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»,!2 1390 en el comienzo del reynado en Castilla del rey Don »F ique , Tercero de este nombre (que fue el robo de la ju»dería) por la predicacion de Fray Vicente , un santo é catoli»co varon docto de la orden de Santo Domingo, que quisiera »en aquel tiempo por predicaciones é pruebas de la santa ley „é escritura convertir todos los judíos de España, é dar cabo á »la inveterada é hedionda sinagoga. Predicoles mucho á los ju„díos él é otros predicadores en las sinagogas , é en las igle„sias , é en los campos. É los rabíes dellos por la escritura de »la santa ley , profecías, é experiencia della todos eran venci»dos, é no sabian que responder; pero estaban embozados, é »englosados con aquella glosa del talmud que ficieron los rabies » Rabate é Rabina , despues del nacimiento de nuestro redentor

quatrocientos años........... Así no pudo Fray Vicente convertir »sino muy pocos dellos. É las gentes con despecho metieronlos wen Castilla á espada, é mataron muchos; é fue un concierto »que fue en toda Castilla , todo, un dia martes. Entonces ve» nianse á las iglesias ellos mesmos á baptizar : é ansi fueron » baptizados é tornados cristianos en toda Castilla

muy

muchos: »é despues de baptizados se iban algunos á Portugal , é á otros » reynos á ser judíos : é otros pasando algun tiempo se volvian »á ser judíos donde no les conocian ; é quedaron todavia mu„chos judíos en Castilla, é muchas sinagogas, é las guarecieron »los señores é los reyes siempre, por los grandes provechos que »dellos habian ; é quedaron los que se baptizaron cristianos , é » se llamaron Conversos ; é de aqui hobo comienzo este nom»bre Converso por convertidos á la santa fe , la qual ellos »guardaron muy mal : que de aquellos , é de los que dellos vi» nieron, , por la mayor parte fueron é eran judíos secretos : é »no eran judíos ni cristianos , pues eran baptizados ; mas eran »hereges y sin ley. É esta heregía hobo de alli su nacimiento »como habeis oido: é hobo su empinacion é lozanía de muy »gran riqueza é vanagloria de muchos sabios, é doctos é obis»pos, é canonigos é frayles, é abades é letrados , é contadores, »é secretarios é factores de reyes , é de grandes señores. En los »primeros años del reynado de los muy católicos é cristianisi

Tom. V. N. 2.

G

»mos rey Don Fernando é reyna Doña Isabel su muger tanto »empinada estaba la heregía que los letrados estaban en punto » de predicar la ley de Moisen ; é los simples no podian encu» brir ser judíos.” (?)

Esta narracion del cura de los Palacios contiene algunas equivocaciones. El robo de las juderías y la persecucion movida contra los judíos en casi todas las ciudades de España y reyno de Mallorca fue año 1391. La conversion de los que se bautizaron entonces precedió a la predicacion de San Vicente Ferrer, que comenzó año 1410. El número de los convertidos por éste no fue tan corto como se indica , pues paso de cinco mil en solo Aragon. La negligencia de los obispos de Castilla está exâgerada. Las muchas obras escritas por ellos ó de su orden contra la incredulidad judaica , mencionadas en la biblioteca española antigua de Nicolás Antonio , y en la aragonesa de Don Felix Latasa , justifican lo contrario : y tambien los procedimientos de Don Juan de Tordesillas , obispo de Segovia, en 1406 contra los judíos que ultrajaron la hostia consagrada , segun cuenta Colmenares : (3) los de Don Diego de Zúñiga , obispo de Calahorra, en 1442 contra Fray Alonso Mella y otros complices de la heregía de los beguardos de Durango: (4) los de Don Juan Arias de Avila , obispo tambien de Segovia , en 1468 con los hereges judaizantes de Sepulveda , (5) y los de Don Alonso Carrillo , arzobispo de Toledo , en 1479 contra Pedro de Osma (6)

Pero sin embargo, es cierta la narracion en quanto á la substancia de ser gravísimo el daño que los judíos hacian á la religion en España, y necesitarse providencias eficaces para evitarlo, y establecer modo de gobernarse con los mal convertidos que descubrió el tiempo ser la mayor parte, como dice Bernal

(2) Bernaldez : Hist. ms. de los Españía con las notas de la edicion reyes catolicos cap. 43.

de Valencia tom. 7 lib. 21 cap. 17. (3) Colmenares historia de Segovia (s) Fray Diego Gavilan, discurso

contra los judíos cap. 10. (4) Crónica de Don Juan Segundo (6) Aguirre : Coleccion de Conciaño 1440 cap. 6=Mariana historia de lios de España tom. 5.

cap. 28.

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dez, el qual añadió: »Que estando el rey é la reyna en Sevi„lla la primera vez que á ella vinieron (año 1477), é el ar» zobispo de Sevilla Don Pedro Gonzalez de Mendoza , carde»nal de España , habia en Sevilla un santo é catolico hombre, »frayle de santo Domingo en San Pablo, Fray Alonso (de Hojeda) »que siempre predicaba é punaba en Sevilla contra esta heregía » mosáica. Éste é otros religiosos é catolicos hombres ficieron » saber al rey é á la reyna el gran mal é her

mal é heregía que

que habia en » Sevilla. Cometieron el caso al arzobispo que lo castigase é hi» ciese enmendar : é el fizo ciertas ordenanzas sobre ello é pro»veyó dello en la ciudad é en todo el arzobispado. Puso sobre „ello diputados de ellos mismos, é con esto pasaron obra de „dos años; é no valió nada que cada uno hacia lo acostum„brado , é mudar costumbre es á par de muerte.(7)

Fernando del Pulgar , cronista coetáneo de los reyes catolicos habló tambien del asunto en estos términos. » Algunos clé» rigos é personas religiosas , é otros muchos seglares informaron »al rey é á la reyna que en sus reynos é señoríos habia mu„chos christianos del linage de los judíos que tornaban á judai»zar é facer ritos judaicos secretamente en sus casas ; é no creian wla fe cristiana , ni facian las obras que catolicos cristianos de„bian facer. É sobre este caso les encargaban las conciencias , re»quiriendoles que pues eran príncipes catolicos castigasen aquel »error detestable ; porque si lo dexasen sin castigo , é no se ata»jaba , podia crecer de tal manera que nuestra santa fe catolica » recibiese gran detrimento. Esto sabido por el rey , é por la »reyna , hobieron gran pesar por sé fallar en sus señoríos per»sonas que no sintiesen bien de la fe catolica , é fuesen hereges »é apostatas. Sobre lo qual el cardenal de España, arzobispo de „Sevilla , hizo cierta constitucion en la cibdad de Sevilla , con»forme á los sacros cánones, de la forma que con el cristiano »se debe tener desde el dia que nace , ansi en el sacramento »del bautismo como en todos los otros sacramentos que debe » recibir ; é de lo que debe ser dotrinado , é debe usar é creer

(7) Bernaldez : hist. de los reyes catolicos cap. 43.

» como fiel cristiano en todos los dias é tiempos de su vida has»ta el dia de su muerte. É mandolo publicar por todas las igle»sias de la cibdad , é poner tablas en cada parroquia por firme »constitucion. É otro si de lo que los curas é clérigos deben » dotrinar á sus feligreses ; é lo que los feligreses deben goardar »é mostrar á sus fijos. Otro si el rey é la reyna dieron cargo „á algunos frayles é clérigos é otras personas religiosas que, » dellos predicando en público, dellos en fablas privadas é par» ticulares , informasen en la fe aquellas personas, é las instru»yesen , é reduxesen á la verdadera creencia de nuestro Señor » Jesu-Cristo; é les mostrasen en quanta damnacion perpetua de »sus animas é perdicion de sus cuerpos é bienes incurririan por „facer ritos judaicos. Estos religiosos á quien fue dado este car"go, como quier que primero con dulces amonestaciones é des»pues con agrias reprehensiones trabajaron por reducir á estos »que judaizaban ; pero aprovechó poco á su pertinacia ciega »que sostenian. Los quales aunque negaban y encubrian su yer»ro, pero secretamente tornaban á recaer en él, blasfemando wel nombre é dotrina de nuestro Señor é redentor Jesu„Cristo (8).”

Estos dos testigos coetáneos bastan para conocer que los reyes catolicos y el cardenal Mendoza no tuvieron por oportuno establecer la Inquisicion año 1477 , sino procurar el remedio de los males por providencias suaves y verdaderamente religiosas. No ha llegado a nuestros dias la instruccion que dispuso el arzobispo. Gerónimo Zurita en los anales de Aragon, y Diego Ortiz de Zúñiga en los de Sevilla , dicen que estaba dispuesta en forma de catecismo (9).

Los reyes salieron de Sevilla en 12 de Octubre de 1478 para visitar las ciudades de Andalucía en compañía del Cardenal, , y todos dexaron encargado el negocio de la conversion de los judaizantes á Don Pedro Alonso de Solís, obispo de Cá

(8) Pulgar: crónica de los reyes catolicos parte 2 cap. 77.

(9) Zurita : tom. 4 lib. 20 cap. 49

=Ortiz de Zúñiga, Anales de Sevilla lib. 12 año 1478 num. 7.

diz, que gobernaba el arzobispado con poderes de dicho cardenal; al asistente de Sevilla Diego Merlo, y al citado Fray Alonso de Hojeda, prior del convento de dominicos de aquella ciudad (10).

Si la voluntad de la reyna católica hubiera estado en favor del establecimiento de la Inquisicion , conocido por la práctica de las provincias de la corona de Aragon, se hubiera introducido desde luego en Castilla , porque la conducta posterior de su marido hace ver que éste siempre consideró á la Inquisicion como tribunal util para sus ideas políticas , y no cabe duda en la oportunidad de persuadirlo á su muger quando los frayles dominicos y de otras órdenes , apoyados con el dictamen de algunos clérigos, manifestaban la urgencia de remediar la perversion de los bautizados y cortar el peligro de la propagacion del error.

Tambien prueba el suceso que Don Pedro Gonzalez de Mendoza no fue de opinion que conviniera establecer la Inquisicion en Castilla , porque consta de la historia el grande ascendiente que su modo de pensar y persuadir tuvo sobre el entendimiento de la reyna católica , cuyo talento claro y despejado adheria las mas veces al dictamen del cardenal por convencimiento interior y conformidad de principios.

Son muchos los escritores que deseosos de contribuir a la mayor gloria y fama del cardenal Mendoza, y teniendo

por glorioso el establecimiento de la Inquisicion , lo proclaman autor principal, y aun algunos le titulan primer Inquisidor general ; pero no solamente carecen de autoridad en que fundarse para ello, sino que consta lo contrario por las bulas pontificias que tengo leidas , y por los hechos propios del cardenal; pues vemos que ni aun uso de las facultades de prelado diocesano para procesar a nadie ni inquirir en general , y lejos de eso adoptó los medios verdaderamente aprobados en el evangelio : á saber los de la persuasion y convencimiento, con cuyas máximas conformaban las del interes de su dignidad arzobispal; supuesto que perteneciendole por derecho divino ser juez de las

(10) Salazar de Mendoza : Crónica del gran Cardenal lib. I. cap. 49.

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