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el conde de Lerin , que solo en comun y en particular mo á su costa edificó en Alcalá de Henáres, donde papodia mas que todo el resto. Oyó esta embajada el rey số lo poștrero de su edad en mejores ejercicios. Erigió don Fernando, promelió tendria cuidado de las cosas otrosí la iglesia de Sant Juste, parroquial de aquella videl rey Francisco, y para muestra desta su voluntad lla, en colegial, siete dignidades, doce canónigos, siete envió con estos príncipes personas á propósito para que racioneros. Fue muy dado al alquimia y murió pobre. de su parle avisasen á los alborotados que se templasen Todavía se dice dejó cantidad de dinero llegado para y prestasen el vasallaje debido á su Rey. Hizose en Tafa- reparar la escuela de Alcalá, de que se ayudó despues lla una junta y Cortes de aquel reino. Los embajadores el cardenal fray Francisco Jimenez para lo mucho que representaron á los presentes lo que les fué mandado; allí hizo los años adelante. A mano izquierda del sepulrespondieron los navarros que si el Rey no habia tenido cro del Arzobispo sepultaron asimismo el cuerpo de libre entrada en el reino, no era por culpa de todos, sino Troilo, su hijo; mas el cardenal don fray Francisco Jide algunos pocos que alteraban el reino; que si él vi

menez, por ser cosa fea que hobiese memoria tan púniese, los pueblos no faltarian en ninguna cosa de las blica de la incontinencia de aquel Prelado, hizo que el que deben hacer buenos vasallos. Esta respuesta dió dicho sepulcro se quitase de allí y le pasasen al capítulo contento, y así se trató con el rey don Fernando que el de los frailes. Deste Troilo y de su hijo don Alonso, que rey Francisco viniese á Pamplona. Pareció debia venir fué condestable de Navarra , descienden los marqueses guarnecido de soldados para que en aquella revuelta de Falces, señores conocidos en aquel reino; su apellide tiempos alguno no se le atreviese. Esto se trataba en do de Peralta. Sucedió en la iglesia de Toledo y en aquel los mismos dias que al rey de Portugal sobrevino la arzobispado el cardenal de España, gran competidor de muerte en Sintra; á 28 de agosto falleció en el mismo don Alonso Carrillo, y que acompañó á los reyes en el aposento en que nació. Su cuerpo llevaron á Aljubarro- viaje de Aragon. Sus padres, Iñigo Lopez de Mendoza, ta. Sucedióle en su reino y estado su hijo don Juan, marqués de Santillana, y doña Catalina de Figueroa. segundo deste nombre; por la grandeza de su ánimo y Sus hermanos Diego Hurlado de Mendoza, primer duque gloria de sus hazañas tuvo renombre de Grande. Este del Infantado, Lorenzo y Iñigo,condes, el primero de CoPrincipo por toda su vida tuvo grande enemiga con los ruña, el otro de Tendilla, y otros. Fuéeste Prelado gran reyes de Castilla, como tambien su padre; el padre pro- personaje, no mas por la nobleza de sus antepasados que cedió mas al descubierto y á la llana; el hijo mas asluta- por sus grandes partes y virtudes. Con aquella dignidad mente, y por tanto con mayor rabia descargó la sana le quisieron pagar sus servicios y voluntad que siempre sobre algunos señores de su reino, que sospechaba favo- tuvo de ayudar al público. A don Iñigo Manrique, obispo recian el partido de Castilla , como luego se dirá. Por de Jaen, trasladaron en lugar del Cardenal al arzobispado Jo demás en la clemencia , piedad, severidad contra los de Sevilla. En Navarra despues de una nueva alegría se malhechores, en agudeza de ingenio, presta y tenaz siguió un trabajo y revés muy grande; que así se aguan memoria igualó á los demás reyes de su tiempo y aun los contentos y se destenplan. El rey Francisco desde se aventajó á muchos dellos. Suya fué aquella senten- Francia , ca se entretuvo allí por las revueltas grandes cia: «El reino ó halla á los principes prudentes , ó los y largas de Navarra, últimamente, como tenian concerhace»; por el perpetuo tralo que tienen con hombres tado, en compañía de su madre y de sus tios y de mude grandes ingenios, aventajados en todo género de sa- chos nobles que de Francia y de Navarra le acompañaber, cuales son muchos de los que andan en los palaciosban, llegó á Pamplona. Recibiéronle los naturales con reales, además que los que tratan con los príncipes asan grande aplauso y solemnidad, y en la iglesia mayor de de palabras muy estudiadas á propósito de salir con lo aquella ciudad se coronó por rey y se alzaron los penque pretenden y dar muestra de lo que saben.

dones reales por él á 3 dias de noviembre. Estaba en la

flor de su edad, era de quince años , su belleza por el CAPITULO XXII.

cabo, de muy buenas inclinaciones. Lo primero que De la muerte de tres principes.

hizo fué mandar, so pena de muerte, que ninguno se

Hamase de allí adelante ni biamontés ni agramontés, En tres años continuos fallecieron continuadamente apellidos de bandos odiosos y perjudiciales en aquel otros tantos principes. En Marsella al fin deste año fa- reino. A don Luis, conde de Lerin, hizo condestable, lleció Cárlos, duque de Anjou ; dejó por su heredero al como antes sc lo llamabả, y juntamente le lizo merced rey de Francia. ¿Cuántos torbellinos y tempestades se de Larraga y otros pueblos. Deseaba con esto ganalle levantaran contra Italia por esta causa ? Por la muerte por ser hombre poderoso y granjear los de su valía; deste Príncipe al cierto se juntaron con el reino de Fran- acuerdo muy avisado, vencer con beneficios á los recia dos estados muy principales, el de Anjou y el de la beldes. Visitó el reino, castigó los malhechores, estaProvenza, sin otras pretensiones que turbaron el mun- bleció y dió órden que los magistrados fuesen obedecido. El año luego siguiente de 1482, á 1.° de julio, fa- dos. Trataban de casalle para tener sucesion. El rey lleció don Alonso Carrillo y de Acuña, arzobispo de To- don Fernando pretendia desposalle con su hija dona ledo, bien que de larga edad, siempre de ingenio muy Juana. El de Francia era de parecer que casase con la despierto y á propósito , no solo para el gobierno, sino otra doña Juana de Portugal, bien que ya era monja propara las cosas de la guerra. Retirose los años postreros fesa. Queria por esta via con las armas de Francia recoforzado de la necesidad y por desabrimiento mas que brar en dote el reino de Castilla. A esto se inclinaba de su propia voluntad. Sepultáronle en la capilla mayor mas madama Madalena, madre deste Rey, mujer amde la iglesia de San Francisco, monasterio que él mis- / biciosa y inclinada á las cosas de Francia. Por esto y por recelo de alguna fuerza o engaño persuadió a su Duque traia con el rey de Castilla, en gran perjuicio de hijo que pasase los montes, do tenia grande estado. aquel reino. Llevélos él con toda puridad у mostrólos Apenas era llegado, cuando en la ciudad de Pau 6 de al Rey. El, enterado de la verdad, le mando dejar trasSan Pablo, en Bearne, á 30 de enero, año de nuestra sal- lado y volver los originales donde los halló. Aconteció Facion de 1483 le sobrevino una dolencia y della la que la Reina á la primavera del año 1483 estaba en Almuerte envidiosa , triste y fuera de sazon. Desta ma- merin doliente de parto. Viniéron!a á visitar su hermano nera cayó por tierra la flor de aquella mocedad, como el duque de Viseo y su cuñado el duque de Berganza. derribada con un lorbellino de vientos, al tiempo que Acogiólos el Rey muy bien, y regalólos con mucho cuise comenzuba á abrir y mostrar al mundo su hermosura. dado. Deseaba sin rompimiento remediar el daño. Un Su cuerpo enterraron en Lescar, ciudad asimismo de

dia, despues de oir misa , habló en secreto con el de Bearne. Sucedióle en el reino su hermana Catarina, co- Berganza en esta sustancia : « Duque primo, yo os juro mo era razon. Con su casamiento poco adelante pasó por la misa que hemos oido y por el sagrado altar deaquel reino á los franceses, que no les duró ni dél go- lante del cual estamos, que os trato verdad en lo que zaron mucho tiempo; de que resultaron forzosamente os quiero decir. Yo tengo muy averiguados los tralos alborotos, intentos descaminados de aquella gente, y que en nuestro deservicio habeis traido con el rey de en fin, tiempos aciagos, como se puede entender por Castilla, afrentosos para vos, y muy fuera de lo que yo heredar aquel reino una moza de poca edad, cuya ma- esperaba. Apenas acabo de creer lo que sé muy cierto, dre era francesa de nacion y por el mismo caso poco que con hecho tan feo hayais amancillado vuestra casa, aficionada á las cosas de España.

trocado en deslealtad los servicios pasados ; ; con cuán

ta pena os digo esto! Sea lo que fuere, yo estoy deterCAPITULO XXIII.

minado de borrallo perpetuamente de la memoria y

haceros mas crecidas mercedes y honraros mas que De una conjuracion que se hizo contra el rey de Portugal.

antes, con tal que os emendeis y querais estar de En Portugal el rey don Juan castigaba algunos de nuestra parte. Dios fué servido que yo tuviese la corosus grandes que se conjuraron entre sí para dalle la na, y vos despues de mi el lugar mas preeminente en esmuerte, y con la sangre de algunos se satisfacia de tado y autoridad y riquezas poco menos que de rey, aquella celada que contra él tenian parada, á que el demás del casamiento en que me igualais, pues esta"mismo Rey dió ocasion, por ser de condicion áspera, y mos casados con dos hermanas. ¿Quién romperá tan por su rigor en hacer justicia y sobre todo por la sol- grandes ataduras de amistad ? O ¿de quién podréis estura en el hablar. Esto tenia ofendido á los grandes, perar mayores mercedes y mas colmadas? El dolor sin sobre todo los desgustaba que contra lo que antigua- falta os ha cegado; pero si en nuestro nuevo reinado mente se acostumbraba, los alguaciles del Rey con el usamos de alguna dernasía, si nuestros jueces han hefavor y alas que les daba y porque así se lo mandaba, cho algun desaguisado, fuera razon que con vuestra se atrevian en sus estados contra su voluntad á pren- paciencia diérades ejemplo á los otros. Yo tambien, avider y castigar á los malhechores. Consultaron entre sí sado, de buena gana emendaré lo pasado; que para lo que debian hacer, y por la poca esperanza que tenian el bien y en pro del reino fuera justo que me ayudárade ser por bien desagraviados, se resolvieron en defen- des, no solo con consejo, sino las armas, lo que os der si fuese menester con las armas la libertad y pri- torno á encargar hagais con aquella aficion y lealtad vilegios que sus antepasados por sus servicios ganaron que estáis obligado.» Alterose el Duque con las razones y dejaron á sus sucesores. Las principales cabezas en del Rey. Suplicóle no diese vidos ni crédito á los malestos tratos eran los duques don Fernando, de Ber- sines, gente que quiere ganar gracia con ballar en ganza, y don Diego, de Viseo, por su nobleza, que erau otros faltas ; que no amancillaria su casa con semejande sangre real, y por sus estados los mas poderosos de te deslealtad; que las mercedes eran mayores que los aquel reino. Juntábanse con ellos otros muchos, como agravios; nunca Dios permitiese que él hiciese maldad fueron el marqués de Montemayor, el conde de Haro, tan grande , cosa que ni aun por el pensamiento le paJos hermanos del duque de Berganza, don Garcia de saba. Todo lo cual afirmaba con grandes sacramentos. Meneses, arzobispo de Ebora, y su herinano don Fer- Con esto se puso fin á la plática. El Rey se fué á SantaDando; item, don Lope de Alburquerque, conde de Pe. ren, los duques á sus estados, los ánimos en ninguna namacor. La ocasion con que se descubrió esta conju- manera mudados. Entre tanto que esto pasaba , fray racion fué esta. Hacíanse Cortes de aquel reino en la Hernando de Talavera, prior de Prado, monasterio ciudad de Ebora. Ordenáronse algunas cosas muy bue- que es de jerónimos junto á Valladolid, y confesor de Das, y en particular que los señores no pudiesen libre- los reyes de Castilla, por su mandado fué á Portugal mente agraviar ni maltratar al pueblo, pi tuviesen ellos para confirmar de nuevo las avenencias puestas y tramas fuerza que las leyes y la razon. Quejábase el du- tar que los infantes que pusieron en rehenes fuesen que de Berganza que por este camino los desaforaban vueltos á sus padres, como se hizo; solamente muday quebrantaban los privilegios, y autoridad concedidos ron en las capitulaciones de antes y concertaron que á sus antepasados; ofrecíase á mostrar esto por escri- con el príncipe de Portugal don Alonso casase doturas bastantes, otorgadas por los reyes en favor de los ña Juana, la hija menor del rey don Fernando, por duques de Berganza. Buscaba por su órden estos pape- ser los dos de una edad. Con esto la infanta doña les Lope Figueredo, su contador mayor; balló á vuel- Isabel

por fin del mes de mayo volvió a Castilla á potas otros por donde constaba de algunos tratos que el der de sus padres, y el príncipe don Alonso al de

M-u.

los suyos. Acompañole el duque de Berganza para pañía los conjurados, alegres por parecelles que eri muestra de su voluntad hasta Ebora, en que la cor- tantos dias no habian sido descubiertos, determinados te se hallaba. Allí fué preso, ca se tenia aviso que por al salir el Rey de la iglesia acometelle y matalle. Quiso medio de Pedro Jusarte de nuevo volvia a los tratos su ventura que su camarero, llamado Faria, le avisó de antes que tenia con el rey don Fernando. Descu- á la oreja del riesgo que le amenazaba. Habló á los conbriólo Gaspar Jusarte, hermano de Pedro Jusarte, y en jurados cortesmente, con que ellos reprimieron algun premio deste aviso y oficio fueron adelante ambos hon- tanto su rabia. Sin embargo, como no se tuviese por rados y galardonados, en particular á Pedro se hizo seguro, se entró en otro templo, que se dice de nuestra merced de un pueblo, llamado Arroyuelo. Pusieron-acu- Señora la Antigua , y está en el arrabal de aquella villa sacion al de Berganza, y oidos sus descargos, por no hácia el mar. Hizo esto disimuladamente por entreteparecer bastantes, le sentenciaron á muerte como quien nerse hasta tanto que le acudiese mayor número de cometió delito contra la majestad. La sentencia se eje- cortesanos; para esto de propósito alargaba la plática cutó á 22 de junio, aviso para los demás que pocas ve- que tenia con Vasco Coutiño. Pesábales á los conjuraces las novedades paran en bien, antes son perjudicia-dos de aquella tardanza; temian que si perdian aquella les, y mas para los mismos que les dieron principio. ocasion, alguno de tantos como eran participantes por Juntamente con el Duque justiciaron otros seis hidal- ventura los descubriria y querria ganar gracias á cosgos que hallaron culpados en aquel tratado. El condes- ta de los otros. Cuando esto sucedió era viernes, 27 de table de Portugal con otros se salieron de aquel reino, agosto. El Rey, libre de aquel peligro, envió con otro y los hermanos del duque de Berganza con presteza se achaque á llamar al duque de Viseo, que se hallaba ausentaron. Asimismo la duquesa doña Isabel, luego con la Duquesa, su madre, en Palmela à la mira de en que le vino la triste nueva de la prision de sa marido, qué paraba lo que tenian los conjurados tramado. El envió a Castilla sus tres hijos, Filipe, Diego y Dionisio, peligro á que se ponia en obedecer á aquel mandato era por no asegurarse que les valdria su inocencia si ve- grande; pero en fin se resolvió, confiado en que ninnian á las manos del Rey sañudo y airado. Destos, don guno le habria faltado, a ir al llamado del Rey. EngaFilipe falleció en Castilla sin casarse, don Diego vol- ñóle su pensamiento; luego que llegó y entró en el apovió á Portugal con perdon que adelante se le dió, don

sento del Rey, en presencia de algunos pocos que alli Dionisio casó en Castilla con bija heredera del conde de se hallaron, él mismo le dió de puñaladas.Dijole solaLemos. Al duque de Viseo valió su poca edad; solo el mente estas palabras : « Andad, decid al duque de Ber-: Rey otro dia depues de justiciado el de Berganza le avisó y ganza el fin en que ha parado la tela que dejó comenzareprehendió de palabra sin pasar adelante. Ni el castigo da, » Era el duque de Viseo como de treinta años cuandel un duque, ni la clemencia que con el otro se usó, do acabó desta manera. Los astrólogos por el aspecto fueron parte para que los conjurados amainasen y de- de las estrellas le tenian pronosticado que seria rey; sistiesen de sus intentos ; antes de secreto se quejaban gente vanísima, cuyas mentiras, bien que muchas y de tiempos tan miserables, que eran tratados como es- conocidas de todos, en todas las naciones han siempre clavos, y por estar algunos pocos apoderados de todo, corrido y correrán. Su estado todo fué luego dado á no se hacia caso alguno de los demás. Que el duque de don Emanuel, su hermano, salvo que, mudado el apeBerganza por no poder disimular con aquellas insolen- llido , le llamaron duque de Beja. El cielo le tenia apacias pagó con la cabeza. Lo que con él hicieron ¿quién rejado el reino de Portugal, lo cual dió á entender y los aseguraria que no se ejecutase con los que queda- pronosticó, como decian, una esfera que traia acaso en -ban? «¿Hasta cuándo, señores, sufrirémos cosas tan su escudo por divisa y blason. A su ayo Diego de Silpesadas? Si no ganamos por la mano y no prevenimos va, en premio de sus servicios, hizo él mismo adelante tan malos intentos, todos juntamente pereceremos.merced de Portalegre con título de conde. Los demás ¿Por qué no vengamos aquella muerte con matar, y conjurados, unos fueron presos, como el arzobispo de con la sangre del tirano hacemos las exequias y honras Ebora y don Fernando, su hermano, y Gutierre Coutide aquel Príncipe inocente y bueno ? » Acordaron que ño; los mas en Castilla vivieron desterrados, pobres y se hiciese así, y que muerto el Rey, pondrian en su lu- miserables. Por el mismo tiempo el rey Luis XI de " gar al duque de Viseo, intento atrevido, porfía perti- Francia falleció en un bosque en que se entretenia junnaz, miserable remate. Esperaban solamente coyuntu- to á la ciudad de Turon, á 30 dias de agosto; dejó en ra para ejecutar lo concerlado; mas antes que lo pu- su testamento mandado que lo de Ruisellon y Cerdania diesen hacer, toda la conjuracion fué descubierta por se restituyese á cuyo solia ser. Sucedióle su hijo Cáresta manera. Tenia Diego Tinoco una hermana amiga los VIII , en edad de trece años, enfermizo, de muy podel arzobispo de Ebora. Esta mujer, sabido lo que pa- ca salud y mal talle. Su padre le hizo criar en Amboesaba y el peligro que corria el Rey, lo descubrió á su sa , sin dar lugar á que le hablasen ni conversasen fuera hermano, y él al Rey en hábito de fraile francisco, con de unos pocos criados que le señaló. El retiramiento que fué á Setubal á hablalle y dalle el aviso para que fué tal, que aun no quiso estudiase gramática. Decia fuese mas secreto. Lo mismo le avisó Vasco Coutiño, que bastaba supiese en lalin eslas tres palabras solas: cuyo hermano, llamado Gutierre Coutiño, era cómplice El que no sabe fingir no sabe reinar. Pero nuestro en la prática. En premio, pasado el peligro, le hizo mer- cuento ha pasado en el tiempo muy adelante;"será for, ced del condado de Barba y de Estremoz. Salió el Rey 2030 volver á relatar las cosas de Castilla y tomar el un dia de aquella villa con intencion de visitar una igle- agua de un poco mas atrás. sia muy devota que estaba allí cerca. Iban en su com

LIBRO VIGĖSIMOQUINTO.

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CAPITULO PRIMERO.

nombre, en que no hay para qué gastar tiempo ni ser

pesados con referir diversas opiniones y derivaciones de Del principio de la guerra de Granada.

vocablos, mayormente inciertas. Averiguase al cierto PRINCIPIO de una nueva narracion , y fin deseado de que en aquel reino á la sazon que se comenzó esta toda esta obra será la famosa guerra de Granada, la guerra y cuando últimamente quedaron vencidos los cual debajo la conducta y por mandado de los reyes moros y sujetos, se contaban catorce ciudades y nodon Fernando y doña Isabel se continuó por espacio de venta y siete villas. Las mas principales ciudades, fuediez años, llena de varios y maravillosos trances, y en ra de la ya dicha , eran Almería, Málaga y Guadix; cuyo discurso se dieron batallas muy bravas. Su remate Plinio la llamó Acci. T'odas tres tienen iglesias catedraúltimamente alegre y dichoso para España y para to-les y buen número de ciudadanos. Muchas causas se do el orbe .cristiano, 'pues por esta manera cayó por ofrecian para emprender esta guerra; el odio comun tierra de todo punto el reino de los moros que en aque- contra aquella gente, la diversidad en la religion y llas partes se conservó por mas de setecientos años; haberse fundado aquel reino en España á siðrazon y grande mengua y afrenta de nuestra nacion. Llegamos conservado por largo tiempo con vergüenza y afrenta å vista de lierra despues de una larga y dificultosa na- de los cristianos, muchos y grandes agravios de la una vegacion; queremos caladas las velas tomar puerto, y y de la otra parte como suele acontecer entre reinos y con un nuevo aliento y fuerzas de nuestro ingenio comarcanos. La flaqueza de nuestros reyes fué causa poner fin á este trabajo. El socorro y ayuda del cielo y que las reliquias de aquella gente, aunque reducidas á de los santos confiamos que, como hasta aquí, no nos un rincon de España , se conservaron tanto tiempo por faltará. El reino de Granada está puesto entre el de

estar dividida España en muchos principados, poco Murcia y el Andalucía, parte de la antigua Bética y de unidos entre sí á propósito de destruir los enemigos de Ja provincia cartaginense. Tiene en ruedo setecientas cristianos. Es así de ordinario, que tanto sentimos los millas, que hacen casi docientas leguas, y es mas largo daños públicos, y no mas, cuanto se mezclan con nuesque ancho. Desde Ronda hasta Huéscar se cuentan se- tros particulares. El amor de la religion poco mueve senta leguas por el largo ; por el ancho desde Cambil cuando punza el deseo de vengar otras injurias ó la cohasta Almuñecar solas veinte y cinco. Sus aledaños á dicia de acrecentar el estado. Si alguna vez, como era la parte de leyante el reino de Murcia ; por la parte de justo, se concertaban para destruir los moros, impedian mediodía le baña el mar Mediterráneo; por las demás las fuerzas de Africa, que cae cerca, de do tenian cierta partes del poniente y del septentrion le ciñen las otras esperanza de socorros; además que muchas veces intierras de la Andalucía. Goza de cielo muy alegre y numerables gentes, pasado el mar, á manera de rio suelo muy apacible. Sus campos son muy fértiles y arrebatado se derramaron y rompieron por España con abundantes en todo género de frutos y esquilmos tanto espanto de todos los cristianos. Esta fué la causa que como los mejores de España. La tierra doblada por la el imperio de aquella gente, que ellos fundaron en memayor parte; los mismos montes empero por las mu- nos de tres años, se conservó tanto tiempo. Así fué la chas aguas con que se riegan son á propósito para ser voluntad de Dios, que castigó con este daño los pecacultivados y criar toda suerte de árboles, por donde dos de nuestra nacion. Quien tiene el cielo ofendido perpetuamente están verdes y muy frescos. De aquí ¿qué maravilla que su trabajo é intentos salgan vanos? resulta ser el aire templado en invierno y en verano, Y al contrario, todo sucede prósperamente cuando-tecosa muy saludable para los cuerpos , mayormente en nemos á Dios y á los santos aplacados. Así se vió en la ciudad de Granada, cabeza del reino, una de las este tiempo. 'Ordenado que se hobo el santo oficio de mas nobles, abastadas y mas grandes de toda España, la Inquisicion en España y luego que los magistrados de cuyo nombre toda la provincia se llama el reino de cobraron la debida fuerza y autoridad, sin la cual á la Granada, y la ciudad se llamó así de una cueva que lle- sazon estaban para castigar los insultos, robos y muerga hasta una aldea, llamada Alfahar, en que hay fama tes, al momento resplandeció una nueva luz, y con el que antiguamente los naturales se ejercitaban en el arte favor divino las fuerzas de nuestra nacion fueron basde nigromancia. Gar en lengua arábiga es lo mismo tantes para desarraigar y abatir el poder de los moque cueva, y cierto número de soldados que vinieron ros. Estas eran las causas antiguas que justificaron esta en compañía de Tarif á la conquista de España, natu- guerra, á las cuales se añadió una nueva insolencia. rales de una ciudad de la Suria, llamada Nata, acabada Esto fué que la villa de Zahara, asentada entre Ronda y aquella guerra desgraciada, hicieron su asiento en Medina Sidonia, pueblo bien fuerte, estaba en poder aquella parte. De Gar y de Nata se forjó el nombre de de cristianos desde que el infante don Fernando, abueGranada , como lo sienten y dicen personas de pruden- lo del rey don Fernando , la ganó de los moros, como cia y erudicion; otros traen otras etimologias deste arriba queda declarado. Hernando de Saavedra, que

lenia "cuidado de aquella plaza , por no recelarse de animosos. Malaron las centinelas que hallaron dormi, cosa semejante, no se hallaba bastantemente apercebido das, y degollados algunos otros, abrieron la puerta del de soldados , almacen y vituallas; falta de proveedores, castillo que sale al campo, por la cual entraron los deaprovechamiento de capitanes acarrean estos daños. / más soldados. Los del pueblo, espantados con aquel Vino este descuido á noticia del rey moro Albohacen: sobresalto, acuden á las armas; hicieron reparos y paacudió con gente de los suyos, y de noche al improviso lizadas para que del castillo no les pudiesen entrar el escaló aquel pueblo á 27 de diciembre, principio del pueblo, que luego al reir del alba probaron los nuesaño 1481; ayudábale la noche, que era muy tempes- tros á ganar. No pudieron salir con su iutento; antes tuosa de lluvias y vientos. Los moradores , atemoriza- Sancho de Avila , alcaide de Carmona, y Martin de Roo dos sin saber a qué parte acudir, fueron muertos todos jas, alcaide de Arcos, como quier que fuesen los prilos que se atrevieron á hacer resistencia con las armas; meros al arremeter , pagaron.su osadía con las vidas. los demás á manera de ganado los llevaron delante los En la misma puerta del castillo cayeron muertos por los vencedores á Granada sin tener compaston á viejos, ni- tiros, flechas, dardos y piedras que les arrojarón. El ños ni mujeres, de cualquier estado y calidad que fue- negocio no sufria tardanza. Está aquel lugar distante sen. El pueblo quedó por los moros, y ellos le fortifi- de Granada solamente ocho leguas; corrian peligro caron muy bien. A los nuestros pareció que este daño que toda la reputación ganada con la toma del castillo era graride, y tal la afrenta, que no se debia disimular. la perdiesen si luego no se apoderaban del pueblo. La Algunos asimismo se alegraban por verse puestos en dificultad por entrambas partes era grande. Algunos necesidad de vengar las injurias pasadas y la presen-. pretendian que seria bien abatir y quemar. el castillo, te y destruir aquella gente malvada. Los reyes don y con esto volver atrás. Los mas alrevidos y arriscaFernando y doña Isabel desde Medina del Campo, do dos, gente acostumbrada á poner su vida á riesgo por tuvieron aviso de lo que pasaba , mandaron á los que la esperanza de la victoria y codicia de la ganancia, tenian cargo de las fronteras y á las ciudades comar- eran de contrario parecer, que no se alzase la mano canas que se apercibiesen para la guerra y que no hasta salir con la empresa; así se hizo; á un mismo aflojasen en el cuidado y vigilancia. Que el daño rece- tiempo acometieron a entrar por diversas partes. Albido les debia hacer mas recatados, y avisar que los gunos de fuera escalaron el muro. Acudió contra ellos moros en ninguna cosa guardan la fe y la palabra. la fuerza de los moros de la villa , que dió lugar á los Verdad es que ellos se excusabán con la costumbre que que estaban dentro del castillo de entrar el pueblo por tenian durante el tiempo de las treguas, de hacer los aquella parte. Peleóse valientemente por las calles; los unos y los otros cabalgadas, y correrias, y aun se to- fieles se aventajaban en el esfuerzo; el número de los maban lugares con tal que la batería no pasase de tres moros era mayor; y dado que era gente flaca por la madias y que no asentasen ni fortificasen cerca del pue- yor parte mercaderes, y el regalo de los baños, que blo que batian sus reales. Desta misma licencia y color los hay en aquella villa muy buenos , les tenia debilita-. se aprovecharon los moros al principio del año si- das las fuerzas; todavía la misma desesperacion , arma guiente 1482 para acometer á Castellar y á Olbera, mas muy fuerte en el peligro, los hacia muy animosos. Duno los pudieron tomar. Los nuestros, movidos destos ró la pelea hasta la noche, cuando contra la obstinadaños tan ordinarios, se determinaron á vengallos, Jun- cion de los enemigos prevaleció la conslancia de los taron en Sevilla buen número de gente y todo lo al nuestros. Los que se recogieron a la mezquita, que fuequé era necesario. Consultaban entre sí por qué parle ron muchos en número, parte degollaron, y los deseria bueno hacer entrada en tierra de moros, cuando más tomaron por esclavos. Desta manera la pérdida de les vino aviso que la villa de Alhama tenia pequeña Zahara se recompensó, y del agravio se tomó la debida guarnicion y flaca, y las centinelas poco cuidado; que satisfaccion; mas perdieron los moros que ganaron, y seria á propósito acometer á tomalla. Diego de Merlo, su insulto se rebatió con hacerles mayor daño. Estos asistente de Sevilla y que tenia el cargo de la guerra, fueron los primeros principios de aquella larga guerra trató esto con el marqués de Cádiz don Rodrigo Ponce. y sangrienta. Sobre la toma de Alhama anda un roAcordaron de acudir á toda priesa de noche y por cami- mance en lengua vulgar, que en aquel tiempo fué muy nos extraordinarios. Llevaban dos mil y quinientos de loado, y en este en que los ingenios están mas limaá caballo y cuatro mil peones ; llegaron en tres dias á dos no se tiene por grosero, antes por elegante y de un valle rodeado por todas partes de recuestos y colla- buena tonada. Ganóse Albama á postrero de febrero. dos mas altos. Allí los capitanes avisaron á los soldados Esta pérdida puso grande espanto en los moros, y á los que venian cansados del camino que Albama no dis- fieles en grande cuidado. Los moros, por ver que los taba mas que media legua , que era justo de buena gana contrarios llegaron tan cerca de la ciudad de Granada, llevasen el trabajo restante para vengarse de los moros, se recelaban de mayores daños, y lemian no faese veperpetuos enemigos de cristianos. Demás deslo, les nido el fin de aquel principado y reino. Congojábanles avisaron de la presa y saco. Trecientos escogidos y algunas señales vistas en el cielo, y un viejo adevino, pláticos entre todos los soldados se adelantaron. Estos, luego que los moros tomaron á Zahara, refieren dijo llegado que hubieron muy de noche, como vieron que en Granada á gritos: «Las ruinas deste pueblo ; ojalá nadie se rebullia en el castillo, puestas sus escalas, su- yo mienta! caerán sobre nuestras cabezas. El ánimo bieron a la muralla. El primero se llamaba Juan de Or- me da que el fin de nuestro señorío en España es ya tega, y despues dél otro Juan, natural de Toledo , y llegado.» Todo esto fué causa que con mayor diligen-. Martin Galindo, todos tres soldados muy denodados y 1 cia hiciesen gente por toda aquella provincia; el mis

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