare

esto con mas rigor en Jerez y Guaira, de la pro. el gobernador cou esta calidad, las declarámos

vincia del Paraguay, en sacar la cera, pena de cin. por nulas, y al gobernador por suspendido del

cuenta pesos, en que condenamos al encomendeoficio, y inas en el salario que desde la provision de la encoinieada le corriere, y al encomendero, los que cargaren indios para sacar yerba de Ma

ro, mercader ó pasa gero que contraviniere, y a que del servicio personal usare, ca privacion de la racayo, en cien pesos por cada vez que aplicamos encoinienda, la cual desde luego ponemos en á nuestra cámara, juez y denunciador por iguales nuestra real corona; y nuestra voluntad es, que la prohibicion del servicio personal se entienda, invieren sobre rios, puedan cargar agua para el

partes: y permitimos que donde los paeblos esno solo de las encomiendas que se hicieren, sino

servicio de las casas: y encargamos á los goberde las hechas hasta ahora. Y ordenainos que las hechas antes de ahora sean de iodios tributarios, acadan con moderacion à las cosas precisamente

nadores que provean y den órden que los indios como lo son los demas de nuestras Indias.

necesarias é inescasables, y con particolaridad en LEY II.

la ciudad de Jerez, Ciudad-Real y Villa-Rica,

de forma que se consiga el beneficio de la causa El mismo allí.

pública y conservacion del trato, tragio y comer. Que los indios se puedan alquilar en el Rio de la

cio de los caminos, y que no sean los indios vePlata, en Tucuman y Paruguay.

jados ni cargados, y cuando en algao caso inex. Para mas servicio y avio de las haciendas, cusable y forzoso se baya de tolerar , sea con tal permitiinos que los indios se puedan alquilar moderacion, que sin ofensa y daño considerable como los españoles , por dias ó por anos, con que del indio no se falte al bien público, sobre que á siendo por un año no pueda bajar el concierto todos encargamos las conciencias. . de lo que en cada provincia éstaviere tasado.

LEY V.
LEY III.

El inisino alli.
El mismo allí.

Que los indios de Tucuman, Paraguay y Rio de la Que los indios se puedan concertar para otros sere Plata sirvan de muita á la duodécima parie, y forma

de introducirla. vicios; pero no swear yerba del Paraguay como se ordena.

Porque los indios de Tucumán, Rio de la Los indios se podrán concertar de su volun- Plata y Paraguay, se inclinea á alquilarse y ser. tad para otros servicios, demas de los permitidos vir, procurarán los gobernadores, que den por por la mila, y especialmente los de las provincias mita á lo menos la duodécimna parte en que no del Rio de la Plata y Paraguay, para bogar las ha de haber compulsion ni apremio, y usarán de balsas por

el Rio de la Plata. Y ordenamos á los inedios de mucha suavidad hasta que con el tiem. del Paraguay, que aun voluntarios no puedan ir po se faciliten, y los que fueren á servir se poà Maracayo á sacar yerba llarınada del Para- 1 drán coocertar con quien quisieren, las guay, en los tiempos del año que fueren dañosos | justicias los repartan, con que esto sea habiendo y contrarios á sa salud, por las mochas enfer- cumplido con las obligaciones y tasas de sus ea. inedades, muerles y otros perjuicios que de esto comenderos y sayas, y del tiempo que de esto les se sigued, pena de cien azotes al indio que fuere, sobrare у no de otra forma: y á los

que

asi fuerea у

de cien pesos al español que le llevare ó envia- ! y se hubieren de dar para la mita y ministerios re, y de privacion de oficio á la justicia que lo manuales, repartao las justicias con loda justige consintiere: pero en los tiempos que no fgeren cacion a las personas que mas necesitasen de ellos, Jañesos, puedan ir los indios á sacar la yerba, y procarando se les haga buen tratainiento y paga; el gobernador proveer con el cuidado y aten y que habiendo complido con sa inita no los de cion conveniente á sa bien, conservacion y sa tengan por ningun caso, y se vuelvan á sus relad: y permitimos que voluntarios puedan concer ducciones, y las justicias y alcaldes tengan lodo tarse para bogar balsas por el Rio de la Plata. Y cuidado de inforinarse de los indios separada y declaramos que en ninguna forma han de ser secretamente, ó coino mas couvenga, de la forma compelidos á esto, pena de cien pesos en que con. y cosas en qué ha consistido la paga, y si halla

sin que

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ren en ella algun agravio lo reformen en favor bernador señalare, imponiendo las penas á sa arde los indios, y de lo que proveyeren no haya bitrio; y asimismo se obligaráa principal y fialugar, apelacion ni saplicacion, ni sobre esto se dor á que con toda puntualidad les pagarà en sus hagan antos por excusar dilaciones. Y asimismo manos los jornales de todos los dias que se ocu. declaramos que la mita sea de indios de t'asa' paren en ir, estar y volver á sus pueblos. desde diez y ocho hasta cincuenta años, en que no se comprenden viejos, muchachos ni mugeres,

LEY VII. ý que los indios no sean compelidos hasta que la

D. Felipe III alli. Casa se pague en especie. Y ordenamos que en

Que los indios de estas provincias paguen la casa er tonces se dé de' cada seis indios' uno de mita, y

moneda ó frutos. se pouga cuidado en su cumplimiento.

Cada indio de tasa de estas tres gobernacioLEY VI. ;

nes pague seis pesos corrientes al año en mone

da de la tierra, con que se reduzgan á cosas que D. Felipe 111 allí.

si se hubieseo de veader a real de plata, valga Que los indios no puedan ser sacados de sus reduc

seis reales de plata lo que en moneda de la tierra ciunes, y de que pueblos, y d que distancia podrán salir.

fuere un peso, y asi el indio ha de ser obligado

á pagar en cada un año los seis pesos de lasa en Habiendo reconocido que el mayor daño de

moneda de la tierra, ó en seis reales de plata las redacciones resulta de sacar indios de sus paeblos á título de tragines ó servir a los caminan- godon hilado ó tejido, cera , garavata ó madres

por cada peso, ó en especies de maiz, trigo, altes: Mandamos, que ninguna persona de cualquier

de mecha. Y porque no haya dificultad en el estado y condicion que sea, en ningun caso pae precio de estas especies, declara mos, que valgau da saçar india si no fuere con su marido, y que

ana hanega de maiz un peso, una gallina dos reaningun indio salga de su provincia por urgentelles , ana madre de mecba, que tenga diez y seis causa que se ofrezca, si no fucre en las gobernapalmos un peso, tres libras de garavata un peso, ciones del Rio de la Plata, Paraguay y Tucu

una arroba de algodon de la tierra sin sacar la máo, los del Rio Bermejo, hasta los pueblos de

pepita en el Paraguay, cuatro pesos', y en el Rio Santiago y Santa Fé, ó Buenos-Aires, hasta

Bermejo y gobernacion de l'ucuman, cinco peCórdoba, ni en las dichas gobernaciones puedan sos; ana vara de lienzo de algodou un peso; una pasar mas que hasta la primera poblacion de es: fanegas de frijoles tres' pesos; ea las cuales espepanoles, de suerte que los indios de la Villa-Rica

cies puedan pagar los indios su lasa, con que en no pasen de Guaira; y los de Guaira, ó Jerez no pasen de la Asuncion, ni los de la Asuncion an. ano no lenga obligacion el encomendero a

recibir mas que una hanega de maiz, y dos gallipasen de las Corrientes, ni los de las Corrientes

nas á estos precios, y la demas, tasa haya de ser puedan ir por tierra mas qne hasta el Rio Ber.

en las otras especies ó moneda de plata , como mejo, y por el Rio de la Plata, hasta Santa Fé,

va expresado, y esta tasa se ha de pagar á las coy los de Santa Fé hasta Buenos-Aires, ó Cór

sechas de Navidad y S. Juan por mitad. doba, ó Santiago, de la gobernacion de Tucumán; y lo mismo se entienda rio arriba, porque no se

LEY VIII. han de poder sacar de ninguna parte indios inas

El mismo allí. que hasta el primer pueblo de españoles, á los

Que pasada la cosecha se pongan en tasa los indios cuales se les ha de pagar en propia mano y re: de diez

у ocho años, y suque a los de cincuenta. gistrarlos ante la justicia; y llegados se les ha de

El gobernador ó alcalde ordinario, que fuere dar avio para volverse sin que los detengan; y nombrado en las provincias del Paraguay, Rio de por que hay muy pocos indios en la ciudad de las

la Plata y Tucuman, vaya a visitar los pueblos des. Siete Corrientes, y sería posible que concorrien

pues de cogidas las cosechas, y ponga en númedo alli cantidad de balsas no ballasen avio de in

ro y padron de tasa los indios que llegaren à dios, permitimos que con voluntad de los que

diez y ocho años', y saque los que pasaron de trajeren los pasageros, puedan pasar de alli al

cincuenta pueblo mas cercano, y en lodos los demas casos se guardc lo dispuesto por esta ley, pena de cincoen.

LEY IX. sa pesos al que la quebrantare, aplicados por ter

El mismo alli. cias partes a nuestra cámara, juez y denunciador, Quie en el Tucuman, Rio de la Plata y Paraguay, y si fuere indio se le dén veinte azoles. Y decla aunque el indio sea casado no debe tasa hasta edud

ocho ramos que cuando a los vecinos, 'mercaderes ú

quios. otras personas que tuvieren trato y comercio, en Declaramos que en las provincias de Tacu , aquellas provincias, se les ofreciere ir de unas man, Rio de la Plata y Paraguay, aunque el in partes á otras dentro de ellas, y tuvieren necesi dio sea casado, no debe tasa hasta edad de diez, dad de algunos indios para el viaje, no los pue у

ocho años. Y mandamos que cualquiera que á dan sacar ni llevar en mucha ni

poca cantidad lo susodicho contraviniere, vuelva lo que llevaaunque de sa voluntad, sin preceder licencia es re con el cuatro tanto. presa y por escrito del gobernador, el cual ha

LEY X. biendo visto y, examinado el efecto para que se piden, la podrá conceder, y en esta conformidad

D. Felipe III alli. señalará los indios que le pareciere, y el tiempo que los administradores o mayordomos ejecuten lus que han de ocupar, y jornales que han de perci

milas cobren las tasas. bir, y tomará fianzas y seguridad de la parte de Ejecutar las mitas y cobrar las tasas en las que los volverá á sus pueblos al plazo que el go- | provincias de Tacuman, Rio de la Plata Para

de diez y

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sustento.

guay, esté á cargo del administrador ó mayor- | nos Aires, y otro tanto desde la Asuncion á Goaidoino que los gobernadores nombraren, para ra, y asi se guarde y ejecute, mientras por nuestra que tengan coidado de que los indios acudan á real audiencia donde tocare, averiguada con par• sus obligaciones,

ticular cuidado y diligencia la justificacion que LEY XI.

esto ticne, y estando bien informada de la ver •

dad, y de lo que conviepe no hubiere nueva taEl mismo allí. En Madrid á 10 de abril de 1609. sa o moderacion de la referida como le pareciere Que a los indios no se den solas algarrobas para su justo: lo cual se cumpla y ejecate, advirtiendo

que en la tasa de los jornales se tenga consideraLos indios que habitan algunas de estas pro cion á los dias que se han de ocupar en la ida vincias se sustentan de algarrobas, y sus enco у vaelta á sus pueblos, y la costa que han de ha-, menderos y personas à quien sirven con esta oca. cer, conforme a la distancia de donde fuereo, y sion no les dan maiz: Mandamos á los goberna : en los dias de ida y vuelta , el jornal sea la midores y justicias, que no lo consientan ni tole tad de lo que se tasare en los demas de servicio, ren, y hagan que se les dé el maiz y sustento ne cesario para su vida , salud y conservacion.

LEY XIII.
LEY XII.

El mismo allí.
El mismo alli.

Que ninguna india pueda salir de su pueblo d criar
Que lasa el jornal de los indios de estas provincias. hijo de español teniendo el suyo vivo.
A los indios de estas provincias que sirven

Habiéndose reconocido por experiencia grade mita personal, señalamos de jornal real y ves inconvenientes de sacar indias de los pueblos, medio cada dia en moneda de la tierra, y á los para que sean amas de leche: Manda'vos que que por sueses sirvieren en estancias, cuatro pes ninguna india que tenga 'su hijo vivo, paeda salir sos y medio en la misma : y á los que subieren | á criar hijo de español, especialmente de su eny bajaren por el Rio de la Plata bogando en balo comendero, pena de perdiiniento de la encomiensas, se les han de dar desde la ciudad de la Asan- da, y quinientos pesos en que condenamos al juez cion á las Corrientes, cuatro pesos en cuatro va: que lo mandare: y permitimos que habiéndosele ras de sayal ó lienzo, y desde las Corrientes á / muerto à la india su' criatura, pueda criar la del Santa Fe seis, y otro tanto desde Santa Fé á Buel español.

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LEY PRIMERA.

venga al bien de la causa pública, seguridad de

la tierra, tralo y comercio, y buena acogida de D, Felipe Ill en Venlosilla á 4 de noviembre de 1606.

los estranjeros, y circun vecinos y otras naciones En Madrid á 29 de mayo de 1620. D. Felipe IV á 31 de diciembre de 1622.

con quien se taviere paz, y continuare el comer

cio y correspondencia, estando siempre con todo Que el numero de chinos y japones se limite, y los cuidado y recato: de forına que los chinos y jagobernadores vivan con todo recato.

pones no sean tantos, y los que hubiere vivan Conviene para seguridad de la ciudad de Ma con quietad, temor y sujecion, sin que esto sea nila, Isla de Luzon, y todo lo demas que com- | parte para que no se les haga buen tralamiento. prende aquella gobernacion, que el número de los chinos sea muy moderado y no exceda de seis

LEY II. mil, pues estos bastan para servicio de la tierra, y pueden resultar de aamestarse los inconve D. Felipe III en Madrid á 12 de enero de 1614. Don nientes que se han experimentado, sin em Felipe IV allí á 21 de novienubre de 1625. bargo de la facultad que se concede por la ley 55, tit. 15, lib. 2, que se ha de entender hasta que las licencias se den con intervencion de oficiales lo que alcanza esta limitacion : y asiinismo que

reales, y tomen la razon. no haya tantos ja pones en aquella ciudad, pues pasan ya de tres mil, porque ha sido negligencia Las licencias que diere el gobernador de y descuido en echarlos de alli, y se han aumenta- Filipinas, para que en ellas se queden algunos do los chicos por codicia de los ocho pesos que chinos sangleyes, han de ser con intervencion de cada uno paga por la licencia, sobre lo cual man nuestros oficiales reales, tomando la razon de danios al gobernador y capitan general, que pro- todas, y el dinero que resultare (que son ocho pevea el remedio conveniente, teniendo considera sos de cada uno) se ponga en nuestra caja real, cion á

que

las licencias no se den por dinero, ni donde haya an libro separado, y en el se asienolro interes en su proio beneficio, ni de otros ten con distincion de nombres y señas, de forma ministros, y solamente considerea lo que mas con que no pueda háber, ocultacion.

LEY III.

Fé Católica, no pagoen tribnto en los diez años D. Felipe II alli á 11 de junio de 1594.

primeros de su conversion, y pasados se cobre Que de las licencias para salir d contratar no se

como de los naturales de Filipinas. lleven derechos d los chinos cristianos.

LEY VIII. A los chinos cristianos que en las islas Filipiuas se convierten á nuestra Santa Fé Cató

D. Felipe III en San Lorenzo zi 25 de agosto de 1620. lica, no permiten los obispos volver á sus tierras,

Que los chinos que se casaren en Manila se agreguen

d un pueblo. porque la comunicacion y vivienda entre gentiles no los haga caer en peligro de apostasia ; y

En las Islas Filipinas se convierten á nuestra

Santa Fe Católica muchos sangleyes que se reconociendo que estos no tienen otra cosa de que sustentarse sino sus tratos por la comarca,

casan con indias pölarales de ellas, y viven en comprando bastimentos para proveer la Repúbli

los contornos de la ciudad, y si se les diese sitio

en los baldíos donde agregarse y hacer un pueca, el gobernador no los deja salir de Manila sio licencia, que es muy grande impedimento y es

blo para labrar la tierra y sembrar, en que son lorbo para que otros se conviertan: Mandamos

bien ejercitados, serian moy útiles a la repúque de estas licencias no se lleven derechos, y el

blica, y no se ocuparían en reveoder y atrave. gobernador tenga mucha consideracion

sar los bastimentos, quedando mas domésticos y cuida

у do, en preveoir que de ellas no resulté iocon sosegados, y la ciudad mas segura aunque se auveniente, respecto de andar librenente por aque

mente el número: Ordenamos al gobernador y llas Islas.

capitan general, que asi lo ponga en ejecucion, LEY IV.

y procure conservarlos y inirar por ellos con el

cuidado que convenga. D. Felipe III en San Lorenzo á 5 de setiembre de 1620.

LEY IX. Que d los sangleye's no se impongan servicios personales, y sean bien truludos.

D Felipe Il en Madrid á 11 de junio de 1594. Tenga el gobernador particular atencion en Que expresa algunas calidades en cuanto d personas po imponer servicios personales á los sangleyes

y tratus de sangleyes, fuera de su ministerio é instituto, procurando A los sangleyes que vienen a contratar à Fi. que el buen tratamiento motive y atraiga á otros lipinas con mercaderias de la China, y las vená

que se vengan á convertir a nuestra Santa den en moolon á un precio por personas dipuFé Católica.

tadas para ello, que es lo que alli llaman PanLEY V.

cada, se les deja la ropa en su poder con seguriD. Carlos Il y la reina gobernadora.

dad que sin órden del gobernador no dispongan

de ella, y no se ponga prrcio á las cosas menudas Que se guarde lo resuelto por la ley 55, lil. 15, lib. 2.

sivo en algunos generos nobles. Y porque asi En el gobicrno del Parian, jurisdiccion, co

conviene, mandamos que se notifique á los sanmanicacion

у todo lo demas contenido en la ley gleyes que se hubieren de volver a aquellas Islas 55, tit. 15, lib. 2, se guarde lo resuelto.

que hayan de pasar y pasen por las leyes y órLEY VI.

deces que se les pusieren; y en cuanto a la PanD. Felipe III en Ventosilla á 15 de octubre de 1603. cada, se continúe con toda suavidad, de forma En el Pardo á 12 de junio de 1614.

que no recibao agravio ni se les dé ocasion à que Que amplia la ley 21, titulo 3, libro 5, sobre el dejen de venir á sus contrataciones.

conocimiento de lus causus del Parian. Habiendo pretendido los alcaldes ordinarios

LEY X. de Manila, conocer de pleitos y causas de chinos

El mismo allio que habitan en el Parian acumulativamente con

Que no se haga en Filipinas agravio a los sangleyes, ed alcaide de el, tuvimos por bien de mandar lo parlicularmente en lo aqui contenido, y seun bien

lratudos, resuelto co la ley 24, lit. 3, lib. 5, concediendo la primera instancia privativamente al alcaide,

Hlemos sido inforınado que los indios sangle600 las apelaciones a la audiencia. Y ahora es

yes que vienen a Filipinas a contratar desde la Ruestra voluntad y mandamos al presidente, go

Chiva, recibeo agravios y malos tratamiintos de bernador y capitan general y audiencia, que no

los españoles, y particularmente en que las guareonsientan á ningun juez ordinario ni de co

das pacstas por nuestros oficinles reales á süs na.

vios, les pilen y llevan cohechos, porque les per. mision, conocer de los pleitos y causas civiles ó

inilan' y dejen sacar algunas cosas que traeo de criminales de sangleyes, en primera instancia,

sus tierras para

dar á aunque sean oidores de aquella audiencia, hacien

personas particulares: que do oficio de alcaldes del crimen, ni sobre pos

los ministros que van a registrar los navios, io. turas, ni visitas de tiendas ni tratos de ellos,

inan y desfloran todas las mejores mercaderías, porque de esto privativamente toca conocer al

dejando lo que no es tal, de que les resulta peralcaide del Parian, sino fuere en caso tan extraor

dida considerable en lo restante, y muchas vedinario, necesario y preciso que convenga limi

ces no tienen salida de lo que les queda, como tor esta regla.

la tuvieran con lo bueno que se les qnita: que

cuando los chinos que van à registrar llevan lo LEY VI.

nejor, dicen que lo pagaràn al precio à qne se D. Felipe IV ea Madrid á 16 de junio de 1627. vendiere lo qne dejan, de forma que lo pagan soQue los singleyes que se convirtieren no tributen lamente al precio de las mercailerías peores y ch. por diez años.

mones, y los chinos pierilen el nas valor que luLos sangleyps couvertidos á nuestra Santa vieran si lo vendiesel con libertad: que con teTOVO II.

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