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vacaren.

LEY PRIMERA.

capitanes generales, que á ninguna persona

permitan intitularse capilan, no habiéndolo siD. Felipe III en Madrid á 8 de febrero de 1608. En Lerma a 12 de octubre de 1613. D. Felipe IV en Ma

do de infanteria ó caballería, ni que se exima el drid a 29 de setiembre de 1623, y á 4 de octubre que lo fuere , estando reformado , de meter las de 1624.

guardias y hacer las centinelas. Que cuando vacare compañia de presidio, el go

LEY V. bertador capitan general la propea ca interia, para la propiedad proponga tres personas al rey.

El mismo allí. Mandamos á los gobernadores y capitanes ge. Que los gobernadores no reformen fácilmente canerales de los puertos de nuestras Indias, que

pitanes ni oficiales. caen al mar del Norte, que en vacando compania

Porque respecto de reformarse con facilidad, de presidio, la provean de capitan , en el inte y de ordinario capitanes y oficiales, y criarse rin que Nos elegimos quien la sirva en propie- otros de nuevo en las partes de las Indias, ó dad, y nos propongan tres personas para cada

donde tenemos ejércitos y gente de guerra, vieuna, con relacion de sus servicios, parles y cali

ne á quedar mucha gente perdida y viciosa, à dades,

, porqne Nos elijamos la que unas conven causa de no querer despues asentar plazas de ga á nuestro real servicio.

soldados los reformados, de que se sigueu ma

chos inconvenientes : Mandainos á los gobernaLEY II.

dores y capitanes generales, que no hagan reEl mismo alli á 14 de julio de 1634.

formaciones, sino fueren muy precisas, y que Que los gobernadores no den titulos de capilanes convengan a nuestro servicio. de Milicio, y propongan para las compañius que

LEY VI. Los gobernadores y capitanes generales de

D. Felipe IV en Madrid á 26 de febrero de 1628. las ciudades y puertos donde hubiere presidios, que los capitanes de los presidios hagan los nomno dén títulos de capitanes de milicia á ningun

bramientos de capellones de sus compañias, género de personas, y si vacaren las conipadias

Mandamos à los gobernadores y capitanes nos propongan tres para cada una, por la forma generales de los puertos y ciudades donde hacontenida en la ley antecedente.

biere presidios, que no se entrometan en hacer LEY III.

los nombramientos de capellanes de las compa

nias , y los dejen hacer á los capitanes , conEl mismo allí á 27 de agosto de 1624.

forme a las ordenanzas militares

у

costumbre. Que los capilones del número y oficinles de pri.

LEY VII. mera plano gocen las preeminencias de los que tienen sueldo.

El mismo allí i 21 de agosto de 1629. Mandamos, que a los capitanes de infante- | Que los capilanes nombren los tambores , pifanos ria y caballeria de los puertos de las Indias, y à

y abunderados, con que los abanderados no sean

esclavos. Jos oficiales de la primera plana de sus compañías, se les guarden y hagan guardar todas las Los gobernadores y capitanes generales, de preeminencias de que gozaren y debieren gozar los presidios dejen hacer los nombramientos de los que nos sirvieren en ellos con sueldo nues tain bores , pisanos y abanderados de las compatro: y que á los deinas soldados de sus compañías ìías de infanteria a los capilapes, en las persose les gaarden tambien , cuando estuvieren ocu nas que les pareciere , con que los abandera. pados en cualquiera faccion militar por órden del dos no sean esclavos. Y mandamos á los oficiales gobernador y capitan general de la provio- ! de nuestra real hacienda, que no asienten ni cia. (1)

i pasen cslas plazas á los que no fueren nombraLEY IV.

| dos por sus capitanes. D. Felipe III en Lisboa á 20 de julio de 1619.

LEY VIII. Que ninguno se llame capitan no habiéndolo sido El mismo allí á 2 de diciembre de 1630, y á 20 de de infanleria ó caballeria, ni los reformados se

junio de 1637. eximan de guardias y centinelas.

Que el alcaide de San Juan de Úthua lenga lista Ordenamos á los vireyes, gobernadores y de plazas , y se tomen muestra de ellas , como

se ordena. (1) Ley 3, tit. 11, infra dicho libro.

Mandamos que el alcaide de la fuerza de

San Juan de Ulhua tenga lista de los soldados | les, capitanes, y otros cualesquier ministros, de aquel castillo, y de las demas plazas que jucces y justicias de nuestras Indias , que no hahubiere en él, en conformidad de las ordenan gan asentar, ni consientan se asiente á sus criazas de milicia ; y que las plazas que se asen dos ninguna plaza militar de mar, ni guerra; taren sean con scìas, edad, y naturaleza , y que y que si algunos las tavieren asentadas, se las se tonie inuestra de tres en tres meses, por el co• hagan borrar, y que los oficiales reales se las inisario que nombrare el virey de la Nueva Es. borren sin ninguna remision, ni excusa ; y por paña, el cual sea uno de los oficiales de nuestra. ser caso este de tanta consideracion , é imporreal hacienda de la ciudad de la Veracruz , el de tancia : Ordenamos y mandamos, que si desde mayor satisfaccion, , y las muestras que tomare la publicacion de esta ley se hallare asentada las remita al virey, para que las califique, y plaza à criado de cualquiera de los dichos minis. provea lo que convenga.

tros, deinas del cargo que se les ha de hacer en LEY IX.

las visitas y residencias, como a personas que

contravienen á nuestras reales órdenes, scan D, Felipe III en Martin Muñoz á 27 de setiembre condenados por

ello en el cuatrolanto de lo

que de 1608.

montare el sueldo que hubieren gozado los dichos Que el sargento mayor de Panamá lenga un ayu sus criados, y que en su averiguacion se pueda danie con el sueldo ordinario.

conocer y conozca por via de denunciacion , y en

otra cualquier forma y manera que fuere mas El capitan de infanteria de la ciudad de

conveniente, para justificacion de lo que se pre. Panamá, que conforme á la órden dada ha de

tende reinediar ; y los fiscales de nuestras audienhacer oficio de sargento mayor, tenga un ayudan cias nos den aviso de como se ejecuta , en que te nombrado por el presidente de la audiencia de Tierra-Firine, que sea persona de la expe

les encargamos pongan particular cuidado. riencia y práctica que se requiere, con el suelo

LEY XII. do que han tenido los otros ayudantes de sargentos D. Felipe IV á 23 de julio de 1613, y á 20 de febrero mayores, que ha habido en aquella provincia. de 1618, y á 3 de julio de 1619, y a 2 de abril

de 1652. En Madrid á 23 de marzo de 1654. LEY X.

Que no asienten plazas á mulalos, morenos ni

meslizos, D. Felipe II en Madrid á 30 de diciembre de 1588. D. Felipe III alli á 6 de junio de 1612. En S. Loren Ordenamos á los cabos y oficiales á cuyo car• zo á 18 de setiembre dc 1618. D, Felipe IV en Madrid á 20 de noviembre de 1621.

go están los asientos, listas y pagamentos de la

milicia , que no asienten plazas de soldados á Que ningun vecino, ni oficial, ni nalural de la mulatos, morenos, mestizos, ni á las demas

tierra sea recibido en plaza de presidio. personas prohibidas por cédulas, y ordenanzas Los vireyes, gobernadores y capitanes gene

militares. rales por ningun caso hagan asentar, ni recibir

LEY XIII. á sueldo en plaza ninguna de presidio à perso

D. Felipe II en Añover a 9 de agosto de 1589, capina casada , ni soltera , que sea natural у

vecino

tulo 34 de lostruccion. D. Felipe III en Ventosilla á de la ciudad donde el presidio estaviere ,

4 de noviembre de 1606. oficial de ella , sino que el núniero de la dota

Que los soldados de Filipinos tengan el sueldo que cion de las fuerzas y presidios se cumpla de

se declare. soldados, que sean efectivos, útiles y de servicio, Cada soldado de los que residicren en las iscon apercibimiento que no lo haciendo asi los las Filipinas gane ocho pesos de sueldo al mes, gobernadores y capitanes generales , serán conde los capitanes á cincuenta, los alféreces à veinte, nados, como desde luego los condenamos, en res. los sargentos á diez, y el gobernador y capitan titucion de lodo lo que pareciere haberse librado general de las dichas islas, reparla entre todos los y pagado á semejantes soldados. Y á los oficiales que hubiere en las compañías á treinta dacados de nuestra real hacienda mandamos, que acudan á cada compañia, como se dan en otras partes al complimicuto de su parte, y no asienten, ni de ventajas, como la ventaja de cada uno no paguen seinejantes plazas, con apercibimiento, exceda de diez pesos por año. Y mandamos que que haciendo lo contrario, serán condenados, todos sean bien pagados; y cuando el gobernacomo desde luego asimismo los condenamos, dor proveyere a cualquiera de los capitanes, ofila restitucion de lodo lo que contra esta orden ciales, ó soldados en encomienda, ú otros oficios, pagaren, con mas el cuatro tanto ; y para que no permita que gane sueldo, ni que mientras le tenga mas fácil comprobacion la testificacion que ganare pueda teper trato, ni mercancía, porque se hubiere de hacer para su ejecucion, pondrán esta ocapacion no los divierta , ai disiraiga de en el asiento de cada soldado como faé recivido su propio ejercicio y uso de la guerra: y por la por concurrir en él las partes que dispone es misma causa lampoco admita á la paga á ninta ley.

gan soldado que sirva á otra persona, cualquiera LEY XI.

que sea,

LEY XIV. El mismo allí, y á 23 de febrero de 1627.

El mismo en Lerma á 23 de julio de 1605. En Madrid Que d ningun criado de ministro se asiente pla.

á 19 de diciembre de 1618. za militar de mur ni guerra.

Que los soldados de Filipinas sean premiados con Ordenamos á los vireyes, presidentes y oi

los oficios que hubiere en aquellas islas. dores, gobernadores, corregidores, oficiales rea El gobernador y capilan general de las Islas

ni

en

Filipinas tenga caidado de gratificar a los solda de este título. Y declaramos que de estas cuatro dos, que alli nos hubieren servido , y a sus hi plazas no se debe pagar media anala. jos en los oficios y aprovechamientos que fuc

LEY XVIII. ren á su provision , conforme a lo ordenado , y con toda jastificacion , de forma que tengan al D. Felipe III en Madrid á 11 de febrero de 1609. Don

Carlos II y la reina gobernadora. guna remuneracion , guardando en todo las leyes, que sobre esto disponea.....

Que d los soldados ausentes de sus mugeres se les

borren las plazas. LEY XV.

Mandamos á los gobernadores y alcaides de El mismo en Ventosilla á 4 de noviembre de 1606.

presidios, que borren las plazas de los soldados Que en Filipinas no se den placas muerlas, ni suel.

casados, que sirvieren en ellos, y tuvieren sas do á los copilanes ni oficiales de los pueblos.

mugeres 'en lugares, y partes tan distantes, que

no paedan hacer vida de matrimonio. En las Islas Filipinas no se den plazas muer

LEY XIX. tas, ayudas de costa , ni sueldos á los capitanes, alféreces , y otros cualesquier oficiales de guerra, D. Felipe II en Elyas á 24 de febrero, y en Lisboa que estuvieren nombrados o se nombraren para

á 3 de setiembre de 1581, la gente de los pueblos.

Que "los soldados asistan y duerman en las forLEY XVI.:

tale zas, y no se despidon los casados que asis

tieren. D. Felipe IV en Madrid á 18 de junio de 1622.

Los gobernadores y capitanes generales, donQue los oficiales y soldados de los presidios reci de hubiere presidios y fortalezas, hagan que lus ban las órdenes por sus personas, 1. los cumplan capitanes , soldados y artilleros asistan , y duercomo se ordena.

man en ellas ordinaria y precisamente; y no Ordenamos á los alcaides de las fuerzas, permitiendo que en esto haya falta , acudan a su sargentos mayores, ayadantes, capitanes, alfere cumplimiento con mucho cuidado y vigilancia; ces, sargentos, cabos entretenidos, cabos de es

y aunque algunos soldados veteranos sean cacuadra, y a todos los demas soldados y gente de sados ,, no los despidan, asistiendo como los milicia de los presidios, que acadan por sus pro deinas. pias personas á recibir las órdenes que los go

LEY XX. bernadores y capitanes generales , ó los que tuvieren la superior gobernacion de la guerra,

El mismo en la dicba Instruccion de 1582, cap. 14. les diecen por escrito , ó de palabra; y si de Que los soldados vioon cristianamente y se ejer. ellas les pareciere que resulta algun inconvenien

cilen, te à la expedicion militar , lo representen con Ordenamos y mandamios á los capitanes gela debida modestia y respeto alli incontinenti,

nerales , castellanos y alcaides de castillos y para que habiéndolos oido, se provea y resuel

fortalezas, que tengan mucho cuidado de que va lo que mas convenga á nuestro servicio ; y

los soldados vivan cristianamente, y frecuenten de lo que asi se resolviere y mandarc no apelea

los Santos Sacramentos á los tiempos, que ordeni repliquen, y lo cuinplan y ejecuten luego

na y manda nuestra santa madre Iglesia , no los con presteza y cuidado, pena de quinientos da

permitan, ni disimulen amancebamientos, blascados , y las demas que por derecho militar es.

femias, ni otros pecados y excesos

en ofensa tán iinpuestas, cuya ejecucion remitiinos al go de Dios nuestro Señor, y procuren que en el bernador y capilan general; y cumplida y ejecu

manejo y ejercicio de las armas, que han de Lada la orden, si se sintieren agraviados, usen de los remedios que perinite el derecho , y leyes citados, sin alejarse del sitio y fortaleza , de su

usar en las ocasiones, esten may diestros y ejerde este libro.

residencia , para que asi se eviten los inconveLEY XVII.

nientes de la ociosidad. El mismo allí á 9 de abril de 1634. D. Carlos II

у
la

LEY XXI. reina gobernadora. Que en los presidios se asienlen por soldados á D. Felipe IV en Madrid á 31 de diciembre de 1615. cuatro chirimios, que acompañen al Sanlısimo Sa Que los soldados no solgan al mar , y siendo ne. cramento.

cesorios para seguridad de los barcos , sea á costa

de los interesados. Para que con mayor calto y veneneracion se administre el Santísimo Sacramento de la Eu Mandamos á los gobernadores y cabos de caristía á los enfermos, y sean celebradas sus los puertos y presidios, que no den licencia ni fiestas: Ordenamos y mandamos á los goberna · permitan á la infantaria que salga al mar, y se dores, capitanes generales , y cabos de los presi- aleje de sus puestos, haciendo que esté siem dios , y á los oficiales de nuestra real hacienda, pre muy lista y apercibida, por los accidentes que donde los hubiere hasta en número de dos que pueden sobrevenir; y si en Cartagena, ú cientas plazas, asienten por soldados de la dota. otras partes, donde hubiere la misma razon, cion á cuatro ministriles clirimias, que acudan conviniere , que para seguridad de los barcos al ministerio referido, y tengan obligacion de ser del tráfico salgan algunos soldados, sean solavir con sus armas en las ocasiones de enemigos mente los precisos, con que el gasto se reparta que se ofreeieren, con reserva de guardas y cen. igualmente entre los interesados, y no sca de tinelas, y no sean de los prohibidos por las leyes nuestra real hacienda. TOMO II.

14

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LEY XXII.

LEY XXVII.
D. Felipe II en la Instruccion de 1581, cap. 12. Don D. Felipe IV en Madrid á 15 de noviembre de 1634.
Felipe III en S. Lorenzo a 29 de julio de 1618. Don
Felipe IV a 3 de octubre de 1621, y á 3 de setiembre Que en Chile puedo haber treinta plazas para sol
de 1624.

dados impedidos. Que los capilones generales y cabas honren de los

Tenemos por bien, que co el reino de Chile soldados no se sirvan de ellos, y hagan acudir d su obligacion.

haya treinta plazas de soldados, que habiéndonos

servido en las fatigas y trabajos de la guerra, se Ordenamos á los capitanes generales, cabos, hallaren en los aios mayores sin el vigor que rey ministros de guerra, que honren y favorezcan quiere su profesion : las quioce de capitanes, al. los soldados de nuestros ejércitos, presidios, ó feroces y sagenios, ciuco de cada uno de estos bajeles de guardia , y no los maltralen, ni per puestos, y las otras quince para soldados, unos mitan que acompañen á sus personas y muge y otros de cristiano y huncado proceder, que nos res, ni estén en servicio de sus casas, ni olro hayan servido en aquella guerra, por lo menos cualquier ministerio, aunque sean reformados, ó

veinte años , y tengan sesenta de edad, y å lodos jubilados, y con mucho cuidado les hagan que se les acuda con sus sueldos ordinarios, pagados asistaa y acudan á sa obligacion, porqnc de de la situacion de aquel ejército, y lengau oblilo contrario nos tendremos por deservido, y gacion de asistir y residir en los fuertes, ó mandaremos castigar a los trangresores con par. los donde el gobernador y capitan general les or. ticular demostracion.

denare, para que puedau dar sus votos en las LEY XXIII.

ocasiones que se ofrecieren, y acudir ordinaria

meole á industriar y enseñar el ejercicio de las D. Felipe III en S. Lorenzo á 29 de julio de 1618.

armas à los bisoños, y otros que lo hubieren meQue á los soldados de presidios se haga cargo

nester, conforme á la orden del que gobernare, de las armas y municiones,

y cumpliendo con estos requisitos, se les paguen

sus sueldos a los tiempos, que a la dernas gente Ordenamos, que en los presidios se haga cargo á los soldados de las armas y moniciones seis años, lleve cada uno aprobacion nuestra del

del ejército, con obligacion de que dentro de que recibieren, y se descuente so valor cowo

nombrainiento, que el capitan general le hiciere, es costumbre.

en que ha de referir las causas que le hubieren LEY XXIV.

movido á nombrarle, y sus partes y servicios, de D. Felipe II en Portalegre á 5 de marzo de 1581.

$uerle que Nos seamos bastantemente infurma.

do al tiempo de la aprobacion. Que las ventajas se reparlan entre soldados velerunos de los presidios, y no scon despedidos sin

LEY XXVIII. . justa causa.

D. Felipe IVen Madrid å 29 de octubre de 1627. Las venlajas, que por nuestra orden se han

Que en Chile hayo una barca que al liempo que de dar en los prsidios, se han de repartir en

Se declara , 'reconozca si esiron chemigos por los tre los soldados veteranos, y á ninguno que lo

estrechos. sea despidan, oi consientan despedir los capita. nes generales y cabos sino fuere con may jus.

Por la dificullad y dilacion de liempo que hay ta causa.

en poderse reconocer desde la ciudad de los Reyes, LEY XXV.

si entran enemigos en el mar del Sur por los es.

trechos de Magallanes, ó San Vicente: MandaEl mismo en la dicha Instruccion de 1581,

сар.
13.

mos que en la parte del reino de Chile, donde Que ningun capitan ni otra persona en su nom pareciere mas conveniente al virey del Perú, habre fie ropa à soldado para la paga.

ya desde el mes de enero hasta el de julio, ana

barca, que con personas de satisfaccion corra y El capitan, ni otra persona en su nombre

descubra lodos los puestos de Valdivia, islas de no dé ropa, ni otras mercaderias fadas á los

Jaan Feroandez Chiloé, y lodas las demas partes soldados para el tiempo de la paga , ni'otro plazo, donde los navios de coemigos suelen estar y sar: y si alguna cosa les diere , les condenainos en su

gir, y que el gobernador y capitan general, ó valor o y otro tanto mas para gastos de guerra, nuestra real audiencia, ú otra cualquier persona LEY XXVI.

a cuya no'icia primero llegare, avise muy parD. Felipe III en Madrid á 2 de marzo de 1613.

licularmente, y por menor de todos los navios

que pasaren, y parages donde se huhieren des. Que los sargentos mayores gocen de los aprovecha

cubierto. Y ordeoamos al virey, que en la mismientos del juego en los cuerpos de guardia.

ma forma avise por toda la costa hasta Panama, Los gobernadores y capitanes generales, don: con tal órden y prevencion, que en lugar de con. de habiere milicia, dejen á los sargentos mayo.

seguir el enemigo sus intentos y design10s, reci. res gozar los aprovechamientos que habiere de ba el daño y castigo que merece, y asi se ejecalas tablas de juego en los cuerpos de guardia; y te con la menos costa de nuestra real hacienda, en cuanto al castellano de Acapulco, se guarde la que faere posible. (3) ley 37, titalo 8 de este libro. (2)

(3) La Isla de Juan Fernandez fue tan frecueno (2) Esta ley se deberá entender revocada por tada despues y tan aplaudida de estrangeros, y sereal orden de 15 de diciembre de 1789.

valadarnente del lord Alison, que finalmente se vió

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LEY XXIX.

LEY XXXIL.

. El mismo en Zaragoza å 22 de agosto de 1646. Y en

D. Felipe II allí, cap 1f.
Madrid a 26 de setiembre de 1647.

Que en plazas de artilleros de fortalezas puedan Que los gobernadores de los puertos procuren que entrar soldados, prefiriéndose los ayudantes de ar. se enseñen en el ejercicio de artilleros los que fue

tilleros. ren d propósilo.

En las vacanles de plazas de artilleros de las Los gobernadores de los puertos "procuren,

fortalezas sean adinitidos los soldados que quisie. que de las

hubiere en ellos, se vapersonas que

ren pasar de la infanteria á la artillería, y los al. yan enseñando los que para el cjercicio de la ar. tilleria parecieren inas á propósito, de suerte que puede resultar de que estén vacas hasta que de

caides no lo estorben , por el inconveniente, que por falta de artilleros no se deje de manejar en

estos reinos se envien personas que las sirvan ; y las ocasiones que se ofrecieren de cnemigos, y lo

si concurrieren soldados y ayudantes de artille dispongan y ejecuten con el cuidado y diligencia

ros, sean preferidos los ayudantes, que fueron á que conviene; y si para alentarlos mas fuere ne

propósito para el ejercicio. cesario dar algunos premios moderados a los que de nuevo se ocuparen en él, se les concedan,

LEY XXXIII. como no resulte inconveninte.

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador en LEY XXX.

Madrid á 21 de mayo de 1547. D. Felipe II allı,

capítulo 19. D. Felipe II en Badajoz á 26 de agosto de 1580.

Que procuren que los artilleros sean buenos cris. Que donde hubiere presidio hnya lerreno en que se

lianos, y sin los defectos que por esla ley se deo ejercửen los artilleras y soldadusiy seu cuporal

clara, ek mas dicstro. ' ***? per

Tengan los alcaides mucho cuidado de que Por lo mucho que importa, que los soldados lng artilleros y sus ayudantes vivan cristiana у de los presidios y fortalezas esten tan diestros

y templadamente, no scan blasfemos, cortos de ejercitados, que en cualquiera ocasión no solo

vista, mar.cos, ni impedidos para el ejercicio, y puedan resistir a los eneinigos, sino castigarlos al que faltare en estas calidailes, le despidan y y deshacerlos, de suerte que queden escarmenta.

pongan otro en su lugar que sea suficiente, y los dos, y no hagan daño en otras partes; Manda sektos se paguen con, cédula del alcaide, por mos á los gobernadores y capitanes generales de aloade conste que han servido y residido , y no los paertos donde hubiere presidios y fortale

forlale- 1 de otra forma. zas, y á los alcaides, que tengan mucho cuidado

952 1903 LEY XXXIV.: , de que en cada uno haya un terrero, donde de ordinario se ejerciten. en tirar los artilleros y sol D. Felipe III en S. Lorenzo á 5 de setiembre de 1611. dados , dando premios a los que se aventajaren, . D. Felipe IV en Madrid a 25 de setiembre de 1623. para que se hagan diestros, y gombren al mas que en los presidios haya carpintiro y herrero; y habil por caporal.

Siendo nedesario arinero ; le nombre el capilan ge-
LEY XXXI.

P6111 Cjel's 26,17 r. neroi...
SIS, 091610er

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news D. Felipe II alli, cap. 20. D. Felipe IV en Madrid sa

Ea todos los presidios haya carpintero y her. 23 dle de julio de 1823.

rero, con el sueldo , quitacion y ventaja que es

luriery señalado; y siendo necesarin que haya Que proveyendose artilleros en las fortuleras, cl

armero, le nombre el gobernador y capitan ge. contador y veedor les siente las plazas.

neral, eligiendo un soldado práctico, con el suelCuando en alguna fortaleza vacaren plazas do de uma plaza sencilla, y resérvele de las guarde artilleros por muerte, ú otra cualquier causa, el alcaide de ella las provea en personas hábiles : Que el alcaide reparta los oficios de gucrra, y y suficientes, españoles, con intervencion de nues. señale puestos a los soldados, ley 4, tit. 8, de iro contador , y personas que lo tuvieren á cargo ! Cste libro. para que por nombramiento del alcaide los asien

Que contra la gente que dilinquiere, procedu ten en el libro de la artilleria, gastos y sueldos el aleaide conforme é justicia , ley 7, tit. 8, de los ministros de ella, porque el despedirlos y de este libro. recibirlos, y todo lo demas, tocante a este mi Que los alcaides traten bien a los solados, ley nisterio, ha de estar á cargo de los alcaides de 13, tit. 8, de este libro. las fortalezas, donde no habiere proveidos capi. Que si pareciere a los castellanos y alcaides tanes de artillería. (4)

ejerciten a los soldados en ardar a caballo, ley 14, tit. 8, de este libro.

Que los alcaides procuren que las pagas se ha. obligada la corte á mandarla poblar y fortificar en real orden de 7 de mayo 1749 digna de verse. Está gan en mano propia, y en la moneda del si. en el tit. 1.o de órdenes de Lima , fol. 174.

tuado, ley 18, tit. 8, de este libro. (4) Debe ademas notarse, que habiendo informa que los sueldos se paguen en reales, y no en do el Sr. Amat en vista de la de 69 la práctica que

ropa, ni otro genero, ley 3, tit. 12, de este habia evcontrado en este vireinato de que estos auditores sustauciasen y determinasen en priinera insa tancia las causas de militares S. M, en la de 72 Véase el titulo siguiente de las causas de solaprueba esta práctica.

dados.

l

1

dias,

libro.

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