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cen, y el otro Boabdélin. El Albohacen por no sufrir siese condescender. Forzado pues de la necesidad, dió el ocio y con deseo de dar muestra de su esfuerzo, libertad á su hijo á 1.° de marzo del año 1461 con órden juntado que hobo un ejército de dos mil y quinientos que desde Morella, do estaba detenido, la Reina, su de á caballo y quince mil infantes, entró por las tier-madrastra, le llevase á Villafranca. Allí le entregó a los ras del Andalucía; en todo el distrito de Estepa hizo catalanes, que sin embargo no quisieron consentir que grandes talas y daños y robó gran número de ganado. la Reina entrase en Barcelona, porque, puesto que con Avisado del daño don Rodrigo Ponce, hijo del conde la libertad del Principe dejaron las armas, los ánimos de Arcos, acudió al peligro junto con Luis de Pernia, no quedaban del todo sosegados;antes llegaron á tanto, capitan de la guarnicion que tenia Osuna. Recogieron que contra voluntad de su padre acordaron de jurar al hasta docientos y sesenta de á caballo y seiscientos de Principe por heredero de aquel principado. Demás desá pié; con tanto fueron á verse con el enemigo, que to, alcanzaron que de voluntad 6 por fuerza le nombrase iba cargado con la presa, y sin cuidado ninguno como por vicario y gobernador de todos sus estados, cargo quien tal cosa no temia, resueltos de quitársela y aun que se acostumbraba dar á los hijos mayores de los reen ocasion combatille. Las fuerzas de los nuestros eran yes. En particular sacaron por condicion que en el prinpequeñas, y parecia locura pelear con tan grande mo- cipado de Cataluña fuese señor absoluto, sin que dél so rişma. Ofrecióse una buena ocasion, que parte de los pudiese apelar. Su padre llevaba muy mal que le quemoros con la presa habia pasado el rio de las Yeguas, dase á el solamente el nombre de principe y diesen á y en el postrer escuadron quedaba sola la caballería. su hijo una parte tan principal de sus estados; que era Advirtió esto don Rodrigo desde un ribazo cercano, y despojalle en vida, quitalle las fuerzas y juntamente dado que los suyos temian la pelea, mandó tocar las afrentalle. Pero fuéle forzoso venir en todo esto, porque trompetas y dar seña de pelear. Arremetieron con gran los catalanes, como gente feroz y de ingenios determinavocería los cristianos; los contrarios, divididos en tres dos, si no se les concedia, nunca acabaran de sosegarse; partes, los recibieron no con menor constancia. Duró que fué causa de que en asentar estas condiciones y mucho la pelea; pero en fin los moros fueron desbara- capitular se gastó mucho tiempo. En este comedio se tados con muerte de mil y cuatrocientos de los suyos. tornó á tratar de nuevo con mas veras y diligencia del De los nuestros perecieron treinta de á caballo, ciento casamiento entre el príncipe don Carlos y la infanta y cincuenta de á pié. Alojáronse los vencedores aquella doña Isabel. Llegaron á término que se tuvo el negocio noche en un lugar lamado Fuente de Piedra; el dia por concluido, tanto, que el Principe envió a Castilla siguiente á tiempo que recogian los despojos ven vol- por sus embajadores para que de su parte visitasen á ver los ganados á manadas. Cuidaron al principio que la Infanta y á su madre, á don Juan de Cabrera y á Marfuese algun engaño, y por la polvareda que se levanta- tin Cruilles, personas principales, que fueron basta ba sospechaban eran los enemigos que revolvian so- Arévalo á hacer aquel oficio. Emprendióse á la misma ·bre ellos; mas luego se entendió que, huidas las guar- sazon guerra en Navarra con esta ocasion. Cárlos Ardas por el miedo, los ganados por cierto instinto de la tieda, luego que vino el aviso de la libertad del prinnaturaleza se volvian á las dehesas y pastos acostum- cipe don Carlos, se apoderó en su nombre de Lumbier, brados; tanto fué mas'alegre la victoria y la presa mas pueblo de Navarra. Acudió don Alonso , el que fué durica. En las ciudades y pueblos hicieron procesiones en que de Villahermosa , por mandado del Rey, su padre, accion de gracias y regocijos por el buen sucaso. Que- y cercó aquel pueblo, y comenzó á batille con todos los brantada por esta manera la confederacion y las paces, ingenios y pertrechos que pudo. La parcialidad del de una y de otra parte se hicieron correrías sin que su- Principe no tenia muchas fuerzas; el rey de Castilla encediese cosa notable. Solamente Juan de Guzman, pri- vió á Rodrigo Ponce y Gonzalo de Saavedra con gente mer duque de Medina Sidonia y conde de Niebla, tra- en su ayuda para que hiciesen alzar el cerco ; hízose taba y se apercebia para cercar á Gibraltar, pueblo que así. Todavía se hacian mayores aparejos para contiestá puesto á la boca del Estrecho. El desastre pasado nuar aquella guerra, cuando vino nueva y se divulgó de su padre y grande desgracia, que murió en aquella que la reina de Castilla , que á la sazon se hallaba en demanda , antes le animaba que espantaba. La guerra Aranda de Duero, quedaba preñada. Esta nueva agraque se levantó contra el rey de Aragon en su mismo dó asaz, tanto mas, que era fuera de lo que comunmente. estado era mas grave; los catalanes enviaron embaja- se esperaba; y aun por ser naturalmente los hombres dores á su Rey para le suplicar que el príncipe de Via- inclinados á creer lo peor, no faltaba quien dijese que na fuese puesto en libertad. No quiso otorgar con esta aquel preñado era de don Beltran de la Cueva ; habla demanda; de las palabras acudieron a las armas, sa- que por entonces se rugia, y despues se confirmó esta Jieron gran número dellos de Barcelona, apoderáronse opinion al tiempo que don Fernando de Aragon reide Fraga, pueblo puesto en la raya de Aragon. Dió naba en Castilla, si con verdad ó en gracia suya, aun grande ánimo á la muchedumbre alterada Gonzalo de cuando el negocio estaba fresco, no se pudo averiguar

. Saavedra, que le envió el rey de Castilla en ayuda de En Valladolid don Pedro de Castilla, antes obispo de los catalanes á su instancia con mil y quinientos de á Osma, y á la sazon de Palencia, falleció por ocasion de caballo. El general de todo el ejército catalan era don una caida que dió de la escalera de su casa. En su luJuan de Cabrera, conde de Módica, ciudad de Sicilia; gar fué puesto don Gutierre de la Cueva por contempor otra parte, don Luis de Biamonte se mostraba á la placion de su hermano don Beltran, que en aquel tiemfrontera de Navarra con gente armada á punto de en- po alcanzaba mas privanza que todos con el Rey y mas trar en Aragon, si á peticion tan justa el Rey no qui- mano en la casa real. El arzobispo don Alonso de Fonseca fué enviado de la corte con muestra de hooralle á 13 de noviembre en el Algarve, en un pueblo de su para que estuviese en Valladolid por gobernador en estado que se llama Sagra. Depositáronle en Lagos entanto que el Rey se ocupaba en la guerra que pensaba tonces; desde allí adelante le trasladaron á Aljubarrohacer en Navarra. Atizó este consejo su mismo compe- ta. Quedaba de todos sus hermanos don Alonso el Bastidor el marqués de Villena; pretendia con esto quedar tardo, duque de Berganza, que falleció tambien el solo y enseñorearse del Rey como lo tenia comenzado. año siguiente; de doña Beatriz, su mujer, hija del Para salir con su intento con mas facilidad prometia condestable Nuño Pereira , dejó un hijo, llamado don su diligencia , si don Alonso de Fonseca se ausentaba, Fernando, de quien, sin que haya faltado la línea, despara gavar á los grandes que andaban apartados de su cienden los duques de Berganza , señores los mas prinservicio, en especial el arzobispo de Toledo y el Almi- cipales y ricos en el reino de Portugal. rante ; que el maestre de Calatrava ya estaba apartado del número de los desabridos, y alistaba gente para

CAPITULO IV. acudir á lo de Navarra. Luego pues que don Alonso

De las alteraciones que hobo en Catalàfia. de Fonseca partió á Valladolid, el marqués de Villena fué al reino de Toledo, y á la misma sazon el maestre Con la muerte del príncipe don Carlos, si bien cesó de Calatrava llegó á Aranda de Duero, acompañado de la causa de las diferencias y debates, no quedaron las dos mil y quinientos de á caballo; con estas gentes el discordias apaciguadas. Don Fernando, hermano del rey de Castilla marchó la vuelta de Almazan. El espanto muerto, fué luego jurado por principe y heredero de de los aragoneses fué grande, mas el ímpetu de la Jos estados de su padre, primero en Calatayud en las guerra y el ejército revolvió contra Navarra, y por el Cortes de Aragon que allí se juntaron, despues en Barmes de mayo llegó á Logroño, pueblo principal en la celona, donde la Reina, su madre, le llevó; pero toda la Rioja. Desde allí, engrosado el campo con las gentes esperanza que por esta causa tenian de que todo se que de todas partes acudian , entraron por las tierras apaciguaria salió vana á causa que la gente catalana de Navarra. Entregáronse las villas de San Vicente y de repente tomó las armas, y los nobles por estar desade la Guardia. Pusieron cerco sobre Viana, que des- bridos con el rey de Aragon pretendian y aun decian pues de combatilla muchos dias al fin la rindió Pedro en secreto y en público que por engaños de sų madrasPeralta, á cuyo cargo estaba, y á la sazon era condes- tra el Príncipe, su antenado, fué to; maldad muy table de Navarra. La villa de Lerin no se pudo tomar indigna y impiedad intolerable. El que mas encendia el por ser muy fuerte. Desta manera se hacia la guerra en pueblo era fray Juan Gualves, de la orden de Santo Navarra, cuándo prósperamente, cuándo al contra- Domingo. Persuadíales en sus sermones sediciosos que rio. Don Alonso, hijo del rey de Aragon, por otra parte con las armas se satisficiesen de aquel exceso tan gratomó por fuerza la villa de Abarzuza, con muerte y ve y feo; que cuando ellos disimulasen, el cielo en la prision de la guarnicion de Castilla que en ella tenian. sangre del pueblo tomaria sin duda venganza; que deTodo este ruido y aparato se desbarato con una enfer- bian aplacar á Dios con castigar ellos primero delito tan medad mortal que sobrevino en Barcelona á don Cárlos, atroz. Alterada la muchedumbre y el pueblo, la Reina principe de Viana, ocasionada de las pesadumbres y se salió de Barcelona. El color era sosegar ciertos albocuidados y congojas que continuamente le trabajaron; rotos de Ampúrias; la verdad que no se atrevia á saasí lo entendieron y así debió ser. Entre los biamon- lir en público, ca temia no le perdiesen el respeto los teses se tuvo por cosa cierta y averiguada que murió que tan alterados andaban. Acordó de reparar en la de yerbas que le dieron en la prision, que lentamente ciudad de Girona, que está en lo postrero de Cataluña, le acabasen y á la larga. Falleció á 23 de setiembre, haşta ver qué término tomaban las cosas. El rey de miércoles, fiesta de santa Tecla. Al tiempo de su muerte Aragon por otra parte, vista la tempestad que se levanpidió perdon á su padre. Fué sepultado en Poblete. Vi- taba, convidaba á los príncipes extraños que se confevió cuarenta años, tres meses y veinte y seis dias. Prin- derasen con él; en particular pedia al rey de Francia le cipe mas señalado por sus continuas desgracias que ayudase , y al de Castilla que á lo menos no le hiciese por otra cosa alguna. No alcanzó tanta ventura cuanta daño; que pues don Carlos, en cuyo favor tomó las arera su erudicion y otras buenas partes merecian. Tuvo mas, era muerto, sacase las guarniciones de soldados por familiar á Osias Marco, poeta en aquella era muy que lenia puestos en Navarra. Hallábase á la sazon el señalado y de fama en la lengua limosina ó de Limo- rey don Enrique en Madrid, deshecho su campo y aleges; su estilo y palabras groseras, la agudeza grande, gre por la preñez de la Reina, su mujer, que hizo traer el lustre de las sentencias y de la invencion aventa- allí en hombros porque con el movimiento no recibiese jado. Traia el príncipe don Carlos por divisa dos sa- cualque daño. Al principio pues del año 1462 le nabuesos muy bravos pintados en su escudo, que sobre ció una liija, que se llamó doña Juana ; luego todos los un hueso peleaban entre sí; representacion y figura de estados del reino la juraron por princesa y heredera de los reyes de Francia y de Castilla, por cuya porsía y Castilla; gran mengua engerir en la sucesion real la que codicia le tenian casi consumido el reino de Navarra. el vulgo estaba persuadido fuese liabida de mala parte, Murieron asimismo otros principes : Carlos VII, rey tanto mas, que para honrar á don Beltran y gratificalle de Francia, al cual sucedió Luis XI, su hijo; el infante sus servicios le liizo á la sazon el Rey conde de Ledesdon Enrique, tio del rey de Portugal, fino por este ma, que fué nueva ofension y ocasion de mas murmumismo tiempo sin haberse jamás casado y sin llegar rar. En su lugar fué puesto por mayordomo en la casa á mujer; vivió setenta y siste años; su muerte sué real Andrés de Cabrera, grande amigo suyo y aliado; principio de do como de escalon vino á alcanzar adelan- á Alfaro, pueblo no muy lejos de Tudela. Allí con interte grandes riquezas, no sin ofension de muchos y sin en- vencion del marqués de Villena los dos reyes firmaron vidia de los que llevaban mal que un hombre poco antes las capitulaciones del concierto que en Madrid tenian particular subiese en breve tan alto. Estaba á la sazon acordadas, á la misma sazon que los catalanes, á 30 del en la corte el conde de Armeñaque, que vino por emba- mes de mayo, cercaron á la reina de Aragon dentro de jador del rey de Francia para tratar de hacer paces y Girona, mas congojada por el riesgo que corria su hijo confederacion entre los dos reyes. El arzobispo de To- el Príncipe que por su misino peligro. El caudillo de ledo, reconciliado a la sazon con el Rey, era el que la comunidad era Hugo Roger, conde de Pallas; el todo lo mandaba, tanto, que cada semana se tenia en su principal que defendia la ciudad por el Rey Luis Dezcasa consejo y audiencia de los oidores para determinar puch, maestre de Montesa. Entraron la ciudad los colos pleitos y negocios. Los embajadores de Aragon muneros, acometieron el castillo viejo, que se llamaba por la mucha instancia que hicieron en fin concerta- Gironela , do la Reina se recogió. Salieran los catalanes ron se hiciese confederación á 23 de marzo con las ca- con su intento si no sobreviviera la caballería francesa, pitulaciones infrascritas: que entre Castilla y Aragon con cuya ayuda, no solo cesó el peligro, pero aun echahobiese paz; el rey de Castilla reluviese como en re- ron de la ciudad á los levantados. Acudió al tanto el henes y por resguardo los castillos de la Guardia y de rey de Aragon con presteza, como al que el cuidado San Vicente, Arcos, Raga y Viana , y volviese todo lo

que

tenia de su mujer y hijo le punzaba. Hobo muchos demás que tenia en Navarra; demás desto, que en la ra- encuentros y refriegas, en que los levantados, como ya de Aragon y de Navarra pusiese en tercería á Jube- gente recogida de todas partes, no se igualaban a los ra y á Cornago, y en el reino de Murcia á Lorca ; los soldados viejos. El Rey, despues de haber reducido á su depositarios fuesen el arzobispo de Toledo y el maes- obediencia muchas ciudades y pueblos, llegó á ponor tre de Calatrava y Juan Fernandez Galindo para efecto sus estancias junto á Barcelona. La reina de Castilla que si el rey de Castilla quebrantase la alianza , entre- malparió en esta sazon en Aranda con gran riesgo ve gasen estos pueblos al rey de Aragon; el cualen Olite, su vida. Por la vidriera de cierta ventana el rayo del sol donde se hallaba para desde allí acudir a todas partes, que entraba le comenzó á quemar el cabello y le ocapuso su confederacion con el rey de Francia á 12 de sionó aquel sobresalto y daño. La tristeza que causó abril. Asentaron que el rey de Francia enviase al Ara- esta desgracia en la corte en breve se trocó en alegría gonés de socorro setecientos hombres de armas y á causa que don Beltran, conde de Ledesma , casó con docientos mil ducados para pagar el sueldo á su gen- la hija menor del marqués de Santillana. Las bodas se te, y que el rey de Aragon entre tanto que no pagase celebraron en Guadalajara con grandes fiestas. Halláesta suma, diese en prendas lo de Cerdania y Ruise- ronse á ellas presentes el Rey y la Reina. Acabadas las llon , y todavía por las rentas de aquellos estados no se fiestas, la Reina se fué á Segovia , y el Rey se partió desfalcase parte alguna del principal. Para que esta para Atienza con intento de darse á la caza, por ser avenencia tuviese mas fuerza se concertó habla entre aquella comarca muy á propósito para ella. Allí vino los reyes de Francia y Aragon en Salvatierra, pueblo un caballero, llamado Copones, en nombre y como emde Bearne. Juntamente al conde de Fox, por la instan- bajador de Barcelona; ofrecíanle aquel estado de Catacia

que sobre ello hacia, concedió que dona Blanca, luña si les enviase gente de socorro y los recibiese dehermana del príncipe don Carlos, á quien pertenecia el bajo de su amparo. Era este negocio muy grave; habireino de Navarra, fuese puesta en su poder; notable do su acuerdo y aceptada la oferta, les envió el Rey de agravio, quitalle el reino y despojalla de la libertad; socorro dos mil y quinientos caballos, que por caminos pero ¿qué no hace la codicia desenfrenada de reinar? extraordinarios llegaron á Cataluña. Con este socorro Luego que tomaron este acuerdo, desde Olite con aquella muche dumbre levantada se animó, confiada grande desgusto suyo la ilevaron á Bearne. Quejábase que por aquel camino se podria defender ysustentar. En mucho á los santos y á los hombres de un desafuero cumplimiento de lo asentado levantaron los pendones tan grande. Escribió al rey don Enrique una carta , en por el rey don Enrique. A pellidáronle conde de Barcela cual le pedia tuviese compasion de su suerte; que sobre lona, y batieron con su cuño y arinas la moneda de las otras desgracias le quitaban la libertad, y en breve aquel estado. Por esta manera se despeñaban loca y tele quitarian la vida, si él no le daba alguna ayuda y la merariamente en su perdicion. Alegróse con esta nuemano; suplicábale á lo menos vengase la muerte de su va el rey de Castilla don Enrique, pero mucho mas con hermano y sus desventuras, tomo era justo; que se saber que don Juan de Guzman, duque de Medina Simembrase del amor antiguo, que aunque desgraciado, donia , quitó á Gibraltar á los moros, y el maestre de al fin era de marido y mujer. Pusiéronla en el castillo Calatrava á Archidona. Mandóse poner entre los otros de Ortes, del estado de Fox; allí no mucho despues fué títulos reales al principio de las provisiones el de Gimuerta con yerbas que le dieron, sin que ninguno braltar, á ejemplo de Abomelique, el cual era de linaje saliese á la venganza. La fama de su muerte tan injusta de los Merines, y como arriba queda dicho, se llamó y cruel por mucho tiempo estuvo secreta. En fin, los rey de Gibraltar. desastres de su vida tuvieron aquel desgraciado remate; que cuando la miseria persigue á uno, ó fuerza mas alta, no para hasta acaballe. Su cuerpo enterraron en la ciudad de Lescar. Estaba el rey de Aragon en Tudela, y el rey don Enrique por Segovia y Aranda pasó

elegido por juez árbitro entre Castilla y Aragon, en CAPITULO V.

que se contenian estas principales cabezas: que las genDe una babla que tovieron los reyes, el de Castilla y el de Francia. tes de Castilla saliesen de Cataluña y se quitasen las

guarniciones que tenian en Navarra; la ciudad de EsEntraron otras bandas de soldados de Castilla portella con toda su merindad quedase en Navarra por el tierras del reino de Valencia y Aragon; el miedo y el rey don Enrique; la reina de Aragon y su hija estuvieespanto fué grande, si bien aquel Rey acudió luego al sen en Raga en poder del arzobispo de Toledo para sepeligro. Pudiéranle quitar el reino por estar gastado y guridad que se guardaria lo concertado. Esta sentencia sin sustancia él y sus vasallos, si cuan grandes eran las

ofendia mucho a la una nacion y á la otra, á los de Casfuerzas de Castilla, tan grande brio y ánimo tuviera el tilla y de Aragon, sobre todo á los de Navarra ; quejarey don Enrique; por esto el de Aragon ponia gran banse que aquel asiento y sentencia era en gran perjuicuidado en reconciliarse con él. Para este efecto vino cio suyo. Ningun otro provecho se sacó de juntarse estos por embajador del rey de Francia Juan de Roban, se- príncipes. Pero de todo esto y aun de toda esta manera ñor de Montalvan y almirante de Francia; llegó á Al- de juntas y hablas entre los príncipes será á propósito mazan, donde el rey don Enrique se hallaba, por prin referir aquilo que siente Filipe de Comines, historiador cipio del año 1463; fué muy bien recebido y festejado muy señalado de las cosas de Francia que pasaron en con convites muy espléndidos, con bailes y con saraos. esta era, y que se puede comparar con cualquiera de Danzaban entre sí los cortesanos, y sacaban á danzar los antiguos. Sus palabras, traducidas de francés en casá las damas de palacio. En particular la Reina, presente tellano, dicen así: « Neciamente lo hacen los principes el Rey y por su mandado, salió á bailar con el emba- de igual poder cuando por sí mismos se juntan á habla, jador francés; él, acabado el baile, juró de no danzar en especial pasados los años de la mocedad, cuando en mas en su vida con mujer alguna en memoria de aque- lugar de los juegos y burlas, á que aquella edad es afiIla honra tan señalada como en Castilla se le hizo. Acor- cionada , entra la envidia y emulacion; ni carecen de dose por medio desta embajada que los reyes de Castilla peligro juntas semejantes; y si esto 'no, ningun otro y de Francia se viesen y hablasen para tratar en presen- provecho resulta dellas sino encenderse mas la ira y el cia de todas las diferencias que tenian y componer sus

odio, de manera que tengo por mas acertado concertar haciendas. Como se concertó, así se hizo, que aquellos las diferencias entre los reyes, y cualquier otro negoprincipes tuvieron su habla por el fin del mes de abril cio que haya, por sus embajadores que sean personas cerca de la villa de Fuente-Rabia. Vinieron con el Fran- prudentes. Muchas cosas me ha enseñado la experiencés los dos Gastones, padre y hijo, condes que eran de cia, de las cuales tengo por conveniente poner aquí Fox, el duque de Borbon , el arzobispo de Turon y el algunos ejemplos. Ningunas provincias entre cristianos almirante de Francia. Al de Castilla acompañaban el

están entre sí trabadas con mayor confederacion que arzobispo de Toledo y los obispos de Burgos, Leon, Castilla con Francia, por estar asentada con grandes Segovia y Calahorra, el marqués de Villena, el maestre sacramentos amistad de reyes con reyes y de nacion de Alcántara y el gran prior de San Juan, todos y cada con nacion. Fiados desta amistad, el rey Luis XI de cual arreados muy ricamente y con libreas y mucha Francia, poco despues que se coronó por rey, y don representacion de majestad. Entre todos se señalaba el Enrique, rey de Castilla, se juntaron á la raya de los conde de Ledesma , gran competidor del de Villena; dos reinos. Don Enrique llegó á Fuente-Rabia rodeado salió arreado de vestidos muy ricos, recamados de oro de grande acompañamiento; seguíanle el gran maestre y sembrados de perlas. El vestido y traje de los fran- de Santiago y el arzobispo de Toledo y el conde de Leceses era muy ordinario, especial el del Rey, que era desma, que entre todos se señalaba por ser su gran pricausa á los castellanos de burlarse dellos y de mote- vado. El rey de Francia paró en San Juan de Angelin, jallos con palabras agudas y motes. Pasaron los nues- acompañado, como es de costumbre, de muchos grantros en muchas barcas el rio Vedaso ó Vidasoa. Puédese des. Gran número de la una nacion y de la otra alojaba sospecharse hizo esto por reconocer ventaja á la ma- en Bayona, los cuales luego que llegaron, se barajaron jestad de Francia; nuestros historiadores dicen otra malamente. Hallóse presente la reina de Aragon que causa, que todo aquel rio pertenece al señorío de Es- tenia diferencias con el rey don Enrique sobre Estella paña; y consta por escrituras públicas, acordadas en y otros pueblos de Navarra que dejaran en manos del diferentes tiempos entre los reyes de Castilla y Francia, Rey. Una ó dos veces se hablaron y vieron a la ribera y de lo procesado en esta razon en que se declara que del rio que divide á Francia de España, pero brevísipasando el rey don Enrique el rio Vidasoa en un barco mamente, cuanto pareció al maestre de Santiago y al llegó hasta donde llegaba el agua, y alli puso el pié, y arzobispo de Toledo, que lo gobernaban todo, y por al tiempo que quiso hablar con el rey Luis, tenia un esto fueron por el rey de Francia festejados grandemenbaston en la mano; desembarcado en la orilla y arenal te en San Juan de Angelin cuando allí le visitaron. El donde el agua podia llegar en la mayor creciente, dijo conde de Ledesma pasó el rio en una barca que llevaba que allí estaba en lo suyo , y.guc aquella era la raya la vela de brocado; el arreo de su persona era conforme dentre Castilla y Francia, y poniendo el pié mas ade- á esto, en particular llevaba unos hermosos borceguíes laute, dijo: Ahora estoy en España y Francia ; y el rey sembrados de pedrería. Don Enrique era feo de rostro; Luis respondió en su lengua il est vrai, decis la verdad. la forma del vestido sin primor y que descontentaba En eslas vistas y habla se leyó de nuevo la sentencia á los franceses. Nuestro Rey se señalaba por el bábito que poco antes pronunció en Bayona el rey de Francia, muy ordinario ; el vestido corto, el sombrero comun, con una imagen de plomo en el cosida, ocasion de mo- vida seis personas que fueron los principales movedosas y remoquetes; los españoles echaban aquel traje á res de aquel motin y alboroto. El rey de Portugal á la poquedad y avaricia. Desta manera se acabó la junta, sazon con una gruesa armada volvió á Africa ; iban en sin que della resultase otro provecho mas de conjura- su compañía don Fernando, su hermano , y don Pedro, ciones y monipodios que entre los unos y otros gran- su primno, que era condestable de Portugal. Los catades se forjaron, por las cuales yo mismo vi al rey don lanes, desamparados de la ayuda de Castilla y visto que Enrique envuelto en grandes trabajos y afanes, que se los franceses é italianos los tenian prevenidos por el continuaron hasta su muerte , desamparado de sus va- rey de Aragon, acordaron, lo que solo les faltaba y quesallos y puesto en un estado miserable.». Hasta aquí son daba, llamar socorros de mas lejos; con este acuerdo palabras de Filipe de Comines; lo demás que dice se enviaron á convidar á don Pedro, condestable de Pordeja por abreviar. Este año, á los 12 de noviembre, pasó tugal, para que desde Ceuta viniese á tomar' posesion desta vida á la eterna el santo fray Diego en el su mo- de aquel principado, que decian le pertenecia por su nasterio de franciscos de Alcalá de Henares, que fundó madre, que era la hija mayor del conde de Urgel. En don Alonso Carrillo, arzobispo de Toledo. Fué natural mal pleito ninguna cosa se deja de intentar. Parecíale de San Nicolás , diócesi de Sevilla. Su vida tal, y los al Condestable buena ocasion esta; hizose a la vela, llemilagros que Dios por él hizo tantos, que el papa Six- gó á la playa de Barcelona, y surgió en ella á 21 de to V le canonizó á los 2 de julio, año del Señor de 1588. enero, principio del año 1464. Allí sin dilacion fué Ha

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mado conde de Barcelona y rey de Aragon; acometiCAPITULO VI.

miento que por falta de fuerzas salió en vano, y la honra Los catalanes llamaron en su ayuda á don Pedro, condestable le acarreó la muerte, demás de otros daños que resultade Portugal.

ron. Lo primero con la partida de don Pedro las fuerHalláronse presentes á la junta destos príncipes dos zas de Portugal se enflaquecierou en Africa, por donde embajadores de Barcelona , llamados el uno Cardona, y de Tánger, que pretendian tomar, fueron con daño reel otro Copones. Quejáronse al de Castilla que se hacia chazados los fieles por los moros; y algunas entradas agravio á su nacion en desamparallos contra lo que te- que se hicieron en los campos comarcanos no fueron nian capitulado. Estas quejas no fueron de efecto algu- de consideracion ni de algun efecto nolable ; solo jun00; las orejas destos príncipes estaban cerradas á sus to al monte Benasa en un encuentro que tuvieron con ruegos por respetos que mas á ellos les importaban. En los enemigos, el mismo rey de Portugal estuvo á gran Tolosa, pueblo de Guipúzcoa, el comun del pueblo mató, riesgo de perderse con toda su gente. Duarte de Mene86 de mayo, á un judío, llamado Gaon. Fué la ocasion ses, como quier que por defender á su Rey se metiese que por estar el Rey cerca, entre tanto que se entretenia con grande ánimo entre los enemigos , fué muerto en en Fuente-Rabia, comenzó el judío á cobrar cierta im- la pelea y otros con él. El conde de Villareal defendió posicion, que se llamaba el pedido, sobre que antigua- aquel dia la retaguardia , por lo cual mereció mucha mente hobo grandes alteraciones entre los de aquella loa por testimonio del mismo Rey, que despues de la nacion, y al presente llevaban mal que se les quebran- pelea le dijo: «Hoy en vos solo bu quedado la fe.» El tasen sus privilegios y libertades. No se castigó este rey don Enrique desde Sevilla fué á Gibraltar; allí á su delito y esta muerte, antes poco despues en Segovia, instancia y por sus ruegos aportó el rey de Portugal á do se fué el rey don Enrique , bobo entre dos frailes y la vuelta de Africa y de Ceula. Estuvieron en aquel se encendió una grave reyerta. El uno afirmaba en sus pueblo por espacio de ocho dias ; despues dellos el de sermones que muchos cristianos se volvian judíos, en Portugal se volvió a su reino. El rey don Enrique por que pretendia tachar el libre trato que con los de aque- la parte de' Ecija rompió por el reino de Granada , sin lla nacion y con los moros se tenia; y era así, que mu- desistir de la empresa hasta tanto que le pagaron el chos de aquellas naciones, enemigos de Cristo, libre- tributo que tenian antes concertado, y le hicieron'otros mente andaban en la casa real y por toda la provincia. presentes de grande estima. Con esto por Jaen, do reEl otro fraile lo negaba todo, mas en gracia de los

sidia Miguel Iranzu, su condestable, por frontero, pasó principes, como yo creo, que por ser así verdad. Nunca el Rey de priesa á Madrid. Queria recebir y festejar olra sin duda en España se vió mayor estrago de costum- vez al de Portugal, que, por voto que tenia hecho, so bres ni corrieron tiempos mas miserables. En particu- encaminaba para visitar á Guadalupe , casa de mucha larel pueblo en Sevilla andaba muy alborotado en gran devocion. Viéronse los dos reyes y habláronse en la manera, á causa que don Alonso de Fonseca, el mas Puente del Arzobispo, raya del reino de Toledo; hallóse viejo, pedia que le fuese restituida aquella iglesia, que presente la reina de Castilla, que en compañía de su madiera los años pasados en confianza á su pariente, lla- rido iba para verse con su hermano el rey de Portugal. mado tambien don Alonso de Fonseca. Alegaba que. En esta junta se concertaron dos casamientos, uno del así estaba establecido por los derechos y recebido por rey de Portugal con doña Isabel, hermana del rey don la costumbre, y que así lo mandaba el Padre Santo. Enrique, y otro de doña Juana, su hija, con el príncipe El pueblo y la pobleza, divididos en parcialidades, unos y heredero de Portugal. Dilatáronse para otro tiempo favorecian al pretensor, otros al contrario; de que re- las bodas, y al fin la tardanza hizo que no surtiesen sultaban alteraciones y corria riesgo po viniesen á las efecto. Estaba del cielo determinado que los aragonemanos. Acudió á grandes jornadas el rey don Enrique, ses, reino mas á propósito que el de Portugal, viniesen ycon su venida entregó la iglesia á don Alonso de Fon- á la corona de Castilla, bien que no sin grandes y larseca, el mas viejo, y pagaron con las cabezas y con la gas alteraciones de España; males que parece pronos

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