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el mismo dia que partió el rey de Francia; sin detenerse fuerzas y ánimo para poner el pecho al trabajo. Mucho le siguieron, y como le hallaron en el campo á caballo, quisiera que las cosas estuvieran en estado con que pule presentaron las cartas que llevaban de creencia, y le diera mostrar al mundo cuán poco caso hago de sus protestaron no pasase adelante sin satisfacer primero grandezas. Esto fuera muestra de valor; y no lo será de á la Iglesia. Turbóse el Rey con esta embajada; respon menor prudencia rendirme á la necesidad, cuyas fuerdió que llegado á Velitre, les daria audiencia. En aquel zas son muy grandes, pues no todas veces el sabio piloto lugar declararon mas por extenso su einbajada; la | debe contrastar á las olas y al viento, antes caladas las suma era quejarse de los agravios y desacalos hechos al velas, dejar pasar la tormenta. Finalmente, esta es mi Papa ; y en cuanto a la empresa del reino, protestalle determinada resolucion; y pues no puedo ayudar en este no pasase adelante sin que primero por términos de aprieto, quiero, aunque lo siento á par de muerte, sajusticia se declarase á quién pertenecia. Hobo deman- lirme desterrado de mi cara patria, siquiera por no ver das y quejas de una y otra parte; por conclusion, el Rey los trabajos de ini casa y de mi reino. Por ventura con se resolvió, y dió por respuesta que tenia las cosas tan este sacrificio que yo hago de mí mismo se aplacará adelante, que no se podia volver atrás, que conquistado Dios y alzará la mano del castigo, y los hombres, movie aquel reino, holgaria se viese por términos de justicia dos á compasion, acudirán con mayor voluntad á puesel derecho de cada cual. Entonces Antonio de Fonseca tra defensa. No será menester encomendar á los que replicó : a Pues vuestra majestad así lo quiere, y sin presentes estáis, ni á los ausentes, que guardeis la lealdar lugar á la razon determina proceder por via del lad acostumbrada al nuevo Rey, ni á él que tenga cuifuerza, Dios nuestro Señor, que está en el cielo y suele dado con sus súbditos y con remunerar vuestros servivolver por la inocencia, será el juez desta causa; por lo cios, que confieso han sido muchos y muy grandes.) menos el Rey mi señor con hacer esto lia cumplido Hizose este auto de renunciacion, á los 23 de enero, en con lo que debe, y de aquí adelante quedará libre para el castillo del Ovo, do se recogió para este efecto el rey disponer de sí y de sus cosas y acudir con sus fuerzas don Alonso. Desde allí con su recámara , que era muy donde y como le pareciere. » Esto dijo, y juntamente rica, se embarcó para Sicilia, determinado de pasar en en presencia del Rey y de su consejo rasgó la escritura Mazara, ciudad que era de la reina doña Juana , su made la concordia que se concertara últimamente; grande drastra, lo restante de su vida en hábilo clerical. Escriosadía, y que faltó poco para que no pusiesen en él las bió á los principes en razon de lo que hizo; y en partimanos; pero en fin los dejaron volver á Roma. Fué esta | cular al rey don Fernando decia que su edad y poca saembajada de grande efecto, porque el Papa se animó lud le habian forzado á tomar aquella resolucion , y el con ella, y se determinó de no pasar por el concierto escrúpulo de la conciencia por voto que tenia hecho de hecho con el Francés; y la noche siguiente el cardenal partir mano del gobierno y dejar la corona. La verdad de Valencia se salió disfrazado de Velitre, aunque no era que por ser muy aborrecido de los suyos, y su hijo tomó el camino de Roma porque no se entendiese huia muy bienquisto, entendió con aquella traza reparar alcon órden del Papa; sino fuese á Espoleto, ciudad de gun tanto el peligro. Vivió poco tiempo, aun no año enla Iglesia muy fuerte.

lero despues desto, ocupado en ejercicios virtuosos. Su

cuerpo está enterrado en la iglesia y capilla mayor de CAPITULO VIII.

Mecina, al lado del Evangelio, con un letrero en dos

versos latinos muy agudos, que hacen este sentido : Que el rey de Francia entró en Nápoles.

DE ALONSO HUYES MIENTRAS LAS ARMAS MUEVE, Al mismo tiempo que el Francés estaba en Roma,

MATAS AL DESARMADO. ¿QUÉ PREZ, QUÉ LOA, don Alonso, rey de Nipoles, perdida la esperanza de

MUERTE, DE MUERTE TAL?;0H GRANDE ALEVE! poderse defender, trataba de renunciar aquella corona, que aun no habia tenido un año entero. Juntó para esto | El nuevo Rey, luego que se encargó del gobierno, salió los grandes de su reino y los principales de su consejo, en paseo por toda la ciudad, y para granjear mas las juntos les habló en esta manera : « Bien veis, amigos y voluntades mandó sollar gran número de presos, asi de parientes, el aprieto en que están las cosas. El enemigo , la nobleza como del pueblo; solo quedaron presos Juan poderoso y bravo á las puertas; en los nuestros poca Bautista Marzano, hijo de Marino Marzano, príncipe de seguridad; no se dan mas priesa á entrar los franceses, Rosano y duque de Sesa, y el conde del Pópulo, que esque los del reino á rendirse y alzar por ellos las bande- taban en prision desde que se acabó la guerra de los Baras. Los socorros de fuera están léjos, y los que eran rones, y eran enemigos mortales de la casa de Aragon. mas obligados á valernos muestran cuidar menos de Con esto salió de Nápoles para volver a su ejército, que nuestra afrenta. No pretendo quejarme de nadie nil quedó en San German á los confines del reino, por donmostrar en esta parte flaqueza; mis pecados son, bien de parte término con las tierras de la Iglesia. Dejó en lo veo, y es justo que lo laste quien lo hizo. La vida no el gobierno de Nápoles á don Fadrigue, su tio, principe está en poder y eu mano de los hombres. Dios es el que de Allamura. Llegó el rey de Francia con su ejército á alarga y acorta sus plazos como es servido. Con lo que ponerse sobre San German; por esto al pueblo fué foryo puedo satisfacer es con esta corona que quito de mi zoso rendirse, y al nuevo Rey retirarse á Capua, ciudad cabeza, como indigno de traella, y la paso á la del Du-l que tenian puesta en defensa, pero con la misma facilique, mi hijo, de las esperanzas y valor que todos sabeis. | dad se dió luego al Francés por trato de Trivulcio, caTrueque de mucha ganancia , pues en lugar de un vie. I pitan de fama, natural de Milan, el cual a la sazou desjo y enferino, os doy un rey mozo, valiente y que tiene amparó el partido de Nápoles y se pasó al de Fraucia, y aun fué ocasion que Virginio Ursino y el conde de Pili- | chiduque don Filipe y Margarita, su hermana, se apretó lano, otros dos caudillos principales, fuesen presos por de tal manera, que en fin se concluyeron los conciertos los franceses dentro de Nola. Estando el rey de Francia por medio de Francisco de Rojas, que para este efecto en Capua, murió el hermano del gran Turco, otros di- pasó á Fláudes. Para el gasto de la guerra en Castilla y cen que en Nápoles, para donde partió en breve, y con en Aragon se procuraba allegar dinero. Eu Aragon se la misma facilidad sin hallar resistencia alguna entró juntaron Cortes para esto, en que pretendió el Rey preen aquella nobilisima ciudad, un domingo, á 22 de fe- | sidiese la infanta doña Catalina; pero no salió con ello, brero. El nuevo rey don Fernando, antes que llegasen y hobo de venir el Rey en persona á hacello. Fué tanta los franceses, desamparada la ciudad y las demás fuer- la diligencia, que en fin se hizo la liga en Venecia, donzas que en ella tenia, se recogió á Castelnovo, do ya es de concurrieron los embajadores de los principes por taba la reina viuda doña Juana y su hija y don Fadri- | fin de marzo entre el Papa, el Emperador y rey de Esque, su tio, con otros señores. De allí, por no asegu- paña con la señoría de Venecia y duque de Milan. Conrarse bastantemente, se pasó al castillo del Ovo, aunque certóse que esta liga, que llamaron Santísima, durase estrecho, muy fuerte por estar asentado en un peñasco por espacio de veinte y cinco años, y que entre todos rodeado de mar por todas partes. Pretendia recogerse se juntase un ejército de treinta y cuatro mil de a cacon los suyos en las galeras que allí tenia, con intento ballo y veinte y ocho mil infantes, repartidos conforme de pasar á la isla de Iscla , y de allí, si fuese necesario, | á la posibilidad de cada una de las partes. La voz era encaminarse á Sicilia, como lo hizo, cou esperanza que para defender la Iglesia y cada cual sus estados; el inlas cosas en breve tomarian otro camino, dado que los tento para echar a los franceses de Italia. Adelantose franceses procedian tan prósperamente, que en menos este negocio con tanto secreto, que el mismo embajas de quince dias desde los primeros confines del reino dor de Francia Filipe de Comines, señor de Argenton, hasta la postrera punta de Italia todo se puso debajo de persona de gran prudencia y experiencia, que se hallaba su obediencia; hasta los mismos castillos de Nápoles en Venecia , no supo nada, y quedó de tal manera esdentro de pocos dias asimismo se rindieron por traicion pantado, que dándole la razon de lo hecho el duque de de los que á su cargo los tenian. Tambien se ganó el Venecia Augustin Barbadico, como fuera de sí le precastillo de Gaeta por combate, fuerza que es y era de guntó si el Rey, su señor, podria volver seguro á Franlas principales de aquel reino. Yo dudo que empresa tan cia. Mucho se trocaron las cosas despues desto, mayorgrande se ha ya jamás acabado en tan poco tiempo. Solo mente que los neapolitanos se arrepentian de lo heclio quedaban por el rey don Feruando algunos lugares en a causa de los malos tratamientos y agravios que de orCalabria, reparo de poco momento, porque como el dinario recebian de franceses, cuyas dernasías por toRey se entretenia en Iscla sin podelles enviar socorro, das partes eran grandes. Asimismo el duque de Milan cada dia se le iban rindiendo al enemigo. El mismo ries se via apretado por haberse el duque de Orliens apodego corria Rijoles, que al fin se entregó, si bien está á | rado de la ciudad de Novara; además que tenia aviso vista de Mecina, y allí se tenia la armada de España, que el Francés por medio de su armada pretendia altepero sin órden de lo que se debia hacer.

ralle y sacar de su obediencia lo de Génova, tanto, que le

fué forzoso acudir con toda humildad á venecianos para CAPITULO IX.

que le ayudasen. El rey de Francia, avisado de lo que

pasaba, porque no le atajasen el camino, determinó con De la liga que se hizo contra el rey de Francia.

toda brevedad dar la vuelta. Antes de su partida nomLuego que casi todo lo de Nápoles quedó por los fran- | bró por virey de Nápoles á Gilberto, duque de Mompen·ceses, los demás principes, así de Italia como de fuera sier, principe de la sangre; con él dejó parte de su ejérdella , comenzaron á considerar y comunicar entre sí cito y otros capitanes de fama. Por otra parte envió á cuán pesado seria el señorío de aquella nacion, si se ar pedir al Papa la investidura de Nápoles, y que deseaba raigase en Italia. El rey don Fernando de España era el pasar por Roma para comunicar algunas cosas con su que corria mayor riesgo por lo de Sicilia, ca tenia aviso Santidad. Cuanto á la investidura, respondió el Papa que concluido lo de Nápoles, pretendian pasar allá los que estaba aparejado á hacer justicia y dar la sentencia franceses, á instancia principalmente del príncipe de Sa- conforme a lo que hallase ; en lo de la ida de Roma, que lerno, uno de los forajidos, y el mayor enemigo de la no podria ser sin grande escándalo por estar el pueblo casa de Aragon. Para prevenirse deseaba que los demás | muy indignado contra los franceses. Con esta respuesta, principes se ligasen y juntasen sus fuerzas contra Fran que no fué nada gustosa, apresuró el Rey su partida. cia. Para este efecto los meses pasados envió á Lorenzo Salió de Nápoles á 20 de mayo. Llegó en breve á Roma; Suarez de Figueroa á Venecia á mover esta prática con no halló allí al Papa, que por no asegurarse de la volunaquella señoría; y de nuevo al duque de Milan despachó tad del Francés, se retiró á Perosa. Pasó el rey de Rootro caballero, por nombre Juan Deza, con órden de dar ma á Toscana, detúvose algunos dias en Sena, y sin toá aquel Principe intencion , no solo de casar una de las car á Florencia, llegó á Pisa. Pretendian los florentines iusantas con su hijo, sino de hacelle rey de Lombardía; les entregase aquella ciudad como se lo tenia prometicosas á que él daba orejas de buena gana. Trataba asi- | do. La instancia y lágrimas de los pisanos, que le sumismo que el Emperador y el Inglés entrasen en la liga, plicaban los conservase en la libertad que les dió, fuecon quien de veras pretendia emparentar; y en especial ron tantas, que le movieron á no determinarse. Partió el tratado que de dias antes se traia de casar á trueque de alli á Lombardia. Acudió para atajalle el camino el príncipe don Juan y la infauta doña Juana con el ar- Francisco, marqués de Mantua, al cual la señoría de Venecia nombrara por general de sus gentes. El Fran- | El señor de Aubeni con su gente se puso en un sitio por cés rehusaba por su poca gente de venir á las manos do los nuestros forzosamente habian de pasar. Vinieron con los contrarios, y se apresuraba para juntarse con el á las manos; fué vencido el Rey, y aun fuera muerto ó duque de Orliens, pero no pudo excusar la batalla. Jun- preso, porque le mataron el caballo, si un caballero de táronse los campos á las riberas de Tarro, rio que pasa su casa, llamado Juan Andrés de Altavila, no le socorriera á una legua de la ciudad de Parma. El de venecianos con el suyo, con que el Rey escapó, y el caballero quedó alojaba junto á Fornovo, aldea asentada á la raíz de los muerto en el campo; grande lealtad para tiempos tan montes. El Francés se puso a la entrada de aquel valle; estra gados. Dióse esta batalla, que fué al cierto muy allí rompieron los ejércitos y se dió la batalla , que fué famosa , á los 21 de julio. Recogiéronse los nuestros á una de las mas famosas de Italia, en que los italianos Semenara. Desde allí el Rey se partis para Sicilia con desbarataron los primeros escuadrones de los franceses; determinacion de pasar á Nápoles antes que la nueva de mas como por tener la victoria por suya se embaraza aquella desgracia allá llegase. Gonzalo Fernandez, dessen en robar el carruaje y tomar la artillería, los france amparado aquel pueblo por no poderse defender, se ses tuvieron lugar de recogerse y volver en ordenanza | fué con sus gentes á otras partes de Calabria, donde en con tal denuedo, que rompieron a los contrarios con breve se apoderó de diversas plazas y lugares sin parar gran matanza que en ellos hicieron. Vióse el Rey en hasta que allanó toda aquella provincia. El Rey con segran peligro porque le mataron la gente de su guarda, y senta naves que halló en el puerto de Mecina, casi sia aunque vencedor, no pudo alcanzar de los contrarios le otra gente mas que los marineros, alzó velas, y en brediesen treguas de tres dias; por donde fué forzado á ve llegó á vista de Nápoles; entró en la ciudad el miscencerros atapados partirse para Aste. Ayudóle para no mo dia que se dió la batalla de Tarro, es á saber, á recebir algun daño y revés grande que aquel rio con su los 6 de julio. Fué grande el alegria de los neapolitanos, creciente impidió á los italianos que no le pudiesen tan alzaron las banderas por su Rey. El pueblo tomó las arpresto seguir, aunque de los caballos ligeros que se mas, saquearon las casas de los principes de Salerno y adelantaron y de la gente de la comarca, que preten Bisiñano; el de Mompensier se recogió á Casteloovo, y dian atajalle los pasos, recibió algun daño. En la batalla en su compañía el de Salerno. Los de Capua hicieron lo murieron pasado de cuatro mil italianos. El de Mantua mismo que los de Nápoles, y todo lo de la Pulla se ensin dilacion se puso sobre Novara, donde tuvo al de Or tregó al nuevo Rey, Salerno y otras ciudades sin númee liens muy apretado.

ro. Asimismo con la nueva que llegó de la batalla de

Tarro, Próspero y Fabricio Colona, capitanes de gran CAPITULO X.

nombre y cabezas de aquella casa tan poderosa, se con

certaron con el rey de Nápoles, y dejado el partido de · Que el rey don Fernando entró en Nápoles.

Francia, se pasaron al suyo. Por el contrario, los UrApenas el Francés era salido de Nápoles, cuando las sinos se pusieron de la parte de Francia , cuyos pricosas comenzaron á trocarse en gran manera. La ar sioneros eran el conde de Pitillano y Virginio Ursimada de España estaba en el puerto de Mecina, y por | no. Los castillos de Nápoles todavía quedaban por su general el conde de Trivento. Acudieron alli los re- los franceses. A pretábanlos los contrarios. Un moro yes desposeidos don Alonso y don Fernando y la reina que estaba dentro del monasterio de Santa Cruz, que viuda doña Juana. Gonzalo Fernandez de Córdoba, á le tenian tambien por Francia, dió aviso á don Aloncausa del tiempo contrario, con la gente que llevaba se so Davalos, marqués de Pescara , que le daria entradetuvo algunos dias en Mallorca y en Cerdeña; en fin, da en aquel monasterio. Acudió el Marqués de noaportó á Mecina á los 24 de mayo, en sazon que ya el che para hacer el concierto á un portillo de la muralla, reydon Fernando se apoderara de Rijoles con su fortale donde aquel liombre alevosamente le hirió de muerte za y otros lugares comarcanos de Calabria; provincia en con un pasador. Esta desgracia se tuvo por muy grande que por orden del rey de Francia quedó por gobernador por ser este caballero de gran valor y general por su Everardo Estuardo, señor de Aubeni, un capitan muy | Rey en aquella guerra. Dejó un hijo muy pequeño, que valeroso y de fama. A Gonzalo Fernandez se entregaron se llamó don Fernando, y adelante sué capitan muy seRijoles, Cotron y Amantia con otras plazas de aquella ñalado. Eu su lugar nombró el Rey por su general á comarca para que, conforme a lo que tenian tratado, las Próspero Colona. Los castillos al 'fin se rindieron, y tuviese en nombre de su Rey hasta tanto que se le pa- poco antes el de Mompensier y el de Salerno en la argasen los gastos que en aquella guerra se hiciesen y mada que allí tenian se fueron á Salerno, ciudad que tambien para asegurar lo de Sicilia. Hobo alguna dise habia tornado á estar por Francia. En esta guerra de rencia entre el nuevo Rey y Gonzalo Fernandez á causa Nápoles se descubrió una nueva manera de enferinedad, que el Rey con todas sus fuerzas pretendia , pospuesto que se pegaba principalmente por la comunicacion destodo lo al, ir luego á Nápoles, para donde le convida- honesta. Los italianos le llamaron mal francés. Los ban aquellos ciudadanos aun desde antes que el rey de franceses, mal de Nápoles. Los alricanos, mal de EspaFrancia partiese de aquella ciudad. Gonzalo Fernandez ña. La verdad es que vino del Nuevo Mundo, do este no queria desamparar lo de Calabria, do tenia aquellas mal de las bubas es muy ordinario; y como se hobiose fuerzas , y aun confiaba que todo lo demás tomaria la | desde allí derramado por Europa como lo juzgan los mas voz de España por la alicion que mostraban de estar de- avisados, por este tiempo los soldados españoles le llebajo el amparo del rey Católico. Acordaron de ir á Se varon á Italia y á Nápoles. La isla Tenerife, una de las Camenara , pueblo que tenian muy apretado los franceses. I narias, se sujetó este año á la corona de los reyes de España por gentes y soldados que para este efecto se en- conde de Alba de Liste, que estaba por frontero de viaron. El Rey de aquella isla, traido á España, de allí le Francia por la parle de Ruisellon, por mandado de su enviaron á Venecia en presente á aquella señoría. A Rey, hizo entrada en Francia por tierra de Narbona; Alonso de Lugo, en premio de lo que trabajó en la con- lo mismo dop Pedro Manrique por la parte de Guipúzquista desta isla y de Palma, se dió título de adelantado | coa. Pero fuera de robos no hicieron cosa de considede Canaria. Con esto todas aquellas islas se acabaron de racion; solo fueron ocasion que el Francés, que se enconquistar y sujetar a la corona de Castilla , empresa | tretuvo algun tiempo en Aste hasta el fin del otoño que se comenzó muchos años antes deste tiempo. para acudir a lo de España, se diese priesa en concluir

el concierto que se trataba con el duque de Milan. Las CAPITULO XI.

condiciones fueron : que Novara se entregase al de Mi

lan; que el Castellete de Génova se pusiese en tercería De la muerte del rey de Portugal.

en poder del duque de Ferrara con paso libre para la Procuraba el rey Católico con todo cuidado que los gente de Francia y ayuda para recobrar á Nápoles; dereyes de Portugal y de Inglaterra entrasen en la liga que más desto, al de Orliens de contado dió el duque de Milos demás príncipes tenian hecha contra el rey de Fran- lan cincuenta mil escudos. Hecho esto, el de Francia cia. Excusóse el de Portugal por estar de tiempo anti- á fin del otoño con sus gentes dió la vuelta á Francia. guo muy aliado con Francia y puco satisfecho del Papa Quejábase el rey de Nápoles que con aquel concierto le por no venir, como él procuraba, en legitimar á su hijo desamparaba el Duque y desbarataba sus intentos, sia don Jorge, habido fuera de matrimonio en una noble tener cuenta que era su tio. El se excusaba con la podueña, al cual él pretendia por este medio nombrar por | ca ayuda que los otros príncipes le daban y con el su sucesor, tanto, que juntamente trató con el Em- riesgo que corria de perderse si no se concertara. Para perador, que era su primo, renunciase en él el dere- | apercebirse de socorros pretendia el de Nápoles casar cho que decia tener al reino de Portugal, que 'era todo con una de las hijas del rey Católico por tenelle inas abrir la puerta para grandes revueltas. Del inglés, no | obligado. Como esto fuese á la larga, al fin se resolvió, solo pretendia que entrase en la liga, sino que empa á persuasion de la Reina viuda de casar con su hija dorentase con España por medio de una de las infantas na Juana , sin embargo que era su tia , hermana de su que casase con el heredero de aquel Rey. Hizose lo uno | padre. Por otra parte trató con venecianos que le ayuy lo otro, pero adelante. El rey de Portugal andaba en ! dasen. Hobo en esto algunas dificultades ; finalienesta sazon muy doliente de hidropesía; con deseo de le, se resolvieron de enviar en su ayuda buen número tener salud se fué al Algarve para usar de los baños, de gente de á caballo y de a pie debajo de la conducta que los hay allí los mejores de Porlugal. No prestó nada del marqués de Manlua, demás de quince mil ducados este remedio; antes en breve le apretó el mal y falleció | que le dieron en dinero. En prendas deste socorro puso en Alvor á los 14 de setiembre. Nombró en su testa- el Rey en poder de venecianos á Brindez, Otranto y mento por sucesor suyo á don Manuel, duque de Beja, Trapa, tres ciudades de la Pulla que mucho deseaba su prinio hermano, hijo de don Fernando, su tio. Ver- aquella señoría para que sirviesen de escalas de la condad es que si muriese sin hijo, sustituia en su lugar á tratacion de levante. Todas eran tramas y principios de don Jorge, al cual encomendaba diese de presente el otras nuevas tempestades. Por otra parte, el rey don maestrazgo de Christus, y le hiciese duque de Coimbra, Fernando en España se apercebia para la guerra que y dél descienden los duques de Avero. Tuvo sin duda tenia rompida por Ruisellon. Tocaba esta empresa á la este Príncipe de bueno y de malo. Favoreció á los liom corona de Aragon, y por esta causa juntó Cortes de los bres virtuosos y de valor; fué amigo de justicia, de agu- aragoneses el año pasado en Tarazona. Alli, visto lo que do natural y de muy altos pensamientos. Traia en la importaba llevar adelante lo comenzado, acordaron de boca siempre: «No merece nombre de rey el que por | servir á su Rey para esta guerra por tiempo de tres otro se deja gobernar.» La mucha sangre que derramó años con docientos hombres de armas y trecientos jile hizo malquisto con los suyos, si bien por divisa usaba | netes repartidos en siete compañías, y que el Rey nome de un pelícano, ave que con su sangre da la vida á sus brase los capitanes ; con esto el Rey vino en que los ofipollos. Su cuerpo enterraron en la iglesia mayor de Sil- cios del reino se proveyesen por las matrículas, como ves; de allí le trasladaron al monasterio de la Batalla, en- antes se acostumbraba. Despues desto, en Tortosa se terramiento de aquellos reyes. Por su muerte sin con tuvieron Cortes de los catalanes, que se continuaron tradicion alzaron por rey de Portugal al dicho don Ma. 1 hasta principio del año siguiente de 1496. La pretennuel en Alcázar de Sal, do á la sazon se hallaba con la sion era la misma, y el efecto semejante, tanto mas, que Reina, sin embargo que el emperador Maximiliano pre- lo de Ruisellon es parte de aquel principado. Haciase tendia le debia ser preferido por causa que era el varon juntamente instancia que los matrimonios con la casa de mas edad entre los primos hermanos del Rey disun de Austria se efectuasen á causa que el Archiduque no to. Derecho harto aparente, que no se tenga cuenta venia bien en ellos, y como mozo andaba desasosegado con la cepa de que procede el que debe suceder, sino y se mostraba poco obediente á su padre. con el grado de parentesco, y con la persona cuando no sucede por recta linea, sino de través y de lado;

CAPITULO XII. prevaleció empero el consentimiento del pueblo y las Que los franceses fueron echados del reino de Nápoles. buenas partes de aquel Príncipe , en que ninguno de los La guerra se continuaba en el reino de Nápoles, y de su tiempo le hizo ventaja. Don Enrique Enriquez, | puesto que los franceses eran pocos, todavía tenian al

gunas fuerzas de importancia. Gaeta tenia cercada el cesa. Vino el campo francés al socorro a tiempo que nuevo Rey. En Calabria, Gonzalo Fernandez andaba los del Rey entraron la villa y la quemaron por no demuy pujante, y de cada dia se apoderaba de castillos y lenerse en el saco. Estuvieron los dos campos á vista de lugares, y traia muy apretado el partido de Fran- | el uno del otro en dos cerros con un valle de por medio, cia. Sin embargo, los señores de Persi y de Aubeni se que ninguna de las partes se atrevió á pasalle. Iban de concertaron que el de Aubeni quedase en Calabria para caida las fuerzas de los franceses, y sin embargo el Rey, hacer rostro á los españoles, y el de Persi con parle de babido su consejo, se resolvió en no dar la batalla sino Ja gente se fuese al principado para juntarse con el de muy á ventaja suya, y para esto dar lugar á que llegase Mompensier y hacer la guerra por aquella parte. Hízolo Gonzalo Fernandez con su gente. El se apresuro, y si así, y de camino se le rindieron muchos lugares; junto á bien el de Mompensier salió para impedille el paso, no Eboli desbarató cuatro mil neapolitanos, que por órden fué parte para ello. Andaba el Rey en seguimiento del del Rey le salieron al encuentro debajo la conducta del campo francés, que ya rehusaba la batalla. Metiéronse conde de Matalon. Con esta victoria ganaron los fran- | los enemigos en Atela, por otro vombre Aversa , pueceses tanta reputacion , que quedaron señores del cam blo principal, y que era del principe de Melli. No pudo do sin hallar quien les hiciese rostro. Para juntar di- l el Rey impedir que los franceses no se apoderasen de neros acordaron de pasar a la Pulla y cobrar la aduana aquella plaza. Púsose todavía con su gente sobre ella. de los ganados, que es una de las mas gruesas renlas Allí le halló Gonzalo Fernandez, y se junto con él el de aquel reino. Tenia el Rey á la sazon divididas sus mismo dia de san Juan. Luego que llegó, miró la disposigentes en diversas partes, y él estaba en Benevento, de cion de aquel sitio, y visto que lo hobo bien todo, 1.o de donde por impedir aquel daño pasó hasta Fogia. Acu julio con su gente acometió la guarnicion que el enediéronle el marqués de Mantua con las gentes de vene migo tenia en defensa de los molinos, de que se mantecianos. Fabricio con seiscientos suizos que tenia en nian los cercados. Hizolo con tal denuedo, que echaTroya pretendia hacer lo mismo. Atajáronles los fran- | dos los suizos de alli, les rompió y desbarató los moliceses el camino y matáronlos casi todos; con que co nos. Fué tan grande la reputacion que con esto ganó, braron tanta avilenteza , que llegados delante de Fogia, además de las victorias pasadas, que los mismos italiapresentaron al Rey la batalla. Rehusóla él por no tener nos le comenzaron á dar renombre de Gran Capitan; y junta su gente, dado que salió á escaramuzar con los así sué que los demás caudillos, llegado él, no parecian contrarios, en que hobo prisioneros y muertos de ambas sus iguales, sino sus inferiores, y él como general de partes. Løs franceses pasaron adelante por cobrar el todos. Hobo en este cerco diversos encuentros; y los aduana; parte cobraron ellos, parte el Rey, y otra se principes de Salerno y Bisjñano con los demás de su perdió, que no se pudo cobrar. Era de grande importau valía juntaban en sus tierras gente de á pié y de á caballo cia rebatir por esta parte el orgullo de los franceses. para esforzar su partido. Prestaron poco todas estas diGonzalo Fernandez traia en buenos términos lo de Ca

ligencias. El cerco se apretó de manera, que el de domlabria, tanto, que tenia en su poder casi toda aquella pensier y Virginio Ursino y el de Persi acordaron de provincia hasta la misma ciudad de Cosencia, y el casti- rendirse á partido. Las condiciones fueron que si denllo de aquella ciudad muy apretado. El señor de Aube-l tro de treinta dias no les viniese socorro de Francia, ni en lo postrero de la Baja Calabria arrinconado sin ser sacarian sus gentes del reino con sus bienes, armas y parte para hacer resistencia; sin embargo, avisó el Rey / caballos, y rendirian todas las demás tierras, excepto á Gonzalo Fernandez que, pospuesto lodo lo demás, se Gaeta, Venosa y Taranto, que se reservaban, además de viniese á juntar con él por lo que importaba acudir a la los lugares que tenian en su poder, el señor de Aubeni cabeza de la guerra. Determinó hacello asi; dejó en su y el duque de Monte. Con esto se obligaba el Rey á lugar al cardenal don Luis de Aragon, primo hermano dalles paso seguro por tierra y por mar. Todo esto se del Rey. Su padre sué don Enrique de Aragon, bijo na- concertó por el mes de julio, y adelanle se ejecutó colural de don Fernando el Primero, rey de Nápoles. Acu- mo lo concertaron. En las escrituras que otorgaron es dieron los villanos de la tierra para atajalle el paso, cosa cosa notable que llaman á Gonzalo Fernandez y le dan que era fácil por la fragura de aquella tierra. Mas como el título ya dicho de Gran Capitan. Sin embargo, poquier que los españoles venian acostumbrados á pelear cos de los franceses llegaron á su tierra; el mismo secon los moros de las Alpujarras en lugares semejanles, ñor de Mompensier falleció en Puzol de su enfermedad; cerraron con los villanos y hicieron en ellos gran ma y aun con Virginio Crsino no se guardó lo capitulado; Lanza junto á un lugar de Calabria, llamado Muran. Alli antes por orden del Papa fué preso con Juan Jordan, su se supo que muchos barones de la parte angevina alo hijo, y otros señores italianos. Mucho le pesó al Rey jaban cerca de allí en otro lugar, llamado Laino, con de no cumplir su palabra y lo que lenia jurado de poneintento que tenian de dar socorro al castillo de Coseu- los en libertad; no se atrevió empero á desobedecer al cia. Caminó toda la noche con su gente, y al amanecer Papa que con tanta resolucion se lo mandaba, cuyo sose puso sobre el lugar. Entróle por combate con muer- | brino el cardenal don Juan de Borgia , obispo de Melli, te de gran parte de aquella nobleza; otros fueron pre- diferente del otro del mismo nombre que queda ya nomsos, que envió por mar al Rey, los principales el conde | brado, se halló en esta guerra por su legado; y el dude Nicastro y Honorato de Sanseverino, hermano del que de Gandia vino por capitan de las gentes del Papa. príncipe de Bisiñano. Pusieron cerco los franceses so- | Las cosas de Calabria con la partida del Gran Capitaa bre Jercelo, diez millas de Benevento; acudió el Rey se habian empeorado; por tanto, otro dia despues que

puso cerco sobre Fraugito, que tenia guarnicion fran- se tomó el asiento con los franceses se partió la vuelta

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