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comarcanas. Deste principio el negocio ha llegado á apoderarse de Flandes, parec.a no hacer caso de todo tanta autoridad y poder, que ninguno hay de mayor lo demás. En Castilla aun no estaban del todo las cosas espanto en todo el mundo para los malos, ni de mayor apaciguadas á causa que el rey de Portugal se aperceprovecho para toda la cristiandad. Remedio muy á bia de nuevo para la guerra, y la condesa de Medellin propósito contra los males que se aparejaban, y con que doña Beatriz Pacheco, mujer de ánimo varonil, juntalas demás provincias poco despues se alteraron ; dado mente con el clavero de Alcántara Alonso de Monroy, del cielo, que sin duda no bastara consejo ni prudencia andaban alborotados. Por esto Juan de Gamboa , gode hombres para prevenir y acudir á peligros tan gran-bernador de Fuente-Rabia, y el arcediano de Almazan des como se lan experimentado y se padecen en otras por mandado del rey don Fernando trataron con los partes.

embajadores de Francia que vinieron á Bayona de asen

tar una nueva confederacion. Diéronse tan buena maña CAPITULO XVIII.

en ello y apretaron el tratado de suerte, que á 10 de

octubre concertaron que las treguas se mudasen en paDe la muerte del rey don Juan de Aragon.

ces con las mismas condiciones que antes de aquella Partieron de Sevilla los reyes don Fernando y doña guerra de tiempo antiguo hobo entre aquellas dos caIsabel. Antes de la partida dejaron mandado al duque sas reales; comprehendieron tambien en las paces al de Medina y al marqués de Cádiz que no pudiesen en- rey de Aragon. Lo cual qué otra cosa era sino hacer trar en aquella ciudad; con tanto , quitadas las cabezas burla dél, pues no le restituian el estado sobre que era de las parcialidades, todo quedó apaciguado. Por otra el debate ? Asentaron empero que se nombrasen por parte, Lope Vasco, portugués de nacion, se apodero cada parte dos jueces para componer esta diferencia y en nombre del rey don Fernando del castillo de Mora, las demás que quedasen por determinar. El alegría que cuyo alcaide era. Está situada esta fuerza en Portugal toda Castilla recibió por esta causa , se aumentó con á la raya de Castilla. Hecho esto, dió aviso para que le otras dos ocasiones: la una fué que don Enrique, enviasen socorro. Tenia el rey don Fernando gran deseo conde de Alba de Liste, y tio del Rey, vino á Trujillo de hacer en persona guerra á Portugal por parecelle puesto en liberlad de la prision en que le tenian desde que con esto ganaba reputacion, pues mostraba en ello la batalla de Toro; la otra que el arzobispo de Toledo,

forzado de la necesidad , ca le tenian embargadas todas reino, sino acometia las tierras de sus contrarios. In- sus rentas y tomados los mas de sus lugares , se redujo tento que ni al rey de Aragon , su padre, ni á los mas últimamente al servicio del rey don Fernando, y para prudentes pareció bien; porque ¿ á qué propósito sin mas seguridad entregó todos sus castillos que se tugran esperanza poner á su riesgo su persona? A qué fin viesen por el Rey. Achacábanle que de nuevo traia

, y

y

el cuidado de aquella guerra al maestre de Santiago don Toledo, llamado Tello de Buendía, hombre docto y graAlonso de Cárdenas. Dióle mil y quinientos caballos y ve, y que adelante murió obispo de Córdoba, enviado quince mil infantes; esto por el mes de agosto. El rui- para descargar al Arzobispo, su amo, con su buena dilido fué mayor que el provecho, mayormente que don gencia alcanzó de los reyes que le diesen perdon, quier Juan, principe de Portugal, recobró á Mora, con que fuese verdadero, quier falso aquel cargo. Demás desto, todos aquellos intentos se desbarataron. Importaba mas en Roma el pontifice Sixto revocó la dispensacion que confirmar en su servicio á Trujillo; á esta causa des- dió al rey de Portugal para casar con su sobrina doña pues por Córdoba los reyes pasaron allá. En este tiempo

Juana, en que al parecer de alguno se tuvo mas cuenta en Francia, en un pueblo llamado Laudo, en la co

con dar gusto al rey de Nápoles, que hacia sobre esto marca de Cabors, á 11 de setiembre por medio de em- grande instancia, que con la constancia y autoridad bajadores que se enviaron sobre el caso, se concertó pontifical. Así, por el mes de diciembre envió un breve casamiento entre don Fadrique, hijo segundo del rey á España en este propósito. Para dar órden en todo, y de Nápoles, y madama Ana, hija de Amadeo, duque sobre todo para asentar las paces con Francia trataban de Saboya. El rey de Francia á la desposada , por ser los reyes, padre y hijo, de tener habla entre sí, y á este hija de su hermana, señaló en dote un estado principal fin ir á Molina y á Daroca, cuando al rey de Aragon en Francia , y entre tanto que no se le daba y hasta que sobrevino en Barcelona una dolencia , de que murió un el rey de Aragon pagase el dinero, sobre que tenian di- mártes, á 19 de enero, principio del año de nuestra salferencias, ofreció de dalle en prendas lo de Ruisellon y vacion de 1479. Su cuerpo enterraron en Poblete; su Cerdapia. Dió este negocio gran desabrimiento a los pobreza era tal, que para el gasto del enterramiento fué reyes, padre y hijo, sobre todo se ofendieron del rey de menester empeñar las alhajas de la casa real. Vivió Nápoles, que sin respeto de ser tan parientes, parecia ochenta y un años, siete meses y veinte dias; tuvo hacer mas caso de la amistad de Francia que de la de siempre el cuerpo recio y á propósito para los trabajos España , y sentian mucho aceptase, aunque se los ofre- de la guerra y de la caza , el ánimo vivo y despierto, y ciesen , aquellos estados sobre que ellos traian pleito y que por la graudeza y variedad de las cosas que hizo, guerra , mayormente que el tiempo de las treguas que junto con los muchos años que reinó, se puede igualar tenian con el rey de Francia espiraba, y corria peligro con los grandes reyes. Verdad es que afeó lo postrero no volviesen á las armas en sazon muy poco á propósito de su edad con el apetito que tenia mas que fuerzas para la una nacion y la otra. El Francés, ocupado en para la deshonestidad, ca puso los ojos y su aficion en

se

una moza de buen parecer, llamada Francisca Rosa, casó con Guillermo, marqués de Monferrat. Juana con que trató el tiempo pasado de casarla con don Jaime de el conde de Armeñac, llamado Juan. Con Francisco, duAragon, aquel de quien se dijo que hizo justiciar en que de Bretaña, casó Margarita, y deste matrimonio Barcelona. En su testamento, que tenia hecho diez años quedaron dos hijas, llamadas'Ana y Isabel. Ana, como antes deste , dió orden se biciesen muchas obras pias, heredera de su padre, juntó aquel estado con la casa de muestra de su cristiandad, en particular que se edifi- Francia, porque casó con Cárlos VII, y muerto este, casen dos templos y monasterios de la orden de San con Luis XII, reyes que fueron de Francia. Catarina, Jerónimo, que son al presente muy señalados en san- cuarta hija de doña Leonor, casó con Gaston de Fox, tidad y devocion, el uno de Santa Engracia, en Zara- conde de Candalla; parió dos hijos y una hija, que se goza, que está pegado con el muro de la ciudad; el llamó Ana, y casó con el rey Ladislao de Hungría. Leoolro en Cataluña, su advocacion de Santa María de Bel- nor, la menor de las hijas desta nueva Reina , falleció puche: su hijo cumplió enteramente lo que en esta doncella en edad de casar. La cepa de toda esta geneparte dejó ordenado. Mandó otrosí que heredasen el racion , que fué esta reina doña Leonor, por tener el reino de Aragon los nietos del rey don Fernando, su

cuerpo quebrantado con los trabajos y el corazon hijo, aunque fuesen de parte de hija, en caso que no aquejado con las penas, falleció á 12 de febrero en Tutuviese hijo varon. Item, que los tales nietos fuesen pre- dela, do comenzó á reinar. Mandó en su testamento feridos á las hijas del mismo; ordenacion bien extraña. que en Tafalla de su hacienda se edificase una iglesia Asi ruedan, y muchas veces por voluntad de los reyes de franciscos, y que allí fuese enterrado su cuerpo y se mudan y truecan los derechos de reinar y de la su- trasladados los huesos de la reina doña Blanca, su macesion real.

dre, que depositaron los años pasados en la iglesia de

nuestra Señora de Nieva, pueblo en Castilla la Vieja no CAPITULO XIX.

léjos de Segovia. Fué tanta su pobreza por estar conDe doña Leonor, reina de Navarra.

sumidas las rentas reales á causa de los alborotos y

parcialidades, que por falta de dineros era forzada para Por la muerte del rey de Aragon, como era necesa- sustentar su casa á vender las joyas de su persona. Surio y como él lo dejó proveido en su testamento, cedióle en el reino su nieto Francisco en edad de solos dividieron sus estados : lo de Aragon quedó por el rey once años; por su extreinada hermosura le llamaron don Fernando; la princesa doña Leonor por parte de su Febo por sobrenombre. Encargáronse del gobierno madre heredó el reino de Navarra. Estaba viuda de sie- hasta tanto que fuese de edad conveniente madama Mate años antes, y por el mismo caso sujeta a continuas y dalena, su madre, y el cardenal su tio, llamado Pedro; muy grandes desgracias. Aquella gente andaba como cargo que ejercitaron prudentemente segun los tiempos furiosa, dividida en sus antiguas parcialidades, que pa- tan estragados. Tuvo la Reina difunta poca ayuda en rece era castigo y pena de la muerte impía dada á don sus trabajos del rey de Castilla, su hermano; por esto no Nicolás, obispo de Pamplona, y no castigada como fue- le nombró en su testamento; antes por su mandado y ra justo. Llevaban lo mejor los biamonteses, contrarios por ser ellos de nacion franceses comenzaron los go. á la nueva Reina. Demás de la culpa ya dicha, castigaba bernadores á inclinarse á la parte de Francia; cosa muy Dios á aquella familia y generacion destos príncipes, perjudicial para ellos, y ocasion que en breve perdiesen y congojaba sus ánimos en venganza de las injustas aquel su antiguo reino. Esto era lo que se hacia en Namuertes que se dieron á don Cárlos, príncipe de Viana, varra. En Castilla andaban algunas opiniones nuevas y a doña Blanca , su hermana , sin dejar reposar á los en materia de religion. Fué así, que Pedro, oxomense, culpados ni quedar alguno que no fuese castigado. El lector que era de teología en Salamanca, hombre de inreinado de dona Leonor fue muy breve, que aun no duró genio atrevido y malo, publicó un libro lleno de muchas mes entero. En hijos y sucesion fué mas afortunada mentiras, que no será necesario relatar aquí por menuque en su vida; tuvo cuatro hijos: Gaston, el mayor, do; basta saber que principalmente se enderezaba conJuan, Pedro, Jacobo; cinco hijas, María, Juana, Marga- tra la majestad de la Iglesia romava y el sacramento rita, Catarina y Leonor; de todos y en particular de de la confesion. Por una parte decia que el sumo Poncada uno se dirá alguna cosa, como príncipes de quien tífice en sus decretos y determinaciones puede errar; se deducen los linajes de muchas y grandes casas. Gas- por otra porfiaba que los sacerdotes no tenian poder ton murió, como queda dicho; dejó dos hijos, que fue- para perdonar los pecados, y que la confesion no era ron Francisco Febo y Catarina , reyes el uno en pos del institucion de Cristo, sino remedio inventado por los olro de Navarra. Juan fué señor de Narbona , ciudad hombres, aunque provechoso, para enfrenar la maldad que su padre compró con dineros; tuvo por hijos á Gas

y la libertad de pecar. Para reprimir este atrevimiento tony a doña Germana; Gaston murió en la de Rávena, el arzobispo de Toledo, por mandado del papa Sisto, en que era general por el rey Luis XII de Francia; juntó en Alcalá, donde era su ordinaria residencia, doña Germana casó con el rey don Fernando el Católi

personas muy doctas, con cuya consulta condenó aqueco, viudo de su primer matrimonio. Pedro se dió á las llas opiniones, y puso pena de descomunion á su autor, letras y á los ejercicios de la piedad, y el pontifice Six- si no las dejaba y retrataba. Pronuncióse esta sentencia to le hizo cardenal. Jacobo se ejercito con grande áni- 24 de mayo, y poco despues el pontífice Sixto la conmo en la guerra sin casarse en toda la vida, bien que firmó en una bula suya. Escribió contra el dicho Pedro luvo algunos hijos fuera de matrimonio, ni muy seña- un libro asaz grande Juan Prejano, teólogo señalado lados, ni tampoco de poca cuenta. Maria, la hija mayor, en aquella edad, y adelaute obispo de Ciudad-Rodrigo; su estilo es grosero conforme al tiempo; el ingenio se hallasen cansados y entendiesen cuán miserable cosa agudo y escolástico. Hacíase la guerra sobre el estado sea la guerra civil, que hace á los hombres furiosos, y de Villena , ca el Marqués porque no cumplian con él al vencedor , por gratificar a los que le ayudan , pone acudió á las armas, Hy en sazon que la gente del Rey se en necesidad de hacer muchos desaguisados contra su puso sobre Chinchilla, el marqués de Villena vino á da- voluntad, acordaron de mover tratos de paz; de que lle socorro, y con su venida forzó á los contrarios á al- tanto mayor deseo tenian los portugueses , que junto al zarel cerco. Demás desto de los dos capitanes principales Albufera, dos leguas de Mérida , quedaron rotos en una que bacian la guerra por el Rey, Pero Ruiz de Alarcon batalla señalada que les dió el maestre de Santiago á fué desbaratado cerca de Alverca por Pedro de Baeza, los 24 de febrero. El destrozo fué tan grande, que pocos y don Jorge Manrique en una nueva refriega que tuvo pudieron salvarse en Mérida, que, como se ha dicho, se con el mismo Pedro de Baeza cerca de Cañavete salió tenia por la condesa de Medellin. En esta batalla el herido, de que poco despues murió; gran lástima que Maestre se mostró muy prudente y esforzado; con él tal ingenio faltase en lo mejor de su edad. El marqués otros capitanes, entre los demás. Diego de Vera , que de Villena quedaba por el mismo caso cargado de haber mató al alférez real y le tomó el estandarte. El premio tomado las armas contra la gente del Rey. El se excu- al Maestre quitalle la pension de tres cuentos que le pusaba con las insolencias de aquellos capitanes que le sieron cuando los reyes le dieron el maestrazgo; á Dicforzaron á defenderse. Alegaba otrosí que no tenia otros go de Vera y á otros capitanes diferentes mercedes. Con nuevos tratos ni con el rey de Portugal ni con el arzo- esta ocasion doña Beatriz, tia que era de la reina doña bispo de Toledo. Estas excusas, sea verdaderas, sea Isabel de parte de madre, y duquesa de Viseo, viuda y aparentes, últimamente le valieron para que no fuese tambien suegra de don Juan, principe de Portugal, semas maltratado ni se procediese con mas aspereza con- ñora por todo esto de grande autoridad y prudencia no tra él. Sucedió en esta guerra un caso extraordinario y menor, tomó la mano para concertar estas diferencias digno que se sepa. Los del Rey hicieron ahorcar á seis entre Portugal y. Castilla. Era cosa muy larga para el de los muchos prisioneros que tenian. En venganza des- rey don Fernando esperar el remate en que estas prátito, Juan Berrio, capitan por el Marqués, mandó que se cas para ban, por el deseo que tenia de ir á tomar posehiciese otro tanto con los cautivos que tomara de los sion del reino de su padre, en que resultaban povedacontrarios, Echaron suerte entre todos para se ejecu- des en tanto grado, que para enfrenar el orgullo de los tar. Tenian presos dos hermanos, el uno que tenia mu- navarros, que en aquel reino se habian apoderado de jer y bijos, el otro mancebo, cuyos nombres no se sa- algunos castillos mal apercebidos, y no dejaban de haben, el caso es muy cierto. Cupo la triste suerte al ca- cer robos y cabalgadas en la tierra, los aragoneses consado, y ejecutárase sino fuera por la instancia del otro vocaron Cortes sin dar al nuevo Rey dello parte; resohermano, que se ofreció en su lugar para ser puesto en lucion que, si bien no se tiene por ilícita conforme á el palo, como al fin se hizo despues de muchas lágri- | los fueros de Aragon, era muy pesada, y convenia atamas y porfía que hobo entre los dos, con grande lásti- jalla. Todo esto le puso en necesidad de remitir á la ma de todos los que se hallaron presentes á un tan tris- Reina el cuidado de tratar y concluir las paces con su to y tan cruel espectáculo.

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tia. Para este efecto se acordó entre las dos habla en la

villa de Alcántara. Esto concertado, él se fué á GuadaCAPITULO XX.

lupe para de camino visitar aquella santa casa y hacer

en ella sus votos y plegarias. Desde allí por Santolalla, De las paces que se hicieron entre Castilla y Portugal.

villa no lejos de Toledo , y por Hariza y Calatayud entró A los reyes don Fernando y doña Isabel vino nueva en Aragon. En Zaragoza hizo su entrada á 28 de junio de la muerte del rey don Juan y de la herencia que por con toda solemnidad y grande aplauso de la ciudad y el mismo caso les venia de la corona de Aragon en sa- concurso del pueblo, que le salió al encuentro, Iba á su zon que en Extremadura se ocupaban en apaciguar los lado Luis Naia , el principal y cabeza de los jurados. El alborotos que en aquella tierra caưsaban la condesa de Rey, quitado el luto, á caballo debajo de un palio, vesMedellin doña Beatriz Pacheco y el clavero de Alcán- tido de brocado y con un sombrero muy rico. El pueblo tara don Alonso de Monroy. La Condesa era de ánimo á voces pedia á Dios fuese su reinado dichoso y de mumas que de mujer, pues tuvo preso algunos años á su chos años. Ocupóse en aquella ciudad en hacer justicia mismo hijo don Juan Portocarrero, y por remate le echó y dar grata audiencia á todos los que se tenian por agrade su casa, que fué la causa para tomar las armas, ca viados. Poco despues pasó á Barcelona. Allí trató de retemia no la forzasen por justicia á restituir a su hijo cobrar lo de Ruisellon y de Cerdania, si bien por en

aquel condado como herencia de su padre, sobre lo cual tonces no tuvo efecto; no estaba aun el negocio sazo· tenia puesta demanda. Pretendia otrosí no le quitasen nado, dado que no andaba muy lejos de madurarse; solo

la ciudad de Mérida , en que tenia puesta guarnicion de por entonces se nombraron los cuatro jueces para con. soldados. El Clavero sentia mucho que le hobiesen in- certar todas las diferencias que resultaban entre el rey justamente, como él se quejaba , quitado el maestraz- de Francia y el de Aragon, conforme al acuerdo que go de su orden por dársele á don Juan de Zúñiga. Con en Bayona se tomó. De Barcelona dió el Rey vuelta este color se apoderaba con las armas de muchos luga- á Valencia; allí fué recebido con las mismas muestras res de aquella órden. Demás desto, trataban los reyes de alegría que en los otros estados. En aquella ciudad de apercebirse para la guerra de Portugal, que se temia atendió á sosegar ciertos alborotos nuevos que se leseria mas brava que antes. Pero como quier que todos vaillarou á causa que don Jimeno de Urrea, vizconde

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de Biota, con mano armada al improviso prendió á don con muestra de querella honrar, se metió monja en Jaime de Pallas , vizconde de Chelva, y con él á su mu- Santa Clara de Coimbra ; manera de vida que, si bien la jer. El achaque era que le pertenecian á él los pueblos tomó forzada de la necesidad, perseveró en ella mude Chelva y de Manzanera que su contrario poseia. El chos años en mucha virtud hasta lo postrero de su vi: que pudiera seguir su justicia , por acudir a las' ar, da, enfadada de la inconstancia y variedad de las cosas mas y usar de fuerza perdió su pretension, como era que por ella pasaron. Sin embargo, los infantes doña justo. Lo primero por mandado del Rey dejaron las ar- Isabel y don Alonso, segun que dejaron acordado, fuemas. Despues á cabo de tres años que duró el pleito, ron entregados á doña Beatriz para seguridad que las los jueces, movidos por el atrevimiento de don Jimeno, demás condiciones se cumplirian. Juntamente la condieron contra él la sentencia y adjudicaron aquellos desa de Medellin y el clavero de Alcántara de su volun

tad se redujeron á mejor partido. Lo mismo hicieron mo tiempo la reina doña Isabel y doña Beatriz, su tia, otros nobles de Castilla, que eran la principal fuerza del se juntaron en Alcántara. Gastáronse dias en demanda's partido de Portugal. El marqués de Villena otrosí, muy respuestas. Por conclusion, pusieron por escrito estas dadas algunas condiciones de las que antes le ofreciecapitulaciones : que el rey de Portugal no se intitulase ran, volvió otra vez en la gracia de los reyes, que fué rey de Castilla ni trajese en sus escudos las arınas de por principio del año 1480. En virtud del nuevo asiento, aquel reino; lo mismo hiciese el rey don Fernando en el Marqués se quedó con los estados de Escalona y Bello tocante al reino de Portugal; que la pretensa prin- monte. Villena y Almansa con las demás villas de aquel cesa doña Juana casase con el príncipe don Juan, hijo estado quedaron por los reyes. Pasó por esto el Mardel rey don Fernando, luego que él tuviese edad bastan- qués por entender fuera poco acierto trabajar en lo que te; que si el Príncipe , llegado á los años de discrecion, no podia alcanzar y por pretender recobrar lo perdido no viniese en aquel casamiento, pagasen en tal caso sus poner á riesgo lo que le quedaba. Desta manera se ene padres á doña Juana cien mil ducados; que todavía ella flaquecieron las fuerzas y poder del de Villena; por el tuviese libertad, si le pareciese mucha la tardanza y no mismo caso la concordia tuvo mas seguridad. Renato, quisiese aguardar, de meterse monja : item, que con duque de Anjou, príncipe señalado, así por sus adversidon Alonso, nieto del rey de Portugal y su heredero, dades como por su larga vida , falleció en Francia por casase doña Isabel , hija de los reyes de Castilla; á los el mes de enero. Hasta el fin de su vida se intituló rey de nobles de Castilla no se les diese acogida en Portu- Aragon, de Sicilia y de Jerusalem, apellidos de solo tígal, por ser ocasion de revueltas y alteraciones, de la tulo, vanos y sin fruto alguno ni esperanza. de recobranavegacion y descubrimiento y conquista de las riberas llos. Nombró por su heredero universal en su testade Africa a la parte del mar Océano, acordaron que- mento á Cárlos, su sobrino, bijo de Cárlos, su hermadase para siempre por los reyes de Portugal, sin que po. A Renato, duque de Lorena, nieto suyo de parte nadie les pusiese en ello impedimento; últimamente, de madre, dejó el ducado de Bari, estado principal que para seguridad que todas estas capitulaciones se cum- él mismo poseia en Francia. plirian, la misma doña Juana y doña Isabel, hija del rey don Fernando, y don Alonso, nieto del rey de Por

CAPITULO XXI. tugal, fuesen puestos como en rehenes para que la du

Que el rey de Portugal falleció. quesa misma doña Beatriz los tuviese en su poder en el castillo de Mora; demás desto, el rey de Portugal á Tuviéronse en Toledo Cortes generales de Castilla; la raya de Castilla diese en prendas de que guardaria lo concurrieron á ellas muchas gentes; los votos fueron liconcertado otros cuatro castillos. Desta manera se debres y muchas las quejas. Los pueblos pretendian que jaron las armas y cesó la guerra , que duró tanto tiempo los nobles robaban las haciendas de los pobres, y que en gran daño de las dos naciones, mayor de la portu- su avaricia tenia los tesoros reales consumidos, las renguesa. Los regocijos y procesiones que por estas paces tas públicas enajenadas, de que resultaba necesidad de el mes de octubre se hicieron en toda España fueron intentar cada dia nuevas imposiciones en grave perjuiextraordinarios. La una nacion y la otra, que antes se cio de los que las pagaban. Tratose de remedio , nomhallaban temerosas y cuidadosas del suceso y remate bráronse jueces, que cidas las partes, pronunciaron que de aquella guerra, trocaban el temor en alegría y con- las donaciones hechas imprudentemente por el rey don cebian en sus ánimos mejor esperanza para adelante. Enrique, ó ganadas como por fuerza por la revuelta de Todos alababan mucho la prudencia y valor de la du- los tiempos, no fuesen válidas. El atrevimiento de los quesa de Viseo doña Beatriz. El mismo rey don Fer-nobles y sus demasías cou todo esto no se podian refrenando desde Valencia , do le tomó esta alegre nueva, nar ni hacer que los magistrados y leyes tuviese autoacudió a Toledo al fin deste año. Doña Isabel, su mujer, ridad, por estar todo muy estragado. Solamente por el reina mas esclarecida que antes y de mayor crédito por mes de mayo todos los tres brazos juraron á don Juan, las paces que hizo lan á ventaja suya, le aguardaba en hijo de los reyes, por príncipe y heredero de sus padres aquella ciudad. Allí se dobló aquella alegría á causa que y de sus estados para despues de sus dias, todo á prola reina doña Isabel parió, á 6 de noviembre, una hija, pósito de ganar mas autoridad y asegurar mas el reino. que se llamó doña Juana, la cual tenia determinado el Parecia que con aquel nuevo vínculo del juramento socielo heredase finalmente los reinos de sus padres y de segarian las voluntades dudosas de los naturales en su sus abuelos. Poco despues desto la pretensa princesa servicio. Desta manera asentadas las cosas de Castilla doña Juana, vista la burla que della se hizo, bien que la Nueva, pasaron los reyes á Medina del Campo y á Va

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lladolid; biciéronse en aquellas partes algunos castigos co Mahomete , que falleció en Nicomedia de Bitivia señalados de personas nobles por delitos que cometie- á 3 de mayo. Los turcos con este aviso el quinto mes ron, con que otros quedaron escarmentados. Los ga- despues que el cerco se puso rindieron la ciudad á partillegos por ser gente feroz todavía no sosegaban; antes do que los dejasen ir libres. Quedóse el duque de Calalas ciudades de Lugo, Orense , Mondoñedo y tambien bria con parte de aquella gente, que serian hasta mil y Bivero y la Coruña no querian obedecer ni allanarse á quinientos turcos, para ayudarse dellos contra florentilos reyes. Despacharon á Hernando de Acuña y un ju- nes. Decíase comunmente que se les empleaba bien esrista, llamado García de Chinchilla, para quietar aquellos te movimientos. Estos con una junta que hicieron de aque- gente á Italia. Si bien muchos sospechaban era invenlla gente en Santiago y con justiciar al mariscal Pedro cion de don Alonso á propósito de cargar á sus euemiPardo y otros hidalgos revoltosos pusieron en todos gos el odio que contra él de entretener esta gente regrande espanto. Desta manera la autoridad de los re- sultaba. Por la muerte de Mahomete se levantaron en yes quedó en aquella provincia en su punto, y las leyes Constantinopla grandes alteraciones; unos querian por y magistrados despues de mucho tiempo cobraron las emperador á Bayazete, hijo mayor del difunto; otros á fuerzas que antiguamente tenian, sin embargo que el Gemes, su hermano, con color que su padre le hobo ya rey don Fernando se hallaba ausente y era ido á Cata- que era emperador. Llegó el negocio a las armas y á las · luña, que es lo postrero de España, con esta ocasion. manos. Bayazete venció a su hermano junto á Prusia, El gran turco Mahomete, soberbio por las muchas vic- ciudad de Bitinia, y le forzó á huirse, primero á Egipto, torias que ganara, combatia la isla de Rodas, que era y despues & Rodas. Los caballeros de Rodas, recebido un fortísimo baluarte por aquella parte de todo el im- que le hobieron y tratado muy bien, entre muchos prínperio de los cristianos. Teníala cercada por mar y por cipes que le pidieron, le enviaron como en presente al tierra; gastó en esto en balde tres meses á causa que rey de Francia. Los socorros de Aragon y de Portugal aquellos caballeros se defendieron valerosamente y que fueron de poco efecto á causa que nuestras armadas el rey de Nápoles les envió dos naves cargadas de mu- llegaron á aquellas riberas despues que Otranto se rinniciones , vituallas y soldados. Con este socorro los tur- dió. Desta tardanza, demás de caer aquellas partes tan cos, perdida la esperanza de salir con la empresa, alza- lejos de España, fueron ocasion otras ocupaciones en do el cerco, parte dellos por mar se fueron a la Bellona, que aquellos dos reyes se hallaban embarazados; el rey ciudad de Macedonia , puesta sobre el golfo de Venecia, don Fernando en las Cortes de Aragon que se tenian en en frente de la Pulla, provincia del reino de Nápoles. Calatayud, adonde la reina doña Isabel por mandado Con esta armada el Basa, llamado Acomates, pasó en de su marido trajo a su hijo el príncipe don Juan. QueItalia y tomó por fuerza la ciudad de Otranto á 13 de do encomendado el gobierno de Castilla al almirante agosto. El estrago fué grande; no perdonaron aquellos don Alonso Enriquez y al condestable Pero Hernandez bárbaros á ninguna persona , fuese soldado o de otra de Velasco. Lo que pretendian los reyes era que los calidad. Desde allí hacian correrías por toda la Pulla,

aragoneses le jurasen por príncipe y beredero de aquel y todo lo ponian á fuego y á sangre. Lo demás de Italia reino, como lo hicieron a 29 de mayo; lo mismo se hizo por el mismo caso estaba con gran miedo, y aun las poco despues en Barcelona por lo que tocaba al princinaciones extrañas no se aseguraban. Este recelo movió pado de Cataluña. Demás desta ocupacion, un nuevo á los reyes cristianos á juntar sus fuerzas para acudir cuidado sobrevino al rey don Fernando de parte del á apagar aquel fuego. En particular el rey don Fernando reino de Navarra. Fué así, que dos tios del nuevo Rey, envió á Gonzalo Beteta por su embajador al papa Sixto, es á saber, el cardenal Pedro y Jacobo, su hermano, que á la sazon parecia estar algo desabrido y desgusta- vinieron á Zaragoza. Allí, habida audiencia, en una lar, do con el Rey, de que se vieron muchas muestras; y ga plática que tuvieron pusieron delante los ojos al de nuevo se confirmó esta sospecha, á causa que sin dar Rey las miserias de aquella nacion; que los alborotados al Rey parte nombró al arzobispo de Toledo, sin em- estaban apoderados de las ciudades y pueblos, los biabargo de su condicion, por su legado en España. El monteses de Pamplona , los contrarios de Estella, Sancomun peligro que todos corrian, pudo mas que los güesa y Olite ; que al rey de Navarra no le quedaba mas particulares desgustos para que tratasen de poner re- que el nombre, sin autoridad ni fuerzas. Para movelle medio en aquel daño. Con este intento de nuevo envió á compasion de aquellos daños alegaban el deudo muy otrosí á don Juan Melguerite, obispo de Girona, desde estrecho y la flaqueza de aquel Príncipe mozo. QuejáBarcelona, por el mes de febrero del año 1481, á los ronse de don Luis, conde de Lerin, que como hombre príncipes de Italia para hacer liga con ellos. Junto con que era bullicioso y atrevido, no cesaba de hacer mueresto, el Rey en Barcelona para acudir con sus fuerzas tes, quemas y robos en sus contrarios, y por engaño hizo juntar una armada de treinta y cinco bajeles entre diera la muerte á Pedro de Navarra y á Filipe, su hijo, mayores y menores; lo mismo hizo el rey de Portugal, mariscales de Navarra. Que por la muerte del condesque armó para este efecto veinte naves. Iban estos so- table Pedro de Peralta se apoderó por fuerza de aquel corros muy despacio. Así don Alonso, duque de Cala- oficio, y con él hacia mayores desaguisados. Por tanto, bria, con las fuerzas de Italia que juntó, aunque con le suplicaban acorriese á aquel reino miserable y le dificultad, en fin apretó á aquellos bárbaros con un cer- librase de la boca de aquella codicia y furia infernal. co que puso á aquella ciudad. Pudiera durar mucho Que Troilo Carrillo, yerno de Pedro de Peralta, y hem tiempo la guerra y el cerco y tener grandes dificulta- redero de su casa por via de su mujer, no tenia bastan, des, sino sobreviviera nueva de la muerte del gran tur- tes fuerzas para resistir al atrevimiento de su contrario

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