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ren navios en los puertos de las Indias, donde desde la fortaleza a la boca, para que pueda la hubiere fortaleza ó castillo, as: en cuerpo de ar. fortaleza guardar los navios, que estuvieren denmada ó flota, como en otra forına, cada uno tro, y batir y echar à fondo los cosarios, que en. haga salva con un morterele, y no dispare mas trarea por el puerto adentro, porque si surgieartilleria.

ren navios hacia la boca de él, no podrá la for

taleza, tepiéndolos delante, hacer daño en los que LEY XIII.

entraren, sin dar en los

que

allí eslovieren surD. Felipe II en la Instruccion de 1582, cap. 9.

tos, con la pena que el capitao general impuse

re para reparos y municiones de ella; y al que Que si los navios furren muchos y no hicieren la fuere inobediente, la fortaleza le tire á los árseña , la haya en la fortaleza para locar à arma boles. al pueblo,

Al salir del puerto cualesquier navíos, salven Si las guardas y centinelas descubrieren al

á la fortaleza, á lo menos con dos piezas, y las cagunos navios, que sin hacer salva y seña quisie- pitanas hagan la misma salva al salir y entrar, ren entrar en el puerto, y al alcaide de la lorta y la fortaleza á ellas. leza pareciere que no es bastante defensa la de la

Todos los cables, aparejos, mástiles, palos y artilleria del morro y torreones para impedirse- | madera, que se quedaren perdidos en el puerto, lo, tendrá señal conocida con que tocar al arma

en mar, ó tierra, si el navin, ó navios se fueren á los del pueblo mas cercano, que habiéndola en у lo dejaren perdido, poedalo sacar la fortaleza, tendido, acudirán todos al puerlo en buena disci y recoger á su costa, y sea para sus reparos. plina, con sus armas, y caballos; acaudillados del En los puertos de Cuba, y Puerlo Rico hagobernador, que fuere de la tierra, para que con

gan salva los navios marchaules , segun la proesta ayuda se poedan refrenar los cosarios y ene porcion y reglas referidas. migos, y defender la tierra.

Que los visitadores de forlalezas tomen cuenta LEY XIV.

del dinero, armus y municiones que se hubic. El emperador don Carlos y el principe gobernador

ren gastado, ley 38, tit. 34, lib. 2. en Valladolid á 22 de febrero de 1545. El mismo alli Que los visitadores de castillos y fortalezas viá 22 de mayo de aquel año. Maximiliano y la reina

siten a los ministros militares, y vean y avealli á 21 de julio de 1549. D. Felipe Il en el Pardo á riguen si tienen las prevenciones convenien13 de julio de 1579.

tes, ley 39, tit. 34. lib. 2. Orden que se ha de tener en hacer salva d los cas Que los vireyes del Póru msiten y reconozcan tillos y forlolezas de la Habana , Cuba y Puerlo los fuertes de Cartagena y Portobelo, ley 13, Rico.

tit. 3, de este libro. Los navios de flotas y armadas, que entraren

Que llegando el ulcaide à su plaza , presente por el puerto de la Habana, en hacer la salva

el titulo ante el gobernador, para que hecho guarden la órden siguiente.

cl homenage, le entregue la fortaleza, ley 2, Primeramente todos los navios, que vinieren

tit. 8, de este libro. de alta mar para entrar' en aquel puerlo, si fue

Que los alcaides hagan el pleito homenage arte ren de gavia, sean obligados, entrando de dia en

un caballero hijodalgo, en la forma que se él á disparar dos tiros en llegando al morro de

dispone, ley 3,' tit. 8 de este libro. la Atalaya, para que se entienda que son amigos, Que cuando vucare compania de presidio, el go. y en entrando dentro del puerto, hagan salva,

bernador cupitan general la provea en intecuando lleguen a la fortaleza, con otras tres pie.

rin, y para la propiedad priponga tres perzas; y si no trajeren artilleria, hagan guinda amai sonas al Rey, ley 1, lit. '10 ile este libio. na con la vela de gavia inayor, la una vez llegan. Que los capitanes de presidios hagan los nomdo al inorro de la vela, descubriendo la fortale

bramientos de capellanes de sus compañias, za, y otra vez empa! ejando con ella.

ley 6, tit. 10, de este libro. Ningun navío, ni bajel sea osado á entrar por

Que el alcaide de San Juan de Ulhua tenga el puerlo de noche, ni salir de él, y surja fuera lista de plazus, y se lome muestra de ellas, de la boca del puerto, y envie la barca á dar avi: conto ordlena, ley 8, tit. 10 de este liso á la fortaleza de qué navio es, y de donde vie.

bro. ne; y si entrare, ó saliere de noche , incurra en Que ningun vecino, ni oficial, ni natural de la pena de treinta ducados, y la fortaleza le pueda tierra sea recibido en plaza de presilio, ley 10, batir con las piezas que quisiere, y sea á su daño.

tit. 10, de csíc lilro. Si fuere armada real, en llegando la capita. Que los soldados vivan cristianamente , y se na al morro de la Atayalo, dispare una pieza ; y ejerciten, ley 20, tit. 10 de este libro. cuando llegare à la fortaleza, tres piezas, y la for Que los soldados de presidios no salgan al inar, taleza la salve con otras tres; y si fuere flota, la y

siendo necesario

para seguridad de los bar capitana , llegando al norro de la vela, dispare cos, sea i costu de los interesados, ley 21, dos piezas; y llegando a la fortaleza, tres piezas: lit. 10 de este libro. la capitana y la fortaleza haga la salva con dos. Que los cupitanes generales y cabos honren i

Ningun navio solo en flota, ni armada, sarja, los soldados, no se sirvan de ellos, y hagan ni eche ancla para quedar desde la fortaleza has ucudir á su obligacion, ley 22, tit. 10, de ta el morro de la vela, y

todos
desde la for

este libro. taleza á la bahía de dentro del puerto , y dejen Que donde hubiere presidios haya terrero, en vacío y desembrazado todo el mar del puerto, que se ejercilen los artilleros y soldudos, y TOMO II.

11

pasen

sea caporal el mas diestro, ley 30, tit. 10, Que los pagamentos de presidios se hagan cada de este libro.

cuatro meses, ley 2, tit. 12 de este libro. Que proveyendose artilleros en las fortalezas, Que las presas de los fuertes se repartun entre el contador y veedor les asienten sus plazas,

los soldados, y los navios y artilleria scan ley 31, tit. 10 de este libro.

del Rey, ley 7, lit. 13, de este libro. Quc en las plazas de artilleros de las fortale- Que el adelantado de nuevo descubrimiento sea

zas puedan entrar soldados, prefiriendose los teniente de las fortalezas que hicicre, leg. 9, agudantes de artilleros, ley: 32, tit. 10 de tit. 3, lib. 4. este libro.

Que los escribanos hagan su oficio en lo Que los alcaides prociuen, que los artilleros les pidiere por parte de los sargenlos mayo

sean buenos cristianos, y sin los defectos res, ley 38, tit. 8, libro 5. que se declaran, ley 33, tit. 10 de este li- Que los gobernadores prendan a los malhechobro.

res, procurando sacarlos de las fortalezas, Que de los negocios y causas entre soldados de

ó lugares donde se recogieren, y avisen a las los castillos y fuertes conozcan los casteila audiencius, ley 29, lit. 2, lib. 5. nos y alcaides en primera instancia, ley 7. lit. 11. de este libro.

que se

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De los castellanos y alcaides de castillos y fortalezas.

LEY PRIMERA.

LEY III. D. Felipe II en Lisboa á 9 de abril de 1582, cap. 1.o

El emperador don Carlos y el príncipe gobernador

en Valladolid á 22 de febrero de 1515. de Instruccion,

Que los alcaides hugan el pleito homenage ante Que los alcaides de fortalezas, que siendo provci un caballero hijodalgo en la forma que se dis dos estuvieren en estos reinos, se presenten en la

pone. caso de Sevilla y recibon la gente y armas que se les la entregaren.

Los castellanos y alcaides de las fortalezas

hagan el pleito homanage ante un caballero hiOrdenamos que los soldados proveidos por jodalgo, el que por Nos foere nombrado, o ante castellanos, alcaides, y capitanes de castillos, y fortalezas de las Indias, si se hallaren en estos

el gobernador de la provincia donde nos fueren

á servir, los cuales le tomen y reciban de los reinos, parlan i servir sus puestos en la primera castellanos, y alcaides en la forma , y con las ocasion, y presenten sus títulos ante el presiden. ! palabras siguientes: Vos N. įjurais, é hacers te y jueces oficiales de la casa de contratacion de leito homenage como caballero hombre lujo. Sevilla, el cual les de la orden de lo que hubieren de hacer en su embarcacion , y habiendo de

dalgo una, y dos, y tres veccs : una, y dos, y

tres veces: una, y dos, y tres veces, segun llevar gente, se la hagan entregar, con las armas fuero y costumbre de España, de tener en ley municiones, segun lo que fuere ordenado y ellos las reciban.

nencia por su magestad, y por sus sucesores

en los reinos de Castilla, esta fortaleza de N. LEY II.

de que se mugestad os ha hecho merced, y co

mo su alcaide y tenerlor , bien y lealmente paEl mismo alli,

ra su servicio , asi en guerra, como en paz, coсар. . 2.

mo bueno y leal alcaide, guardando siempre el

servicio de sut magestad, y de le ucudir con ella Que llegando el alcaide d su plaza preserle el lia libre y desembargadamente, o á quien su mageslulo anie el gobernador para que hecho el home tad mandare , cuda y cuando la quisiere tomar, nage le entregue la forlalcza,

y os la enviare a manlar, y que le acogereis

en ella airado, ó pagado, ó coino quiera qrle Luego que cualquiera le los castellanos y al. os la pidiere, y que no la retendreis, ni deja. caides de fortalezas ilegare á la Isla, ó parte para

reis de entregar a su magestad, ó a quien os donde fuere proveido, presentará su título ante

enviare á mandar que la entregueis por ningu. el gobernador de ella, para que habiendo hecho na causa ni color que sea, y que pondreis en en sus manos el pleito homenage, que es obliga en ella todo el buen recaudo y vigilanciu d'ebido, le entregac la fortaleza, y le apodere en ella da, y obedecereis y cumplircis sus mandamiená toda su voluntad, y pueda ejercer su cargo.

tos, y hareis tolo aquello, que un bueno y leal

se

alcaide debe , y es obligado à hacer, so pena de que son, ó fueren de la lierra en lo que se ofreciere caer mal caso, y en las otras penas en que tocante a nuestro servicio, y bien público, que ellos caen, é incurren los caballeros hombres hijos- haràn lo misino cuando haya ocasioa en que sea dalgo y lenedores de fortalezas, qile no acuden necesario , como tambien lo

eucarcargamos, con ellas á sus reyes y señores naturales, co y con la concordia y buena correspondencia, que mo son obligailos y que quebrantan su , y es tan necesaria, ambas jurisdicciones serán una, pleito homenage, ġ la fidelidad debida y el

aumentarán las fuerzas, y se podrá acudir á todo, dicho alcaide responda: Si hago. Y luego el que y hacerse los buenos efectos, que deseamos, y del le tomar el pleito hoinenage,

le
torne à

pregun que procurare esto en cualquier diferencia, que tar: Juraislo, é promeleisio asi ; y obligaisos d pueda ofrecerse, nos tendremos por bien serello? Y el alcaide torne á decir: Si lo diyo, vido. juro, y prometo so las dichas penas. El cual

LEY VII. pleito hoıneoagc se haga tomando entre sus manos las dos del alcaide el que recibiere el pleito

El misino allí , cap. 27. homenage, y le firmen ambos com lestigos , y

Que contra la gente de la fortaleza que delinquieantc escribano que dé se y testimonio de ello.

re, proceda cl alcaide , conforme de justicia. LEY IV.

Quando alguno de los oficiales, soldados, ar

i tilleros y otros ininistros de guerra , ó fortificaD. Felipe II en la dicha Instruccion, cap. 13.

cion, que residieren en las fortalezas, cometieren Que el alcaide reparla los oficios de guerra y se algun delito, los alcaides de ellas los harán prenvale pucstos á los soldados.

der , y hacer la informacion , y procederàn conHecho el pleito homenage de la fortaleza por

Ira ellos , conforme a justicia, y lo proveido en el alcaide, y habiendo metido en ella la gente

causas de soldados. que llevare , para que esté de guarda con la de:

LEY VIII. mas, repartirá los oficios de guerra eotre los soldados, como mejor le pareciere, teniendo D. Felipe III en Ventosila á 26 de setiembre de consideracion a la antigüedad, inteligencia y

1615. Eû Madrid á 20 de junio de 1657. D Felipe IV calidad de cada uno; y habiéndoles advertido de

alli á 28 de junio de 1628. sa obligacion , señalará a los demas soldados las

Que el alcaide del Morro de la Habana tenga la partes y pacstos, que hubieren de guardar, y

jurisdiccion que se declara. donde hubieren de asistir , y ordenará todo lo de. mas que conviniere, conforme a buena discipli

El alcaide y capitan del fnerfe del Morro y órden de guerra.

de la ciadad y puerto de San Cristobal de la Ha

bana , de la isla de Cuba, ha de estar subordiLEY V.

nado al gobernador y capitan general, que en

nuestro nombre gobernarë la dicha isia. Y es D. Felipe Ill en Valladolid á 17 de marzo de 1603. nuestra voluntad, y mandamos que de los ncD. Felipe IV en Madrid i 28 de junio de 1624.

gocios, casos y causas , que se ofrecieren asi civiQue los alcaides de las fuerzas nombren oficiales. les , conio criminales, entre la gente del dicho de lo genle de su corzo, con aprobacion de los go fuerte, dentro de él, y su's limites , conozca y bernadores.

deterıninc el alcaide en la primera instancia, sePorque es costumbre, que los alcaides de los gan y conforme á la orden, que se ha tenido, castillos y fortalezas , y cualquier ca pitan de in y tiene en olros tales fuertes y casiilios, y se hafanteria, nombren sus tenientes, sargentos y

las

personas, que con la primera insiandemas oficiales de la gente que tienen a su cargo:

cia los tienen á su cargo. Y ordenamos al goberMandamos que los alcaides hagan las elecciones nador y capitan general, y á olros cualesquier y nombramientos, y que los gobernadores y ca nuestros jueces y justicias ordinarias, de la isla, pitanes generales no se entroinetan en ello, con y á los capitanes generales de las arınadas y fioque los nombramientos scan con aprobacion de

otas de la carrera de Indias, que no le pongan, los gobernadores.

mi consientan poner ningun impedimento.

LEY IX. D. Fclipe II en la dicha Instruccion , cap. 35.

D. Felipe IV en Madrid á 24 de marzo de 1630. Que los alcaides en lo posible se conformen y correspondan bien con los gobernadores.

Que las órdenes que el gobernador de la Habana

diere al alcaide del Morró, sian' por escrito y en Las materias que son á cargo de los al.

la forma que se debe. caides de las fortalezas, son tan distintas de

Las órdenes que diere el gobernador y capi las que tocan a los gobernadores, que haciendo

tan general de San Cristobal de la Habana al cada uno lo que debe, y acudiendo á lo que

le

alcaide del castillo del Morr.), sean por escrito toca, no podrán tener diferencias, di desanion,

y, en la forma , y estilo que se debe al puesto en y.es bien que los alcaides eston' advertidos de los inconvenientes

que nos está sirviendo. y

daños que de tenerlas se pos

у drian seguir en partcs tan remotas, donde el:

LEY X. remedio ha de lardas , y asi les encarga inos, que“. en todo lo que no fuere fallar à su principal obli.

D. Felipe III alli á 14 de marzo de 1607. gacion, ayoden y socorran a los gobernadores, que no entren estrangeros en los castillos , y en

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ce por

sirvan.

hacer la guardia en el del Morro de la Habana

LEY XIII. guarde el alcaide la formu di esla ley.

D. Felipe II en la dichia Instruccion, cap. 31. Conviene que ningan estrangero cntre en la fuerza del Morro de la Habana, ni en olra nin

Que los alcoides Iralen bien d los soldados. guna de los puertos de nuestras Iodins. Y encar Los castellanos y alcaides Iraten bien у

be gamos á los gobernadores y capitanes generales nignamente a los soldadus , y à la demas gente y alcaides, que no consientan , que en ninguna

de su cargo, para que con mayor

voluntad nos forma eoirea extrangeros en las fuerzas, aunque sea por prisioneros, y que si hubiere algunos, los

LEY XIV. pongan en las cárceles públ cas con prisiones, y á buen recaudo , hasta tanto que se ofrezca em

El mismo allí, dicho

cap.

31, barcacion en que caviarlos presos a la casa de

Que si pareciere á los alcaides ejercilen á los solcontratacion de Sevilla , como lo han de hacer,

dados en endar á caballo. y que las giardias se hagan en la fuerza de el Morro, y en las demas, de forma que ningan

Si pareciere á los castellanos

у alcaiides,

que soldado sepa , ni entienda en que parte, ni sitio

conviene ejercitar á los soldados en andar á ca. le ha de tocar el hacer guarda, hasta que despues ballo , porque el terreno lo requiere , y es necede haberla metido los oficiales las repartan entre

sario, los hagan ejercitar, para que estca dieslos soldados, que es en la inisına forma, y como se

tros en las escaramuzas, euboscadas

у

otros aracostumbra hacer en lodos los castillos y partes

dides y discursos de la

guera. donile hay disciplina militar, y se tiene recelo de

LEY XV.
enemigos.
LEY XI.

El mismo allí, cap. 15.
El mismo alii á 27 de marzo de 1606.

Que los alcaides hagan alardes, avisando al que

furinare las lislas para lo pago. Que el alcaide de San Juan de Ulhua esté subordinado á los generales de las flotas.

Los alcaides tomarán moestra y alarde à la Para que haya persona , que rija y gobierne gente de sus fortalezas, á los tiempos que les como conviene los soldados de el presidio, y fuerte

pareciere, avisando a las personas que hubieren de San Juan de Ulhua, el virey de la Nueva Espa asisten , y se les paguen sus sueldos.

de formar las listas, para que vean los que ña prorea en él un alcaide, á cuyo cargo csten, y en el lilulo, é instruccion , que le diere le su

LEY IVI. bordine á los generales de las flolas, que de estos reinos , fueren á aquel puerto, cuyas órdenes у

El inisino alli , cap. 6, y en la de 1582, cap. 6. inandalos es nuestra voluntad, que guarde y Que ningun soldado, despues de melida la guarcumpla, sin exceder de ellas en ninguna cosa, dia, hable desde la muralla sin licencia del al. durante el tiempo que los generales asistieren, y

caide. estuvierea en el con las Rotas:

:y asimismo pro

Ningun soldado hable desde la muralla de la vea y noinbre el virey alcalde inayor de la Veracruz Nueva, que sea distinto y separado del al

fortaleza con nadie despaes de metida la guar

dia, sin licencia del alcaide , por los inconvecaide. LEY XI.

nientes que pueden resultar.

LEY XVII. El inismo en Ntra. Sra. de Prado á 8 de inarzo de 1603.

El misino alli, cap. 23. Que los alcaides de las forlalezas no sean corre

Que los alcaides hagan apuntar las fullas y au. gidores ni lengan otros oficios.

Sencias en las listas. Habiéndose, experimeatado, que algunos alcaides y castellanos de los castillos y fortalezas,

El alcaiile hará apuntar en las listas las au. por hallarse apoderados de las armas y defensas,

sencias y faltas, que hicieren los soldados, y la y siendo juntamente jueces ordinarios, ocasionan

demas gente, que gana sueldo en la fortaleza, muchas inquietudes, de que resultan cuestiones y

para que se les baje, porque no han de poder diferencias entre los soldados y vecinos de las

salir de ella sin licencia del alcaide, y causa muy provincias, á que debemos poner remedio con

legitiina. vcniente : Ordenamos mandamos, que en los

LEY XVIII. у lugares y puertos de las Indias, donde hubiere

El mismo alli , cap. 16. aicaides, ó guardas de los castillos y furtalezas, y en los lugares , que estuvieren cinco leguas en

Que los alcaides procuren que las pagas se hagan contorno, no puedan los alcaides ser proveidos

en mano propia en la moneda del situado, y

se ordena. en oficios de corregidores, ni pesquisidores, alcaldes , ni alguaciles, ni otros oficios de juzgado

Los alcaides han de procurar, que

las

pagas ordinario, ni por via de general comision , y si se bagan á los soldados, artilleros, y demas gende esto por Nos, ó por los vireyes, audiencias, tc, que asistiere en las fortalezas, a cada uno en ó gobernadores fueren proveidos, no sean recibi mano propia, en la misma moneda que se tragedos á los tales oficios, y las cartas, que sobre re para el situado, porque con esto no puedan ello Nos diéremos, ú otras personas en nuestro recibir agravio , y que sean

úliles
para

la nombre, sean obedecidas, y no cumplidas. ra, y tengan sus arınas siempre a punto, co

como

guer

ra; y

ra la

mo son obligados, y a los que no las lavieren, continuacion asisten por aquellos puertos á robar, ni eslavieren en la órden que conviene , barán y hacer otros daños a nuestros súbditos en sus que no se les libre, ni pague sueldo ninguno: personas y haciendas, los alcaides procurarán siem. y que no haya ningunas plazás muertas sin ór pre echar á fondo los navios con que á ellas lleden ó perinision nuestra , y que realmente sir garen, así con la artillería y fuegos artificiales, va, y resida en las fortalezas de ordinario el como con los soldados, si intentaren tomar tiernúinero de gente, que estuviere órdenado ; y si esto no bastare, tocando al arma á los de que si algunos fallaren, se les baje el sueldo, la ciudad, ó villa cercana, para que con el go. y de el se haga nuevo cargo à nuestros ofi bernador, como está dispuesto, lodos se junten y ciales.

fortalezcan, y puedan hacer el efecto que convi. LEY XIX.

niere; pero todo ha de ser con mucha adverlen

cia y consideracion, lo cual se remite á su pruD. Felipe li alli, cap. 17.

dencia, para que con ella, y su industria, é inle. Que las personas contenidas en esla ley firmen ligencia procedan como la calidad de los casos lo las libranzas y se hallen en los pagarnentos. pidiere y requiriere, procurando, en cualquiera Las nóminas y libranzas que se hicieren pa

que sea, y se ofrezca , cobrar reputacion, paes esta

baslará alemorizar los ániinos de los cosarios. paga

del sueldo de los oficiales y soldados, artilleros , é ingenieros que 'residieren en cada

LEY XXIII. fortaleza, las firine el alcaide de ella, juntamente con el contador y vcedor si le hubiere, ó per

D. Felipe II en San Lorenzo à 24 de abril de 1587.

Junta de Puerto-Rico de 1586. sona

á

cnyo cargo fuere el hacer las nóminas y libranzas, con las cuales se han de pagar los Que en ocasion de guerra, siendo posible , acudan sueldos, hallándose los susodichos presentes á la los alcaides con armas á los pueblos. paga.

En las ocasiones que se ofrecen de poner en LEY XX.

arına la gente de los presidios, y la que llega de El mismo alli , cap. 30.

socorro, suele haber falta de armas para todos,

y conviene tener algunas de prevencion; y porQue los alcaides avisen si los oficiales reales, con

que en ocasiones semejantes es necesario que los tra lo dispuesto, contratan con los soldados.

alcaides de las fortalezas, y gobernadores de los Porque conviene que los oficiales de nuestra priertos se socorran, como está ordenado, en cuan. hacienda, ni otros ministros no traten, nicon

to fuere posible: Mandamos á los alcaides, que traten directa, ni indirectamı dte en ningun ge- cuando vieren que hay necesidad precisa de ar. nero de contratacion, ni mercancía de bastimen inas para el efecto, la socorran pudiendo, sin halos, ni en dar ropa , ni otras cosas á los soldados cer falla á lo que estuviere á su cargo. de los presidios y fortalezas, al fiado , para la

LEY XXIV. paga , ni olro plazo: Mandamios á los alcaides, que por sí inismos, ó por interpósitas personas

El mismo alli, cap. 31, no traten , ni contraten, ni compren librauzas, Que los alcaides avisen de los sucesos de paz y y tengan mucho cuidado de saber lo que en esto

guerra , y de los soldados que mejor sirrieren. hubiere, y de no permitir que los ministros , ni

En todas las ocasiones que se ofrecieren, los oficiales compren sueldos de la

gente

de
guero

alcaides de las fortalezas nos escribirán у

de. ra, porque de lo contrario nos tendremos por

rán relacion del estado en que estuvieren, y de servido, y en andaremos castigar á los delincuen

cualquier accidente que hubiere sucedido de imles como convenga. Y ordenamos á los alcaides,

portancia, de paz, ó guerra, y de las personas que que nos den particolar aviso de cualquier exceso

se señalaren en servirnos , para que les hagamos que sobre esto hubiere.

mcrced. LEY XXI.

LEY XXV.
El mismo alli en la de 1581 , cap. 5, y en la de 1582,

D. Felipe III en Madrid å 8 de.... de 1620.
Que los gobernadores no procedan contra los cas-

tellanos sin causas muy urgentes, y enviando los Que ninglino entre en fortaleza con armas.

autos à la junta de guerra. Los alcaides de las fortalezas no consientan

Los gobernadores y capitanes generales no , que ninguna persona, de cualqaier calidad que

procedan contra los alcaides y castellanos de los sea cntre en ellas con armas, si no fueren los

fuertes, si no fuere por causas muy urgentes, y en que enviamos á visitarlas.

tal caso nos dén aviso en la junta de guerra de LEY XXI.

Indias, y envien los autos, y relacion particular hubiere pasado, y

de las razones en que El inismo alli, сар. 32. se fundaren para

lo susodicho. Que los alcaides procedun con prudencia, procurando en las ocasiones cobrar opinion , y custigar

LEY · XXVI. los enemigos.

D Felipe II alli , cap. 32. Porque el intento con que en las Indias se har fundado tantas fortalezas, y puesto tan grue

Que los alcaides visilen las guardas y centine

las, castigando con rigor sus descuidos, sos presidios, ha sido corregir y castigar el atrevimiento de los cosarios, que con lanla porfia y Los alcaides tengan siempre cuidado de visi

TOMO II.

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envia.

cap. 6.

de lo que

12

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